Declaimer: TT No me pertenece. La historia Sí. Garfield es el verdadero nombre de Chico Bestia.
Capitulo: Rosas.
Difícil…No. ¡Imposible! Eso es lo que había sido el aceptar que su primo le había dicho prácticamente que saliera con Víctor Stone. Y si bien era cierto que él no lo había vuelto a mencionar en los días que vinieron después de aquel viernes; la sorpresa seguía siendo tal como el segundo en el que ella dejó salir su tan poco intencionado: "¡Qué!"
Sentada en la bañera de su casa, deseaba que su memoria fuese una USB para aplicar el botón de expulsar. Estaba harta de escuchar esas palabras repitiéndose cual disco rayado dentro de su cabeza.
"A Víctor le gustas" sonó de nuevo entre el eco de su cerebro y ella metió la cabeza directo en el agua tibia del baño. Cómo odiaba esas palabras, pero más que nada, como dolían. Desgarraban con cada entonación un pedazo de su alma, le retenían el aliento y la hacían sonreír hipócritamente a cualquiera.
"¡Nicole, cariño, llevas como tres horas allí dentro! Tú padre necesita usar el baño, ¿podrías salir?" le llamó su madre desde la puerta, arruinando así su intento de suicidio. Sonrió ante su broma mental y contestó que saldría en un minuto.
Tomó una toalla y corrió disparada a su cuarto con la ropa que ya no tenía tiempo de ponerse en el baño. Se topó con su padre adoptivo, Barry Allen, quien aparentemente había comido de más en la reunión de egresados de la escuela de policías; y se encerró. Casi suelta la delicada tela que cubría su cuerpo cuando se dio cuenta de que su primo estaba sentado en su cama usando su laptop.
-Wally- dejó salir sin aliento. A lo que él la miró con una sonrisa de inocencia tan fingida como la que Nicole le devolvió.
-Oh, primita, creí que saldrías vestida del baño, después de todo, la prensa te espera para interrogarte sobre el agotamiento del agua en el planeta- comentó irónicamente el muchacho aun sin moverse de la cama de sabanas negras con pequeños pandas estampados en ella. Nicole suspiró y se aferró fuertemente a la toalla.
-Wally, por mucho que adoro insultarte, ¿podrías salir? Debo vestirme- fueron sus únicas palabras. Y el pelirrojo enarco una ceja.
-Ok, lo siento, sólo revisaba unos comics en línea- respondió igual de cortante y se marchó. Nicole suspiró, se secó el cabello y se vistió con la pijama lista para dormir.
Su rosada cabellera estaba suave y con descaro lo dejó caer sobre la almohada para emanar el aroma a manzanilla que le dejaba impregnado siempre su champú favorito, pero en lugar de eso encontró el delicioso perfume masculino que su primo había dejado entre las sabanas; muy seguramente durante las tres horas que ella había estado en la tina. Refunfuñó un "te odio" mientras sumergía la cabeza entre el seductor olor.
¿Por qué le gustaría al pelirrojo atormentarla de esa manera? Además ¿Qué diablos tenía que hacer él sentado en su cuarto por tanto tiempo? ¡Nada!
Y Nada era lo que tenía que saber ella tampoco. No tenía por qué saber que Wallace estaba desdichándose de la misma manera, puesto que en su cuerpo había quedado el aroma arrebatador de las sabanas de Nicole. Tampoco tenía que saber que se había mordido la lengua dos segundos después de haber mencionado al amigable idiota de Víctor. Ni mucho menos que si en algún momento ella llegaba salir con alguien, él probablemente no sólo se desdicharía como un mal nacido perro, sino que tendrían que sacarlo del estado para que no cometiese asesinato en primer grado de culpabilidad contra quien fuese el suertudo que mereciera su amor.
Que infortunio tan irónicamente cruel. Es que la vida no podría ser más traviesa ni La felicidad más evasiva. Pero bueno, ella verdaderamente no tenía por qué conocer nada de lo dicho. Para Nicole Díaz solamente había una cosa que hacer y esa era salir con Víctor Stone. ¿No bien dicen pues que un clavo saca a otro clavo? Y ya que el primer clavo señala amablemente al cómplice que asemeja a un martillo ¿por qué no darle la oportunidad?
Maldijo.
Y entre sus pensamientos y el aroma a él, se quedó dormida.
Al día siguiente, y justo antes de la clase, se encontró enfrente de su casillero con una rosa roja y una nota apenas con dos iníciales: K.F.
Sorprendida, Nicole pensó que se trataría de un cursi intento de Stone por ganar su atención. Le concedió el buen gusto del detalle y cerró el casillero con todo y rosa adentro. Realmente no quería darle gran importancia al elemento que constituiría el inicio para su intento de extracción de sentimientos.
Entró a clases y se tropezó con Black Fire. Estaba preciosa, como siempre, y rodeada de varios chicos.
"Oh, Nicole, Cariño" le escuchó decir a la mayor de las reinas del colegio de titanes y un escalofrío recorrió toda su humanidad.
-¿Qué quieres?- le respondió sin siquiera mirarla. La de cabellos negros meneó sus caderas perfectas hacía el puesto de la peli rosa.
-¿Podrías hacerme el favor de mensajera?- le preguntó con una voz maliciosa, sin embargo la pregunta era tan inesperada que terminó desconcertando a Nicole.
-Uh, supongo que no moriré por eso…espero- dijo la aludida con recelo. Nada bueno podía venir de aquello ¿o sí?
-Dile a tu primo que, Kitten quiere salir con él ¿ok?- continuó BlackFire con una sonrisa de oreja a oreja- Oh y ya que estás en esas, ¿podrías decirle a Star que no puedo ir a casa con ella hoy? Tengo una cita con Barry del equipo de futbol.
Y con esas palabras Black Fire se dio media vuelta y continuó en su conversación, consiente, muy seguramente del tic en el ojo que tenía Nicole. Definitivamente esa charla había salido tal y como ella se lo había imaginado: ¡fatal! ¿Sería posible que su mayor enemiga supiese su secreto? No, era lista, no adivina; seguramente lo estaba haciendo con el único propósito de fastidiarle su miserable existencia y no de hacerla hervir de rabia como estaba haciendo ahora la de cabellos rosados.
Con un mal disimulado gruñido la muchacha prometió dar los recados y buscó su asiento para empezar las clases. Desafortunadamente no podía concentrarse. Así que en vez de tomar notas empezó a escribir en su diario, y con todo lo que le estaba pasando probablemente terminaría publicando un libro: "Palabras letales" ¡Sí! Sonaba perfecto, porque a punta de simples oraciones su vida estaba hecha un santo infierno.
Suspiró. Al menos podía asumir que Wallace no era lo suficientemente estúpido como para salir con Kitten y ser feliz con esa idea, hasta que el segundo chico más deseado de la escuela consiguiese una novia perfecta. Cosa que ella jamás sería.
-Señoría Díaz- escuchó que la llamó el profesor con ese tonó que indicaba que estaba en problemas, y ella levantó la vista con su mirada de nutria en desgracias.
-¿Sí, Señor Kent?-habló Jinx cerrando su cuaderno al instante.
-Llevo cinco minutos preguntándole sobre el primer capítulo del libro en el que se supone que está trabajando para el proyecto del segundo corte.
-Uh…estoy leyendo un libro de misterios llamado la hora de Ágata Cristi, lo encuentro bastante interesante, pero uh… ¿a qué debo responder exactamente?- preguntó confundida la alumna, a lo que el profesor meneó la cabeza en signo de reprobación y le pidió que saliera de la clase.
La muchacha se ruborizó ante aquel acto tan inesperado y salió del salón arrastrando los pies. Definitivamente no era su día.
Pero bueno, no iba a ser tiempo perdido, podía aprovechar para ir a encontrarse con Toni en la pista de atletismo, estaba casi segura de que a esa hora se encontraba en clase de tortura con Slade.
Estaba buscando a Argent con la mirada cuando de pronto se topó de frente con su primo, sonriéndole ampliamente a una gama de porristas, entre las cuales figuraba precisamente Kitten. Con un incremento en su presión cardiaca, la muchacha rompió el lápiz entre sus dedos.
¡No! El no sería capaz de caer tan bajo, y sin embargo, allí estaba, sonriéndole amigablemente a aquella zorra y ella allí parada como una idiota sin saber que decir o hacer. De pronto no se le ocurrió otra cosa más agradable que ir a rebanar a los dos a la mitad, y se lamentó por no tener nada con que hacerlo.
Ok, plan número dos, iba a ir allá a mechonear a esa furcia sin ninguna clemencia…
-Nick- la sacó de sus pensamientos su amiga Toni-¿qué haces fuera de tu clase favorita de toda la semana?
-Uh…- exclamó la aludida desorientada y luego suspiró- el señor Kent me sacó de su clase de literatura por estar pensando en la inmortalidad de superman. Así que…vine a saludarte.
-Oh, bueno, eso es raro, pero me alegra verte, Raven dijo que íbamos a llenar su álbum hoy, después de clases, espero que no se te olvide, recuerda que hoy no compartimos la hora del almuerzo.
-Claro que no se me olvida, ya sé que tenemos que entrar en el libro de cosas raras de Rachel- se burló con fingida simpatía la muchacha y luego se despidió de la italiana. No estaba de ánimo para gran cosa realmente, pero no tenía otra cosa que ponerse a dibujar hasta la siguiente hora y ya que estaba por allí no estaba de más mandarle un par de miradas asesinas al pelirrojo.
Empezó a bocetar la rosa que según ella Víctor le había dejado en el casillero y sinceramente entre tantos sketchers se le fue todo el día fuera del salón. Sólo la campana fue capaz de sacarla de su introspección.
-¿Uh?- fue su exclamación, nada original cabe resaltar, al darse cuenta de que las clases había terminado- Mierda, mierda, mierda, me salte todas las clases…Uh, pero puedo decir que estaba enferma, sí, estaba enferma con migraña y por eso me salí de la clase del profesor que más me encanta ¿tiene lógica no?
-No- le contestó una voz masculina a sus espaldas, haciéndola dar un grito de terror que seguramente llegó hasta el último rincón del colegio de jóvenes titanes.
-¿Víctor?- exclamó una vez se hubo repuesto del susto. El moreno estaba usando su uniforme del equipo de luchas, y uno llegaba a querer preguntarse como algo tan ridículo podía lucir tan bien con sólo ser mesclado con unos excelentes abdominales y esos brazos. ¡Oh Dios, y esa espalda! No olvidemos la espalda.
-No, soy el ratón Pérez, ¿qué haces aquí, Nicky?- le cuestionó con una sonrisa arrebatadora el moreno, pero aparte de lo normal, a Jinx ni si quiera le temblaron los dientes.
-Nada en especial, se me olvidó que había clases- respondió la aludida mientras se limpiaba los pantalones verde militar que se había puesto aquel día. Víctor se rió entre dientes, casi con sorna.
-¿Te estás rebeldizando? Mira que ser la hija del jefe de policía no significa que si vas a prisión te saquen por tu linda cara…que por cierto, es bastante linda.
-Dime que tienes algo más interesante que decirme- le sonrió ella con abierto fastidio. La sonrisa de Víctor se ensanchó.
-Por supuesto, pero que tal si te lo digo saliendo en el McDonald's con un helado doble, yo invito.
-Por muy tentador que sea, Vic, no puedo, mis amigas y yo vamos a ir al parque a pasar un rato oscuro y rebelde- bromeó la muchacha, no pudiendo negar el encanto del modelo. No era su gusto favorito, pero tenía lo suyo. Y sabía ser insistente, se le concedía eso.
-Hey, eso suena bien, ¿podemos unirnos Garfield y yo?- continuó el muchacho y ella estuvo a punto de decirle que no, pero el lápiz roto entre sus dedos respondió un sí rotundo.
Víctor se alegro inmediatamente, como era de esperarse, le dio un sudado beso en la mejilla y se fue asegurando que vendría cambiado, listo y con Garfield al hombro en menos de cinco minutos.
-Dejan que sean veinte, prefiero que no apestes el lugar- no pudo evitar contestar la peli rosa cuando el chico se alejaba, haciendo reír honestamente al moreno. Jinx sonrió, era agradable. Luego se dio media vuelta y se tropezó de frente con su primo, Star y Robín.
-Fuck- exclamó con su según susto del día, está vez en ingles- ¿me quieres matar?
-No- mintió el pelirrojo haciéndose el idiota- ¿y eso que andas de besitos sudados con Víctor? ¿Es que ya están saliendo?
-No, él solamente va a…espérate, ¿a ti que te importa? ¿No fuiste tú el que me dijo que saliera con él?- exclamó Nick de manera mordaz, a lo que Wallace no supo que contestar.
-Nosotros- interrumpió Robín como todo buen diplomático, metiendo la cabeza entre las dos fieras salvajes- estamos buscando a Blackfire, Star no se siente bien y quiere irse a su casa.
-¡Ah! Ella dijo que tenía una cita con no se qué pobre alma en desgracias y que por eso no iba a acompañarte, rojita- chilló Nicole recordando las palabras de la bruja del oeste. La muchacha no le contestó, simplemente hizo una cara de mártir que le partió el corazón a Jinx.
-Eso no es bueno, enserio ella no se siente bien y ni si quiera nos quiere decir por qué- continuó Dick consternado. Nicole ignoró la cara de yeso que aun le regalaba su primo y se concentró en la pelirroja.
-Hay, no me digas que es un caso de aquellos- le cuestionó Nicky a lo que Starfire se ruborizó al instante- Ya, ven, yo tengo algo que te hará sentir mejor.
Al decir esto Nicole le entregó a Dick sus cosas, ya que él muy caballero ya se encontraba cargando como caballo las de Starfire, y guió a la pelirroja hasta su casillero, de donde aprovechó para sacar la rosa que estaba ahogándose del calor y cogió tanto un protector como una pastilla para los cólicos. Luego acompañó a Fire al baño; pensando de paso que si en algo se unían todas las mujeres del mundo, ya tuviesen todas las neuronas en funcionamiento o sólo las de reproducción, era en esos días del mes.
Ella estaba segura que dado el caso incluso la bruja de blanca nieves le hubiese hecho el mismo favor a la pobre criatura.
-Se supone que no te caigo bien- señaló Star incómodamente cuando se tomó la pastilla en el bebedero fuera del baño. A lo que Nicole levantó una ceja.
-¿Quién te dijo eso?- le preguntó ella por mera educación; haciendo que Star se mordiera el labio.
-Mi hermana- le contestó la muchacha y con un chequeo mental Nicole no le encontró más antecedentes que…
-Sí, no me caen bien las manipuladas.
Y con esas palabras ambas se dirigieron al portón de salida.
-Gracias- le había dicho la muchacha una vez volvían al grupo.
-No hay de qué- respondió ella encogiéndose de hombros.
Cuando ambas chicas llegaron a donde habían dejado a Wallace y a Dick, se encontraron con que tanto Víctor como Garfield se habían sumado al grupo de espera.
-¿Listas?- habló Víctor con cortesía al verlas llegar.
-Sí, vámonos- le respondió Nicole mientras le pedía sus cosas de vuelta a Dick, pero este le respondió que se las había dado a sostener a Wallace porque él no podía con tres maletines al mismo tiempo.
-Te las doy si me dicen a donde van- le respondió su primo a su mirada de basilisco, lo que hizo que Nicky le regalara como dos por uno, un hermoso rechinido de dientes.
-Vamos a donde no te incumbe- gruñó la de cabellos rosados, pero Wally no se impresionó en lo más mínimo.
-¿así es como le tengo que decir a mi pobre tía, tan evangélica ella, cuando me pregunte a donde te metiste después de clases?- cuestionó dramáticamente Wally. Haciendo reír a todos los presentes.
-Sólo vamos al parque a encontrarnos con Argent y Raven- le respondió entre carcajadas Garfield.
-Oye que chévere, ¿podemos ir?- le cuestionó el pelirrojo con esa sonrisa familiar. Nicole suspiró.
-Ya que, vamos todos, no es como si fuésemos a fumar mariguana, apúntense, pero vámonos ya que mis amigas me están esperando y Rachel no es que sea la persona más paciente del mundo- urgió Nicole tomando con un manotón inesperado su maletín, para meterle de un sólo empujón la rosa.
Entre los murmullos de alegría a sus espaldas Nick escuchó claramente como Robín le cuestionaba a Starfire si se sentía mejor como para asistir y vaya sorpresa que se llevo al escuchar a la muchacha decir que sí y además que Argent era también amiga suya y que de verdad quería pasar un rato con ella.
Bueno pero no fue más que la sorpresa que tanto Toni como Rachel tuvieron cuando vieron llegar a su amiga, quien era usualmente solitaria, acompañada por tremendo circo.
-Argent- exclamó entusiasmada Starfire abrazando fuertemente a Toni quien sin habla no pudo más que devolver el abrazo.
-¿Qué hacen todos ustedes aquí?- demandó saber más directamente Raven, aunque seguía escribiendo cosas en su cuaderno negro. Nick la miró implorando clemencia.
-Nicky nos invitó- respondió Garfield con esa sonrisa burlona que a Rachel le desagradaba tanto de aquel muchacho con los cabellos tinturados de verde.
-Ah, ok- fue la respuesta cortante de la sombría muchacha.
Entonces todos se sentaron bajo la sombra del gran árbol, bastante curiosos de lo que iban a hacer las góticas del colegio.
La brisa soplaba agradablemente y la tarde caía con cariño sobre las expresiones atónitas de los deportistas cuando Ravel señaló su chismografo. Bueno, no es que fuese tanto de esa manera, era un cuaderno con varias preguntas exclusivamente dedicadas a Toni y a Nicole. Sin embargo, y como bien había insistido la pelirroja del aquelarre, no había realmente una diferencia sustancial con el juego común entre las niñas normales de la comunidad actual.
¿Pero bien y es que acaso no tenían derechos ellas a jugar algo normal? Habían querido preguntar las tres amigas, sobre las cuales entre su negro maquilla relucía un sonrojo carmesí.
-Está bien, cómo sea- había mascullado en su lugar Nicole, a lo que Star sonreía complacida y admirada de que le dieran la razón.
-Entonces, niñas, como es esto del chismografo- quiso saber Víctor, obviamente victima de la ignorancia que causa la testosterona. Starfire se rió.
-Sólo un test de preguntas y respuestas bastante intimas- habló de nuevo la chica y Raven se sobresaltó por escucharle tanto la voz en un día.
-Lo único que tenemos que hacer es responder honestamente lo que sea que se pregunte, se supone que los secretos no saldrán de aquí- confirmó Argent, más cómoda que las demás con la actitud alegre de la extranjera.
Los muchachos verdaderamente no estaban familiarizados con aquel tipo de juego tan femenino y pacifico, pero no hay que ignorar que la curiosidad picaba sus estómagos así que con verdadero ánimo se ofrecieron a jugar.
-Yo voy primero- exclamó Wallace de manera infantil. Jinx rodó los ojos.
-Bueno, pero te tocara con Nick, porque ya había escrito su nombre- informó con monotonía Rachel mostrando su perfecta caligrafía en la pulcra libreta. Como indicando en doble sentido que hay del que quisiera sugerir que con un poco de corrector o un simple tachón podría empezar cualquier otro.
-Me vale- dejó salir con monotonía la muchacha y ambos se sentaron en la mitad de todos los presentes.
-Ok, primera pregunta- dijo Raven- ¿Color favorito?
-Negro- señaló Jinx mientras que Wallace proclaman su amor al rojo. Pasando después por preguntas aun más vánales como situación virginal, posición favorita, comida predilecta, creencia religiosa, creencia universal, cantante favorita, canción con la que más te identificas, inclinaciones sexuales, fobias y otras que entretuvieron bastante a su audiencia. Y a uno que otro curioso que pasaba por allí, por supuesto.
Sólo faltaba un par de preguntas, con las cuales Rachel aun estaba batallando. No sabía si hacerla o no. Al final decidió que sería un excelente pequeño castigo realizarlas.
-¿A qué edad tuvieron su primer beso?- cuestionó con cierta malicia infantil.
-A los 12- respondieron ambos al unísono, intercambiado una mirada sospechosa que a todos llamó la atención. Rachel anotó tranquilamente en su cuaderno.
-¿Con quién?- preguntó la muchacha, haciendo palabras lo que todos querían saber.
-Con ella- respondió Wallace mientras señalaba a su prima y de paso recibía el mismo gesto de parte de Nicole. Todos los presentes hicieron un involuntario gesto de asco.
-¡Hey! ¿Qué se supone que significa eso?- alcanzaron a decir ambos muchachos.
-Es tu prima, hermano- replicó Víctor con un gesto de reprobación- eso ni en las novelas viejo.
-Nosotros no compartimos sangre- insistió Wallace y se levantó del lugar para volver a sentarse en donde se encontraba antes, para él el juego se había acabado. Y había acabado mal, si se permite añadir.
-¿Y qué?- replicó Garfield imprudentemente- No se trata de que compartan sangre, bueno, si casi se criaron como hermanos, ¿no es…bueno, ustedes saben, que no se quieren como hermanos ustedes?
La respuesta a esa pregunta jamás llego para los presentes, ya que ninguno de los dos jóvenes quiso contestarla y Argent amablemente brincó con entusiasmo para pedir su turno en el juego. Entre tanto Nicole se hundía en su mal humor.
La reacción que todos había tenido para con algo tan sencillo como un beso reafirmaba sus temores, pero la reacción de Wally le había dado dos segundos de confusión.
Su primer beso…había sido un día sin luz en la casa, bajo las estrella y por accidente. Ella no había dicho nada cundo Wallace se había empinado para alcanzar los labios, porque por esos tiempos y unos meses después del choque con sabor a chupeta de mora azul, ella siguió siendo más alta que él por cinco centímetros exactamente.
Sonrió. ¿Qué pensaría ahora el pelirrojo de su primer beso?
-Yo una vez bese a mi tía-la trajo de regreso al mundo de los mortales Víctor.
-¿Enserio?- le cuestionó torciendo la boca la aludida.
-Sí, fue horrible, en año nuevo y Garfield una vez beso a un perro- prosiguió el aludido con tono burlón, seguramente intentando hacerla reír. Bueno ¿qué más daba? Reírse de verdad o reírse de mentiras, ¿Cuál era la diferencia? Cuando menos lo pensó estaba soltando la carcajada.
Y ya a esas alturas qué podía importar, si la rosa seguía apareciendo en su casillero…Ella sería la novia de Stone la semana siguiente.
Continuara.
Chan, chan, chan….Adivinen quién está de vacaciones. Espero que les haya gustado, a que no se esperaban que ella le dijera que si a Víctor. ¿Y cómo lo va a tomar Wally? En el próximo capítulo:
"Espero que se diviertan" / "Esto no es lo que esperaba" / "¿Quieres venir conmigo al baile?" / "Aléjate de mí" / -La mano de él bajo un poco más de lo que se debía y ella no lo resistió- / "Ayúdame"…
Diviértanse adivinando quien dijo que cosa, en: "Más allá de un beso"
