La Gran Búsqueda de los Alicornios
Autor original: RHJunior.
Traducción: Qin the Kirin
Capítulo 4:
Las nuevas princesas estaban actualmente alojadas juntas en la torre este, en habitaciones normalmente reservadas para diplomáticos y realeza visitante de otros reinos. Las suites era espaciosas… la más pequeña podría haber alojado completamente La Boutique Carrusel con espacio de sobra… y todo estaba lujosamente amueblado. Pero todo ese lujo no estaba haciendo nada para relajarlas en lo más mínimo. La sorpresa de su metamorfosis ya había pasado, con la ansiedad tomando su lugar. Ahora que habían tenido tiempo de sentarse a pensarlo, el estrés hacia que se comportaran de forma cada vez más errática. Después de todo en las últimas veinticuatro horas sus vidas, su conocimiento de cómo funcionaba el mundo y hasta el des sus propios cuerpos había sido puesto de cabeza. Cada aspecto del cambio había traído con ellos infinidad de preguntas que hacer y nadie que se las responda.
Para no hacer el cuento largo, las mane six se empezaron a poner como locas. (1)
Las seis se reunieron… o más bien se amontonaron en la suite de Twilight Sparkle. Despidieron a los sirvientes y ahora estaban dispersas por todo el dormitorio, preocupándose y estresándose de la forma más adecuada para cada una. A Twilight le había dado por caminar en círculos por la habitación, mientras murmuraba para sí misma. Rainbow Dash cada vez más nerviosa, volaba de percha en percha y alternándolo con mirarse en alguno de los múltiples espejos de la habitación como si buscara algún defecto o mancha y haciendo el visco tratando de ver la punta de su propio cuerno. Rarity y Applejack se conmiseraban la una a la otra sobre los destinos de su granja y boutique. Fluttershy no había parado de decir -oh cielos, oh cielos, oh cielos- por la última media hora. Incluso Pinkie Pie se veía tan nerviosa como una potrilla de edad escolar sentada afuera de la oficina del director. (2)
La puesta de la habitación se abrió y la Princesa Luna entro por ella. Su crin estaba ligeramente desordenada, había bolsas bajo sus ojos y por alguna extraña razón una pantufla de conejito cubría su casco posterior izquierdo. Fue cuando ella se dio cuenta y se lo quito de una patada algo molesta. -Buenos días, mis pequeños ponis- comenzó a decir, mientras su boca se curveaba hacia arriba en una sonrisa. -No, eso ya no es correcto ¿no es así? Debería de decir, Buen día, mi nueva familia. – era evidente que ella sentía mucho placer de decirlo. -Sentimos mucho el haberos dejado solas durante tantas horas, pero… - se detuvo a bostezar. -Disculpen me... pero hay muchos asuntos de estado de los que hay que encargarse debido a todo esto. – además, he estado despierta por casi veinticuatro horas y me estoy muriendo de sueño, pensó para sí misma. Y esas cuatro horas de sueño no me ayudaron nada. Condenada falsa alarma sobre las babosas... -Nosotras… es decir Celestia y Yo… estamos seguras de que tendréis muchas preguntas...-(3)
Las compuertas se abrieron con eso. Todas se juntaron a su alrededor como una parvada de frenéticos patitos, tratando de hacerse oír sobre las demás. -¡DETENEOS!- Grito al final. El piso tembló con la fuerza de su voz. Todas saltaron hacia atrás un paso.
Se escuchó un ligero -iip- salir de algún pony, después silencio. -ejem. disculpen- les dijo Luna. -¿Quizás deba comenzar por responder las preguntas que es más probable que hagan por adelantado? -
-Rainbow Dash, Fluttershy, Twilight Sparkle: hemos hecho arreglos para cubrir vuestros deberes en Ponyville con remplazos temporales; Bibliotecaria, Cuidadora de animales y especialista en el clima. Vosotras entrevistareis candidatos permanentes para esos puestos cuando os sea posible; de forma que solo se enviara a quien cubra vuestras expectativas.
-sin embargo, ejem. No hay prisa por elegir una nueva bibliotecaria hasta que se construya una nueva biblioteca para Ponyville y que esta sea abastecida.
-Ya hemos enviado sirvientes a traer vuestras pertenencias al palacio y a escoltar a las mascotas también. Con excepción de la casa de Rainbow Dash; un equipo de Pegasos ya están trayendo vuestra casa de nubes hacia aquí. Fluttershy, no temas, tenemos espacio más que de sobra para tu jardín zoológico [1]. – las tres aludidas dejaron escapar un suspiro de alivio.
-Querida Rarity, vos aun sois dueña del tu negocio, pero te sugerimos amablemente que de aquí en adelante vendas tu moda a través de un apoderado o bajo un alias... a menos que deseéis ser acusada de usar vuestra posición Real para sacar injusta ventaja. - Luna levanto de inmediato un casco, deteniendo cualquier objeción. -sabemos que este es un trago amargo, también sabemos que vos no seríais feliz preguntándote ¿si vuestro éxito no fue justamente obtenido? - Rarity arrugo el ceño pensativa, pero al final no discrepo.
-Noble Applejack...- aquí la princesa de la luna hizo una pausa. -sabemos de vuestras profundas raíces con vuestra tierra y familia y sabemos que vuestro corazón duele por la idea de ser alejada por vuestros deberes reales. Pero no será para siempre; vos seréis capaz de ir y venir a vuestro gusto una vez que todo se haya asentado. Y cuando vos no podéis estar con ellos, como una princesa vos podéis enviarles dinero y espaldas fuertes que ayuden a sobre llevar la carga. Vos no los habéis abandonado; pero se ha movido a un lugar donde puede ayudaros desde lejos. – los ojos de Applejack se llenaron de lágrimas, pero al final asintió.
-y si, va a haber una coronación- termino de decir Luna. -usareis un vestid muy lujoso, caminaran por el pasillo, dado que sois seis lo harán todas juntas, mi hermana hará bla, bla, bla, les presentamos a vuestras princesas, bla, bla, bla le pondrá vuestra tiara, pasearan el carruaje, saludando a los ponis y se acabó. No tiene caso ni preocuparse. - Luna descarto todo con un giro de los ojos y el agitar de una pezuña. -Ya hemos avisado a sus familias; llegaran al palacio en dos o tres días y se quedaran en las suites de invitados para la coronación y las celebraciones que seguirán. -
Pinkie se animó al oír eso. -¿Quieres decir que habrá una fiesta?-
Luna sonrió. -una o dos- después agrego. -y les doy mi palabra real de que solo una o dos serán como la Gran Gala del Galope. - todas sonrieron incómodamente. - ¿Eso cubre todas las preguntas? - todas murmuraron entre ellas, pero al final asintieron. - ¿En verdad? ¿Están seguras? – nuevamente, las nuevas princesas se miraron entre ellas, luego a luna y finalmente asintieron. -esplendido. Si alguna me necesita, voy a estar en la habitación vacía cruzando el pasillo. - dejo escapar un enorme bostezo. -durmiendo. Os deseo un buen día. – y salió de la habitación.
Ella se fue directo a la habitación y se metió en la inmensa cama de cuatro postes que la esperaba. Ella normalmente regresaría a su propia habitación, pero tenía una noción clara de lo que iba a pasar. -Les doy una hora a lo mucho- murmuro para sí misma, se derrumbó en el colchón y se quedó dormida.
Por supuesto se equivocó, en realidad paso una hora y media.
Se escuchó un rechinido y un rayo de luz mientras algún poni entraba a la oscura habitación sigilosamente. Luna suspiro, pero se quedó quieta. Ella había despertado en el instante que la puerta se abrió, pero dejo que el intruso hiciera su camino de puntitas hasta el pie de su cama. Las cortinas se abrieron. - ¿Princesa? Hey, ¡Princesa Luna! – dijo una voz algo rasposa en susurros. Mientras un casco color azul le picaba en el costado. - ¿esta despierta Princesa? -
Luna abrió los ojos al oír eso. -Por supuesto ¿Cómo podría contestar negativamente a eso? – le dijo.
Era Rainbow Dash, por supuesto. Luna estaba sorprendida; ella jamás imagino que la atleta del aire fuera la primera. La acróbata la veía con una expresión de desconcierto, obviamente confundida por la pregunta. -Olvídalo- le dijo Luna en un gruñido, mientras se enderezaba. - ¿Qué es lo que os preocupa, Princesa Rainbow? -
La Pegaso no la miro a los ojos. Se quedó ahí parada, mientras se frotaba una pantorrilla contra la otra en clara señal de incomodidad. -Es... algo personal- finalmente pudo decir.
- ¿Personal? - pregunto luna intrigada. -¿Qué tan personal?-
-Muy Personal. – se podía ver vulnerabilidad en los ojos de la Pegaso.
La algo cansada princesa de la luna sonrió un poco. En ese momento Dash le recordó muchísimo a incontables cantidades de potrillos y potrillas a los que visitaba en sus rondas nocturnas, perseguidos por este o aquel otro temor infantil. Golpeo ligeramente la cama con un casco. -sube- le pidió. -será mejor que tengamos un… ¿Cuál es el termino? ¿una plática de chica a chica? – La Pegaso nerviosamente miro sobre su hombro antes de saltar a la cama. Una vez que las cortinas se cerraron alrededor de ella, luna se reclino casualmente mirándola. -Así que… ¿Cuál es este problema personal? – le pregunto.
Dash se miró sus inquietas extremidades frontales por varios segundos. Justo cuando Luna estaba a punto de repetir la pregunta, la Pegaso lo soltó de golpe - ¿Qué tan grande voy a ser? -
La ceja de Luna se elevó. -¿Perdón?-
Dash froto un poco más con sus extremidades frontales mientras ella esperaba. -No quiero parecer tonta o algo así- comenzó a decir. -Pero… no puedo dejar de estar preocupada sobre cuán alto voy a crecer? ¿Qué tan grande seré? ¿Voy a crecer a la altura de usted? ¿o de Celestia? ¿Mi crin y cola van a hacer esas ondulaciones que hacen las suyas? Quiero decir, ya estoy bastante desconcertada por esto- se tocó el cuerno con una pezuña mientras decía esto. -¿Cuánto más va cambiar mi cuerpo? Es decir, ustedes hacen que ser larguirucha y eso se vea bien, pero las patas largas no son lo más apto para hacer acrobacias aéreas y asi nunca me quedaría el uniforme de los Wonderbolts… -
Luna se rio para sí misma. Ella debido imaginarse que de todas ellas, alguien tan orgullosa de su cuerpo como esta atleta Pegaso estaría alarmada ante los cambios en el mismo. -cálmate- le dijo, mientras le ponía un casco sobre uno de los de Dash. -La "Largiruches" a la que vos os réferis es el producto de muchos siglos. Vos seguirás como estáis por muchas eras aún.
-¿Estas segura? - volvió a preguntar Dash.
Luna asintió, con una sencilla sonrisa. -Creedme. Mi hermana no es mayor que yo por muchos años, sin embargo, aún debo luchar para alcanzar su crecimiento. – dijo entre risillas. -además, si tu forma te causa preocupaciones innecesarias…- un brillo azul pálido rodeo el cuerno de luna y se extendió a todo su cuerpo. Cuando desapareció, en su lugar había un Alicornio no más alto ni de extremidades más largas que la propia Rainbow Dash. -vos tenéis otras opciones- termino de decir.
- ¡Guau! - parpadeo Dash, agitando sus alas por la sorpresa. - ¿Podemos hacer eso? -
-sí, con practica- respondió Luna. Ella lanzo el hechizo otra vez y sin esfuerzo se deslizo de vuelta a su forma original.
-Espera un minuto- dijo Dash de pronto. - ¿Esa era su forma real? - Luna respondió con una sonrisa. - ¿Alguna vez lo fue? - Luna se limitó a seguir sonriendo. - ¿no lo fue? ...No planea decir me lo ¿no es así? – las cejas de Dash estaba algo bajas. -no es justo. -
Luna se rio. Dejémosla con la duda. Pensó para si -¿Acaso importa?- le dijo a Dash.
-Creo que no- se sonrojo Rainbow Dash. -Discúlpeme si me puse como histérica frente a usted...- entonces se notó preocupada de nuevo. -hay otros… ¿hay otros cambios que debería esperar que ocurran? Es que he escuchado algunos rumores de vez en cuando y pues… -
-¿Rumores?- pregunto Luna mientras levantaba una ceja.
Rainbow Dash giro los ojos, mientras su cara se ponía roja como tomate. -es un rumor tonto. Y… por lo que dijo de sobre los potros Alicornio me imagine que era puro invento, pero…- ella miro alrededor como si buscara algún espía y se acercó a Luna. -Okay, estaban estos tipos de la patrulla del clima y me dijeron que elos escucharon que la razón de que no encuentres Alicornios masculinos, mmm, es que todos los Alicornios tienen… tienen ambos…- sin terminar de hablar se sentó en el piso y comenzó a hacer varios bastante bizarros y arcanos gestos con las pezuñas.
Los ojos de Luna casi se le salieron de las cuencas. Se le quedo viendo con la boca casi hasta el piso incapaz de creer lo que entendía. - ¿QUE? -
-Por qué los Alicornios se supone que son todas las razas de ponis en uno solo, Poni de tierra, Pegaso y Unicornio ¿no es así? Y por eso también se supone que sean tanto femeninas como…-
Luna se le quedo viendo con una expresión que era igual cantidad de asombro y horror. -¿Qué en Equestria?- ella comenzó a tartamudear. -Nunca en mi… Donde en Equestria… ¿que está MAL con los ponis?-
-Supongo que eso es un no- comento en tono neutro la Pegaso.
-Por supuesto que no- Luna dijo mordazmente. Ahora entendía por que la policromatica ex Pegaso había estado tan alterada por su metamorfosis, si ese era la clase de rumores que se oían entre las masas. -por favor, dinos que otros horrores anatómicos nos asignan a nosotras los ignorantes modernos? -
Dash la miro de forma defensiva. -ey, no es como que algún poni pudiera simplemente venir y preguntar… -
-No, no, perdonaos- Luna suspiro, con un casco en la frente. De pronto se comenzó a reír. -Las cosas que se creen los ponis...-
-Dímelo a mí- murmuro Dash. -Deberías de oír algunas de las cosas que los ponis dicen sobre los Pegasos. – entonces agito sus alas y las miro. -Santos cielos, si mis alas realmente hicieran eso, no podría caminar derecha, mucho menos volar. -
Le tomo unos segundos a Luna entender la referencia. Y se rio. -Claro, vuestra legenda de las alas erectas- ella dejo escapar un resoplido. -No te enorgullezcáis demasiado; estoy segura de que los cuentos que vosotros los Pegasos decís de los ponis de tierra y los unicornios también son muy ridículos. - Debo de hablar con mi humana para que se mejore la educación en salud de nuestras escuelas, pensó para si misma.
-SI- coincidió Dash, tocándose el cuerno. -ahora que lo tengo, no puedo creer que algunas vez pensé que esta cosa fuera bueno… más "sensitiva" – dijo, mientras hacia las comillas con sus pezuñas.
-Bueno ya sabes lo que se dice- suspiro Luna. -si esto es más largo que esto es ancho, debe ser tú "ya sabes que" – ella sonrió de forma presumida. -y si esto es más ancho que largo, entonces es "ya sabes que de lado".- las dos yeguas se rieron y bufaron.
-Creo que voy a aprender más de biología poni de lo que hubiera querido- comento Dash, girando sus ojos.
Luna siguió riendo. -no temáis, Rainbow Dash- le dijo con amabilidad. -ya seáis poni de tierra, unicornio o Pegaso, en verdad os digo que los ponis son más similares que diferentes. el cuerpo y la mente se mantienen… básicamente iguales que siempre. -
-Gracias Princesa- le agradeció Rainbow Dash. Se puso de pie y salto fuera de la cama. -voy a dejarla recuperar su sueño. – y se fue trotando hacia la puerta. Pero antes de salir se volvió a verla sobre su hombro. -¿sabe? Usted es bastante buena onda, Princesa. – y salio por la puerta cerrándola tras de sí.
Luna se acostó, abrazando una almohada. ¿Me pregunto que dirán "ellos" de los ponis de tierra? Fue el último pensamiento que cruzo su mente antes de quedarse dormida.
-¿Princesa Luna? ¿Su alteza? ¿esta despierta? -
Luna gruño y se dio la vuelta. - ¿Por qué siempre preguntáis eso? - se quejó. ¿Eso fueron que treinta, talvez cuarenta y cinco minutos? Ella se vio casi nariz con nariz con la Princesa Rarity. La unicornio blanca… ex unicornio, ahora Alicornio, se corrigió así misma luna… retrocedió un paso, pero no demasiado. Su cuerno estaba iluminado con un conjuro de luz de vela; su rostro era el retrato mismo de la angustia. - ¿Qué os aflige, Princesa Rarity?- le pregunto Luna.
Rarity se sentó en el piso, con la cabeza agachada. -Princesa Luna… yo… no puedo hacer esto. -
- ¿hacer qué? – pregunto Luna.
-¡Esto!- respondió Rarity, mientras se señalaba a si misma con sus pezuñas. -Ser una princesa, ser de la Realeza ¡De la Realeza! Yo...- se detuvo mientras agitaba la cabeza. -No es para los de ralea. -
Luna se sentó mientras miraba a la modista. - ¿Por qué no? – fue la pregunta.
Rarity suspiro. -Princesa, Yo… - se detuvo cuando Luna le puso un casco en la boca.
-Solo Luna- le dijo la princesa lunar. -ahora somos como hermanas. -
-Luna. - dijo Rarity mientras se mordía los labios. -Usted sabe de mis ambiciones. De ser una famosa Diseñadora de moda, de escalar la sociedad para unirme a los círculos más altos de la sociedad de Canterlot.-
-Y habéis escalado- señalo Luna. -Ahora sois una Princesa de Canterlot. Vos habéis alcanzado y rebasado esos círculos. -
Rarity sacudió negativamente la cabeza, con una sonrisa de tristeza. -Pero no por mi propio esfuerzo o virtud- respondió. -Me han… elevado a esta posición por un puro accidente mágico. – se ruborizo al decir esto y se mordió el labio de nuevo. -apenas si he actuado en alguna forma que se pueda considerar digna de un título de nobleza. -
-Recuerda que hace algunos meses fui huésped del palacio, gracias a Twilight y a la Prin… gracias a Twilight y Celestia. Mientras estuve aquí me encontré moviéndome entre la crema y nata de la sociedad de Canterlot. – ella agacho la cabeza. -¿sabe como logre integrarme con los ricos y poderosos? Mintiendo con todos los dientes. Por supuesto al final me salió el tiro por la culata. Fancy Pants fue lo suficientemente amable de dejarlo pasar. Pero... No soy tan tonta de pensar que la alta sociedad de Canterlot lo ha olvidado o perdonado. -
-y vos teméis una represalia- resumió Luna. -chismes, traiciones, desdeño, palabas crueles o de odio contra vos. – Rarity lo confirmo con su silencio, y Luna suspiro por ello. -Me temo que no soy la poni mas adecuada para hablar de eso- comento.
Rarity se acordó de con quien estaba hablando. -Disculpe me- le dijo, con las orejas volviéndose hacia atrás contrita. -Me olvide de sus propios problemas desde que regreso. – ella se irguió y comenzó a andar en círculos. -Pero es mas que eso. Tengo miedo de que mi propia superficialidad demuestre que no soy diana de esto… -
Rarity se sorprendió cuando oyó que luna soltaba la carcajada. -¿estáis hablando de la misma crema y nata de la que creo que estáis hablando?- dijo esta en tono burlón. -¿Sabéis cuántos de esos petimetres en realidad se merecen su posición en la vida? ¿La mayoría de ellos solo están ahí por accidente de nacimiento? Solo han heredado su riqueza y títulos, El último logro digno de sus linajes fue siglos atrás. Aquellos que son como el buen Sir Fancy Pants son raros, muy raros. ¿Creéis que tus propias disimilitudes son superficiales? Allá fuera hay nobles y cortesanos… algunos de ellos de nuestra propia sangre… que son más superficiales que charquito de agua en un plato. Peor aún, son viciosos y mezquinos, le hacen caravanas a los que están por encima de ellos, son condescendientes con sus iguales y ofensivos con los de las clases bajas.
-¿Quién entre ellos ha enfrentado Dragones, Manticoras y changelings en defensa del reino? ¿Quién de ellos podría llevar uno de los elementos de la armonía? ¿Quién de ellos me salvo… a mi... de un lugar de terrible oscuridad? Vos sois mas que digna de vuestra ascensión, querida Rarity y mas aun de vuestro Titulo. -
Ella le puso un casco a Rarity en el hombro. -Por ello necesitamos de mas como vos y vuestras amigas. -
- ¿Por qué? - pregunto Rarity con melancolía en la voz.
-Por que habéis muchos en la corte que agradecerían tener una amiga como vos, Rarity- le respondió Luna. -desde la servidumbre hasta la nobles recién ascendidos… lores, damas, Duques y Duquesas elevados a su nuevo estatus por mi hermana y yo misma, todos jóvenes e inocentes, desesperados por encontrar su lugar… y a quienes los mas malévolos de entre los políticos y los nobles de rancios abolengos les saltarían encima como buitres sobre una oveja indefensa.
Ellos necesitaran un mecenas, alguien que pueda ponerlos a su cuidado; alguien que… -
- ¿Alguien que ya ha pasado por eso? - sonrió Rarity ante la pura idea. La Princesa Rarity, Mecenas de los nuevos ricos... eso sería grandioso... -Quizás pueda... encontrar mi lugar, después de todo. -
-Por supuesto. – contribuyo Luna frunciendo el ceño. -hay demasiado que han sido humillados por sus humildes orígenes. Y demasiados a los que les caería bien que les bajaran los humos. – Un cierto petimetre de unicornio rubio cruzo por su mente. -rubio mojigato, excesivamente arreglado y tonto como un asno- murmuro ella en voz alta.
-¿Puedo tratar de adivinar quién es este Asno rubio?- pregunto Rarity con sarcasmo.
-Oh, es verdad- dijo Luna. -Durante la Gran Gala del Galope. El Príncipe Blueblood fue vuestra escolta durante la velada... Twilight Sparkle me conto todos los sangrientos detalles. – dijo haciendo una mueca. -os doy mis condolencias. – su mueca se convirtió en una risa presuntuosa. -por cierto; ¿sabéis que la coronación va ser seguida de un banquete real? - Rarity asintió, sin estar segura de a dónde iba eso. -Toda la nobleza está obligada a asistir... seria una pena que vos no estuvieras ahí... en vuestro nuevo traje real, que vos diseñasteis... recién coronada... y seria de muy mala educación no saludar a los viejos conocidos… en frente de todos sus conocidos y aduladores...- La sonrisa se volvió absolutamente malévola.
Rarity se lo imagino. Y su expresión de júbilo no tuvo precio. -Oh ¡eso es absolutamente malicioso! - susurro. -¡Princesa Luna, usted es TERRIBLE!- dijo Rarity con una chispa de alegría en los ojos.
Luna puso una mirada astuta al ver a Rarity. -Bueno, cual es el punto de ser la Princesita Mala ¿si no puedes disfrutarlo de vez en cuando? – le dijo.
La carcajada que soltó Rarity no fue la de una dama.
Luna ni siquiera pretendió que dormía la cuarta vez. -Entrad- dijo mientras abria la puerta con su magia. Al otro lado estaba parada Applejack, con una pezuña aun alzada para tocar la puerta. La poni granjera sonrió tímidamente. -Hola, Princesa- saludo.
-Solo Luna, por favor- le respondió esta. -algo os preocupa – le dijo en tono afirmativo, no de pregunta.
Applejack entro a la habitación, quitándose el sobrero. -Yep- comenzó a decir. -Es este gran plan maestro de usted y Celestia.-
Luna se sorprendió. Quien lo diría, ella fue más directo al punto que las otras, penso. -¿Oh? que interesante. Yo hubiera pensado que sería Twilight Sparkle la primera en poner objeciones. -
-oh si, las está expresando todas- respondió Applejack. – y es todo lo que ha estado diciendo todo el día. Toda clase de cosas de cerebritos, acerca de densidad de población, longevidad y socio… poli… lo que sea. Pero creo que se las está guardando para soltárselas a Celestia, sin embargo, mucho de su divagar me ha puesto a pensar a mi también. -
-Por favor, descargad vuestras preocupaciones- le dijo luna mientras agitaba una pezuña señalando el colchón. Algo incomoda Applejack aceptó la invitación, se trepo a la cama y se sentó junto a Diarca de la Luna. -¿qué es lo que habéis estado pensando?-
Applejack puso su sombrero frente a ella en la cama. -Si lo entiendo bien, esta misión que nos han dado… no es solo para encontrar mas Alicornios, solo porque quieren encontrarlos- comenzó a decir. -Lo que quieren es reunirlos a todos por su Magia. De forma que pueda ser estudiada… y así descubrir… como hacer a todos los ponis inmortales. – ella sacudió su cabeza como para despejarse un momento. -santos cielos, eso es apabullante solo de decirlo. -
-Vos habéis captado la idea más o menos- Luna afirmo.
Applejack la miró, con la frente fruncida. -y quiero decir, no es que yo sea una sabelotodo, y ustedes son miles y miles de años mayores que nosotras y estoy segura de que ya han olvidado más cosas de lo que nosotras juntas llegaremos a aprender, pero…-
-¿Están seguras de que es lo correcto?-
Luna se tomó un largo y paciente respiro. -¿Y por qué pensáis vos que no lo es?- respondió con otra pregunta.
-Poe que la muerte es parte del ciclo de la vida- respondió bruscamente Applejack. -No me lo tomen a mal; Nada me gustaría más que… agitar este cuerno- se tocó la punta de su cuerno para enfatizar sus palabras -y hacer que Granny sea joven y saludable de nuevo. Eso solo de entrada. ¿Pero no estaré siendo egoísta? Por desear solo que siguán viviendo y al carajo con las consecuencias ¿solo porque no quiero dejarla ir? Ella ya espero mucho tiempo para cruzar al otro lado y estar con el abuelo y sus demás seres queridos de nuevo. Me agradecería que la hiciera esperar mucho tiempo más… ¿incluso quizás para siempre? -
-y… y meternos con la vida y la muerte. Si como se ha estado quejando Twilight. ¿Qué pasara cuando nos quedemos si espacio para todos? O cuando destruyamos el ciclo de la vida o algo así. ¿Qué podríamos estar arruinando sin saberlo?
-Y que los ponis vivan para siempre … no es natural… ¿Qué… que es tan gracioso? – Luna había comenzado a reírse cuando escucho la palabra "Natural".
- ¿Qué es tan gracioso? - repitió Luna. -Oh, nada excepto que los ponis viven en un mundo donde el sol y la luna son controlados y el clima es hecho a pezuña y que se preocupen de que algo no sea "natural" – ante su ceño fruncido por no entender, Luna suspiro. Os hemos protegido demasiado mi pequeña poni, pensó para sí misma. -Mi pequeño poni, muy poco, si acaso algo es natural en Equestria. Y eso es algo bueno. Ya que, si dejáramos a la naturaleza a su libre albedrio, todo nuestro reino sería igual… incluso peor que el bosque Everfree. Muchas cosas en la vida son "naturales" … enfermedades, pestes, guerras, crueldad, ambición y depravación… Pero no los toleramos. Acaso deberíamos de abandonar la medicina, arrestar a los doctores y enfermeras, ¿porque "destruyen el orden natural"?-
-Si vos encontráis a un poni herido o enfermo y tenéis los medios para sanar sus curar sus heridas o curar su enfermedad… ¿Acaso no lo socorrerías? ¿Acaso la ancianidad no es más que la acumulación de enfermedades y heridas? -
- ¿Qué es lo justo? ¿Curar o dejar morir? ¿causar daño o hacer el bien? -
-como sea, vos estas mal interpretando lo que queremos lograr. No estamos tratando de destronar a la muerte. Ya que eso yace fuera de la capacidad de cualquier poder en este universo mortal. Lo que queremos acabar es la senectud. - Applejack frunció el ceño de nuevo. -la vejez- aclaro Luna -Decidme, Applejack; ¿Vos tenéis una hermana menor? -
-yep. Applebloom. Aún está tratando de obtener su cutie mark. -
-Decidme, Applejack. Supón que descubriréis que vuestra preciosa hermana nació con una terrible enfermedad, heredada en sus propios huesos. Una que la condenada a debilitarse y enfermar, su mente desapareciendo, su cuerpo lleno de afecciones, cada día peor que el anterior y sin esperanza de alivio en el futuro; una enfermedad que la condena a morir débil, delirante y aquejada de toda clase de dolores antes del fin de este mismo verano. Su vida brutalmente acortada, todos sus sueños, ambiciones y hermoso potencial perdidos y lo peor de todo, ustedes forzados a verla perder su mente y marchitarse su cuerpo ¿Qué riesgos no correrías a que infierno estarías dispuesta a marchar, para regresarle los años que le fueron robados?
Luna toco a Applejack en el pecho. -Pues saberos esto Applejack; ese es exactamente el destino al que mi hermana y yo hemos sido condenadas. Todos ustedes son como nuestros hijos, Applejack. Y ninguna madre debería de enterrar a sus propios hijos. Sin embargo, eso es lo que hemos tenido que hacer una y otra vez por milenios.
-Todas las cosas mueren Applejack. Algún día incluso mi hermana y yo moriremos. Ya sea por algún feroz y terrible enemigo, o una terrible guerra, hasta por una simple roca que no caiga encima aplastándonos. Nosotras no podemos hacer retroceder a la muerte, no podemos evitar que la muerte llegue eventualmente. Pero tampoco nos vamos a quedar paradas sin hacer nada mientras nuestros pequeños ponis mueren sin una Jodida buena razón. – entonces se sentó. – Por cualquiera que sea la razón, nosotras nacimos sin la "enfermedad" que hace que nuestros pequeños ponis se vayan después de tan poco y amargos años. Sería un crimen terrible, un pecado explicito, si no hiciéramos todo lo que está en nuestro poder para usar esa misteriosa bendición nuestra para aliviar el sufrimiento de otros. -
-Piensa, Applejack- continuo decidida. -Piensa en lo que ya habéis dicho. Vos lo habéis llamado egoísmo… ¡egoísmo!... al hecho de que queramos aliviar el dolor de tu abuela. ¿nos hemos vuelto tan retrasados en nuestro pensamiento? Esto no es egoísmo, esto es compasión. Egoísmo seria que acaparáramos esta bendición de juventud eterna para nosotras solas. Y aun si no alargara la vida de nadie por un solo día, no sería mejor que los ponis pasaran el resto de sus días saludables y vigorosos ¿en vez de enfermos y en cama por el dolor? ¿y si alarga sus vidas que crimen seria eso? -
-Yo… yo aún no estoy segura- dudo Applejack. -¿de todos modos, es posible acaso? Tu no puedes cambiar la naturaleza. -
Luna sonrió de forma enigmática. -Pero buena Applejack, la Naturaleza es cambio. Siempre lo ha sido. Nosotros tenemos una parte muy pequeña, que solo nosotros podemos afectar. Y el cambio ocurre cuando lo decidimos. -
Applejack lo medito. Pensó en Applebloom, en su juventud, en cuan poco tiempo llevaba en este mundo. Pensó en Granny Smith, cansada y lenta por los dolores, con solo mas dolencias y achaques esperándola en el futuro. ¿De verdad, lo que la princesa proponía era tan diferente de crear una nueva medicina o un tipo nuevo de cirugía? ¿Sería diferente de que Granny recibiera un reemplazo de cadera? ¿Destruir el orden natural de las cosas? ¿De verdad era ella tan supersticiosa, que le negaría a su familia la posibilidad de un mejor mañana? -Me ha dado… mucho en que pensar, Princesa- finalmente dijo. -Creo… Creo que puede contar conmigo en su plan. Por ahora. Aun si no es más que para encontrar a los Alicornios perdidos. - ella se puso su sombrero. -Discúlpeme por despertarla. -
-Está bien, Applejack. - Luna le respondió. Y se acostó mientras la poni granjera salía. Era muy probable que esa fuera la última visita antes del anochecer ¡Gracias al Cielo! Twilight se guardaría sus preguntas para Celestia. Y mientras ella tuviera a sus amigos animales, Fluttershy estaría tranquila. Parpadeo una vez, dos… -
Sus ojos se abrieron de golpe. Ella estaba caso tocando la nariz de algún poni con pelo y ojos violeta. -A pesar de que lo pensé, de algún modo lo sabía...- murmuro Luna. -Saludos, Twilight Sparkle. -
-Siento mucho molestarla Princesa Luna, pero he estado revisando el Plan, quiero decir el plan de Ustedes. Y llegue a la conclusión de que va a causar muchos problemas y entre más lo pienso, más problemas encuentro y me gustaría discutirlo con Celestia, pero ella esta muy ocupada y Spike está supervisando la mudanza de nuestras pertenencias desde Ponyville, asi que no puedo enviarle una carta, he estado tomando notas…- dijo esto ultimo mientras señalaba un enorme montón de papeles -… y realmente necesito hablar con algunas de ustedes al respecto…-
Un casco color índigo repentinamente le cubrió la boca. -Twilight. -
-¿Shhhhi?- se interrumpió la Alicornio de crin desaliñada.
-Calmaos. -
-efffffha biehhh.-
La pezuña fue retirada haciendo un ruido de corcho saliendo de una botella. Luna observo a la protegida de su hermana con sus cansados ojos. Luna ya había pasado de la etapa atontada y estaba ya en la fase de conmoción por falta de sueño. Así que decidió mantener su charla en monosílabos hasta que su cuerpo juntara suficiente energía para que su cerebro pudiera operar a su máxima capacidad. -¿Notas?-
Twilight asintió.
-Explicaos. -
Twilight se sentó y comenzó a revolver sus notas. -Bueno, la primera y más importante es ¿Qué va a pasar con esos Alicornios que encontremos? Es decir, con solo nosotras seis Canterlot ya es un tumulto. ¿Qué pasara si encontramos docenas? ¿o cientos? Ciertamente no podemos hacer que todas sean Princesas…-
Luna resoplo divertida. -Príncipes. – su agotada mente logro crear la imagen del Príncipe Blueblood en un brillante vestido con una tiara...
-Oh, es verdad. Príncipes también, ehhh, Potros Alicornios, cierto. Pero aun así… solo con ver el pánico que causamos hoy y extrapolando con un número creciente de Alicornios... y esta el asunto de los títulos de la tierra y la dispersión de la Real autoridad…-
-Familias Nobles. – viva, cuatro silabas. Ya estoy recuperándome. pensó Luna.
- ¿Qué? – se detuvo Twilight en medio de mostrar una muy detallada gráfica.
-Buscaremos en sus árboles genealógicos- un bostezo de carácter épico acompaño a esta afirmación. -todos los ponis estáis relacionados entre sí. Solo debéis ponerlos en la familia noble con la que estén más estrechamente relacionados. -
Twilight giro ligeramente su cabeza a un lado, con una ceja alzada escépticamente. - ¿Y si no tienen ninguna familia noble entre sus ancestros? -
Ahora fue el turno de Luna de mostrarse escéptica. - ¿Después de miles de años? - comento. -vos no sois ignorante de la salacidad de la crema y nata ¿verdad Twilight? -
La Alicornio purpura se sonrojo. Ella seria inocente, pero no era históricamente ignorante. -¿y si los nobles se oponen?-
-¿A tener un Alicornio en la familia? En ese muy improbable caso, habrá nuevas casas nobles en Equestria. Unas enteramente fundadas por Alicornios. Como sea ¿estáis vos segura de que encontraremos a tantos Alicornios como para que esto sea un problema? -
Twilight hizo un sonido de desacuerdo -solíamos tener solo una Princesa Alicornio, cuando mis padres eran potrillos. Entonces fueron dos. Después usted regreso y ya eran tres. Ahora somos nueve. ¿Dígame usted hacia dónde cree que va esta tendencia? – ella se encogió de hombros. -incluso si no encontráramos otro Alicornio en miles de años, el numero solo puede seguir en aumento. Eventualmente el título de "Princesa" ... o "Príncipe" ... va a ser tan insignificante como honorifico como decir que alguien es "La Princesa de las Ballenas" o el "Caballero del Baño" -
-Esa es precisamente la intención- murmuro Luna para sí misma. Celestia y Ella solían soñar mucho con el día que "Princesa" fuera un título no más importante que "Herrero" o "Bibliotecario" y que ellas pudieran moverse entre su gente sin que se les viera con miedo o admiración.
Twilight por supuesto ni se enteró. -y esta la otra gran parte del plan, extender indefinidamente la esperanza de vida del poni promedio- continuo. -Al ritmo actual de nacimientos en Equestria, nuestra capacidad de producir alimentos será insuficiente para sostenernos a todos en unos pocos… - El casco color indico le tapo la boca de nuevo.
-Twilight- la interrumpió Luna con toda la paciencia de que fue capaz - ¿habéis leído de Malthus? - Twilight sacudió su cabeza negativamente -Malthus fue un poni que vivió hace miles de años, antes de mi propia caída- comenzó a narrar Luna. -él era un erudito, un filósofo y un economista… aun que esa última palabra no existía en ese entonces…-
-Y también era un idiota ignorante y un misántropo de los más tonto. -
-El creía que el hambre y la pobreza hacían virtuosos a los ponis. El Propuso que los potros se criasen como coles para obtener los resultados más físicamente ideales y que los físicamente inferiores fueran "Sacrificados" … eso sin tomar en cuenta que los Pegasos de ese entonces consideraban a los ponis de tierra "inferiores" o que los unicornios pensaban lo mismo de los Pegasos... y peor aún, El bufón insistía que Celestia y Yo mataríamos de hambre a toda Equestria, porque dejábamos que la población creciera muy rápido, y que esta terminaría por superar la capacidad de nuestros granjeros de alimentarnos a todos.-
Twilight se quitó la pezuña de Luna de la boca. -Oh, es verdad, ya recordé que leí algo que el escribió hace poco. Propuso algo que llamo el "Problema del Parasprite" ¿no es así? -
Luna asintió. – "Si un parasprite se multiplica al doble de su número inicial cada hora ¿cuánto tardaría en llenar un barril medio vacío de parasptrites? Pues solo una hora." Esa se suponía que fuera una analogía sobre como nuestros crecientes números habrían de estrangular toda la vida, en una sola generación antes de que nos diéramos cuenta. – Ella dirigió una mirada astuta hacia Twilight. - ¿Por favor decidme, que tiene mal esa idea? -
Twilight frunció el ceño de nuevo, mientras pensaba... -Los ponis no son parasprites, Twilight- Finalmente dijo Luna. -Un poni no se reproduce a tontas y a locas, ni come indiscriminada-mente. Además, los parasprites no cosechan, ni producen, no crean, no innovan o progresan. -
Twilight se sentó. -¿Pero realmente… se equivocó por mucho?-
Luna dijo inexpresiva. -Twilight Sparkle, de acuerdo con las "eruditas" predicciones de Malthus, todos debimos morir de hambre hace ochocientos años. -
Twilight se quedó boquiabierta, entonces resoplo de la risa. -me imagino que dejo fuera de su ecuación algunas variables- dijo entre risas.
-Claro que si- dijo Luna, con una voz llena de sarcasmo. -el Tonto tonto de Malthus, no tomo en cuenta que nuestros granjeros podrían aprender nuevas formas de producir; ni pensó que podrían obtener más de menos tierra, o que tendríamos más tierras y punto. Así como no considero que, así como nuestra prosperidad aumenta, nuestra tasa de nacimientos disminuye... y aun si las bendiciones de críos siguieran siendo abundantes, aun así, tendríamos comida, amor y espacio para todos ellos. He vivido milenios, Twilight; he visto hambrunas causadas por la guerra, la tiranía, la incompetencia económica o los impuestos ruinosos, pero un no he visto una hambruna causada por Potrillos. -
Twilight no se anduvo con rodeos. -aun así. – comenzó a preguntar. - ¿tenemos algún plan? ¿por si acaso? -
Luna gruño. -algunos y más que eso- respondió. -pero el principal entre ellos es nuestra fe en que nuestros pequeños ponis serán capaces de prosperar, incluso en la adversidad. -
-Pero…- comenzó a decir Twilight antes ser interrumpida.
-Pensad en esto: ¿Cuánta desventaja nos impone como raza, la carga de la vejez? ¿Cuánta medicina? ¿cuantos cientos de horas de trabajo y millones de bits se gastan en mantener cuerpos ancianos y moribundos? ¿Qué es lo que perdemos…? ¿Cuánta sabiduría, conocimiento, experiencia y habilidad se pierden… debido a las mentes que se debilitan con la edad? ¿Qué grandes obras jamás serán hechas, canciones jamás compuestas, cuantas obras maestras jamás se pintarán o maravillas que no se descubrirán ¿Actuaciones que no se realizarán, debido a que los ojos agudos se volverán débiles, sensibles oídos ensordecerán, pezuñas firmes, alas y cuernos fuertes, se hacen débiles? ¿Espacio y comida para todos los que vivan? ¿Acaso sería un reto en verdad, si nuestros amados ponis se libraran de esas trabas?
-Twilight, debo levantar la luna en… - Luna volteo a mirar el reloj que estaba sobre el vestidor y al verlo se quejó. -muy pocas horas. Mirad al cielo y contad las estrellas, Twilight. Mirad todos esos miles de soles... con sus incontables mundos ahí esperando por nosotros, listos para ser cosechados.
-son nuestros para tomadlos… si no nos echamos para atrás.-
Twilight parpadeo un par de veces. Entonces en silencio hizo una reverencia y dejo la habitación.
Tan pronto como ella dejo su vista, Luna suspiro y se lanzó de cara a la almohada. -Al Creador, por favor. – se quejó. -Que no tenga más visitas...-
-Oh, um. ¿hola? ¿Princesa Luna?-
-ARgh.-
-¡Iip! Oh, lo siento mucho...-
-blargh.-
-...pero las chicas y yo íbamos a ordenar algo de la cocina, si eso esta bien con usted, y… -
-Arghlbargle.-
-...eh. no importa...-
-blurgh.-
-...esta segura de que no desea nada para usted… -
-¡Garrrarrrrgh!-
-... ¡iiip! Está bien ¡no hay problema, adiós! -
-...quejido...-
Luna despertó de nuevo. Esta vez porque estaba ¿revotando? De hecho toda la cama parecía estarlo haciendo a intervalos regulares sin una razón aparente. Con su cuerpo agonizando por la falta de descanso, se sentó y miro furiosa a su alrededor. Cierta Alicornio color rosa de crin risada estaba usando la cama de trampolín. Y estaba logrando alcanzar alturas impresionantes con cada salto, gracias a sus alas… llegando más alto que ahora extrañamente faltante dosel y casi tocando el techo con la nariz.
- ¡despierta, despierta, dormilona! - le dijo Pinkie Pie.
-¡PINKIE!- grito Luna, con la cara roja de ira.
Pinkie se detuvo en mitad del aire. - ¿que? -
-debo levantar la luna en… - ella miro el reloj. Oh no. ¡Ya se le había hecho tarde por media hora! Ella se levantó de golpe, tratando de desenredarse de las cobijas.
-No hace falta- le dijo Pinkie, aun detenida en medio del aire. Luna la miro sorprendida. -La Princesa Celestia ya se hizo cargo de eso. Ella dijo que ibas a estar muy ocupada con otra cosa.-
- ¿voy a estar? - pregunto Luna fatalista.
- ¡Sip! - dijo la poni rosa mientras volvía a revotar en la cama. -Ya tuvimos un ensayo de la coronación hoy, mientras dormías y dado que estabas descansada, Celestia dijo que no habría mejor momento que el ahora, para que me dieras mi primera lección sobre cómo controlar ¡Mi magia especial! Porque quiero tenerlo bajo o control o cuando mi familia venga y vean que soy un Alicornio y aun no domino mi magia de la suerte, ellos van a hacer. - Ella se puso los cuartos frontales en los cachetes, saco los ojos y dejo escapar un alarido Wilhelm [1] -y eso seria malo…-
Luna azoto su cara en las almohadas, apenas logro contener las ganas de gritar, mientras la bola rebotadora con forma de poni rosa seguía divagando.
Y todos pensáis que YOsoy la malvada, se dijo a sí misma.
Notas del Autor:
1) ¿Están notando un patrón? excelente.
2) Sientan lastima de su maestra de escuela.
3) Este iba a ser el plan… Celestia se haría cargo de asustado personal del castillo; Luna se encargaría de las asustadas princesas. Luna va a lamentar mucho dejar que su hermana hiciera la elección primero.
Notas del traductor:
1] el alarido Wilhelm o grito Wilhelm es un efecto de sonido de libre acceso, ya tradicional que se puede escuchar en muchas caricaturas (en My Little pony se le oye muchas veces) y programas de televisión especialmente de origen americanos. Cuando alguien se accidenta o sufre algún tipo de desgracia. Si aún tienen dudas de a cuál me refiero. busquelo con ese nombre. Fanfiction no me deja poner "Zeldas".
