Disclaimer: los personajes de young justice no me pertenecen, corresponden a DC Comics y sus respectivos autores y colaboradores, este fanfic esta hecho con el objetivo de entretener y no para generar lucro.

CAPITULO 4

-De Discusiones y Extrañas Acciones-

—emm Hola…— Roy hizo por saludar a la esposa del atlante pero esta le miró con desdén— soy Roy Harper…

Fueron unos segundos en los que Roy se quedó viendo a la mujer lo más amable que pudo, y es que en verdad era muy bonita, una delicia verla, aunque fue muy raro ver la mueca que tenía en su rostro

—¿Arthur? — la reina de Atlantis dirigió su tenso mirar a su esposo, quien suspiró un poco incomodo

—Es el hijo de un amigo… Mera…—dijo mientras daba unos pasos y se apoyaba en la mesa de la cocina— se llama Roy, pero eso él ya te lo había dicho, ahora preséntate con el ¿no?

—No estás en posición para decirme que hacer Arthur— se quejó la mujer

—Entonces has lo que quieras— Arthur dio unos pasos para quedar frente a su esposa, le dirigió una mirada irónica y luego se dirigió a Roy —ven Roy debo tener una aguja por algún lado— un poco incómodo el pelirrojo comenzó a caminar detrás del atlante.

—Así que eso es todo ¿verdad? — Mera estaba por demás incomoda con la situación, quizá el único que superaba a todos en incomodidad era el objeto de la discordia: Roy Harper —quien diría que te pasarías los días retozando con chiquillos en ropa interior…

—¡Oiga! — Roy se ofendió al momento, Mera rio de manera sarcástica— no sé quién es usted pero no puede decir esas cosas sobre mí — Roy tenía muchas cosas más que decir, pero no pudo hacerlo pues en un rápido momento se vio rodeado por agua, la esposa de Arthur había hecho algo parecido a un látigo de agua que aprisionaba a Roy por la garganta

—¡Mera! — Arthur intentó llamar la atención de su enojada mujer

—Mira niño, no me interesa quien rayos seas, pero no puedes dirigirte así a tus mayores— la mujer sonrió confianzuda— ya no digamos hablar de manera tan vulgar a la reina de Atlantis — Mera sintió como la tomaban de los brazos para intentar someterla, gracias al forcejeo la esposa de Arthur dio unos pasos hacia atrás, pareció hacer más movimientos con los cuales el ataque a Roy arreció

—¡Suéltalo de una vez! ¡Vas a matarlo! — Arthur estaba ligeramente frustrado y bastante molesto debido a la situación, no quería atacar a su esposa, pero tampoco podía dejar morir al chico, le tuvo que dar un rodillazo en el estómago, para su suerte funcionó.

Tosió un poco y emitió un quejido de sentir un golpe —eres un… —la pelirroja estaba por demás enojada

—Mera yo… — observó a los lados su esposa estaba por demás enojada, Roy confundido y tosiendo en un rincón de la pequeña sala y el en medio de ambos—tú te lo buscaste — no debió de haber dicho eso —hay maldición…

En menos de dos segundos el pleito se puso peor, comenzaron a volar las cosas por todos lados, sin miramientos de ninguna clase el rey de los mares salió disparado por una de las ventanas de la casa, entre vidrios rotos y pedazos de madera, el atlante rodó por el piso y luego se incorporó—Vamos cariño… no hagas esto más grande — trataba de sonar lo más condescendiente que pudiera—¡Mera basta! — algo parecido a cuchillos formados por agua cayeron delante de Aquaman

—No puedo creer que me engañes de esta forma Arthur— dijo la pelirroja mientras hacía fuerza con una de las armas que había creado, Arthur que había sacado su tridente de quien sabe dónde se defendía con algo de trabajo

—¡Estas alucinando! — el rubio miró a su esposa a los ojos

—No intentes hacerme tonta —reprochó entre dientes

—No intento nada, solo quiero llevar la fiesta en paz ¿sí? — Arthur comenzó a poner más fuerza— dijimos que nos tomaríamos un tiempo… —la pelirroja estaba por refutar el dialogo al atlante cuando algo la detuvo.

—¡Hey maniática! — Roy había esquivado los destrozos ocasionados y había arrojado una pequeña roca que golpeo directo en la cabeza de la esposa de Arthur— mira que dicen que yo tengo cabeza dura— se burló irónico el arquero, la mujer dirigió su mirada a su nueva víctima —¡Hay rayos! — el pelirrojo tuvo que hacer movimientos rápidos para evitar que unas puntas de agua le perforaran los pies.

En cuestión de segundos Arthur y Mera se separaron—muévete Arthur…

—No, Mera tenemos un trato —Arthur estaba tratando de pacificar la situación— regresa a Atlantis yo iré pronto y arreglamos las cosas

—Solo si cuando vayas me llevas la cabeza de ese niño— sugirió la mujer de manera un tanto perturbadora

—¡Ni lo sueñes! –Roy se puso en guardia —si quieres algo de este "niño" ven y tómalo vieja loca—la pelirroja estuvo a punto de tomar en cuenta la sugerencia del muchacho

—¡Roy basta! —el rubio le hizo una seña al muchacho quien hizo una mala cara—mira cariño sabes que eso no está a discusión —¿cariño? Roy se quedó extrañado del modo tan familiar que Aquaman hablaba a la mujer que abia intentado matarlos momento atrás — no acostumbro decapitar a los invitados que llegan a mi casa.

—Está bien como quieras— Mera bajó la guardia un momento para darse la vuelta— te dejaré que te diviertas un poco más Arthur, espero que no tardes en regresar a casa— Mera comenzó a caminar muy confiadamente rumbo al mar—nos vemos pronto… sin decir nada más dio un gran salto y desapareció entre las aguas.

Cuando por fin su esposa se esfumó entre las aguas el rey de Atlantis suspiró más calmado—bueno un problema menos — Arthur se sacudió como y giró su cuello — ¿estás bien?

—Si bueno, tomando en cuenta que alguien que no conozco intento ahogarme y/o matarme pues estoy bastante bien—contestó de manera sarcástica el pelirrojo — creo que necesitare más banditas…

—Si bueno, vayamos dentro de nuevo y busquemos esa aguja— Arthur hizo una señal con la cabeza, ingresaron en la casa que debido a la pelea lucia bastante desarreglada y con muchos sitios y cosas por reparar.

—Dios esa mujer es una loca— comentó Roy de mala gana

—Esa mujer es mi esposa—comentó el dueño de la casa mientras comenzaba a subir las escaleras rumbo al cuarto de arriba

—Me lo pude imaginar ¿tienen una relación extraña cierto?

—Bueno el amor es extraño —dijo Arthur tratando de justificarse

—Si para ti decir extraño es igual a decir asesino, pues por mi está bien…

—Bueno es… es bastante complicado— Arthur llegó a su habitación y comenzó a rebuscar cosas—Ten—el atlante le arrojó al chico una botella de Alcohol y una gasa —¿puedes solo verdad?

—Si claro, soy joven no estúpido…bueno eso creo—Roy masculló la última frase, notó como Arthur había cambiado de humor por lo que Roy usó las gasas y el alcohol para limpiar sus heridas y los raspones nuevos, luego se colocó sus ropas—lamento haber causado tantos problemas

—No, no te preocupes Roy— Arthur suspiró entre melancólico y pensativo— de hecho yo debo de pedirte una disculpa por los inconvenientes… —se formó un silencio incomodo en el lugar, el habitante del faro notó que su camisa estaba rota—genial… — el rubio se dirigió a su closet para buscar otra prenda, se retiró aquella que le habían roto—cierto hay que buscar una aguja…

—Neh … —el rubio se mostró curioso por la negativa del pelirrojo al cual escucho más cercano— ya no es tan necesario

—¿Por qué? —Arthur sintió como le colocaban algo fresco en el brazo —¿Qué se supone que haces?

—No me digas que no te habías fijado de esto…— Roy puso algo más de presión en el hombro de Arthur

—Pues bueno…si lo vi pero, no es nada grave

—Si tú lo dices…—Roy puso una gasa pero no encontró con que sostenerla—¿la sujetas un segundo? —aun un poco intrigado Arthur hizo lo que Roy le pedía, luego escuchó como algo se rasgaba— con esto debe bastar, dame un segundo… y… ¡Listo! — Arthur notó que Roy había arrancado un pedazo de tela de su playera para amarrarle en el brazo y sostener la gasa

—Gracias… según parece también sabes algo de primeros auxilios—Arthur sonrió y terminó de colocarse una playera—supongo que Oliver llegaba golpeado más de una vez

—Golpeado es decir poco— Roy hizo una mueca

—Bueno tú sabrás, debo admitir que Oliver no es alguien con quien haya tratado mucho…

—Qué suerte, no te has dado cuenta de lo idiota que puede llegar a ser…—el comentario le hizo un poco de ruido a Arthur — olvídalo no dije nada

—Veo que no todo está bien…

—Tú sabes de relaciones complicadas… no todo es lo que parece—explicó Roy un poco apesadumbrado

—Sí, creo que tienes razón—Arthur formó un silencio entre él y Roy, parecía que había tocado una fibra sensible en el chico y no tenía por qué negarlo la visita tan extraña de su esposa le había puesto un poco mal—bueno, será mejor seguir con el día, ahora hay mucho que hacer — el rubio puso su mejor cara para tratar de animarlos a ambos— te quedas en casa Roy, yo estaré en la parte de abajo —tras decir esto el atlante se fue de la habitación dejando a Roy mirando toda la habitación nuevamente.

Después de bajar se dirigió a su pequeña bodega, el faro y la casa que contenía a sus pies era un lugar pequeño pero con todo lo que pudiera necesitarse, incluso tenía una pequeña bodega de la cual Arthur había sacado todo lo necesario para comenzar a reparar la ventana y la puerta que la complicada visita había dejado.

Al ruido de los martillazos se sumó en poco tiempo los sonidos de unos pasos que iban golpeando fuertemente la escalera—¡Hey Arthur! —Roy dio un gran salto desde los últimos escalones llegando a caer solo a unos centímetros de donde el rubio estaba martillando para reparar su puerta—¿ocupado?

—Solo un poco— el atlante se incorporó para mirar al pelirrojo —¿pasa algo?

—No, nada, nada… solo es que estar ahí arriba es aburrido y quería ver que hacías—Roy dijo esto mientras caminaba apresurado por la casa mirando cosas

—Muy bien… —Arthur miraba extrañado al muchacho le parecía extraño su cambio de humor tan repentino, no pudo evitar levantar una ceja cuando observó que Roy tocó lo que quedaba de la ventana y esta termino de hacerse pedazos, el pelirrojo solo dijo un "ups" para luego comenzar a carcajearse—mira Roy por que no … emmm … ¿quieres ayudarme con esto? —señaló las herramientas y la madera con la que estaba reparando la puerta

—Sí claro yo te ayudo es lo menos que puedo hacer

—¿Seguro que ya te sientes bien?

—Nunca me había sentido mejor… nunca…—dijo el chico mientras se acercaba al mayor—o al menos no tan bien en estos días—comentó divertido el chico mientras tomaba una tabla que comenzó a clavar a la puerta de manera desordenada, por un segundo Arthur pareció no darle importancia, quizá solo era que el chico nunca había trabajado de esa forma en su vida, es decir teniendo de todo y viviendo con Oliver no era necesario meterse en ese tipo de trabajos ¿cierto?

—¡Navidad! ¡Navidad! ¡Llegó navidad! — Roy estaba tarareando de lo más entretenido, mientras apoyaba un martillo contra unos clavos que dicho sea de paso estaban quedando bastante chuecos

—Roy…— Arthur intentó llamar la atención del muchacho—¡Roy! —el pelirrojo le miro intrigado

—¿pasa algo?

—Pensaba en que mi puerta no necesita más clavos…—dijo el atlante mientras señalaba todo lo que Roy había hecho

—Nunca se tiene suficientes de estas coas— Roy golpeo un clavo más que quedó bastante chueco

—¡Wow! Ya fue suficiente trae eso acá—Arthur retiró el martillo al muchacho, se le quedo mirando fijamente —en serio Roy ¿Está todo bien?

—si hombre sí, no hay que preguntar tanto… quedamos que sin preguntas ¿no? — el pelirrojo le esquivo la mirada al atlante y luego sorbió con su nariz

—Sí pero no me refería a… como sea creo que nos hace falta un descanso —Arthur miró como estaba todo—¿qué te parece si vienes conmigo al pueblo?

—¿Al pueblo?

—Si claro, me hace falta algo de madera, unos víveres y claro esta unos clavos más—Arthur le hizo una seña a Roy para que le siguiera— y a ti bien te haría bien un par de prendas nuevas

—No necesito ropa nueva, me gusta esta…

—No discuto tus gustos, pero tomando en cuenta que hay vagos mejor vestidos por ahí creo que te hace falta un buen cambio —el pelirrojo no perdió el detalle de como el rey de los mares se dirigía a un pequeño cuadro detrás del cual había una caja fuerte— si bueno con esto bastará — dijo mientras tomaba un buen tanto de billetes —entonces ¿vienes?

—Si claro suena divertido…digo no es que esto sea aburrido, pero suena mejor ir a dar una vuelta— Trató de justificarse Roy

—Sí, si claro—Arthur no dejaba de mirar con suspicacia a su joven invitado— bueno venga pues acompáñame— Arthur señaló la salida la cual a duras penas pudo cerrar para poner llevar a la puerta.

—Estas consiente que hay un gran agujero a un lado ¿verdad?

—Sí, pero bueno es la costumbre incluso ponerle el seguro es pura costumbre—dijo el rubio mientras se subía a la camioneta que usaba para ir al pueblo, Roy le miraba bastante intrigado— si bueno no hay muchas personas del pueblo que quieran venir a robarle al Rey de los mares

—¿No tienes doble identidad?

—Noup — el rubio abrió las puertas del vehiculo— es decir todo salió en las noticias, me persiguieron reporteros que querían saber sobre mí sin mencionar que aquí siempre me consideraron raro…

—Todos somos un poco raros…

—Bueno si cuando jalas sobre tus espaldas una embarcación pequeña llamas la atención un poco más de lo normal ¿no crees? —explico Arthur, Roy pareció asentir—como sea en el pueblo saben que soy el Rey de Atlantis, pero me tratan solo como Arthur Curry… no hacen muchas preguntas y no responden mucho a los extraños tampoco y eso es de agradecerse.

—Si me lo puedo imaginar… —Roy se acomodó en el asiento, de momento comenzaba a sentirse cansado — no te molesta que duerma unos minutos ¿cierto? —dijo entre bostezos

—Adelante, supongo que martillar clavos chuecos es muy cansado —dijo entre bromas el atlante pero no recibió ninguna respuesta, el buen Roy ya estaba dormido.

Quiso ser considerad, así que se dirigió al pueblo por el camino largo, rodeando por todo el camino, cuando llegó dejó la camioneta en lo que parecía ser el centro del poblado—Roy, despierta chico—dijo mientras lo sacudía de un hombro

—¿Qué? ¿Qué pasa? —dijo mientras abría los ojos pesadamente —¿ya es hora del desayuno?

—No, aun no… llegamos al pueblo pensé que querrías bajar y terminar de conocerlo, pero si aún sigues cansado…

—No, no para nada— el pelirrojo abrió la puerta del vehículo y descendió para comenzar a estirarse

—No pensé que estuvieses tan cansado

—Bueno solo necesito ir por unos dulces y ya… —explicó el pelirrojo mientras observaba todo a su alrededor— te veo por aquí en un rato Aqua… es decir Arthur — el chico comenzó a alejarse con paso un tanto nervioso

—Si bueno… yo pensé que… bueno búscame por aquí después ¿quieres? —el pelirrojo asintió animadamente y luego se dirigió corriendo hacia ningún lado en especial, el rubio no hizo más que encogerse de hombros y seguir su camino.

—es demasiada madera Arthur—dijo el encargado de la carpintería mientras le cobraba al atlante —¿planeas construir un bote?

—Más bien reparar mi casa

—Visitas de villanos de nuevo ¿verdad?

—No, solo un pleito con mi esposa—dijo un tanto divertido el atlante mientras le pagaba a aquel hombre mayor

—A eso me refería, ¿hay peor villano que una esposa enojada? —la broma sacó una sonora risotada de todos los hombre presentes, de no haber sido por el golpe que recibió con una escoba de una mujer que parecía ser su esposa las risas hubieran continuado— ¿no se los dije? — el aludido recibió otro golpe

—Yo mejor me abstengo de opinar, gracias por todo señor Anderson— el atlante no esperó a que los empleados de la tienda le ofrecieran ayuda, directamente tomó la pesada madera como si fuera nada y salió del local—me pregunto dónde se habrá metido ese chico —comentó mientras miraba por todos lados

—Vamos viejo… lo necesito…— el sudor comenzaba a recorrer la frente Roy mientras miraba al tipo misterioso que estaba con él en el abandonado callejón

—Me lo puedo imaginar, pero esto es de la mejor calidad y cuesta más de lo que estás acostumbrado a pagar en tu ciudad niñato…

—¡Tienes que estar bromeando!

—No, por el contrario hablo muy en serio… esto es difícil de conseguir y traer a un lugar como este… y te garantizo que es tan bueno que nadie más lo tiene por aquí…

—¿Cómo puedo estar seguro? —Roy se mostraba por demás escéptico, pero comenzaba a desesperarse

—Mira… como me pareces un chico agradable y eres nuevo por aquí te daré una probada— el sujeto tomó una pequeña bolsa en la que metió su dedo meñique para sacar un poco de polvo blanco—anda con confianza…—Roy se acercó al tipo y aspiró el contenido, se sintió mejor.

—Dios…¡Dios! …es delicioso… —Roy suspiró aliviado, ahora lo quería con más fuerza, rebuscó entre sus ropas y buscó todo el dinero que pudo—¿con esto basta?

—No para la cantidad que quieres…— el vendedor notó como Roy hizo una mueca de decepción y desespero—bueno podemos hacer un trato

—Lo que sea…

—Eso quería escuchar…— el tipo sonrió sarcásticamente mientras tomaba el dinero—eso cubre una parte, ahora por lo demás— Roy le miraba intrigado, no entendió mucho hasta que escucho como un cierre era abierto

—No…

—Si… — el tipo colocó sus manos sobre los hombros del pelirrojo—vamos… si lo quieres debes pagar por ello—comenzó a aplicar más fuerza haciendo que Roy fuera cediendo sin oponer mayor resistencia. El pelirrojo no era ningún tonto, sabía que era lo que debía hacer, no quería hacerlo pero tenía que admitir que deseaba la mercancía y peor aún… tenía que admitir que no era la primera vez que recurría a algo como eso…

Tenía ya casi toda la lista mental de lo que necesitaba, con los víveres aun entre los brazos se seguía preguntando donde estaba su pelirrojo inquilino, no se percataba de que alguien le espiaba desde la vuelta de una esquina.

Suspiró un poco avergonzado, estaba por demás avergonzado pero más tranquilo y menos cansado, miraba a Arthur desde su lugar seguro cuando optó por salir corriendo —¡Hey Arthur! — dijo al comenzar a correr hacia el

—¡Ahí estabas! — Arthur miró raro al chico— ¿de dónde vienes? Ya no luces tan mal como hace rato

—Bueno yo estaba dando una vuelta…

—Veo que eso te ha terminado de despertar…tienes los ojos más abiertos y te ves d emejor animo

—¡claro que lo estoy! —el exceso de efusividad de Roy llamaba la atención de Arthur quien se le quedó mirando con algo de detenimiento —¿Qué?

—Te ves raro… —Roy tragó la saliva a l parecer estaba por tener que comenzar a dar demasiadas explicaciones—Ya se… seguro que te has comido todos los dulces que compraste—el pelirrojo suspiró aliviado

—Sí, si claro, eso es… ¿Ya has acabado con las compras?

—Casi, te estaba esperando para la última— Roy miró curioso al atlante — necesito que me acompañes —después de acomodar los víveres en el vehículo le hizo señas al chico para que le siguiera

—Emmm… esto es una tienda de ropa— Roy estaba un tanto desconcertado

—Pues claro— Arthur le indicó que le siguiera, entraron en el local — te dije que compraríamos unas prendas para que uses

—Y yo te dije que estaba bien con lo que tengo

—¿En serio? —Arthur se detuvo al estar a la mitad de la tienda, se dio la vuelta para mirar a Roy— mira nada mas como estas vestido, playera rota, pantalones rasgados con las rodillas sucias y además… Arthur llevó su dedo a una mancha fresca que estaba en la playera de Roy—ni si quiera tienes cuidado al comer…—dijo mientras comenzaba a palpar lo obtenido de la prenda de Roy

—¡No toques! ¡No toques! — Roy se escandalizó al ver donde Arthur ponía el dedo, comenzó a manotear haciendo que Arthur se aleje y limpie los dedos en sus pantalones— estoy bien ¿si?

—Pues puede ser, pero no vas a andar como vago estando en mi casa jovencito —sentenció el rubio en un ligero tono de broma logrando que Roy haga un puchero —bueno en vista que tenemos un acuerdo…—Arthur comenzó a seleccionar prendas —ten pruébate esto

—Pero no tengo para pagar por esto…

—¿Y quién te está cobrando? —Arthur emitió un comentario alegre que hizo al pelirrojo sonrojarse—anda, no seas penoso

—¿podría por lo menos escoger la ropa? Digo esto no es muy mi estilo— Arthur asintió, al menos tenía un arreglo con Roy, le gustaba hacer felices a las personas.

Se probó varias prendas, un par de pantalones, unas bermudas y muchas playeras de todos los estilos y colores—¿y luego? — Arthur estaba ya un poco fastidiado de tanta tardanza, quien diría que Roy seria casi tan complicado como su esposa —¿ya has decidido?

—Bueno…sí creo que serán estas — el pelirrojo le entregó varias prendas al atlante

—También hay que pagar las que traes puestas — explicó Arthur, Roy se dio una palmada en la frente por poco y lo olvidaba, se quitó la prenda superior para luego dársela al rubio que enseguida se dirigió directo a la caja para pagar todas las cosas—Hola Jake— saludó al joven que le devolvió el saludo para después comenzar a pasar las prendas por la registradora

—Buena elección señor Curry —le dijo el chico respetuosamente

—Gracias, pero no es ropa para mi…

—No me refería a eso…—el chico siguió pasando los códigos de barras por el lector, Arthur se intrigó

—¡Listo! Estas son las ultimas—Roy colocó con las demás ropas un pantalón y una playera que en su momento se quitó frente al dependiente

—Estas también…—Arthur miró a Jake que veía misteriosamente a Roy, luego el dependiente miró al atlante al que le sonrió pícaramente— ¿Qué estás? —Con una señal de los ojos y un guiño el rubio entendió para luego sonrojarse —¡¿Qué?! ¡No!

—¿No es el reemplazo de su esposa?

—¡¿Qué?! ¡No! ¡Para nada! —Arthur tomó las bolsas con las ropas aun luciendo muy ofendido

—¿De verdad?

—¡Sí!, Además es menor de edad

—Yo no diré nada a la policía –Jake le guiño un ojo de manera cómplice, Arthur se mostró un poco más ofendido—bueno si no sale con el… ¿me lo presentaría?

—Bueno esto ya se puso raro, debo irme Jake…gracias por todo— el dependiente se despidió con un "por nada" para luego ver como ambos compradores salieron del lugar

El camino de regreso fue menos silencioso que el de ida y para suerte de Arthur más corto de lo que había pensado —¿Qué haremos ahora? ¿Terminaremos de reparar la puerta? — Roy se bajó emocionado de la camioneta para arrancar a correr hacia la entrada—¿o veremos la ventana?

El rubio pareció recordar el desastre que había causado el pelirrojo horas atrás poniendo clavos— mejor, solo apuntalaré la entrada, preparare la cena y luego a descansar ya mañana veremos…

—Me parece perfecto… ¡Yo me encargaré de la cena! —el pelirrojo atravesó y terminó de tumbar lo que Arthur había improvisado como puerta, se dejó escuchar un ligero "ups" por parte del pelirrojo, Arthur rio divertido, sabía que tendría más trabajo pero le parecía divertido tener a alguien como Roy.

El día por fin dio paso a la noche, el atardecer cayó bastante rápido después de la improvisada cena que preparó Roy no estuvo mal fueron un par de emparedados de jamón con queso, bastante simple perro efectivo, después de eso llego la hora en la que Arthur se dirigía al punto más alto del faro para encender la luz—¿listo para ir a ptrullar? —Roy apareció tras de él rompiendo el silencio de Arthur

—No realmente… yo no hago ese tipo de cosas al menos no como lo hacen ustedes o los Wayne…

—Hacíamos

—¿Cómo?

—No, nada —el pelirrojo se colocó al lado — es decir si estoy aquí pues no puedo salir a patrullar ¿no?

—Si bueno eso es cierto, espero que no te aburras demasiado estando por aquí…

—Para nada ya he encontrado como pasar el rato

—Eso me da gusto, espero que todo sea legal —Roy tragó saliva ¿le habían descubierto? —no me mires así, no voy a permitir ni perdonar que te escabullas en ningún bar ¿entendido?

—Sí, sí, sin duda… —al ver la expresión seria del atlante Roy trago saliva nervioso—cielos luces más amenazador que Oliver cuando te lo propones

—Tengo que, aunque no siempre me agrade hacerlo -parecía que Arthur estaba recordando algo—si no haces gestos exagerados en Atlantis no te respetan del todo, nadie… ni tu esposa…—Arthur se corrigió en su postura—olvídalo no dije nada

—Parece que ninguno de los dos tiene mucho que decir…

—Quizá… —se formó un silencio algo incómodo — bueno se está pasando la hora —el rubio se dirigió a la caja de controles que activaba la luz del faro, destapó la caja dejando ver la palanca que servía para activar la luz —¿haces los honores? —el pelirrojo sonrió y corrió para hacer lo que Arthur le pedía

—¿Debo contar o algo?

—Es a gusto del cliente

—Bueno entonces…3…2…1— Roy levantó la palanca haciendo que el faro se active—siempre quise activar la batiseñal, quien diría que acabría activando la "Aquaseñal"

—¿Aquaseñal?

—Si ya sabes, señal, aquaman —Arthur negó con la cabeza

—Había escuchado que le ponías nombres tontos a las cosas — dijo Arthur mientras se dirigía a las escaleras—Oliver me lo contó una ocasión

—Si bueno a él es al que le puse el nombre más tonto de todos—Arthur le miró intrigado —te lo contaré luego…— ambos salieron del lugar.

La noche continuo su curso, bastante tranquila de buenas a primeras Roy cayó dormido en el suelo desde el cual veía la televisión con Arthur, este tuvo que levantarlo como si se tratase de un niño pequeño para llevarlo al pequeño Catre que había acondicionado para el en una esquina de la habitación pues el chico se había negado a dormir en la cama y que el durmiera en el sofá, era una ventaja que no se hubiera desecho de esa cosa antes.

Le estaba comenzando a entrar el sueño profundo, cuando ya no sentía los pensamientos de las bestias del mar ni el sonido de las olas golpeando en su oído…cuando se olvidaba casi por completo de los problemas de ser Rey y ser Superheore; ya había cerrado los ojos y tuvo que abrirlos de golpe cuando escucho como algo caía al piso. Se levantó de un salto solo para ver como cierto pelirrojo se retorcía en su lugar—¡Roy! — le llamó pero no obtuvo respuesta le miraba moviéndose en ese pequeño catre pateando las cosas que estaban a su alrededor, titubeo un poco

—Lo… nec… ¡No! —Parecía estar teniendo una feroz pesadilla, Arthur le llamó sacudiéndole del brazo pero el menor se arrebató un poco—¡Aléjate! ¡No me toques! —el pelirrojo hizo por levantarse pero al poner todo su peso de un lado se fue al suelo con todo y el aparato en el que dormía

—¡Roy! — Arthur le socorrió de inmediato

—¡Dejame! — el pelirrojo se retorcía y sudaba frio —no quiero…no … lo necesito… yo…

—¡Roy! ¡Roy despierta! — al fin el atlante consiguió que el pelirrojo abra los ojos—¿estás bien? —no obtuvo respuesta el pelirrojo solo le observaba con la mirada perdida —¿estas bien? —no dijo nada, Roy no respondió solo se aferró al rubio que lo acunó en sus brazos

—No me siento bien… —Roy comenzó a sollozar, Arthur no entendía nada solo se dedicó a abrazarlo con más fuerza para evitar que siga temblando.

—Shhh…tranquilo, no pasa nada Roy— Arthur titubeo un poco al ver a Roy en ese estado tan vulnerable, lo acomodó mejor entre sus brazos para luego hacer algo que no pensó volver a hacer nunca—Tranquilo hijo, todo estará bien — le besó la frente cariñosamente para después seguir intentando arrullarlo—todo estará bien hijo te lo prometo…— parecía que Arthur de nuevo tendría una noche complicada, ahora no solo tenía a un chico intranquilo sino muchas preguntas en su cabeza y muchas corazonadas extrañas…

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Bueno reacciones inesperadas y quiza exageradas por parte de Mera me pregunto que problemas se traera con Arthur, por otro lado Roy no es el mas normal inquilino del mundo, el inocente de Aquaman no tiene idea de lqo eu esta pasando a sus espaldas, sin duda tiene muy buen corazon o ¿demasiada inocencia? quien sabe... lo que si al final han tenido un buen dia paseando por el pueblo pero una noche algo complicada.

Ok, como podrán darse cuenta me he tomado algo de tiempo pero es que igual estoy tratando de cumplir con todos los compromisos fanficcionistas que tengo contraídos por aqui por lo que les pido algo de paciencia... ustedes tranquilos que mientras no vean la palabra "FIN" esto aun no acaba... y pues como siempre digo ojala que este capitulo les haya gustado a los muchos o pocos lectores que pasan por aqui espero que tengan la oportunidad de dejar un review con sus comentarios y si no pues igual les agradezco que se hayan tomado el tiempo de leer. A todos los lectores les deseo un feliz año 2016 y les recuerdo que si se quieren inscribir para que les lleguen las actualizaciones son bienvenidos a hacerlo por que este "fanficquero" no descansará en 2016 les estoy fraguando algunas sorpresas para el año entrante...

Ahora si me despido de todos y les envío un gran saludo y un abrazo, felices fiestas, nos leemos pronto.

See ya!