LEAN y luego comento =D

Chapter 4:

La serpiente rubia no pudo evitar que el rubor acudiera a sus mejillas, tiñéndose de un gracioso color rojizo, mientras soltaba las manos de la pelirroja con lentitud, a la par que las demas serpientes reian en voz baja, entre dientes. Y Hermione no pudo evitar pensar que, por mas cruel que fuera con todos, ese Snape tenia su sentido del humor, aunque bastante oculto, mientras miraba a los slytherins pasar por delante suyo con sonrisas burlonas. Y, antes de que doblaran el pasillo, pudo ver como Lucius pasaba un brazo por el hombro de su amigo, acercandole mas hacia si.

Aunque apenas fue una milesima de segundo, su mirada de color café bajo desde su espalda enclenque hasta su trasero, y, en cuanto se dio cuenta de ello, un intenso rubor subio a sus mejillas, mientras sentia su piel arder por la vergüenza. Sus ojos bajaron hasta toparse con el suelo empedrado, y rapidamente volvio a la realidad, girando sobre su eje para ayudar a sus amigos. A ninguno de sus amigos les extraño que Hermione empezase a ayudar a Ron; Harry y Ginny se habian dado cuenta tiempo atrás de sus sentimientos hacia el pelirrojo y, como buenos gryffindors que eran, habian aceptado sus repentinos silencios cuando su mirada se posaba en Ron, y, en ese momento, no tuvieron mas opcion que resignarse al verla avanzar hacia el pelirrojo para socorrerle a el antes.

Hermione se acerco con rapidez al objeto de sus fantasias, y, su preocupación hasta ese momento al verle tirado en el suelo se esfumo por completo, mientras su pecoso amigo se levantaba a duras penas, con una mueca de desagradado en su rostro, que se profundizo cuando la vio, haciendo que el corazon de la castaña se retorciese en su caja torácica. A pesar de que lo amaba con cada particula de su ser, el comportamiento de Ron era demasiado infantil, y, a veces, Hermione se preguntaba los motivos que le habian hecho escoger a ese muchacho rudo y quejica como recipiente de sus deseos, fantasias, e ilusiones. Sin embargo, al no encontrar nada en su mente, se repetia hasta el hartazgo que en el amor no se escoge a quien querer, como unico y ultimo consuelo.

Sus quejas no tardaron en llegar, clavandose en la mente de Hermione dolorosamente:

- ¿Por qué no nos has ayudado? ¡Pense que estabas con nosotros, y no con esos inmundos asesinos!- se habia levantado, y, con la cara enrojecida, gritaba y especulaba, agitando los brazos, mientras su mirada furibunda se clavaba en la marron de Hermione.- ¿Snape te dijo algo, te amenazo para que no hicieras nada?

- No, Ron… solamente intento acercarme a el para convencerle…- la voz de Hermione sono susurrada, para que nadie mas en ese pasillo pudiera oirles. Pero, como era usual en Ron, malinterpreto sus palabras, y enseguida salto en un repentino ataque de celos:

- ¿Asi que acercarte a el, eh? ¿Y lo siguiente que sera, ir de la manita con el? ¿Jugar a las muñecas con Snape y Malfoy?- ante la incipiente mirada de incomprensión por parte de la castaña, Ron se presuro a añadir en lenguaje soez.- ¿No te has dado cuenta de lo maricones que son? Seguro que van besandose por las esquinas…

- Vamos Ron, ni que Malfoy fuera a fijarse en ese espantapájaros…- dijo Harry, haciendoles reir a todos de inmediato, mientras conseguia que Ron se olvidase del tema con aparente rapidez. Antes de que nadie pudiera añadir nada, en la mente de Hermione resonaron con fuerza las palabras que le habia dedicado el susodicho en la enfermeria, y, inmediatamente, su piel empezo a palidecer, mientras recordaba vivamente la mirada satisfecha de Snape. Sintiendo la urgencia de contarselo a sus amigos, dijo con simpleza:

- Tengo que hablar con vosotros ya… vamos a un sitio mas intimo y os cuento.- su voz salio susurrante, mientras las miradas de sus amigos, puestas sobre ella, empezaban a denotar la alarma y la angustia que Hermione sentia en esos momentos. Sabiendo que en la enfermeria ya no tendrian la misma intimidad que el dia anterior, rapidamente buscaron un aula en desuso, y, tras unos minutos, la encontraron en el tercer piso.

A una velocidad inusitada, Harry abrio la puerta del aula, y, mirando su interior, entro. Pocos segundos despues, la mirada café de su amiga se choco contra un mar de sillas y pupitres de hierro, colocados sin orden, por doquier. Con indulgencia, Ginny puso su mano entre los omoplatos de la castaña y presiono sobre su espalda, obligandole a caminar hacia delante, debido a que Hermione se encontraba simplemente estatica, mirando sin ver la habitación olvidada en el castillo. Despues de dar un par de pasos, el ruido de la puerta chirriante al cerrarse hizo que saliera de su estupor y girase la cabeza hacia Ron, que se encontraba bloqueando la salida.

El interior de la cabeza de Hermione era un completo caos; ¿Qué planeaba Snape? ¿Por qué esa mirada? Las preguntas se sucedian dentro de su mente, mientras intentaba en vano darles una respuesta. Mas, sin embargo, lo unico que encontro que no pareciera minimamente hilarante como respuesta fue que el chico les hubiese descubierto. Pero eso no podia ser… Fruncio el ceño intentando encontrar otra respuesta a los enigmas, y finalmente, sentandose en una silla que cojeaba ligeramente, dijo preocupada:

- Snape quiere hablar con nosotros.- A pesar de la angustia que sentia en su interior, su voz no flaqueo en ningun momento, y, en cuestion de segundos, empezaron las preguntas:

- ¿Para que?- cuestiono Harry rudamente.

- ¿Cuándo?- fue la pregunta de Ron.

- ¿Sabes de que quiere hablarnos?- interrogo Ginny. Aturullada por las preguntas, Hermione empezo a contar lo sucedido:

- A las siete en el pasillo del Tercer Piso. No se que quiere de nosotros, pero temo que sea algo maligno.- dijo escuetamente. Las cejas alzadas de sus mejores amigos la recibieron en seguida; la ultima frase no les habia sentado muy bien, penso Hermione. Aunque, a decir verdad, Snape era un maldito misterio para la castaña, no sabia nunca hasta donde llegaria por sus deseos, como se comportaria, o, simplemente, desconocia sus habilidades.

- ¿De verdad crees que pueda estar tramando algo malo? No es como si tuviera mucho cerebro, y ni siquiera es mortifago, asi que…- dijo Harry, dejando la frase inacabada, pero, no obstante, todos sabian como acabarla. Hermione le miro, y, apoyando la cabeza en las manos, les previno a sus amigos:

- Puede que lo que dices sea verdad, Harry, pero no debemos subestimarle. Y mucho menos a sus amiguitos mortifagos.- añadio con asco. Unos segundos de silencio tenso en la sala, y, despues de mirarles a todos, dijo en voz baja, abatida.- Se trata de algo gordo.

- ¿Cómo lo sabes, Hermione?- pregunto la pelirroja extrañada por su repentino abatimiento. Hermione la miro con la preocupación escrita en los ojos de color café, y, finalmente, le respondio:

- Puede que parezca una tonteria, pero su mirada…- Ante las miradas de confusion de Ron, Harry y Ginny, se apresuro a explicarles.- Parecia inmensamente satisfecho, y eso me da miedo, porque podria habernos descubierto.- Apenas una milesima de segundo despues de soltar la bomba, las pieles de los muchachos palidecieron, mientras en sus ojos empezaba a verse escrito el temor. Enseguida empezaron a boquear como peces fuera del agua, intentando encontrar algun argumento que rebatiese la teoria de la castaña, sin éxito alguno.

- Vale…- dijo Harry minutos despues, intentando asimilar la idea.- Si de verdad nos ha descubierto… ¿Qué vamos a hacer?- La pregunta que esperaba Hermione que fuese respondida con ansias llego por fin. Ese gran interrogante parecia no tener respuesta alguna, y eso inquietaba a Hermione, sumado al hecho indiscutible de que el tiempo pasaba inexorable, hicieron que los hombros de la castaña se hundieran y, por primera vez, se dejara ver derrotada ante sus amigos.

- No lo se… Lo mas probable es que nos chantajee…- dijo Ginny con voz debil. Al igual que la castaña, se mostraba derrotada y acongojada, y su hermano no tardo en abrazarla posesivamente.

- Entonces habra que ceder a su chantaje, hasta que tengamos la oportunidad de borrarle la memoria.- concluyo Hermione, mientras hundia su rostro entre sus manos. Despues de unos minutos de completo silencio sepulcral, Harry dijo:

- Deberiamos ir ya al despacho de Dumbledore para empezar el entrenamiento.- Con un asentimiento mudo los muchachos empezaron a caminar hacia la salida hundidos en sus pensamientos. El cerebro de Hermione trabajaba con rapidez, intentando averiguar en que podia consistir el chantaje, mientras un sentimiento de angustia atenazaba su corazon. Realmente necesitaba saber de que se trataba; se estaba volviendo loca pensando una y otra vez en eso, como la mula da vueltas siempre alrededor del molino.

Al ser horario lectivo, todos los estudiantes estaban en sus respectivas clases, al igual que los profesores, por lo que ninguna persona les miro de manera curiosa en su travesia hasta el despacho del profesor Dumbledore, y Hermione pudo, al fin sentirse en casa de nuevo, sin que ningun curioso le mirara como si fuera un bicho raro. No obstante, cuando volvieron a parar ante la enorme estatua dorada del aguila, la duda asalto a la castaña: bien podria ser que Snape no supiera todavía legeremancia, pero Dumbledore si que sabia, estaba segura de ello. ¿Y si descubria la verdad, o veia el futuro a traves de los recuerdos de los cuatro amigos?

Les miro a todos disimuladamente; aunque bien oculto, el miedo y la angustia de saberse casi descubiertos causaba estragos en los muchachos. Todos ellos se encontraban ensimismados, cabizbajos, con el animo enterrado en el subsuelo a tres metros de distancia. A pesar de saber que seguramente seria un error no decirles, Hermione confio en que Dumbledore no utilizaria la legeremancia contra ellos, como ultima instancia. Realmente, no deseaba angustiar y preocupar mas a sus amigos, ya tenian suficiente con la charla que mantendrian con Snape esa misma tarde.

Con un suspiro de frustración, la castaña se limito a subir las escaleras rotatorias de piedra fria y dura, sabiendo que esa mañana seria de todo menos relajada, o al menos, eso pensaba. Y no pudo estar mas equivocada; despues de sentarse apaciblemente en las sillas de tapiceria acolchada que Dumbledore habia convocado en especial para ellos, y tras unos segundos de observación que a Hermione se le hicieron eternos, el hombre de barba blanca dijo:

- Este mediodia, a la hora de la comida, les presentare a los demas alumnos y profesores del colegio como los nuevos ayudantes en funciones de la enfermeria. ¿Estan todos de acuerdo, señores?- pregunto el anciano, intentando cerciorarse de hacer lo correcto. Mudamente, los muchachos asintieron de forma vaga y languida; despues de las sorpresas de la mañana, ninguno de ellos tenia la fuerza suficiente para detener al director, aunque concordaran con el.

Hermione miro a sus amigos y al director, analizandoles con la mirada. Harry y Ginny se encontraban sentados en las sillas del centro, y, mientras el primero daba la sensación de estar nervioso en un extremo, mirando cada pocos segundos hacia la puerta, seguramente esperando que Snape entrara y dijera la verdad sobre su procedencia, la pelirroja se limitaba a hundirse en la silla, con la cabeza gacha y expresión ausente. Miro por encima del hombro de su amiga hacia Ron; al contrario que los otros gryffindors, se mostraba enfadado, frotandose las manos con insistencia, tratando de controlar los impulsos asesinos hacia Snape que le asaltaban por momentos.

Y Hermione se preocupo notablemente; sabia que Ginny no saltaria en cuanto tuviera una oportunidad de insultar a la serpiente, Harry se controlaria, sabiendo de sobras que la situación estaba peliaguda, pero Ron…Ron se dejaria llevar por la violencia y el odio, y, mas que por las consecuencias en cuanto a daños fisicos, se preocupaba por la reaccion de Snape. Porque a pesar de que su constitución no le dejaria soportar siquiera los primeros golpes, seria capaz de llegar hasta el extremo de contarlo todo delante de todo el alumnado y el claustro de profesores como venganza.

Prometiendose a si misma que encontraria un espacio de tiempo en el que hablar con ellos sobre sus reacciones en el momento en que hablaran con Snape, Hermione escucho con atención todo lo que decia Dumbledore sobre sus horarios en la enfermeria y de sus clases privadas con el director, intentando relegar a un segundo plano su creciente preocupación, a medida que el tiempo, inexorable, avanzaba. Y, cuando por fin el director les dejo ir de su despacho, Hermione no pudo menos que respirar hondo, relajandose visiblemente al haberse deshecho de un problema por un tiempo.

Durante el dia, Hermione no tuvo en ningun momento la intimidad necesaria como para discutir sobre su comportamiento en el momento de la verdad. E, increíblemente, cada segundo que pasaba, acercandose al mediodia, se sentia mas frustrada, dejando que la negatividad tomara posesion de su mente y de su corazon. Sin embargo, su rostro no mostraba en absoluto el nerviosismo que le corria por dentro, abrasando sus entrañas sin piedad, y, aunque en varias ocasiones del dia se encontro con la serpiente malevola y sus amigos, estuvo tentada a preguntarle sin ningun pudor, no lo hizo.

Y, mientras Hermione se encontraba frustrada y nerviosa, no podia dejar de pensar en lo feliz que se veia Snape al verles. Y, eran justamente esas miradas las que, sin ningun disimulo ni descaro, se clavaban en su fuero interno, transmitiendole la negatividad y la frustración de la que se encontraba presa en esos momentos. Parada en medio del Gran Comedor, junto a sus amigos, su vista surco la espaciosa sala, maravillandose ante el cielo azul rasgado por esponjosas nubes, que dificultaban el paso de los debiles rayos de Sol otoñales. Sus ojos de color café escrutaron las mesas llenas de alumnos con los rostros vueltos hacia ellos, con una mirada que mezclaba estupefacción y curiosidad a partes iguales.

Desde la mesa de Hufflepuff, un jovencisimo Ames Diggory les miraba con curiosidad mal reprimida, junto a Rita Skeeter, que simplemente comia sin hacerles aparente caso, aburrida. La mirada café de Hermione se poso sobre Ravenclaw, pero no fue capaz de discernir a ninguno de los padres que, en su presente, serian los alumnos de Hogwarts. Seguidamente, Hermione identifico en la mesa de colores rojo y dorado al padre de Harry y sus amigos, los aclamados Merodeadores, asi como Lily Evans, todos ellos vestidos con el uniforme del Colegio, mirando en su dirección con seriedad innata e inimaginable en los bromistas, según las habladurías de Sirius antes de su muerte. En otro extremo de la mesa, dos cabezas pelirrojas le llamaron la atención sobremanera, y enseguida descubrio que se trataban, sin lugar a dudas, a los padres de Ron y Ginny.

Y, finalmente, la mirada escrutadora de Hermione llego a la mesa mas alejada de todas, al famoso nido de serpientes. Y alli empezo a ver caras conocidas de mortifagos; Bellatrix comia con parsimonia su manzana de color verde, claramente aburrida del monotono discurso de Dumbledore, que no hacia mas que empezar. A su lado, su futuro marido estaba girado hacia su derecha, haciendo que Hermione no pudiera ver su rostro mas que parcialmente, mientras que si podia ver el de su hermano, Rabastan, un año mas pequeño que Rodolphus.

De espaldas al profesor Dumbledore, las enormes y anchas estructuras oseas de Crabbe y Goyle le hacian ver que, cerca de ellos, se encontraria Malfoy. Y, siempre al lado de Malfoy, Snape. Rapidamente encontro al rubio; con una encantadora sonrisa, hablaba con su novia, ajeno a las explicaciones del director. Y, finalmente, Snape, situado a su derecha, la miraba con una profunda satisfacción desde el nido de serpientes directamente a ella. Inexplicablemente, el muchacho de cabellos grasientos hacia que se enervase, algo que, ni en sus años de profesor, habia conseguido. Con disimulo, el slytherin dejo a la vista su viejo reloj de pulsera, y, con uno de sus dedos largos y finos, toco varias veces la esfera del objeto, señalandole el tiempo con malicia.

NdA: ok, ya se que seguro que todos pensais que Snape es un rematado capullo, pero es lo que hay, no? xD

Eileen Prince Snape: bastante obvio ya, no? aunque quizas sea otra cosa (chan chan chan chaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan!!! xD)

Smithback: ok, creo que sobrepasaste a mi ordenador y se quemo por tanto usar la palabra tiempo... (no habia oido de nadie que pudiera hacerlo!! =)) vaaaaaaaaaaale, ya se que tarde, pero JOOOOOOOooooo...! T_T esta vez he ido mas rapido! ok, ya se ve que Harry y Ron lo de morderse la lengua como que lo llevan mal, no?

Amia Snape: para nadaaaaaaaaa! creo... XoX... auqnue quizas si... o no... o si... o no... xDDDDDD me gusta que te guste ese Lucyyy!!

Daniie Snape Malfoy: jajajajajajajaja... venga que ya falta poco para destapar toda mi telenovela! =) y tranquila, que ya se vera lo que hay entre Lucius y Sev (todo el mundo me pregunta por eso xD)

minerva91: umph! en cualquier caso, Lucius seria bisexual, no gay, porque la final ya se sabe que va a acabar con Cissy... y si, yo creo que Hermione haria esto en una ocasion como esta, aunque Ron y Harry lo dudo, pero Ginny se mete en el saco por añadidura, claramente aunque no esperarias que Harry y Ron le aceptasen a Snape con los brazos abiertos despues de haberles amargado la existencia en los siete años, no? eso seria muy OoC ;-)

Y nada as por hoy... sigan comentando, y gracias a los lectores fantasma tambien, aunque no comenten (seria mejor que lo hicieran xD) bueno, pues lo de siempre, REVIEWS!