Disclaimer: TOOOOOODO le pertenece a Meyer, menos la trama jugosa que es mía *o*
Me siento Leah xD
Capítulo III
Sabía perfectamente que el chupasangre esposo de Bella estaría atento. OH! Su estúpido don para leer las mentes… ¿Cómo olvidarlo?-. Pensé para burlarme un poco.
-¿Qué ocurrió para que Jacob se largara así?-. Le pregunté secamente.
-Jacob se sintió traicionado al ver que pude oír al bebé… dentro de Bella.
-¿Fue Bella entonces?
-Bella no hizo nada, Jacob escuchó y de pronto se descontroló…
-¡¡Es culpa de ella, estúpido!! Ella siempre lo ha tenido amarrado a su vida solo porque lo necesita, es una tremenda egoísta que no piensa en nadie-. Le recriminé con el pensamiento.
-Leah, ni se te ocurra hacer lo que piensas-. Me amenazó apretando los dientes.
Pero yo no le respondí. Seguí con mis pensamientos mientras corría hacia el bosque.
Esto ya no tenía que ver con Edward, era con Bella a la cual debía enfrentarme y pedirle explicaciones… y de paso recriminarle todo lo que había hecho y aún hacía sufrir al pobre de Jacob.
¿Por qué lo defendía? -. Me pregunté.
Era fácil. Yo sabía lo que sentía Jacob, especialmente cómo su dolor lo trastornaba y lo partía por dentro. El desamor era algo que yo sabía muy bien, y de alguna forma me dolía más aún, ver cómo un amigo pasaba por lo mismo.
Yo no lo permitiría.
Bella había llegado muy lejos, ya.
Había permitido que Jacob siguiera siendo un terrible masoquista al mantenerse cerca de ella, viendo como protegía a esa cosa que tanto amaba, solo porque era el resultado del "Amor" o lo que sea que haya tenido con el Chupasangre.
Era una total egoísta.
Salí de fase rápidamente dejando de oír a mi hermano que intentaba detenerme.
Me vestí con las mismas ropas de hace días. No me gustaba, pero de ningún modo usaría lo que según Jacob, "Esme amorosamente había dejado para nosotros"
Prefería andar eternamente desnuda que usar eso.
Llegué rápidamente donde los Cullen, Edward bloqueaba la puerta de entrada.
-Vete de aquí, Leah. Si no fueras mujer, ya te hubiese echado a patadas.
-Atrévete, total… a la única que le harás daño es a la débil de tu esposa, ¿No?-. Le insté.
Gruñó.
-No entrarás.
-Muévete Chupasangre.
-No es culpa de Bella que Jacob sufra, sabes perfectamente que ella lo quiere muchísimo…
-Y por eso lo hace sufrir.
-Edward… ¿Qué ocurre?-. Preguntó una débil voz desde dentro de la casa.
Dios, si que se oía demacrada. ¿Qué le habían hecho a Bella Swan? ¿Le habían pasado un camión por encima?
Él se acercó un poco a la puerta.
-Es Leah, Bells…
-Dile que entre.-. Agregó débilmente.
Eso hacía más fácil mis planes.
-No, de ningún motivo.
-Permiso, alguien me autorizó a ingresar-. Dije subiendo las escaleras.
No quise tocarlo, el olor de por sí, ya me mataba.
-Ni se te ocurra hacerla sufrir…-. Comenzó mientras yo entraba triunfante por la puerta.
Ella se encontraba peor de lo que me mostraba Jacob en sus recuerdos.
Su cuerpo, totalmente hinchado como su estómago.
Bella estaba sufriendo mucho, su vida estaba terminando lentamente.
-¿Qué ocurre Leah?-. Preguntó Bella suavemente sentándose en el sofá.
La vampiro rubia estaba muy cercana a ella.
Ugg! Asco.
-¿Qué le estás haciendo a Jacob?-. Le recriminé.
-Yo… nada.
-¿Seguro? ¡No por nada salió arrancando a toda velocidad por la carretera, llevando en su rostro demasiado dolor!-. le grité.
-¿Jacob? OH… él… yo…
-No digas nada, Bella. ¿Cómo eres tan egoísta para seguir atándolo a ti? Y lo peor de todo es que sabes que él se quedará… y solo porque te ama. ¡Si no te quisiera de la forma en que te quiere! Bella… deja de hacerle daño de una buena vez.
-No es algo que yo quiera, Leah… yo amo a Jacob, como mi mejor amigo.
-Tú no te estas comportando como su mejor amiga, incluso, eres su enemiga mortal… la cosa que más lo hace sufrir y que ama a la vez.
-Leah… yo no quiero dañar a Jacob.
-¡ALÉJATE DE ÉL ENTONCES!-. Le gruñí.
-Es imposible…-Comenzó a responder mientras los ojos se le llenaban de lágrimas- lo necesito… lo necesito…
Siguió llorando mientras Edward ser acercaba a ella y la apoyaba.
-Basta, Leah. Te largas ahora mismo-. Me respondió él.
-Con gusto, Chupasangre, el olor es peor que todo.
-Leah… hazle saber a Jacob que lo quiero.
-Ni en broma, no lo quiero ver llorar más por tu culpa Bella Swan, Abúrrete de destruir a todos los que te rodean-. Agregué tajantemente largándome de ese sitio infernal.
Pude oír como ella sollozaba más fuerte y Edward más la abrazaba.
Amor.
Tirité ante aquel pensamiento.
Si tan solo Sam me quisiera de esa manera… si la maldita imprimación no existiese.
No. No claro que tenía que existir.
Así había alguna esperanza para Jacob, claro pero no para mí.
¿Cuándo sería el día que yo fuese feliz?
¿Existía esa palabra para mí?
Estúpida imprimación-. Agregué corriendo rápidamente.
Entré en fase echa una furia.
¿Reviews para esta escritora compulsiva que se siente Leah?
