Una acotacion... soy Melanie!!, por si interrumpo y me dicen algo mis personajes
LA USURPACION
Capitulo 4
-Tenemos un gran problema- exclamó Inutaisho paseándose de un lado a otro con unos papeles en la mano, ambos hijos solo leían los documentos que les entregó su padre, los tres tenían la cara pálida, era la peor situación en la que Taisho Corporation se había encontrado, al parecer uno de los camiones que transportaba un pedido de cerámica muy costosa había sufrido un accidente, pero no era tan fácil recuperar lo invertido, ya que no contaban con tanto capital para comprar mas cerámica de la que el cliente pedía.
-Estamos perdidos, ahora que vamos a hacer- dijo Inuyasha levantándose con brusquedad y arrojando los documentos del contrato del pedido, los tres estaban mas que desesperados, no sabían que debían de hacer, para ellos todo se había perdido, sin embargo Aome tomo los papeles que estaban en el suelo, los cuales había tirado Inuyasha.
-Disculpen… aquí dice que tenemos veinte días para entregarlo, pero si explicamos que ocurrió el accidente quizás ganemos tiempo- expuso Aome con tranquilidad, sin embargo Inuyasha le dirigió una mirada fulminante que la hizo temblar por un momento.
-Tiempo ¿para que?... ¿Qué no te das cuenta que no hay capital para comprar de nuevo el materia?- grito Inuyasha desesperado, pero Sesshoumaru se puso delante de su esposa para que su hermano menor se detuviera ante su tono.
-Si lo se, pero perdiendo el control no solucionaras nada- reclamó Aome sacando todas las agallas que guardaba para enfrentarse a ese hombre que la amenazaba con solo mirarla, sin embargo Sesshoumaru no se alejaba, permanecía delante de ella, para protegerla.
-¿Qué es lo que propones Kikyo?- preguntó Inutaisho acercándose un poco, Aome lo miro y sonrió con ternura, algo que no se esperaban los Taisho, la joven tomo un bolígrafo se sentó y los miro con determinación.
-Podemos explicarle al cliente la situación para ganar un poco de tiempo, así podremos conseguir un préstamo, ya sea a un banco o bien, conseguir un socio millonario, así obtendríamos lo necesario para volver a comprar todo y terminar con el pedido- explicó Aome con tranquilidad, los tres hombres se quedaron atónitos ante lo rápido que pensó Kikyo en ese plan, jamás había mostrado tal interés en la empresa y por solucionar los problemas. (claro ue no, su intelecto de KIkyo es un poco profugo ¬¬!!)
-Bueno es una idea brillante, sin embargo no podemos pedir un préstamo al banco, ya que aun estamos pagando una deuda de Inuyasha, así que solo nos queda encontrar a un socio- dijo Sesshoumaru fríamente volteando a ver a Inuyasha quien no dejaba de ver con furia a Kikyo, aun no podía creer el cambio de esa cínica mujer.
-No se preocupen… buscando en Internet podremos encontrar una persona que desee asociarse con nosotros- respondió Aome escribiendo una dirección que recordaba por que había trabajado ahí de niñera cuando tenia diecisiete años, era una familia con mucho dinero y prestigio que le encantaba la cerámica –Pero creo que estas personas nos ayudaran- dijo entregándole la dirección a Sesshoumaru que sonrió ante el cambio de Kikyo.
-Voy ahora mismo, padre ponga al tanto a nuestro cliente, mi esposa y yo iremos por el socio… ah Inuyasha, tu pon al tanto a los obreros- ordeno Sesshoumaru tomando a su esposa de la mano, Aome solo sonrió ante el brillo de alegría del señor Taisho que veía a su hijo mas contento que nunca. (Y que hombre no le gustaria una esposa como mi linda Aome?? -!!)
-Que gran idea Kikyo, no sabíamos que te llamaba la atención los problemas de la empresa, pero estábamos equivocados- exclamó Inutaisho antes de salir de la sala de juntas seguido por su hijo menor que no dijo nada.
-Sesshoumaru, no puedo ir contigo- dijo Aome deteniéndose frente al volvo color bronce, su esposo frunció el seño, pero Aome solo miro el vehículo, no se había dado cuenta de que esa familia se daría cuenta de que ella era Aome Higurashi y no Kikyo Taisho, algo que no le convenía para nada, sin embargo, el apuesto Taisho solo la tomo del brazo y la hizo subir al auto.
-Vamos Kikyo, tu deberás ayudarme, ya que tu recomendaste a esas personas- advirtió Sesshoumaru echando a andar el automóvil, sin embargo Aome se moría de nervios, no sabia como iba a reaccionar la señora McAlone al verla con Sesshoumaru y con otro nombre, pero debía de ayudarlos, tenían la esperanza depositada en ella.
-¿Qué deuda tiene Inuyasha con el banco?- preguntó Aome con cierta curiosidad sorprendiendo a su supuesto esposo quien la miro atónito ante la pregunta, no había duda, Kikyo había cambiado para bien y eso más que agradarle le emocionaba a Sesshoumaru, tomo la mano delicada y suave de la mujer que estaba a un lado de él, ante el contacto pudo percibir los nervios de su esposa, así que llevo su mano a sus labios y le deposito un beso en ella. (Ahh!!! ke romantico -!!)
-Deudas de juego que no supo manejar mi hermanito, pero creí que no te interesaba, nunca te habías preocupado por la empresa- respondió Sesshoumaru sin desviar la mirada de la carretera, el sonrojo en las mejillas de su amada hizo que su corazón diera un vuelco, se sentía como un adolescente tratando de conquistar a la joven mas seria y tranquila del colegio y era extraño por que Kikyo no le había despertado eso antes, sentía pasión y deseo, pero nunca la necesidad de protegerla y brindarle todo el amor que tenia para que ella se sonrojara de esa manera.
-Si lo se, pero estoy intentando cambiar, creo que no he sido una mujer muy buena… pienso ser una buena esposa y sobre todo apoyarte cuando mas lo necesites- dijo Aome mirando a través de la ventana, rezaba por que los señores McAlone no la reconocieran, por que si lo hacían estaría perdida y hasta podría ir a parar a la cárcel.
-Buenos días señores Taisho- saludo una mujer madura al abrirle la puerta, al parecer los McAlone habían cambiado de ama de llaves, al entrar pudo notar lo cambiada que estaba la casa, tenia mas color y unos cuadros preciosos a través del pasillo, apretó el brazo de Sesshoumaru que caminaba junto a ella y él puso su otra mano para intentar tranquilizarla un poco, estaba muy tensa y no sabia por que. (Aclaracion/: La ama de llaves de los McAlone sabe que son los señores Taisho por que se anunciaron antes de llegar)
-Buenos días- saludo un hombre de estatura imponente, era tan alto como Sesshoumaru, su cabello negro sostenido en una coleta pequeña, la sorpresa en el rostro de Aome se hizo visible y pronto se alegro de ver al joven de mas o menos veintiocho años que sin previo aviso de acerco a él.
-Tsuikotsu… te recuperaste- exclamó Aome tocando la mejilla del joven y con lagrimas en los ojos sonriendo con euforia, se sentía tan feliz de ver al hijo mayor de los McAlone levantado de su cama. Ambos hombres estaban atónitos ante el comportamiento de la mujer, el joven McAlone tardo un poco en reconocerla, pero por fin recordó su rostro.
-Si… eres tú, el ángel que cuido de mí- respondió Tsuikotsu abrazándola con cariño, Sesshoumaru estaba frente a ellos viendo la escena con la sangre hirviéndole de coraje al ver a su esposa abrazada de otro hombre, apretó los puños y trato de contenerse las ganas de golpearlo, tenia que recordar que necesitaban de él para salvar la empresa.
-Sesshoumaru, él es Tsuikotsu McAlone- se dirigió Aome con cariño hacia el apuesto Taisho que ahora era su esposo, ambos se dieron la mano en signo de aprobación- Te conté que trabaje aquí, me toco cuidar de él cuando estaba enfermo, tenia hipotermia debido a los cambios bruscos de temperatura, pero cuando me fui aun estaba muy enfermo- explicó la joven abrazando el brazo de Sesshoumaru, parecía que le daba a entender a Tsuikotsu que él era algo importante para ella.(Demaciado importante -!!)
-Es cierto… jamás me dijiste tu nombre- dijo el joven McAlone invitándolos a pasar al jardín para tomar un té –Yo te decía ángel, pero cuando iba a preguntarte tu nombre, ya no regresaste, dime ¿Qué es lo que ocurrió?- preguntó Tsuikotsu sentándose en la mesa blanca seguido por la pareja.
-Tsuikotsu… no he venido a hablar de mi, mi esposo y yo hemos venido a proponerte que formes parte de la Taisho Corporation, se que suena algo drástico, pero estamos buscando un socio que desee invertir en el negocio de la cerámica- dijó Aome con tranquilidad pero en su interior temblaba como una gelatina, movía mucho los dedos y los entrelazaba entre si.
-Le aseguro que es una buena empresa, llena de prestigio y honestidad- puntualizo Sesshoumaru tomando a su esposa de la mano para tranquilizar un poco sus nervios, Tsuikotsu miro a la pareja Taisho y dio un suspiro.
-Lo siento, pero no puedo asociarme con ustedes, tengo un contrato en el extranjero y tendré que viajar constantemente, además supe del accidente que tuvo su camión donde transportaba un pedido importante… lo único que puedo ofrecerles es un préstamo, me lo pagaran cuando sea entregado el pedido y prospere bien la empresa… -Volteo a ver a la joven Aome –Tómenlo como un agradecimiento hacia usted señora Taisho- dijo el joven levantándose de la silla y entrando a la casa por su chequera.
-Kikyo… ¿Me puedes explicar lo que paso hace un momento?- reclamó Sesshoumaru apretando la mano de Aome que lo miro con miedo, estaba celoso, lo podía ver en sus ojos dorados que estaban mas bellos que nunca, pero desprendían furia y enojo, algo que la asustaba.(y a quien no niña linda?? O.o!!)
-Te lo explicare en casa… no desconfíes de mi- respondió Aome volteando hacia la casa viendo que Tsuikotsu ya regresaba, la mirada del joven McAlone se enfrascaba en el rostro de la mujer que tenia enfrente, para él siempre había sido bella y hasta se había prometido casarse con ella cuando se recuperara de la hipotermia, pero verla tomada de la mano de aquel hombre le producía celos y coraje, era imposible que se casara con él, ahora estaba casada y quizás hasta tendría hijos con su esposo.
-Aquí tienen… un millón de dólares, que me podrán pagar en mensualidades de cuarenta y dos mil dólares, si no me encuentran deposítenlo a esta cuenta- explico el joven McAlone entregándole una tarjeta a Sesshoumaru y el cheque, después de hacer lo necesario, Aome y Sesshoumaru se despidieron de Tsuikotsu quien no dejo de ver a la dulce mujer que años atrás lo había cuidado tan bien.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
-Ya se tardaron mucho- dijo un joven caminado de un lado a otro mirando constantemente el reloj en su muñeca, ya era la una de la tarde y su hermano mayor había salido junto con su esposa desde las diez de la mañana, el mas joven de los Taisho aun no entendía aquel cambio en Kikyo, parecía ser otra, mas atenta, mas inteligente y sobre todo mas cuerda, a pesar de que era su amante de la esposa de su hermano, odiaba que esa mujer fuese tan cínica, él al igual que su padre no habían aceptado el matrimonio de Sesshoumaru con Kikyo, sin embargo ahora era diferente, se veía mas reservada, con mas clase y sobre todo esa mirada reflejaba mas cosas que un espejo, podían ver cuando esta feliz o nerviosa, algo favorable para una relación amorosa, Sesshoumaru se veía feliz y casi no discutía con Kikyo.
-No te preocupes Inuyasha… pronto llegaran- dice el señor Taisho revisando el diario, parecía tan tranquilo, casi podría decirse que no le preocupaba la situación de la Taisho Corporation, sin embargo, cuando Inuyasha iba a reclamarle la puerta de la oficina se abrió dejando entrar a la pareja de Taishos.
-Tenemos el préstamo- dijo Sesshoumaru con amargura volteando a ver a su esposa quien solo revisaba unos documentos del contrato, la mirada dorada de Inuyasha pudo percatarse de la tensión entre los dos, pero no era como otras veces, ella estaba nerviosa aunque intentaba disimular.
-Muy bien… entonces haré el pedido inmediatamente- respondió Inutaisho saliendo de la oficina, seguido por Inuyasha que ya suponía que Kikyo pelearía con Sesshoumaru otra vez, pero antes de salir volteo a ver a Kikyo, tenia lagrimas en los ojos, parecía que estaba triste, su mirada se veía angustiosa y llena de miedo, pero miedo ¿Por qué?, no le temía a Sesshoumaru, ni a él, entonces a ¿Qué? Al salir Inuyasha, Aome volteo a ver a Sesshoumaru que no decía nada pero si le dirigía una mirada cortante y fría, dio un suspiro y dejo a un lado los papeles que estaba revisando.
-Antes de que digas algo… te quiero decir que esperes a que estemos en casa, no queremos que haya un escándalo aquí o ¿si?- dijo Aome con tranquilidad, pero Sesshoumaru endureció mas las facciones de su rostro y se acerco a ella de manera aterradora, la tomo del brazo con brusquedad y la miro lo mas fríamente posible, Aome solo pudo quejarse en silencio, ya que sabia muy bien lo que a Sesshoumaru le molestaba tanto.
-Vamonos entonces, necesito que me expliques lo que paso en esa casa- ordeno Sesshoumaru jalándola hacia fuera, a pesar de que Aome se trataba de liberar de la fuerte mano de su supuesto esposo, le resulto en vano, ese hombre estaba tan furioso que la joven temía que hiciera una barbaridad, así que solo dejo que la condujera hacia su automóvil –Súbete- dijo con brusquedad haciéndola hacia delante para quedar frente al volvo color bronce que le pertenecía a Sesshoumaru.
-Puedo conducir el mío, además no veo por que me tengas que tratar así- reclamó Aome con la voz temblorosa abordando su automóvil color carmín, al entrar solo suspiro profundamente y por el retrovisor se percato que Sesshoumaru también abordaba su vehículo, encendió el motor y se fueron a la casa de los Taisho, las piernas no dejaban de temblarle a la joven Higurashi que casi estaba segura que le reclamaría por lo que había pasado con Tsuikotsu, pero ¿Qué podría hacer para convencerlo de que no había nada entre ellos?, aparcó enfrente de la mansión y recargo la cabeza en el respaldo del asiento, cerro los ojos y trato de sacar valor de sus entrañas.
-Kikyo… baja ya- ordeno el apuesto hombre abriendo la puerta del automóvil, Aome volteo al instante quedando a pocos centímetros del rostro de Sesshoumaru que la miraba con rabia, la tomo del brazo fuertemente y la hizo bajar del vehículo, la joven frunció el seño y por fin se revelo.
-Basta Sesshoumaru, no voy a permitir que me trates así, si deseas hablar, te espero en mi recamara- advirtió Aome tomando el bolso, entro en la casa y sin mirar atrás subió las escaleras para entrar después a su habitación, seguida por el imponente hombre de cabellos plateados que no espero a que cerrara la puerta para entrar.
-¿Qué relación tienes con ese tal Tsuikotsu?- preguntó molesto Sesshoumaru tomándola de los hombros y zangoloteándola fuertemente, Aome no podía creer que fuese tan violento cuando se enfurecía, incluso se aterro de verlo así, él siendo tan dulce y atento ahora era un verdugo y Aome era su victima, quizás la mas asustada del mundo.
-Por favor Sesshoumaru… me lastimas- dijo Aome intentando librarse de sus manos que lastimaban sus brazos, pero fue inútil –No hay nada entre el joven McAlone… ya te dije que trabaje en esa casa a los diecisiete años- explicó la mujer con lagrimas en los ojos, sin embargo Sesshoumaru la jalo para acercarla mas a él, quedaron a pocos centímetros el uno del otro, los ojos de Aome se enfrascaron en los de él.
-Kikyo… ¿Por qué no me dejas hacerte el amor?- preguntó Sesshoumaru casi en un susurro, aunque su mirada seguía siendo asesina –Es por él ¿verdad?- supuso el hombre apretando mas las manos sobre los brazos de la joven que solo gimió ante el dolor que sentía al recibir aquel maltrato pero frunció el seño, sentía como si la hubiesen apuñalado, se armo de valor y lo miro con furia.
-No Sesshoumaru, es por que… por que no puedo- dijo casi gritando bajando la mirada, para Sesshoumaru era sincera, pero ¿Por qué no podía?- Por favor Sesshoumaru… no quiero hacerte daño- susurro Aome entre sollozos, pero las palabras de ella lo aturdían a él, quien no entendía lo que pasaba con su esposa, ella siempre había sido decidida y antes de pensar en los demás, veía la forma de beneficiarse ella misma.
-Kikyo… déjame hacerte feliz- murmuro el joven Taisho aflojando las manos y besando el cuello de la joven que solo abrió los ojos castaños ante aquellos labios que no hacían más que empeorar su situación, los brazos de Sesshoumaru la rodearon, ella podía sentir el calor que emanaba ese cuerpo perfecto de aquel hombre tan cariñoso y aunque trato de resistirse, su cuerpo la traicionaba, con cada roce de los labios de Sesshoumaru, ella caía mas y mas, perdía el control. Pero cuando sintió que Sesshoumaru tocaba su parte mas intima dio un salto y se alejo lo mas rápidamente posible de él, dejándolo atónito y lleno de deseo.
-Lo siento Sesshoumaru… si me dejas explicarte, Tsuikotsu estaba muy enfermo cuando lo conocí y cuando trabaje en esa casa tenia que cuidarlo a él y a sus hermanos, pero no paso nada entre él y yo… creeme por favor-explicó Aome nerviosa mientras Sesshoumaru la observaba, era evidente que estaba nerviosa por la forma en que movía las manos y la vista de un lado a otro, el joven Taisho esbozo una sonrisa, era fascinante para él aquella mujer tan distinta a su esposa, tenia la apariencia idéntica de Kikyo, pero definitivamente era totalmente distinta, esta era tímida y reservada mientras que la otra era descarada y atrevida, le encantaba esta nueva Kikyo y no descansaría hasta hacer que lo amase con locura y pasión, que lo deseara como él la estaba deseando a ella.
-Muy bien Kikyo… pero no deja en claro por que no me habías dicho que trabajaste en esa casa- respondió Sesshoumaru relajándose un poco, pero el rostro de la joven palideció, Aome se dio cuenta que lo había echado a perder nuevamente, pero tenia que pensar rápido para responder sin comprometerse, las manos dejaron de moverse, estaba paralizada, desvió la mirada y vio una fotografía enmarcada de Kikyo, parecía tan segura de si misma, tan despreocupada, tan distinta a ella, aquella timidez e inseguridad eran muy notables.
-Es que no me gusta recordar mi vida antes de conocerte- respondió con la voz temblorosa dando unos pasos hacia atrás, pero el hombre se acerco a ella, ya no tenia aquella mirada fría, mas bien volvía a él el deseo por ella, sin pensarlo dos veces, Sesshoumaru la tomo de los brazos y la atrajo hacia si, sus labios de ambos quedaron muy juntos, la respiración de Aome se tornaba entrecortada, la sola presencia de aquel apuesto hombre provocaba un sin fin de sensaciones dentro de ella. (A mi tambien me provocaria muchisimas emociones tener al guapisimo Sessho conmigo .!!)
-Kikyo… te deseo tanto- susurro Sesshoumaru para después besarla con suavidad, Aome recibió el beso algo temerosa –Me encanta que seas así, que te dejes querer- murmuro para después besarla mas y dirigiéndola hacia la cama que estaba en la habitación, con mucho cuidado la tomo en sus brazos y la recostó, sin dejar de besarla, Aome sabia muy bien que no debía dejarse llevar, que no era su esposo, que él era ajeno, pero sentirlo tan cerca, poder saborearlo hacia que sus instintos mas primitivos salieran deseando entregarse a él. Las manos de Sesshoumaru se deslizaron a través de la ropa de Aome que gimió ante el contacto, pero cuando desabrocho el sostén y toco sus pezones ya erectos se sintió en el paraíso, trataba de luchar contra lo que estaba sintiendo, pero no podía, ya no, así que opto por dejarse llevar, dejarse querer por aquel hombre tan cariñoso, pero el sonido de la puerta hizo que ambos regresaran a la realidad, Aome se levanto de golpe y abrocho su sostén mientras que Sesshoumaru maldecía en silencio y se levantaba para abrir la puerta que en ese momento fue su peor enemiga.
-Señor… la señora Kikyo tiene una llamada- dijo Ayame sosteniendo el teléfono inalámbrico en las manos y hablando con respeto hacia el imponente hombre frente a ella, pero la mirada del joven Taisho era mas que fulminante, quería destruir todo lo que tenia enfrente, pero trato de controlarse, paso sus dedos entre sus cabellos plateados y suspiro para darse la vuelta y mirar a su esposa de frente, estaba muy sonrojada y bajaba la mirada como si fuese un delito penalizado lo que habían hecho, Sesshoumaru no podía explicarse aquella reacción, era algo tan misterioso viniendo de su esposa.
-Kikyo… Ayame dice que tienes una llamada- dijó Sesshoumaru, así que Aome se acerco y tomo el auricular después de dar las gracias a la joven pelirroja que asintió para después irse y cerrar la puerta tras ella, la nueva actitud de Kikyo era la de otra persona, pero ¿Quién podría ser?, Sesshoumaru no se creía mucho aquel cuento de que su esposa quería cambiar así como así, la observaba como caminaba, la forma que movía sus labios, sin embargo no podía ser otra persona mas que Kikyo, eso era algo que tendría que descubrir.
CONTINUARA
bueno aqui estuvo el capitulo, espero que lo hayan disfrutado...
SESSHO: Pues yo si lo disfrute... (miradas picaronas para Aome)
AOME: (sonrojada) Creo que estuvo muy lindo.
INUYASHA: (enojado) Si claro Sesshoumaru, eres un aprovechado...
KIKYO: (¬¬!!)
MELANIE¡¡Chicos por favor comprotense!!
SESSHO: Claro... con una condicion...
MELANIE: (Ò.ó??) cual??
SESSHO: Que no te tardes mucho en la escena donde Aome y yo...
AOME¡¡¡¡SESSHOUMARU!!!!... (O.O!!!)
INUYASHA: No seas tan pervertido...
SESSHO: Mira quien lo dice... tu eres el amante de mi... "esposa" y en mi propia casa.
INUYASHA: Es que le doy lo que tu no (sonrisa cinica)
SESSHO: Por mi quedatela... yo me quedo con Aome
MELANIE¡¡chicos... la unica que decide eso soy YO (ò.Ó!!)
NARAKU: Lo siento se me hizo tarde, tuve que lavar el auto...
KIKYO: No te perdiste de mucho, la melanie dijo que es dueña de nuestro destino (¬¬!!)
MELANIE: En este fic si Kikyo y no me hagas enfadar por que te puede ir muy mal (miradas fulminantes para Kikyo)
INUYASHA: (Poniendose entre Kikyo y yo) Por favor Melanicita, no te enojes...
SESSHO: (Dandome su espada) Toma Melanie... matalos a los dos
MELANIE: XD jijijiji
AOME: Melanie... se supone que tienes que ser neutra en tus fics... al menos eso me prometiste...
MELANIE: Tienes razon (bajo la mirada y devuelvo la espada)...
SESSHO: Hay Aome le quitaste lo divertido a esto...
MELANIE: Bueno (respiro profundamente) creo que estoy mejor...
SESSHO: Eso espero, que todos quieren que continues este fic lo mas pronto posible... a mi me encanta trabajar con Aome (miradas picaronas para Aome quien sonrie y se sonroja)
MELANIE: Esta bien Sessho, prometo que no me tardare mucho (-!!)
AOME: Lectoras y lectores... no olviden visitar los demas fics de nuestra autora Melanie... son: "LO QUE NOS UNIO", "MI CORAZON PUEDE CAMBIAR" y la mas reciente "CAMBIANDO DE VIDA" (-!!)...
MELANIE: Gracias Aome... Bueno ahora si me despido esperando verlos pronto, cuidense mucho y recuerden dejar reviews con sus opiniones, demandas, asesinatos, reclamos, felicitaciones, regaños, golpes, reproches, juicios, demandas, criticas, recordadas de mi mamá, aclaraciones, insultos, etc.
TODOS: (excepto Kikyo) ¡¡Adios!!
