Gracias por todos vuestro reviews, aquí les dejo el capítulo cuatro, ¡que espero que disfrutéis tanto como los anteriores!
Disclaimer: Death Note no me pertenece, sólo Zadai y ésta historia.
Capítulo 4- Un freak que lee un cómic.
Habían pasado un par de días, y Matt cada vez tenía más claro que la chica que se escondía detrás de Soul36 era Zadai, amiga de Linda, secretamente enganchada a los videojuegos, aunque no tenía idea de por qué motivo lo estava. Rebuscando en su memoria recordó que, a su llegada, le había comunicado que no le interesaban en lo más mínimo.
Aquella tarde, el pelirojo se encontraba sentado en el césped del campo de fútbol con su inseparable consola, observando por el rabillo del ojo como la cola de cabellos castaños de su primera sospechosa se movía de un lado a otro.
-¿Qué tanto la vas a mirar?- Un compañero de clase se sentó a su lado. Lo reconoció casi al instante; se trataba de Eliot, uno de los sospechosos de Soul36.- Cualquiera diría que te gusta.- Sus ojos lo miraban mal, como si desconfiara de él.
Matt se puso sus gafas y reaunudó la partida que había dejado a la mitad cuando apareció el joven.
-No sé de qué me hablas.
-Debí suponerlo.- Sacó un cómic de su mochila y se quedó al lado del pelirrojo hasta que el profesor le llamó la atención. Entonces se levantó y guardó sus pertenencias, dirigiéndole una última mirada a Matt, quién solamente estaba jugando.- Últimamente pareces estar menos ausente que de costumbre.
-¿Tu crees?- No despegó la vista de la pantalla.- Vaya, no pensaba que te preocuparas tanto por mi, Eliot.- Ante aquella frase el rubio frunció el ceño, pero se contuvo.
-De todas formas,- Comenzó, ignorando el sarcasmo con el que se le había dirigido.- no sería agradable competir contigo en algo como esto.
-Hmm... lamento decirte que no sé de qué me hablas.- Matt levantó la vista, topándose con la mirada fría y poco amigable del friki de los cómics.- Tal vez deberías de ser algo más directo con tus palabras.
El rubio se quedó en silencio, valorando si marcharse o no hacia el campo. Su mente se puso a trabajar y en poco menos de diez segundos ya tuvo todo un plan montado en su cabeza. Sonrió con suficiencia, recordando la cosa más obvia del mundo: Matt nunca había hablado con ella antes.
-Zadai no es tu tipo.- Dijo al fin, poniendo rumbo hacia el campo.
-Lamento decirte que estás muy equibocado.- Pero Eliot no alcanzó a escuchar sus palabras. Tal vez habría sido preferible no involucrarse con la castaña sin antes confirmar que se trataba de Soul36, pero Matt no era una persona que acostumbrara a equibocarse.
Sin embargo, la curiosidad que sentía por la castaña y la sensación de que se trataba de Soul36 pronto se convirtió en algo más extraño, al menos para el gamer. Él lo consideró una obsessión.
-Parece que has bajado tus notas en estas últimas semanas.- Comentó la profesora en clase, mientras los alumnos hacían unos ejercicios, refiriéndose al centro de curiosidad del pelirrojo.- Espero que puedas recuperarte pronto para las notas medias de fin de curso.
-Por supuesto.- Estaba bastante sonrojada.- Lo lamento, creo que me he relajado demasiado.
La profesora, una mujer cuarentona de cabello negro y lacio, suspiró con agotamiento. No solían pasarle ese tipo de cosas a sus alumnos de la Wammy's House. Miró un poco por encima a los que se encontraban en ese momento terminando sus ejercicios.
-Mello.- Lo llamó.- ¿Podrías intercanviar lugares con Zadai?
Ambos abrieron los ojos. Matt lo disimulaba bastante bien, continuando sin despegar la vista de su consola.
-¿Huh? Me niego. ¿Por qué debería hacer algo como eso?
La pelinegra era una de las pocas profesoras capaces de hacerle frente al carácter desafiante del rubio, y con un par de gritos logró acobardarle y conseguir su objetivo. El pelirrojo levantó la mirada, dirigiéndola como quién no quiere la cosa a su nueva compañera de pupitre. Iba a decir algo con una sonrisa cuando la profesora lo interrumpió.
-Espero que puedas despegar un poco los ojos de tu consola durante unos minutos cada clase y ayudarla para que no se desencamine.- Dijo, con una amplia sonrisa, que realmente era aterradora. No habia nada peor que tener una tutora como aquella. Matt asintió, cohibido.- Bien. Como veo que ya has terminado tus ejercicios, podrás enseñarle algo.- Y se fue.
Sorprendido por lo que terminaba de suceder, dirigió una mirada a Zadai. Ésta también lo estaba mirando, algo cohibida también.
-Realmente no hace falta que te molestes por esto.- No tenía ganas de que él dejara los videojuegos por hacer algo tan estúpido como apoyarla académicamente. Lo que ella tenía solo era pereza, se dijo, no era necesario molestarle para algo tan patético.
-Si necesitas ayuda en algo, puedes contar conmigo.- Y regresó a su amada consola.
Las horas y los minutos pasaron y la clase, a su tiempo, fue desapareciendo bajo el umbral de la puerta, quedando sólo dos personas en ese lugar.
-Sigue sin ser tu tipo.- Aclaró el rubio.
-Y yo creo que aun no entiendo a qué te refieres.- Matt lo miró serio.- Si vas a repetirme lo mismo sin explicarte antes, será mejor que cambies de método.
-Para ser el tercero en la lista de sucesión, eres bastante estúpido.- Eliot se sentó a su lado. La profesora ya se había marchado.- Es más que obvio que te gusta Zadai. Pero lo que tu sientes por ella no es más que capricho. Olvídate de ella y deja que alguien que la quiera de verdad se la quede.
-Esa forma de hablar es un poco desconsiderada.
-No lo creo.- Lo miró, serio y desafiante.
-Entonces debo entender que, en ese caso que tu dices sobre mi "capricho" hacia ella, tengo que olvidarla porque tu la quieres más.
El rostro del rubio se volvió rojo de repente, sorprendiendo un poco a Matt. Tartamudeó un rato y se marchó. Pocos minutos más tarde, él también lo hizo.
"¿Qué opinas de Eliot?", quiso saber, una vez entró en el juego. Tenía claro que se trataba de Zadai, pero primero queria comprobar un par de cosas antes de decírselo. Aunque casi se pudiera decir que empezaba a soñar con ella.
"¿A qué viene esa pregunta?"
"No sé, respondela" Al otro lado de la pantalla, Zadai empezó a montar sus teorías.
"No he hablado demasiado con él, pero es muy atento" De nuevo situándonos al lado contrario de la pantalla, Matt caló con algo de rabia contenida. No podia ser ese tipo tan desagradable una persona "muy atenta". Le preguntó al respecto.
"Notó que me había hecho daño en la pierna en el partido de fútbol, por ejemplo" Había llegado a la conclusión de que VCRed no era Eliot. "Además, siempre nota mis estados de ánimo".
-Eso es un golpe bajo.
Matt dió un brinco en su cama al escuchar las palabras de Mello, su compañero de habitación. Al parecer había estado tan inmerso hablando con Soul36 que ni siquiera se habia percatado de que se había sentado a su lado y había estado leyendo la conversación.
-Es obvio que se trata de Zadai, no entiendo por qué tanto misterio.- Mordió sonoramente una de sus tabletas de chocolate, mirando con suficiencia al pelirrojo.- ¿No te habias dado cuenta de ello?
-Si. ¿Cómo lo has sabido?
-Últimamente le haces más caso y te pasas bastante más tiempo en el ordenador, al menos en este juego en particular. Y según esta conversación...
-Vale, lo pillo.- Se encendió un cigarrillo.
Mello no se consideraba a sí mismo una mala persona, así que no hizo comentarios maliciosos al respecto. Lo cierto era que Zadai no era un mal partido del todo, pese a haberse quedado con su pupitre en clase. Algo que provocaría que le guardara algo de rencor durante unos días.
-Es de las pocas chicas con las que te imagino.
Matt abrió los ojos y no pudo evitar sonrojarse ligeramente. Sonrió amablemente. En aquel momento deseaba tanto estar con ella... pero se contuvo.
-Mañana por la noche va a haber un concurso de videojuegos en el centro.- Mello miró a su compañero desconfiado.- No me digas que no lo sabías.
-Lo sabía.
-Puedes estar seguro de que ella va a ir.
