Un joven pelinegro de ojos rojos, se mecía suavemente sobre el trono de mármol negro que simbolizaba su poder sobre todas las fuerzas de la oscuridad, pero a un así seguía sintiendo que algo le hacia falta, no podía evitar cerrar los ojos de ves en cuando y ver todo completamente rubio, haciendo que sus pálidas mejillas se llenaran por algunos instantes de un ligero sonrojo

Mas esa calma no dudaría, por que como si un huracán desencadenado todo pasó tan rápido

Dije que me dejaran pasar – exclamo una voz del otro lado de la puerta mientras la misma se abría de golpe, dejando pasar a dos demonios completamente noqueados y a un chico rubio con cara de pocos amigos

¿Kenny que forma son esas de entrar a mi casa? – replico el chico, con un tono entre molesto y divertido, después de todo era uno de sus pocos amigos, con quienes podía ser el mismo y no el engendro del mal

A ti justamente te quería ver, no al bueno para nada de tu padre sentado en ese trono – reclamo el chico mientras seguía avanzando

El chico lo miro sobresaltado, desde cuando su amigo actuaba con esa desfachatez y sin modales

que significa esta insolencia – reclamo el chico al ver como su amigo había pasado el limite establecido, para mantenerse alegado de el

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Que me viene valiendo un ápice lo que tu digas, siempre y cuando me ayudes – reclamo el chico llegando hasta su amigo que seguía entre divertido y algo molesto

De que hablas si se puede saber – replico el chico, antes de sentir como era tomado de el cuello de su camisa

Sabes de que hablo, por favor por quien diablos me tomas ¿Dónde esta? – reclamo el chico acercándose lentamente su cara hacia la suya

¿Quién? – pregunto el chico

Tu sabes de quien hablo maldita sea, no me hagas decir su nombre – repuso el chico al borde de la furia

Te refieres a Butters – susurro el chico, para instantes después sentir como un golpe le era propinado en su estomago

NO DEJARE QUE MANSIELLES ESE NOMBRE – reclamo el chico, mientras veía a su amigo, tendido en el suelo, que inmediatamente se levanto y empezó a dejar salir su verdadera forma, endemoniada siniestra, de todas formas eso ya era demasiada osadía del rubio

¿Sabes con quien estas hablando? – reclamo el chico mientras su cuerpo seguía creciendo hasta alcanzar la altura de la habitación

Si se con quien hablo, con el hijo de un maricon, que nunca admitirá que es un maricon, por cierta persona que ambos conocemos, pero a un peor, que nunca si quiera podría llegar a ser lo que su padre en sus primeros milenios de vida – reclamo el chico mientras se sentaba en el trono del infierno

El chico, no podía creer hasta donde había llegado su osadía, sin mas lanzo una bocanada de fuego contra el intruso ya después se encargaría de limpiar el trono de las cenizas que quedaran, pero para su sorpresa después de algunos instantes pudo ver al rubio, sentado todavía ahí con una mano levantada contra el que todavía contenía débiles llamas en torno suyo

No creíste que eso funcionaria o si – repuso el chico

¿pero tu como? -replico mientras volvía a su tamaño normal

No creíste que revivía por pura casualidad o si – repuso el chico lentamente

¿Quién diablos eres? – reclamo el chico mientras hacia aparecer una espada

Tu peor pesadilla - reclamo el chico mientras se ponía de pie tronadoce los dedos

Hacia ya casi tres horas desde el inicio del combate en si y lentamente se había concurrido un millón o mas de demonios y almas descarriadas alrededores de esa pelea inusual, entre un "mortal" por llamarlo de alguna manera y el mismísimo hijo de luzbel, o al menos parecía una pelea hasta hace algunos instantes que el príncipe había caído de espaldas sin algún aparente fuerza para levantarse

Eres patético – replico el rubio, mientras se ponía sobre el

GUARDIAS A MI – reclamo el chico con sorprendente agudeza desde lo mas profundo de su ser, pero para su sorpresa nadie vino en su ayuda

Nadie vendrá, este es el infierno aquí no ahí lealtad o honor, si no eres el mas fuerte no eres digno de llevar la corona del pecado, nadie ya te respeta, después de todo no eres mas que simple escoria

El chico no supo por que pero en ese momento necesitaba, soltar por primera vez en su vida, algo que no sabia si quiere que existía en su ser

Pero bueno escoria o no, pasado a otro asunto, donde esta – replico el chico alzándole la cabeza

En realidad el azabache no sabía ni que decir, así que mejor no dijo nada, después de todo no sabia la respuesta a la pregunta

Así que te haces el difícil – reclamo el chico mientras se acercaba a su oído con una sonrisa malévola

El joven demonio, sintió por primera vez el miedo en todo su ser al ver como ese rostro se acercaba al suyo

Me ayudas o tendré que hacer algo que no te va a gustar – repuso el chico con un ligero siseo – me dices donde esta y asunto arreglado si no digamos – susurro el chico todavía viendo a su cautivo – cierto chico ingles no sabrá ni cuando terminara locamente enamorado y utilizado a mis pies – exclamo casi como un suspiro

los ojos de Damian se achicaron, parecía que la sangre hervía como agua en una estufa, no supo de donde saco las fuerzas pero sin mas aventó a su contendiente legos de el, el cual simplemente se dedico aterrizar con gracia después del empujón

¿Qué paso? dije algo que no te gustara – reclamo el chico con una sonrisa cínica

Tu no te atreverías – reclamo el chico casi al borde del colapso

¿Por qué? Después de todo, no soy lo mas cercano a una representación del pecado de la lujuria en vida o como sea en estos momentos – replico el chico

Sabes por que no puedes- recrimino el chico

¿Por qué no? Después de todo tu no me ayudaras – repuso el chico

Confié en ti – sollozo el chico, mientras caía de rodillas completamente vencido ante el – NO, NO PIP, TODOS MENOS EL – dijo en medio de un desgarrador sollozo, al fin lo había admitido, el solo hecho de imaginarse a Kenny, abusando a su amado ingles, sin ningún otro fin que la venganza y la humillación hacia su persona, se imaginaba como su ángel era humillado, utilizado y al final desechado por ese maldito bastardo hijo de puta

Tu puedes evitarlo, dime donde esta – repuso el chico cerca de el

No puedo – replico el chico

No juegues conmigo- reclamo el chico mientras le daba una patada en el costado

No juego contigo, sabes que no expondría a Pip, a alguien como tu – repuso el chico

¿Donde esta? – reclamo el rubio mientras lo tomaba del cabello a su amigo azabache

En donde la luz nunca se apaga – replico el chico mientras sentía a su hermosa cabellera ser arrancada poco a poco de sus raíces

Sabia que esos malditos harían algo así – susurro el chico, mientras empezaba a salir del recinto, sin ser molestados por ningún ser infernal, hasta el mismo momento que la gran puerta de hierro se abrió

Hijo eh vuelto – replico el señor oscuro, mientras dejaba unas maletas en el piso

En realidad eso fue antes de ver todo lo acontecido ahí, no hace falta mucha imaginación, saber cual fue su primera reacción, casi preapocalíptica de una furia desmedida

¿Damian quien te hizo esto? – reclamo el padre del chico, mientras lo tomaba entre sus manos

Padre tu sabes quien fue – repuso el chico mientras una ligera lagrima corría por sus mejillas, al menos gracias a eso que el no podría nombrar había salvado a su amado Pip