Capítulo 4: Reunión.
Hera y Ezra se quedaron en silencio por lo que pareció una eternidad. El joven no sabía qué hacer y se sentía algo nervioso por lo que la Twi'lek fuese a hacer.
Hera, por otro lado, quería correr y abrazar a su muchacho pero temía que Ezra escapara, así que decidió esperar y ver que iba a hacer.
"H-Hera, ¡H-hola!" Ezra dijo nervioso. "Felicidades, Sabine me dijo sobre…tu hijo." La última parte la dijo con algo de tristeza.
Hera suspiró y dio un paso hacia adelante. "Ezra…"
"Sabine me dijo que la visitas cada mes. No te tienes que preocupar por mí, no estaré alrededor cuando estén aquí, así que…"
"Ezra." La piloto dijo en tono serio y el joven se quedó callado.
Ella caminó hacia adelante y lo abrazó. Ezra estaba sorprendido pero la abrazó y escondió su rostro en su hombro y empezó a llorar. La Twi'lek sonrió entre sus lágrimas y también empezó a llorar mientras pasaba sus manos por su cabello.
"Está bien, cariño. Regresaste." Ella susurró. "No estoy enojada, te lo prometo."
Unos minutos después, Ezra se separó del abrazo. "Me alegra verte." Dijo.
Hera sonrió y puso una mano en su mejilla. "A mí también me alegra verte." Dijo.
Ezra sonrió. "Siento haberme ido sin decir nada." Dijo.
"Está bien, cariño. Entiendo porque lo hiciste." Hera contestó. "Y nunca pienses que nos olvidamos de ti. Siempre estuviste en nuestros pensamientos." Dijo.
"Sabine me dijo que tú y ella siempre le cuentan a Jacen historias sobre mí." El Jedi dijo.
"Eso es cierto y él no puede esperar a conocer a su hermano mayor." La Twi'lek dijo sonriendo.
"¿Hermano mayor?" Ezra preguntó sorprendido.
"Sí, espero que no te moleste." Dijo.
"No, es sólo que…nunca pensé que me veías como tu hijo." Él dijo.
Hera sonrió. "Te he visto como mi hijo desde el primer Día del Imperio que paste con nosotros y sé que Kanan pensaba lo mismo." Ella contestó.
"¿Por qué nunca dijiste nada?" Él preguntó.
La Twi'lek suspiró. "La vida se interpuso. Esa es una de las cosas de las que más me arrepiento." Ella dijo con tristeza.
Ezra se quedó en silencio. "Yo sé que ya soy algo mayor para que me adoptes pero ¿crees que sería malo si te digo mamá?" Preguntó.
Ella se rió. "No, creo que sería maravilloso si me dices mamá." Respondió.
Él sonrió. "Creo que estoy listo para conocer a Jacen." Dijo.
La sonrisa de Hera creció. "Ven, vamos al Fantasma." Ella contestó y se dirigieron a la nave.
Una vez que ambos estaban en la bahía de carga, Hera utilizó su comunicador para llamar a Sabine. "¿Sabine?" Preguntó.
"Adelante, Hera." La Mandaloriana respondió.
"¿Dónde estás?" La piloto preguntó.
"Estoy en el salón común." La joven respondió.
"Vamos para allá." Hera dijo.
"Okay."
Se dirigieron al salón común y Ezra se empezó a sentir nervioso por conocer a Jacen. Cuando se detuvieron enfrente de la puerta del salón común, el joven respiró profundamente y Hera puso una mano sobre su hombro.
El joven Jedi suspiró y la puerta se abrió. Él se sorprendió cuando vio a un pequeño niño sentado al lado de Sabine, el niño parecía más un humano que un Twi'lek pero Ezra vio que Jacen tenía en cabello verde y que sus orejas estaban algo puntiagudas al final además de que tenían un tono verdoso. Sabine miró hacia donde Ezra y Hera estaban y le susurró algo a Jacen. El pequeño levantó la mirada y sus ojos se agrandaron cuando vieron a la nueva persona parada al lado de su madre.
Él se levantó de la butaca y caminó cautelosamente hacia Ezra, el Jedi sonrió y se hincó para estar al nivel de Jacen.
"Yo te conozco." Jacen dijo.
Ezra sonrió. "¿En serio?" Preguntó y Jacen asintió.
"Sí, 'Bine y mami siempre están hablando de ti." El niño dijo. "Tú eres Espectro Seis."
La sonrisa de Ezra creció. "Así es, yo soy Ezra Bridger y soy tu hermano mayor. Es un placer por fin conocerte, Jacen." Él dijo y extendió su mano.
"¡Es un placer conocerte a ti también!" El pequeño dijo feliz pero en vez de tomar la mano de Ezra, se abalanzó sobre el joven y lo abrazó.
El joven estaba un poco sorprendido pero puso sus brazos alrededor de Jacen y lo abrazó. Las mujeres sonrieron y Sabine suspiró aliviada.
Cundo se separaron del abrazo, Ezra revolvió el cabello de Jacen y este se rió.
"Si tú eres mi hermano mayor, ¿eso quiere decir que mami también te llevó en su panza?" Preguntó.
Los adultos se rieron. "No, pero ella y tú papá me acogieron cuando no tenía a nadie." Ezra contestó.
"¿Qué pasó con tus verdaderos padres?" Jacen preguntó.
Ezra desvió su mirada por unos segundos y luego volvió a ver a Jacen. "Ellos fueron arrestados por el Imperio cuando tenía siete pero siempre me enseñaron a defender a otros." Dijo.
"Oh, siento que los hayas perdido." El pequeño dijo.
"Gracias, pero años más tarde encontré una nueva familia que me enseñó a pelear por otros." Ezra dijo mientras veía a Hera.
La Twi'lek sonrió y puso su mano sobre su hombro.
"Hola, Chopper." Ezra dijo cuando vio al droide.
Chopper contestó y el Jedi se rió.
Después de cenar, Sabine y Hera no podían parar de sonreír a la escena en frente de ellas después de que terminaron de recoger la cocina y entraron al salón común.
Jacen estaba recargado en el pecho de Ezra mientras los dos veían una película en una datapad, poco a poco, Jacen se acurró más cerca de Ezra y descansó su cabeza en su pecho y se durmió. El Jedi sonrió y le dio un beso en la cima de su cabeza, él realmente se había encariñado con Jacen desde el primer minuto en que lo vio.
Hera caminó hacia adelante y tocó el hombro de Ezra, señaló a su hijo y el joven se lo pasó y se levantó de la butaca, luego, caminaron hacia los cuartos.
Cuando se pararon enfrente del viejo cuarto de Ezra y de Zeb, el pequeño se despertó.
"¿Mami?" Preguntó.
"¿Sí, amor?" Hera preguntó.
"¿Puede Ezra dormir en mi cuarto?" Preguntó.
"Lo haré, Jacen." Ezra contestó.
El niño le dio una sonrisa dormilona y Hera también sonrió. "Vamos a ponerte tu pijama, Ezra estará ahí en unos minutos." Dijo.
"Okay, mami." El pequeño contestó y entraron al cuarto.
Ezra y Sabine se quedaron en el pasillo con sonrisas en sus rostros. "Es un niño increíble." El joven dijo.
"Sabía que lo amarías desde el primer minuto." Sabine dijo.
El joven de cabello azul se rió. "¿Crees que puedas dormir sin mí mientras estemos aquí?" Preguntó.
Sabine rodó sus ojos. "Por favor, dormí cinco años sola, creo que puedo sobrevivir unos días sin ti." Dijo.
Ezra fingió ser lastimado. "Auch, eso dolió." Dijo y puso su mano sobre su pecho.
La Mandaloriana se rió y rodeó su cuello con sus brazos. "No te preocupes. Puedo darte algo para que sueñes conmigo." Ella dijo suavemente.
"¿En serio? ¿Qué es?" Preguntó.
Ella se paró en la punta de sus pies y lo besó. Él sonrió en el beso y rodeó su cintura con sus brazos mientras profundizaba el beso.
Detrás de ellos, Hera los veía con una sonrisa triste en su rostro. Después de unos minutos, se separaron y Ezra le dio un beso en la frente a Sabine.
"Buenas noches, Sabine." Dijo.
"Buenas noches, Ezra." Ella contestó.
Él se dio la vuelta y caminó al cuarto de Jacen. "Buenas noches, mamá." Dijo cuando vio a la Twi'lek.
"Buenas noches, cariño." Hera dijo y lo besó en la mejilla. Él sonrió y entró al cuarto.
Cuando la puerta se cerró detrás de él, Hera se dio la vuelta y vio a Sabine sonriendo suavemente y con una mirada soñadora en sus ojos.
La Twi'lek se rió entre dientes. "Nunca pensé que vería a la gran Sabine Wren enamorada." Dijo.
La Mandaloriana se sonrojó. "Bueno, Ezra y yo hablamos y…le dije todo." Dijo.
Hera puso una mano en el hombro de Sabine. "Estoy feliz por ustedes pero mientras estemos aquí, no pueden dormir en el mismo cuarto. Todavía no quiero exponer a mi hijo a eso."
"¡Hera!" Sabine exclamó y su cara se puso roja.
La Twi'lek se rió. "Estoy feliz por ustedes, es la verdad." Dijo.
"Gracias." Sabine respondió.
"¿Los dos ya hicieron planes? Ya sabes, ¿del tipo matrimonial?" La piloto preguntó.
La Mandaloriana le dio una sonrisa tímida. "Le dije que quería pasar el resto de mi vida con él." Dijo.
"Eso es maravilloso, Sabine." La piloto dijo.
"Sí, ya lo sé." Sabine respondió y se quedó callada. "¿Sabes? Me tomó dos años darme cuenta de que sentía algo por Ezra y cuando por fin me decidí a decirle, él se había ido." Dijo rompiendo el silencio.
"Sabine, no puedes culparte." Hera la intentó consolar.
La Mandaloriana suspiró. "Lo sé pero la razón por la que me tomó tanto tiempo darme cuenta de mis sentimientos es porque los Mandalorianos amamos de por vida." Dijo.
"Querías estar segura." Hera dijo y Sabine asintió.
"Sí. Muchas personas no entienden porque los Mandalorianos somos tan cerrados cuando se trata de emociones pero la verdad es que nos tomamos el tiempo para analizar nuestros sentimientos por alguien." Explicó.
"Para ver si es la persona correcta." La Twi'lek dijo.
"Sí." Sabine respondió.
"Bueno, yo siempre supe que tú y Ezra terminarían juntos." Hera dijo con una sonrisa en su rostro. "¿Ya sabes cuándo se lo vas a decir a tus padres?" Preguntó.
"Pronto, eso espero." Sabine contestó.
Alrededor de media noche, Ezra se despertó cuando sintió la presencia de Sabine pasar enfrente de su cuarto. Su presencia tenía mucho miedo y tristeza así que él se levantó lentamente para no despertar a Jacen y dejó el cuarto.
La buscó y finalmente la encontró afuera de la nave, mirando las lunas. Caminó hacia ella y se paró detrás de ella.
"¿Estás bien?" Preguntó.
"Sí, estoy bien." Ella respondió.
Ezra suspiró y la abrazó por detrás, la joven se recargó en el pecho de él mientras su mano buscaba la mano de él y entrelazaron sus dedos cuando la encontró. El Jedi le dio un beso en la cima de la cabeza.
"¿Qué ocurre? Dime." Él dijo suavemente.
"Tuve una pesadilla." Ella respondió.
"¿Me quieres contar de que se trató?" Él preguntó.
"Ashoka y yo te estábamos buscando y yo te encontraba pero alguien atacó el planeta en el que vivías y te herían de gravedad." Sabine dijo mientras sentía lágrimas en sus ojos.
"Tú…tú estabas muriendo en mis brazos y yo te decía que te amaba, sonreíste y dijiste que también me amabas y luego…moriste." Ella respondió y empezó a llorar, entonces se dio la vuelta y ocultó su rostro en el pecho de Ezra.
Ezra la abrazó fuertemente y acarició su espalda. "Aquí estoy, ¿Okay? Y nunca te volveré a dejar, lo prometo." Dijo.
La Mandaloriana continuó llorando; cuando se detuvo alzó la cabeza mirando al hombre al que amaba con los ojos rojos y algo irritados. "Lo siento, Ezra."
"¿Por qué te estás disculpando?" Preguntó confundido.
"Por todas las veces que te rechacé y por no haberte dicho como me sentía." Ella contestó.
"Oye, no estoy enojado contigo. Me alegro que me hayas dicho que sientes lo mismo por mí ahora en vez de que me lo hayas dicho mientras todavía estábamos peleando contra el Imperio. Siempre soñé con llevarte a una cita." Él respondió.
"¿Quieres que salgamos en una cita?" Ella preguntó sorprendida.
"Por supuesto." Él contestó.
"Tendrás que pedírmelo de la forma correcta, Bridger." Ella respondió con una sonrisa en su rostro.
Él sonrió. "Sabine, ¿te gustaría salir conmigo?" Preguntó.
Su sonrisa creció. "Será un honor salir en una cita contigo, Ezra." Dijo y luego se paró en la punta de sus pies y lo besó en los labios.
Él la besó de vuelta, cuando se separaron, recargaron sus frentes contra la del otro.
"Te amo." Dijo ella.
"Yo también te amo, bebé." Ezra dijo.
"Creo que me gusta cómo suena eso." Ella dijo. "¿Tienes otros apodos para mí?" Preguntó.
"Amor, nena, cielo, cariño." Él dijo.
Ella arrugó su nariz. "Creo que no estoy segura de tres de ellos pero me gustaría que me dijeras amor y bebé." Dijo.
"De acuerdo, utilizaré esos." El Jedi respondió. "¿Tú tienes algún apodo para mí?" Preguntó.
Ella se quedó cayada un par de minutos y sus ojos se iluminaron cuando encontró la palabra perfecta para él. "Cyar'ika." Dijo.
"¿Qué significa?" Él preguntó.
"Es Mandaloriano y significa amado o alma gemela." Ella contestó.
Él sonrió y besó su frente. "Me gusta." Dijo.
"Ven, vamos adentro. Está haciendo frío." Él dijo cuándo la sintió temblar.
A la mañana siguiente, Hera fue despertada por Jacen quien había entrado en su cuarto y sacudido su hombro.
"Mami, despierta." Jacen dijo.
Hera gruñó y abrió sus ojos y se encontró con los ojos azules de su hijo. "¿Qué ocurre, cariño?" Preguntó.
"¡Hay algo que debes ver en el salón común!" Dijo.
"¿Qué es?" La piloto preguntó mientras se levantaba de la cama.
"¡Ven!" Jacen dijo mientras corría hacia la puerta y salía del cuarto.
La Twi'lek siguió a su hijo y frunció el ceño cuando vio la enorme sonrisa en su rostro.
"¡Mira mamá!" Jacen dijo.
Ella entró en el salón común y sonrió a la escena frente a ella.
Sentados en la banca del salón común, estaban Ezra y Sabine; los dos estaban dormidos con Ezra recargado en el respaldo de la banca y Sabine acurrucada en su costado mientras el brazo de él estaba alrededor del cuerpo de Sabine. Hera caminó y recogió las dos tazas que estaban en la mesa del dejarik.
Ella supuso que Sabine había tenido una pesadilla durante la noche y Ezra la había consolado y había hecho algo de té para tranquilizarla pero al final, ambos se quedaron dormidos.
"¿Mami? ¿Ezra y 'Bine van a estar bien?" Jacen preguntó.
"Sí." Hera respondió. "Ellos van a estar bien, amor."
"¿Los despierto?" El pequeño preguntó.
"No, déjalos dormir un poco más, cariño." Ella dijo. "¿Qué te parece si vemos uno de tus shows favoritos?" Ella preguntó mientras cargaba a su hijo.
"¡Sí!" Jacen dijo.
