Todos los personajes y la historia pertenecen a JK Rowling
P.O.V. DRACO MALFOY
-Maldita sangre sucia. -oigo a mi hermano comentar. -¿cómo se atreve a hablarnos? Por Merlin, incluso te ha tocado Draco. ¿Draco? ¿Estás bien?
No podía ser. Es imposible. Me niego a aceptarlo. Se suponía que los sangre sucia eran poco mejores que bestias sin ningún encanto. ¿Cómo es posible que un ángel fuera una sangre sucia? Tengo un nudo en el estómago que no puedo ni hablar.
-Igual tiene gases. -comenta mientra volvía a comer Crabbe
Le dirijo una mirada fulminante, pero sigo sin poder digerir lo que me había pasado. Desde que me contaron la historia de como Harry Potter había derrotado al Que-no-debe-ser-nombrado siempre había imaginado como de maravilloso sería poder ser su amigo. Pues bien, no solo se me había destruido ese sueño sino que ahora seríamos enemigos.
Quien me iba a decir que eso no iba a ser lo peor de todo. El descubrir que Granger es una sangre sucia... es con toda seguridad mucho peor que ser enemigo de Potter. ¡Y ni siquiera he entrado en Hogwarts! ¿Qué será lo siguiente que me pase hoy? ¿Me enviarán con los bobos de Hufflepuff? ¿Me enfrentaré a un troll?.
Oigo a mi hermano conversar con Crabbe y Goyle, pero no le presto atención a sus palabras. Acabo de cumplir 11 años y estoy deprimido. Maravilloso.
SALTO TEMPORAL YA DENTRO DEL COLEGIO DE HOGWARTS
Observo como la que antes se ha presentado como profesora McGonagall ponía en silencio un taburete de cuatro patas frente a los de primer año. Encima del taburete puso un sombrero puntiagudo de mago. El sombrero estaba muy sucio. Puse una mueca de disgusto, no quería ponerme en la cabeza algo tan asqueroso. Durante unos pocos segundos, se hizo un silencio completo. Entonces el sombrero se movió. Una rasgadura cerca del borde se abrió, ancha como una boca, y el sombrero comenzó a cantar:
Oh, podrás pensar que no soy bonito,
pero no juzgues por lo que ves.
Me comeré a mí mismo si puedes encontrar
un sombrero más inteligente que yo.
Puedes tener bombines negros,
sombreros altos y elegantes.
Pero yo soy el Sombrero Seleccionador de Hogwarts
y puedo superar a todos.
No hay nada escondido en tu cabeza
que el Sombrero Seleccionador no pueda ver.
Así que pruébame y te diré
dónde debes estar.
Puedes pertenecer a Gryffindor,
donde habitan los valientes.
Su osadía, temple y caballerosidad
ponen aparte a los de Gryffindor.
Puedes pertenecer a Hufflepuff,
donde son justos y leales.
Esos perseverantes Hufflepuff
de verdad no temen el trabajo pesado.
O tal vez a la antigua sabiduría de Ravenclaw,
si tienes una mente dispuesta,
porque los de inteligencia y erudición
siempre encontrarán allí a sus semejantes.
O tal vez en Slytherin
harás tus verdaderos amigos.
Esa gente astuta utiliza cualquier medio
para lograr sus fines.
¡Así que pruébame! ¡No tengas miedo!
¡Y no recibirás una bofetada!
Estás en buenas manos (aunque yo no las tenga).
Porque soy el Sombrero Pensante.
Todo el comedor estalló en aplausos cuando el sombrero terminó su canción. Éste se inclinó hacia las cuatro mesas y luego se quedó rígido otra vez.
—¡Entonces sólo hay que probarse el sombrero! —escuché decir al pelirrojo que se había reído de mi nombre. —Voy a matar a Fred.
A Taurus y a mi, padre ya nos había explicado como nos seleccionaban en las distintas casas así que no me pilló por sorpresa.
La profesora McGonagall se adelantaba con un gran rollo de pergamino.
—Cuando yo os llame, deberéis poneros el sombrero y sentaros en el taburete para que os seleccionen —dijo—. ¡Abbott, Hannah!
Una niña de rostro rosado y trenzas rubias salió de la fila, se puso el sombrero, que la tapó hasta los ojos, y se sentó. Un momento de pausa.
—¡HUFFLEPUFF! —gritó el sombrero.
La mesa de la derecha aplaudió mientras Hannah iba a sentarse con los de Hufflepuff.
—¡Bones, Susan!
—¡HUFFLEPUFF! —gritó otra vez el sombrero, y Susan se apresuró a sentarse al lado de Hannah.
—¡Boot, Terry!
—¡RAVENCLAW!
La segunda mesa a la izquierda aplaudió esta vez. Varios Ravenclaws se levantaron para estrechar la mano de Terry, mientras se reunía con ellos.
Brocklehurst, Mandy también fue a Ravenclaw.
Brown, Lavender resultó la primera nueva Gryffindor, en la mesa más alejada de la izquierda, que estalló en vivas.
Bulstrode, Millicent fue a Slytherin. Posteriormente Vicent Crabbe también fue seleccionado para Slytherin. Mi hermano, Goyle y yo aplaudimos con entusiasmo.
Comenzaba a sentirme mal. ¿Y sin el sombrero no me seleccionaba para Slytherin? Me estaban entrando nauseas.
—¡Finch-Fletchley, Justin!
—¡HUFFLEPUFF!
Algunas veces, el sombrero gritaba el nombre de la casa de inmediato, pero otras tardaba un poco en decidirse.
—Finnigan, Seamus. — estuvo sentado un minuto entero, antes de que el sombrero lo declarara un Gryffindor.
Al cabo de unos minutos Goyle también fue seleccionado para Slytherin y volvimos a aplaudir. Inmediatamente después Mcgonagall llamó a una de las causas, sino la principal, de mis molestias
—Granger, Hermione. -el corazón me latía a mil por hora.
Granger también estaba nerviosa ya que casi corrió hasta el taburete. Por favor, Slytherin, Slytherin, Slytherin. Sabia que era una plegaria inútil, no recuerdo ninguna sangre sucia que me haya comentado padre que haya estado en Slytherin.
—¡GRYFFINDOR! —gritó el sombrero.
-Mierda. -susurré lo suficientemente bajo para que no me escuchara mi hermano
Cuando Neville Longbottom, el chico que perdía su sapo, fue llamado, se tropezó con el taburete. El sombrero tardó un largo rato en decidirse. Cuando finalmente gritó: ¡GRYFFINDOR!, Neville salió corriendo, todavía con el sombrero puesto, y tuvo que devolverlo. Mi hermano estaba llorando de la risa.
-Malfoy Draco. -escuché decir a Mcgonagall.
Merlin, me voy a cagar encima. Fingí confianza y con pasos firmes me acerqué al sombrero. El sombrero apenas tocó mi cabeza y gritó:
-¡SLYTHERIN!.
-¡ESE ES MI HERMANO!. -escuché gritar a mi hermano mientras aplaudía
Fui a reunirse con mis amigos Crabbe y Goyle, con aire de satisfacción.
-Malfoy Taurus. -llamó la profesora
A diferencia de cuando dijo mi nombre. Ahora me encontraba totalmente tranquilo. Era imposible que mi hermano fuera a otra casa que no fuera Slytherin. No le sucedió lo mismo que a mi, yo no tuve que llevar ese asqueroso sombrero ni un segundo. Él sin embargo se lo tuvo que poner para que el sombrero eligiera.
Pasó el tiempo, minutos que se me hicieron horas. La gente empezaba a murmurar por lo bajo. Por Merlin, ¿cuanto tiempo va a tener que llevarlo hasta que se decida? ¿Por qué estaba dudando tanto ese sombrero asqueroso? Él es el tipo más Slytherin de los de primero sin género de duda, incluso creo que es más Slytherin que mi padre. Otra vez el nudo en el estómago. Mi mente ni siquiera había previsto otra posibilidad a la de verle en Slytherin. ¿Que haré si se lo llevan a otra casa?. Por suerte mientras empezaba oí escuchar el grito del sombrero
-¡SLYTHERIN!.
¡Gracias al cielo! Solté un suspiro y le dejé un sitio al lado mío.
-Taurus. -le susurré al oído mientras Mcgonagall seguía anunciando nombres.
-¿Qué pasa hermano?. -me dijo con una sonrisa
-¿Por qué ha tardado tanto tiempo en enviarte aquí?
-¿Y yo que sé? Igual mi cabello en punta le ha dificultado la tarea. Da igual ahora eso, lo importante es que estamos JUNTOS. -me volvía a extender el brazo para realizar nuestro pequeño ritual
-SIEMPRE. -le contesté
Ya no quedaba mucha gente. A Theodore Nott y a Pansy Parkinson los enviaron a Slytherin. Después unas gemelas, Patil y Patil. Para mi sorpresa las separaron, enviando una a Ravenclaw y otra a Griffindor. Más tarde Perks, ... y, finalmente:
—¡Potter, Harry!
Mientras Potter se adelantaba, los murmullos se extendieron súbitamente como fuegos artificiales.
—¿Ha dicho Potter?
—¿Ese Harry Potter? ¿El niño que vivió?
No tardó tanto tiempo que con mi hermano, pero también estuvo su tiempo dejándonos en vilo. Lo cierto es que a pesar del desencuentro inicial que habíamos tenido, aún albergaba la esperanza de poder ser amigos. Así que quería que lo mandaran a Slytherin para poder encauzar la relación.
-GRYFFINDOR
A pesar de mi decepción, no me pillaba por sorpresa. Mi hermano tampoco le sorprendía ya que se miraba las manos de forma distraída. Estaba algo aburrido.
-¡Potter, Violet!
Efectivamente era la niña del compartimento que no se quiso presentar. Otra que se va a ir a Gryffindor. Aunque a las gemelas Patil las han separado. Tiene pinta de sabelotodo. ¿Igual la llevan a Ravenclaw? Lo cierto es que no me interesaba su destino. Una cosa era el niño que sobrevivió. Y otra bien distinta la hermana del niño que sobrevivió.
-¡SLYTHERIN!
-Ohh. -unos murmullos de sorpresa se extendieron por toda la sala, incluido el mío.
Fue en la primera ocasión que se hizo el silencio absoluto después de que el sombrero escogiera casa. El asombro de los Slytherin prevalecía sobre el entusiasmo que pudieran tener. El chico deseado era Harry Potter, no Violet Potter.
Una sonrisa entre divertida y maliciosa se asomó en la cara de mi hermano. Desde luego, al igual que yo, Taurus no se esperaba que enviaran a Violet con nosotros.
