Capitulo 4: ¡Nos vamos de picnic!
Hoy decidí empezar el trabajo. Me levanté a las cinco de la mañana para aprovechar mejor el dia. Lo primero y primordial era conocerme con los soldados. He oído que esos soldados solo obedecen a su reina, lo que no es nada que un poco de autoritarismo no arregle.
Me dirigí a los barracones una hora después de haberme levantado yo. Abrí las puertas con la llave maestra que me dio la reina, debido a mi nueva posición como jefe de guardias. Observe a los guardias del palacio, todavía durmiendo. Patee fuertemente la pared con la intención de despertarlos. Lo conseguí, pero los soldados molestos empezaron a lanzarme insultos.
-¡¿Quién demonios eres tú?! Te romperé la cara niño bonito- Dijo un soldado viejo amenazándome.
-¡Holgazanes!- Ladré autoritario, entonces me miraron con algo de miedo por el tono de mi voz- ¡Yo soy su nuevo jefe! ¡La reina Elsa me ha dado el puesto con la intención de defender a su familia! ¡Así que levántense, panda de orangutanes!
-Yo solo obedezco a la Reina, "Jefe"- Dijo un soldado joven con tono sarcástico y desafiante.
Me acerque muy molesto, por la falta de respeto que me dijo. Lentamente lo mire y observé en su cara un gesto de arrepentimiento y miedo.
-¿Cómo te llamas, gusano?- Le dije con un tono leve y molesto.
-Ehh...Me…- Balbuceó aterrado.
-¿¡QUE COMO TE LLAMAS GUSANO?!- Le grite de tal forma que todos los otros soldados que susurraban entre ellos me miraran con respeto y miedo.
- ¡John!- Dijo muy asustado.
-Muy bien, "John", te informo que en otro caso esa falta de respeto hubiera reaccionado de forma muy diferente- Dije todavía furioso- ¡Ahora, levántense gusanos, al patio trasero! Tenemos trabajo que hacer.
En ese momento los 45 soldados se levantaron, cogieron sus trajes y fueron al patio.
Y así pasaron 20 días y 20 noches entrenando duramente a los soldados, reforzando el castillo y educando a los miembros de la familia sobre seguridad. Mi programa de seguridad logro ser muy efectivo. Desde entonces ningún ataque ha sucedido de nuevo. Cada invitado pasaba por una rigurosa revisión de sus pertenencias y los amigos de la princesa y la reina eran vigilados siempre por los re entrenados soldados.
Hoy día era el día de la reunión de palacio, que se realizaba cada mes.
Estaba en mis aposentos, cambiándome de ropa, cuando escucho unos golpes a la puerta. Era la reina buscándome para ir a la reunión.
-Kelvar ¿está usted ahí?- Me preguntó la reina- ¡Tenemos que ir a la reunión!
-¡En un momento, mi reina!- Grité desde el otro lado.
Pasado un minuto, salí de la habitación listo para ir a la reunión. Quería presentar unos puntos para mejorar la seguridad del castillo a la Reina. Mientras caminábamos la reina me preguntó.
-Kelvar, ¿Cómo estás?- Me dijo verdaderamente interesada.
-Yo muy bien, mi lady- Le respondí amable- Sin embargo estos últimos veinte días he trabajado muy duro.
-Se ha notado, Kelvar. Todo se siente más seguro y tranquilo- Dijo la reina conforme- Has hecho tu trabajo perfectamente. De ello hablaremos en la reunión.
-Muy bien, mi reina- Le dije deteniéndome- Aquí está la sala de reuniones- Y entramos, yo después de ella.
La reunión duró cuatro horas. En ella se hablo de economía, problemas sociales, política y temas de cultivos. Mi informe fue leído en voz alta, y aparentemente, la seguridad del palacio ha aumentado un 70%. La reina y los ministros lo celebraron con un caluroso aplauso y después volvieron al tema de economía.
Finalizada la reunión volví a mis aposentos a descansar. Sin embargo me sentí extraño. El ataque de aquellos hombres y el extraño símbolo que ellos portaban y esa carta vacía me dejaron una duda. Me senté en mi escritorio a estudiar ese símbolo. Recordaba haberlo visto en alguna parte, sin embargo, no recordaba donde. En ese momento pensé que "Pidra" podría ayudarme. Cogí papel y pluma y escribí lo siguiente en una carta.
Querido Maestre Pidra:
Al primer día de haber llegado a Arendelle fui invitado al palacio real, como debió haber sido. En la noche unos rufianes entraron en el palacio. Trataron de violar a la princesa y asesinarla. Asesine a estos tres hombres y en uno de ellos encontré un símbolo muy extraño, que nunca he visto antes. Esperaba que usted pudiera reconocer este símbolo y decirme a la brevedad de que se trata. Es muy importante para la misión que usted me responda.
Atte. Se despide: Kelvar
Después de escribir, tocaron la puerta. Al abrirla descubrí con sorpresa que eran Anna y Elsa. Desde el incidente, me puse a trabajar muy duramente como para hablarles sin tener que recurrir al tema de la seguridad. Anna sostenía una caja de regalo.
-¡Hola Kelvar!, ¡Entre las dos te trajimos un regalo!- Me dijo muy emocionada Anna- ¡Ábrelo, por favor, por favor!
-Tranquila Anna- Dijo la reina riéndose- Es un presente que mandamos a hacer para ti por tu excelente servicio hacia mí, hacia Anna y mi familia.
¡Muchas gracias, mi lady!- Les dije muy halagado y haciendo una reverencia. Entonces me dispuse a abrir el regalo, descubriendo una caja de madera que decía "Kelvar" con letras doradas. Abriendo la magnífica caja de madera con detalles muy lindos, descubrí una ballesta de una mano, magníficamente tallada y cuyo acero era de Extremo Oeste, el mejor acero del mundo. Después de la sorpresa, la princesa Anna dijo:
-¿Te ha gustado Kelvar?- Me dijo muy excitada esperando una respuesta.
-¡Me ha encantado mi lady!- Le dije riéndome muy contento. Se me había olvidado la última vez que alguien me había regalado algo.
En ese momento Elsa y Anna se abrazaron y rieron, muy felices por atinarle al regalo.
-La llamare "Ithladin"- Dije orgulloso.
Las princesas se miraron con una mirada perpleja, viendo si podían interpretarlo como algo bueno. Finalmente Elsa dijo:
-¿Qué significa "Ithladin"- Preguntó la reina, sin siquiera lograr adivinar que significaba aquello.
-Significa "Luna Estrellada" en mi idioma- Al decir esto, las chicas hicieron un gesto dando a entender que habían entendido lo que significaba.
-¿Y qué idioma es ese?- Preguntó Anna cruzándose de brazos y levantando una ceja
- Es sin….- Justo en ese momento un mayordomo me interrumpió para decirle algo a la reina.
-Mi señora- Dijo el regordete mayordomo con una voz tranquila- Está todo listo para su picnic, mi lady.
-¡Ah! El picnic- Dijeron Elsa y Anna al mismo tiempo.
-¡Kelvar!, se nos ha olvidado decirte algo muy importante- Dijo Anna en una mezcla de sorpresa y emoción- ¡Nos acompañaras a un picnic! ¡Iran Kristoff, y Olaf, y Sven!
-¿Iras Kelvar?- Pregunto Elsa, más tranquila pero igual de emocionada que Anna.
-Debo ir, mi lady- Dije, poniéndome serio- Pero no en calidad de acompañante, sino como su guardián personal. Por lo tanto tendré que llegar primero al lugar donde quieren ir para revisarlo y asegurarlo.
-Me parece bien, Kelvar- Me dijo la reina conforme- ¡Prepárale un caballo a Kelvar, James!
-Eh, chicas- Interrumpió Kristoff momentáneamente- Acompañare a Kelvar. ¿Te parece?
-Yo no tengo problemas- Dije algo sorprendido. Kristoff nunca me había hablado mucho ya que el no pasaba mucho tiempo en el castillo debido a su trabajo. Y cuando estaba prefería pasar el tiempo con Anna que con el jefe de guardias.
Cuando salimos por el castillo a caballo decidí hablarle.
-Mi lord, ¿Por qué ha decidido venir conmigo?
-Kelvar, para empezar yo no soy ningún noble- Dijo en tono amistoso- Puedes llamarme Kristoff. Soy un hombre simple y prefiero las montañas, bosques y lagos. Que no se me malinterprete, amo estar con Anna. Elsa es también bastante amable conmigo.
-Son buenas muchachas- Dije, feliz de no tener que hablar siempre en un tono respetuoso.
-Por supuesto- Dijo amable- ¡Mira hemos llegado!
Avanzamos cerca del lago. En el fondo había una cueva, muy misteriosa. Entre la cueva y nosotros habían unos arboles que daban algo de sombra. Amarramos los caballos y yo me puse revisar. Kristoff me dijo
-¿Quién eres?- Me dijo con un tono sombrío y desconfiado.
Al escucharlo me di vuelta, ya que revisaba unos arbustos.
-¿Qué quién soy?- Le dije amistosamente- Pues, soy Kelvar, de las Estepas del Este
-¡No te hagas el idiota, Estepario!- Me dijo, poniéndose furioso.
-¡Kristoff! ¡¿Qué demonios te sucede?!- Respondí a su agresividad con sorpresa.
-¡Llegas de un día para otro! ¡Te ganaste la confianza de todos en unos pocos días!- Dijo gritando demasiado fuerte- ¡Y justo en el medio de una crisis política! ¡Y para remate el día que llegas; tres ladrones atacan el castillo y casi violan a mi prometida!
-¡Esa no es mi culpa Kristoff! ¡Yo fui mandado aquí!- Le grité furioso. Respire un momento y traté de controlarme- Mira Kristoff, estoy tratando de cuidar a la reina y a tu prometida. Creo que eres un hombre bueno y solo tratas de proteger a los que quieres. Pero debes confiar en mí. No estoy tratando de dañar a nadie.
-No sé porque, pero siento que de tu boca solo salen mentiras- Dijo ahora más tranquilo, pero igual de desconfiado.
Iba responderle, pero en ese momento voló una flecha, haciéndome un corte en la mejilla. Kristoff me empujó detrás de una roca y él se escondió detrás de un árbol. Pensé en su gesto como una traición, pero lo hizo para que no me llegaran las flechas. Me levante algo dolido y observé que Kristoff estaba agachado detrás del árbol recibiendo lluvias de flechas. Saque "Ithlandil", la ballesta de mano, y cargue un virote. Asome la cabeza un poco para mirar quienes nos disparaban y observe que eran unos trasgos. Un trasgo al observar mi cabeza se lanzó hacia mí y termino muriendo por una de las flechas que sus amigos me lanzaron a mí. Al morir el trasgo soltó su arco y llego a mis pies. Recogí el arco y las flechas del trasgo y se las arroje a Kristoff. Me grito desde el árbol.
-¡¿Qué quieres que haga con esto?!- Dijo asustado.
-¡Defenderte!- Le gruñí desde la roca- ¡Esos trasgos están saliendo de la cueva!- Me puse a contarlos- ¡Hay diez!
-¡Diez! ¡Kelvar…te…tengo miedo!- Me balbuceó Kristoff.
No le respondí. Estaba preocupado disparando a los trasgos. Podía sentir los chillidos de los trasgos a la distancia. Sus asquerosas flechas, silbaban a mi lado. Justo en el momento que asome la cabeza vi una cabeza de uno de ellos. Dispare a "Ithlandil" dándole en la cabeza a un trasgo. Kristoff disparó torpemente el arco, sin embargo, logró darle en el corazón a uno de ellos. Quedaban ocho. Recargue a Ithlandil y logre dispararle en el corazón. Siete y Kristoff falló tres tiros. Me concentré y logre darle a uno más. Quedaban seis. Kristoff dominaba mejor el arco ahora, que hace media hora. Disparo cinco tiros y mató a dos trasgos. Logré asestarle un tiro a su ojo. Quedaban tres trasgos y no me quedaban virotes. Así que decidí confiar en la habilidad de Kristoff con el arco. Le grite:
-¡Kristoff, cúbreme!- Dije, no muy seguro de salir.
-¡Muy bien!- Dijo decidido.
Me fui agachado y cubriéndome con una de las rodelas de los trasgos muertos que habían llegado hacia mí. Logre acercarme silenciosamente al trasgo y le enterré a "Miriel" en la espalda. Con cuchillo en mano, logre acercarme escondido hacia al otro trasgo, que estaba cerca de la cueva, sin embargo Kristoff fue más rápido y le atravesó secamente la cabeza con la flecha. Todo se había tranquilizado. Kristoff se me acerco y me dijo.
-Kelvar, yo…siento haber sido tan…tan….desconfiado- Dijo Kristoff arrepentido.
-Kristoff- Le dije poniéndole mis manos sobre sus hombros- Esta bien, yo en tu caso, hubiera dicho lo mismo.
En ese momento llegaron Elsa y Anna. Anna se nos acerco corriendo y nos dijo.
-¡Eh!, ¡Chicos como han estado! ¿Se han hecho amigos?- Preguntó Anna riéndose.
-¿Qué les paso?- Preguntó Elsa, siendo la única en percatarse de lo que había pasado.
En ese momento el sonido se fue. Solo escuche un pitido que se hacía más intenso pasando los segundos. Me di vuelta y cerca de un árbol, había un trasgo victorioso. Levante mi pequeña ballesta y le di en el medio de los ojos. Murió al instante. Luego me di vuelta y vi a Anna en el suelo con una flecha enterrada en el hombro.
Esto es toda mi culpa.
NDA: ¡Hola! Espero que hayan pasado un feliz año nuevo. He aqui el episodio 4 como prometi. Fue el peor episodio que he escrito :P, pero es lo que hay. Empezaré a escribir el episodio 5 inmediatamente. Tratare de hacerlos asi de largos para que sea mas disfrutable. Les agradezco por leer mi fanfic ;3. Saludos a Princesa Alex que sigue mi fanfic.
