La brisa de la bahía a aquellas primeras horas de la mañana, dio a Ianto en al cara, al menos así se despejaría un poco después de no haber podido dormir en toda la noche anterior. Tantas cosas en la cabeza no le habían dejado pegar ojo y no tener a Jack a su lado, porque estaba demasiado preocupado por el muchacho herido que tenían en la enfermería.

Ianto no se podía creer que estuvieran tan cerca de cambiar toda la historia si Arthur moría, si no llegaba a gobernar Camelot. Todo podía irse al traste si no conseguían mantener con vida al muchacho y mucho menos si no conseguían devolverlo a su tiempo.

Se preguntó que pasaría si eso llegaba a ocurrir. Tal vez él nunca llegaría a nacer, tal vez Torchwood jamás existiría o tal vez, por muy difícil que le resultara de pensarlo, Jack jamás llegara a estar en su vida.

"¿Qué haces aquí? Pensé que te habrías ido a casa a cambiarte de ropa." Al darse la vuelta, Jack estaba allí sonriente, aunque con aspecto cansado, apoyado en la barandilla como él, mirando el mar a lo lejos.

"No quería dejarte aquí solo con todo esto. Gwen se ha ido a casa con Rhys y aquí tenemos a un Arthur Pendragon herido y un joven Merlin aprendiendo a usar unos poderes que cree que tiene que mantener en secreto. Ese muchacho cree que tiene que guardar muchos se secretos." Terminó diciendo como si estuviera hablando para si mismo y el capitán no le estuviera escuchando.

"¿De que otros secretos hablas?" Jack lo miró en silencio. Ianto podía llegar a ser muy misterioso cuando quería ya demás siempre parecía saber más de lo que ocurría en Torchwood que todos los demás, incluido Jack. "Vamos dime que es lo que sabes." Se acercó a Ianto y le dio un pequeño golpe con la cadera mientras seguía sonriéndole.

"Creía que tu también lo habías visto." Mantuvo la mirada fija en el mar. De alguna forma se sentía identificado con Merlin, escondiendo un secreto, ocultando sus sentimientos hacia otra persona por miedo a lo que todos los demás dijeran o por miedo a ser rechazado por esa persona.

"No tengo ni la más remota idea de lo que estás hablando."

"Ya, hace mucho que me había dado cuenta de eso. puedes ver cuando se acerca una terrible amenaza sobre la tierra, pero las cosas que tienes a tu lado ni las intuyes." Ianto suspiró inconsciente y se dio la vuelta mirando a la oficina de turismo donde todo el mundo creía que trabajaba, recordando todo lo que había pasado por su cabeza durante todas las horas que había estado allí, seguramente Merlin debía pensar cosas similares a las suyas.

"Vale hoy te has vuelto muy misterioso de repente Mr. Jones. ¿De que estamos hablando?" Ianto le miró sonriendo.

"Merlin está enamorado de Arthur y apenas puede ocultarlo, lo intenta, pero cuando está solo cuando está con él mientras el príncipe duerme, habla con él y le dice cosas, bueno que no se dicen a un simple buen amigo y mucho menos a tu señor."

"Le has estado espiando… Qué pícaro por tu parte Ianto." Le acarició la mejilla y notó que el muchacho se sonrojaba por su contacto.

"No te lo voy a decir, ni siquiera debería haber estado escuchando aquello, pero me da pena. Está muy enamorado y no se atreve a decirlo por miedo al que dirán, a como reaccionará Arthur, por lo que pueda hacer su padre."

De repente Ianto notó el brazo del capitán rodeando su cuerpo y se acercó tanto que pudo notar su respiración sobre su cuello y su cabeza apoyada sobre su hombro. "Eso te ha quedado muy paternal, seguro que cuando llegué el momento eres un papá estupendo."

"Jack, por favor." Ianto emitió una risa ahogada. Después de todo el tiempo que llevaban acostándose, Jack todavía no se había dado cuenta de la realidad. Tal vez, después de todo, fuera una causa perdida seguir enamorado de él.

"Mira tal vez, lo que Arthur está esperando es que Merlin de el primer paso y le diga algo de lo que siente, tal vez tenga miedo de que le rompan el corazón, otra vez."

"Jack, son dos críos, no les han podido romper el corazón todavía hasta ese punto."

"¿Cuántos años tienes tu más que ellos? Y ya ves por lo que…" Jack se dio cuenta demasiado tarde había hablado más de la cuenta y que debería haberse callado mucho antes.

Pocas veces habían hablado de lo ocurrido con Liza y de lo mal que lo había pasado Ianto durante los siguiente meses. tampoco habían hablado mucho de la forma tan extraña que había comenzado su relación y donde estaba ahora esa relación.

"Lo siento, no quería decir eso."

"Te he entendido Jack, pero sigo pensando que es mejor decir las cosas como son." Se dio la vuelta y miró a Jack a los ojos. No lo solía hacer muy a menudo pues la mayor parte de las veces se sentía intimidado por los ojos azules del capitán, que podían atravesarlo en un solo segundo, sin pronunciar una sola palabra.

Pero ahora lo hacía porque estaba a punto de ser completamente sincero, porque estaba a punto de decirle a Jack todo lo que le había dado miedo decir antes, al igual que a Merlin y entonces ya no habría marcha atrás.

"¿Dirías que quieres a alguien aún sin estar seguro como va a reaccionar la otra persona?" Continuó diciendo Ianto. "Le dirías que no puedes imaginar la vida sin él… o ella, aún a pesar de que puedas ser rechazado?" Le temblaba la voz, pero no le importaba. "Merlin puede meterse en graves problemas si lo dice y si Arthur no da un paso adelante, pues entonces nunca podrá estar seguro."

De repente Jack dio un paso adelante y Ianto se quedó clavado en el sitio.

"Te quiero."

Ianto se rió. "¿Cómo has dicho?"

De repente en controlador del vortex de Jack comenzó a sonar con fuerza, en el peor momento que Ianto pudiera imaginar. El capitán echó a correr sin decir nada y el joven agente le siguió, preguntándose si eso había sido real o se trataba de alguno de los juegos de Jack. El capitán fue directamente a la habitación de Arthur y al llegar allí, vio que el chico se convulsionaba en la cama sin parar y que Merlin junto a él lo miraba aterrado.

"¿Qué le ocurre? ¿Qué le está pasando a Arthur? Dijisteis que estaba bien, que se recuperaría. ¿Es que acaso vuestra ciencia no puede sanarle?" El muchacho estaba nervioso, pero sabía que no podía usar su magia sin revelar quien era realmente. Ianto lo apartó un poco.

"Ianto creo que tiene una hemorragia interna, vamos a tener que intervenirle otra vez." Jack observó a Ianto y tan sólo con una mirada pudo decirle que la cosa no pintaba bien para el príncipe.

"Necesitamos que te quedes aquí hasta que volvamos. Te prometo que vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para curar a Arthur." Merlin tan sólo asintió, sin quitar los ojos de su amigo. Estos pronto se le llenaron de lágrimas al ver que se lo llevaban de nuevo, con el miedo de no poder volver a verle con vida nunca más y no haberle podido decir lo que realmente sentía por él cuando había tenido tiempo.

- o -

Todo aquello había pasado tan rápido que Merlin se había podido hacer a la idea de que realmente estaban en el futuro y que tantos siglos después sus nombres todavía fueran conocidos. Pero se preguntó como era posible que su nombre, el de un simple sirviente pudiera perdurar en el tiempo de la misma forma que el del futuro rey de Camelot.

Pero no había podido asimilarlo, igual que no había podido asimilar que Arthur estaba luchando por su vida a causa de un tipo que había aparecido de la nada dispuesto a matarlo. Lo había visto herido muchas veces, pero nunca se había sentido tan impotente como en esta ocasión. Se sentó en la misma cama en la que había estado Arthur un momento antes y se acurrucó allí, pues hacía demasiadas horas que no dormía. El cansancio se apoderó de él con rapidez.

Comenzó a soñar, aunque más bien se trató de un recuerdo de aquellos dos días. Se vio as si mismo intentando comprender todo lo que había pasado. También vio a Ianto y al capitán, el joven agente le pareció preocupado, seguramente sería por Arthur y no le quitaba la vista de encima a Jack. Lo vio sonreír discretamente y le recordó a él cuando pensaban en estar con Arthur.

Por la noche lo habían dejado quedarse a cuidar de Arthur.

"Es a lo que me dedico." Había dicho él, que no pensaba moverse de aquella habitación. Ianto fue el último en salir y en cuanto cerró la puerta se sentó junto a la cama y tocó la frente de su amigo, tenía fiebre pero no parecía muy alta, afortunadamente. "Te vas a poner bien y vamos a salir de esta. Hemos pasado por muchas peores." Sonrió, eso era cierto, recordaba muchas aventuras de las que había estado seguro que no iban a salir con vida y allí estaban.

"Este sitio es raro y no me hace gracia que me hayas dejado solo con esta gente. Ya sabes que no soy un guerrero como tu, si tengo que enfrentarme a ellos, estoy seguro que ese tal capitán, podría vencerme con una sola mano. Asía necesito que te recuperes cuanto antes, para poder protegerme como siempre haces."

Merlin tomó la mano de su compañero con fuerza y la apretó contra la suya. Miró hacia atrás y cuando creyó que no había nadie le besó el dorso de la mano y lo frotó contra su mejilla.

"No me dejes ¿vale? No me abandones aquí. Si ya me cuesta pensar que te pueda pasar algo en batalla en casa, ¿Cómo quieres que acepte que puedes morir por una herida mal curada o una infección o algo así? Si pudiera usaría algo de magia para curarte, pero no se… si tengo que hacerlo para salvarte la vida lo haré sin dudar."

Trató de no llorar, ya sabía que a Arthur no le gustaba verle llorar, decía que eso le hacía más débil. Se mordió el labio y con cuidado apartó algunos mechones de la frente de Arthur. lo escuchó protestar al intentar moverse, a causa del dolor.

"No, no intentes moverte, te vas a hacer más daño." Le susurró al oído y sin saber porque lo hizo, le besó en la mejilla y bajó hasta sus labios, donde deposito un tierno beso. "Supongo que no nunca lo sabrás pero hace mucho que te quiero y por eso estoy siempre contigo. no es que la vida de sirviente me emocione, pero eso me da ocasión para estar cerca de ti."

Para entonces Ianto estaba en la puerta, sin querer escuchar aquello, pero comprendiéndolo demasiado bien. "Si, estoy enamorado de ti, aunque al principio creí que eras un completo arrogante, ni niñato, y lo sigues siendo no vamos a engañarnos, pero hay algo más en ti. Algo que tratas de ocultar a los que te rodean pero que a mi no puedes, porque guardo demasiados secretos propios. ¿Por qué no tratas de ser sincero comigo?

"Se que no siempre eres el valiente príncipe que salva Camelot de todos los problemas. Eres humano como todos los demás y si cuando te hieren te hace daño y te quejas porque no haces lo mismo cuando te sientes mal? Estoy aquí por ti, hace mucho que estoy a tu lado y tu parece que no te enteras. Tan sólo espero una señal, una mirada, algo que me diga que me ves no sólo como tu criado, sino que al menos podemos ser amigos de verdad."

Arthur se volvió a remover y un momento más tarde Merlin se despertó cuando la puerta se abrió y apareció Ianto otra vez.

"Lo siento no quería molestarte."

"Da igual, como está."

"Creo que esta vez lo hemos conseguido, pero va a necesitar tiempo para recuperarse y sobretodo, te va a necesitar a ti." No dijo nada más, tan sólo sonrió, pero Merlin comprendió lo que eso significaba porque en cuestión de sentimientos los dos se entendían perfectamente.