Capitulo 4: La boda

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Hacía frío, mucho frío. Apenas y podía moverse en aquella tormenta de nieve. No podía ver nada todo estaba oscuro. Continuó vagando en aquel intenso frío tratando de mantenerse caliente a medida que avanzaba lentamente, no sentía sus manos, estaban entumecidas por aquel incesante frío. Continuó caminando paso a paso, cada uno parecía una eternidad, comenzó a ver una silueta que se dibujaba en el horizonte. Se fue acercando a esta silueta poco a poco y comenzaba a observarse más detalladamente aquella figura. Era un árbol, un gris y seco árbol. Se acercó hasta alcanzarlo, en el suelo se hallaba un papel. Lo tomó de la nieve y lo comenzó a observar detalladamente, parecía tener algo escrito, pero no lo lograba leer, se le nublaba la vista. Solo logró darse cuenta de que había pequeños manchones de sangre repartidos por toda la hoja pero no lograba distinguir que eran. De pronto escucho la respiración de alguien a poca distancia de donde él se encontraba, al voltear la cabeza en dirección al sonido solo observo un inmenso monstruo hecho de hielo observándolo fijamente con una mirada de asecho. El miedo lo paralizo y… despertó.

Otro extraño sueño… ¿pero este que significaba? Observo a su alrededor, junto a el se encontraba Ruto, profundamente dormida. Su rostro lleno de paz e inocencia, sin saber todo lo que estaba ocurriendo, como si ella estuviese en una burbuja que la protege de su exterior y del peligro que la rodea. La mañana amenazaba a la chica, ya tan solo faltaban un par de días para la boda y aunque ya sabía la verdad tenía que advertírselo a Ruto pero… ¿Cómo?

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Ese día temprano fue a verse con el costurero real, le tomó unas medidas para confeccionarle el traje que usaría durante su boda.

No te muevas muchacho – dijo pasando la cinta métrica por su abdomen. El costurero le había confesado antes que estaba apurado ya que la fecha era tan cercana al compromiso que no le había dado tiempo de hacer el traje.

Vaya tienes grandes músculos para ser un Zora – dijo. Otra vez Link se sintió como si lo estuviesen tratando con ironía, como si supiesen que el no era realmente un Zora. – Bueno ya hemos terminado chico – se levanto y se paro frente a Link – Vaya no lo había notado, pero eres muy parecido al otro muchacho con el que Ruto salía… - bajo la voz, se coloco la mano en la barbilla y alzo la mirada - ¿cómo es que se llamaba?...-

Otaru… - respondió Link.

¡Ah! Cierto. Oí que estaba loco y que intentó acecinar al rey… - le susurró – Se escuchan muchos rumores aquí… - a Link le molestaba aquel Zora, no sabía que era, si su tono de voz, su extraña actitud o el hecho de que estuviese metiendo sus narices en donde no lo habían llamado.

Bueno, la fin y al cabo termino suicidándose – dijo sin darle importancia.

"¿Suicidándose?" – se intrigó ante estas palabras, según lo que Ruto le había contado el había sido acecinado - ¿Quién te contó acerca de eso? – se atrevió a preguntar.

¿Ah?... pues si el mismísimo Rey Zora –

¿Cómo? –

Si el rey había declarado que el novio de su hija se había suicidado –

Yo… no sabía nada de eso – trató de disimular.

…no le digas a nadie que te dije - dijo en voz baja de nuevo.

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Estaba bastante confundido, ¿por qué el Rey diría semejante mentira? Comenzó a buscar en el tocador la carta de Otaru para ver si contenía alguna otra pista acerca de lo que estaba ocurriendo. La encontró en uno de los últimos cajones del tocador. Comenzó a revisarla nuevamente, con calma y detenidamente. Ruto se había ido recientemente a rezar en el altar de Lord Jabu Jabu así que tenía bastante tiempo para revisar la carta. Le dio varias vueltas a la hoja, sin encontrar otra cosa más que las mismas frases de antes. Algo más tenía que haber en la carta, lo presentía desde el fondo de su ser, pero… ¿Qué? Mientras la leía una gota de sangre cayo sobre una de las letras que estaban en mayúsculas, Link, sorprendido ante esto, comenzó a tocarse la cara para averiguar de donde había caído. Se miró al espejo y nada no encontró ningún rastro de sangre.

¿Pero qué?... – regreso su mirada a la carta y ya no había rastro de sangre en ella. Se estaba volviendo loco sin duda tanta presión lo estaba enloqueciendo. Recordó aquella pesadilla, extrañamente eso concordaba ya que en su sueño habían varios manchones de sangre por toda una hoja de papel. Vio la letra en la que supuestamente había caído la gota de sangre, una L. Revisó la hoja nuevamente y se dio cuenta de que habían varias letras en mayúscula ¿y si estas significaban algo? Comenzó a anotarlas al igual que lo había hecho antes, en el orden en el que las encontró era el siguiente:

LAVERDADSEOCULTAENHYLIA

La verdad se oculta en Hylia… - eso dice - ¿En Hylia? – varias imágenes y recuerdos se apoderaron de su mente al pronunciar estas palabras

/Flash Back/

Yo me dirigía al Lago Hylia con un pequeño grupo de mis soldados para ver que ocurría con el agua que no estaba corriendo como de costumbre… - dijo el Rey antes de morir.

Bueno debo retirarme tengo… unos asuntos de importancia que atender en el lago Hylia – dijo el rey luego de realizarle las pruebas

/Fin del Flash Back/

Pero… todo este misterio se encaja en el Lago Hylia, debo ir a ver de que se trata – dijo en voz baja mientras contemplaba aquella pista que había encontrado. Sin duda Otaru sabia aun más de lo que Link pensaba, gracias a él el misterio se estaba revelando, ya pronto hallaría todas las respuestas que esperaba, lo que ahora había que hacer era ir al lago Hylia a investigar.

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Andaba de arriba abajo buscando una manera de llegar al lago, no recordaba en donde se encontraba aquel Lago, pero de cierta forma recordaba que se podía llegar hasta ese lugar desde el Dominio de los Zoras. Estaba pensando mientras caminaba por todo el lugar en busca de una respuesta. De pronto choco con otro Zora que estaba apurado.

Ay… ¿Niño acaso no miras por donde caminas? – dijo aquella voz que tanto detestaba, era Jaba.

Disculpa no te vi venir – dijo evitando desahogar toda la rabia que tenía sobre él y además debía mantener en secreto lo que había descubierto.

No tengo tiempo para discutir… - dijo arreglándose – Tengo que apresurarme voy tarde a un asunto que tengo en el Lago Hylia – dijo y continuo corriendo a la salida. Esa era su oportunidad de llegar al Lago Hylia y ver cuales eran esos tales asuntos importantes que tenía allá. Lo siguió por una cueva que había en el agua debajo de donde se encontraban. Jaba entro rápidamente y nado através del túnel de igual forma. Link espero a que entrara para él también sumergirse y seguirlo. Entro por aquel mismo túnel, tenia una corriente extrañamente fría, pero de todas formas nado a través de él. Rápidamente se encontraba ascendiendo en un pequeño estanque, el agua era cada vez más fría. Trato de salirse de aquel estanque pero en cuanto se levanto observo a Jaba hablando con una persona cubierta por una tunica marrón oscuro, solo pudo apreciar la mitad del rostro de la persona, el color de piel era oscuro y tenía labios gruesos y pintados de rojo. Se sumergió de nuevo para evitar ser atrapado. Podía escuchar la conversación, la persona bajo la tunica exclamó:

¡¿Por qué no la has matado ya?! – gritó en un tono de furia, la voz era de una mujer.

Es que señora… usted dijo que la matara el día de su coronación… - dijo Jaba en un tono temeroso. Jamás lo había oído hablar con un tono que no fuese arrogante – y…. además…. Ese muchacho esta siempre está siempre cuidándola – dijo. "Ese muchacho" ¿acaso se refería a él?

Pues tienes que buscar la forma de eliminarlo –

Ya lo intente señora… pero es más astuto de lo que esperábamos –

Tendrás que hacer lo mismo que hiciste con aquel otro Zora – dijo. Hubo silencio por un momento pero la voz de aquella mujer lo rompió – ¿Me estás escuchando? O ¿acaso quieres volver a ser lo que eras antes? Un simple y asqueroso sapo –

No… señora por favor no… tenga piedad de mi – dijo

Entonces has entendido lo que tienes que hacer – exclamó de nuevo la mujer.

¡Si señora! –

Si lo logras, podrás ser el Rey de los Zoras para siempre – le dijo con una voz mas calmada – Solo te pido que elimines a la princesa –

De acuerdo señora –

Te pondré en tu forma de Rey de nuevo – dijo la mujer. Link se sorprendió al oír estas palabras, se asomó ligeramente para observar lo que ocurría. Lo que vio fue impresionante, la mujer saco su mano de una de las mangas de la tunica, con uno de sus dedos tocó la esfera y esta comenzó a brillar, luego el cuerpo de Jaba igualmente y tras un resplandor, Jaba había tomado la forma del Rey Zora. Mientras el cuerpo de Jaba aún seguía brillando la mujer dirigió su mirada hacia Link y sonrío. Link sintió un tremendo miedo, cosa que jamás había sentido, asustado se sumergió de nuevo y regresó al Dominio de los Zoras. Salio del estanque estaba asustado y confundido, ¿realmente lo habrá visto? Volvió a subir hasta la entrada del Dominio de los Zoras y regresó a su habitación.

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Aquella noche tampoco pudo dormir bien, la misma pesadilla de la noche anterior lo seguía atormentando. Pero esta vez el rostro de aquella mujer se dibujaba en los ojos de la bestia que cada vez se acercaba más y más a él sin poder evitarlo.

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Ya estaban haciendo los preparativos finales para la boda. Habían decorado todo el lugar, la gente estaba muy alegre y a la vez ocupada con ese asunto. Link estaba en una habitación a la que lo habían llevado para que se arreglara. Estaba de nuevo con ese extraño costurero del otro día. Le estaba acomodando el traje, consistía en una camisa formal de color blanco, con una corbata de color zafiro, encima un chaleco de un tono gris y encima de esto un saco de un color azul oscuro. Sus pantalones eran del mismo color que su saco.

Vaya chico, mírate que guapo estás – dijo otra vez en un tono extraño.

Mm… - dijo siéndole indiferente. Tenía mucha más presión ahora, estaba a unas pocas horas de convertirse en el esposo de Ruto, y quizás menos tiempo antes de ser acecinado. Primero se iba a realizar la boda y seguido a eso seria la coronación de Ruto como reina y por supuesto la de él como rey. Esa boda era como una bomba de tiempo que estaba a punto de explotar. Tenía que hacer algo de inmediato para poder revelar la farsa que Jaba estaba realizando. Pero ¿de que forma lo haría? Esa pregunta seguía aún presente, como un parasito pegado a Link.

Pero chico… aún estas a tiempo de retractarte – dijo mirándolo de forma extraña. Link lo miro aterrado y confundido, de pronto el costurero soltó una carcajada – ¡Jajá jajá! Sabes que estoy bromeando –

Ah… no estoy de humor en este momento – dijo aún más molesto con aquel Zora.

Chico, deberías estar feliz estas a punto de casarte con la Princesa, yo en tu lugar seria un hombre muy feliz – explicó. Precisamente ese era el principal problema del asunto.

Bueno ya he terminado mi trabajo, te dejare a solas para que te termines de preparar – dijo saliendo de la habitación. Link se acercó a la puerta y la cerró con seguro. Los nervios se lo estaban comiendo vivo. La simple imagen del altar, los anillos, Ruto, el Rey, todo se mezclaba en su mente como una horrible pesadilla.

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El sonido del órgano, los Zoras de pie observándolo fijamente, esperando a que aceptara. La presión era inmensa, sentía que le faltaba el aire, el momento tan temido había llegado. Se encontraba parado en el altar de Lord Jabu Jabu, frente al mismo, esperando la llegada de Ruto. La tonada del órgano cambio, ahora era la música más propia de una boda. Todos los Zoras voltearon a en dirección al acceso que lleva del salón de Rey hasta el lugar. Observando la llegada de la novia, estaba vestida con un vestido brillante, de un color azul muy claro, en la cabeza tenía una pequeña corona hecha con un coral resplandeciente y de esta salía un velo que cubría su rostro. Tenía un ramo de flores muy coloridas también. Se acercaba lentamente al altera del brazo del Rey. Cada paso parecía resonar en su cabeza. Llegaron al altar ambos. Ruto se coloco en frente a Link, en su rostro se podía apreciar la gran alegría que tenía. El Rey se colocó delante de Lord Jabu Jabu. Ambos voltearon a ver al Rey.

Queridos amigos, estamos aquí reunidos en presencia de nuestro señor, Lord Jabu Jabu, para unir en sagrado matrimonio a este hombre y a esta mujer Zoras – dijo dirigiéndose a todos los que se encontraban presentes, luego volteó su mirada en dirección a Ruto - Ruto… mi querida Ruto… ¿aceptas a este hombre Zora para ser se esposo, para vivir juntos en sagrado matrimonio, para amarlo, honrarlo, consolarlo y cuidarlo, en la salud y en la enfermedad, guardándole fidelidad, hasta que la muerte los separe? –

Acepto – respondió

Link ¿recibes a mi hija para ser su esposa, para vivir juntos en sagrado matrimonio, para amarla, honrarla, consolarla y cuidarla, en la salud y en la enfermedad, guardándole fidelidad, hasta que la muerte los separe? - Se quedó en silencio por un momento, todos lo observaban indignados. Link trago saliva:

Yo… - dijo desviando la mirada – Lo siento Ruto pero tienes que saber la verdad – dijo

¿Qué cosa? – dijo Ruto angustiada.

Tu padre real esta muerto –

¿Ah? Pero… ¿De qué hablas? si él esta aquí –

No Ruto… él… ¡Es un impostor! – exclamó mientras lo señalaba. Todas las personas reaccionaron llenas de sorpresa. Comenzaron a murmurar.

Esta planeando matarte –

¿Pero Link de qué estas hablando? Me estas asustando – dijo

El rey aplaudió. Todos voltearon a verlo – Ja ja ja… chico vaya espectáculo que has armado – dijo burlándose de lo que había dicho.

No sigas fingiendo… - no término de hablar cuando el Rey continuó.

Yo no soy aquí el impostor… Tú ni siquiera eres un Zora… - dijo acercándose a él, coloco su mano en el rostro de Link y la apartó. La mascara cayo al piso y se quebró - ¡Tu eres un humano! – exclamó. La gente comenzó a gritar aterrada y un par de guardaespaldas Zoras se acercaron a Link y lo tomaron por los brazos.

No Ruto, créeme es un farsante – dijo mientras trataba de quitarse a los guardias de encima – Por favor créeme – exclamó a medida que se lo llevaban - ¡Ruto ve al Lago Hylia!– lo ultimo que dijo antes de que se lo llevaran.

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Lo lanzaron fuertemente contra el piso de la celda y seguido de eso la cerraron.

Maldita sea… - dijo adolorido mientras se levantaba – Esto no se suponía que pasara… ¿Cómo lo supo? Ese desgraciado… - dijo lleno de rabia. Cayó cansado y derrotado sobre el frío piso.

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Ruto estaba llorando desconsolada en su cuarto sobre su cama. Tenía roto el corazón, había perdido al amor de su vida… pero otra vez había escuchado aquellas extrañas palabras –"Él es un impostor…" -. Levantó la mirada y vio un par de hojas de papel con un lápiz encima. Extrañada se levantó de la cama y los tomó. Comenzó a leerlos, estaba impresionada, vio las notas de Link en un par de hojas y la carta con las letras mayúsculas en un circulo y una flecha que señalaba hacia abajo justo al lado del párrafo que contenía la carta. Recordó las palabras de Link: - Ve al Lago Hylia – al observar una de las hojas de papel la cual tenía todas las letras en mayúsculas en orden.

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Esa noche la pesadilla se adueño de la mente de Link nuevamente. Pero ahora no encontraba ningún papel, en lugar de eso encontraba el cuerpo sin vida de Ruto.

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Señores he aquí el 4 capi de mi fic. Si quieren saber que pasa ¡esperen el próximo capi! Jejeje

Bueno, ¡Nos Vemos! ^^