Disclaimer: Digimon no me pertenece, sólo los nuevos personajes y nuevos digimons que han sido inventados por mí, este fic es con el fin de entretener a los lectores, que lo disfruten n_n
04:
La Fiesta de Disfraces
Parte 02
Ashley no quería salir del cuarto de Mimi, tanto la castaña como Eidan esperaban. Mimi iba vestida de una linda brujita con escoba y sombrero, Eidan disfrazado de pirata que lo hacía ver muy guapo.
—Ashley, date prisa —pedía Mimi insistente golpeando la puerta.
—Pensé que este disfraz era para ti —contestó la rubia desde el otro lado.
—Yo te pregunte si te gustaba y tú me contestaste que sí —respondió Mimi que ya se estaba desesperando.
—Pero si el disfraz que tienes puesto es mío… No pienso salir vestida así —gritó Ashley.
—Me queda mejor a mí, anda, sal que no te de pena —apremió Mimi.
Ashley se animó a salir con toda la pena y no era para menos, pues dejó boquiabierto a Eidan. La rubia lucía un disfraz de gatita, pero muy coqueta y provocativa que dejaría a todo chico embobado.
—¿Así te ibas a vestir Mimi? —señaló Eidan a quien la voz le temblaba. Sintió algo caliente recorrerle por la nariz después de sentir que le aplastaron la nariz con fuerza.
Mimi estaba con el brazo extendido y su puño en la cara de Eidan, le miraba furiosa.
—No imagines cosas pervertidas conmigo, ¡Degenerado! —Exclamó la castaña—. Creo que lo mejor… —se refirió a Ashley.
—Sí, yo también pienso lo mismo —completó Ash que jaló a Mimi a la habitación.
—Que lo mejor es que también te pongas un cascabel en el cuello, ah, sí ya recordé donde lo deje. —Mimi entró a su habitación, Ashley ayudaba a Eidan a levantarse—. Que linda te ves u
Las personas de la entrada, examinaban minuciosamente cada invitación, cuando vieron los garabatos escritos en las invitaciones de Mimi y Ashley.
—La misma Sandy lo hizo —respondió Mimi señalándosela ya que esas personas no querían dejarla entrar a ella ni a Ashley.
Después de que aquel sujeto habló por teléfono, les hizo pasar a las dos chicas, Eidan las esperaba a dentro, muchos quedaron sorprendidos al ver a Ashley y la pobre chica quería que la tierra se la tragara.
—Bienvenidas a mi fiesta —les dijo Sandy esbozando una sonrisa, Mimi y Ashley compartieron miradas— Que se la pasen genial, por cierto, Tachikawa, habrá un concurso, espero que participes.
—¿Cuál es el premio? —preguntó la castaña al acto.
—Unos boletos para el cine para dos personas con todo: palomitas, refresco, nachos, helado y dulces —respondió la pelirroja.
—Cuenta conmigo —aceptó Mimi.
—¡Eidan! —gritó Sandy y apartó al chico de Mimi y Ashley.
—Bien, a lo que venimos, yo por allá y tú del otro lado, toma, si empieza a brillar, significa que ya encontraste a nuestro camarada —le entregó Mimi a Ashley el brazalete de piedra amarilla.
La rubia asintió e inmediato se fue hacia donde Mimi le había señalado.
La fiesta era sin lugar a duda muy animada, con un buen ambiente y música, todo en el patio de la enorme mansión de Sandy.
La castaña miraba a todos los chicos, suspiró con cansancio y luego se perdió entre ellos, siendo presa del baile que se inició y un chico la tomó para bailar.
—¡No tengo tiempo para eso! —Mimi le quitó el vaso de ponche que tenía aquel chico, pero éste se agachó, haciendo que el chico de atrás recibiera el líquido en la cara.
El joven se molestó mucho por el acto.
—¡No era mi intención, te lo juro! —excusaba la castaña muy apenada.
—¡Ah, Tachikawa, ven conmigo! —Sandy la jaló y se la llevó del lugar, se sentía muy apenada por haber mojado a ése chico—. El concurso está por comenzar, se trata de las chicas más guapas, déjame decirte que hay otras chicas muy bonitas, más que tú en el concurso y no será fácil.
Mimi alcanzó ver a Ashley con un chico disfrazado de momia y le enseñaba el brazalete, el cual brillaba ante aquel chico que se notaba muy sorprendido.
Estaban en una pasarela, Mimi era la concursante numero 5 de cinco concursantes, las otras cuatro jóvenes, iban disfrazadas muy coquetas a diferencia de ella que no lucía coqueta, pero si muy linda como brujita.
La primera en lucirse fue Sandy, a quien todos le aplaudieron y chiflaron, algunos le decían piropos que hacía que la chica se alzara más.
—¡Como primera concursante tenemos a…! —empezó a presentar.
Una chica disfrazada de gatubela pasó y modeló, haciendo que varios chicos quedaran encantados, le decían lo guapa que estaba. Así iban pasando aquellas chicas, hasta que llegó el turno de Mimi.
—Ahora con ustedes, ¡La BRUJA de Tachikawa! —Sandy hizo énfasis en bruja, sacando unas risas burlonas, a Mimi le molestó y le fulminó con la mirada antes de pasar.
—Lo hago por los boletos —se decía Mimi y luego pasó.
Mimi ya estaba hasta el frente, llamando la atención de todos, y es que a pesar de no estar tan coqueta como los demás, lucía hermosa como brujita y muy simpática. De repente sintió algo que palpitó, notó que era el brazalete de la piedra azul.
—¡Te encontré! —exclamó Mimi, señalando hacia los chicos de enfrente.
Sin pensarlo, Mimi saltó de la pasarela, haciendo que los chicos que estaban más cerca retrocedieran.
—¡Tonta! —gritó Sandy que corrió en la pasarela, luego sintió que debajo de sus pies ya no había nada solido, en menos de un segundo, estaba sumergida en algo realmente asqueroso de color verdoso y apestoso.
—Eso dolió —Mimi se estaba levantando, debajo de ella estaba un chico a quien los ojos le giraban como si fueran pequeños remolinos—. ¡Lo siento, lo siento! —el chico era el mismo a quien ella le había arrojado el ponche.
Se soltó una carcajada sonora y luego muchas otras más.
—¡Todos fuera de mi fiesta! —exclamó Sandy furiosa—. ¡Largo, largo!
Mimi ayudó al chico que todavía estaba algo mal, Ashley llegó con aquel muchacho disfrazado de momia y ayudó a Mimi.
—¡Chris, despierta! —decía aquel chico.
Ashley miró suplicante a Mimi que le dejó todo el peso al chico momia.
—Eidan, te presentó a los otros digieleidos… él es momia y éste… ¿de qué es su disfraz? ¿Sacerdote? —Mimi señaló a los dos jóvenes.
—Me llamo Jesse y él es mi amigo Chris —respondió el chico disfrazado de momia.
Al salir de la casa de Sandy, Chris recobró bien la conciencia.
—¡Eres una amenaza! ¡Estás loca! ¡Bruja loca! —le reclamó Chris a Mimi.
—Oye… —Mimi sólo vio como ése chico se alejaba.
—Bueno, lo siento, es que es algo temperamental, bueno, hasta luego —se despidió Jesse que se fue alcanzar a su amigo.
En cuanto llegaron al departamento, Ashley lo primero que hizo fue cambiarse y Mimi se recostó en el sofá.
—Mis boletos de cine… ya no me los gané —se lamentaba.
—Creo que tenemos un problema más grande, Jesse no me cree que sea un digielegido, tal vez no me lo dijo pero estoy segura que pensaba que estaba loca, y no es para menos —habló Ashley.
—El lunes vamos a ir a buscarlos a su escuela, a ése chico que le caí encima, también es un digielegido… Ahhhh, que fastidio, se ve que es un pesado y amargado… bueno, vamos a dormir.
Mimi hizo una llamada y Ashley se dio cuenta que le estaba hablando a su padre, diciéndole que ya estaban en casa y que no había nada de que preocuparse, la rubia estaba agradecida con Mimi por protegerla de ésa manera.
Sandy tenía una expresión de pocos amigos, se le notaba a leguas que quería matar a Mimi, además, lo curioso era que ya sólo estaba con su amiga Becky, Kate estaba sentada sola en la esquina y a ella también la miraba con odio.
—¿Ya te diste cuenta? Parece que Sandy y Becky están enojadas con Kate —observó Ashley.
—Como si me importara —respondió Mimi que miraba la ventana, pero discretamente volteó a ver a Kate que se notaba triste.
—¿Qué habrá pasado con ellas? —cuestionaba Ashley curiosa.
—¡Eres una traidora! ¿Sabes cuánto de odio ahora? ¡Ah, no debí confiar en ti! ¡Debería…! ¡Te odio! ¡Cómo es que pensé que eras mi amiga! ¡Ahora sin mí ya no eres nadie, nunca fuiste nadie, no vales nada! —le gritaba Sandy a Kate que se sumía más en la banca, estaba a punto de llorar.
—Yo que tú no tendría valor para venir a la escuela, después del ridículo que hiciste en tu fiesta… y el olor no ha desaparecido del todo —Mimi se acercó y luego se tapó la nariz.
—¡Debiste haber sido tú la que…! —le exclamó Sandy.
—Yo a eso le llamo Karma —retó Mimi—. Será mejor que te largues antes de que hagas que vomite por lo mal que hueles… o mejor dicho, que hagas que todo el salón te eche por apestosa.
—Me las pagarás, Tachikawa, y nadie ¡NADIE! Te va a ir con el chisme —Sandy se retiró junto con Becky que le enseñó la lengua a Kate.
Kate no pudo más y se soltó en lágrimas, no podía decir nada y Mimi no sabía que hacer.
En el receso, Kate se sentó sola, le hacían el feo, después de todo, Sandy era muy popular en la escuela y muchas cosas que ella decía, era ley, a Mimi le daba igual que hablaran mal de ella, no le importaba, pero a Kate se le notaba que sí.
—¿Podemos sentarnos aquí contigo? —preguntó Ashley.
Kate asintió levemente, Ashley y Eidan se sentaron.
—¿Y Mimi? —preguntó levemente Kate.
—Castigada… el profesor de literatura se enojó con ella está mañana… por quedarse dormida en su clase —respondió Ashley.
La morena esbozó una sonrisita.
—Nos dijo que tú le contaste sobre lo que Sandy tenía planeado hacer en su fiesta para dejar a Mimi en ridículo —comentó Eidan.
—Sí, es que no se me hacía justo, Mimi es tan linda y muy buena persona, no se lo merecía, sólo porque Sandy le tiene odio y envidia por que a pesar de cómo es Mimi, no se deja de ella y siempre sale a relucir más que ella, no sé si supieron de ésa lista de popularidad que salió a principio del semestre, marcaba a Mimi como la número uno y eso le enfureció más a Sandy, además de que Mimi… —Kate miró a los chicos que también le observaban atentos.
—Siempre he dicho que Mimi es genial —habló Eidan se notaba enamorado.
Kate volvió a sonreír.
—Y alguien muy especial… no me mal interpreten, sólo que ella… es muy activa… Ella salvó a mi perrita de ser atropellada y quede muy agradecida con ella por eso, además desde que ése día la empecé admirar… tiene una agilidad…
—Cuéntanos que pasó —pidió Ashley con curiosidad.
—Ella salvó a mi perrita de ser atropellada, a pesar de que Mimi estuvo a punto de ser atropellada también… ella saltó el auto… completo, del cofre al maletero, un gran salto, muy grande —recordaba Kate muy sorprendida—. Algo que sólo en una película de acción se podría ver.
Ashley y Eidan se quedaron viendo, estaban sorprendidos pues no sabían que Mimi tuviera tan buena condición física, no lo demostraba y no llegaba a la clase de deportes.
—De tanto escribir me salieron ampollas en la mano —llegó quejándose la castaña, justo cuando se iba a sentar, la campana sonó—. Esto debe ser una broma.
Mimi posaba su cabeza sobre su mano, con la mirada perdida hacia el cielo, la profesora le llamó la atención pero la chica no hizo caso.
—Tengo hambre —respondió Mimi, se levantó y salió del salón, dejando a todos con la boca abierta, antes de que la clase terminara, entró al salón con un emparedado.
—Tachikawa, repruebo por completo esa actitud en mi clase, así que tendrá tarea extra y quiero que para mañana, exponga de lo que hoy se habló —dijo determinante la profesora que estaba furiosa.
—No hay problema —respondió Mimi que mordía descuidada su emparedado.
La profesora salió del salón azotando la puerta con furia, el profesor que entró, se notaba desconcertado y no dejaba de ver hacia el pasillo en donde iba la profesora.
El profesor dejó una tarea por equipo, Ashley, Eidan, Kate y Mimi formaron uno, el trabajo a entregar valía la mitad de la calificación mensual.
Quedaron en ir a la casa de Kate para empezar con el trabajo a la hora de salida, pero Mimi se desapartó de ellos, excusándose que llegaría en un rato, se puso los patines y se fue de la escuela sin esperar una respuesta o un comentario.
La castaña patinaba hacia una escuela, se quedó parada del otro lado de la calle, observando a cada chico que salía. El uniforme de los jóvenes era un saco azul rey, de cuatro botones, corbata, y pantalones negros, le alegraba a Mimi que su uniforme fuera más bonito, mallones oscuros, botines, falda entablillada color azul oscuro casi atinándole al negro, blusa blanca, saco del mismo color de la falda con el escudo de la escuela bordado en la manga derecha, que la hacía lucir su esbelta figura.
Vio salir a los chicos que conoció en la fiesta y enseguida se fue hacia ellos, asustando al chico de cabello negro alborotado.
—Hola, Jesse —saludó Mimi alegremente.
—Yo soy Jesse —dijo el otro chico de cabello color café.
—Es la bruja loca, la de la fiesta del sábado —recordó el chico de cabello negro.
—Sí… ¡Oye! —reclamó Mimi.
—Será mejor que nos vayamos antes de que haga algo, tal vez, poner en peligro nuestra vida —apresuró el chico de cabello negro quien miraba con profundidad a Mimi, se notaba molesto, pero tenía unos ojos de color verde intenso muy difíciles de ignorar.
—No se irán hasta que acepten que son los elegidos —los chicos no supieron como, pero en un momento ya tenían en su brazo derecho el brazalete, al chico de cabello café tenía el de la piedra amarrilla y el de cabello oscuro el de la piedra azul.
—Que te pasa…
Una fuerte luz los deslumbró a los tres, cegándolos por un momento, cuando se recuperaron, estaban en un lugar diferente, en medio de un desierto, tanto Jesse como el otro chico se notaban asustados, excepto Mimi.
—Es una bruja de verdad —señaló el chico de cabello negro.
—Vuelves a llamarme bruja y te convierto en un verdadero sapo y no lo digo precisamente por el animal —amenazó Mimi que le alzó su puño.
—¡Mimi! —Eidan venía corriendo hacia ellos, junto con Ashley, Tai, Izzy y los digimons, la chica quedó sorprendida al notar que también venían con…
—¿Kate? —preguntó el chico de cabello negro.
—¡Chris! —respondió Kate que luego fue abrazar al chico.
—¿Se conocen? —preguntó con incredulidad Eidan.
—No sólo adivinan sus nombres y que crees, le atinaron —se burló Mimi cansinamente—. Se parecen mucho físicamente, ¿son primos? —les preguntó, los chicos se miraron mutuamente y luego la vieron a ella, estaban sorprendidos que en seguida se diera cuenta, ya que mucha gente decía que eran hermanos.
—¿Cómo supiste que somos primos? —preguntó Kate.
—Porque si fuera tu hermano irían a la misma escuela —contestó la castaña sin más preámbulo.
—Ellos son los nuevos elegidos, ¿cierto? —preguntó Izzy.
Los chicos asintieron, excepto Chris, Jesse y Kate.
—Entonces Kate… —Mimi observó a la chica minuciosamente.
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Muchas gracias por seguir mi historia, tratare de ser constante con los capis. Bye bye, un saludo a todos.
