Este fic participa en el Reto Especial #15: "Personajes olvidados" del foro Hogwarts a través de los años.
Advertencias: incoherencia leve, racismo.
"Reconocimiento"
Siempre traté de ser el hijo perfecto para mi padre, siendo todo lo que el título conllevaba, o sea, jugar tranquilo, sin molestar a nadie ni hacer ruido; no hacer berrinches ni pataletas–Mamá estaba cansada como para aguantarme y padre vivía agotado por su carrera–; ser siempre el mejor alumno que haya pisado Hogwarts, al punto de tener 12 Matrículas de Honor en Brujería, único momento en su vida en el cual su padre se viera orgulloso de él. Pero duró eso: un momento, el verano entre su quinto y sexto año, y eso fue todo. Adiós a la atención y el orgullo, hola al padre estresado e indiferente.
Por eso cuando Severus y Lucius le hablaron de Lord Voldemort y sus planes para con los sangresucia, pero más importante del reconocimiento que les daba a ellos–a sus leales seguidores– supe donde estaba mi lugar, como un Mortìfagos fiel a mi Señor.
Holi,
Porque Barty lo intentò, ser de los buenos. No resultò.
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