Cap 3:
Llego a su casa completamente casado, los sucesos de aquel día lo habían dejado completamente cansado, de solo recordar lo sucedido su cuerpo comenzaba a temblar sin que pudiera evitarlo. Subió a su habitación y se recostó en la cama y el sueño no demoro en hacerse presente y Arthur no pudo evitar quedarse dormido.
Las imágenes comenzaron a aparecer, cada movimiento, cada palabra ya las conocía, el mismo lugar, gente corriendo y gritando, el sueño volvía a hacerse presente pero esta vez con más nitidez parecían tan real, el calor emitía de la mano que sostenía la suya, la sensación de su sangre corriendo por su cuerpo y empapándolo y por ultimo aquella voz que lo llamaba ahora le parecía tan familiar pero nuevamente se encontraba en la oscuridad incapaz de abrir sus ojos y ver de quien se trataba pero solo un nombre se repetía constantemente en su cabeza "Alfred".
Se despertó empapado de sudor y con la respiración agitada, sus manos temblaban sin control y su mirada estaba perdida en el techo de su habitación. Era la segunda vez que tenia aquel sueño, estaba aterrado pero había algo que no podía sacar de su cabeza ¿Por qué había llamado a Alfred? ¿O era una simple travesura de su mente? Lanzo un suspiro y se volvió a recostar para tratar de dormir, solo debía olvidar lo sucedido ¿verdad?
Casi cae de la cama ante la sorpresa, había tenido un sueño aterrador donde Arthur moría en sus brazos, su corazón latía frenéticamente y por su rostro corrían sin control las lágrimas.
-"¿qué es esto?"-limpio sus lagrimas-¿es acaso por lo que sucedió esta tarde? ¿Tanto me ah afectado?-se pregunto en un susurro-si, debe ser eso-se auto convenció pero a pesar de eso no pudo volver a dormir-
A la mañana siguiente Alfred aun no podía quietarse aquellos pensamientos de su cabeza, las imágenes volvían una y otra vez a su mente sub que él pudiera impedirlo y es que aun tenía la sensación de la sangre ajena escurriendo por sus manos.
-hola-saludo a sus amigos cuando llego al salón-
-¿Alfred-san que le sucedió?-
-¿eh?-
-tienes unas ojeras horribles-aclaro Arthur-
-tú no estás mejor que yo-se defendió apuntando hacia el rostro del británico-
-es cierto-apoyo el japonés-Arthur-san usted también tiene ojeras-
-oh-toco su rostro-es que no dormí bien, tuve una pesadilla-
-¡yo también!-grito Alfred-
-tuvieron que ser unas pesadillas horribles para no dejarlos dormir-ambos rubios intercambiaron miradas por unos segundos antes de desviarlas-
Las clases comenzaron y Alfred se comenzaba a quedar dormido, el no haber podido descasar la noche anterior estaba comenzando a afectar y no ayudaba de mucho que la clase fuera tan aburridas. Sus ojos se fueron cerrando lentamente y fue quedándose dormido sin siquiera dase cuenta
Se encontraba en una habitación, sentado en la cama se encontraba Arthur observándolo, Alfred se acerco a él y se sentó a su lado mientras le sonreía, lentamente sus cuerpos se acercaron hasta que la distancia fue mínima y podía sentir la respiración del otro. El espacio que separaba sus rostros se redujo a nada y sus labios se tocaron con sutileza para luego volverse un beso hambriento.
-Arthur te amo-susurro al separar sus labios de los del otro-
-yo también-rodeo el cuello del de lentes con sus brazos-¿vamos a estar juntos por siempre?-pregunto sonrojado-
-sí-fue su respuesta antes de volver a besar al más bajo-
De repente el escenario cambio y Alfred se encontraba nuevamente de rodillas en aquel frio piso sosteniendo el cuerpo moribundo de Arthur, el pánico se hizo presente y comenzó a gritar el nombre de su amado.
-Arthur, despierta-decía-Arthur, Arthur, ¡Arthur!-
-¡Arthur!-grito poniéndose de pie llamando la atención de todos en el salón-
-¿Qué sucede señor Jones?-pregunto el profesor-¿tiene algo que decirle algo al señor Kirkland?-Alfred dirigió su mirada hacia Arthur quien tenía el seño fruncido y sus mejillas sonrojadas y el americano no pudo evitar pensar que su expresión era linda-
-no, no es nada-dijo sonrojado ante sus pensamientos-
-entonces vuelva sentar y preste atención a la clase-el ojiazul asintió y tomo asiento-
Aquel sueño lo había dejado desconcertado, ¿Por qué había soñado eso? En realidad más que un sueño parecía un recuerdo, era demasiado para serlo pero no podía ser un recuerdo, el no conocía el lugar donde se encontraba en sus sueños, ni tampoco recordaba conocer a Arthur desde antes y sobre todo en sus sueños parecían tener la misma edad actual "solo fue un sueño, solo eso" se convenció al fin "¿pero porque en mis sueños esta Arthur? Aun mas…lo bese y le dije que lo amaba" "¿podría de verdad estar enamorado de Arthur?" si bien Alfred no era una persona que analizara los sucesos de su vida aquel sueño había llamado su atención y lo desconcertaba, quería saber más, quería saber de sus sentimientos hacia el británicos y los de este hacia el.
-eres un idiota, gritando en medio de la clase, si vas a hacer el ridículo por favor no me involucres-protesto Arthur una vez que la case terminara-
-al parecer Alfred-san estaba durmiendo ¿Qué estaba soñando?-pregunto Kiku y Alfred no pudo evitar sonrojarse pero al instante su mirada cambio a una de terror-
-¿Arthur que sientes por mi?-pregunto sin rodeo-
-¿eh?-se sonrojo-
-¿soy tu amigo?-
-¿a qué viene esa pregunta tan repentina?-
-solo…quería saber-se encogió de hombros-
-sí, te considero mi amigo, la verdad es que antes de venir a esta escuela no había tenido amigos así que…-desvió la mirada-me hizo un poco feliz de que ustedes se hicieran mis amigos-
-"así que solo me ve como su amigo"-sintió una punzada en su pecho-"¿eh?, ¿Por qué me duele el pecho?"-sacudió su cabeza para alejar sus pensamientos-no tenias amigos porque eres un amargado igual que un anciano, mejor dicho peor que un anciano-rio el americano-
-tu maldito-se alzo a atacar al más alto el cual lo sujeto con firmeza para que no lo golpeara-
Debido a tanto movimiento por parte de ambos sus rostros de un momento a otro sus rostros quedaron a corta distancia el uno del otro. Al ver la cara sonrojada de Arthur Alfred no pude evitar que los recuerdos de su sueño se hiciera presente, por lo cual empujo al británico lejos de el.
-yo…iré al comprar algo para beber-dijo Arthur saliendo del salón prácticamente corriendo-
-Alfred-san ¿a usted le gusta Arthur-san?-
-¿de…de que hablas Kiku? Claro que no-
-es que me dio esa impresión al verlos tan cerca el uno del otro sonrojados-
-no, no, claro que no-
-está bien, no tiene que negarlo tanto pero recuerde que alguien más podría enamorar a Arthur san y quedarse con el-Arthur volvió justo a tiempo antes de que el timbre sonara y la próxima clase diera inicio-
Alfred se quedo pensando en las palabras dichas por el japonés, la verdad es que le molestaría si alguien más se quedara con Arthur, no quería que este se enamorara de alguien más "¿entonces Kiku tiene razón?" "¿me gusta Arthur?" "entonces ¿debería confesarme?". El resto de la clase Alfred no pudo apartar la mirada de la figura del británico ya había tomado una decisión.
