Aquí les traigo el nuevo capitulo, espero les guste, la narración es de Zero, me quedo un poco largo, bueno aquí lo tienen:
Me haces falta para ser feliz.
Capitulo III.
Tan simple como estar enamorado.
Pov Zero.
Después de caminar un rato al fin pude llegar a mi habitación. Al estar en frente de mi dormitorio, solo abro la puerta de mala gana y entro, sosteniendo las cosas que traía conmigo, me detengo, mientras observo el lugar, fijando mi mirada en diferentes direcciones. Luego de unos segundos, dejo mi mochila en el suelo sin darle demasiada importancia, para después arrojarme sobre mi mullida cama ¡Mi cuerpo rebota un par de veces al contacto! Después de eso, cruzo mis brazos y los pongo debajo de mi cabeza para apoyarla ¡Por unos momento me quede observando el techo de mi habitación! Cerré mis ojos por un largo rato, a la vez que suspiraba cansado de vez en cuando. No tanto por el cansancio ¡Si no por el mal rato por el que acababa de pasar! ¿Y por que no? También por la conversación que tuve con Yagari y en ultima instancia por mi hermano.
No puedo evitar pensar en el en estos momentos. Por un lado se que el no estaría contento si me viera ahora, pero por el otro ¿Qué otra cosa puedo hacer? Tampoco es que simplemente pueda fingir que no pasa nada o tal vez si ¡Pero no seria yo mismo si lo hiciera! En verdad he intentado hacer un esfuerzo para estar bien y para no pensar tanto en el. Aunque ¡A veces he llegado a pensar que no podré conseguirlo! Me encariñe demasiado con Ichiru e hice cosas que se consideran incorrectas e indecentes ¡Pensar como lo hago de mi propio hermano! De una persona que es idéntico a mí físicamente ¡No importa que en el interior seamos tan distintos o que no tengamos casi nada en común! Ya que, desde el principio, fueron esas diferencias las que ocasionaron que con el tiempo fuera sintiendo esto que traigo clavado en el pecho desde hace tanto tiempo ¡Con solo poner mi mano sobre mi corazón puedo sentirlo! Y lo peor del caso es que creo que no me arrepiento de ver a Ichiru de esta manera, a pesar de que se que no esta bien.
¿Amor fraternal? Es aquel que se siente hacia la familia ¡Un amor limpio y puro! Que siempre debe ser incondicional. Desde que tengo uso de razón, siempre creí que eso era lo que sentía por mi hermano menor, después de todo ¡Es mi hermano! ¿Cómo no quererlo? Claro que, inconcientemente me daba cuenta, que lo que sentía por Ichiru era diferente de alguna manera, a lo que sentía por mis padres o mis demás familiares ¿Pero que podría ser ese algo que le daba a mis sentimientos un significado totalmente diferente al que yo pensaba? Durante mucho tiempo no lo supe y era porque aun era un niño ingenuo que no se daba cuenta que empezaba a ver a su hermano de otra manera que jamás imagino. Sin embargo, a medida que fui creciendo y madurando, me iba dando cuenta de muchas cosas ¡La enorme diferencia que existía entre el cariño que se siente hacia un hermano! Y en mi caso, lo que yo sentía y sigo sintiendo por Ichiru. Sin proponérmelo, traspase una barrera que no debí, y deje de considerarlo como lo que era ¡Mi hermano! Incluso ¡Sentía enojo y molestia! Realmente la sentía, cada vez que de sus labios salía esa odiosa palabra para referirse a mi, solo que en esos momentos aun ignoraba el porque de mi enojo.
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Flashback.
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Ver a Yagari me recordó todo eso ¡Me recordó esos sentimientos que aun intento enterrar en lo mas profundo de mi ser! Aun no se como pude enamorarme de mi propio hermano ¡De mi gemelo! Y de mi otra mitad en cuestión. Sin embargo, durante mucho tiempo el fue mi todo ¡Solo lo tenia a el! Y yo quise pensar que yo también lo era todo para el ¡Que era el único que podía hacerlo feliz! Que solo yo tenia el derecho de cuidarlo y protegerlo, abrazarlo y que solo yo era el dueño de cada una de las sonrisas que solía mostrar a diario ¡Que cada vez que sonreía era pensando en mi! Sin darme cuenta me volví muy celoso, hasta el extremo de sobreprotegerlo y alejarlo de cierta manera de los que lo rodeaban. Es que Ichi, a pesar de cualquier cosa, era una persona agradable, un chico tierno y que le gustaba ayudar a las personas en todo, siempre y cuando estuviera a su alcance ¡Gozaba de una gran simpatía a diferencia de mi! Y es por eso que hacia tantos amigos, y era también por eso que yo fingía que esas personas me agradaban. Solo por el y porque en el fondo temía que alguien pudiera robarme su cariño ¡Era algo que no pretendía permitir de ninguna manera! Y era por eso que rara vez me separaba de el.
Ichi siempre fue un niño ingenuo ¡Uno que nunca pensaría mal de nadie si no le das motivos! Y de cierta forma, esa era una de las razones que lo hacían tan especial, también era un motivo para que otros se quisieran aprovechar de el ¡De solo pensarlo me hervía la sangre! Como si el no tuviera a alguien que lo defendiera. Sin embargo ¿De verdad estuvo bien hacer eso? Para mi el siempre fue el primero en todo y lo antepuse a cualquier cosa ¡Le di mas importancia a el que a mi mismo! ¿Y que logre con eso? No lo digo solo por lo que siento por el, si no también porque el ya no esta conmigo ¡Tal vez yo ni siquiera le importe! ¿De otra manera no se hubiera ido con esa mujer no? A decir verdad ¡Tal vez eso fue lo mejor para el! Tal vez soy egoísta al solo pensar en mi y en mi bienestar ¡No esta bien que lo retuviera a mi lado en la forma en como lo hice! Dicen que cuando se quiere a alguien de verdad, debes poner su felicidad antes que la tuya. Aunque ¡Yo no soy esa clase de persona! Admito que tratándose de el fui egoísta, celoso y algo mentiroso ¡Lo gracioso es que no me arrepiento de nada! Y tampoco creo arrepentirme en algún momento.
Es solo que ¿Cómo puedo arrepentirme de algo que me hizo feliz en su momento? Tal vez el no corresponda a mis sentimientos ¡Se muy bien que eso es algo difícil! Por no decir imposible ¿Qué puedo tener yo de especial para que el se interesara en mi en ese sentido? Lo vea, como lo vea ¡Es algo absurdo! Sobre todo porque somos hermanos y ante los ojos de los demás, sentir algo como esto es impropio y esta mal. Si enamorarse de un familiar es algo reprobable ¿Qué será de nosotros? Ambos somos hombres e Ichiru es mi hermano gemelo. De todas maneras ¿En que cambia mis sentimientos saberlo? Pensé entrecerrando mis ojos.
Después de haber hablado con el maestro, no pude dejar de pensar en esa ocasión. Ese día salimos de paseo los cuatro: Yagari, un chico castaño, mi hermano y yo ¡El día lucia hermoso y el lugar al que fuimos no estaba nada mal! Era un bosque pequeño, frondoso, con una gran variedad de flores y animales. Se supone que ese paseo era como un premio por haber sacado buenas calificaciones, sin mencionar que como no habíamos salido mucho últimamente por las tareas, clases, nuestros deberes y el entrenamiento y practicas que el maestro nos ponía a diario. En verdad a mi todos los lugares me daban igual ¡Claro que Ichi si se veía muy ilusionado con este paseo! Y yo intente divertirme para no arruinarle el momento. Claro que eso no era sencillo, ya que además de nosotros tres, estaba aquel sujeto que siempre solía molestar a mi hermano o a mí.
Ese tipo era descarado y cruel ¡Sin mencionar desagradable! Por alguna razón, no le gustaba que Ichi y yo estuviéramos muy cerca el uno del otro, que el me sonriera, me abrazara o me mostrara la mas mínima demostración de cariño ¡Era como si tuviera algo en contra de nosotros! O mas en contra de mi hermano, solo digamos que la manera en como lo trataba decía lo suficiente como para no necesitar mas explicaciones. Claro que eso a mi me importaba menos que poco ¡Yo disfrutaba de esos momentos con Ichi! Y no dejaría que me lo arruinara una persona como el.
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Entre Zero e Ichiru.
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Ese día nos dedicamos a hacer toda clase de cosas ¡El mayor nos dijo que no estaba de mas que nos divirtiéramos de vez en cuando! Por lo que esa vez comimos al aire libre como si fuera un picnic, y llevamos todo tipo de comida y bebidas, mientras hablábamos de temas variados o mas o menos ¡Ya que los únicos que hablaban en si era mi hermano y el maestro! Yo me quede sorprendido de la confianza con que iniciaban una conversación y terminaban otra o como Ichiru le sonreía ¡Ellos antes no eran tan cercanos! Aunque ahora que lo pienso, note a Ichi extraño desde esa ocasión en que los encontré platicando en las escaleras de nuestra casa y lo peor es que, cuando le pregunte de qué habían hablado, se hizo el desentendido cambiando de tema o simplemente diciéndome que no habían hablado nada importante ¡Yo no le creí! Después de todo, el estaba nervioso y uno no se pone así por cualquier cosa.
Intente pasar ese incidente por alto ¡Pero algo me decía que no era buena idea hacer eso! ¿Y por que no decirlo? Sentía mucha curiosidad, sin tomar en cuenta, que si el debía tenerle confianza a alguien ¡Ese debería ser yo! Así que después de terminar de comer, y tomarnos una foto los 4 juntos. El maestro estaba al lado izquierdo, el otro chico al derecho, y nosotros dos delante de cada uno. Yagari poniendo una mano sobre nuestras cabezas cariñosamente y teniendo entre sus labios un cigarrillo, el sujeto que nos acompañaba no hacia nada en particular, yo estaba rígido y con un semblante serio, mientras mi hermano sonreía y se abrazaba a mi cuerpo. Tenerlo tan cerca me producía cierto nerviosismo ¡Ese algo que siempre siento debido a esas demostraciones de afecto que el tiene conmigo! Claro que, como no estábamos solos, no me atreví a corresponderle de la manera que el de seguro quería.
Cuando terminamos, nos separamos un rato. El mayor y aquel muchacho se quedaron hablando, mientras mi hermano y yo fuimos a caminar un poco, con la promesa de que no nos iríamos muy lejos, ya que dentro de poco debíamos volver a nuestra casa. Por mi parte, me parecía bien, sobre todo porque la idea de estar a solas con Ichiru había sido mía y lo mejor del caso es que el no sospechaba del porque se lo sugerí, por lo que no se negó y acepto sin siquiera preguntarme porque quería tiempo a solas con el. Luego de alejarnos lo suficiente como para que ellos dos no nos vieran, lo tome de la mano y note como el se sobresalto levemente ¡Tal vez por la actitud indiferente que había tenido con el durante el transcurso del día! Eso me saco una pequeña sonrisa y el me miraba con frecuencia, como preguntándose ¿En que pensaba o a donde lo llevaba?
Lo lleve de la mano sin soltarlo, hasta que llegamos a un pequeño río y fue hay en donde lo solté. El se acerco, se agacho para meter sus pequeñas manos en el agua y moverlas jugando con ella, mientras que en su rostro embozaba una sonrisa llena de diversión y gozo. Por mi parte, me le quede observando por unos momentos, para luego acercarme a el lentamente por la espalda sin que el lo notara, hasta tocarlo y rodear su cintura con uno de mis brazos atrayéndolo hacia mi cuerpo, su cabeza quedo cerca de mi hombro y moviéndola un poco, alzo su mirada hasta encontrarse con la mía, mientras yo le sonreía alegremente.
-he estado esperando durante todo el día, un momento en que pudiéramos estar solos los dos, sin terceros o personas que nos observen o nos escuchen ¿Tu no?-le pregunte de forma juguetona, mientras reía un poco y el me miraba confundido-Ichi ¿Puedo preguntarle algo?-le pregunte y el me afirmo de forma nerviosa-es solo que desde aquella vez ¡Siento que me evades! ¿Podría saber por que?-lo mire con curiosidad.
-¿Qué te evado?-me pregunto dudoso. Yo suspire y lo mire de mal humor-no ¡No creo que yo aya hecho algo como eso! Tal vez ¿No serán ideas tuyas?-me pregunto mi gemelo. Yo suspire pesado-si me equivoco y es como tu dices ¡No ha sido mi intención! Pero, este ¿Me lo preguntas por algo en particular? ¿Hice algo que te molestara? De todas maneras. El que me trata diferente es otro-me planteo Ichiru ¡Yo me sentí algo culpable! Ya que seguramente lo estaba diciendo por lo de hace rato.
-¿Yo?-me hice el desentendido-es solo que desde hace días te noto diferente conmigo ¡Siento como si algo te molestara y no quisieras decírmelo! Incluso en una ocasión te vi hablando con Yagari y veía mucha confianza entre los dos, y hace rato sentí lo mismo. Es solo que-rasque mi cabeza con una mano-es como si ya no confiaras en mi ¡No tanto como con el! Si ya no me cuentas tus cosas como antes-dije en tono bajo y algo desanimado. El al notarlo no dijo nada, sin embargo, luego de eso rió de forma tierna ¡Como si hubiera escuchado algo muy gracioso!
-¿Y eso te molesta?-me pregunto alejándose de mi. Sin darme cuenta había suavizado el brazo con que sujetaba su cintura. Luego de eso, hizo que me sentara en el suelo y el se sentó sobre mis piernas ¡La cercanía me estremeció!-si es así ¡Lo siento mucho! Solo que se me ocurrió, que seria buena idea darte un poco de espacio y que no es necesario que te cuente cada cosa que me molesta o me inquieta y bueno ¡El me pidió que lo tratara con más confianza! Y también es que… Algo me preocupaba ¡Pero eso ya paso! No tienes porque preocuparte mas por eso o será ¿Qué me lo dices por otra razón?-me pregunto el menor ladeando su cabeza. Por instinto acerque una de mis manos para acariciar su mejilla.
-¡Me molesta mucho!-lo mire fríamente-tu solo debes confiar en mi ¿Esta claro?-concluí dándole suaves caricias en el rostro-el maestro me agrada, pero me gustaría que fuera yo al que siempre le digas tus problemas o que te inquieta ¡Si algo te agrada o te disgusta! ¿Ese tipo de cosas entiendes?-le dije con una sonrisa amplia-aunque ¡Me alegra que te aya ayudado! Sea lo sea que te molestara en ese momento ¿Recuerda que somos hermanos esta bien?-chasquee la lengua algo disgustado-Ichi-mencione algo temeroso-¿Tu me quieres?-le pregunte mirando fijamente sus ojos amatistas con los míos.
-¿Qué si te quiero?-menciono algo sorprendido por mi pregunta-pero Zero ¿Por qué lo preguntas? Como tu mismo dices, somos hermanos, siendo así ¿Cómo no te voy a querer?-me sonrió. Estábamos tan cerca que podía sentir su respiración junto a la mía-y no te lo tomes a mal ¡Yo si confió en ti! Solo que no creo que sea justo molestarte por mis tonterías-me planteo el peliplateado menor bajando levemente su cabeza-Tal vez ni siquiera le des importancia-susurro apartando su rostro del mió.
-¿Cómo dices eso?-tome su rostro y lo subí obligándolo a verme fijamente-¿Ya no te he demostrado ya lo mucho que me importas?-lo reprendí con la mirada-y lo que yo quiero saber, es si me quieres por mi mismo ¡Por quien soy! No por ser tu hermano o porque te sientas obligado a tenerme afecto solo por tener algún parentesco contigo ¿Entiendes?-le pregunte muy serio y el asistió con su cabeza. Yo sonreí, revolviendo su cabello plateado cariñosamente.
-¡Lo siento! No era mi intención-rió avergonzado-igual. Yo no solo te quiero por ser mi hermano o porque seamos familia, si no porque tu has hecho que te quiera-sonrió cerrando sus ojos. Al verlo me sonroje levemente, para después abrazar su cuerpo, y poner mi barbilla sobre su hombro derecho. El pasa sus brazos atrás de mi cuello.
-¿Ya podemos irnos?-me pregunto mi gemelo-¡Claro!-le respondí embozando una sonrisa-de pronto sin querer me inclino y dejo caer todo mi peso sobre el. Por lo cual Ichiru cae en el río, y yo caigo junto a el mojándonos. La corriente no era muy alta ¡Por lo que el se queda acostado en el agua! Mientras yo lo observaba ¡Apreciando cada detalle de su rostro! El había cerrado sus ojos debido al impacto y al abrirlos, se me quedo viendo de una forma parecida a como yo lo observaba.
-¿Zero?-murmuro en voz baja Ichiru-lo siento ¡Es mi culpa! ¿Qué torpe soy no?-rió de forma nerviosa con un notable sonrojo adornando sus mejillas. Para mi ¡Esa era una de las maneras mas hermosas de verlo! Sin contar que sentí un extraño impulso dentro de mi, que me incitaba a acercarme a el y así lo hice ¡Nuestras respiraciones se entremezclaron entre si! Nos quedamos en esa posición por unos cuantos segundos.
-¡No te preocupes! ¿Dejémoslo en que fue culpa de ambos te parece?-le dije de forma amable-¡Mejor salgamos de aquí o nos resfriaremos! Además no quiero que te enfermes-me levante y tomándolo de la mano lo levante a el-¿Mejor regresemos ya te parece Ichi? De seguro Yagari y el otro sujeto se deben estar preguntando en donde estamos y porque nos estamos tardando tanto-mencione mirando hacia el cielo. Luego note como mi hermano se abrazaba así mismo y que nuestras ropas escurrían gotas de agua-¿Tienes frió?-le pregunte de manera divertida. El me miro de reojo.
-¡No es gracioso Zero! El agua esta helada y no traje ropa con que pueda cambiarme ¿Tampoco tu no?-le afirme sonriendo-y debemos quedarnos con estas ropas hasta que lleguemos a casa ¡Debí tener mas cuidado! Tal vez así no hubiera sucedido esto-dijo temblando ¡Yo me sonroje al recordar lo que acababa de suceder!
-¡Tranquilo! No pasa nada. Solo espero que nuestros padres no se enojen cuando lo sepan-le mencione tranquilo. Al ver como temblaba lo acerque a mi para darle un abrazo con la excusa de darle calor-¿Mejor?-le pregunte y el asiste bajando su cabeza de forma tímida. No pude contener la risa al verlo de esa forma ¡Se veía tan adorable! Y más porque de vez en cuando me miraba enojado o molesto ¡Era uno de esos momentos en que se comportaba de forma muy infantil! Se aleja de mi avergonzado ¡Yo embozo una media sonrisa! Lo tomo de la mano y caminamos juntos de regreso a donde se encontraba Yagari ¡De seguro estará preocupado! Pensé.
Al regresar al lugar de antes nos encontramos con el mayor, el cual, al vernos, arqueo una ceja y nos pregunto con esa expresión que nos había pasado ¡Ichi no dijo nada ya que aun se sentía avergonzado! Por mi parte, yo solo le explique que habíamos tenido un pequeño accidente y sin querer nos caímos en el agua ¡El no parecía muy convencido! Incluso miro a mi hermano, interrogándolo con la mirada, para después verme a mi ¡Al final solo soltó un largo suspiro que salio de sus labios como reproche! Para después decirnos que era hora de irnos. Nosotros solo obedecimos con un simple ¡Esta bien! Caminando atrás de el y de su otro estudiante, de vez en cuando mi hermano y yo nos decíamos una que otra frase en voz baja.
Tardamos un par de horas en llegar a casa. No faltaba mucho para que anocheciera, de hecho el sol ya se estaba ocultando. En cuanto llegamos a la puerta de nuestra casa, el mayor y su estudiante se despidieron de nosotros, claro que antes el hombre de ojos azules nos dijo que subiéramos a darnos un baño con agua tibia y que nos pusiéramos ropa limpia antes de que llegaran nuestros padres ¡Por mi parte estaba de acuerdo! No tanto por mi, si no porque no quería que Ichiru pescara un resfriado y que luego nuestros padres nos empezaran a hacer preguntas ¡Siempre me ha resultado algo molesto! Concluí. Los dos nos despedimos del pelinegro con un hasta luego y el solo nos acaricio nuestras cabelleras plateadas, despeinándolas como acostumbra.
Cuando se fue, cerramos la puerta, para después subir por las escaleras hacia nuestra habitación. Aunque nuestra ropa se había secado gracias al sol, aun seguía húmeda y pegada a nuestros cuerpos. En cuanto entramos a nuestra habitación, yo me saque mi camiseta tirándola al suelo, luego me acerque a mi hermano por detrás, abrazándolo por la espalda, metí mi mano por debajo de su playera y sin que tuviera que decírselo el levanto sus brazos hacia arriba, para así yo poder sacarle la playera que traía puesta con mas facilidad. Después de eso, entre al baño de nuestra habitación, abrí la llave de la tina que había ahí, para que se llenara con agua tibia ¡Pase mi mano para comprobar que la temperatura del agua estuviera bien! Cuando considere que ya estaba lista, llame a mi hermano con un grito y luego de unos segundos el entro por la puerta, con una toalla rodeando su cintura ¡Me quede embelezado con esa imagen por unos cuantos segundos! Hasta que parpadee un par de veces para volver a la realidad.
-¿Quieres que nos bañemos juntos o prefieres que nos bañemos por separado?-le pregunte de manera seca, serio y preocupado, debido a la situación incomoda que se formo entre ambos desde que habíamos llegado a casa.
-ah, si ¡Por separado! Si no tienes ningún problema. Espero que no te moleste si me tardo un poco-menciono Ichiru con la cabeza cabizbaja, sus mejillas teñidas de un leve color carmín y tartamudeando un poco. Al verlo y comprender como se sentía sonreí. Es simplemente, que hay ocasiones que no necesito hablar con el para darme cuenta que le sucede o como se siente.
-claro que no ¡Tomate todo el tiempo que quieras!-dije en un tono mas amable-cuando termines ¿Avísame esta bien?-le dije acercándome a mi hermano menor tranquilamente, para después depositar un beso casto en su frente y con una sonrisa en mi rostro salir de ahí.
Paso alrededor de media hora para que escuchara la puerta del baño abrirse nuevamente. Yo estaba sobre mi cama algo pensativo, mientras que entre mis manos sostenía un libro, intentando distraerme, aunque durante ese tiempo en que el se bañaba, yo tenia mi mente ocupada en otra cosa. Al verlo salir, solo volteo mi cabeza en dirección a el y al verlo con su cuerpo húmedo y su cabello plateado ligeramente mojado, sin mencionar uno que otro mechón de cabello que caía por su rostro ¡No supe explicármelo en ese momento! Pero mi corazón se sobresalto y empezó a latir mas rápido de lo normal ¡Tal cual como hace algunas horas! Cuando ambos caímos al rió y la distancia entre mi rostro y el suyo apenas existía.
-¡Ya termine!-me dijo un sonriente Ichiru. El cual caminaba por nuestra habitación con sus pies descalzos y buscando con la mirada un poco de ropa. Yo me le quede observando un rato y pude darme cuenta que estaba mas tranquilo que hace un rato-¿Zero, no tomaras un baño tu también? Te deje la bañera tal y como te gusta-menciono risueño el menor.
-ah si ¡Muchas gracias Ichi!-dije mientras me desvestía delante de el y al voltear levemente mi mirada para verlo lo note estático y algo apenado-¿Qué pasa? ¿No me digas que te da vergüenza verme desnudo?-le pregunte con una sonrisa picara. El miro hacia otro lado muy sonrojado.
-¡Oh! Claro que no ¿Cómo crees?-fingió indignación, mientras se colocaba una playera algo nervioso ¡A mi me divertía tan solo verlo! Sin que lo notara camine hasta el y le susurre en su oreja-¿Acaso fue por eso que no quisistes bañarte conmigo? Pero si lo hemos hecho antes y en varias ocasiones ¡No veo porque sentir pena ahora! Somos hermanos y además hombres. Te lo creería si yo fuera algún desconocido ¡Pero me conoces de toda la vida! Conoces bien mi cuerpo y yo el tuyo ¿No te parece que sentir vergüenza es algo muy tonto entonces?-le dije rozando su oreja con mis dientes, sonriendo de forma ladina. Aunque no podía ver su rostro, no lo necesitaba para imaginarme que expresión había en el.
-bueno ¡En eso tienes razón! Igual, aunque eso sea cierto ¡Soy algo tímido a veces y tu lo sabes! Además ¡No seas tan confianzudo! Por mucho que tú conozcas mi cuerpo o yo el tuyo ¡No se debe hablar así o al menos no tomárselo con tanta ligereza! Muchos podrían pensar mal de ti o de mi-dijo ruborizado. Note como flaqueaba entre mis brazos.
-¿Y que con eso? A mi me da lo mismo lo que los demás piensen de nosotros ¿No es mas importante lo que pensemos el uno del otro? Igual, no estamos haciendo nada malo-le dije volteándolo hacia mí, y sin mucho esfuerzo lo levante hasta llevarlo hasta su cama, lo acosté y me subí sobre el sin camisa y conservando tan solo mis pantalones-¿O es que tu consideras que esto sea malo?-le pregunte mirándolo fijamente ¡Como si intentara atravesar esa mirada idéntica a la mía! Acortando la distancia que me separaba de probar esos exquisitos labios que desde hace algún tiempo deseaba. Inmovilice sus piernas con las mías, e hice lo mismo con sus manos poniéndolas a cada costado de su cabeza, utilizando las mías.
-lo se y no es que me importe realmente-dijo algo intimidado por mi actitud-¡Para mi tu eres lo mas importante Zero! Tu opinión es la única que cuenta para mi-menciono con su voz suave y angelical, como una provocación a probar sus labios ¡A reclamar su boca como mía! Era una gran oportunidad ¡Una que por el bien de los dos tuve que dejar pasar! Tenia que resistir la tentación, aunque luego me arrepintiera de por vida.
-¡Te amo Ichiru!-dije con franqueza y sin vacilar ante un sorprendido peliplateado ¡Tenia los ojos abiertos de par en par y con la boca entre abierta! Pude divisar como un hilito de saliva escurría de la comisura de su boca. A pesar de que sabía que era solo un niño que no podía entender nada de lo que sentía en ese momento ¡Fue la segunda vez que sentí deseo, mezclando con este gran amor que siempre le he tenido! Y que muy en el fondo no entendía o al menos pretendía no entender.
-¿Qué… me amas?-balbuceo en monosílabas ¡Como si esas breves palabras fueran impronunciables! Tal vez solo fueran indebidas. Después de todo, eran la prueba de que había aceptado abiertamente mi crimen ¡Mi pecado! Uno tan dulce y delicioso que no me hubiera importado consumar en ese mismo instante-te refieres a… ¿Cómo hermanos?-me pregunto Ichi temeroso y confundido ¡Siempre inocente y puro! Mientras que yo ¿Qué hacia? Solo intentaba corromperlo y confundirlo aprovechándome de esa hermosa inocencia que tanto lo caracterizaba ¡Que adoraba y veneraba en el!
-¡Claro! ¿De que otra forma puedo quererte?-le dije fingiendo comprensión ¡Aunque por dentro mi corazón se partía en dos al decir esa mentira!-¿No hay otra manera de querernos, no crees tu?-le pregunte y al no sentirme correspondido. Me separe de el bruscamente, tomando mi toalla y colocándola sobre uno de mis hombros, a la vez que caminaba hacia el baño algo decepcionado.
-¡Zero!-me detuve en seco al escuchar su hermosa voz-¡Te quiero!-menciono y yo no pude evitar voltear para así poder contemplar su hermosa sonrisa y así yo embozar otra-¡Yo mas!-le dije tranquilamente-¿No te duermas aun esta bien? ¡Quiero que durmamos juntos! Al mismo tiempo ¡Como siempre hacemos!-dije, el acepto, por lo cual solo comencé a caminar hacia el baño, para después entrar y cerrar la puerta con un simple movimiento de mi mano.
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Fin del Flashback.
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Fue a partir de ese momento que acepte plenamente mis sentimientos hacia el ¡Eso era algo que no podía cambiar! Ya que de por si lo miraba de una forma diferente ¡Para mi el ya no era el hermano al que debía cuidar o la persona que siempre ha estado conmigo! Ichiru se había convertido en una persona mucho más importante y necesaria para mí ¡Al extremo que siempre pienso en el! A pesar de la distancia ¡Mis sentimientos no han cambiado! Y a veces me pregunto ¿Si algún día lo harán? Desde que entendí que estos sentimientos no eran correctos, he intentado cambiarlos ¡Ver a Ichi como lo que es y siempre debió ser! Sin embargo, aunque estar con otras personas me ha ayudado a olvidarlo temporalmente ¡Al final solo me he sentido sucio! Como si al intentar querer a otra persona, lo estuviera traicionando a el y es solo que… ¡Hice algo que nunca debí! Y que para bien o para mal ¡Ya no puedo cambiar! Aunque, a pesar de que se que hice mal ¡De cierta forma fui feliz al hacerlo! Cuando paso no supe que hacia exactamente ¡Solo era un niño después de todo! Aun así. Es un hermoso recuerdo que me deja muy en claro lo mucho que lo amo.
-¿Por qué tuve que enamorarme de el? ¿De mi propio hermano?-me pregunte a mi mismo en voz baja ¡Total! Igual estaba solo y nadie podría escucharme. Sin pensármelo dos veces, me levante de mi cama, para quitarme parte del uniforme entre lo que estaba la chaqueta de la academia que traía, junto a la corbata, mis zapatos y la camisa blanca que traía puesta, entre mis cosas saque una camiseta roja y sin pensármelo dos veces me la puse. Como no tenía mucho que hacer, se me ocurrió desempacar lo poco que había traído conmigo, entre lo que estaba un poco de ropa, algunos artículos personales, mi arma personal Bloody Rose la cual no suelo usar muy seguido ¡Excepto en raras ocasiones! De vez en cuando me gusta practicar con ella, disparando a distintos blancos como una practica ¡A veces por diversión y otras porque me ayuda a pensar o a relajarme! Sin mencionar que Yagari me enseño a usarla desde que era muy pequeño.
Mientras la tengo entre mis manos, la levanto y apunto hacia la pared en diferentes posiciones y estilos ¡Se puede decir que es una de las pocas cosas que mas me entretienen en mi tiempo libre! Luego de eso decido guardarla en un cajón, en donde considero que estará segura, para después seguir guardando lo que me faltaba y fue en ese momento que lo vi. Entre lo que había traído estaba un retrato ¡En el la foto de mis recuerdos! En la que Ichiru y yo salíamos junto al maestro y aquel chico de cabellera castaña ¡No pude evitar sonreír! Más que todo por la melancolía que me producía con solo verla. Inconcientemente, acaricie con un dedo la imagen de mi hermano ¿Esa sonrisa? Y al verlo como me abrazaba. Creo que vernos de esa manera me hizo extrañar esos momentos que pasamos juntos.
Claro que seguir pensando en eso no me servirá de nada ¡El pasado es pasado y por mas que quiera no puedo volver atrás! Con esa idea, me volví a tirar sobre mi cama, con mi mano tome una almohada que tenia cerca, para ponerla debajo de mi cabeza ¡Me moví un poco buscando una posición mas cómoda! Fui cerrando mis ojos lentamente ya que me sentía muy cansado, solté un largo bostezo, hasta que me quede profundamente dormido ¡No sin ver antes una última vez aquel retrato que aun tenia entre mis manos! Incluso, lo subí hasta mi pecho y con un brazo lo sostuve ahí ¡Tal vez con la esperanza de poder verlo una vez más! Aunque fuera solo en sueños.
Pasó un rato y abrí mis ojos lentamente. Gire mi cabeza hacia un reloj que estaba sobre una mesa de noche al lado de mi cama-¿Por cuántas horas habré dormido? Me pregunte, removiéndome sobre mi cama perezosamente con la luz apagada ¡A penas podía distinguir en donde estaba o que me rodeaba! Me levante lentamente, para después soltar un pequeño bostezo. Al ver de nuevo la hora, me di cuenta que faltaba poco para que fueran las ocho de la noche ¡Por lo cual solo dormí dos o tres horas!
Encendí la luz de la habitación y tarde unos cuantos segundos en que mis ojos se acostumbraran a ella. Luego camine hasta mi cama con pasos lentos para sentarme sobre ella, para tomar el retrato en que estábamos mi hermano, el maestro y yo ¡Sonreí levemente! Cerré mis ojos y puse el retrato sobre la mesa nuevamente, ya que tenia que tomar una ducha, vestirme y arreglarme-¿De verdad será una buena idea ir? Es decir, ese sujeto no me agrada ¡Ni siquiera un poco! Claro que ¿Qué tiene de malo divertirme aunque sea un poco de vez en cuando? Tal vez no lo logre, sin embargo ¿Eso es mejor que quedarme aquí sin hacer nada cierto? De todas maneras, ya había decidido que lo intentaría ¡Al menos por el! Y no debo desistir solo porque seguramente veré al hermano de Yuuki.
Paso alrededor de media hora. Como no tenia nada que usar para esta ocasión, le pedí a una amiga de mi misma clase que me consiguiera un poco de ropa que pudiera ponerme ¡Lamentablemente no suelo usar ropa muy formal! Por suerte pudo conseguirme algo que considere que me quedaría bien y lo mejor de todo, era que no era algo demasiado sofisticado para que yo lo usara, por lo que no me sentiría incomodo al vestirme de esa manera ¡Hasta se puede decir que me gustaba! Había decidido no salir de mi habitación, por lo que le hable por teléfono y le explique mi dilema. Al principio le extraño mucho y con toda la razón, es decir ¡Que yo! Kiryuu Zero, tome la iniciativa para algo como esto, en realidad es algo muy raro ¡Hasta se rió de mí! Claro que yo no me enfade por una tontería como esa. Suelo ser en momentos como este, indiferente con esa persona, a pesar, de que se puede decir que somos amigos.
La chica de la que hablo se llama Misaki ¡Yo no diría con toda confianza que somos amigos! Sin embargo, he notado que es una persona menos falsa que las demás que conozco o al menos esa es mi impresión ¡Muchos dirán que no debería alejar a las personas con pensamientos como este! ¿Pero que puedo hacer? ¡Yo siempre he sido así! Con excepción de mis familiares, Yagari y sobre todo mi hermano. De todas maneras, al igual que Yuuki ¡Yo la desprecie por un tiempo! Solo que ella, así como la castaña, fue muy necia y no acepto un no como respuesta-¡Que molesto!-Pensé. Mientras revisaba algunos mensajes en mi teléfono celular, ya que ella era la persona que recordé, mientras estaba en los exteriores de la academia, haciendo guardia y asegurándome que los de mi clase no fueran al dormitorio de la luna-¿Por qué a todos les interesa tanto lo que hagan o dejen de hacer esos chupa sangre?-me pregunte para mi mismo ¡Chupa sangre! Emboce una pequeña sonrisa. Esa era la manera en que solía llamar a los estudiantes de la clase nocturna, y sobre todo a aquel castaño de ojos color vino.
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Entre Zero y Misaki.
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Tome un refrescante baño sin importarme mucho cuando tiempo me tardara ¡Era una de esas ocasiones en que me tomaba todo con demasiada calma! Al terminar me seque lentamente y detallando mi cuerpo con la mirada. Me puse la ropa que mi amiga me había traído ¡No era nada que otro estudiante fuera a usar o al menos esa era mi idea! De todos modos, solo era una camisa negra azabache, la abotone hasta mi pecho, dejando dos botones sueltos ¡Dándome un aire de libertad! No me gusta tanta formalidad, acompañado de unos pantalones del mismo color algo apretados, y con un cinturón de un negro mas claro, en el ate una cadena, junto a mi Bloody Rose, la cubrí con mi camisa, para que no se notara que la llevaba conmigo. Para muchos es raro o innecesario que lleve siempre un arma, pero yo no puedo simplemente separarme de mi Bloody Rose ¡Me acostumbre a ella! La considero una parte de mí ¡Así como lo son mis piernas o mis brazos! Es por eso que siempre la llevo conmigo a donde sea que vaya y es que sin ella me siento indefenso. Además, si alguien ve que llevo un arma, solo diré que ya que soy un prefecto, debo llevarla en caso de que algo malo suceda. Para concluir con mi vestimenta, me puse unas botas negras que combinaban con el resto de mi vestimenta.
Meto un dedo, en el especie de aro, en que esta el gatillo, dándole varias vueltas, para después meterla en uno de mis bolsillos, y en el otro meto mi teléfono celular ¡Claro que este si lo considero innecesario! Luego me acerco hasta un espejo que tenia en la habitación y me veo un poco, mi cabello plateado estaba algo desordenado y desaliñado ¡Pero yo no era del tipo de personas que se arreglaban de más! No es como si yo deba preocuparme tanto por mi apariencia personal ¡Soy un chico después de todo! Y esa es la mentalidad con la cual crecí, gracias a mi padre y a Yagari, que fueron mis figuras masculinas paternas desde que era un niño. Por lo cual, solo intento arreglar mi cabello con una mano y al ver que quedo como a mi me gusta, me di por satisfecho, después de eso toco un poco la ropa que estaba usando, hasta que quedara mas o menos bien ¡De manera que me viera decente! Como de seguro, me diría mi madre si estuviera conmigo en estos momentos.
Al terminar escucho que alguien toca a la puerta y al abrir, veo a la amiga que me trajo esta ropa. Una chica de estatura baja, con una altura de 1,56 cm, muy pequeña para tener 16 años de edad si te pones a pensarlo, es por eso que en algunas ocasiones, muchos de los compañeros de clase que tuve el año pasado se burlaban de ella, ya que era la mas baja de nuestra clase ¡Lo cual le molesta de sobre manera! Por otro lado, su piel es canela, ojos cafés, su cabello es negro, y no lo usa ni muy largo ni muy corto, en estilo de vestir, lo normal es que la vea con el uniforme de la academia, no suelo salir mucho con ella, a comparación de lo que salgo con Yuuki, y en cuanto a personalidad, es infantil, inmadura, muy alegre y demasiado optimista para mi gusto ¡Es por eso que nunca me intereso como mujer! Pero incluso fue mejor así. No es como si me hubiera gustado tener algo más con esa chica que no fuera una sincera amistad. De pronto, dejo mis pensamientos al sentir como ella me veía de arriba hacia abajo, se acerca a mi para darme un abrazo muy efusivo.
-¡Que guapo te vez Zero!-me dijo la pelinegra. En cuanto sentí sus brazos, intente apartarla ¡No era por nada malo! Solo que no me agrada que sean tan cariñosos conmigo, sin que al menos yo se los permita antes-¿Qué pasa? ¿No te gusta que te abrace?-me pregunto de una forma de lo mas infantil e irritante.
-¡Por supuesto que no! Como si a mi me gustaran esas cosas-articule fingiendo mal humor y sacudiéndome la ropa-no lo hagas de nuevo ¡A menos que quieras que te deje de hablar por un buen tiempo!-le dije muy serio. La chica armo un puchero, inflando sus mejillas y conteniendo el aire, para luego darme suaves golpecitos en mi pecho.
-¡Que malo eres conmigo! Yo solo te halago al decir lo bien que te vez con esa ropa y tu solo eres grosero ¿No puedes ser amable conmigo, ni al menos una vez?-me pregunto y yo la ignore-de todas maneras, así eres y así te quiero ¿Somos amigos no? Aunque al principio tú no querías y me ignorabas casi todo el tiempo-dijo la chica de ojos cafés algo indignada. Yo no pude evitar soltar una risita.
-¡Lo se, lo se! Pero tu que me conoces ¿No crees que me pides mucho?-arquee una ceja y ella bajo su cabeza-de todas maneras, se que debo darte las gracias por el favor que me hicistes con lo de la ropa y por decirme que me veo bien con ella ¡Tu tampoco te vez nada mal!-mencione al verla con un vestido marrón, el cual estaba dividido en dos piezas.
-¡Gracias! ¿Vez que si puedes ser amable cuando te lo propones?-me dijo la chica-de todas maneras ¿Ya estas listo? ¿Qué te parece si nos vamos juntos? Se que esa no era la idea y tal vez no te guste ir conmigo ¡Pero así ninguna chica te molestara o tal vez si! Como ya te dije te vez muy bien con esa ropa ¡Claro que con lo apuesto que eres! Cualquier cosa que uses te quedara bien-me dijo con una sonrisa dulce. Puse mi mano sobre su cabeza, mientras, ella tocaba mi camisa con sus manos.
-¡Esta bien!-dije cortésmente-igual me da lo mismo y ya estaba por salir ¡Solo que quería dejar todo en su lugar! No me gustaría dejar algo en un sitio que ya no recuerde cuando vuelva o que se me extravié alguna cosa-mencione, revisando la habitación con mi mirada. La chica de piel canela se alejo de mí y camino hasta tomar entre sus manos el retrato que había dejado sobre la mesa.
-¿Y esto? ¿Quienes son ellos?-me pregunto, mientras veía la fotografía con interés. Sobre todo por mi o tal vez por mi hermano. Yo le quite enseguida el retrato, poniéndolo en su lugar.
-son dos conocidos y mi hermano ¡Es una foto de hace algunos años!-dije serio-¡Por favor no me hagas mas preguntas! Mejor vamonos ya-baje mi cabeza ¡No me gustaba hablar de eso! No me agradaba hablar sobre el con nadie ¡Ya tengo bastante con pensar en Ichiru casi todo el tiempo!
-pero nunca me dijistes que tenias un hermano y menos que era tu gemelo. A decir verdad, a pesar del parecido físico, se nota que el es muy diferente a ti en cuanto a personalidad se trata ¡Le luce mucho esa sonrisa que tiene! Hasta se ve lindo-dijo sin pensar y yo la mire enojado-Zero ¿No te agrada tu hermano? ¿Te llevas mal con el acaso? Porque si nunca me hablaste de el, debe ser por eso o al menos esa es la única razón que se me ocurre ¿Y por que conservas una foto como esta? ¿Por qué una de tan pequeños y no una mas actual?-pregunto y no pude evitar ponerme de mal humor.
-¡El no me desagrada! Al contrario. Si hay alguien por el que nunca podré sentir algo como eso ¡Ese es el! Solo que no me gusta hablar sobre el tema y solo para saciar tu curiosidad ¡No lo veo desde que éramos niños! En parte por cuestiones de salud, problemas familiares y algo que sucedió hace tiempo ¡Espero que me comprendas y no me hagas mas preguntas sobre el!-le dije cortante. Ella no menciono palabra, por lo cual con un gesto le dije que me siguiera, salimos de mi habitación y cerré la puerta. Caminamos hasta salir de nuestro dormitorio y el resto no es necesario mencionarlo.
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Pov Misaki.
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Nunca antes lo había visto tan enojado ¡Hasta tengo la impresión de que esta triste! Y todo por mi culpa ¡Que torpe! No me imagine que algo como esto pudiera pasar y todo por mis tontas preguntas ¿Cuándo aprenderé? A decir verdad, Zero no es alguien que demuestre sus sentimientos muy abiertamente, creo que las únicas personas en la academia que lo conocemos, aunque sea de forma mínima e intentamos entenderlo, es el director Kaien, su mejor amiga Kuran Yuuki, y yo, que después de esto no creo que este entre las personas que mas le agraden ¡El hermano de Zero! ¿Qué habrá pasado con el? A pesar de lo que paso, pude notar que Zero se molesto conmigo solo por haber sido tan insistente con respecto a su hermano y hasta creí ver que miraba esa fotografía con cierta melancolía ¡Tal vez son ideas mías! Claro que, aunque en esa foto se ve muy serio como de costumbre, creo que al estar con esa persona, el era feliz.
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Pov Zero.
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Caminamos un rato. Yo me adelante y ella caminaba detrás de mi, luego de esa pequeña conversación que acabábamos de tener, el ambiente entre ambos se volvió pesado, como cuando no sabes que decir ¡Tuve la impresión de que quería hablarme! Solo que no se atrevía ¿Y como me di cuenta? Bueno, de vez en cuando hacia gestos como levantar su mano o murmurar cosas ¡Solo que no concretaba nada al final! Por mi parte, yo me quede callado y me hice el desentendido durante todo el camino. Hasta que al final ella rompe con el silencio con unas palabras y al escucharla, yo me detengo, girando mi cabeza para poder verla.
-¡Lo siento!-dice con la cabeza gacha-¡De veras que lo siento! Mi intención nunca fue que recordaras algo que de seguro te hace sentir mal y que te molestaras conmigo por eso. Es solo que-se encogió de hombros-me gustaría que me vieras como una amiga y que confíes un poco mas en mi, y bueno ¡Se nota que el te importa mucho!-menciono Misaki, refiriéndose a Ichiru. Yo me sorprendí un poco y me puse algo nervioso.
-¿Es tan evidente?-le pregunte sin pensar-bueno ¡No es tu culpa! Solo que tengo razones para no querer hablar de el y aunque quisiera ¡Me costaría mucho trabajo! Sin embargo, más que dolerme ¡Me hace feliz pensar en esa persona! Como puedes darte cuenta, el es alguien que quiero mucho y no lo digo solo porque sea mi hermano-le dije embozando una pequeña sonrisa ¡Ella me miro algo sorprendida! Y no la culpo, no suelo sonreír muy a menudo o comportarme como lo estoy haciendo ahora.
-¡Nunca antes te había visto tan enojado!-río-incluso me pareció que te pusistes triste y uno no se pone así por cualquier cosa ¡En tu caso se aplica mas esa teoría! Y bueno ¡No quiero que creas que quiero forzarte a que me hables de tu hermano! Se que a duras penas me aceptastes como amiga y no me gustaría que te arrepintieras-dijo de forma tranquila ¡Sentí pena por ella! ¿Por qué le importara tanto lo que piense o si la considero una amiga o no? No lo entiendo.
-no te preocupes y preferiría no hablar mas de Ichiru por esta noche ¡No es que me incomode! Solo que hay cosas que prefiero guardarme para mi mismo ¡Me gusta mi privacidad y tener mi espacio! Sobre todo en temas que me importan tanto y este es uno de ellos-le dije sin darle demasiada importancia. Después de todo ¿Qué tiene de malo que le diga su nombre?
-Ichiru ¿Así se llama tu hermano?-me pregunte y yo le afirme con mi mirada-¡Es un bonito nombre!-me dijo, sonriéndome de manera dulce.
-¡Es hermoso!-sonreí de forma similar-Kiryuu Ichiru ¿No crees que es un nombre que queda perfecto junto a mi apellido?-pregunte con un humor un poco mejor-por cierto ¿Sigamos te parece? Se esta haciendo tarde y quien sabe hasta que hora sea la celebración o si aun nos dejan entrar-concluí, apartando mi mirada de ella y a partir de ese momento, caminamos juntos lado a lado ¡Me sentí un poco aliviado! Tal vez no sea tan malo hablar con alguien sobre mis problemas de vez en cuando.
Tardamos tan solo unos cuantos minutos en llegar al lugar de la fiesta. El dormitorio de la luna de la clase diurna, es un gran edificio de paredes blancas y grandes ventanales, que se asemeja mucho a un castillo ¡Tal vez tiene uno, que otro detalle que lo hace lucir un poco moderno! Pero en si se ve como uno de esos castillos, que he estudiado en la clase de historia y que en varios países se conservan, como una prueba de su historia, cultura y del poder o posición social que alguna vez tuvieron, como suele suceder en algunos países Europeos.
Camine lentamente sin muchos ánimos. Por un lado, es cierto que ya había decidido asistir a la celebración que darían en este dormitorio, debido a que comenzaba un nuevo año en la academia, incluso, seria la primera vez que este tan cerca del territorio enemigo-¿Enemigo?-emboce una pequeña sonrisa al darme cuenta de la manera en que me refiero a los estudiantes de la clase nocturna ¿Por qué los odiare tanto? Sea como sea son estudiantes. Suspire cansado. Claro que… por el otro lado ¡El negativo! Tal vez lo único que me molesta es tener que estar tan cerca de ellos, de los invitados ¡Gente falsa y acomplejada! Y en última instancia, no me agrada ¡Ni un poco! Tener que estar tan cerca de ese sujeto que vi en la tarde y mas si tengo que estar en el mismo lugar que el por varias horas, pudiéndolo evitar y en el peor de los casos ¡Tener que hablarle o prestarle atención! Eso si que seria ya demasiado.
Al menos tengo la suerte que no estaré solo. Tengo a Misaki, y seguramente, también al director y a Yuuki ¿Eso es bueno no? Claro que no me agrada tener que utilizarlos, solo para evitar a ese presumido de Kuran Kaname, pero pensándolo un poco ¿Eso que tiene de malo? Creo que haría cualquier cosa, con tal de solo convivir lo que debo con ese tipo. Con esos pensamientos, camine hasta la entrada junto a la pelinegra, ahí nos recibieron dos hombres mayores, que nos dieron la bienvenida y nos hicieron una que otra pregunta, después de contestarlas concluyeron con un ¡Adelántense y por favor disfruten de esta velada! Como Misaki me había pasado su brazo alrededor del mió, ellos pensaron que éramos pareja, cuando nos dimos cuenta, ella se avergonzó con un sonrojo y yo voltee los ojos sin darle demasiada importancia al asunto.
Cuando entramos por fin, pude darme cuenta que aquel lugar se veía mucho mas hermoso y elegante de lo que lucia por fuera, el recibidor era muy extenso, en el centro había unas grandes y amplias escaleras, un sofá a uno de los lados, las paredes tenían mosaicos blancos, y el piso era de madera, el cual estaba tan limpio que parecía que brillaba, mas al fondo, había una sala, la cual estaba decorada, había múltiples mesas con comida o bebidas alcohólicas por lo general y mas atrás pude notar un salón de baile, en esos momentos había una música lenta y suave, supuse que algunas personas estaban bailando, y al caminar lo comprobé. Mientras caminaba, detallaba los alrededores ¡Tenia que admitir que el lugar lucia muy impresionante! Por otro lado, mi acompañante al parecer estaba maravillada con todo lo que veíamos ¡Sonreí internamente!-¡Después de todo solo es una niña!-murmure en voz baja.
Sin embargo deje de observar todos esos detalles en cuanto me encontré con un grupo de personas ¡Mayores casi todos! Claro que entre ellos estaba aquel pelirrojo de ojos azules que vi hace varias horas, junto al rubio de ojos verdes y para terminar aquel castaño de ojos color vino. Note que hablaba cómodamente con las personas que lo acompañaban, embozando una delicada sonrisa y sosteniendo una copa de un liquito vinotinto, que de seguro es vino. El pelirrojo vestía una camiseta negra, sobre ella una camisa lila con botones, el lo usaba dejando suelto el ultimo botón de su camisa, de forma que se viera la camisa negra que llevaba debajo de esta, usaba también un saco de color azul que hacia resaltar toda su ropa, ya que traía puestos unos pantalones del mismo color y unos zapatos de vestir marrones. El rubio estaba vestido de una forma mas casual y menos formal, una camisa gris, junto a un abrigo de color verde, pantalones negros y unos zapatos del mismo color ¡Debía admitir que esa ropa le quedaba bien con su cabello rubio claro y sus ojos verdes! Los cuales eran como dos hermosas esmeraldas. De ultimo, estaba Kuran, cabello castaño oscuro, el cual estaba levemente ondulado, ojos color vino, algunas veces parecían rojos, su piel blanca ¡Todo en el encajaba perfectamente! Incluso su camisa negra azabache y un abrigo que llevaba puesto de color blanco, pantalón negro, acompañado de un cinturón y unos zapatos marrones también.
Me detuve a observarlo y el me miro disimuladamente con sus ojos color vino, con una sonrisa galante y hasta amable, mientras seguía conversando con todas las personas que lo rodeaban. Tal vez de negocios, también puede que lo estén felicitando por algún logro o tan solo le están recalcando, lo bien que se ve o cualquier tipo de cosa para halagarlo ¡Se supone que para todas esas personas el es perfecto! Es casi una lastima que yo no vea en el, lo que los demás pueden apreciar ¡Ni siquiera estoy cerca de hacerlo! Claro que tampoco me interesa. Total, a mi manera de verlo ¡Es solo un presumido, petulante, prepotente y con aires de grandeza! Grandeza que estoy seguro que no tiene y que solo le demuestran los demás por interés o ese tipo de cosas ¿Por qué todas esas atención que tienen con el es por dinero o tal vez por su posición social? Después de todo, el es el primogénito de la familia Kuran, una familia muy importante e influyente.
De todas maneras ¡No es que me interese llamar su atención! Pensé, parpadee unas cuantas veces y ladee la cabeza para seguir apreciando la decoración, algunas velas y los candelabros de cristal que había en el techo, sin mencionar la ropa que usaba la mayoría de los invitados que era muy formal, elegante y sofisticada. Aunque, tenia la impresión de que el castaño estaba muy pendiente de lo que hacia o con quien estaba-¿Otra vez esa mirada?-me pregunte, al notar su manera de observarme y una pequeña sonrisa cómplice que al parecer solo yo notaba.
-¿El no te agrada verdad?-me pregunto la chica, acercándose a mi y tocando mi rostro acariciándolo. Al verla no pude evitar reír, ya que debía pararse de puntas para poder alcanzar mi rostro, sin mencionar que yo tenia las piernas levemente flexionadas-¡No te burles de mi solo porque soy bajita!-me miro feo ¡Como si quisiera matarme! Aunque no pareciera, la escena me pareció algo chistosa.
-¡No tienes ni idea y tranquila! Igual ¿Tu ya estas acostumbrada a que yo te trate de esta manera no?-le mencione divertido con una media sonrisa, mientras ella hacia una especie de puchero-¡Vamos! No seas tan infantil y disimula un poco, antes que otros empiecen a vernos raro y murmuren cosas de nosotros que no son-le pedí y ella asistió con la cabeza.
Al levantar mi mirada y ver hacia otro lado note algo extraño-esta… ¿Esta molesto? ¿Pero por que razón?-me pregunte al ver como el chico castaño de ojos color vino nos miraba con molestia ¿Tal vez desagrado? Me pareció incluso, que nos observaba fríamente y tenía que admitir que eso no me lo esperaba. Es decir, Kuran siempre se muestra amable y educado casi todo el tiempo ¡Siempre he pensado que eso es solo una careta! Claro que en estos momentos el no esta disimulando ¿O tal vez si? ¡Quien sabe! Cuando se trata de el no se que pensar. Concluí desviando mi mirada algo aburrido restándole atención ¡Me agache un poco! La chica aprovecho para rodear mi cuello por atrás de forma cariñosa y efusiva sin importarle mucho que no estábamos solos. Yo me quede quieto sin hacer o decir nada, mientras observaba a Kuran con una sonrisa algo irónica en mis labios y arqueando una ceja, dándole a entender que lo estaba retando.
Continuara.
Esto es todo por el momento. Por cierto, Misaki es un personaje de apoyo, la hice porque me servirá para Zero y no hay muchos personajes de la serie que me ayuden, por otro lado a partir del próximo capitulo le daré mas protagonismo a Kaname.
Actualizare en cuanto pueda, los estudios quitan mucho tiempo, hasta pronto.
