Si piensas que estará siempre a tu lado,

Estas demasiado equivocado,

Nadie puede amar a alguien como tu eternamente

¿nadie?, ¿ni siquiera tú?

no me cambies de tema

.


DIME LO QUE DESEAS

~capitulo tres~


La mañana se levantaba sobre la isla del reino Fuego, una castaña se asomaba desde el balcón ubicado a un costado de habitación con el Señor del Fuego.

Observo al pueblo despertar y salir de sus hogares para realizar sus actividades diarias.

Miro al cielo cuando escucho el característico ruido emitido por el lémur del Avatar.

— Momo —levanto su brazo izquierdo para recibir al animal y consecutivamente un par de lamidas en su mejilla. Sonrió.

Había pasado tanto tiempo desde que no tenía a su amigo peludo de tal manera por los hechos ocurridos, bajo la cabeza algo desilusionada de sí misma, se sentía realmente mal por su indecisión hace ya varios años, por no haber sido lo suficientemente honesta tanto consigo misma como para los demás, y gracias a ellos Aang salió bastante herido.

Durante todo ese tiempo en que Aang se mantuvo oculto de todo el mundo trato de reprimir su culpa, con felicidad con Zuko y luego vino la sorpresa de que venía un pequeño producto de su amor.

Ahora que el Avatar había re-aparecido ante ellos bastantes recuerdos habían sido removidos dentro de Katara y una vez más las imágenes de ella misma engañando al pequeño maestro aire la destrozaban por dentro.

—Aang… ¿estás bien con todo esto? —


Toph se había levantado bastante temprano aquella mañana, su descanso para nada se acercaba a tal palabra.

En aquel momento se encontraba descasando mientras mordía un trozo de pan que había tomado antes de salir del palacio real de Fuego. Los rayos del sol caían sobre sus pies en lo alto del volcán.

La joven maestra tierra no podía dejar de pensar respecto al sueño que la había mantenido despierta durante la mayor parte de la madrugada.

Sucedía en días como aquellos, tranquilos y sin prisa, todos reunidos y sin ningún problema; a excepción claro de la soñadora. Su sueño transcurría en una discusión grupal con sus amigos, la retirada humillante del joven monje estaba grabada en sus memorias, ella lo había seguido.

Ni siquiera podía recordar que discutían todos.

Y como balde de agua fría dentro de su sueño unos suaves labios besaban los suyos descaradamente, nada propio de lo que había escuchado de los monjes.

me gustas

Su rostro ardía de calor, era fácil adivinar que se había sonrojado de solo recordarlo.

—Maldición —dijo, aventando la bola de papel en la cual había envuelto el pan.

Dio pasos pesados y decidió caminar de regreso, quizá el desayuno ya estaba servido.


—cuando el pequeño Jr nació Katara era un desastre, no podía sentarse cuando el nene ya estaba quemando algo —la carcajada de Zokka resonó en el comedor del palacio, Zuki le miraba con algo de pena mientras este le contaba al Avatar las desgracias que paso su hermana aprendiendo a criar a un maestro Fuego.

La pálida maestra tierra disfrutaba de la conversación, al menos la princesa chispita se sentía bastante avergonzada.

Toph no podía dejar de sentir rencor ante la pareja del reino Fuego, le parecía totalmente imperdonable. Traición.

No podía darse el lujo de hacer como si nada pasara para hacerles a aquellos mentirosos y despreciables pseudo amigos la vida más fácil.

Y por ellos había asistido, además de si Aang llegaba a sentirse mal, ella sería la primera en huir con él a donde sea.

— ¿te sucede algo Toph? Estas roja de la cara —la voz suave del Maestro Aire la saco de sus pensamientos y su mecánico movimiento de la mano jugando con los guisantes. De inmediato proceso la pregunta e información y los colores se elevaron de tono.

Se levantó abruptamente de su lugar y todos guardaron silencio.

—iré a tomar un poco de aire… valla que la comida fue deliciosa Señor del Fuego. Me retiro por hoy —dio una risita y media vuelta dejando a todos mirando en la dirección por la que salió

—parece que ella un no toma muy bien el asunto —una vez más Sokka no guardaba sus comentarios incomodos

—me parecería un poco más cortés de tu parte si guardaras tus comentarios, Sokka —la voz de Zuko se escuchó desde un extremo de la enorme mesa

—Zuko— Katara trataba de calmar la situación, parecía que todo se caería en cualquier momento y aquella reunión no terminaría en nada bueno, como la última vez que estuvieron todos juntos.

Un vez más, la culpa la asaltaba.

—creo que aunque las cosas ya se encuentren estables… deberían hablar… Aang —el oji azul miro a su joven amigo de manera insistente —yo sé que hay dudas sobre todo… —el ambiente se había tornado bastante tenso.

Sokka tomo su lugar junto a su esposa y no supo que más aportar a la situación, sabia que no debía meterse, pero no sabía que hacer, su hermana había engañado a su mejor amigo.

¿Cómo reaccionas ante esas circunstancias?

— ¿Cómo fue? —la voz de Aang se escuchó un poco tímida, y Katara se mordió la lengua cuando escucho su interrogante.

Pasaron aproximadamente cinco minutos para que la castaña digiera algo.

—me sorprendió… no sabía que sucedía y en segundos mi cuerpo y mente supo que pasaba —Aang sonrió de manera triste.

— ¿mágico? —

— ¡Sí! —ambas voces, Zuko y Katara afirmaron más que convencidos, sonrojándose al darse cuenta. El resto de acompañantes rieron.

Después de todo, eran felices.


—Toph —el joven de tatuajes caminaba sobre los jardines del palacio, miraba a todos lados y nombraba a su amiga para encontrarla, había salido toda la mañana y Aang disfrutaría pasar un rato con la pelinegra a solas.

Se sonroso ante su pensamiento.

— ¿Qué pasa pies ligeros? — el movimiento de la tierra frente a él lo tomo por sorpresa mostrando a su amiga.

—llevo buscándote un rato… ¿quieres un enfrentamiento? —se colocó en posición de defensa ante la pequeña mujer, Bei Fong sonrió ante su desafío

—No llores como nena cuando te derrote — lanzo un trozo de tierra salido del suelo, Aang lo esquivo con agilidad y camino a ella con tierra control, se protegió ante otro ataque de la oji gris.

Se giró sobre sí mismo e hizo que la tierra lo tragase, Toph tomo serenidad y se detuvo a escuchar, miro a su izquierda y corrió contra un árbol, dio una patada antes de llegar al mismo y Aang salió disparado del subterráneo, cayendo de culo viendo hacia el árbol.

—Buen intento pies ligeros —tomo el cuello de su camisa por la espalda y lo jalo para verlo desde arriba —pero te enfrentas ante mi —Aang contemplo su rostro desde su posición, sabía que Toph tenía la piel más hermosa de toda chica del reino tierra, fuego o agua.

Miro sus grandes ojos sin vida, siempre se preguntó qué tan difícil fue su infancia, y que tan divertida se convirtió con la tierra control.

Esbozo una enorme sonrisa y estiro un poco el cuello para estar más cerca de su nariz

—Y eres la mejor Toph —alcanzo a rozar la punta de su nariz con la de ella y se levantó, corrió colina bajo —vamos… sígueme con Appa —

La maestra tierra se sintió bastante confundida ante lo que había sucedido.

Le haría pagar después.

.


¡CONTINUÉ!


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Sé que me he tardado de sobre manera, pero no tenía ni idea de cómo continuar este capítulo.

Creo que si lo definiera con un color ese color seria gris, u.u espero les guste de todos modos, pienso iniciarlo así para que vean lo que ya tengo ;D y que esta re-bueno

Espero sus comentarios, solo por ustedes sigo quemándome el cerebro para escribir buenas historias, cualquier error, díganmelo. Prometo que mejorare ;)

Nos leemos!

Se despide Alexiel Izumi