Lo siento por la tardanza en que digamos que mis tiempos han estado algo muy apretados y pues me apenas tengo tiempo para escribir, además de que soy tan paciente como para escribir otra historia además de esta pero bueno, espero disfruten este pequeño capitulo. Ya saben que este Fic es solo una obra escrita de un Fan para Fans.

Capitulo3 : ¿Cita?

Chika y yo llegamos a casa. La pequeña mandarina inmediatamente fue a asaltar el refrigerador, yo dejé mi guitarra en la sala para poder sentarme con toda comodidad en uno de los sillones. En algún punto de la calle nos separamos de Hanayo, ella se animo un poco más gracias a Chika pero aun así no habló mucho. Su risa no podía salir de mi cabeza, me parecía tan linda que cada vez que me encontraba pensando en eso y me daba cuenta, estaba sonrojado.

—¿Así que…?—Chika se sentó a mi lado, mientras comía uno de los pudines que había comprado para después de la cena, Aunque no le dije nada—. ¿Linda?

—¿Eh? —Sabía que se había dando cuenta.

Ella rio—. No puedes engañarme, pude ver perfectamente tu rostro cuando escuchaste reír a Koizumi-san ¿O debería decirle Onee-chan?

Pude sentir como me ponía más rojo—. Apenas hoy conocí a Koizumi-san, como para que empieces a darte esas ideas tan extrañas.

—¡Oh! Pero era claro que tenían "el ambiente"

—¿El ambiente?

—Ya sabes, esa extraña sensación que tienen las parejas, como un aura especial que solo crean ellos dos. Como Umi-nii y Eri-nee—Debo de dejar de permitir que Chika siga juntándose con Nico y el muestre esos mangas de amor. Como no quería cansarme discutiendo algo que no tendría fin, decidí hacer lo mejor que sabía hacer.

—Si, como digas.

—Oye no me ignores así…

—Si, perdón—Le desordene el cabello—¿No tienes hambre?

Chika cambió su cara de "enojo" por una con una sonrisa de oreja a oreja, esa niña era igual de fácil de leer que yo, eso me ayudo a sacar un rato a Hanayo de mi cabeza. Ella me ayudó a preparar la cena y lavar los platos una vez que terminamos, ese día afortunadamente la tienda no había sido abierta, me quedé otro rato sentado en la sala, por fin dándome un tiempo para pensar en como podría mejorar la canción. Solo pensaba en algunas cosas que intentaba memorizar, pero mejor anotaba en una pequeña libreta que a veces traía conmigo. Así pasaron algunas horas y no progresaba mucho, en ese momento había tomado una guitarra acústica de segunda mano que había comprado hace un tiempo, poco a poco tocaba lo que tenía anotado, aportando o quitando algunas ideas que no me convencían del todo.

—¡Ah! Esto es cansado… —Mi cabeza ya estaba algo sobre cargada de tanta información, deje la guitarra a un lado para recostarme en el sillón, miré mi celular para ver la hora, la 00:00 am, sonreí cansado —. Por lo menos pude avanzar…

—¿Cuánto planeas quedarte despierto Onii-chan? —Chika salió de su habitación, al verla tan tranquila me di cuenta de que ella tampoco se había ido a dormir, aun cuando ya tenia la pijama puesta.

—Lo mismo debería preguntarte a ti—Me volví a sentar muy a mi pesar— ¿No mañana tienes que ir a tu club de natación con You-chan?

—No pienso ir—Ella se dejo caer junto a mientras hacía un puchero—. El entrenador siempre me regaña.

—Tal vez es por que no te esfuerzas lo suficiente.

—¡Lo hago! Es solo que… —La cara que ponía Chika me resultaba bastante tierna la verdad, Aunque eso no era del todo bueno a decir verdad, aun cuando ya esta a solo un año de llegar a la preparatoria, aun tiene esa misma cara de indecisión de cuando éramos pequeños.

—Si, lo entiendo—Abrace por el hombro a la pequeña mandarina—¿Por qué no dejas de ir sino te gusta?

—Es que… You-chan…

—Creo que deberías dejar de pensar en tu novia y concentrarte en ti.

—¡Onii-chan! ¡You-chan no es mi novia! —Tomó uno de los cojines del sillón para golpearme con el—. Además, se que ella quiere que estemos más tiempo juntas, pero es que no siento que pertenezca ahí

—Tranquila Mandarina, todo va a estar bien, sino quieres ir solo no vayas, pero se sincera con You-chan—Me puse de pie y le ofrecí una mano—. Entonces my lady, mejor vamos a dormir que mañana tengo que salir temprano.

—¡¿Acaso vas a una cita con Koizumi-san?! —Me dijo con emoción.

—Para nada, solo voy de peón para Umi…

—Parece que Umi-nii te gana en todo, hasta en conseguir novia—Ya no respondí, y es que la verdad ya tenía razón, Umi siempre se me a adelantado de casi todo, pero es lo mejor que a pasado, él es bastante bueno dando consejos o por lo menos prefiero los de él que los de Nico, la mayoría de las veces.

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Aun cuando le dije a Chika que nos fuéramos a dormir cuanto antes, la verdad es que ni siquiera yo mismo pude seguir mis consejos, creo que fácilmente me la pasé dando vueltas, la canción simplemente no salía de mi cabeza, miles de opciones y variantes llegaban de un lado para otro, tanta fue mi hiperactividad que me levanté, tomé la libreta para escribir las cosas que se me venían a la mente y… Al final me dormí sobre mi escritorio, sino es por que mi hermana me despertó no se que hubiera pasado. Me había quedado dormido más tiempo del que pensaba, los colores se fueron de mi rostro cuando vi que la hora 11:00 am ¡Se me había hecho tarde! ¡Umi y Eri me iban a matar! Me cambié, lave la cara, intente "peinar" mi cabello lo más rápido que pude. Tomé mi cartera y llegué a la entrada para ponerme mis tenis lo más rápido que pude.

—¡Nos vemos Chika! ¡Ayuda a mamá hasta que llegué!

—¡Nos vemos Onii-chan!

Salí azotando, sin querer, la puerta y apresure el paso lo más que pude. A decir verdad las calles al principio estaban vacías y me era fácil correr—. Bien, creo que si sigo corriendo así llegaré a tiempo—Saqué mi celular para ver la hora, creo que ya era momento de que consiga un reloj de pulso, el reloj marcaba 11:23, parecía que iba bien. Seguía acelerando pero justo cuando estaba a unos metros de llegar al metro, pude divisar como alguien más corría más adelante, entonces, de un momento a otro, se tropezó cayendo al suelo, aceleré aun más para ayudar a la persona.

—¿Estas bien? —Dije acercándome.

—Si, no se preocupe… ¿Kousaka-san?

—¿Koizumi-san? —Me sorprendí algo, pensaba que sería el último en llegar pero recordando lo de ayer, no me costó entender por que los dos salimos tarde. La ayudé a ponerse de pie, la chica se sacudió la falda—M-muchas gracias—Ella hizo una reverencia.

—Tranquila, no importa, pero…—Vi de nuevo la hora, y sentí un escalofrió recorrer mi espalda. Sin pensármelo mucho tome la mano de Hanayo y comencé a correr—¡Hay que apresurarnos! ¡Vamos muy tarde!

—¡E-espera K-Kousaka-san! ¡Alguien ayudeme!

Prácticamente arrastre a la pobre chica durante todo el camino, Aunque en algunas partes del trayecto Hanayo estaba apunto de caerse otra vez pero de alguna manera lograba evitarlo. Y debo decir que las manos de Hanayo eran bastante suaves, además que de ellas se desprendía un extraño calor que me hacía sentir cómodo, aun con la voz llena de preocupación de la pobre Hanayo que llamaba de más la atención, provocando una que otra risa de la gente que nos veía, o miradas incriminatorias de algunas personas, tal vez al pensar que le estaba haciendo algo malo a la pobre chica. En fin.

Ambos llegamos a la estación y, de una forma muy apresurada, entramos al vagón del metro. Ambos nos sentamos en un par de asientos que estaban desocupados, ambos jadeábamos y podía ver como era que las mejillas de Hanayo estaban rojas, de verdad me sentía apenado por haberla "arrastrado" de esa manera, pero prefería pedirle disculpas a ella que enfrentarme con el implacable Umi Sonoda, Aunque antes de que pudiera decir una palabra más de nuevo la dulce risa de Hanayo llegó a mis oídos por segunda vez, aun que sin perder eso que la hacía tan diferente y linda.

—¿Koizumi-san? —Dije confundido.

—P-perdón—Respondió entre risas—. Es solo que me hiciste recordar a Rin-chan.

—¿A Rinrin?

—Siempre que a Rin-chan le emociona algo termina arrastrándome de la manera en la que tu lo hiciste—Ella mantuvo su sonrisa mientras dejaba de mirarme a los ojos—. Creo que Eri-chan tenia razón al decir que ustedes se parecían un poco.

—Eso es nuevo—Dije un poco avergonzado—. Nunca lo había pensado así, aun así me disculpo. Pero créeme que no queremos ver a Umi enojado, es capaz de matarme ahí mismo.

—¿Tan estricto es?

—¡Si! —Muchos recuerdos inundaban mi mente—¡Aun recuerdo las miles de veces que me torturo cuando estudiábamos juntos, incluso Nico le tiene miedo!

—Vaya… Sin duda es perfecto para Eri-chan—Otra risilla escapó de sus labios—Ella era la presidenta del consejo estudiantil de Otonoki, era muy popular y querida por nuestras compañeras, pero cuando se trataba de cumplir su rol, era lo más parecido a un sargento.

De solo imaginarme a Eri vestida de militar mientras que paseaba frente a sus cadetes me hacía mucha gracia; intentaba controlarme, simplemente no podía y las cosas se pusieron mejor cuando Hanayo me siguió la corriente. Durante el resto del camino nos quedamos callados, pero a diferencia del día anterior, este silencio si se sentía más cómodo, el recorrido se fue volando. Al bajar del metro los dos caminamos aprisa, definitivamente llegamos unos minutos tarde pero nada que Umi no me pudiera perdonar. A lo lejos, en la entrada principal de la estación, podíamos ver a todos, Nico parecía estar impacientado mientras que Umi estaba excesivamente nervioso, al punto que estaba escribiendo el kanji de "persona" para comiéndoselo una y otra vez; Eri estaba radiante en todos los sentidos, tanto que atrapaba fácilmente la mirada de cualquiera que pasara junto a ella, Rin miraba su teléfono mientras se peinaba constantemente el cabello.

—¿Qué tal?—Dije para llamar la atención de todos—Perdón por llegar tarde.

—B-buenos días a todos—Saludo Hanayo.

—Tranquilos, no es como que hubieran llegado tan tarde—Nos dijo Eri—. Aunque creo entender por qué se tardaron tanto ¿Eh? —Eri nos decía esto mientras usaba un tono pícaro.

—N-nada de eso, es solo que ambos nos encontramos en el camino.

—¿A si? —Completo Rin, apareciendo a un lado de Eri—¿Entonces por que van de la mano?

Hanayo y yo volteamos a ver nuestras manos, y en efecto ¡Habíamos ido de las mano todo el trayecto! Eso explicaba por que la gente, en especial las señoras y una que otra chica, se nos quedaban viendo. Los dos nos soltamos e incluso dimos un paso lejos del otro.

—S-solo fue una confusión.

—¿Con que confusión? —Ahora era Nico el que llegaba, con aires parecidos a los de un Yakuza, Aunque para ser un enano, ese papel le quedaba bastante bien. Solo alcancé a reírme para disimular la vergüenza, claro que no era que Nico me intimidara, solo no quería pelear.

Luego de esa pequeña escena, nuestro grupo emprendió camino hacía el parque de diversiones, decir que al llegar y ver el tremendo tamaño de los juegos mecánicos, un sudor frió recorrió mi espalda, no me consideraba un cobarde pero sinceramente no era el fanático más fiel a la adrenalina, ni las alturas. Solo suspire para quitarme un poco el estrés, "al mal paso, darle prisa", a diferencia mía Rin lucia muy emocionada, Nico intentaba controlar sus nervios, Umi susurraba cosas sin sentido, Eri parecía tranquila pero Hanayo, podía ver como una pequeña gota de sudor recorría su rostro para caer al suelo, mientras que sus piernas temblaban como si tuviera frió. Intenté acercarme para darle animo.

—¡Tranquila Hanayo-chan!—Pero el que habló antes fue Nico—¡Puedes confiar en mi! —Nico se golpeó el pecho con orgullo— ¡Después de todo estas con el gran Nico Yazawa! —Hanayo solo le sonrió mientras asentía intentando controlar su miedo, pero, para mi, no era muy buena disimulándolo. Solo me quedé viendo esa escena, baje la mano con la que pretendía llamar su atención, sentí una pequeña pero molesta sensación en el pecho cuando vi a Nico tan cerca.

—Honoka-senpai—Dijo Rin—¿Pasa algo?

—No nada—Respondí antes de abrazarla por el hombro—¡Vamos a divertirnos!

—¡S-si! —Dijo Rin.

Y así iniciamos con nuestro pequeño recorrido. Al principio todos estaban indecisos, Aunque como buena "senpai", quien termino por guiarnos fue Eri, subimos a cuanto juego pudimos y era interesante ver como era cada una de las parejas, Umi seguía tan nervioso y fuera de si, que un cuando estábamos en una montaña rusa, el no sintió nada simplemente se la pasó con la mirada perdida y moviendo los labios mientras soltaba frases que parecía que no tenían sentido, la única que lo hacía salir del trance era Eri cuando esta reclamaba atención. De mi parte, había olvidado lo divertido que era hablar y jugar con Rin, era tan divertido verla animada que se parecía más a una niña de primaria que a una estudiante universitaria, los dos nos la pasábamos compitiendo con las otras parejas, pero Rin le tenía especial atención a Nico, ya que cada quien llevaba ganando un juego, Rin había humillado a Nico en los tiros a la canasta, mientras que Nico le había ganado en el tiro al blanco por muy poco pero hablando de Nico, siempre hacía parecer sus éxitos como la novena maravilla del mundo. Aun que las cosas entre él y Hanayo no iban para nada bien, aun con todos los esfuerzos de Nico por intentar acercarse, ella era tan tímida que las pocas palabras que habían intercambiado con él no habían llevado nada, y para colmo, el enano pareció darse por vencido así que solo se limitó a dejarla atrás, tenía tantas ganas de darle un golpe, pero no comprometería la declaración de Umi… Por lo menos no en ese momento. Luego de esas pequeñas competencias, todos decidimos subir a unas cuantas atracciones que no me resultaron del todo agradables, si las disfrutaba pero mi estomago vacío no lo hacía, Aunque era mejor que estuviera vacío no se que hubiera pasado en esa cosa que daba vueltas como loca si es que hubiera desayunado antes de salir.

—¡Eso fue divertido!—Dijo Rin al bajar del juego—¿Te mareaste Nico-senpai?

—¡P-para nada!—Nico parecía cansado, pero su ego no lo dejaba admitirlo—. Aun puedo soportar más ¡Vamos a otro juego más fuerte, esto solo fue un chiste! —Rin y Nico se miraban de tal manera que parecía que saltaban chispas de sus ojos.

—D-díganlo por ustedes—Respondí—Y-yo estoy cansado y mareado.

—Honoka tiene razón—Dijo Umi que venía junto a Eri, que le abrazaba el brazo con una enorme sonrisa en su rostro—. Ya es momento de un descanso.

—¡Pero! —Rin se acercaba a Umi con un puchero—Aun tengo que ganarle a Nico-senpai.

—¡Eso si no te gano primero!

—Bueno, bueno—Dijo Eri, y luego con una sonrisa agregó—¿Qué les parece si nos separamos? así cada quien podría hacer lo que quiera ¿Qué opinas Umi-kun? —Eri estrecho el abrazo con de mi amigo mientras lo miraba con aquellos ojos de cachorrito, cosa que hizo que el peli azul se pusiera rojo como tomate, ya era claro que "el momento" de Umi había llegado.

—N-no me parece mala idea.

—¡Si! ¡Así me tomo mi tiempo de ganarle a este/esta!—Dijeron Rin y Nico al mismo tiempo—¿Qué dijiste Enano/Niña gato!

—¡Excelente! —Eri comenzó a arrastrar a Umi a un rumbo desconocido—¡Nos vemos en la entrada del parque a las seis chicos! ¡No se apresuren en llegar!

No pude evitar sonreír al ver a la parejita alejarse poco a poco, mientras la vergüenza de Umi no le gane parece que las cosas marcharán bien para ellos, ignoré por un momento la pequeña discusión que tenían Rinrin y Nico sobre quien sería "el ganador", y mis ojos se centraron, como en todo el día, sobre Hanayo, ella estaba sentada en una de las bancas del parque bajo la sombra de un árbol enfocándose solo en sus manos que descansaban sobre sus piernas. A pesar de que Rin insistió en que ella se subiera a los juegos con nosotros, se negó en todos y cada uno de ellos, solo se quedaba abajo esperándonos y cuando caminábamos hacía otro ella iba sola en la parte de atrás, definitivamente la habíamos dejado de lado…

—¡Honk! —Nico me gritó al oído.

—¡Ah! ¿¡Qué mierda te pasa!? —Le dije enojado.

—Llevamos un rato hablándote pero no escuchabas—Dijo Rin— ¿Vienes con nosotros?

Intercambié una rápida mirada entre Hanayo y ellos dos—No, paso.

—Como quieras—Dijo Nico y luego se acercó a mi para susurrar—¿Entonces no te importa cambiar de cita? No es por ser el malo de la película pero, creo que prefiero estar con Rin-chan.

Suspiré con pesadez, siempre era lo mismo con él—Si, no hay problema, yo me quedo con Hanayo, tu ve a divertirte con Rinrin.

—¡Eres un santo!

—Si, lo que digas.

—¡Vamos Nico-senpai!—Rin tomo de la mano a Nico para llevarlo rastras, Aunque se veía que a Nico no le molestaba en lo absoluto—¡Te encargo a Kayochinn, Honoka-senpai!

No dije nada solo levanté mi mano en señal de despedida, metí las manos en mis bolsillos, me di la vuelta enfocándome de nuevo en Hanayo, ella levantó su mirada otra vez pero casi en automático la volvió a bajar, debo decir que eso me resultó cómico, me quede parado un momento, pensando en que hacer con Hanayo, no podíamos quedarnos todo el día sentados. ¡Ya se!

—Koizumi-san—Le dije cuando estaba lo suficientemente cerca.

—¿Si?

—¿No tienes hambre? ¿Qué tal si vamos por algo de comer?

—No gracias, estoy bie…—Su estomago gruño. Apenas y pude contener mi risa, mientras que las mejillas de la pobre chica se encendían de un cálido color escarlata.

Le extendí mi mano para que se pudiera poner de pie—¡Vamos, yo invitó! —Ella con algo de pena acepto mi mano. Bien, por lo menos ya había hecho que ella se levantara, Aunque la verdad es que si tenia hambre. Una vez llegamos al puesto de comida, pedí una hamburguesa con papás y ella ordenó un hot dog, aunque no la veía muy convencida de aquello. Prácticamente yo llevaba la mitad de mi comida y ella apenas la había tocado.

—¿Pasa algo? —Le dije sacándola de su trance.

—¿Eh? ¡Digo! —Ella, se acomodó los lentes—No, no pasa nada.

—B-bueno—Y todo volvió a ser silencio, pero esta vez no era tan cómodo como el silencio que compartimos hace un rato, sino que este era idéntico al de ayer cuando la acompañaba a casa, tenía que pensar rápido sino quería que las cosas siguieran de esa manera. Diré cualquier cosa, la que sea—Y dime Koizumi-san ¿Q-qué carrera estudias?

Ella se exalto un poco, pero recuperó la compostura—. La verdad es que ahora no estoy estudiando, solo ayudo a mis padres en su negocio.

—¿De verdad? Es algo difícil de creer—Le dije mientras al mismo tiempo me llevaba una papa a la boca

—¿Eh? ¿Por qué lo dices Kousaka-san?

—Bueno, con los lentes y tu actitud tranquila, lo primero que pensé fue que estarías en la universidad, no sé, en medicina también o algo así.

—N-no creo que sea tan lista para eso—Ella sonrió, creo que iba bien, espero que con esto las cosas se aligeren mucho y ya evite los silencios, soy un ser social que les puedo decir.

—Te sorprenderías si vieras mis calificaciones desde primaria hasta preparatoria—"Lindos" recuerdos de las sesiones de estudio de Umi me llegaron a la cabeza, aunado a los castigos de mi madre cuando ya saben.

—¡Cierto! Eri-chan me había dicho que tu estudias medicina.

—Así es—Dije con cierto orgullo.

—No entiendo como es que logras tener tiempo para ti—Una nostálgica sonrisa se postraba en sus labios—. Tengo una amiga que estudia lo mismo, solo que en el extranjero, siempre que hablo con ella se queja de lo difícil que son las cosas ahí, que casi ni siquiera tiene oportunidad de respirar.

—Bueno…—Me llevé mi mano a la barbilla para pensar con cuidado lo que diría—. Creo que como he estado ocupado desde que voy en secundaria ayudando a mi mamá y en trabajos de fin de semana, aprendí a administrar mi tiempo con cuidado…

—Se ve que eres un chico responsable—Ella volvía a sonreír—. No muchos harían eso por su familia, algunos incluso se quejarían.

—Si, bueno, ellas son lo más importante para mi.

—Qué lindo…—Mis mejillas se sonrojaron con ese simple comentario.

—Yo…Bueno, solo hago lo que me toca—Ahora que lo notaba, parecía que a ella se le había ido un poco la timidez, aun que aun hablaba bajo.

Ambos sonreímos, terminamos de comer para luego dar un paseo sin rumbo por el parque, y de ahí en adelante la platica se hizo bastante amena, hablamos de cosas bastante básicas, como nuestra comida favorita, parece que esta chica es una fanática a muerte del arroz; a que club pertenecíamos cuando estábamos en la preparatoria, parece ser que ella estaba en el club de investigación idol, un club que estaba apunto de desaparecer, como a mi me pasó con el club de música ligera.

—¿Así que por eso tienes una banda? ¿Por el club de música ligera?

—Realmente fue ahí donde nació la banda pero, la verdad es que Nico, Umi y yo tocamos juntos desde que éramos niños.

—¿Tanto tiempo?

—Bueno algo así, al principio solo hacíamos estupideces con nuestros instrumentos, digo no le podías pedir mucho a unos niños de primaria, incluso no conocíamos la diferencia entre un bajo y una guitarra, así que Nico y yo "tocábamos la guitarra". Hasta que el conoció a Paul McCartney. Creo que fue hasta secundaria cuando las cosas se pusieron serias.

—Pensé que los habías arrastrado a tocar contigo, o eso fue lo que me dijo Eri-chan.

—Si y no. Ellos solo querían tocar por diversión, y al principio me costaba trabajo que se tomaran las cosas en serio pero al final, creo que lo disfrutan tanto como yo.

—¿Enserio te gusta tanto la música?

—Si, la verdad es que sin ella mi vida sería muy aburrida—La verdad era que Hanayo si resultaba ser una persona atenta, casi todo el tiempo ella se la pasaba hablando aun que siempre intentando solo hablar de temas que me incluyen— ¿Y a ti? ¿te gusta la música?

—¿Eh? Bueno, solo me gusta lo normal supongo.

—¿Lo normal? —Ya saben, no creo que exista algo "normal" en la música, me refiero a que nada es lo mismo en cuanto a música se refiere.

—Ya sabes, grupos idol o esas cosas…

—¿Así que te gustan las idol? —Genial, me dejaba las cosas mucho más fáciles ahora.

—Si, solo un poco.

—Pues déjame presumirte que—Una vez más inflé mi pecho con orgullo—Soy amigo de una de las ex-idol más reconocidas de hace un tiempo.

—¡¿En serio?! —Ella prácticamente se puso a escasos centímetros de mi cara, llamando de más la atención de la gente que iba pasando—. ¿Por qué dejo de ser idol? ¿Cuál es su mayor éxito? ¿Pertenece a alguna unidad o es solista? ¿Quién es?

"Y se supone que solo le gustaban las idol un poco" Sinceramente estaba peleando muy en mis adentros por no reírme, aun que ahora que veo la cara de Hanayo más de cerca, me recuerda tanto a la de un cachorro—Pues, contestando en orden—La tomé de los hombros y la alejé un poco—. Ella tiene el sueño de ser modista, por eso solo fue idol durante muy poco tiempo como unos tres años—Hanayo escuchaba muy atenta pero—Creo que su mayor éxito fue una canción llamada "Love Marginal" —A partir de ahí la sonrisa que había mantenido todo el camino, se había desvanecido—. Parece que perteneció a un duo al principio y luego se hizo solista—Ella bajo la mirada al suelo— Y su nombre es…

—Kotori Minami…—Dijo con voz distante, "aun que en ese momento no me di cuenta, supongo que la emoción de poder hablar con ella sin esa barrera de la timidez me agradaba de más"

—¡Así es! Supongo que la conoces…—Fue ahí donde uní solo un par de puntos—¡Cierto! Lo había olvidado, Kotori-chan también estudió en Otonokizaka, después de todo ella es hija de la directora

—S-si, c-creo haberla visto un par de veces—Fue ahí donde noté que, de manera muy sutil, los hombros, brazos y manos de Hanayo temblaban, además de esa mueca que era un burdo intento de sonrisa.

—¿Hanayo? ¿Todo…?

¡Shiny! —Ese pequeño pero bastante poderoso grito nos "despertó" a Hanayo y a mi— ¡Oh my god! ¡Que linda pareja tenemos aquí! — Y de la misma manera que el grito, una chica de cabellera rubia, ojos amarillos, piel blanca se colocaba frente a nosotros con una mueca parecida a la de un gato, aun que menos autentica que la de RIn—. Perdón por interrumpir su cita pero ¿No les interesaría ganar un premio?

—¿Eh? —Dijimos ambos al mismo tiempo.

—¡Hoy en nuestra atracción tenemos una promoción especial para parejas!

—D-disculpa creo que te estas confundiendo, nosotros no…

—¡Solo tienen que ganar un pequeñísimo concurso y…!

—¡Mari-san! —Una autoritaria voz se unió a esa extraña escena, mostrándose inmediatamente una chica de cabello negro, ojos esmeralda y un pequeño lunar cerca de la boca. Al igual que su compañera usaba un uniforme bastante peculiar. Al momento de reconocerla no pude evitar sentirme algo feliz y aliviado—¡Deja de acosar a las personas!

—¡Oh vamos Darling! — La chica rubia nos ignoró de repente y fue a abrazar el brazo a Dia de una manera algo melosa—.Tenemos que apresurarnos, solo falta una pareja más para llenar los cupos, y escuchaste al gerente ¡Si juntamos a una pareja más nos dará un bono a fin de mes!

—Lo se perfectamente pero esta no es la manera de hacerlo.

—¡Hum! —La rubia hizo un puchero—. Aun cuando ese dinero es para nuestra próxima cita… Tienes suerte de que me gustes mucho, sino te hubiera dicho "bye, bye hace mucho tiempo".

—¡Mari-san, este no es lugar para…!

—¡Así que es ella! —Dije en voz alta, llamando la atención de las tres chicas—. Sabía que todos esos poemas que escribías cuando estabas con nosotros eran para una persona "especial"

—¿Eh? —Al principio Dia me veía con recelo, pero segundo a segundo su mirada se fue suavizando, hasta llegar a tener la boca abierta de la impresión—. ¡Honoka-senpai!

—¡Hola! —Me acerque aun más a ella, Hanayo me seguía aun que un par de pasos atrás.

—¡Q-qué sorpresa encontrarte por aquí!—Me dijo evitando el contacto visual.

—Lo mismo digo. ¿Cómo van las cosas en tu vida de preparatoria? —Por un momento desvié mi mirada a Mari—Veo que bastante bien ¿no?

—A-algo así…—Siempre me era algo gracioso ver como la estricta y siempre recta Dia, mostraba esa cara de niña llena de vergüenza. Ella y yo nos conocemos bastante bien, después de todo es ella a quien le debo que Chika haya pasado sus materias de primero de secundaria. Por lo poco que sé, ella y mi hermana conocieron por una amiga en común, luego de un tiempo fue como tener otra hermana menor a quien molestar.

¡Excuse me! —Mari llamó mi atención, y rápidamente se acercó a Dia para abrazarla de manera sobreprotectora—¡She is mine!

—Si, si, perdón, no quería robarme a tu chica…—Miré a Hanayo, ella estaba distraída en sus pensamientos, así que como ya estaba inspirado seguí con el juego—¡De todos modos yo tengo a la mía!—Abracé a Hanayo por el hombro.

—¡K-Kousaka-san! —Los colores de Hanayo se le subieron al rostro.

—¡Así que dime! —Interrumpí la voz de mi compañera—¿De que va ese concurso del que nos estabas hablando Mari-chan?

Sin soltar a Dia y con una voz menos alegre la rubia dijo—. Trabajamos en el puesto de Arcades, y se va a llevar acabo un concurso de baile en uno de los tantos juegos, tenemos un premio de una cena en uno de los mejores restaurantes de la ciudad para la pareja ganadora.

—Se supone que el concurso inicia en media hora, pero aun falta una pareja, así que el manager nos mando a buscar una—Dia se separó de Mari—.Si logramos encontrar a una el manager nos dijo que nos daría un bono. Así que ¿Piensan entrar tu y tu novia, Honoka-senpai?

—Tal vez si me lo pides de rodillas…—A propósito dibuje una sonrisa "sádica" en mis labios.

—¡Honoka-senpai!

—Sabes que bromeo—De la misma manera que con Chika, desordené el cabello de Dia, aun que pude sentir una aura con sed de sangre—. ¿Qué dices Hanayo-chan? —Fui lo más seguro que pude para llamarla así, no entendía como era que Nico podía hacer cosas así tan rápido sin morirse de la vergüenza— Podría ser divertido.

—Esto… Yo…—Ella, aun con las mejillas ligeramente sonrojadas, sinceramente solo estaba esperando el rechazo para poder seguir con las cosas como estaban ahora, lo que menos quería era presionarla. Aun que si lo pienso bien, creo que le debo una disculpa por abrazarla y llamarla por su nombre sin permiso—… Creo que sería divertido.

—¿Eh? —Eso si no me lo esperaba.