¡Hola a todos! ^-^
Aquí estoy de nuevo para traerles otro capítulo más. Esta vez lo he intentado hacer más rápido, por que si no me presiono terminaré subiendo sólo un capítulo por mes -.-
Bueno, primero que nada, quiero agradecer como siempre a todos los lectores y sobre todo a Galaxia SH que desde el principio ha estado comentando y siguiendo el fanfic y también a Gillette-x que también me ha comentado, me hacen muy feliz :') jeje
¡De verdad muchísimas gracias por leer y comentar! Y a todos los que leen y no comentan, también les agradezco de todo corazón, pues un fanfic y un fanficker no son nada sin los lectores. ¡Gracias! ^-^
¡Al final están las respuestas de los reviews! ^-^

Aviso: Este fanfic no es de mi propiedad, pertenece a Alanic y yo sólo traduzco su maravilloso trabajo :)

..

Una jaula de diferente tipo.

Capítulo cuatro.

Éowyn corrió por el pasillo en un estado de completo pánico.

¿Cómo pudo suceder esto? —pensó para sus adentros. —No puedo involucrarme con un elfo, sin mencionar que es el mejor amigo de Aragorn. —De acuerdo, Aragorn no parecía molesto por ello la noche anterior, pero todo el estrés y la desdicha por la que había pasado en los últimos meses se habían abalanzado sobre ella cuando Legolas profundizó el beso. La cara lasciva de Lengua de Serpiente apareció en su mente y se estremeció. ¿Su oscura influencia podría dañarla para siempre? Ella aún podía escuchar aquella voz en su cabeza…

"Él no te quiere, solamente está en deuda contigo."

Sacó esa voz de su cabeza y se lanzó a su trabajo.

El día pasó rápidamente, pero no fue capaz de sacarse a Legolas de su mente. Cuanto más pensaba en la manera que había reaccionado, peor se sentía.

"¿Qué debe pensar?"

La voz regresó espontáneamente a su cabeza.

"Tu eres humana. Tu vida pasa en un abrir y cerrar de ojos. ¿Por qué él se fijaría en ti?

Una lágrima se deslizó por su mejilla y rápidamente la limpió. Acomodó sus hombros, había tomado una decisión.

No seguiré dejando que el pasado domine e interfiera con mi futuro. Grima se ha ido y no podrá molestarme más. Tengo que ir con Legolas y arreglar las cosas.

Legolas se sentó y esperó que el dolor y el mareo disminuyeran.

Necesito mirar el cielo y tomar un poco de aire fresco. El peso de las rocas comienza a caer sobre mí. —Se las arregló para ponerse de pie utilizando la silla que se encontraba al lado de la cama para sostenerse. Sentía sus piernas temblorosas, pero había logrado llegar hasta el balcón.

Respiró profundamente sintiendo cómo el sol calentaba su piel. Se desplomó sobre una silla, agradeciendo que se encontrara ahí. Se sentó ahí, absorbiendo lo poco que podía sentir de la naturaleza, pensando en Éowyn.

Legolas trató de recordar todos los momentos que habían compartido juntos.

Ella quería que me quedara ¿no es así? ¿Podría haber malinterpretado sus intenciones? ¿Por qué me ha acusado de estar actuando? —siguió meditando mientras sus ojos vidriosos se fueron cerrando por el sueño.

Aragorn llamó a la puerta de la habitación de Éowyn y, al no haber respuesta, trató de girar el pestillo. La puerta se abrió con facilidad y miró hacia dentro. La cama estaba vacía. Caminó hacia adentro y miró a su alrededor. Justo cuando comenzaba a preocuparse, observó el brillante y dorado cabello de su amigo en el balcón.

—Legolas. —le llamó mientras se acercaba.

El elfo se despertó y trató de ahogar el gemido de dolor que escapó de sus labios.

—Aragorn. —logró responder.

—¿Cómo llegaste hasta aquí? Todavía deberías estar en cama ¿Sientes mucho dolor? ¿Dónde está Éowyn? —las preguntas salieron de la boca de su amigo sin detenerse para recibir respuesta alguna.

—Caminé, realmente. Necesitaba salir un momento.

—¿Saliste por tus propios medios? —El montaraz se encontraba un poco molesto por ello.

—Estoy bien, Estel.

—Supongo que ahora me dirás que sólo fue un rasguño. —Aragorn sonrió.

—Fue sólo un rasguño. Aunque un rasguño bastante grande debo admitir. —Legolas sonrió y Aragorn rió.

—Déjame ayudarte a volver a la cama, mi hermano.

—Creo que me gustaría volver a nuestra habitación, Aragorn. —habló Legolas en voz baja, después de una breve vacilación.

—¿Sucedió algo entre Éowyn y tú? —preguntó.

¡¿Cómo puede saber siempre de estas cosas? —pensó exasperado el rubio elfo. Decidió que no quería hablar de eso. —¿No estabas acaso aquí cuando Éomer expresó su 'disgusto' ante mi presencia? —alzó una ceja.

—Ahora, eso es una ambigüedad. —dijo Aragorn. —Sin duda Éowyn lo puso en su lugar. —Sonrió mientras lo recordaba.

—Lo hizo. —asintió Legolas con tristeza. —Creo que irme de su habitación será lo mejor. Ella necesita algo de privacidad y yo ya me siento mucho mejor.

Aragorn presintió que su amigo no quería discutir más el asunto, así que decidió respetar su decisión por el momento.

—Por supuesto Legolas, yo podría utilizar tus consejos para algunos asuntos… te llevaré de regreso a nuestra habitación. —Aragorn hizo como si quisiera levantar a su amigo.

—¡Tú no harás semejante cosa, caminaré con mis propios pies! —dijo indignado Legolas, dándole una palmada distante y tratando de levantarse inseguro.

—Oh, lo olvidé. Estás bien. —Aragorn sonrió asegurándose de que su amigo no fuera a caer y guiándole a través de la habitación. —¿Dejaste algo aquí que necesitemos llevar con nosotros?

Sólo un pedazo de mi corazón…—pensó Legolas para luego sacudir la cabeza y dirigirse con algo de dificultad hacia la puerta. —No quedó mucho de mi túnica. Estoy seguro de que se ha tirado.

—La batalla es cruel sobre la ropa, mi amigo. —Habló Aragorn tratando de levantar el melancólico ánimo de su amigo.

Legolas se limitó a sonreír tristemente mientras Aragorn le ayudaba a bajar por el pasillo.

Éowyn se precipitó hacia su habitación.

Necesito revisar a Legolas y pedir disculpas por mi estupidez. —Pensaba mientras avanzaba por el pasillo—Titubeó un poco frente a su puerta tratando de decidir qué decir. —¿Le abro mi corazón? ¿Le digo lo mucho que me he llegador preocupar por él en tan poco tiempo? ¿Eso le hará sentirse feliz o incómodo?

Aún indecisa, abrió la puerta y entró. El corazón le cayó a los pies cuando vio la cama vacía.

¿Le habrá sucedido algo? —corrió a través de su habitación hacia el balcón y después al cuarto de baño gritando su nombre. —Después de todo… ¿por qué iba a quedarse después de la forma en la que me comporté? —se reprendió a si misma. —¿Debería ir a buscarlo? —Se puso de pie sintiéndose perdida e indecisa. Su habitación se encontraba vacía, tan vacía como su corazón lo estaba sin él.

Aragorn colocó a su amigo en su cama.

—Te traeré algo de comida del gran salón, Mellon nin.

—Hannon le Estel. Creo que por ahora mis fuerzas están llegando al final.

El elfo lucía desgastado y aún tenía un dejo de tristeza en él.

—¿Qué sucedió entre tú y Éowyn? —preguntó Aragorn con suavidad.

Él suspiró antes de decidirse a admitirlo.

—Desearía saberlo. Lo único que sé es que he perdido mi corazón por ella. —reveló.

Aragorn trató de ocultar su sorpresa. Su amigo nunca había compartido con él sus sentimientos por alguien. Trató de calmarlo.

—Anoche parecía que ella compartía esos sentimientos. ¿Ha cambiado algo?

Legolas se encontraba cansado y herido.

—Por favor, Aragorn, no deseo hablar de eso ahora. Yo realmente estoy muy cansado y hambriento. Eso debe hacerte feliz.

—Lo hace, Mellon nin. Eso también cambia el tema. Volveré con la comida y la bebida. —Aragorn le apretó el hombro tratando de mostrarle su apoyo y luego se dio la vuelta para marcharse.

Legolas solamente atinó a recostarse hacia atrás cansadamente.

Éowyn se aisló en la sala de curación los siguientes días. Había logrado esquivar a Éomer y a Aragorn hasta antes del desayuno del tercer día.

—Éowyn, me has esquivado hábilmente y no me has dejado otra opción más que enfrentarte aquí.

Éowyn se dio la vuelta lentamente para observar a su hermano detrás de ella.

—Si tienes algo que decirme, hermano, vamos a mi habitación y hablemos en privado.

—Tu habitación no es un lugar privado, Éowyn… ¿o es que has olvidado por qué debemos hablar? —Éomer apretó los dientes.

—Eso todavía no es asunto tuyo, hermano. —habló Éowyn tratando de controlarse en frente de tantas personas.

—No te quiero con un elfo, hermana. Él no es uno de tu propia gente. Él ni siquiera es un hombre, no veo un futuro para ti estando con él. Por lo tanto, te prohíbo verlo más.

Éowyn abrió la boca y, por primera vez, se quedó sin habla.

Pensando que por fin tenía la sartén por el mango, Éomer se dio la vuelta dispuesto a irse.

—¿Tú me prohíbes? —habló ahogadamente. —¿Tú me prohíbes? —su voz cada vez fue elevándose más hasta que la mayoría de las cabezas se volvieron a ella.—Tú no sabes nada de lo que está pasando entre Legolas y yo y ni siquiera me molestaré en responder a tu exigencia. —Éowyn se levantó hasta estar a su altura. —Hasta que yo no pueda opinar sobre tus compañías y relaciones, tú harías bien en no hablar de esto otra vez, especialmente en público, hermano. —dijo Éowyn con desprecio y después se giró sobre sus talones y comenzó a caminar con orgullo alejándose de él, dejando a Éomer con la boca abierta.

Un grito traspasó el aire de la mañana.

—¡La almenara de Amon Dîn está encendida!

Aragorn se apresuró a ir en busca del rey Théoden.

—Las almenaras están encendidas. Gondor necesita ayuda.

—Y Rohan responderá. Reúnan a los Rohirrim. —Exclamó Théoden después de una breve vacilación.

Una vez tomada la decisión, la fortaleza se encontraba repleta con los preparativos para partir en dirección a Gondor. Éowyn apenas había captado algunos vislumbres de Legolas, pero incluso esos pocos habían logrado detener su corazón. Él lucía mucho mejor y anhelaba hablar con él, pero nunca parecía tener una oportunidad. Ciertamente, él no había estado buscándola. Su corazón dolió un poco al pensar aquello.

Las salas de curación la mantenían ocupada y se mostró curiosa cuando su tío la llamó a ir al consejo. Se apresuró a ir hacia la Sala del Trono. Una parte de ella esperaba poder encontrarse con Legolas ahí. Entró a la enorme habitación y miró a su alrededor, Éomer se mantenía con los brazos cruzados frente a él y el ceño aún fruncido. Aragorn estaba de pie junto a él y Théoden estaba sentado en su trono. Éowyn se decepcionó al no ver ningún rastro del elfo.

Seguramente Éomer ha tenido que ver con su ausencia. —pensó.

—Éowyn, por favor ven aquí. Necesito preguntarte algo. —Habló Théoden, su voz hizo eco en la casi vacía sala.

—Por supuesto, tío. —Éowyn se dirigió rápidamente hacia él y se inclinó ligeramente—¿Qué desea, mi Señor?

—Éowyn, como tú sabes, nos preparamos para ir en ayuda de Gondor y necesitamos a todos los hombres que sean capaces de sostener una espada.

La esperanza estalló en Éowyn, pero rápidamente se desvaneció cuando Théoden continuó.

—Necesito que te quedes y guíes a nuestro pueblo hasta nuestro regreso.

—Usted quiere decir que cuide a las mujeres y los niños. —Escupió Éowyn.

—Éowyn, eso no es lo que quiero decir. Necesito a alguien fuerte y listo para asegurarme de que nuestro pueblo está protegido mientras no estemos. Tu hermano y yo hemos decidido que eres la opción perfecta para la tarea.

—Tío, no podéis hablar en serio. —habló. —Hemos perdido a muchos guerreros en la última batalla y ahí hay muchos heridos que aún se recuperan, pero no lo harán a tiempo para acompañaros. ¿Por qué no escogéis a uno de ellos? Necesito ir con vosotros y defender nuestra tierra en contra de la oscuridad. Es mi derecho como guerrera de Rohan.

—Eso es lo que pensamos que podrías decir, hermana. —Declaró Éomer.

Éowyn le lanzó una fría mirada antes de que Théoden continuara.

—No hay nadie en que confíe más que en ti, hija de mi corazón.

—Y nadie a quien usted quiera lejos de la batalla. —respondió Éowyn con enojo. —No puedo quedarme nuevamente encerrada, tío. Por favor, encontrar a alguien más a quien confiarle esta responsabilidad. ¡Os lo suplico!

—No hay nadie más, Éowyn. Galoparemos lo más pronto posible y necesitamos la ayuda de todos para estar listos. Sólo puedo irme si sé que dejo las cosas en las manos adecuadas.

—Parece que tengo pocas opciones. —dijo Éowyn al tiempo en que bajaba la cabeza.

—Esta noche tendremos una fiesta en honor a nuestros caídos y para celebrar nuestra reciente victoria sobre la oscuridad. Deseo que estés ahí cuando haga mi anuncio.

—Por favor Éowyn, ninguno de nosotros podría soportar si te perdiéramos también —habló Aragorn.

Éowyn se puso rígida, incapaz de mirar a nadie. Sabiendo en su corazón que ella iría sin importar qué, se dio la vuelta y se marchó de ahí esperando que su silencio diera a conocer la respuesta. No deseaba romper una promesa.

Todos los ojos que se encontraban ahí la observaron marcharse, incluidos aquellos ojos azules que ella no sabía que se estuvieran ahí. A pesar de que Legolas no la conocía desde hacía mucho, se preguntó si alguien además de él sabía que iría a pesar de todo. Tendría que encontrar la manera de hablar con ella.

No puedo marcharme sin saber qué es lo que su corazón siente. —pensó para sí mismo. —También debo hablar con ella acerca de su actual curso de acción. No puedo ir a la batalla con la preocupación de que estará ahí. —Él se dio la vuelta para irse.

Continuará…

Galaxia SH:¡Nada de eso, muchas gracias a ti por leer y tomarte el tiempo de comentar! Para mi es un gusto enorme el poder traducir esta historia y que todos puedan disfrutar de ella ^-^ Si, es que a la pareja al principio no le encuentras "lógica" o se le ve extraña por que ambos prácticamente casi no intercambian palabra en los libros ni en las películas xD pero luego la llegas a ver linda *o* Tanto Legolas como Éowyn son de mis personajes favoritos, como tu lo has mencionado, por su nobleza :')
Y si, a Éowyn aún sigue atormentada por culpa de Grima y eso le impide creer que puede llegar a ser feliz…
JAJA y puede ser ¿eh? En un universo alterno de tu mundo perver tu pudiste ser la amante de Legolas *o* Es que… ¡¿quién no alucina con este elfo tan hermoso? *o* me pongo celosa de Éowyn en este caso JAJA
¡Igualmente un abrazo, espero que hayas disfrutado de este capítulo! ¡Un beso! ^-^

Gillette-x: ¡Muchas gracias por tu review! ¡Me emocioné cuando vi que tenía otro! *o* ^-^ La historia no es mía, le pertenece a Alanic sólo que yo la traduzco al español y la adapto al modo guión *O*
¡Me alegra muchísimo que te esté gustando! Espero que este capítulo te haya gustado también, trataré de ser más ágil a la hora de traducir y editar algunas cosas para poder subir los capítulos más rápido. ¡Un beso y un abrazo muy grandes! ^-^

Nuevamente, muchas gracias a todos por leer y comentar. ¡Un abrazo! ^-^