LA MÚSICA DEL CORAZÓN
Capítulo IV
** Contrato **
Los días cada vez estaban más calurosos, los trajes de etiqueta ya molestaban como era costumbre, gracias a que era el dueño del lugar tenia aire acondicionado y no era un martirio después de todo.
Su mesón una vez más estaba repleto de papeles que tenía que revisar, leer y dar aprobaciones o corregir ideas que no le parecían. Reuniones de finanzas acompañaban las jornadas de trabajo, reuniones a las que no podía ausentarse físicamente pero si mental. Luego volvía a su oficina, ordenaba un poco más los papeles y salía almorzar, en ocasiones coincidía con los horarios de Goten y su universidad, esa tarde se juntarían en un restaurant de por ahí cerca.
- Hola, Trunks, ¿estas hace mucho?
- No, tranquilo… hace solo 20 minutos, nada más… -lo miro con ojos inyectados- Tengo un hambre de mierda…
- Jajaja bien entonces pidamos algo ahora mismo –se sentó con una enorme sonrisa- ¿invitas tú, cierto? –le guiño un ojo de manera coqueta.
- No Goten, por la demora esta vez pagas tú –miraba el menú.
- Que canalla eres –su voz de jugueteo- ¿Cómo has estado?
- Lo mismo de siempre, mucho trabajo y nada de tiempo libre. ¿Cómo van las clases?
- Lo mismo de siempre, muchos trabajos y nada de diversión –imitaba el tono varonil de su amigo.
- Idiota –dijo sonriendo, Trunks.
Pidieron comida y una vez que la trajeron se dedicaron a comer y conversar del día a día.
- ¿Y Claire como esta?
- Ocupada en sus prácticas –terminaba de comer Trunks, dejando los cubiertos sobre el plato- Ya sabes cómo es con su trabajo.
- Ustedes son iguales –le sonrió, no sabía cómo traer a colación la conversa que tenía en su mente- Supe que la semana pasada estaba fuera del país –afirmó mirando a Trunks, ya era hora de preguntar.
- Si… –levanto la mirada a Goten con semblante serio, era como si lo provocara a decir lo que tenía que decir- ¿Cómo lo supiste?
- El otro día me junte con Marron… -pausa, el entorno se puso denso- Creo que fue el jueves… me dijo que habían quedado de verse ese viernes que paso –puso sus manos entrelazadas tapándose la boca, lo miraba fijamente.
- ¿A dónde quieres llegar, Son Goten? –Trunks algo estaba intuyendo de todo eso, confiaba en que Marron no se había ido de bocas contando su acuerdo, por otro lado sabía muy bien que la rubia y Goten mantenían una relación grande de amistad, no eran solo los típicos amigos que se veían de vez en cuando, era un vínculo incondicional que ambos tenían, un código de honor como él solía molestarlos años anteriores – Di lo que tengas que decir, se directo.
- No estoy insinuando nada si a eso te refieres…
- Pues no parece, deberías trabajar entonces en tus gestos, Goten.
- No quiero que le hagas daño –sentencio sobrepasado por la actitud tan bien conocida que tenía Trunks.
- ¿Vez? Qué fácil es ser directo –prendió un cigarro tirando todo el humo en frente de su amigo el cual se fastidio al instante- ¿A que te refieres con hacerle daño?
- Sabes a lo que me refiero, no quiero que juegues con sus sentimientos…
- Marron es bastante mayor ¿no crees? –tenían un duelo interminable con sus miradas- No necesita que la protejan, no ahora, además ¿que podría hacerle yo que ella no quisiera? –miro a su costado, donde estaba la ventana encogiéndose de hombros.
Lo último enfureció más a Goten. ¿De qué diablos estaba hablando Trunks? No había hecho nada para negar lo que él pensaba, eso solo significaba una cosa…
- Dormiste con ella… -farfullo por lo bajo, indignado con ambos- Sabes lo que sentía por ti y aún así tú…
- Deja de joder, Son Goten –intervino sin dejar terminar su oración- No te hagas ideas equivocadas, una persona como tú no debería inmiscuirse en la vida de los demás. Preocúpate de tus asuntos que yo me preocupo de los míos.
- Entonces si estaba equivocado ¿Por qué no me lo hiciste saber en el momento?
- Digamos que quería escuchar que cosas rondaban por tu mente, me lleve una gran impresión –lo miro con una sonrisa de costado.
- Pues no lo hagas más, no es chistoso –le dio un sorbo a su bebida sin perder la mirada de Trunks, no podía dejarlo así, aún tenía un mal presentimiento de todo esto- De igual forma te digo que ni lo pienses, Marron no se merece que la lastimes otra vez y por si tengo que recordártelo tú ya tienes a Claire, no juegues a dos bandos como lo hacías cuando eras más joven.
- Aún soy joven –su sonrisa no disimulaba la ironía que sentía por todo eso- No te preocupes, no tocare a tu preciado tesoro –mintió descaradamente.
- Eso espero –su desplante gélido impresiono a Trunks, Goten no era así.
- Bien, tengo que volver al trabajo –se levantó dejando sobre la mesa la mitad de la cuenta que comieron- No te molestes en pagar la cuenta solo –lo miro altanero cosa que a su compañero molesto en demasía.
- Trunks, sé que no lo debería hacer pero aún así te lo informo –el pelilla lo miro de pie- Me iré a vivir con Marron próximamente –al parecer también consiguió molestarlo.
La sorpresa esta vez no la pudo ocultar – Que bien Goten, por fin estarás más cerca de ella, después de todo siempre quisiste ser el hombre por el cual suspirara y por si tengo que recordártelo tú ya tienes a Pares –le dijo de la misma manera en que Goten puso énfasis anteriormente.
- Eso ya lo sé, estoy enamorado –sonrió sínico igual que Trunks.
El ojiazul dio la media vuelta ya fastidiado para marcharse, pero antes de hacerlo… - Goten, se me olvidaba, con Marron quedamos para mañana viernes, espero no tenerte preocupado en lo que dos adultos pudieran hacer a solas.
Dicho eso se fue sin escuchar respuesta, sonrió al notar un leve aumento de ki tras él.
- Serás maldito… -se mordió el labio.
Sentado ya en su escritorio mientras firmaba la torre de documentos que ya tenía, no pudo evitar pensar en las sutiles advertencias que Goten le había hecho, por supuesto que estaba en todo su derecho de hacerlo, era su amigo de siempre, el buen Goten, ese que cuidaba hasta la sombra de la rubia sin dejar que nada le pasara, siempre pensó que tenía sentimientos por la blonda, pero nunca se atrevió a preguntarle, mucho menos cuando está se fue, ya que Trunks creía (por su supuesta culpa) lo había dejado sin amistad.
((Marron… ¿Qué será de ella? Me he portado como un cretino…)) pensaba mientras seguía firmando sin prestar atención en los papeles. Se detuvo un momento y apoyo su mentón en una de sus manos mirando a la nada ((Es una amante después de todo… no estoy jugando con ella, esto es enserio...)) peino su pelo hacia atrás, símbolo de cuando pensaba mucho algo, sin perder tiempo tomo su móvil y busco el contacto que quería. Dudo, no quería llamarla, prefería algo más informal como un mensaje de texto, lo bueno de eso, es que uno podía leerlo y darle su propia interpretación vocal, si la llamaba ella sabría lo desesperado que estaba por volver a intimar.
((Hola ¿vendrás mañana?))
Espero mirando la pantalla, largos minutos pasaron mientras continuo peinándose hacia atrás. Dejo su teléfono a un lado de la mesa y siguió con las firmas. Ya estaba fastidiado otra vez.
El martes pasó lento, lo aprovecho al máximo en escribir unas cuantas ideas para un futuro cancionero, en todos esos días ya tenía bastante material para presentar a los chicos.
Le era inevitable de cuando en cuando pensar en el hibrido, revisaba su teléfono en todo momento como una quinceañera esperando algún mensaje o alguna llamada que este le pudiera regalar, nunca había nada, como era costumbre, tal parece que con Trunks Brief no se podía esperar una ilusión. Frio como él solo. Una persona total y completamente inaccesible, incluso para ella, para ella que pasó una pequeña aventura con él. Pensar en algún otro tipo de relación cada vez era más lejano, sin embargo Trunks no tuvo ningún empacho en mensajearla el otro día para quedar nuevamente.
No era tonta, sabía que significaba esa próxima junta, sabía que la llevaría otra vez a la cama, y ella estaba completamente dispuesta a acceder. No se recrimino por sus pensamientos, después de todo ella estaba soltera y no tenía nada que perder, adopto una actitud seria en el asunto, no le importaba Claire o la familia en conjunto que tenían, solo quería pasarlo bien. Ya no le importaba nada más. ¿El amor? Nah ese ya no existía para ella, estaba siendo usada y él también, tampoco es que no tuviera dignidad solo es que quería vivir su vida alocada sin detenerse a pensar, no pensar en consecuencias posteriores, esa sería su regla desde ahora en adelante. De todas maneras no quería dar por hecho lo que pasaría en su junta del viernes, tal vez se estaba disponiendo a algo que no iba a suceder. Pensarlo le costó horrores, no cabía duda en su mente, el viernes volverían a ser uno y después la nada.
Miércoles. Quedo de juntarse con los chicos a ensayar. Al llegar al lugar de encuentro, charlaron sobre que estilo de música podrían trabajar para tocar en pub y otro tipo de ceremonias. Quedaron de acuerdo en tratar de tener dos estilos paralelos que pudieran ocupar en cualquier ocasión, la idea era hacer varios contactos y poder expandir el terreno en la ciudad para hacerse conocidos.
Marron mostro sus anotaciones e indago en ideas que tenía para el cancionero, esa tarde trabajaron en ponerle música a unas tantas letras que conformaban en total tres canciones, la habilidad de los músicos era sorprendente, no tardaban en ponerse de acuerdo en alguna melodía que estuvieran en la cabeza, cada uno explicaba y cambiaba partes de los acordes siendo respetados por los otros, no discutían, era como si fueran uno solo, se entendían bastante bien. Marron pensó de ahí en más que trabajar con ellos seria de su total agrado. Una vez ya teniendo las ideas completas y las correcciones hechas, la rubia se sentó en el piano y pidió especial atención, quería interpretar una canción que ella misma había escrito y compuesto algunos días atrás, esta canción era especial, estaba escrita con sus sentimientos, esos que tubo después de compartir unas horas con Trunks. Los chicos respetuosos como ellos solos, se sentaron a escuchar.
Marron comenzó a tocar el piano y canto, una voz muy suave y alargada daban el cuerpo de la canción, sus ojos cerrados con fuerza. No se percató que alguien se levantó de su silla, de pronto escucho la batería a su lado, Hayato daba suaves golpes acompañando la entonación de su voz, ella le sonrió mientras seguía cantando. Los demás hicieron lo mismo que su amigo, Ittoki con su guitarra acompañaba su voz de igual manera y Ren daba las notas más bajas. Syo que tocaba el órgano prefirió no meter más instrumentos ya que tal como sonaba estaba bien, saturarla sería ilógico. El coro que tanto emocionaba a Marron fue compartido por ellos, cantaron con voces más bajas, repitieron el timbre que ella le daba, ninguno quiso sobresalir ni con el instrumento ni con sus voces, la dejaron brillar sola. Una vez terminada la canción dieron ideas de cambiar algunas cosas.
- La letra es muy sencilla, eso me gusta –decía Hayato anotando en un cuadernillo- Creo que sonaría bastante bien si cambiamos la melodía de la batería de esta manera y que Ren acompañara de esta otra… -todos están pendientes de los cambios del chico, no por nada era ya a su corta edad un prodigio de la música. Les pareció bien y la practicaron otra vez.
Al terminar la tarde ya tenían avances satisfactorios, quedaron de ensayar al día siguiente. Una vez fuera del recinto, Marron gentilmente desistió de la invitación a dejarla a su casa. Despedidos todos, ella camino tranquilamente sin prestar mucha atención a su entorno, una mano tomo su brazo desde atrás y la volteo suavemente.
- Ittoki, pensé que irías con los chicos… -dijo sorprendida.
- No quería perder la oportunidad de caminar contigo, si no te molesta claro –la miro de soslayo.
- Claro que no, es una buena idea –le miro con una sonrisa y luego prendió un cigarro- Mi casa queda lejos de aquí.
- ¿Dónde queda?
- En el muelle Pagoda –rio al pensarlo, sí que era lejos.
- ¡Valla! No lo sabíamos y es bastante tarde para que te vayas sola, me siento culpable.
- No te preocupes, estoy acostumbrada al camino.
- Mmm dices eso pero… -la miro nuevamente- De igual manera me preocupo –se sonrojo, para su desgracia ella lo notó y muy bien.
- ¿La chica del otro día era tu novia? –pregunto ella.
- No somos novios, es mi amiga de siempre, la invite a salir esa noche, todos la conocen –respondió inquieto.
- Amigos de siempre… -farfulló Marron.
- Trunks también es tu amigo desde hace mucho, me lo comento mi hermana –Marron quedo paralizada, juntar a Claire, Trunks, Ittoki y ella en una misma conversación le parecido de muerte, el chico entendió que había incomodado con su afirmación – Perdón no quería…
- Si –espeto con apuro Marron- Somos amigos desde toda la vida, junto con las chicas que ya conoces… -dio una calada larga y al momento la soltó sonoramente- Somos como primos…
- ¿Tu familia también se ve con la de ellos?
- Si, desde siempre que yo lo recuerde…
- Entonces tú… ¿también tienes esos extraños poderes? –pregunto serio. Ahora si Marron paro en seco.
- ¿Qué tanto sabes? –le pregunto con recelo.
- Tranquila, como ya sabes Claire y Trunks están juntos desde hace ya mucho tiempo –resoplo de parte de Marron- Y bueno, él le conto ciertas cosas de su familia, después de todo mi hermana tenía que conocerlos en cualquier momento.
- ¿Quién más lo sabe? –a Marron ya le estaba dando taquicardia, bien sabía que el secreto de los guerreros Z tenía que quedar en eso, solo un secreto. Tenían, desde niños muy prohibido hablar de eso con otras personas y si por algún motivo querían incluir a alguien a la familia, este tenía que ser de lo más prudente con el tema. No es que fuera una secta, pero el mérito de las batallas ganadas de antaño seria solo para Mr. Satán, él lo cuidaría bien. El secreto de las esferas del dragón tenía que quedar, también, solo en familia y con eso cerrar el círculo.
- Nadie más, te lo aseguro, Claire y yo somos muy unidos, todo me lo comenta, puedo dar fe de que ni mis padres lo saben… -la miro de lo más tranquilo, notó una expresión arisca de parte de la rubia- De mas esta decir que de mi boca no volverá a salir, te lo prometo.
- No me lo prometas a mi… si ellos lo saben, serian capaz de matarte –siguió caminando con una sonrisa entretenida en su rostro al ver la expresión de horror del chico.
- ¡Espera! –camino rápido tras ella- Entonces dime la verdad ¿tienes esos poderes? –la miro riendo.
- Por desgracia no, pero te aseguro que los demás chicos son los herederos reales de tales poderes, yo no pude compararme a ellos por ser solo una humana… -miro a un costado recordando lo mal que se sentía cuando era pequeña. En los entrenamientos con el señor Piccolo nunca fue capaz de nada, quedaba atrás de sus amigos en todo, siempre fue y será la más débil del clan Z, eso dolía mucho en el orgullo, con los años entendió que solo ella no poseía sangre saiyan y fue en ese entonces que llorando le dijo a su maestro que no quería volver a entrenar.
- ¿Una humana?... ¿acaso son extraterrestres? –dijo quedando con la boca abierta.
A Marron al parecer se le aflojo la boca con tanta información – ¡No es eso, tonto! Jajaja como se te ocurren tantas cosas –dijo con una gota en su cabeza- Es solo que me molestaban de esa manera cuando pequeña, siempre fueron mejores que yo –movía su muñeca a todos lados restándole importancia.
- Ya veo… –Ittoki parecía pensativo- ¡Que divertida es tu familia! –le dijo sonriendo.
Por lo menos fue capaz de distraer al curioso chico que tenía al lado, no solo eso, había olvidado la conversación que llevaban antes de todo. Caminaron por dos horas, a veces en silencio y otras reían como tontos sobre cosas vividas. Marron supo un poco más de la vida de este y su hermana. Sus padres eran dueños de una empresa de mercadotecnia que invertía en Corporación Cápsula desde hace mucho, es por eso que conocer a Claire para Trunks fue muy fácil. Ittoki estudiaba Composición de música Clásica, ya estaba a un año de terminar su carrera que duro casi ocho largos años, para poder convertirse en maestro de orquestas. Por supuesto ella también hablo de su estadía en el prestigiado colegio al otro lado del mundo, sin quererlo notaron que tenían bastantes cosas en común, muchas diría él, ya estaban siendo amigos, eso lo sentían, la empatía era mutua por los dos. Ser natural con Ittoki resultaba bastante sencillo, era como hablar con Goten.
Luego de caminar por una hora más llegaron al muelle.
- Gracias por acompañarme, fue muy divertido.
- Deberíamos hacerlo otro día, ahora que somos compañeros de trabajo necesitamos conocernos más ¿te parece? –le decía con los ojos brillantes. Marron, pensó que él era muy sincero, demasiado.
- Me encantaría -lanzo una cápsula que explotó dentro del mar.
- ¿Tienes cómo ir a tu casa?
- Tengo un auto cápsula –sonrió, tenía las manos en los bolsillos y la miraba fijamente – No creí que fuera necesario decírtelo –rio con ganas- Quería caminar contigo para hablar… perdóname –saco la lengua.
- Que niño que eres –reía Marron al verse enternecida con el gesto- Que bueno que no lo mencionaste, la pase bien contigo también… Bien, Gracias otra vez –le dio un abrazo que él correspondió y se subió al bote- Hasta luego Ittoki.
- Hasta luego, Marron –le sonrió por última vez viendo cómo se alejaba, miro al cielo que estaba ya muy negro y sonrió para sí mismo.
La mañana del jueves fue normal como todas las otras, la tranquilidad que le regalaba su familia era formidable. En el desayuno, Marron toco el tema que tenía en mente desde hace días. Conto a sus padres la idea de ir a vivir a la cuidad, al principio ellos se miraron con semblante serio, sabían que el momento tarde o temprano llegaría, ella salía mucho para ensayar y con los estudios que se acercaban sería muy agotador volver a casa.
- Hablémoslo cuando vuelva princesa –le decía su padre- Deja digerirlo –reía.
Cuando se marchó solo quedaron las mujeres sentadas en la cocina tomando un café cargado que tanto le gustaba a dieciocho.
- Perdóname mamá… sé que no llevo mucho tiempo de volver pero podría ocupar mejor mis tiempos, junto con tener mi independencia también tendré un trabajo de medio tiempo para solventar mis gastos y…
- No te preocupes Marron, tu padre y yo sabíamos que este día llegaría, ya te has acostumbrado a vivir sola por tantos años, confiamos en ti, el pago de tus estudios y el arriendo de tu nuevo hogar corre por nuestra cuenta nosotr…
- ¿Qué? –la interrumpió- ¡Por supuesto que no! ya no soy una niña, yo misma…
- Nosotros –espeto dieciocho- Ya teníamos todo previsto, es nuestra responsabilidad por ser tus padres –le tomo una mano- No nos quites esa responsabilidad, te lo pido por los dos, déjanos ser útiles en tu vida –le sonrió. Que extraño era ver a su madre sonreír tanto, desde que llego solo veía felicidad en su rostro.
- Los amo ¿lo sabían? –necesito decir orgullosa de sus padres- No rechazare la oportunidad, te lo digo sinceramente –rio- Pero también quiero que sepas que me iré a vivir con Goten…-sorbeteo su café- Pagaremos todo entre los dos, vivir con él será divertido.
- ¿Goten? ¿Y qué dice Milk? –pregunto estupefacta su madre.
- Creo que hasta hace muy poco se lo insinuaba, no veo que se niegue.
- Valla, están tan grandes, parece que fuera ayer cuando se peleaban y lloraban como nenes –suspiro recordando la niñez de los amigos- No creo que tenga que mandar a tu padre a poner el famoso cartel que tenía Trunks en su habitación –se mató de la risa la que Marron acompaño con ganas.
- ¡Olvídalo! Qué vergüenza jajaja no sé cómo fueron capaces.
- Bueno ya están bastante grande para eso… -la miro picarona- Que desearía mas yo que terminaras con alguno del clan, así no tendría que preocuparme tanto de tu elección con algún chico desconocido –se levantó y saco las tazas para dejarla en la cocina.
- ¡Mamá! –le grito tirándole una migaja de pan la que dieciocho pudo esquivar sin siquiera mirar.
- No te olvides de quien es tú madre, no por nada fui la mujer más fuerte del planeta.
- Pensé que era tía Milk –suspiro para fastidiar a su madre mientras reía.
- Milk es un poquito más débil que yo, recuerda que fui yo la hermosa chica que le dio la paliza más grande a Vegeta –rio fuerte- Hasta hoy me hace el quite –pensó.
A Marron se le comprimió el corazón y su sonrisa abandono su rostro paulatinamente. Era cierto, su madre había sido muy poderosa, tan poderosa que en un mundo paralelo destruyo todo lo que encontró a su paso. Ese tema era prohibido en el hogar y en las juntas de familia, extrañamente vino a su cabeza la imagen de Trunks, pero no él que ella conocía, el otro, él del futuro, aquel chico que nunca había visto, por comentarios de Bra -que le hacía por teléfono cuando Marron la llamaba en sus cumpleaños- había indagado un poco en él, hacia unos cinco años se había aparecido en el cumpleaños de Bulma, tenía una personalidad tímida o algo así le habían comentado. Sintió congoja, su querida madre había destruido su vida, la de él, justamente de él.
- ¿Marron… me escuchas cariño? –la saco del trance.
- Perdona mamá, pensaba en lo que tenía que hacer ahora… ¿me decías?
- Decía que este sábado iremos a Paoz, tenemos una junta familiar, recuerda que Bulma estará próximamente de cumpleaños y quiere ver algunos preparativos con nosotras las mujeres, te mencione que sería buena instancia para hablar con Milk y Goku sobre el futuro de ustedes dos.
- Que buena idea –le dijo con ánimos- Bien, me tengo que ir ya se me hizo un poco tarde –se levantó y fue a su cuarto. ¿Qué habían sido esos pensamientos? De pronto sentía una gran empatía por alguien que no conocía del todo.
En la sala de ensayo, repasaron la canción del día anterior, junto con eso dieron los primeros acordes para las otras canciones que ya tenían pensadas, avanzaban rápido en las correcciones y charlaban de cosas que a ellos les ocurría generalmente antes de salir al escenario.
Propusieron cantar una canción cover que todos conocieran, esto para ensayar el desplante de la vocalista en el escenario, sorprendidos quedaban al ver a Marron sin vergüenza alguna moverse de manera sexy y otras agresiva.
- Me encanta ese desplante, tendremos que tener cuidado con los hombres que quieran subir al escenario cuando te vean cantar –reía Ren fumando su cigarro, saco una risa en cada presente.
- Tendrán que cuidarme muy bien, para eso los tengo –le dijo con soberbia mirándolos de soslayo.
- Eres nuestra princesa –reía Syo- Ya quiero presentarnos en un lugar, ¡dejaremos una grande!
Se concentraron nuevamente en sus canciones, los acordes sonaban agresivos y la voz única de Marron daba fuerza a estas, digno festival rockero darían en sus presentaciones.
Marron se disculpó y fue al tocador del recinto, su teléfono sonó con el conocido tono de mensajes:
((Hola ¿vendrás mañana?))
Trunks se hacía presente, ahora que ella no se atormentaba con pensar en él. Guardo el móvil en su bolsillo, se lavó las manos y salió, no contestaría el mensaje de inmediato, así sabría él como molestaba el olvido. Digna llego a la sala, tomó el micrófono e invito a sus amigos a seguir.
Cuando ya se hacía de noche, decidieron dejar el ensayo por ese día.
- ¿Marron? –la freno Ren- ¿Has hablado con Bra? –le pregunto un poco avergonzado, ella se impresiono.
- No la he llamado en estos días ¿pasa algo? - pregunto preocupada.
- ¡No! Es solo que, no se si lo sabias pero nos invitaron a una comida familiar el sábado por la tarde, en una montaña un poco lejana –le sonrió- Por lo que me ha contado bien, tú también perteneces a su círculo familiar.
- Oh, hoy me avisaron mis padres que habría una junta en casa de una tía. Sí, es en la montaña Paoz, un poco lejos de esta zona y díganme ¿los invitaron a todos? –dijo feliz.
- Si, Pan y Bra nos llamaron anoche dejando la invitación abierta, pensábamos que sería buena idea debutar con ellos –Hayato parecía emocionado- Serian nuestro primer público.
- ¡Sera divertido! –decía Ittoki- Mi hermana también va a ir – Hayato dejo la emoción a otro lado.
- ¡Mejor! Así tendremos más público –Ren se acercó disimuladamente a Hayato y le dio con un codo en el estómago, el peliazul lo miro de reojo fastidiado. Para Marron que vio todo, no paso desapercibido el gesto.
Ittoki se ofreció a encaminar a la blonda, al igual que ayer conversaron del ensayo del día, quedaron conformes con su desempeño, el chico la elogio por su voz y soltura en su puesta en escena, le aseguro que no sería fácil tocar en un pub con tanto hombre al borde. Rieron gran parte del camino hasta llegar al muelle, se despidieron de la misma manera que el día anterior.
En su casa termino de convencer a su padre sobre la idea de ir a vivir con Goten, gracias a dieciocho, Krilin ya sabía gran parte del asunto, y como cual padres preocupados por su retoño, dejaron el tema abierto para hablarlo en la próxima reunión familiar con los padres de Goten, lo que por supuesto era innecesario dado que ellos ya eran adultos, pero los dejo preocuparse de igual manera, lo encontraba dulce de su parte.
Subió a su cuarto y se acostó intentando dormir, el haber hecho amistad con los músicos la tenia de maravilla, pensaba en el hermoso día que tuvo junto a la música compartida. Sin más se durmió.
El sonido infernal del despertador anunciaba la hora de las responsabilidades. Se incorporó en su enorme cama, un suspiro somnoliento le hizo sonreír, se volteo encontrando una hermosa pelirroja desnuda a su lado, su sonrisa fue en aumento, se pozo sobre el bulto y con un ataque de besos despertó a su amada.
- ¡Que malo eres! Yo no tengo que levantarme aún –lo manoteaba durmiendo.
- Quiero hacer el amor… -le susurro cerca de ella la que abrió los ojos de par en par, estiro los brazos y atrajo a su novio de vuelta a la cama.
- Cuando ocupas ese tono de voz, yo… -no pudo decir nada más, él la beso profundo, la acaricio con un amor innato, conocía el cuerpo de su mujer a la perfección. Hacer el amor con Claire era la liberación de los monótonos días de trabajo.
Sus besos y cariños fueron especiales, se lo hacía de manera lenta como a ella le gustaba, se revolcaban en las sabanas cambiando sus posiciones, en el departamento solo se escuchaban sus gritos de amor, la pasión de la habitación cesó, después de largos besos con unos te quiero y unos te amo, se levantó a la ducha, que excelente manera de empezar el día, se repetía en la mente. Cuando hubo terminado se secó y devuelta a la habitación vio que su pelirroja dormía nuevamente. Se vistió en silencio y fue a preparar el desayuno para ambos, gentilmente envolvió en una sábana y tomó en brazo a su novia llevándola a la mesa para desayunar. Conversaron largos minutos mientras comían.
- Es una lástima que no pueda acompañarte esta noche pero prometo regalonearte mucho mañana –Claire tomaba la mano de Trunks con cariño- Me duchare y me iré a casa para preparar mis cosas.
- Tienes que causar buena impresión a los cerdos de la revista –decía Trunks con un cigarro en la boca, estaba poco convencido con los trabajos de la chica.
- Lo hare, ya verás que seré la próxima cara de la publicidad más grande de cuidad Satán –le sonreía demostrando actitud, lástima que su compañero tenía un semblante de desaprobación- No te enfades amor, es mi trabajo… lo hemos hablado montones de veces…
- No te he dicho nada, Claire –seguía sin mirarla, solo se dedicó a ojear el diario- Es tú trabajo, no puedo darte consejos de cómo hacerlo.
- No hace falta que lo hagas –se levantó de la mesa frustrada- Nunca puedes apoyarme, a veces siento que no compatibilizamos en nada… -puso marcha a la habitación, Trunks no movió un dedo por decir lo contrario, odiaba el trabajo que tenía Claire, lo odiaba de sobremanera, la sola idea de verla en pocas ropas exhibiéndose en público lo enervaba, tenía muy asumido su machismo y sobro todo sus celos enfermizos. Aún no creía que él, había accedido a hablarle a Hayato el ex novio de Claire, haberlo hecho le costó horrores, pero por el amor que le tenía habría hecho eso y más.
Su teléfono sonó dando el aviso que su chofer ya estaba esperándolo, se acercó a su cuarto para despedirse de Claire, mas esta estaba en la ducha con la puerta cerrada.
- Que tengas éxito en tu audición –dio pequeños golpes en la puerta, no hubo respuesta, rasco su frente ya exasperado- Claire… no se trata de compatibilizar, respeto mucho tú trabajo, lo que no respeto son las formas de exhibición que tienen las productoras, espero me entiendas, linda.
Se volteo para marcharse y la puerta se abrió. Claire se aferró a la espalda de Trunks – Te amo –fue lo único que dijo y volvió al baño, el hibrido sonrió y siguió su camino.
Fastidiado y aburrido de su jornada de trabajo, la misma que se venía repitiendo desde hace ya varios años, siguió como era costumbre, las firmas en los papeles que su secretaria ya tenía clasificados sobre su escritorio. Recibió a sus próximos inversionistas y rechazo invitaciones a fiestas empresariales. Se tomó un descanso en medio de tanto ajetreo encendiendo un cigarrillo mientras veía la inmensa ciudad a sus pies tras el ventanal que adornaba su oficina. Claire podía lograr que su día empezara bien o fuera un verdadero fastidio, la pelirroja sabía dominar muy bien los estados de ánimo del chico, sacándole ventaja en su poder femenino era capaz de llevarlo a la gloria o empujarlo al abismo. Sonreía mientras pensaba en aquello, la amaba de una manera salvaje, sabía que era la mujer de su vida pero… Marron… la rubia no había mandado respuesta del mensaje, su actitud frente a Trunks hacia que este se divirtiera bastante y al mismo tiempo nada. No era la típica amante sometida, al parecer pasaba de él en demasía, eso lo mantenía intrigado, si Marron no aceptaba verlo esa noche seria después de todo un alivio, dejarían su mini romance hasta donde llego, ((un polvo de momento)) pensó Trunks. No sería malo, abandonar la idea de verse a escondidas, les ahorraría un montón de situaciones como las que vivió con Goten el día de ayer, no tendría que preocuparse de cuidar miradas y comentarios indiscretos que pudieran suceder. Si, era mejor de esa manera.
Su teléfono sonó.
((Si))
Al leer solo esa silaba soltó una risa y se manoseo el cabellera lila. Pensó varios minutos en cómo interpretar l mensaje, era un Si, acepto o más bien un Si, podría ser, pensarlo le hizo gracia, noto de inmediato su buen humor, al parecer no sería fácil dejar a la cantante.
((¿Y cómo lo haremos?))
Marron quedo estupefacta… no sabía en qué sentido estaba escrito el mensaje, ideas extrañas pasaron por su cabeza las que le sacaron una sonora risotada, su madre que estaba en la cocina la miraba desde la ventana, salió a la playa acercándose a su hija, dejo el jugo que le llevaba en la mesita del lado y pregunto sin más al verla tan coqueta con su celular en mano:
- ¿Es un chico?
- ¡Mamá! – le dijo sonriendo- Que entrometida.
- Bah, lo dices como si no fuera posible.
- Bueno, sí, es un chico…-dieciocho quedo asombrada.
- ¿Y quién es, lo conocemos?
- No –dijo escribiendo otro mensaje.
- Pfff, ¿y es apuesto?
- MUY apuesto –recalco.
- ¿Por qué no lo invitas el domingo?… digo, para conocerlo…
- Mamá –le dijo en un tono tranquilo- En vez de conocerlo lo hartaran… los conozco demasiado… -siguió en lo suyo.
- Que reservada eres hija –rio y se metió de nuevo en la casa.
((¿El sexo o en donde nos juntaremos?)) -sonrió al mandar el mensaje. Se lo estaba jugando todo, podría ser que Trunks tomara por hecho sus intenciones con el contexto de ese mensaje, pero no le importaba mucho lo que él pensara.
Cortos minutos pasaron y llego otro: ((Ambos)) Sus ojos se abrieron, necesito mirar a todos lados para cerciorarse de que no hubiera nadie cerca suyo, las mejillas rojas delatarían lo que estaba haciendo.
((Lo primero lo veremos en el momento, referente al encuentro, podría ser en algún bar, sé que te molesta exponerte pero creo que necesitamos hablar de ciertas cosas que no podrían ser en la comodidad de tu hogar))
((¿Por qué no puede ser en el departamento?))
((Necesito algo donde pueda relajarme y creo que eso estaría bien para mí, tú ya elegiste la vez anterior y yo acepte con gusto…))
((Será entonces como tú digas, ¿te parece un bar que queda en la Av. 76?))
((Me parece perfecto ¿cómo se llama?))
((Verona, es un bar sencillo donde tocan música en vivo, te espero a eso de las 22:00 ¿o prefieres que pase por tu casa?))
((Puedo llegar sola, entonces nos vemos, amigo))
No hubieron más mensajes, la palabra amigo tiene que haberlo incomodado bastante, lo que causo risa de parte de Marron. Ya estaba hecho, se verían hoy en la noche, sin miramientos, sin tapujos, solo se dedicarían a pasarlo bien y que tenga lo que tenga que pasar. No pensar en consecuencias posteriores pensó nuevamente.
Para Marron tratar de desechar una invitación de Pan y Bra siempre había sido complicado, esa tarde no fue diferente, las chicas entre mensajes y llamados trataban de convencerla en salir, incluso la tentaron con la idea de que hasta Goten y Pares irían con ellas, más los músicos claro estaba. Se sorprendió en saber que Oob las acompañaría también, el único que no asistiría seria Trunks, que al parecer tenía mucho trabajo a cuestas ((Si supieran...)) pensaba mientras hablaba con ellas por teléfono. Se excusó con miles de disculpas y por la insistencia que hacia una de ellas, tuvo que admitir que se juntaría con un chico que conoció, por supuesto eso fue miel para las abejas, entendiendo en que ya nada podría hacer cambiar a Marron, lo dejaron hasta ahí. Antes de colgar, esta les pidió que fueran discretas con esa información, que se disculparan en su nombre con los demás y dijeran que ella se sentía indispuesta para acompañarlos, pero bien los vería el sábado en Paoz.
Rock- House siempre era un pub entretenido donde poder ir a escuchar buena música, un punto de encuentro para jóvenes como ellos. Tras juntar varias mesas y pedir sus tragos los chicos comenzaron las charlas y presentaciones de los músicos a Goten y los demás que aún no habían tenido oportunidad de conocer. La simpatía de todos hizo muy amigable la noche que entre risas y bailes transcurrió de manera divertida. También se excusaron en nombre de Marron, la rubia no asistiría pero mañana ya estaría con pilas renovadas, esto hizo que Goten arrugara su frente a más no poder. Él sabía la verdad del asunto, sabía que sus dos amigos se estaban arrastrando a algo prohibido, le costaba entender porque si tanto querían estar juntos no lo hacían y ya. ((O tal vez…)) pensó, estaba cometiendo un error en juzgarlos, tal vez solo están acompañándose y retomando su amistad… después de todo tenían muchas cosas de las cuales hablar. Se levantó de la mesa en dirección al baño.
Esa noche el bar tocaba música Indi en vivo, especial para conversar de cosas que tenía atorada en su garganta. Trunks llego un poco más temprano de lo esperado, pidió su clásica bebida con alcohol y se sentó lejos del escenario para esperar a su acompañante.
A toda prisa se bajo del taxi, ya era tarde, odiar al pobre conductor era necesario. Llego al bar que habían quedado y busco con la mirada alguna mesa, el lugar estaba atestado de gente, era lúgubre, un ambiente demasiado privado para las personas que allí estaban. Reafirmo su convicción que venía trayendo de Trunks, él era demasiado reservado y calculador para ciertas cosas, si es que no era para todas. Esa noche vestía una remera negra ajustada, unos jeans del mismo color y unos borceguís de cuero, sus muñequeras del mismo color que toda la vestimenta y su pelo suelto caia por sus hombros. El maquillaje que tenía puesto era el de siempre, sombra de ojos con delineador muy negro y sus delicados labios de color rojo terciopelo.
Diviso a Trunks que fumaba un cigarrillo y yacía sentado en unos sillones de cuero rojo al final del local, traía una gorra negra que tapaba su cabello, una camisa a cuadros de color gris, jean del mismo tono que el gorro y unas converse negras también. Respiró hondo y se acercó lentamente hacia él.
Después de dar una calada a su cigarro miro hacia un costado y la vio, se impresiono de verla vestida tan diferente, todo lo que recordaba de Marron era dulce, siembre vestía con sus clásicos vestidos finos, de esos que a dieciocho le encantaban, verla tan adulta le pareció extraño en demasía, apoyo su mentón en una mano mientras la miraba venir, una sonrisa seductora dibujo en su boca y sin ninguna vergüenza la escruto de pies a cabeza.
- Perdón por la tardanza, tuve una serie de complicaciones y…
- No te preocupes, no es una junta de trabajo –espeto, dio una larga fumada a su vicio, su sonrisa no se iba de su boca- Estas diferente.
- ¿Diferente? ¿te refieres a mi aspecto? –no pudo evitar sonrojarse.
- Te ves más… agresiva, me encanta –llamo a un mesero- ¿Qué quieres tomar?
- Quiero un daiquiri de fresas –pidió al chico quien apunto el pedido y se fue- Gracias por el halago.
- No es un halago, es la verdad.
- Gracias de nuevo –rio- Que lindo lugar… –dijo mirando a todos lados, estaba sorprendida de lo cómodo que era, aún por la iluminación tan baja, trajeron su trago y le dio un sorbo largo, Trunks no apartaba la vista de ella, la estaba estudiando.
- Estas muy relajada, eso confirma muchas cosas que he pensado estos días.
- ¿Qué cosas has pensado? –tuvo que hacer la pregunta, la traía intrigada.
- Pensaba que lo habías tomada más enserio de lo que había sido.
- ¿Fue solo un juego para ti… algo que no mereces perder tiempo en pensar…?
- Por favor, no tomes a mal mis palabras, solo digo que tenía curiosidad de saber si lo que paso entre nosotros te había hecho mal… solo eso –tubo que prender otro cigarro.
- La verdad no me afecto como podría haberlo hecho –mintió, era necesario hacerlo, adoptar la misma frialdad era conveniente en ese punto de la conversa- No te preocupes por mí, yo no tengo nada que perder, es más, eres tú el que tiene que aprender a jugar desde ahora en adelante con tus tiempos.
- ¿Me estas insinuando algo? –dio una calada y tiro el humo por la boca, la impresión por las palabras de Marron lo tenía embobado, que exquisita se le hacía en ese momento. Tenía ganas de llevársela de inmediato y cogerla con fuerza para enseñarle quien mandaba- Contesta Marron, no te quedes callada.
- No insinuó nada que no hallamos hablado de antemano por mensajes.
- Entonces estas aceptando un rol en este juego.
- Un rol bastante importante en esta historia.
- Aceptas ser mi amante –finalizo apagando el cigarro sin dejar de mirarla. Fue una afirmación, no una pregunta.
- Solo con algunas condiciones…
- Escucho atento.
- Veo que estas interesado –no pudo evitar reír ante tal comentario- No juzgues mi risa por favor, es solo que nunca pensé en hablar este tipo de cosas contigo…
- Es algo muy extraño, si –se sinceró por primera vez en la noche y en días quizás- Seré directo contigo, te lo mereces: sabes bien mi situación sentimental, eso no tengo que esconderlo, no puedo jugar al novio de tiempo completo contigo, no es que no te valore, es solo que ya tengo alguien en ese papel de mi vida –espero un momento para hilar sus palabras- No quiero que nadie salga dañado de esto, ni tu ni yo ni nadie. Tampoco me gustaría que me psicoanalizaras por mis actos y en este punto quiero dar énfasis, por favor pon mucha atención, no quiero ser cuestionado por ti, no quiero preguntas de mi vida privada y tampoco la de Claire.
- No me interesa la vida de Claire –dijo orgullosa- Que podamos vernos de vez en cuando y compartir la cama es algo que se acerca bastante a lo que pido, no te pediré cosas ni mucho menos amor, eso ya lo sabemos no sucederá –pausa y prendió otro cigarro – Es solo pasar un tiempo agradable juntos y nada más, por supuesto yo también tendré el derecho de acostarme con quien me plazca, tampoco necesito que cuestiones mis actos y juegues a ser mi amigo en preguntas como el día a día de mí, eso no me interesa y no me quita el sueño- que dura estaba siendo en su petición, ahora más que nunca sacaba el valor que tenia de su madre.
- Entonces entiendo por esto, que después de acceder, la amistad se ira al carajo.
- Déjame explicarlo mejor Trunks, no es que la amistad se pierda es solo que sería extraño juntarnos almorzar y conversar de nuestras vidas, trabajos o estudio, se me hace falso, una preocupación bastante cínica de parte de los dos –decía todo con total convicción en sus palabras, que ella misma se impresiono- Prefiero que solo quede en esto y por supuesto las juntas familiares a las que jamás desistiré en ir, espero tú tampoco.
Trunks bebió toda su copa, llamo al camarero y pidió más para ambos, saco otro cigarro y lo prendió convidándole uno a la rubia, después de varios minutos en silencio las nuevas bebidas ya estaban en la mesa y se dedicaron a saborearlas.
- ¿Vale la pena todo esto? –pregunto Trunks, sin mirarla.
- No lo sé, a mí no me molesta –dijo encogiéndose de hombros- Ya lo hicimos una vez, nada será como antes aunque lo quiera. ¿Qué piensas tú?
- La verdad… lo veo como un escape bastante agradable de la rutina que llevo, no me parece mala idea es más, siendo sincero, me agradaría poder follar fuera del matrimonio –rio- Perdona mi forma tan cruda de hablar pero los años como podrás darte cuenta, me han cambiado mucho, tampoco es que me desagrade ser así, puedo herir y sacar de quicio a cualquiera… -la miro seductoramente, esa mirada que tenía desde siempre, la que jamás había trabajado solo estaba ahí, era su esencia- No podría responder si vale la pena dejar la amistad por esto, pero doy fe de que la pasaríamos bien.
- Así lo creo –Marron estaba aceptando sin reticencia alguna, tan temerario plan- Así lo creo –necesito decir nuevamente mientras se bebía el contenido del vaso.
La música comenzó a sonar y varias parejas se levantaron a la pista de baile, Marron en un acto adolecente miro a su compañero y apretó los labios antes de soltar una risa, Trunks hizo lo mismo y refregó su cara con las manos –Olvídalo –le dijo riendo- Soy pésimo para bailar.
- No es que te lo pidiera –le dijo Marron de manera aniñada- Podrías pedirme otro vaso, necesito ir al baño un momento.
Se retiró en el acto, una vez en el tocador lavo sus manos y se miró al espejo. Esa no era la Marron que conocía, era otra la que estaba guiando a la perversión, estaban al borde de un abismo por decisión propia. No pudo evitar pensar en que diaria su familia si se supiera todo, se avergonzó de sus actos pero quería y seguirá con su tan estúpido idilio, tenerlo así era mejor que no tener nada, suspiro pensando en que tal vez no existiera un hombre que la amara tal cual ella era, que equivocada estaba.
Salió del baño y se dirigió a las mesas cuando un chico de su misma edad la interceptó tomándola de la mano, ella se impresiono y se dejó hacer sin más. El chico de cabellera rubia le sonrió tomándola de la cintura incitándola a bailar. A Marron todo eso le pareció divertido y decidió seguirle el ritmo. Bailaron y hablaron con voz alta ya que la música no daba para una conversación leve. Por un momento olvido hasta donde tenía metido los pies en el barro, cerró los ojos y dejo que él diera vueltas mientras bailaban, rió liberada y miro de reojo el sillón donde estaban esperando por ella. Trunks parecía serio, muy serio, no le hizo gracia ver a la rubia bailar con un completo desconocido, pero Marron tenía todos los derechos que quisiera, así lo habían pactado hace un momento. El hombre se acercó a la blonda y le susurro algo al oído, esta se mató de la risa y negó con la cabeza, él extranjero la abrazo con fuerza por la cintura he hizo un puchero y sin que ella pudiera detenerlo la beso en los labios de manera rápida. Fue un beso corto e improvisado, ella se sonrojo y le dijo algo en el oído a lo que el chico volteo mirando la mesa de Trunks, levanto la mano en forma de saludo y el pelilila con el ceño bastante fruncido le mostro su mano con el dedo de en medio levantado. Marron se rió descontrolada, habló con el muchacho que estaba a su lado, mientras movía las manos tratando de explicarle algo, cuando este la soltó ella se dirigió a su mesa.
- Te ha besado.
- Si, ha sido extraño… -reía al recordarlo- Fue solo un beso sin sentido, nada serio –tomo de su vaso.
- A mí no me permitiste hacerlo –le dijo molesto- No es que me importe mucho –dijo apagando otro cigarro. Ocultaba muy bien sus sentires.
- Que bueno que no te importa, es una de mis condiciones –le dio un pequeño sorbo a su bebida mirándolo de frente, no podía creer el tamaño de los ojos de Trunks.
- … será bastante raro… pensándolo bien y siendo honesto contigo, no sé si pueda aguantarme… -fue lo mejor que se le ocurrió decir- No entiendo tu obsesión con el tema…
Los besos: aquellos que tenían un significado demasiado importante en su relación anterior, ver a su antiguo novio con otra mujer solo le trajo repulsión, no besaría nunca más esos labios que la traicionaron, pasaba lo mismo si besaba a Trunks en la intimidad, esos labios ya pertenecían a otra mujer, a una que no infectaría con su pación enfermiza por Trunks.
- Un beso está lleno de sensaciones, emociones, sentimientos que pueden ser distintos para cada persona –dijo Marron tratando de ser sutil con un tema muy personal, no quería ahondar mas en ello- Sin embargo, existen ciertos tipos de besos que pueden hacerlos inolvidables –prendió un cigarro- Yo no quiero tales besos, espero me puedas entender.
- Te entiendo y me queda claro, pero déjame decirte que a través de un beso, de forma inconsciente, los hombres deseamos traspasar nuestras hormonas, como latestosterona, a la mujer, con el fin de despertar su deseo sexual al besarlas –le decía como todo un erudito en el tema- Si tú no quieres experimentar ese tipo de locura conmigo está bien, lo respeto.
El comentario causo risas de Marron- Me imagino que besas bien… -se mordió el labio para incitarlo.
- Nadie se ha quejado aún –dijo sonriéndole- Me encanta besar, pero si es tu condición, yo no la cuestionare en absoluto. Es solo tú decisión.
- ¿Y cuáles son tus condiciones?
- Ya sabes lo de dormir, juntos, eso es inquebrantable para mí –otro daño al orgullo mutuo- Si te parece bien, tampoco me gustaría que alojáramos la noche entera en mi departamento ya que Claire al llegar de sus giras y esas cosas se pasa directo a mi casa –bebió- De momento creo que es solo eso.
- ¿Por qué no duermes con otras mujeres?
- Porque es el único respeto que puedo tener para con mi novia –su desplante serio.
Marron no se atrevió a refutar ni comentar nada respecto al tema, al parecer estaba todo dicho en el ya previamente convenido encuentro para esa misma noche.
- Solo una cosa más… –le mencionó inquieta- Te pido que no seas tan cruel y no busque pretextos para dejar de verme.
- Nunca lo haría Marron, pero debes saber ya que no soy un hombre que esté atento en llamar ni nada que no tenga que ver con nuestro acuerdo, mientras puedas entenderlo no tendría problema de quedar contigo cualquier día que yo o que tu quisieras, es para ambos lados.
La rubia sonrió mirando su vaso ¿Era capaz ella de cumplir tantas exigencias cuando de ir a la cama se refería? Que crudo y frio era tomar un acuerdo así, era casi como un trabajo que no te gustara en lo absoluto, pero era ella la que estaba aceptando y a la misma vez proponiendo esas ideas. Un pensamiento le hizo sonreír.
- Después de todo esta si era una reunión de trabajo –río.
- No te miento, me exita pensar hasta donde llegare con esto, llegaremos quiero decir –carraspeo- Es algo muy extraño…
Antes de que siguiera con su discurso el teléfono de Marron sonó. Goten parecía acordarse misteriosamente de ella. Miro a Trunks ligeramente sobresaltada.
- ¿Me disculpas? –dijo levantándose rápidamente de la mesa.
- ¿Es un hombre? –le pregunto en seco.
- Si –dijo girando sobre sus pies y mirándolo sin sentimientos, estaba logrando aclimatarse a su compañero en cuanto a personalidad se refería- Llego en seguida –se retiró sin más, una vez fuera del local se dispuso a contestar.
- Goten… -dijo sin titubeos.
- Marron… ¿estás bien?
- ¿Porque no debería de estarlo? –pregunto nerviosa.
- Sé que estas con él, ayer lo vi y me lo dijo… -trago saliva- Escucha, no quiero inmiscuirme en sus asuntos, pero por favor te pido que seas cautelosa y no cometas errores que después no podrás solucionar…
- Goten… -repitió nuevamente en un hilo de voz, los sentimientos la atacaban otra vez, ¿Qué estaba haciendo? Estaba jugando a algo bastante retorcido, escuchar a Goten le hizo plantearse si valía la pena o no tanto sacrificio, poner en la balanza la recompensa con las pérdidas que tendría si seguía, pero para su mente un tanto enfermiza, la balanza se inclinó a un solo lado, el equivocado- No te preocupes por mí, estoy con él en un bar, solo charlamos. No juegues a ser mi padre Goten –su voz cambiada, más firme con más convicción que nunca- Hablamos mañana, en Paoz, ¿te parece?
- Bien, te espero mañana entonces, nos vemos.
Corto la llamada sin despedirse, se refregó la cara y decidida a seguir con su plan, camino hacia la mesa.
- ¿Nos vamos ya? –pregunto aniñada mientras bebía lo que quedaba de su vaso de pie, Trunks sonrió.
- Lo he esperado toda la noche –se levantó, tomó su chaqueta y la asió de la cintura, caminaron fuera del local y saco una capsula con su aero coche- Vamos a mi departamento, luego te dejare en tu casa.
Marron subió al auto, no hablaron nada, ya todo estaba dicho en ese bar, no quedaban dudas de la pasión que necesitaban en ese momento. Llegaron sobrevolando por el techo del edificio al igual que la noche anterior donde se unieron por primera vez, al entrar en el departamento toda palabra quedo dejada en el olvido, él la levanto con fuerza entre sus brazos, la llevo al sillón de la sala depositándola en el.
Con movimientos masculinos retiro su camisa y la remera de ella. La beso con ganas en el cuello, deseoso a más no poder de poseerla en ese mismo instante, lo tenía exageradamente necesitado de atención. Marron que se sentía de igual manera solo se dedicó a gozar de los besos tan calientes que este le regalaba, lo tomó del cabello conduciendo la cabeza del pelilila a que llegara más abajo de sus senos. Trunks no desperdicio la invitación que está le hacía, rápidamente retiro los borceguís y los jeans ajustados de la blonda, suspiro al ver su ropa interior tan delicada que encerraba lo que él más deseaba en ese momento. Con sus dedos índices tomó cada extremo de la ropa interior y la bajo lentamente, miraba a Marron mientras sin notarlo ella, mordía sus labios, ya no aguantaba más al sentir las enormes manos masculinas sobre su pequeño cuerpo. El hibrido sonrió gustoso de lo que veía así que tomo la iniciativa de lo que hace un momento iba hacer, beso su vientre haciendo que ella saltara por el contacto, bajo más y se internó en su sexo. Marron se revolvía en el sillón con la espalda curvada y sus ojos muy abiertos mirando el techo, en cada sentir tironeaba el fino cabello lila, sus piernas se hundían con fuerza en el sillón, igual que la ves pasada, convulsiones iban y venían de su parte, los gemidos ocuparon todo el espacio. La necesidad que tenían al llegar a casa no les dio tiempo ni de encender el estéreo, por lo que, sus ruidos guturales eran la canción más sexy del lugar.
Trunks se dedicó a escuchar la melodía de su voz, mientras el producía esas notas en la chica. Se despegó de lo que hacía en ese momento y miro a la mujer que seguía convulsionando sonrojada en el sillón, pues ella rápidamente había llegado al orgasmo. Agarro su brazo con más fuerza de la deseada y la condujo hasta el ventanal, retiro su sostén que era lo único que ella llevaba puesto y la apretó contra el vidrio de espaldas a él. Afirmo su muslos y abrió un poco las largas piernas blancas, froto su masculinidad encerrada aún en su pantalón, acto seguido, desabrocho el botón y bajo el cierre, en un arrebato extasiado paso su intimidad por sobre el cuerpo de esta que gimió en el instante, pusó a regañadientes su protección y entro lentamente en ella. Marron de espaldas a él, sudaba apenas aguantándose de pie, veía y a la vez no, la gran cuidad que tenia del otro lado del vidrio el cual frio se extendía por la mitad de su torso delantero. Las embestidas comenzaron en progresión sacando nuevos cantos de su boca, esos que tenían loco a su compañero de pasiones. Trunks tomaba con ambas manos sus finas caderas, sintiendo ya que estaba por estallar cogió el cabello rubio en una de sus manos y tironeo hacia atrás, se acercó al oído de la mujer y susurro un desfigurado pero entendido mensaje – Moría por estar dentro de ti -desencajado dio un grito de éxtasis al cual Marron también compartió, en el momento en que su liquido recorría de su intimidad dio fuertes golpes secos dentro de ella. Definitivamente Trunks era un macho dominante.
Al terminar el acto la tomó en sus brazos y la condujo al mismo sillón que los había visto llegar. Se sentaron desnudos y cansados, cada uno prendió un cigarro y lo fumaron en silencio. Él se levantó y encendió la radio subiendo el volumen, se acercó a la cocina y saco dos latas que tenía en el refrigerador, le ofreció una a Marron y se incorporó a su lado.
- ¿Quién era el de la llamada? –le dijo abriendo el tarro sin mirarla.
- Un amigo… -dijo imitando la acción- Un buen amigo…
- ¿Te acuestas con él?
- No soy una puta, Trunks –sentencio algo molesta.
- No estoy diciendo tal cosa, era solo una pregunta, además que tiene de malo que una mujer tan bella como tú, quiera tener sexo con más hombres –la miro vacuo.
- ¿Estas celoso, Brief? –le dijo riendo.
- Puede ser… -tomo un largo trago mirando el ventanal. Marron quedo petrificada y un frio recorrió su espalda, se sinceró.
- Es solo un buen amigo… nada más.
- ¿Lo conozco?
- Es tú otra mitad –le dijo mirando hacia la cuidad. Que tonta fue al mencionarlo, era innecesario haberlo hecho.
- Goten… -farfullo por lo bajo- Me lo encontré el otro día, almorzamos juntos en un restaurant –hizo una pausa para juntar bien las palabras- Me advirtió tener cuidado contigo, más bien, que no fuera capaz de tocarte… por supuesto le mentí, le dije que no podría hacer algo así… contigo –su sinceridad fluía en ese momento- Tienes que tener cuidado en las cosas que hablen, no descansará hasta saber que mierda está pasando.
- Lo sé –dijo ella agradecida de la empatía que Trunks le estaba mostrando- No te preocupes, seré cuidadosa de aquí en más… Trunks… Goten y yo…
- Se irán a vivir juntos… –continuo él con la oración- Descuida ya me lo dijo, y no de una manera amigable –rio irónico- Espero la pasen bien ambos. Goten es muy agradable en la convivencia –se abalanzo hacia Marron sin dejarla pensar, la alzo dejándola sentada sobre él, se movieron sintiendo la palpitación de cada sexo sin unión. Trunks beso con avidez sus senos. La pasión era instantánea y recíproca, se necesitaban nuevamente – Solo no te acuestes con él… -fue lo último que dijo, en un bajo susurro. Se unieron nuevamente.
Se sobresaltó por un extraño sueño, se afirmó la cabeza, notó que estaba en la habitación de huéspedes que tenía en su enorme departamento, su sorpresa fue tal cuando en un acto rápido giro su cabeza encontrando a Marron desnuda a su lado, un deja vu vino a su mente ((Claire)) miro su hora, no había pasado mucho, ya eran las 06:00 de la mañana, el sol aún no salía completamente. Haciendo memoria de sus actos, recordó que esa noche de desenfreno hubo mucho sexo, más del que Marron podría aguantar, cayeron cansados sobre la cama y dormir no les fue difícil en lo absoluto, al final de todo había terminado durmiendo con la rubia, se maldijo por ello. Jamás se lo confesaría.
Se desperezo y fue hacia la cocina para preparar un sencillo desayuno, al volver a la habitación se quedó parado en el umbral observando a su compañera de juegos, era hermosa, muy hermosa. Enamorarse de ella no resultaba trabajo alguno para cualquier hombre, más en él su belleza no surtía efecto, nuevamente se preguntó el ¿Por qué? Sin tener respuestas. Se enterneció con la imagen que tenía en frente y así como su deja vu anterior, la tomó en brazos cubriéndola con las sabanas. Marron despertó lentamente y lo que vio la hizo enmudecer, estaba siendo cagada por Trunks de una manera muy delicada, algo que no había visto nunca de parte de él, sus ojos brillaron llenos de nostalgia ((¿así es como eres en la intimidad?)) no pudo evitar maldecir a cuanta mujer había tenido esa oportunidad, maldijo también a Claire, ella debía ver esa imagen siempre que estaba con su novio. Trunks la miro mientras caminaba con ella, vio en su rostro a una mujer seducida por el acto que él tenía, observó sus ojos brillante y su cara levemente sonrojada, se maldijo nuevamente ((¿Por qué hice esta estupidez?)) se recriminaba, ((Ahora confundirá un par de cosas)) la sentó en un taburete de la cocina y se dispusieron a comer.
Marron no emitió comentario alguno, era mejor guardar silencio ante tal espectáculo que protagonizo, de vez en cuando lo miraba, sentía sus mejillas rojas, la vergüenza le reinaba.
Trunks se dedicó solamente a comer, sentía la mirada sobre sus hombros, termino su merienda y se dispuso a desaparecer por el pasillo, pero antes:
- Me iré a dar un baño, puedes hacerlo también en la habitación donde dormías –le dijo en seco.
- Te lo agradezco –caminaba también hacia el pasillo, al pasar a su lado le guiño un ojo- Nos vemos luego –dijo con soberbia pasando de él, Trunks sonrió ante tal muestra de desprecio.
- Cambie de idea –tomó su brazo volteándola- Hay algo más que quiero hacer primero –retiro la sabana que tapaba a Marron y la acerco a su cuerpo, bajo su rostro y estuvo a milímetros de su boca, ella no reacciono, quería saber si Trunks sería capaz de violar el acuerdo, lo deseaba- Si tú quieres claro… –le susurró sobre sus labios sin tocarlos, la tentación era grande, se sintió necesitado otra vez.
- Ya es muy tarde, no quiero intervenir más tiempo en tu casa, te pueden llegar visitas –se agacho cogiendo las sabanas y las puso donde estaban anteriormente- Tomare un baño y me iré.
Se marchó dejándolo solo en el pasillo, se arrugo su entrecejo en señal de enfado, volvió sobre sus pasos y se fumó un cigarro en el balcón, luego de meditarlo algunos minutos, sonrió, se estaba divirtiendo con todo esto ((Eres una condena agradable, Marron)) piteaba su cigarrillo viendo el horizonte.
El agua tibia limpiaba sus pecados, eso quería pesar por lo menos. Dejo a Trunks pagando, no era que no lo deseara pero también tenía que tener ciertas actitudes que no la delataran con sus sentires, no podía botar el muro que la estaba protegiendo, no delante de él. Tenía una especie de fusión entre amor e indiferencia que tendría que arreglar si quería seguir con esto.
Al salir el chico ya la estaba esperando para marcharse, subieron al auto y encaminaron hacia el muelle muy bien conocido, prendió la radio con la música muy baja, nadie dijo una palabra. Ya eran las 07:30 de la mañana. De pronto el celular de Trunks sonó, apretó un botón del manubrio y se escuchó la voz de Claire por todo el espacio.
- ¡Amor he vuelto!
- Hola cariño, ¿cómo te fue? –dijo él sin prestarle atención a Marron, esta última miraba fijamente hacia el frente viendo la calle y los autos que pasaban por alrededor, los nervios se apoderaron de ella.
- ¡Hablas con el nuevo rostro de publicidad! –exclamo feliz ¿estaba feliz? Se preguntó Marron, pobre ilusa, no sabía la telaraña que se tejía en casa del hombre, los celos se hicieron presente de la manera más cruda, la envidia no se hizo esperar, la envidiaba más que nunca, Claire cumplía sus sueños, estaba logrando cosas por sí misma y ella tenía lo que Marron jamás podría tener, el corazón de Trunks.
- Te felicito… –dijo sin ningún asombro, no tomo la noticia de la mejor manera, esto hizo que la rubia despertara de su estado.
- Estoy feliz, pasare a tu casa en un rato ¿te parece? ¡Te necesito AHORA! –puso mucho énfasis en la palabra, Marron se sonrojo y volteo su vista fuera de la ventana.
- Me parece perfecto, linda –le dijo con una risa que le causaron las palabras de Claire.
- Llevare mis cosas para allá, luego nos vamos a casa del señor Goku –a Marron se le apretó el corazón ((Maldita sea, lo había olvidado, ya es muy tarde y por si fuera poco ella también estará)) tendría que practicar muy bien su cinismo al llegar a casa. Su expresión molesta llamo la atención de Trunks quien con mucha desfachatez pozo una mano en la pierna femenina, esta al sentir su mano dio un respingo y lo miro aturdida - ¿Estas por ahí amor?... ¿Por qué no me contestas? –su mirada tenía una sonrisa de jugueteo hacia Marron.
- Aquí estoy Claire, te espero entonces –dijo sin desviar su mirada de los ojos celestes- Nos vemos, cariño.
- Nos vemos, mi amor –se cortó la comunicación.
El momento era muy incómodo, Marron aún sorprendida no sabía que decir, dentro de su alma el acto de Trunks le había resultado peligroso pero salvador. Y salvador porque si seguía pensando con odio y envidia caería a un abismo que solo la dañaría a ella.
- ¿Iras a casa de los Son? –pregunto el pelilila sin sacar su mano que cada vez apretaba más fuerte.
- S..si –dijo avergonzada ((Estúpida)) se dijo así misma- ¿A qué hora es la junta?
- Es para después de almuerzo y hasta muy tarde en la noche, abra una cena cortesía de Milk –seguía manejando mirando hacia el frente- Ya quiero comer de esa comida –sonrió, Marron lo miraba perpleja, al parecer el tenía mucho ánimo, se le veía feliz así que en un intento de acercarse más, puso sus manos sobre las de Trunks. Mala idea. Él retiro su mano en un instante, tomo el volante del vehículo y la dejo ahí.
- Déjame aquí –dijo Marron con autoridad.
- Pero ya estamos cerca del muelle –dijo él sin mirarla, sabía que la rubia estaba molesta por que no le permitió tocarlo, si lo hacia Marron podría pensar que las cosas cambiarían entre los dos y él no quería eso, quería seguir de la misma manera que venían haciéndolo. Fríamente, sin emociones mas que las del sexo.
- Aquí está bien –dijo desabrochando su cinturón, Trunks no tuvo otra opción que aparcar el vehículo – Gracias por lo de hoy, la pase muy bien, nos vemos –abrió la puerta dispuesta a bajar pero el hombre se apresuró a jalarla nuevamente dentro del auto.
- Yo también la pase bien, Marron, espero verte en casa de Goten –la beso en la mejilla, soberbio solo como un Brief puede serlo. Se bajó del auto sin decir nada, quiso correr al muelle y desaparecer pero sabía bien que él aún la observaba desde su posición por lo tanto camino lo más normal que pudo.
Se encerró en su habitación y se tiró a la cama tal cual como venía, no pensó en nada solo se quedó dormida.
Nota de la Autora
Hola amigas y amigos de Fanfiction, primero que nada pedir disculpas por la tardanza del capitulo, no se que demonios le pasa a la página pero no me acepta el signo de "pensamiento" de los personajes, así que decidí que ocupare para ello los paréntesis, así no me pasará lo mismo que el cápitulo anterior en donde se hacía un poco confuso.
Espero les haya gustado este capítulo, esta extenso no lo niego, pero mi historia se va a volver un pelín más compleja, aún falta mucho. Espero no aburrirlos XD
Le doy infinitas gracias a los reviews que me han mandado, me ponen felizzz, espero sigan escribiendome.
Osiris: gracias por encontrar mi historia interesante, la trama tendrá una esencia un poco cruda. Espero tus próximos mensajes :*
Megumi007: gracias por tus palabras, y si, Marron tendrá una personalidad de puta madre más adelante XD.
sakura 86: gracias por tus lindas palabras de apoyo, de verdad se agradecen!
Chicas me despido, les hago saber también que las ilustraciones son mias :D
Próximamente hare un Facebook solo de mis dibujos con esta pareja que tanto me encanta.
Saludos!
Disclaimer: Dragon Ball (c) no me pertenece. La serie y todos sus personajes son de Akira Toriyama.
