Disclaimer: Naruto es copyright de Masashi historia le pertenece ha liriht choiseul quien me permitio adaptarla a un sasusaku. El uso de los personajes en la historia es sin fines de lucro y solo con el afán de entretener.

Mentiras Piadosas

Historia inspirada en la cinta de mientras dormias

Aliado

La lealtad constituye el más sagrado bien del corazón humano.

-¿Terminaste con otra chica?

-Técnicamente no termine con ella, dado que nunca tuvimos nada más que una Amistad.

-¡Sasuke!- reprendió- ¡No es bueno el que seas tan solitario!

-Disfruto de la soledad.

¿Por qué siempre esa manía de Hinata de meterse en sus problemas?

Entendía que le quería, que se preocupaba por el y que deseaba su bienestar mas de lo que debería hacerlo; pero el entrometerse también en su vida amorosa era demasiado. Siempre tenía algo que decir, ya sea en contra o a favor de quien fuese la chica con la que salía.

O intentaba salir.

Porque hasta ahora solo habían sido salidas ocasionales con una que otra. Un paseo en el parque como amigos o el invitarles un helado. Nada fuera de lo común ya que no quería darles falsas esperanzas. Si había algo que el respetara era a una mujer.

-Así nunca encontraras a la indicada- se quejo la chica de negros cabellos.-He visto a mas de veinte chicas interesadas en ti desde que llegue al aeropuerto hasta que entramos aquí, incluyendo a la que conducía el taxi… Solo tu tendrías la suerte de que te tocara una conductora mujer, considerando que la mayoría son hombres.

-Exageras- dijo- Como siempre.

-Sasuke Uchiha, hablo en serio…

-Y yo también. –Le corto- Hinata, si de verdad hay una indicada, en todo caso la terminare encontrando. Hay cientos de chicas en Nondret, después de todo.

Hinata suspiro cansada. Hacer entrar en razón al terco de Sasuke era caso perdido. ¿Qué no se daba cuenta que quizás su felicidad podía írsele de las manos? Ya estaba harta de hablar y no ser escuchada.

-Quizás no este en Nodreth- dijo como quien no quiere la cosa. –Iré a darme un baño, apesto después de tanto tiempo en ese avión.

Sabía que Sasuke no apreciaba su ayuda en esos temas, pero no le dejaría el arruinarse la vida el solo. Cuando la destinada para él apareciera, ella lo sabría antes que nadie.

Y no permitiría que se separaran por nada del mundo.

¿Cómo es que había soportando tanto tiempo escondiendo este secreto?

Era tal vez por sentirme parte de algo; la sensación de pertenecía y comodidad que embargaba mi ser al pasar mi tiempo con la familia Uchiha, principalmente con Sasuke.

El hombre más maravilloso que había conocido en toda mi vida, la persona que había abierto las puertas de su hogar y de su vida para mí sin vacilación. Fascinante y misterioso. Dulce y caballeroso. Sarcástico y alegre. Que amaba a sus seres queridos más que cualquier cosa en este mundo –y lo había constatado al verle ceder a varios caprichos de Hinata-. Talentoso y hermoso. Aquel que podría tener a cualquier chica a sus pies.

Aquel a quien yo engañaba

No pude evitar que mi mirada se posara sobre el. En medio del amplio jardín de su casa, jugueteando con su hermano. Itachi sostenía un balón de fútbol americano entre sus enormes manos y le movía de una a otra. El cabestrillo de Sasuke había sido retirado hace apenas tres días, razón por la cual, el mayor de los hermanos decidió festejarlo con un juego de pelota. Naruto Uzumaki; el novio de Hinata y hermano de Ino, además de amigo de los varones Uchiha, era parte del partido.

-¡Sasukito!- escuche gritar a itachi desde pórtico donde me hallaba sentada- Veamos que tal quedo ese débil brazo tuyo.

Su musical risa llego hasta mis oídos – Es algo injusto, Itachi- se quejo el aludido burlonamente –Nosotros no estuvimos jamás en un equipo profesional… si es que se le puede llamar profesional a eso.

El grandote jadeo ofendido –Pagaras por eso, Sasukito – Le señalo con su dedo antes de arrojarle en balón –Muéstrame de que estas hecho, muchacho.

Sasuke impulso un poco el balón llevando su brazo hacia atrás por sobre del hombro antes de arrojarlo de regreso a su consanguíneo, este lo atajo sin dificultad solo estirando sus manos sobre su cabeza. Naruto solo les observaba divertido al igual que yo.

-¿Es todo lo que tienes?-se burlo con el balón en las manos- ¡Al menos nosotros no lanzábamos tan afeminadamente!

Un gruñido de parte de Sasuke, una carcajada de Itachi, y el juego comenzó…. Aunque esperaba algo más que verles arrojarse el balón entre ellos. Supuse que era por la falta de jugadores.

Nunca entendería la afición de los hombres por las pelotas y los juegos que las involucraban. Por un momento recordé a Jiraya, sentado en su sofá con las frituras y cervezas en la mesita frente suyo, mirando anonadado cualquier partido. Era una rutina que seguía todas las noches después de cenar juntos. Al final, se quedaba dormido sobre el sillón, agotado completamente.

Suspire, costumbre que llevaba a cabo mucho últimamente, y mire el reloj de mi muñeca.

Tenten había hablado conmigo la noche anterior, después de regresar del viaje que llevaba planeando con Neji desde hace ya tres meses. Prácticamente tuve que arrastrarla al avión para asegurarle que me encontraría perfectamente bien. Me pidió que nos viésemos para hablar sobre un tema en particular que no me entusiasmaba tratar.

Sasuke Uchiha

Increíblemente no hablamos el tema jamás. Yo intentaba evitarle lo mas posible al no querer escuchar lo desilusionada que estaba de mi y lo muy idiota que era –ya era mas que suficiente que yo me lo recordara varias veces al día-. Había utilizado cualquier pretexto habido y por haber para no encontrarme con ella.

Pero esta vez estaba atrapada. No podía usar la excusa de Sasuke esta malherido y no pienso dejarlo solo ya que se encontraba en perfectas condiciones ahora, ni tampoco el En cuanto vuelvas de tu viaje hablamos, puesto que ya estaba nuevamente en Nondreth.

Además, ya no quería engañarla. Era mi mejor amiga y el no verle me provocaba tristeza, aun mas el mentirle con pretextos tontos solo para no encararme. Le extrañaba, y no permitiría que esta situación, mi problema, nos distanciara.

Me acerque hacia donde los chicos jugaban con su balón y me coloque en un lugar donde, si fallaban, no fuera directo a mí. –Sasuke- llame.

El juego fue interrumpido y el aludido se giro hacia mí, con una mirada interrogativa en el rostro. -¿Si?- pregunto, -¿Pasa algo?

-No- conteste, sintiéndome estupida de repente –Solo quería decirte que saldré un momento.

-¿Iras a trabajar?

Negué con la cabeza. El sabía que los sábados era mi día de descanso. Sasuke había creído, junto con todos los demás, que una vieja amiga mía me había ayudado a obtener el empleo hace apenas unas semanas.

-¿Quieres que te acompañe?

-No, no es necesario- me apresure a decir – Quería que lo supieras, es todo.

Afirmo con la cabeza.- Esta bien.

-Volveré pronto- agregue caminando hacia atrás

-Diviértete- comento.

Bien, sin duda esta había sido la charla mas extraña e incomoda que hubiera tenido con Sasuke desde que fue dado de alta en el hospital. No comprendía porque habíamos reaccionado así apenas hace unos instantes… ¿Se debía acaso a que yo me encontraba nerviosa por el asunto de Tenten? ¿O a que había interrumpido su tiempo con sus hermanos? Ya no importaba, de cualquier forma. Solo esperaba que cuando volviera nuestra interacción fuese tan fluida como todos los días.

Descendí del autobús que hacia parada a una cuadra de la librería donde trabajaba, coloque correctamente mi bolsa sobre mi hombro y cruce la calle, camine algunos establecimientos y pare justo frente a la entrada del local que era mi destino.

Extrañaba tanto este lugar: Como solía ser el ambiente antes de que todo esto ocurriera. Lo feliz que me hacia trabajar aquí y convivir con mi mejor amiga en el trabajo. Las bromas y anécdotas escondidas tras las paredes, los tropezones y caídas también eran de extrañarse.

La primera semana, justo después del accidente había pedido un permiso especial para ausentarme durante cinco días, cinco días que, por cierto, fueron descontados de mi paga. Y cuando por fin me decidí a regresar a trabajar, Tenten obtuvo su mes correspondiente de vacaciones que empleo con Neji en su esperado viaje

Así que, dado tanto percance, seria la primera vez que nos encontraríamos nuevamente las dos dentro de la librería que nos acogió tan calurosamente cuando recién comenzamos a trabajar. Nuestro primer trabajo y el único hasta ahora.

No pude evitar mirar hacia el muro de frente. La abolladura que poseía en una esquina evoco todas las desagradables memorias de aquella noche. Se juntaron en mi cabeza y revolvieron mis pensamientos desagradablemente. Miles de incoherentes suposiciones llegaron a mí.

¿Qué hubiese pasado, por ejemplo, si Sasuke no hubiera sobrevivido?

Me abrace fuertemente ante el desgarrador dolor que se aglomero en mi pecho y me estremecí de forma involuntaria al tan solo considerar esa posibilidad mientras atravesaba las puertas de la tienda de libros.

Tenten se encontraba sentada detrás del mostrador con una copia de Orgullo y Prejuicio entre sus manos, su mirada se despego del ejemplar al escuchar la campanilla que se ubicaba justo arriba de la puerta la cual, sonaba cuando un posible cliente entraba.

-Hola Sakura.- saludo levantándose, dejo el libro a su lado y camino hacia mí. Me envolvió en sus brazos.

-Hola Tenten- conteste abrazándola también. -Te he extrañado.

-También te eche de menos. Aunque no ha sido mucho el tiempo que hemos estado separadas, te he extrañado. – Una sonrisa de disculpa se dibujo en su rostro- Lamento mucho no haber estado una semana antes del viaje en casa, pero Neji y yo teníamos tanto que preparar, que pensamos seria mas eficaz si permanecía con el un tiempo.

-No te preocupes –comente- Lo comprendo. – Baje la mirada- Soy yo la que debe disculparse. Te he tratado mal estos últimos tiempos, evitándote como si fueses la culpable de lo que me sucede. – Le mire- lo lamento, Ten.

-Saku… Tenemos que hablar… ¿Lo sabes?

Asentí. -¿Podemos ir a la cafetería de ahí?- pregunte señalando por el cristal a un conocido lugar que solíamos frecuentar. –Quizás estaremos mas a gusto

Camino detrás de mi, ambas con ruidosos pasos cuando los pequeños charcos de agua que restaron de la llovizna de esta mañana se encontraron con nuestros zapatos. Mis tenis y sus zapatillas chirriaron cuando pisaron el azulejo del local de cafés. Acudimos al mostrador a encargar nuestras bebidas ocasionales, un café doble para mí, descafeinado para ella

Cuando se nos entregaron y tomándolas con cuidado, fuimos a sentarnos a una de las mesas vacías ubicadas no muy lejos de la puerta de entrada, a un costado de la pared izquierda, justo donde se observaba la gran avenida. Nos quitamos los abrigos, dejándolos en las sillas sobrantes y nos sentamos una frente a la otra.

Jugué con el envase, paseando mis dedos por sobre la tapa, pegando la vista en el servilletero a mi costado.

-Sakura- me llamo -¿Cómo es que te metiste en todo esto? Es decir, recuerdo lo que me contaste cuando hablamos por teléfono en el hospital, pero… no logro comprenderlo.

-Yo tampoco lo entiendo- sincere.- Supongo que fue la desesperación del momento lo que me hizo actuar así. –Moví la bebida de un lado al otro –el saber que por mi culpa se encontraba en el hospital, luchando por su vida y no poder hacer nada….- suspire- Me imagino que quería estar con él, darle apoyo moral cuando menos.

-Pero… ¿Su novia?-pregunto enarcando una ceja -¿Por qué no su prima, o amiga?

-Ya te lo he dicho, no lo se- tome un sobre de azúcar y torcí una esquina sin abrirlo- Me deje llevar por la desesperación. No quería que me llevaran a la sala de espera. No quería que le alejaran de mi y…

-Y no se te ocurrió nada mejor que eso, ¿eh?

-Ni siquiera lo pensé.- me defendí –Cuando me di cuenta de lo que acababa de decir la anciana ya me estaba empujando para que entrara.

Silencio. Meditaba mis palabras, yo nerviosa apretaba el sobre de azúcar y miraba hacia cualquier lado lejos de ella. Era estupido ahora que lo escuchaba salir de mis propios labios, una vez que lo compartí con alguien más. La cosa mas idiota que hice en mi vida era relatada sobre esta mesa como una anécdota infantil, sin importancia ni relevancia. Aun cuando yo sabia que mis acciones tomarían represalias en contra mía y de Sasuke.

Sonreí estupidamente solo de pensar su nombre. Su forma de tratarme, su manera de hablar, de moverse. Sus gustos y disgustos, su sentido del humor, su descomunal belleza… absolutamente todo revolvía mis pensamientos y hacia que la parte irracional de mi cabeza pronunciara las palabras que atormentaban desde hacia ya tiempo a mi mente.

Estas haciendo lo correcto.

Sin embargo… ¿En verdad lo hacia? ¿Quién tendría la razón aquí? ¿Mi consciencia o mi instinto? Una lucha interna entre lo que esta bien y lo que esta mal se ejecutaba en mi cerebro… y en mi pecho.

-Si crees que esto esta bien- cometo Tenten resignada, llamando mi atención.

-No se si este bien o mal.- conteste- Se que es incorrecto, e inmoral. En cambio una parte de mi cree que estoy haciendo las cosas bien.- Fruncí los labios- Además, mi momento para decir la verdad y librarme de todo el embrollo ya paso.

-Nunca se es demasiado tarde.

-¡No puedo llegar y simplemente decirles "Hey, ¿adivinen que? Les he estado viendo la cara durante todo este tiempo. En realidad yo ni siquiera conocía a Sasuke" No puedo hacer eso!

-¿Y mentirles? ¿Eso si puedes hacerlo? – Espeto- ¡Vendría siendo lo mismo! Terminaras lastimándolos de cualquier forma ¿Qué más da si es ahora?

-¡No puedo!

-¿Y Sasuke? ¿Has pensado en él?

-¡Claro que si!- conteste- Es lo único que hago ¡Solo pienso en él! No hay instante en que no me recuerde que solo lo estoy lastimando, y en ese mismo momento el pensamiento de que de alguna u otra forma, sea incorrecta o no, le estoy ayudando llega justo cuando la verdad esta por salírseme de los labios

-Sakura…

-No puedo ten… ¡No puedo decir la verdad! – Solloce -¡Simplemente no puedo!

Y con las manos enterradas en mi cabello, a los costados de la cabeza, deje que las emociones que llevaba ocultando desde hacia ya tanto tiempo me embargaran. Las lagrimas y los sollozos escapaban de mi interior, llevándose con ellos todo el dolor, la culpa, el egoísmo y preocupación que tenia dentro de mi en sobre medida. Aliviaba mi consciencia, pero no la limpiaba de sus injurias.

-Tranquila- Dijo consolándome- No tienes porque decirles nada si no lo deseas. Ya encontraremos la manera de solucionar esto de buena manera.

-Terminaran dándose cuenta- dije levantando mi cabeza, alisando mi cabello y limpiando mis mejillas. –He cometido error tras error desde que comenzó todo esto.

-¿tu crees?

Asentí.- Desconozco datos importantes y me pongo en evidencia en frecuentes ocasiones. – Volví a tomar el vaso entre mis manos- sobre todo con Hinata, la hermana de Sasuke.

-¿Has dejado escapar algo?

-No… o al menos creo que no lo he hecho, pero si me ha tomado desprevenida varias veces.

-No puede ser tan grave, anímate. –Comento- quizás solo es tu paranoia. Eres dada a exagerar, recuérdalo.

-¿Exagerar?- pregunte sarcásticamente- ¿Te parece exagerar el que ella fuera testigo de mis constantes deslices de información?

-Ehm…

Interrumpí -¿Cuántas supuestas novias desconocen que su pareja estuvo en Nondreth? ¿Cuántas ignoran que estudio música y sabia tocar el piano? – Exasperada dije -¡Maltita sea, desconozco hasta el día de su nacimiento!

-Saku…

-¡Dímelo Tenten!- continué- ¡Dime que clase de novia pretendo ser si ni siquiera se el día de su cumpleaños!- sisee en voz baja

-Veintitres de Ju1io.

Jadee. Y la taza de café resbalo de mis manos un poco, derramando algo del caliente liquido sobre la mesa. Observe la expresión de Tenten, que miraba hacia mis espaldas con los ojos muy abiertos y las cejas levantadas.

Yo conocía esa voz, me había terminado familiarizando tanto con ella que me era imposible el no reconocerla. Sin embargo no voltee. No podía enfrentarme a esa cara que, apostaba, pintaba decepción y quizás incluso ira hacia mí.

Suspire intentando calmarme. Y deje que mi cabeza girara lentamente hacia el lugar de donde provenía el llamado. Ahí. Parada justo detrás de mi, se encontraba la pequeña chica de facciones perfectas y negruscos cabellos. Sus ojos estaban fijos en mi y, contrario a lo que esperaba, no mostraban resentimiento; al contrario, en ellos no había mas que simpatía.

Y una hermosa sonrisa le adornaba el rostro.

- Su cumpleaños es el veintres de julio.- volvió a repetir con amable voz. –Sakura ¿Es que ahora si te atreverás a contármelo?

Hinata.

La pequeña Hinata lo sabía. La hermana de Sasuke era consciente de toda la verdad, del engaño en que yo mantenía sumergida a su familia.

¿Podía acaso odiárseme más?

-¿Te importa si charlamos?- dijo Hinata aun sonriendo

Mi amiga no retiraba su vista de mí. Al dirigir mis ojos hacia ella, la duda implícita en estos cuestionaba mi decisión. ¿Debería marcharse para que pudiera hablar con Hinata? ¿O me negaría a la petición de la pequeña muchacha? Cabecee, dándole a entender lo que haría.

No podía evitar más tiempo este problema. Por sus múltiples comentarios ya sospechaba que la menor de los Uchiha sabia más de la cuenta, ahora mis sospechas estaban confirmadas; solo necesitaba pedirle, rogarle si era necesario por su perdón y por la oportunidad de explicarme ante sus padres y sus hermanos.

Necesitaba la oportunidad y no dejaría que se me negara.

Tenten se levanto con rapidez de su asiento.- Ya dedo irme, la tienda no puede quedarse solo con una persona, además, Kin nos matara si le dejamos todo a ella.- tomo su abrigo y se lo coloco – Nos vemos esta noche, Sakura.

Hinata rápidamente se posesiono del lugar recientemente desocupado; sentándose en el con su natural y grácil elegancia que acompañaba sus movimientos. La duda estupida de si habría practicado ballet en su infancia llego en el momento mas inoportuno. Solo yo podía pensar tantas barbaridades en momentos donde la tensión y el nerviosismo eran demasiado como para soportarlos.

Y sin embargo, la sonrisa de cordialidad y simpatía jamás dejo sus labios. Lo tome como lo que suele llamarse la paz antes de la tormenta. Sasuke me había explicado un día, mientras relatábamos anécdotas infantiles, que lo peor que se podía hacer era provocar la ira de Hinata.

Es la pequeña más temible que he llegado a conocer. Dijo en aquella ocasión, contándome la historia de cuando Itachi arrojo una pequeña rana sobre la cabeza de Hinata.

-¿Hablaras conmigo?- dijo con dulzona voz

-¿Cómo supiste donde encontrarme?

Se encogió de hombros- Te seguí- Entorno los ojos- Llevas evitando quedarte a solas conmigo desde el día en que entraste a nuestra casa por primera vez. Por la expresión que tienes en este momento supongo que lo hacías inintencionadamente.

-¿Y por eso decidiste seguirme?

-Si Mahoma no va a la montaña. La montaña va a Mahoma.

¿Por qué no me sorprendía su violación a mi privacidad?

-¿Hablaras conmigo?- Repitió su cuestión anterior

-¿Hace cuanto lo sabes?- pregunte sin mirarla.

-¿Te refieres a cuando comencé a sospecharlo o cuando me entere de la verdad? – llevo su mano al mentón y sus azabaches ojos no se separaron de mi rostro.

Abrí mis ojos con sorpresa. ¿No solo lo sospecho, si no que también lo confirmo? Era conciente de que la mayoría de mis errores los cometía frente a ella ¿Era eso, entonces, lo que la llevo a darse cuenta de la verdad?

No respondí a su pregunta, así que continuo -Lo sospeche desde la primera vez que te vi. No es tan difícil darse cuenta de cuando una persona miente si se sabe leer sus gestos correctamente. Tu, por ejemplo, te sonrojas, evitas la mirada de la persona a quien le sueltas el embuste, tuerces tus dedos y muerdes tu labio.- una pequeña risita escapo de su boca –Además, eres la peor mentirosa que halla conocido, Sakura.

Me sonroje ante el comentario. Era humillante que tus defectos fuesen mencionados directamente en tu cara.

-Y me di cuenta de todo en el hospital.- Levante la vista y la clave en ella- El día en que te negaste a que te acompañara afuera. Te seguí; irías conmigo a comer algo te gustase o no.- sonrió con suficiencia- Ya deberías haber aprendido que no recibo un no por respuesta. – se encogió de hombros. – Te encontré hablando por teléfono y accidentalmente escuche la plática que tuviste con tu amiga. Y entonces todo encajo.

¡Pero que suerte la mía! Supo de mi mentira por tanto tiempo… ¿Y esperaba hasta ahora para reclamarme? Si en teoría se entero desde un principio

-¿A que te refieres con todo?- pregunte

-A tu forma de tratarle; como si fuesen dos completos desconocidos. A la manera distante en la que se comportaban. La vergüenza que parecías experimentar estando en la misma habitación que él. –Sus labios formaron una línea tensa –Si mi Naruto pasara por una situación parecida a la de Sasuke, no lo trataría así.

Volví a bajar mi mirada. Cada vez mas avergonzada por sus palabras y por la situación en la que nos encontrábamos- Lo lamento, Hinata.- dije, con voz ronca gracias a las lagrimas que intentaba contener –Nunca quise engañarte a ti y a tu familia. Por favor…

-Calma, Sakura- me interrumpió con las manos al aire, apuntando sus palmas en mi dirección. –Yo no pienso juzgarte. –Estiro su cuerpo hasta que sus brazos tuvieron al alcance mis manos y las tomo entre las suyas.-Se que tu intención no era mala; que solo intentaste ayudar.

-Pero les mentí. – Objete- Abuse de su confianza. No puedes perdonarme de esa manera. –Fruncí el seño -Tienes que echarme de tu casa a patadas, debes ponerme en evidencia en frente de tu familia… ¡No puedes simplemente decir que no me juzgaras porque yo no pretendía hacer ningún mal!

-Claro que puedo- dijo como si fuese evidente. –Porque voy a ayudarte.

¿Qué?

Muy bien, me había perdido de un detalle bastante grande y, al parecer, importante. ¿Acaso había dicho que tenía planeado ayudarme? ¿No pensaba evidenciarme, pero si involucrarse? En verdad estaba loca si ese fuera el caso. Pero una pregunta, inundo mis labios y la deje escapar con cautela, conmoción y curiosidad.

-¿Por qué piensas ofrecerte a algo como eso?

Sonrió ampliamente y cerró sus ojos. –Porque eres mi mejor amiga. ¿Te parece poco? – Atravesó mi alma con sus orbes griseaseos – Aparte, también lo hago por Sasuke.

-¿Por Sasuke?

-Si.- afirmo- Estas logrando que poco a poco mi querido Sasuke vuelva a ser el dulce chico que fue en el pasado. Al que estaba destinado a convertirse antes que sucediera aquello.

Moví con pesar mi cabeza a ambos lados- Estas equivocada- dije- Yo no estoy haciendo otra cosa mas que lastimarle sin que lo sepa.

-Estas sanando sus heridas Sakura- El tono que uso fue parecido al empleado por una maestra cansada de explicarle lo mismo varias veces al alumno- Probablemente tu no lo notas porque no lo conocías antes, pero todos los demás si que nos damos cuenta.- apretó con suavidad mi mano que aun sostenía –Y créeme, no podíamos estar mas felices de tenerlo de vuelta, aunque sea un poco.

-Hinata, por favor se razonable- le silencie librando mi mano de entre la suya. -¿Qué sucederá cuando se entere? Yo no lo soportaría y se que le heriría bastante el pensar que solo me aprovechaba de él…. – sacudí la cabeza –No. No quiero herirlo. Por favor, Hinata…

-No tiene porque enterarse- comento. –Sakura, probablemente tu no has notado la manera en la que te mira y muy seguramente el tampoco lo ha hecho, pero yo si. –La seriedad se apodero de su rostro – Se que hay algo ahí, y no permitiré que no se lleve a cabo.

-¿De que estas hablando?- totalmente perdida, cuestione -¿Es que estas insinuando acaso que esta enamorado de mí? – Poco faltaba para soltar la limpia carcajada.

-Jamás insinuó las cosas. –Puso una mano frente a mí con solo dos dedos estirados y los demás flexionados. –Hay dos cosas fundamentales que debes conocer acerca de mi persona. –Doblo el dedo índice –Primera. Jamás aceptare un no por respuesta –doblo el dedo medio ahora –Y segunda. Nunca apuestes contra mí.

-¿Qué significa eso?

-Significa que si yo presiento que algo pasara, sucederá así tarde mucho tiempo. Y presiento que Sasuke y tu están predestinados. – Llevo ambas manos a la altura de sus hombros – ¿Qué más da las circunstancias si el resultado será el mismo?

-No voy a jugar con el

-¡Pero claro que no!- exclamo ofendida –Eso no te lo permitiría nunca. Ya te lo he dicho, eres la indicada

-¿Indicada?- pregunte.

-Termino privado, no comprenderías. – Sonrió. –Así que… ¿Aceptas mi ayuda?

¿Aceptar?

Tener a Hinata de mi lado seria sin duda un gran alivio para mi alma, además de una indiscutible ayuda que no me vendría nada mal. Probablemente de esa manera evitaría los tropiezos de palabras inadecuadas que solían salir de mis labios cuando me perdía en mi propio universo frente a una persona, fuese quien fuese. O las situaciones incomodas y embarazosas por las que pasaba cuando desconocía información vital acerca del chico de cabellos azabaches por el que estaba metida en todo este embrollo.

Y, debía aceptar, la opción de confesarlo todo desapareció de mi cabeza una vez que la chica me aseguro no decir nada. Había un tipo de dolor, indescriptible e indescifrable que se aglomeraba en mi pecho con tan solo pensar en separarme de los Uchiha, aquellos a los que yo había llegado a amar como si fuesen mi propia familia en tan poco tiempo. Y sobre todo de Sasuke, quien era una persona muy importante en mi vida, y no llegaba a comprender el como.

Cabecee, segura de mi decisión. –Acepto tu ayuda.

Un gritito de alegría salio de los rosados labios de Hinata mientras elevaba al aire un puño en señal de festejo. Me sonroje cuando me percate de los encargados de la cafetería mirando hacia nuestra dirección. –Te prometo que no te arrepentirás, Sakura. –Rió musicalmente –Te juro que me lo agradecerás por el resto de tu vida.

Agradecérselo por el resto de mi vida lo ponía en duda. El no arrepentirme lo esperaba en verdad.

¡Que Onda!

Mil gracias por sus comentarios ^^ ¡Se agradecen todos y cada uno de ellos!, como ven he intentado cumplir mi promesa de actualizar esta semana. Me halaga que la historia les guste, de veras

¡Uy! nuestra chica Hinata se ha dado cuenta y a decidido sumarse en favor de la causa xD. ¡Y ni hablar de nuestro Sasukito! Que, como lo habran notado por el inicio del capitulo, ya va recuperando la memoria el chico. A partir de aqui, cada capitulo comenzara con un recuerdo suyo.

Y una cosiata mas mil grasias por esperara que actualizara este maravilloso ficc disculpenme en serio pero he estado ocupada y tambien me gustaria que me dejaran reviws por lo meno 10 para que actualize mas rapido asi me dan animos de actualizar rapido…..

Cuidense!