Rocket Days

Renuncia

Rocket Power no me pertenece. Le pertenece a Nickelodeon, Gabor Csupo y Arlene Klasky. A la fecha de hoy (Mayo 2010) la emiten en el bloque nocturno Nick Hits en latinoamérica.

School Days, Summer Days y Cross Days son novelas visuales de la empresa Overflow y de la productora STACK. Su anime le pertenece a STACK y TNK.

Episodio I - Confesión

(Parte 3B)

(Nota del Autor: Los que quieran seguir en 3A esperen a que acabe esta parte, ya que el final de este capítulo es común a ambas decisiones. Es un poco confuso, pero es así como es el sistema de School Days)

- Reguie… esto me incomoda… realmente no sé nada de amor…

Reguie suspiró, pero de resignación. ¿Acaso Sam no la ayudaría?

- Pero Sam… somos amigos…

- Reguie… no puedo ayudarte. ¿Y si lo malogro todo? Sólo soy un calamar…

- No vas a malograr nada… - dijo Reguie – Tan sólo es Twister…

- Lo siento Reguie, pero debo irme… - dijo Sam recogiendo su laptop y saliendo de ese garaje.

Reguie se quedó sola… mirando el papel del Reguie-Zine que imprimió. Su mirada cambió y lanzando los papeles a la basura, gritó de la frustración:

- ¡Estúpido calamar!

Entonces se levantó y usando su patineta se dirigió a la "Cabaña de la Playa". En medio camino supo que Twister o alguien iría ahí… así que no se arriesgo, y se dirigió al muelle a distraerse. Llegó a la parte donde venden helados… y mirando al horizonte, ya que era de tarde, imaginó lo que pudo ser la cita con Twister si Sam lo hubiese ayudado. Empezó a sentirse triste…

- Twister…

(La Cabaña de la Playa)

Por otro lado, Sam se dirigió a la Cabaña de la Playa. Quería hablar con alguien, tal vez con Tito, pero no podía decirle la verdad… así que recurrió a su expediente clásico… "tenía un amigo".

- Hola primín Sam – saludó Tito.

- Hola Tito… quiero una malteada…

- Saliendo una malteada… - respondió Tito.

- Tito… ¿Podrías ayudarme?

- Bueno… como decían los antiguos…

- Bien… - dijo cortándole Sam – Verás… yo tengo un amigo… al cual… otra amiga… le pidió que la ayudara para presentarle a un tipo… que le gusta mucho…

- ¿Estás diciendo que quieres ser su acompañante?

- ¿Su acompañante?

- La chica seguramente es insegura… por eso quiere que alguien supervise su cita…

(Nota del Autor: Aquí en el Perú, lo llaman 'hacer el pase', a esto de pedir ayuda a un amigo para salir bien en una cita amorosa. Lo digo, por si no se entiende lo que hablan Tito y Sam… y bueno… es que es lo natural, que no se entienda a la primera)

- ¿Y crees que ese amigo podría ser… el acompañante? Me llamó desde Kansas… y por eso…

- Jugar con los amores… es algo muy complicado primín Sam. Debo decirte que le digas a tu amigo… que tenga mucho cuidado… porque las personas sacan un lado de ellos que nadie conoce cuando juegan con los sentimientos…

- ¿O sea es peligroso?

- Si es muy peligroso… así que dile que de preferencia no lo haga.

- Pero y si mi amigo quiere lo mejor…

- No sabría que decir… pero le recomiendo a tu amigo… que se mantenga a distancia, porque en cosa de amores… no se juega. Ya lo entenderás cuando crezcas…

- Gracias Tito… - le dijo Sam - ¿Cuánto te debo por la malteada?

- ¿Pero qué dices…? ¡Nada! Es para mi primín Sam. Olvídate de eso…

Sam agradeció y se dirigió a la playa.

- ¿Cuándo crezcas? – dijo Sam imitando a Tito – Pero si yo me salté el 5to grado. Ahh… después de todo, sólo soy un calamar… no hay nada que pueda hacer…

Y se quedó ahí tirando piedras contra el mar. Se sentía un poco decepcionado… por decirle no a Reguie, la chica que lo ayudó a sentirse a gusto en Costa del Océano.

(El Muelle)

Reguie seguía desconsolada en el muelle… hasta que sintió una mano puesta encima de su hombro. Se giró.

- ¿Otto?

- Hola hermanita… ¿Qué haces aquí?

- Ah… nada que te importe… déjame sola…

- Vamos puedes hablarme… soy tu hermano Otto.

¿Otto siendo comprensivo? ¿Acaso Reguie estaba delirando? Sacudió su cabeza…

- Otto… ¿Estás bien?

- Si se trata de oír a mi hermana en problemas… estoy bien…

Reguie se confió de esa sensación de seguridad de Otto y habló:

- Estoy… preocupada…

- Si es por tu libreta de notas… no hay porqué preocuparse, Eddie encontró una forma de disimularlo…

- No es por eso… es que me gusta alguien… y no sé qué decirle…

- ¿Te gusta alguien? Ah por dios… Reguie… ¿Te estás enamorando?

- Y de todos modos… no sé qué voy a hacer…

- ¡Reguie tiene novia! ¡Reguie tiene novia!

- ¡Ya basta Otto! No entiendes nada…

- ¿Acaso no vas a publicar eso en tu revista? ¡Una crónica amorosa! ¡El amor! ¡Ahhh, el amor!

- ¡Otto, eres un completo idiota!

(La Playa)

Sam estaba tirando piedras hacia el mar… no estaba con ánimos para surfear y además ni olas habían en el mar en ese momento. Miró hacia arriba y vio el muelle… se podía oír un ruido… se detuvo a escuchar…

"Otto… ya basta…"

El chico reconoció inmediatamente la voz. ¡Era Reguie! ¿Estaría en problemas? Supo que no había sido muy cortes con quien le ayudó a acostumbrarse a Costa del Océano… y corrió hacia allá… tal vez llegaría a tiempo.

(El Muelle)

- Otto… basta ya… - le pedía Reguie – Ya no digas esas cosas…

- ¿Se enamoró, señorita? – dijo Otto burlonamente – Fuiste tú quien me hizo volar y enloquecer… si estás dispuesto a volver… ¡Ven a mí… que aquí te esperaré!

(Nota del Autor: La canción que remeda Otto es 'El frío de tu Adiós' de Olga Tañón)

Aquello era demasiado para Reguie. Otto… era realmente… un tonto…

- ¡Deja en paz a Reguie! – dijo Sam entrando a escena. Otto se sorprendió.

- Miren, pero si es el calamar…

- Me gusta el apodo… ¡Pero no me gusta que le hagas eso a Reguie!

-¿Acaso ahora te gusta el calamar? Pero si no tiene ni 1 mes en la ciudad…

- ¡Nooo! – le gritaron los dos al unísono – Otto, cállate…

- ¡Ven a mí… que aquí te esperaré! Cuando la briza del viento acaricia mi piel… - caturreó Otto.

- ¡Ya basta, brother! Esto no está bien…

- ¿O si no qué… Calamar?

- ¡Les mostraré a todos las fotos de cuando eras niño! – le dijo Sam – Seremos brothers… pero…

- ¿Le diste a Sam las fotos de…?

- Si… las tengo en mi laptop… y no tengo miedo de usarlas si sigues molestando a Reguie…

- Aguafiestas… - dijo Otto alejándose en su patineta.

- ¡Gracias Sam! – le dijo Reguie - ¿Tenías las fotos?

- No… es una cosa que aprendí en Kansas… todo el mundo aborrece su infancia…

- Eres un genio Sam… te agradesco todo esto… pero… tengo que ir hacer algo…

Reguie fue hacia una cabina telefónica y marcó a Twister. La Sra. Rodriguez le pasó con su hijo, que de milagro estaba en su casa.

- Hola Reguie…

- Twister… yo quiero… invitarte… a salir…

- ¿Nos vamos de campamento o algo así?

- No… ¡Quiero verte… es que… me gustas mucho Twister!

Twister se quedó en shock por unos minutos. ¿Reguie… estaba diciéndole que le gustaba?

- Reguie…

- Te espero este viernes en el muelle… ¡Sólo no le digas nada a Otto!

- Entendido… ¿Pero…?

Reguie le colgó. Al fin había dicho lo que tanto quería decirle… acto seguido fue a la Playa.