Clan, Obligaciones… ¿Y Nuestros Sentimientos?
Capitulo 3
Reunión
"… por eso quiero dejar las cosas claras, este matrimonio no es lo que esperaba. De todos los que estábamos presentes aquella noche, pienso que yo era quien menos deseaba o esperaba una unión por conveniencia del clan. Y no es que me desagrade, pero esperaba poder elegir a la persona con quien pasaría el resto de mi vida.
No quiero ser grosero, pero quería y necesitaba que usted supiera mis sentimientos. Creo que estoy enamorado de otra chica y mi único deseo hasta ahora era volver a encontrarme con ella.
Sin nada más que comentarle por ahora, se despide.
Li Shaoran."
Esa había sido la primera carta que había recibido. ¿Quién iba a pensar que las cosas de su matrimonio ocurrieran tan aprisa? Hace un mes y medio, era una chica libre que estaba aceptando el rechazo del joven que siempre le gusto. Días después se enteró que habían escogido a su prometido y que tendría que viajar a Hong-Kong para casarse con él. Entre esos días recibió la primera carta. Él solo le había puestos cosas de él: Su nombre, como era y entre otras lo que le gustaba.
Ahora que lo pensaba detenidamente, la primera carta tenía una caligrafía diferente a las otras y la forma en que se describía era también diferente a como él se hacia mencionar en las otras cartas. –"¿No sería acaso que la primera carta no fue escrita por él?"- era lo más seguro- ni siquiera ella se había atrevido a escribir la primera vez, así que Tomoyo la había ayudado.
Desde eso había pasado un mes y de un de repente toda su vida fue planeada por su padre Fujitaka, y la líder de los Li, Ielan. Tuvieron que esperar hasta las vacaciones, para poder viajar a Hong-Kong. Su hermano pidió permiso en el trabajo, al igual que su padre. Pero el otro acompañante no pudo acompañarlos por motivos personales.
Y ahora ella estaba ahí, frente a la casa y frente a su destino.
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Shaoran estaba sin habla. Desde que había llegado a esa habitación no había pronunciado palabras más que un tímido saludo. Sakura ni siquiera se había atrevido a mirarlo, ya que cada vez que se miraban sentía un dolor que le carcomía el estomago. Shaoran era un joven muy atractivo, tenia que reconocerlo, pero su indiferencia la intimidaba –en algo se asemejaba a las descripciones que él le había dado en las cartas-
La mujer que hablaba era muy hermosa, ya se había presentado como la madre de Shaoran. Mantenía la vista fija en Fujitaka, como si solo con él era importante la conversación.
-¿Si no es ninguna molestia?- pregunto Ielan Li. Sakura escuchó estas últimas palabras, pero no sabía a que se referían. Su padre asintió.
-No hay ningún problema- respondió Fujitaka. Sakura miró a Tomoyo que estaba a su lado, con cara de preocupación y esperando alguna respuesta. La joven comprendió inmediatamente que su amiga no tenía la menor idea de qué estaban hablando.
-Una fiesta en la noche- murmuró rápidamente sin que los demás lo notaran. Sakura asintió y comprendió. Tomoyo siempre había sido igual, podía leerle el rostro como lo hacia con un libro abierto. Todos los presentes se pusieron de pie y comenzaron a salir de la habitación. Sakura apretó sus manos, había llegado el momento de saludar apropiadamente a su prometido.
No fue necesario de que ella caminara hasta él, ya que Shaoran se adelantó en compañía de una joven de cabello largo y negro.
-Soy Li Shaoran- dijo mientras la miraba fijamente a los ojos.
-Soy Kinomoto Sakura- dijo ella con una sonrisa, luego miró a Tomoyo –y ella es mi amiga Daidouji Tomoyo- la joven sonrió y se inclinó levemente a modo de saludo.
-Un placer- la joven que venia con Shaoran sonrió y le golpeó disimuladamente el brazo de Sakura. Ella se inclinó y las saludó alegremente.
-Yo soy Li Mei-ling. Es un placer conocerlas- las chicas sonrieron con mas naturalidad. Por lo menos había alguien en la casa con un poco de alegría, ya que parecía que nadie daba muestras de alegría.
Shaoran se sentía realmente incomodo, la presencia de las dos chicas niponas lo tenia así. Era como si ya se conocieran de alguna parte. Quizás los poderes que Sakura tenía le daban una sensación de melancolía. Al igual que Mei-ling, pensó en Sakura como una chica diferente, en personalidad y físicamente. Pero no le había desagradado para nada la joven que estaba frente a él. Dirigió su vista hacia Tomoyo. Su rostro también le traía cierta familiaridad, pero en esta ocasión no se le podía tratar de los poderes, ya que la joven no tenia poderes mágicos, quizás podría ser que…
-Shaoran- Mei-ling lo sacó de sus pensamientos. –Vamos a mostrarle a Kinomoto y Daidouji la mansión.
-Ésta bien- Respondió él. Ielan entró en la habitación.
-Será mejor que dejen su paseo para mañana, creo que las jóvenes deben descansar y luego prepararse para la fiesta de esta noche- ninguno fue capaz de contradecirla. Tomoyo y Sakura fueron guiadas a sus habitaciones, ante la mirada seria de Shaoran.
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Sus pasos se dirigieron hasta la entrada de la casa. Miró la gran mansión con una sonrisa en la cara. -¿Que expresión pondrían ella cuando lo viera? La última vez que se vieron no fue en las mejores circunstancias, pero quizás ella no lo recordaría por ese precio. ¿Y su familia? Nunca nadie lo había visto, él solo había tenido contacto por carta y teléfono con la líder del clan Li. La mujer que lo acompañaba se adelantó y lo miró.
-¿Sucede algo malo? Eriol-
-No es nada- volvió a sonreír. La puerta principal se abrió y vio que una mujer lo observaba.
-Lo estábamos esperando, Hiragisawa- él pudo sentir la fuerte presencia de aquella mujer. Después de todo, aunque ella fuera del clan "inferior" seguía siendo descendiente de Clow Reed.
-Es un placer estar aquí-
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Sakura no pudo conciliar el sueño de la tarde. Aunque la señora de la casa le había sugerido que durmiera un rato, fue imposible. La sensación de estar en una casa diferente, en un país diferente y con personas diferentes, la colocaba nerviosa. Se dio una y mil vueltas en la cama, hasta que finalmente se levantó y caminó hacia el balcón. Las cortinas comenzaron inmediatamente a moverse, después de que ella abrió la ventana. Era agradable y refrescante, a pesar de las extremas temperaturas que había en ese país. Se detuvo a mirar el jardín. Era muy amplio y con una elegante decoración de flores, que rodeaban la casa y mostraba un camino de ladrillos, por donde uno podía pasear.
Justamente vio a una pareja que paseaba. Los reconoció inmediatamente, era Shaoran y Mei-ling. Al parecer los dos siempre estaban juntos. "quizás mei-ling, era la chica de la cual Shaoran estaba enamorado"- sonrió –"Era lo mas probable"- los siguió con la vista, mejor dicho "lo" siguió con la vista. Shaoran realmente era un chico guapo, sus ojos denotaban una expresión extraña: tímida y a la vez amenazante. Extraña y atrayente combinación.
Shaoran se volteó y comenzó a mirar un punto sin perderlo de vista. Sakura lo observo con mas atención, por un momento se puso nerviosa –"esta mirando hacia aquí"- no eso era imposible, por que miraría hacia la habitación de ella. Su mirada parecía estar sobre la suya, lo que la colocó nerviosa. –"esta mirando hacia aquí"- pensó, pero no pudo apartarla. El influjo que creo sobre ella parecía estar atrayéndola y devorando con su mirada.
-¿Sakura?- la voz de Tomoyo la distrajo e hizo que perdiera el contacto visual con Shaoran. Se volteó a mirar a su amiga. -¿Qué haces?- preguntó mientras se acercaba a ella.
-Nada- respondió incomoda, de alguna manera no quería que Tomoyo viera a Shaoran o siquiera pensara lo que ella estaba haciendo. –"¿Porqué?"- se preguntó, pero no alcanzó a responderse por que cuando lo notó Tomoyo ya estaba observando el jardín, lo que hizo que perdiera la concentración y se colocara más nerviosa que antes. –"¿Qué importaba que Tomoyo viera a Shaoran?" acaso no era normal que sintiera cierta atracción por el chico que se convertiría en su esposo"-
-Así que estabas observando a Li-san – la sonrisa burlesca de Tomoyo hizo que todos los pensamientos de Sakura se fueran abajo.
-No es lo que crees- se apresuró a contestar.
-No tiene que apenarte, Sakura. Después de todo él es un chico muy atractivo- la vista de Tomoyo estaba sobre Sakura, pero sus pensamientos maquiavélicos estaban en otro lugar y planeando quizás que.
-No lo digas de esa manera- protestó una muy apenada Sakura.
-Es una suerte que el joven Yukito no haya podido venir- Tomoyo sonrió maliciosamente.
-Tomoyo…
-Esto realmente resultara divertido- se tapó la boca con la mano y comenzó a reír.
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Shaoran miró por la ventana de su habitación. -"y pensar que solo una cuantas paredes lo separaban de su nuevo destino, su prometida"- hace unos momentos cuando paseaba con Mei-ling, Sakura los estaba observando. ¿Qué pensaría de él? Después de sus cortantes cartas no creía que fuera el mejor hombre del mundo.
Mei-ling le había sugerido que hablara con ella para así salir de cualquier duda y malentendido. Pero cada vez que estaba frente a ella se sentía extraño, hasta el punto en que su respiración se cortaba y su fuerza de voluntad lo abandonaba. Permanecía callado y solo hablaba con oraciones cortas. -Hola, si, no-
-Shaoran- Mei-ling entró sin avisar a la habitación, lo que ya era normal.
-Mei-ling, cuantas veces te he dicho.
-"Golpea la puerta antes de entrar"- se burló la chica –lo sé, pero es urgente, así que no me distraigas. Tu madre te ésta esperando. Llegó el otro líder y quieren que te reúnas con ellos en la sala.
Cuando Shaoran llegó hasta la sala, Sakura y Tomoyo ya estaba ahí. Todos observaban a un joven casi de la misma estatura de Shaoran y con cabellos y ojos azulados.
-Soy Eriol Hiragisawa, es un gusto estar aquí- los chicos le sonrieron, menos Shaoran que sintió una extraña sensación de rechazo al estar ahí reunidos.
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La puerta de la estancia se abrió y una joven de cabello largo corrió hacia la mujer que estaba sentada frente a la ventana.
-¡Ya han llegado!-
-¿Quiénes?-
-Los jefes de los clanes de Clow Reed. Al parecer los elegidos ya han sido señalados-
-Así que piensan en seguir con la descendencia del clan-
-¿Qué aremos?-
-El descendiente de Clow es una amenaza, pero no daremos ningún paso en falso. Por ahora solo los vigílalos y avísame cualquier avance- la chica asintió y salió de la estancia. La mujer se levantó de su sofá y camino hasta apoyarse en la ventana. –Clow ¿es ésta tú respuesta?-
Continuara…
