Vaya como me he demorado en continuarlo, la verdad es que este semestre en la universidad fue muy complicado para mi y no salio muy bien parada. Bueno sobre el fic escribo ahora, ya que ante cualquier imprevisto, y por las teorías que corren en Internet no quiero arriesgarme, a que me desanime a terminas este fic, si mas preámbulos, el capitulo final.
La Muerte Trae Cambio
Tonks buscaba desesperadamente por los pasillos de Hogwarts alguien de la orden que le pudiera confirmar si los rumores eran reales, no había encontrado en el profesor Dumbledore en su despacho, así que no tuvo otra que ir a Hogsmeade a esperar a que el profesor Dumbledore llegara, o al menos hacer tiempo para esperar, cuando decidió que era mejor recorrer el castillo iba bajo una capa invisible que había conseguido en el trabajo, mientras caminaba no podía dejar de recordar en su época de estudiante, los partidos de Quidditch que había jugado, era una muy mala jugadora por su torpeza, pero cuando uno de sus amigos cayó enfermo enfermado no habían encontrado mejor opción en ponerla a ella a jugar, mientras su mente divagaba, sintió un ruido extraño cerca, miro a su alrededor, y se encontró con aquel chico que siempre le recordaba lo culpable que se sentía por la muerta de Sirius.
- ¡Harry! – Tan pronto como ella lo llamo, el muchacho tropezó cayendo al suelo.
- ¿Qué haces aquí? – Pregunto el chico, poniéndose de pie.
- Vine a ver a Dumbledore – contesto ella, cabizbaja, desde la partida de Remus estaba mucho más delgada que lo de costumbre.
- Su despacho no está aquí – aclaró el muchacho – Está en el otro lado del castillo, detrás de la gárgola…
- Ya lo sé. Pero no se encuentra allí. Por lo visto ha vuelto a marcharse.
- ¿Ah, si? – Pregunto Harry algo confuso - Oye tu no sabes adónde va¿verdad?
- No – Respondió la Tonks cortante, era asuntos privados de la Orden que el mismo Dumbledore consideraba que no les iba a contar totalmente que era lo que estaba haciendo.
- ¿Para qué quieres verlo?
- Para nada en particular – repuso ella, sin estar completamente segura si su respuesta había sido convincente – Pensé que quizás él podría explicarme qué está pasado. He oído rumores… Ha habido heridos…
- Sí lo se – repuso el chico rápidamente – Salio en los periódicos, Y lo de ese niño que intentó matar a sus abue…
- Muchas veces El Profeta publica las noticias con retraso – lo interrumpió Tonks, en realidad la noticia escuchada por ella implicaba un ataque de licántropos, que ella no se había enterado nada mas de un nombre Fenrir Greybacks, no sabia las circunstancias ni si hubiera heridos, pero ella temía lo peor - ¿No has recibido carta de ningún miembro de la Orden últimamente?
- No; nadie de la Orden me escribe desde que Sirius… - Tonks se preocupo, podría haberle sucedido algo a Remus, sus ojos comenzaron a humedecerse cuando Harry dijo – lo siento – murmuro – Oye yo… también lo extraño…
- ¿Qué? – Dijo ella que había quedado ensimismada, de pronto sintió como si escuchara un canto de un fénix – Bueno, nos vemos, Harry.
Empezó a caminar rápidamente al despacho de Dumbledore, quería saber que es lo que había sucedido, seria posible que hubiera ido al lugar donde había sucedido el supuesto accidente, tenia que saber, tenia que enterarse de algún modo.
En cuanto se encontró dentro, vio lo que tanto había estado esperando, corrió a sus brazos.
- Remus¿estas bien? – Dijo ella desesperadamente.
- ¿Qué haces tu aquí? – Pregunto él extrañado.
- Bueno no es obvio, ella vino a enterarse de los sucedido, de hecho no me extrañaría que alguien más viniera – Dijo el profesor Dumbledore, que estaba acariciando a su fénix – Estoy muy viejo como para seguir yendo en su ayuda.
- ¿Qué ha sucedido? Me acabo de enterar – Dijo la profesora McGonnagall que entraba a la habitación, tras ella estaba Snape.
- Minerva, tan solo que Remus a cumplido con su misión, pero no con el resultado que esperábamos.
- Un ataque múltiple de licántropos, debes haberte sentido como en casa – Dijo Snape.
- Bueno Severus, fue bastante interesante – Dijo Remus de forma irónica.
- Es probable que toda la Orden desee escuchar el reporte de Remus, así que les rogaría que esperáramos a que esta conversación la tengamos mañana¿les parece? Además debo reportarles algo que es muy importante, así que si me permiten, quisiera estar solo – Dijo el anciano, escondía una de sus manos, entre sus ropas – Todos tienen que venir hoy a media noche – Se escucharon mormullos en la habitación de los presentes que comenzaban a retirarse.
- ¿Cómo estas Remus te encuentras bien? – Pregunto Tonks, mientras caminaban hacia la salida del castillo
- Si, no es nada grave, tan solo no quisieron seguir escuchando mis argumentos.
- Pero pareces muy enfermo.
- Tan solo es el efecto de la luna llena – Dijo este cortante, parecía muy incomodo con respecto a estar conversando con Tonks, cada vez se veía más inquieto – ¿Tu no deberías estar de guardia?
- En realidad acabo de hacer cambio con Bill – Le respondió – ¿Te parece si vamos a tomar algo a Hogsmeade?
- No, gracias – Dijo él, que parecía cabizbajo – La verdad es que me gustaría estar solo.
- Pero Remus, yo quería conversar contigo sobre... – Ella lo miro a los ojos que la evadían, se sentía profundamente herida que había sucedido, que producía aquella respuesta en Remus – yo quiera hablarte...- Dijo ella en un susurro – Sobre lo de la estación...
- La verdad Tonks, es que no me parece apropiado que estemos dentro del castillo – Dijo el hombre que pretendió ignorarla.
- ¿No vas decir nada?
- Tan solo te diré – Dijo Esta vez mirándola directamente a los ojos – Soy muy mayor para ti.
- ¡Tu edad no me importa! – Grito ella – ¡No me importo con Sirius, no tendría porque importarme ahora!
- No entiendes en lo que te estas metiendo, esto es muy peligroso para ti, no eres más que una niña – Dijo con angustia.
- ¡Yo, no soy una niña¡ – refuto con lagrimas en los ojos – Si fuera una niña no podría pertenecer a la Orden.
- Pero de todas maneras para mi si lo eres – Dijo serio y en cuanto abrió la puerta de la entrada del castillo, desapareció.
Tonks, se sentía muy mal, no podía haber esperado peor una peor reacción de Remus, lo que había soñado despierta todos esas noches, no había quedamos más que en falsas ilusiones y malos entendidos. Trato de tranquilizarse, entre sollozos decidió ir a tomar algo al salón de té de Madame Tudipié, pero no hacia más que recordar las múltiples veces que había ido a ese café con alguno de sus novios de turno en Hogwarts, más deprimida que nunca, con el cabello color rata, demasiado delgada. Mira va su café, el vapor le recordaba aquellas noches que no había hecho nada más que llorar mientras Remus intentaba consolarla. No tenia más remedio, iría a dormir a casa, para regresar a aquel lugar a media noche.
Tonks cada vez más delgada, caminaba por los pasillos del castillo, para llegar a la oficina de Dumbledore, triste más triste que nunca, intentaba pensar en nada más que los deberes que se le encomendarían en la Orden, esperaba que fueran muchos, y así poder distraerse con más facilidad.
- Tonks, querida parece que no has comido en años – Dijo la señora Weasley al verla – Ten, sírvete un pan dulce, te hará muy bien.
- Gracias Molly eres muy amable.
- Bueno hija¿Qué tal a estado tu día? – Pregunto la mujer regordeta, que parecía adivinar lo sucedido.
- Ha habido mejores – Respondió sin más.
- Bueno ya veras que todo cambiaria, una vez que el señor tenebroso sea derrotado, todo volverá a ser normal, y podremos rehacer nuestras vidas con tranquilidad.
- Eso espero – dijo una muy deprimida Tonks. En la otra esquina de la habitación Remus, conversaba animosamente con Kingsley, sin notar su presencia.
- ¿Qué tal va eso? – Dijo de pronto Molly, que parecía haber notado que Tonks miraba en esa dirección.
- No muy bien...
- Buenas noches a todos – Dijo Dumbledore – Bueno tenemos buenas... y malas noticias – Dijo el anciano, mirando a toda la gente en la habitación – Como les informara Lupin, su misión a sido completada, podrías darnos tu informe.
- Por supuesto profesor – Dijo levantándose rápidamente, todos lo miraban con expectación, pero Tonks sentía que sus ojos estaban humedecidos, con todas sus fuerzas intentaba no llorar, tenia que ser fuerte, habían cosas mucho peores que lo sucedido con Remus – Bueno, yo... en realidad no he logrado convencer a los licántropos, de unirse a nuestro lado.
- Que decepción – Dijo Snape, lo suficientemente alto, para que todos oyeran.
- La verdad es que están demasiado resentidos con la comunidad mágica en general, y el poder oscuro de Voldemort, los seduce con facilidad, no quieren oír razones, ni beneficios, porque dicen que no son más que falsas ilusiones, y solo se quiere exterminar con ellos, les atrae más matar que unirse a nosotros.
- Pero y los cambios que le ofrecía Dumbledore, su historia y hechos, no les han importado – Pregunto un brujo de la multitud.
- La verdad es que algunos han parecido interesados, pero es mayor su resentimiento con la sociedad, que lo que desean ser libre y tratados como igual, les he dado mi ejemplo...
- Pero un hombre sin trabajo y sin dinero no los a convencido... que extraño – Dijo Severus.
- Recuerda que gracias a Dumbledore he entrado como un igual a la escuela, y que hubiera gente prejuiciosa, no ha sido un impedimento para mi – Dijo sin siquiera subir la voz Remus.
- Bueno en conclusión Lupin¿te escucharon? – pregunto de pronto Dumbledore.
- Si, creo que si, pero no he logrado convencerlos.
- Eso no es lo más importante – Dijo el hombre que lo miraba, con atención - Hagrid, tampoco logro más que traer un aliado, pero ellos escucharon mi mensaje, y puede que alguien en el camino desee, unírsenos.
- Es verdad, no he logrado nada más que traer a mi hermano, pero los gigantes escucharon mi mensaje – Dijo Hagrid con orgullo.
- Pero si mal no recuerdo, los gigantes terminaron matándose entre ellos¿No? Dijo Snape.
- La verdad... es que – Dijo titubeante Hagrid.
- Severus, acaso has hecho algo tu en beneficio de la Orden – Dijo Tonks, ofuscada por el hecho de que en particular Snape estuviera más insoportable.
- Yo he dado, mis informes confidenciales a Dumbledore – Dijo el hombre de nariz ganchuda.
- Bueno, bueno, no quiero peleas dentro de la Orden, hoy más que nunca tenemos que estar unidos – Dijo Dumbledore – Debo anúnciales, que este ultimo año he estado preparando a Harry para combatir contra Tom.
- Pero Harry no es nada más que un niño – Dijo la señora Weasley.
- Pero es él, debes recordar Molly que es Voldemort quien se a empeñado en asesinarlo estos últimos años, debo enseñarle a defenderse. Pero – Dijo subiendo el tono de voz – pronto tendremos que hacer un viaje con Harry, a un lugar que no puedo decirles, pero para poder lograrlo les ruego su ayuda y comprensión, para hacer guardia en el castillo.
El discurso de Dumbledore siguió un par de horas, parecía más una despedida que otra, cosa dio instrucciones a cada uno de los miembros de la Orden, pero lo que repetía siempre "Deben proteger a Harry, ir en su ayuda cuando los necesite. Es tarea de todos que nosotros ganemos esta batalla".
Tonks se encontraba de guardia en el castillo, con sueño miraba atenta los alrededores, Dumbledore les había pedido especial atención en las guardias, ya que al dejar el castillo solo, era probable que sus alumnos estuvieran en peligro, ella luchaba contra el sueño, pero mimetizada con la pared como un camaleón, vio pasar de pronto a Remus.
- ¿Tonks?¿Estas ahí?
- Aquí – Dijo apareciendo frente al hombre.
- ¿Qué le has dicho a Molly?
- Nada – le respondió extrañada.
- No parado de regañarme, yo pensé que esto iba a quedar entre nosotros, no íbamos a involucrar a otros – Dijo Remus que parecía angustiado, Tonks tan solo le causaba gracia el nivel de angustia que llegaba a tener por haber sido acosado por Molly.
- Yo, no he dicho nada – Dijo ella con una sonrisa.
- Es que lo a adivinado – empezó a murmuras Remus, con el entrecejo fruncido.
- Yo, solo le había dicho que no me entraba bien, es todo.
- Es que Tonks, no debes estar publicando tus cosas por el mundo – Dijo – Yo soy un hombre demasiado mayor para ti.
- Ya te he dicho que no me importa tu edad.
- Soy demasiado peligroso.
- Aprenderé a lidiar con eso.
- Yo... – De pronto Remus se quedo sin palabras, mirándola a los ojos sin decir una palabra más la beso. Pasaron uno, dos, tres, diez minutos más y seguían besándose, Tonks perdió la noción del tiempo, pero algo sucedió – Yo no puedo, en verdad no puedo, lo siento – Dijo Remus, echándose a si mismo el hechizo Desilusionador.
- ¡Eres igual que un niño! – Dijo Tonks, con rabia, al menos aquella parecida de Remus, la había despertado, pero había desperado una enorme rabia en ella, en pensar lo hipócrita que era Remus.
Era tarde, en una noche muy oscura, Tonks estaba cansada, había tenido un día pesado en el ministerio, además que cada uno de sus encuentros con Remus se excusaba como un niño, lo cual cada vez la enfurecía más, no podía entender como un hombre, que decía ser tan maduro le tuviera tanto miedo al compromiso, pero ella no pedía más que comprensión. De pronto frente a ella apareció una pluma de un fénix, era hora tenia que hacer la guardia, Dumbledore iba a salir nuevamente, toda la Orden tenia que presentarse en Hogwarts de inmediato. Tonks rápidamente llego al hall del castillos, allí ya estaban la profesora Remus y Bill.
- Nuevamente nosotros tres – Dijo Tonks, con la mano en las caderas.
- Al parecer concedieran que un hombre desempleado y dos jóvenes, son más útiles – Dijo Remus.
- Bueno al menos somos más rápidos – Dijo Bill con una sonrisa – Aunque a Fleur no le hizo mucha gracia que tuviera guardia hoy.
- Esperemos que sea tan tranquila como de costumbre – Dijo Remus – Sino las reglas son las mismas de siempre, dar aviso a los profesores de las casas, para poder enfrentar cualquier imprevisto.
- ¿Y por donde empezamos? – pregunto Tonks.
- Una ronda general no haría nada de mal – Dijo Bill – Cuanto extraño este colegio sobre todo el Quidditch – decía mientras caminaban las varitas listas para atacar.
- Es como la millonésima vez que dices eso Bill – Repuso Tonks.
- Bueno al menos digo algo, y no miro con odio a alguno de ustedes – Dijo Bill, sin ningún reparo – Esperaban que yo no supera nada, siendo que vivo bajo el mismo techo que Molly Weasley – decía con una sonrisa frente a ellos – a mi madre no es muy bueno contarle secreto, y menos si la emocionan – Dijo riéndose.
- Siendo tan joven Bill – Dijo Remus con parcimonia – eres muy entrometido sabes.
- ¿Yo? – Dijo el joven con el cabello largo y pelirrojo.
- Además hablando de otro tema, yo también extraño este colegio – Dijo mirando lo que le parecía a Tonks una estatua muy fea.
- Acaso de enamoraste de ella que la miras tanto – Dijo Tonks.
- Tan solo recordé una de las tantas travesuras que hacia con mis amigos.
- Algo supe de eso, cuando Sirius estaba en la Orden – Dijo Bill, que caminaba con tranquilidad – Al parecer eran parecidos a mis pequeños hermanos.
- ¿Fred y George? – pregunto Remus – Ellos eran prácticamente discípulos de James y Sirius, claro que con su escapada hicieron mucho más revuelo, nosotros no pretendíamos escapar de Hogwarts. La menos Sirius nos hubiera matado si lo hubiéramos intentado.
Pasaron horas recorriendo el castillo, buscando cualquier indicio de que algo estuviera saliendo mal. Pero de pronto se escucharon unos pasos, alguien corría hacia ellos con desesperación, se pusieron en guardia cuando reconocieron a los chicos eran Ron, Ginny y Neville.
- ¿Qué sucede?
- ¡Han entrado Mortifagos! – Dijo Ron jadeante, al llegar cerca de ellos.
- ¿Cómo¿Dónde se encuentran? – Pregunto rápidamente Tonks.
- Han entrado, por la sala Multipropósito, los a entrado Malfoy – Dijo Ginny.
- La a convertido en un trasladador – Dijo Neville.
- Quédense donde están – Dijo Lupin quien ya emprendía camino.
- Nosotros pelearemos – Dijeron los tres al unísono.
- Mamá me mataría si los dejo morir, por pelear en la Orden – Dijo Bill rápidamente.
- Ya sabrá que fue decisión nuestra Bill – Inquirió rápidamente Ginny.
- Si van a pelear no se alejen de nosotros – Dijo Tonks – El año pasado no les fue muy bien en el ministerio solos.
Los seis comenzaron a correr tras los Mortifagos, cuando los encontraron uno subió rápidamente a la escalera de la torre de astronomía.
- Bueno, la orden del fénix, cinco chiquillos y un licántropo – Dijo un Mortifago grande y rubio – Creo que ya sabemos quien ganará – Dijo cuando el resto de los Mortifajos rió.
De pronto comenzó la lluvia de hechizos, escombros volaban por doquier, Tonks mientras se enfrentaba a uno de los Mortifagos, con múltiples hechizos vio bajar al Mortifago que había subió, lo había visto en otra ocasión, en una de las listas de fotos que tenían de reconocimiento de magos peligrosos era Gibbon.
- Ja! Tan joven y te enfrentaras a mi – Dijo el Mago grande y rubio que se había burlado de ellos antes, lanzándole una maldición, que reboto en las paredes.
- ¡Expelliarmus! – Grito Tonks.
- Eso no vasta chiquilla tonta¡Crucio!
- Impedimenta.
- Crucio
- ¡Impedimenta¡Es lo único que sabes hacer! – Dicho esto Tonks el hombre comenzó a lanzarle hechizos a diestra y siniestra, ella casi no alcanzaba a detener las cientos de maldiciones lanzadas por el hombre, sin darse cuenta ya había llegado a la batalla la profesora McGonnagall, y se había unido a ellos.
- ¡Desmaius! – Grito el brujo una vez más, ya Tonks que sentía que no podía seguir impidiendo que le llegaran directamente las maldiciones lanzadas por el Mortifago, Gibbon había caído en la batalla pero el resto, seguía dispuesto a seguir luchando. De la nada todo se volvió oscuro, no les permitía ver nada, se escuchaba que múltiples maldiciones cruzaban por doquier, era la confusión total, tan pronto lograron ver algo se escucho.
- ¡Bill esta herido! – Grito Ginny. Los Mortifagos había subido a la azotea de la torre de astronomía, y tan solo quedo la gente de la Orden.
- Ha sido Greybacks – Dijo Lupin.
- ¿No que solo atacan en luna llena? – Pregunto Tonks.
- Al parecer este no – Dijo Lupin, el pobre Bill estaba desfigurado, inconsciente tendido sobre el suelo frió lleno de escombros
- ¡Ahh! – Se escucho un grito de Neville había sido lanzado por los aires al intentar subir por las escaleras, al parecer habían colocado algún hechizo que les impedía cruzar el umbral. Pero el brujo que había luchado con Tonks seguía en guardia contra ellos, continuaba lanzando maldiciones sin control, que llegaban a las paredes del castillo, destruyendo todo lo que tocaban. Tan pronto como se veían en problemas apareció Snape, quien cruzo el umbral de las escaleras sin problema, Lupin intento seguirlo pero resulto igual que Neville lanzado por los aires. Tonks tuvo que evadir un par de tiros más lanzados por el Mortifago que aun seguía luchando contra ellos.
- ¡Bombada! – Dijo el mortifago, lanzando el hechizo al techo del pasillo, lo cual causo un gran estruendo, la mitad del mismo comenzó a desmoronarse sobre ellos. Algunos subieron por las escaleras ya que el hechizo había sido roto al caer el techo. El Mortifago no había podido lograr librarse de su propio hechizo quedando atrapado en entre los escombros. Sin más que decir todos subieron las escaleras, viendo pasar entre los escombros y el polvo a Snape, y comenzaron a bajar los otros Mortifagos, y se comenzó nuevamente la batalla, cuando Tonks volvió a enfrentarse contra el Mortifago que lanzaba maldiciones por doquier, escucho a los lejos que Snape gritaba algo, intento descifrar que era, pero las constantes maldiciones lanzadas que tenia que evitar ocupaban toda su atención, los Mortifagos comenzaron a huir, corrieron para no dejarlos escapar, cuando ya había desaparecido por la sala multipropósito, todo había acabado.
Se encontraban todos acompañando a los heridos, por ordenes de McGonnagall era mas seguro permanecer juntos en esos momentos, Ginny había ido en busca de Harry y Ron había regresado de encontrar a Hermione y Luna. Pero en cuanto entro Harry, todos lo miraron con recelo, Hermione corrió hacia a él abrazándolo.
- ¿Te encuentras bien, Harry? – Pregunto Lupin acercándose a el.
- Sí, estoy bien. ¿Cómo esta Bill? – Nadie contesto a la pregunta de Harry, y tan solo se quedaron en silencio. Bill estaban tan mal herido que se había difícil reconocerlo – ¿No puede curarlo con algún encantamiento – le pregunto Harry a la enfermera.
- Para esto no había encantamientos. He probado todo lo que sé, pero las mordeduras de hombre lobo son incurables.
- Pero no lo mordieron con luna llena – Objeto Ron, que contemplaba el rostro de su hermano – Greybacks no se había transformado, así que Bill no se convertirá en un...en un... – Miró vacilante a Lupin.
- No, no creo que Bill se convertirá en un hombre lobo propiamente dicho – Observo Lupin -, pero eso no significa que no exista cierto grado de contaminación. Esas heridas están malditas. Es poco probable que se curen por completo y ... Bill podría desarrollar algunos rasgos lobunos a partir de ahora.
- Seguro que a Dumbledore se le ocurre alguna solución – insistió Ron- ¿Dónde esta? Bill peleo contra esos maniacos bajo las ordenes de Dumbledore, así que el director esta en deuda con él, no puede dejarlo en este estado...
- Dumbledore ha muerto – De pronto Harry.
- ¡No! – Dijo Lupin atónito quien se derrumbo en un silla, al lado de la cama de Bill, y se tapo la cara con ambas manos, Tonks seguía en shock no sabia como reaccionar, tal noticia no era la que esperaba oír. Quería que todo fuera un broma, pero Harry y Ginny parecían confirmarlo.
- ¿Ha muerto?¿Qué ha sucedido? – Susurro Tonks.
- Lo mato Snape- declaro Harry - yo estaba allí, lo vi con mis propios ojos. Dumbledore y yo fuimos directamente a la torre de Astronomía porque ahí había aparecido la Marca. Él no se encontraba bien, estaba débil, pero creo que sospecho que nos habían tendido una trampa cuando oyó pasos que subían por las escaleras. Entonces me inmovilizo; yo no podía hacer nada, y además llevaba puesta la capa para volverme invisible. Luego Malfoy abrió la puerta y desarmo – Hermione se tapo la boca con la mano y Ron soltó un gemido. A lunas le temblaban los labios – Llegaron más Mortifagos, y entonces Snape... Snape... lo mato. Con Acada Kedabra.
Madame Pomfry rompio a llorar. Nadie le hizo caso excepto Ginny, que susurro:
- ¡Chist!!Escuche!
La enfermera, con los ojos como plato, trago saliva y se tapo la boca con la mano. Afuera, en la oscuridad, un fénix cantaba de un modo que Harry no había oído nunca; era un triste lamento de una belleza sobrecogedora. Todo quedo en silencio, todos permanecieron escuchando el lamento de la pobre ave, cuando de pronto la puerta de la enfermería volvió a abrirse, era la profesora McGonnagall.
- Molly y Arthur están en camino – dijo ella rompiendo el hechizo del canto del fénix - ¿Qué ha pasado Harry? Según Hagrid, estabas con el profesor Dumbledore cuando... cuando todo sucedió. Nos dijo que el profesor Snape participo en...
- Snape mato a Dumbledore – Dijo Harry , la profesora lo miro fijamente y se tambaleo como si fuera a desmayarse, pero Madame Pomfrey, que se había serenado un poco, se adelanto e hizo aparecer una silla que colo detrás de ella.
- Snape – repitió esta con un hilo de voz, y se dejo caer en la silla – Todos nos preguntábamos... Pero el confiaba... En todo momento confió... ¡Snape!... No puedo creerlo...
- Snape era un experto oclumantico – Intervino Lupin con la voz mas áspera de lo habitual – Eso ya lo sabíamos.
- ¡Pero Dumbledore nos juro que estaba en nuestro bando! – susurro Tonks – Siempre pensé que el director sabia algo sobre Snape que nosotros ignorábamos...
- Si, siempre insinuó que tenia un motivo irrefutable para confiar en él – musito McGonnagall – Claro, con el historial que tenia Snape... es lógico que la gente se hiciera preguntas. Pero Dumbledore me aseguro de manera muy explicita que el arrepentimiento de Snape era absolutamente sincero... ¡No quería oír ni una palabra contra él!
- Me encantaría saber que le contó Snape para convencerlo – tercio Tonks.
- Yo lo se – Dijo Harry – Snape le proporciono a Voldemot la información que proporciono que este emprendiera la búsqueda de mis padres. Pero le dijo a Dumbledore que no se había dado cuenta de lo que había dicho y que lamentaba que mis padres hubieran muerto.
- ¿Y se lo creyó? – se extraño Lupin - ¿Dumbledore se creyó que Snape lamentaba que James hubiera muerto? Pero si lo odiaba...
- Y tampoco creo que mi madre valiera nada – añadio Harry – porque ella era hija de muggles... la llamaba sangre impura.
- Todo esto es culpa mía – Dijo de pronto la profesora McGonnagall, retorciendo su húmedo pañuelo con ambas manos, muy turbada – Yo tengo la cukpa. ¡Envie a Filius a buscar a Snape, le pedí que nos ayudara! Si no lo hubiéramos alertado de lo que estaba pasando, quizá no sed hubiera unido a los Mortifagos. No creo que supiera que había entrado en el castillo hasta que se lo contó Filuis, ni creo que estuviera enterado de que iban a venir.
- No es culpa tuya, Minerva – Dijo Lupin con firmeza – Necesitábamos ayuda y nos tranquilizo saber que Snape estaba en camino...
El relato continuo, describiendo cada suceso que había llevado al terrible desenlace que Harry les había informado, cada quien aportaba su trozo de historia, cada uno tenia culpabilidad en haber confiado en Snape y no detenerlo mientras pudieron.
De pronto las puertas de la enfermería de abrieron de golpe y todos se sobresaltaron: los señores Weasley entraron en la sala precipitadamente, seguidos de Fleur, cuyo hermoso rostro estaba cristalizado por el pánico.
- Molly... Arthur... – Dijo la profesora McGonnagall. Se levanto para saludarlos – Lo siento tanto...
- Bill – Susurro la señora Weasley, y paso por delante de la profesora a ver la maltrecha cara de su hijo - ¡Ho, Bill!
Lupin y Tonks se levantaron inmediatamente y se apartaron para dar espacio a los Weasley.
- Dices que lo ataco Greyback? – le pregunto el señor Weasley a la profesora McGonnagall – Pero ¿no se habia transformado¿Y entonces¿Qué le va a pasar a Bill?
- - Todavía no lo sabemos – respondió ella, y miro a Lupin con gesto importancia.
- Seguramente tendrá alguna secuela, Arthur – Dijo Lupin – Es un caso muy raro posiblemente el único.. No sabemos como se comportara cuando despierte...
Mientras la señora Weasley le quito el espantoso ungüento que le estaba aplicando a enfermera a Bill en el rostro.
- Y Dumbledore? – pregunto su marido – Minerva ¿es verdad que esta...? – la profesora no pudo mas que asentir – Muerto.. Dumbledore... – Susurro el señor Weasley. Pero la señora Weasley rompió a sollozar, y sus lagrimas cayeron en el rostro mutilado de Bill.
- Ya se que no importa el aspecto que tenga... Eso no es... lo mas... importante... pero era un chico tan lindo... Siempre fue lindo. ¡Pasarle esto precisamente ahora que iba a casarse!
- ¡Se puede sabeg que significa eso? – salto Fleur - ¿Piensa que pog culpa de esas mogdedugas dejagá de amagme?
- No, yo no he dicho eso...
- ¡Pues se equivoca! – grito Fleur. Se irguió cuan alta era y se aparto la larga melena plateada - ¡Paga que Bill no me quisiega haguia falta más que un hombge lobo!
- Si, claro que si – Dijo la señora Weasley -, pero pensé que quizá ... dado el estado en que... en que...
- ¿Cgueyó que no queguia casarme con él¿Q quiza confiaba emn que no quisiega sacagme con él¿Qué impogta el aspecto que tenhgoa¡Me páguese que tenemos de sobra con mi belleza¡Lo único que demuestgan esas cicatguices es la gan valentia de mi futugo maguido¡Y deme eso¡Lo hago yo! – añadió enojada Fleur apartando a la señora Weasley de un empujón al quitarle el ungüento.
- Nuestra tía abuela Muriel – Dijo la señora Weasley tras una pausa y el profundo silencio en que se encontraban los espectadores de aquella escena- tiene una diadema preciosa, hecha por duendes, y estoy segura de que lograre que te la preste para la boda. Muriel quiere mucho a Bill¿sabes?, y a ti te quedara muy bonita, con el pelo que tienes.
- Gacias – Dijo Fleur friamente – Será un placer – Y ambas se abrazaron llorando, nadie entendía muy bien que había sucedido, pero al menos sabían que Fleur al fin seria aceptada como una Weasley, pero esto tan solo enfureció mas a Tonks, todo este tiempo esperando que Remus le correspondiera, cuando huida como un cobarde.
- ¿Lo ves? – Dijo con voz agresiva - ¡Fleur sigue queriendo casarse con él, aunque la hayan mordido!!A ella no le importa!
- Es diferente – replico Remus al verse increpado frente a todos – Te lo he dicho un millón de veces...
- ¡Pero a mi tampoco me importa¡No me importas! – grito Tonks agarrando a Lupin por su pechera de la túnica y zarandeándolo – Te lo he dicho un millón de veces...
- Y yo te he dicho un millón de veces – replico Lupin muy tenso, con la vista clavada en el suelo para no mirarla directamente a los ojos – que soy demasiado ,mayor para ti, demasiado pobre, demasiado peligroso...
- Siempre he considerado que has tomado una postura ridícula respecto a este tema, Remus – dijo la señora Weasley.
- No he tomado ninguna postura ridícula – se defendió Lupin – Tonks merece a alguien joven y sano.
- Pero ella te quiere a ti – Tercio la señora Weasley esbozando una sonrisa- Y al fin y al cabo, Remus, los jóvenes sanos no siempre se mantienen así – señalo con tristeza a su hijo.
- Ahora no es momento para hablar de esto – Dijo Lupin esquivando todas las miradas, y añadió con abatimiento – Dumblediore a muerto...
- Dumbledore se habría alegrado mas que nadie de que hubiera un poco mas de amor en el mundo – dijo la profesora McGonnagall en ese momento otra vez se abrieron las puertas de la enfermería era Hagrid, se veía muy mal desconsolado, llevaba un pañuelo de lunares en la mano.
- Ya esta... ya lo he hecho, profesora – dijo entre sollozos – me... me lo lleve. La profesora Sprout ha enviado a los chicos a acostarse. El profesor Flitwick esta descansando, pero dice que se pondrá bien en un periquete, y el profesor Slughorn ya ha informado al ministro.
- Gracias, Hagrid – Dijo McGonnagall – tendré que hablar con los del ministerio en cuanto lleguen. Hagrid, por favor, diles a los jefes de las casas(Slughorn puede representar a Slytherin) que quiero verlos en mi despacho de inmediato. Y me gustaría que tu también estuvieras presente – Ella le susurro a Harry, para que lo acompañara, y el accedió inmediatamente.
- Bueno ya es hora que ustedes vayan a su habitaciones – Dijo Lupin – Yo los acompañare.
- Y yo también iré – Dijo Tonks rápidamente, Remus parecía mucho más rígido que lo de costumbre, ellos caminaban tras los chicos mientras estos se disponían a ir a sus respectivas casas.
- Tonks tu puedes ir a dejar a Luna – Dijo Lupin.
- A no yo no te voy a dejar solo – Dijo ella, los chicos parecían bastante incómodos, por ser escoltados por la pareja – primero iremos a dejar a Luna, las habitaciones de los Ravenclaw están de camino a las de Gryffindor.
- ¿Será posible que cierren Hogwarts? – Pregunto Hermione para romper el hielo, una vez que ya habían ido a dejar a Luna
- Es lo mas probable – respondió Lupin.
- Pero que haremos como nos defenderemos – dijo Ron entrando en pánico.
- Sus padres pertenecen a la Orden, tendrán especial cuidado con ustedes – Dijo Tonks.
Los chicos conversaban entre ellos sin parar de dar especulaciones, pero Remus evitaba a toda costa de mirar a Tonks, ella cada vez más furiosa, todos le habían dado la razón, el tan solo se estaba comportando como un niño testarudo.
- Nos vemos – Dijeron a los chicos al despedirse de los chicos tras el cuadro de la dama gorda, Remus tomo de la mano a Tonks y la llevo a un lugar no muy lejano.
- Es verdad que te arriesgarías a estar conmigo – Dijo él aun si mirarla, pero sin soltarle la mano.
- Claro que lo es – Dijo ella con brusquedad.
- Te gustaría acompañarme a darle el ultimo adiós a Dumbledore – Dijo Remus.
- Por supuesto que lo haré – Dijo ella cerrando su promesa con un beso.
Al día siguiente Tonks, había recuperado el color rosa de su cabello, y estaba tomada de la mano de Remus, riéndole honores a Dumbledore, en su ultimo adiós.
------
Bueno termino este fic a las 4:55 am para decirles que lo escribí ahora ya que no estaba segura de poder continuarlo después de leer el ultimo libro que en unas pocas horas más estará en mis manos. Buenos los personajes pertenecen a JK Rowling y a la Warner BROS. . Espero que les guste el final.
