Hola muchas gracias por todos sus comentarios, sugerencias y estar al pendiente, me alegra saber que la historia les guste, esta vez la pareja principal son los suegros de todas jejeje Eleanor y Richard, este es un minific por tal razón es que los capitulos son algo cortos, ya que si los extiendo más terminaría muy pronto. Desde hace mucho tenía la idea de escribir sobre ellos, ya que como dicen simplemente su romance tardo un poco y no se sabe como fue el enamoramiento; entonces se me ocurrio extender y tratar de conocer como hubiera podido ser la historia de amor de ellos, por supuesto no pretendo separarlos en ningún momento sino todo lo contrario; conforme la historia avance se darán cuenta de ciertos personajes no mencionados en la serie pero que quise traerlas a la mí, notaran que en la historia los sucesos pasan con más rapidez a comparación de mis otros fics, se les quiere, Angie

El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.

Advertencia: Este es un capitulo con contenido sexual, apto para mayores de edad; si crees que puede ofender tu forma de pensar abstente a leer esta historia.

CAPITULO IV

ENTRELAZADOS

New York

Horas más tarde en un restaurante muy elegante, Richard preparaba una sorpresa para su amada Elly como acostumbró a llamarla dese el día que acepto salir con él; flores, velas y música harían un momento especial para los dos esa noche. Después de todo la hora había llegado así que fue en busca de Eleanor al teatro, para luego momentos más tarde la pareja entraba al lugar, Richard la llevo a un salón apartado para que pudieran estar solos y disfrutar del momento.

Richard – espero sean de tu agrado –dijo entregándole un enorme arreglo de rosas.

Eleanor – están hermosas, gracias –dijo sintiendo el aroma.

Richard – no más hermosas que tú mi amor –dijo seductoramente- sabes…quiero contarte algo.

Eleanor – que pasa, tiene que ver con la carta de tu padre.

Richard – si, tengo que ir a Londres por unos días.

Eleanor – te irás.

Richard – pero regresaré -dijo sonriendo.

Eleanor - cuando te irás?

Richard – en dos días.

Eleanor – esta todo bien?

Richard – si es solo un viaje de rutina, ya sabes como son los negocios.

Eleanor – hay algo que quieras decirme –dijo seriamente.

Richard – porque lo preguntas, pasa algo? -dijo mirando su semblante- te noto seria…que pasa mi amor –dijo tomando sus manos- te sientes bien.

Eleanor – es que me quede pensando en la razón por la cual no quieres que conozca a tu familia.

Richard – no es que no quiero que la conozcas -dijo acariciandola- ya te dije que no es como la tuya; dime que es lo que quieres en verdad saber porque insistes tanto con ese tema.

Eleanor – tu me importas mucho.

Richard – y tu a mi.

Eleanor – te he dicho todo sobre mi, te lleve a casa a conocer a mi madre.

Richard – lo sé, y lo hice porque quiero algo formal contigo te lo he dicho.

Eleanor – si pero.

Richard – que más quieres de mi -dijo mirandola fijamente.

Eleanor - quiero saber quien eres –dijo seriamente- me gustaría que tuvieras confianza en mi y.

Richard – entiendo…a caso has hablado con Robert, te dijo algo cierto -dijo sonriendo de lado.

Eleanor – que tendría que decirme Bobby –dijo levantando la ceja- según tú.

Richard – esta bien, te contare -dijo seriamente- pero no me mires así no es nada malo –dijo fijando su mirada en la de ella- solo te pido que primero me escuches y después puedes decirme lo que quieras.

Eleanor – esta bien…te escucho.

Richard – al decirte que mi familia no es como la tuya no es solo por la clase social, sino por la relación que existe entre los miembros del grupo; es decir tu fuiste tan feliz con tus padres desde que tienes memoria, en cambio yo no recuerdo algún momento que haya podido pasar a solas con mi madre o con mi padre, ni paseos por el campo; solo recuerdo las fiestas de la alta sociedad a las que asistía por obligación, el colegio en Londres que tanto odiaba hasta que conocí a Robert mi único amigo; he tenido que vivir de reglas sociales desde mi nacimiento, pero no pude soportarlo mas y por eso le pedí a mi padre hacerme cargo de los negocios aquí en America, fue la única opción que pude tener para salir de Londres y de la pesadilla de la sociedad; yo no deseo un matrimonio como el de mis padres o seguir con los lineamientos familiares que se han hecho desde hace décadas, quiero encontrar mi camino ser yo mismo, no te dije nada antes por temor a perderte porque no se que pensaras de mi después de haber escuchado esto –dijo seriamente.

Eleanor – no puedo juzgarte por ser quien eres o de donde provienes; pero cada uno tiene su propio destino y creo que en el tuyo no existo yo, personas como tu no se mezclan con personas como yo.

Richard – no digas eso…claro que estas en mi destino, esta es una nueva vida para mi en la que ya estas incluida y no te dejare ir a menos que tu quieras hacerlo –dijo nerviosamente- yo te amo no deseo alejarme de ti.

Eleanor – yo también te amo –dijo sonriendo- pero tus padres.

Richard – no importa lo que piensen.

Eleanor – pueden desheredarte y.

Richard – que lo hagan, no me importa no pienso volver allá de ninguna manera, además tengo mis ahorros con los que podré montar un negocio y sobrevivir un tiempo.

Eleanor – Richie -dijo mirandolo fijamente.

Richard – y a ti te importa de donde vengo -dijo seriamente.

Eleanor - no me importa tu clase social, si eres pobre o eres rico; yo me enamore de ti por lo que me haces sentir aunque no lo demuestres a menudo puedo verlo en tus ojos –dijo tomando su rostro con sus manos- veo que en verdad me amas como yo a ti.

Richard – mi amor yo.

Eleanor – shhh no digas nada mas –dijo poniendo su dedo en los labios de el- podemos seguir adelante todo el tiempo que deseemos sin condición alguna, solo quiero pedirte algo, pase lo que pase me digas siempre la verdad sea cual sea.

Richard – te lo prometo, gracias por comprenderme –dijo tomándola de las manos- nadie me ha hecho sentir lo que tu me haces sentir –dijo besándola tiernamente.

Todo quedo aclarado, la duda, la inseguridad y el temor quedaron derrotados esa noche por el verdadero amor.


Al día siguiente la misma rutina atacaba a todos, Eleanor y Robert enfocados en la obra; mientras que Richard en los negocios y empacando para su viaje a Londres quien estaba decidido a hablar con sus padres sobre la mujer de la que se había enamorado y decirles como había cambiado su vida desde entonces.

Rápidamente cayo la noche, Eleanor se encontraba de nuevo en la azotea del teatro, donde se refugiaba cada vez que se sentía triste, mirando el cielo contaba cada estrella pidiendo un solo deseo, mientras pensaba que pasaría durante la ausencia de Richard y que jugadas le haría el destino después de su regreso.

Richard – linda noche –dijo sonriendo- sabia que aquí te encontraría –dijo abrazándola por detrás- excelente actuación pero te note un poco distraída te pasa algo.

Eleanor – te voy a extrañar –dijo sollozando.

Richard – ohhh mi amor –dijo abrazándola fuertemente- volveré pronto solo serán unos días, pero debo confesarte que también te extrañaré, pero pronto estaremos juntos para siempre.

Eleanor – como dices.

Richard – lo que escuchaste -dijo sonriendo para luego deshacer el abrazo.

Eleanor - yo estaré aquí esperándote –dijo sonriendo.

Richard – lo se –dijo dándole un beso- y bien dime cual es la sorpresa de la que me hablaste en la mañana.

Eleanor – préstame tu reloj.

Richard – como dices.

Eleanor – anda solo préstame tu reloj no le pasará nada te lo prometo.

Richard – está bien -dijo sacandolo de su bolsillo- toma -dijo poniendolo en sus manos.

Eleanor – gracias -dijo sonriendo- la hora perfecta -dijo al verlo.

Richard – no entiendo -dijo sonriendo de lado.

Eleanor – no hay nada que explicar, solo ven –dijo tomándolo de la mano.

Richard – está bien.

Eleanor – toma -dijo entregandole el reloj.

Richard – en cuanto a eso, puedo pedirte un favor.

Eleanor – claro, de que se trata.

Richard – en mi ausencia cuidalo por favor.

Eleanor – como dices -dijo sorprendida.

Richard – quiero que lo tengas estos dias mientras estoy fuera.

Eleanor – estas seguro no tendrás problemas.

Richard – no lo creo, contigo estará más seguro.

Eleanor – entonces lo cuidaré con mi vida -dijo sonriendo.

Richard – lo sé.

Eleanor – vamos entonces.

Richard – si.

Ambos bajaron de la azotea, entrando al teatro por la puerta de atrás; dirigiéndose al escenario donde se encontraba de pie la escenografía de un bosque y al centro de este un mantel, una canasta y una botella de vino.

Richard – que es todo esto –dijo sorprendido al ver el lugar.

Eleanor – es nuestro picnic nocturno –dijo sonriendo- se que hubieras querido que fuera de día; pero cuando regreses de tu viaje podremos hacerlo...no te parece buena idea.

Richard – claro que si, gracias por hacer esto -dijo dandole un corto abrazo- no me importa si es de día o de noche con tal de que seas tu quien este conmigo –dijo besando su frente.

Eleanor – ven siéntate, sírvete lo que gustes.

Richard – pero primero debemos hacer algo –dijo tomando la botella de vino sirviendola en las copas que se encontraban ahí- hagamos un brindis.

Eleanor – un brindis.

Richard - brindo por ti amor mío, por lo hermosa que eres en cuerpo y alma…te amo…salud -dijo levantando la copa para luego darle un sorbo a su bebida.

Eleanor – salud -dijo dando un sorbo de vino.

Richard – no había visto un teatro de noche, no te da miedo -dijo mirando alrededor.

Eleanor – a veces...pero quieres ver algo espeluznante –dijo sonriendo mientras lo tomaba de la mano- vamos.

Richard – a donde me llevas ahora -dijo caminando con ella.

Eleanor - dicen que aquí vive el fantasma de un anciano que –dijo mientras caminaban por un estrecho pasillo.

Richard – no me asustaras Elly, no tengo miedo -dijo interrumpiendola.

Eleanor – esta bien –dijo sonriendo, cuando de pronto las luces se apagaron ella soltó la mano de su novio.

Richard – pero que -dijo moviendo su mano sintiendola vacía, segundos mas tarde se escucho un grito que lo alertó- Elly…Elly donde estas –dijo mientras caminaba en el pasillo a obscuras; no podía distinguirse nada, dio unos pasos mas; su desesperación por buscar a su amada empezaba a tener consecuencias, sus piernas empezaban a temblar y no dejaba de llamarla hasta que de pronto escucho un susurro.

Eleanor – me buscabas –le dijo al oído, al mismo momento que se encendían las luces.

Richard – ohhh por Dios Eleanor que susto me diste -dijo abriendo los ojos como platos.

Eleanor – no dijiste que lograría asustarte.

Richard - te encuentras bien, estaba preocupado y…porque ríes –dijo levantando la ceja- es en serio lo que te digo.

Eleanor – lo siento cariño, no pude resistirme…si hubieras podido ver tu rostro reirías como yo.

Richard – muy graciosa…mejor ven y dame un beso –dijo estrechándola a su cuerpo, olvidando por un momento lo sucedido- en donde estamos?

Eleanor – este es mi camerino –dijo abriendo la puerta, para luego encender la luz- adelante.

Richard – en todo este tiempo no había entrado -dijo mirando el lugar- muy buen gusto, tiene una decoración fantástica.

Eleanor – gracias, eres el primero que lo nota; Bobby solo viene a.

Richard – como que Bobby –dijo en tono sarcástico- a caso el entra aquí a solas contigo.

Eleanor – no lo digas así, solo viene a visitarme y a conversar; es mi amigo no tiene nada de malo o que a caso estas celoso.

Richard – yo celoso…eso no va conmigo –dijo abrazándola- pero creo que tendré que ponerla en sobre aviso señorita Beaker.

Eleanor – así y como? –dijo sonriendo.

Richard – así –dijo estrechándola fuertemente contra su cuerpo, besándola apasionadamente mientras que ella solo pudo dejarse llevar por esa emoción que le hacia sentir.

Eleanor – te amo –dijo tímidamente, perdiéndose en esa mirada que la hipnotizaba, mientras se acercaba a el de nuevo para besarlo tiernamente.

Richard – yo más -dijo tomando con sus manos el rostro de ella observando sus facciones detenidamente repasando con su dedo el contorno de sus labios- eres hermosa -dijo en susurro acercándose de nuevo para besarla, Eleanor lo abrazo rodeando su cuello y enredando sus dedos en el castaño cabello de el, acariciándolo lentamente; mientras el la acercaba cada vez mas a su cuerpo estrechándola fuertemente, sentía el pecho de su amada moverse agitadamente; lentamente el la acariciaba y buscaba las cintas del vestido, mientras ella subía y bajaba con sus delicadas manos acariciando la espalda de el. Después de un rato y tanta lucha con las cintas y los botones del vestido Richard fue descubriendo los hombros de Eleanor poco a poco, besándola sin parar bajando a su cuello para luego mordisquear su oreja acto que la hizo estremecer- te amo -dijo el con voz entrecortada volviendo a besarla, mientras ella le quitaba el saco y sacaba su camisa del pantalón; el fue bajando poco a poco el vestido hasta dejarlo caer completamente en sus pies, ella levanto una a una sus piernas para quitarlo del camino y para luego tirar sus zapatillas; el la observaba entretenidamente mientras ella desabotonaba la camisa de el cuidadosamente, y el disfrutaba verla haciéndolo, hizo sus brazos hacia atrás liberando la prenda de su cuerpo y dejándola caer sobre sus pies; ella acariciaba con sus manos el pecho de el siguiendo las líneas de sus músculos bien formados, siguiendo hasta su espalda ancha y fuerte aferrándose a el como nunca querer separarse, sus manos temblaban al sentirlo tan cerca pero no dudo en ningún instante dejar de hacerlo.

Richard – pasa algo –dijo agitadamente.

Eleanor – no…yo…no -dijo sonrojándose.

Richard – no digas nada –dijo poniendo un dedo en su boca- para luego desabotonar su pantalón haciéndolo caer al suelo, despojándose de sus calcetines y zapatos, a pasos lentos sin dejar de abrazarla la llevo hasta el sofá que se encontraba en el lugar cayendo el sobre ella, perdiéndose en esos ojos azul zafiro y acariciando su dulce rostro- no voy a hacerte daño, confías en mi? -dijo sin dejar de mirarla.

Eleanor - si…-dijo nerviosa- yo te amo –dijo tímidamente entregándose a sus caricias y sus besos- el empezó a deshacerse del corsé que ella llevaba puesto, dejando al descubierto su pecho, uniéndolo con el de el, haciendo que se le erizara la piel al contacto, sintiendo como latía su corazón, besándola bajaba sus manos a sus muslos quitando una a una las medias dejando sus piernas al descubierto, con sus manos subió a su cintura, siguiendo hacia su abdomen hasta su pecho; ella sentía desfallecer ante el acto que el le provocaba, mientras que el volvía a bajar lentamente besando su cuello, sus hombros, su pecho y al llegar hasta su seno lo envolvió en sus labios provocando en ella un quejido que hizo encender mas el fuego que la consumía por dentro, cerrando los ojos disfrutaba del momento, lentamente el fue despojándola de sus pantaletas dejándola completamente desnuda, el se separo levemente de ella para quitarse lo que le quedaba de ropa y tomar ligeramente una sabana que se encontraba ahí cubriendo sus cuerpos desnudos sutilmente; ella estaba nerviosa al sentirlo cerca, el tomo una de las piernas de ella colocándola sobre su cadera, mientras ella solo sonreía y le acariciaba el rostro como señal de aceptación aferrándose más a el, quien la deseaba con locura, pronto el coloco su pierna entre la de ella para separarla con delicadeza, los besos siguieron hasta que sintieron no poder respirar mas, las caricias ya se hacían mas intensas y sin dejar escapar un solo centímetro de sus curvas recorrió todo su cuerpo sin limites, ambos sintieron un intenso calor que los impregnaba cada vez mas; ella encorvo sus caderas hacia el; mientras el se movía encontrando la entrada irrumpiendo lentamente en su feminidad quien lo esperaba calidamente; ella se aferraba a la espalda de el fuertemente mientras sentía el dolor y placer que le provocaba; las palabras no fueron necesarias, por un largo momento ambos se unieron en un solo ser llegando hasta el cielo, fundiéndose en un abrazo eterno.

Continuara…