La historia de Candy, Candy, no me pertenece, este fic solo persigue fines de entretenimiento, ningún lucro en particular.
Capitulo 4°
Conociendo a los 3 Caballeros
Han pasado 2 semanas desde que Candy y Annie conocieron a la Familia Leegan. Jean Britter, visitaba con frecuencia la mansión Leegan para hacer amistad con Sarah, mientras que también lo hacia para que se hicieran "Amigas" sus hijas con Eliza.
Los negocios iban viento en Popa, pero Ben tenia que salir de viaje para cerrar unos negocios con unos Banqueros en Francia, y como ya acostumbraban Jean lo iba a acompañar, así que decidieron llevarse a sus hijas con ellos.
En la tarde de ese día, Jean fue a visitar a Sarah para comunicarle que iba a ausentarse por un tiempo…
-Hay Sarah, como veras me tengo que ir junto con mis hijas para acompañar a mi marido-dijo dándole un sorbo a su té
-¿Querida, pero no crees que seria mejor que tus hijas se quedaran?-cuestiono Sarah mientras le ponía crema a su té.
-Pero ellas no se pueden quedar solas, apenas tienen 10 años-contesto
-Que te parece si dejas a tus hijas en mi casa, mientras tu y tu marido están ausentes, así serviría para que Eliza pase mas tiempo con Candy y Annie.-
-Me parecería perfecto, pero…¿no seria mucha molestia?
-Para nada Querida, por eso somos amigas.
Mientras tanto afuera de la habitación…
-Neal no te muevas tanto, que no me dejas escuchar.-dijo Eliza empujando a su hermano, mientras tenia su oído pegado a la puerta…
-Pero que están diciendo Eliza.-rezongó Neal
Entonces Eliza escucho la propuesta de su madre a la Sra. Britter.
-No puede ser, mi madre por que hizo eso.-exclamo Eliza
-¿De que hablas Eliza?, ¿Qué fue lo que dijo Mamá?-pregunto Neal
-Candy y Annie se van a quedar por un tiempo en nuestra Casa-rezongó con voz chillona.
-Pero Eliza eso es muy bueno.
-¿Estas idiota o que?
-Oye no me insultes, mira, es una oportunidad perfecta, ya que así podemos hacerles maldades a esas 2-dijo con sonrisa Maliciosa.
-Mmm es buena idea, ¿Hasta que hiciste carburar tu cerebro?-Al decir esto la puerta del salón se abrió, dejando salir a las 2 señoras que se encontraban presentes en aquel lugar.
-¿Niños que hacen aquí?, y ¿Candy y Annie donde están?.-cuestiono Sarah.
-Madre solo estábamos Neal y yo de paso, y mmm-dijo Eliza rascándose la barbilla,- creo que están en el jardín jugando.
-¡Dorothy!-llamo Sarah a una jovencita como de 15 años.
-¿Si señora?, ¿Qué desea?-dijo la mucama al llegar.
-Quiero que vallas al jardín y llames a las niñas Britter-ordeno la Sra. Leegan
-Como usted ordene-dijo Dorothy dando una reverencia, partiendo del lugar.
Mientras tanto en el Jardín…
-Annie, ándale vamos a jugar-rogaba Candy, pues quería correr con su hermana.
-Ya te dije que no Candy, no estamos en nuestra casa.
-Señorita Candy, Señorita Annie!-dijo Dorothy cuando llego con ellas.
-Hola-saludo cordialmente Candy.
-Me mandaron para llevarlas adentro, al parecer ya se van a retirar.
-Que bueno-dijo Candy rascándose la cabeza-ya me estaba aburriendo mucho, al decir esto, Dorothy no pudo evitar dar una carcajeada.
-Discúlpeme Señorita-
-Porque debería disculparte, y no me digas señorita, dime solo Candy-sonrío
-¡Candy!-dijo Annie dándole un codazo,- eso no es debido de una dama.
-Por favor acompáñenme-dijo Dorothy guiando a las niñas.
Al llegar, partieron las niñas junto con su madre a su mansión, ya que tenían que preparar sus cosas, puesto que al otro día, se Irian a vivir durante el tiempo en el que el Sr. Y la Sra. Britter estuvieran ausentes.
Annie había tomado bien las cosas, puesto que deseaba hacerse amiga de Eliza, y Candy todo lo contrario, ya que le caían como patada en el hígado los mellizos, pero no le quedaba de otra mas que obedecer las ordenes de sus padres, lo que le preocupaba era Clint, no quería dejarlo solo, así que decidió ella llevárselo también a la Mansión Leegan.
El día llego, y Las niñas se despidieron cariñosamente de sus Padres, quienes las fueron a dejar a la Mansión Leegan…
-Niñas prométanme que se va a portar bien-les decía Jean Britter
-Si mami-decía Annie.
-¿Candy?-rezongo Jean ya que Candy no había prometido…
-Hare todo lo posible Mamá-sonrío y saco su lengüita.
-Las quiero mucho hijas-dijo Ben abrazándolas cariñosamente.
Diciendo esto los Señores Partieron, Las niñas fueron recibidas por la Sra. Leegan, quien ordeno a Dorothy y a Margot que les enseñaran sus respectivas habitaciones, Dorothy fue asignada como la mucama de Candy y Margot como la mucama de Annie.
Al subir las escaleras de la Mansión Neal y Eliza, planearon hacerles una jugarreta a las niñas, así que Neal lanzo su gato en dirección a Candy, supuestamente para que la arañara, pero el tino le fallo y le callo a Dorothy, haciendo que esta cayera por las escaleras, botando la maleta de Candy, esta por su parte, bajo corriendo para ver si le había pasado algo de gravedad a Dorothy, pero para seguir molestando Neal saco de la maleta de Candy un Camisón…
-Y este trapejo, ¿que es?-dijo viéndolo.
-Es una tela demasiado corriente-agrego Eliza
-¡Dejen mis cosas!-grito Candy volviendo a subir las escaleras,-suelta el camisón que me hizo la Srta. Pony!!-grito.
Annie se tapo la boca, pues a Candy se le había salido un nombre prohibido para ella.
-Como es posible que una dama, use estas porquerías, que solo sirven para limpiar-al decir Neal esto ultimo, froto las escaleras con el camisón, haciendo rabiar a Candy.
-Ahora si me las pagaras-dijo la rubia lanzándose a golpes encima de Neal…
-¿Que es todo este alboroto?-pregunto Sarah al escuchar los gritos de auxilio de Neal…-¡Suelta a mi hijo!-grito Sarah, quitando de encima a Candy.
-Ella fue quien empezó-se defendió Neal
-¡No es cierto, el fue quien empezó!-grito Candy.
-¡Ya basta!, Candy estas castigada, Hoy no cenaras, Dorothy ¡llévala a su recamara, como te ordene!-
-Si señora-dijo bajando la cabeza Dorothy, quien recogió rápido las cosas que estaban regadas en las escaleras, y partió con la rubia…
-Neal, Eliza, Annie, también se Irán a sus habitaciones, hasta la hora de la cena.
-Pero Mamá, porque nosotros-rezongó Eliza.
-Sin pero alguno, ¿Margot que esperas?, lleva a Annie a su habitación!-al decir esto dio por terminada la conversación, y se dirigió a la sala a terminar con su costura.
En La habitación de Candy…
-Esta es su habitación Srta. Britter-dijo Dorothy abriendo la puerta.
-Es muy bonita, pero Dime ¿estas bien?-pregunto Candy.
-Si Srta.
-Ya te dije que me digas solo Candy- sonrío -por cierto todavía no se como te llamas.
-Dorothy Seño…..Candy-sonrío la chica.-Bueno me tengo que retirar, espero encuentres tu habitación cómoda.
-Si, no te preocupes Dorothy.
En la habitación de Eliza…
-Hermanito, escuchaste cuando nombraron a una tal Srta. Pony?-
-Si Eliza, la que según le hizo ese trapo, ¿Quién será?.
-No lo se, pero por la reacción de la bobita de Annie, creo que ella no quiere que sepamos quien es, hay que averiguar hermanito.
-Esta bien hermanita-sonrío maliciosamente
Toc toc…-¿Candy?
-¿Qué quieres Annie?-dijo Candy abriendo la puerta de su habitación.
-Quería reclamarte, el porque mencionaste a la Srta. Pony aquí- diciendo esto último lo dijo en un susurro, como para evitar que las paredes escucharan.
-¿De que hablas?
-Pues de hace rato que la mencionaste, cuando Neal te quito tu camisón, además porque trajiste eso a esta casa.
-Yo la puedo mencionar cuantas veces quiera, puesto que es una madre para mi, si tu la olvidaste es tu problema, y si traje ese camisón fue porque es muy especial, además de que me encanta.
-Estas loca, que no vez que así se darán cuenta que, somos adoptadas.
-Para mi no hay problema alguno, y si tanto te molesta, te puedes retirar-dijo Candy invitando a salir a Annie, esta obedeció y se dirigió a su recamara, dejando a una Candy llorando…
-Porque Annie es así?, ¿Por qué se avergüenza del hogar de Pony, si ahí fue que nos conocimos, y crecimos juntas?, ¿se avergonzara también de mi?...
Eran tantas preguntas las que tenia Candy, así que siguió llorando, hasta que se quedo profundamente dormida, ni cuenta se dio de que Clint había entrado a su habitación, acurrucándose junto a ella…
Así pasaron los días, y Candy evitaba tener contacto con Annie, pues estaba realmente molesta con ella, al igual que con los mellizos Leegan, seguían con sus lecciones de modales, música, y conocimiento de cultura general; un día, Clint se desapareció, haciendo que Candy lo buscara por toda la casa, esta lego hasta una habitación oscura, donde habían muebles cubiertos por una sabana blanca, pero entonces encontró un cuadro, donde salía un joven realmente apuesto, era su príncipe de la colina, vestía la misma ropa que cuando lo conoció, lo diferente era que estaba acompañado de 2 apuestos chicos, uno era Castaño claro, y el otro era de lentes, con el cabello castaño oscuro.
-Se ven realmente apuestos estos chicos, pero quien se ve más guapo, es mi princi….
-¿Candy que haces aquí?-la interrumpió Dorothy, llevando en brazos a Clint-
-Dorothy!, ¡Clint!-dijo mientras corría a abrasar a su mascota- este… estaba buscándolo-contesto a la pregunta que le hizo Dorothy.-¿Por cierto quienes son estos chicos?.
-Ellos son los Primos de Eliza y Neal.
-mmm que mala suerte, que les haya tocado como primos a esos malvados, jajajajaja.
-Bueno Candy será mejor que vallas al salón por que acaba de llegar la institutriz, y no te valla a retar por llegar tarde-al decir eso Candy Salio disparada, hacia el salón, para su clase de Matemáticas.
Al terminar la clase, Sarah les comunico a los niños que iban a ir de compras, ya que se acercaba la fiesta de la familia Andley.
Eliza, escogió como siempre un montón de cosas, Annie le hizo segunda a Eliza, ya que también se compro todo nuevo, y Candy solo eligió un vestido que le había parecido bonito, sencillo y barato, lo cual provoco las burlas de Neal y Eliza.
-Ya me estas haciendo Creer que no eres de sociedad querida, como se te ocurre elegir esta baratija.
-Cree lo que quieras "querida", pero a mi me gusto.-sonrío como respuesta Candy, provocando una rabieta en Eliza, al termino de las compras…
-¿Candy, quieres un helado?-dijo Neal
-Yo si quiero uno,-dijo Eliza- ¿tu quieres uno Annie?
-si-contesto la peli-negra
-puedes ir a comprarlos Candy, es que yo estoy cargando todos los paquetes,-dijo Neal.
-Si esta bien, creo que me hará bien un poco de dulce.
-la nevería esta en esa esquina Candy, ve aquí te esperamos-dijo Eliza señalando el lugar, Candy obedeció…
Al llegar al lugar, Candy pidió 3 helados…
-Aquí tienes pequeña-dijo el señor de bigote, quien era el encargado de la nevería.
-Gracias -al decir esto salio corriendo hacia donde se suponía se encontraba el auto de los Leegan y para su sorpresa ya no se encontraba,-Malvados, me dejaron, hay pero como fui tan tonta en creerles, pero ahora como le voy a hacer, con estos 3 helados.
Pero en eso escucho una pelea entre 2 chicos…
-Archie porque fuiste tan tonto, ahora mi avión esta atrapado en esa rama.
-Discúlpame Genio, no es mi culpa que todos tus inventos no sirvan.
-¡Me las vas a pagar!-dijo un chico de Lentes.
-¿Disculpen necesitan ayuda?-dijo Candy tratando de ser cordial.
-¡No!-gritaron al mismo tiempo los 2, mientras volteaban a ver a quien osaba interrumpir su pelea.
-Lo siento, Srta.-se disculpo El chico de Lentes.
-Yo también lo siento Damita, no fue mi intención gritarte.
-No hay problema, mmm veo que si avión se atrapo en ese árbol, mmm, me sostienen estos helados, por favor-al decir esto los chicos aceptaron, y en un tris tras, subió al árbol, hasta donde se encontraba el avión, -¡lo tengo!-dijo agarrándolo, y bajando de un salto.- aquí esta su avión sano y salvo- agrego entregándoselos a los chicos quienes estaban asombrados por la agilidad de la chica.
-Gracias-dijo es chico de Lentes-
-Damita me gustas ¿como te llamas?-pregunto coqueto el chico Castaño claro.
-Hay que mal educada, mi nombre es Candice Britter, pero por favor solo dime Candy-sonrío.
-Mucho gusto Candy, mi nombre es Archibald Cornwall, y el es mi hermano Alistear.
-Dime solo Stear, ok?-le guiño el ojo.
-Y a mi Archie,
-Esta bien, Archie, Stear, mucho gusto en conocerlos.
-Oye Gatita, porque compraste 3 helados, te los vas a comer?
-jajajaja, no, miren a ti te regalo uno y a ti el otro, es que vine de compras junto con mi hermana y unos mellizos, pero ellos decidieron adelantarse y me dejaron sola con los 3 helados, así que ni modo me tengo que ir caminando a la casa.
-mmm ¿queda muy lejos?-pregunto Archie
-mmm no lo creo, es la mansión Leegan.-Al decir esto, Candy se acordó del cuadro que encontró en la mañana, así que pensó en preguntarles después sobre su príncipe de la colina
-Te estas hospedando en la casa de nuestros tíos, mmm nos queda de paso, si quieres te llevamos-dijo Stear.
-Pero no quiero molestarlos.
-No es ninguna molestia gatita, mira si quieres tómalo, como paga por habernos bajado el avión, además de invitarnos el helado.-dijo Archie sonriéndole galantemente
-Me parece bien, -acepto, y se dirigió junto con los guapos jóvenes hacia un auto sin capote,
-Mira Candy te presento, al modelo Alistear de colección-le guiño un ojo a la pecosa.
-wow es muy bonito.
-Lo construí yo mismo.
-Ya vas a empezar Stear-dijo Archie cruzándose de brazos.
-Se ven graciosos cuando se pelean-empezó a reírse Candy, pues la escena le parecía muy graciosa.
Ya en el camino hacia la mansión Leegan, el motor les empezó a fallar hasta que el auto se detuvo en un camino junto al lago, pues le salía mucho humo del lado del motor…
-Cuanto lo siento Candy, no creí que fuera a fallar ahorita mi Carro.
-No te preocupes Stear, con tal, ya había pensado llegar caminando.
-Pero gatita, prometimos irte a dejar, así que te acompañaremos, -diciendo esto tomo del brazo a Candy empezando así su caminata.
-¡Espérenme!-grito Stear pues ya lo estaban dejando atrás.
-Oigan que les parece, si jugamos carreritas, a ver quien es mas veloz, así sirve que llegamos mas rápido-dijo Candy
-Me parece bien Gatita-
-Por mi no hay problema, así que, en sus marcas listos fuera!!!-grito Stear, y salieron disparados.
Y aunque los chicos eran mayores que Candy, fueron superados por esa pecosa, quien corría como alma que llevaba el diablo.
-¡Candy! ¡Candy!-empezó a gritar Stear, provocando que se detuvieran los 3.
-¿Que pasa Stear?, no me digas que ya te cansaste-pregunto jadeante Candy
-No lo que pasa es que por este camino llegamos mas rápido a la mansión Leegan, lo que pasa es que tienes que balancearte por los árboles.
-Pero creo que ese no es problema para ti Candy o si?-dijo Archie
-Estas en lo cierto Archie-al decir esto ágilmente trepo a un árbol, seguida por los 2 jóvenes, así que se la pasaron balanceándose, hasta llegar a los limites de la Mansión.
-Bueno Candy creo que hasta aquí te dejamos, ya que no queremos encontrarnos a esos 2 que tenemos por primos, -dijo Stear.
-Nos vemos Gatita, cuídate-al decir esto Archie, le mando un beso por los aires, provocando que se sonrojara la pecosa.
Pero después de que los jóvenes se perdieron en el horizonte, Candy se acordó que se le había olvidado preguntarles por su príncipe de la colina, pero ya era demasiado tarde, así que se encamino hasta donde se encontraba la entrada de la mansión, y para su suerte, apenas y se encontraban llegando Eliza, Neal y Annie.
-¿Candy?, ¿Cómo es que llegaste primero que nosotros?-pregunto Eliza
-Me vine corriendo, sabían el helado da muchas energías.-al decir esto subió corriendo hacia su habitación.
Momentos después llego Annie con el vestido de Candy a su recamara.
-Candy siento mucho haberme ido con ellos, y dejarte sola, es que….es que me obligaron Candy.
-No te preocupes Annie, más bien te agradezco ese gesto, ya que gracias a ti, conocí a 2 chicos guapos.-sonrío
-¿En donde?-pregunto interesada Annie.
-mmm Annie creo que es hora de que te vallas a hacer tu tarea.-dijo esto Candy por el motivo, que seguía molesta con Annie por la actitud que había tomado los últimos días.
-Esta bien si no me quieres contar Candy,-agrego retirándose de la habitación- te quiero mucho hermana.
Candy no respondió, pues le molestaba, que Annie cuando le convenía solo se acercaba a Candy, pero cuando no, siempre la dejaba hasta atrás, pero mejor se puso a pensar, que estaba verdaderamente feliz ya que había conocido a esos 2 chicos, Archie y Stear, en verdad le parecían guapos, pero no mas que su príncipe de la colina, así que de su cajita saco el broche, que se le había caído a su príncipe…
-Clint, siento que ya estoy cerca de conocer a mi príncipe, (suspiro), -dijo acariciando a Clint, en la cabeza…
Al otro día, Candy decidió pasear un rato junto al Lago, y mientras acariciaba con cariño su broche, se lo imaginaba, diciéndole "te vez mucho mas bonita cuando ríes que cuando lloras"…
-Siempre voy a reír, por ti….-dijo, pero no contó con que la habían escuchado Neal y Eliza quienes habían llegado a donde se encontraba.
-A quien le decías eso Candy?-se burlo Eliza.
-¿Que es este broche?-dijo Neal arrebatándoselo.
-¡Dame mi broche!!-grito Candy tratándoselo de quitar a Neal, pero le era en vano.
-Mira hermanita tiene el escudo de los Andley-al decir eso se lo boto a su hermana.
-¿de donde lo sacaste Candy?, de seguro lo robaste verdad.
-Yo no le robe nada a nadie, así que ya entrégamelo Eliza.-gritaba Candy
-¡Annie atrápalo!-dijo Eliza botándoselo a la Peli-negra
-Annie dámelo por favor.-pidió Candy.
-¡Lánzamelo Annie!!-grito Neal, y la Peli-negra acepto, y se lo lanzo, dejando a una Candy atónita, pero a la vez triste, así que explotando, Candy se lanzo a golpes hacia Neal, logrando que este soltara el broche.
-¡Maldita Gata!!-grito Neal sobandose en los lugares donde la pecosa le propino golpes.
Candy en una reacción recogió el broche y salio corriendo del lugar, llorando, pues estaba triste, triste por el trato que le daban los mellizos Leegan y triste por el comportamiento de la que consideraba su hermana.
Pero mientras corría…
-Jamás quiero volver a esa casa, te odio Annie,-decía mientras corría y lloraba,-Srta. Pony, Hermana María quiero volver con ustedes-al decir esto ultimo se tropezó, cayendo en el pasto, ella lloraba descontroladamente.
-No llores por favor pecosa-se escucho una voz-eres mucho mas linda cuando Ries que cuando lloras- al decir esto, Candy alzo la vista.
-El príncipe de la Colina-dijo tallándose los ojos, "Me pregunto si este chico será el príncipe que adoro" pensaba Candy, pero no contó con que al tallarse la cara, se la mancharía de lodo.
-jajajajaja-reía el chico Rubio, quien se encontraba sentado en un pilar, quien al terminar de reír dio un salto para acercarse a donde se encontraba la Pecosa.
-"quien pude ser, ¿será realmente mi príncipe adorado?" pensaba Candy.
-jajajajajajajaja-se volvió a reír el chico, provocando que Candy se tallara nuevamente los ojos, pero entonces se dio cuenta que sus manos, estaban sucias, así que inmediatamente dedujo que se reía el chico por que ella se había manchado la cara.
-jajajajajajajaja-se empezó también a reír Candy, mientras se tapaba como podía la cara.
-Tal como pensé, eres mucho más linda cuando ríes-
-"me esta diciendo lo mismo que mi príncipe", este yo…yo.. yo no acostumbro a llorar-al decir esto Candy se dio cuenta que el chico había desaparecido-¿Dónde esta?-al decir esto Candy se dio cuenta que en portal había un broche idéntico al suyo…-esto explica todo, entonces ese chico, es mi príncipe adorado.
Al decir esto ultimo, la pecosa intento abrir el portal, pero le fue inútil ya que estaba cerrado con llave…
-A que casa tan maravillosa me llevara este portal, quizás ahí encuentre a mi Príncipe,-decía Candy- nunca mas llorare, lo prometo, quizás así puedas visitarme otra ves…-al decir esto ultimo, fue interrumpida en sus pensamientos-Clint me seguiste, hay eres un amor, -decía Candy mientras abrazaba con ternura a ese coati-volvamos a casa.
Así que emprendió su Camino a la mansión Britter decidida, a no volver a llorar, a ser feliz, sin importar las maldades de esos 2 cabezas huecas, al llegar…
-¡Devuélvemelo por favor!!-decía Neal burlándose de la rubia, Candy solo lo ignoro, adentrándose mejor a la Mansión.
Llego la hora dormir, y Candy dispuesta a descansar, se metió bajo las sabanas, pero en medio de la noche, escucho un llanto, así que alarmada salio de su cama dirigiéndose a donde provenían los lloriqueos, pero para su sorpresa provenían de la habitación de Annie, entonces la Rubia entro…
-¿Annie porque lloras?-dijo Candy mientras corría a abrazar a su hermana.
-Perdóname Candy, he sido muy mala contigo.
-No tengo por que perdonarte Annie, tu tendrás tus razones por tu comportamiento, pero no hay problema.
-es que no tengo perdón de dios, tu me has dado mucho, y…y yo como te pago, haciéndole segunda a Neal y a Eliza, para molestarte.
-No te preocupes, mira, eso lo haces para no quedar en mal con Eliza, mira, si quieres, puedes seguir haciéndolo, para que así ella no te moleste, pero cuando estemos solas, nos trataremos como siempre ok?-le guiño un ojo Candy.
-Como tu desees Candy-dijo Annie secándose las lagrimas.
-Bueno ya me voy, por que sino mañana no me voy a poder levantar temprano- agrego rascándose graciosamente la cabeza.
Candy salio de la habitación, adentrándose a su recamara, pero antes de dormir, se puso a pensar, en lo ultimo que le acababa de suceder…
-Hay, que feliz soy-dijo colocando su cabeza encima de sus brazos,-tal como lo vi en la Colina de Pony, tiene unos ojos hermosos, si pudiera verlo una vez mas……
El corazón de Candy Latía feliz, pues había vuelto a ver a su Príncipe de la Colina…. ¿Qué le deparara el destino?....
Hola Amigas, siento mucho la tardansa, es que en verdad no habia tenido cabeza para escribir, así que espero no decepcionarlas demaciado.
Adelantos del sig. Capitulo:
Una fiesta, un baile, 2 invitaciones.... ¿que será?
