Capítulo 3
Sanada se encontraba en el patio de su casa, observando como su sobrino Sasuke jugaba con los insectos. El verano atraída a uno que otro insecto inofensivo, el niño saltaba desesperado por atrapar a uno. Suspiro cansado, recostó su cuerpo en el suelo, cerró los ojos. El lunes iniciaban sus clases en la preparatoria, había aprobado el examen, su salón sería el primero-uno, casi todos los alumnos que tenían notas altas estaban en ese salón. Yukimura le había dado la sorpresa, iban a compartir el aula, sentía alivio.
Por otro lado sentía algo de tristeza, una tristeza mínima. No había tenido respuesta de Masaki, casi un mes sin saber nada, había entrado a diario a revisar su correo, pero ninguna respuesta llego. Tal vez su respuesta había sido en vano. No entendía porque se sentía de esa forma, era absurdo, le molestaba pero no podía evitarlo. Se sentía como aquella vez en que perdió un partido de tenis contra Echizen, derrotado, cansado, apartado. Decepcionado de sí mismo, tal malo era entablando amistad con los demás.
Se levantó más molesto aun, vio que su sobrino ya no estaba jugando en el patio. Observo el árbol, las flores de sakura ya se habían caído, ahora solo quedaban algunos brotes. Se puso de pie y fue por algo helado, ese calor era demasiado denso. El verano se aproximaba pero en las noches de primavera aun hacia frio. Llego a la cocina y vio cómo su madre preparaba un postre, le sonrió y abrió el refrigerador, saco el agua fría.
Genichiro – su madre lo vio – aun no hace mucho calor para que bebas agua fría
La necesito mamá – se sirvió un vaso de agua – tengo sed
Has estado muy extraño este mes – encendió el horno – pareces triste hijo ¿Acaso es el tenis?
No – su madre lo estudiaba – no es nada
Cuando te sientas con deseos de comentarlo, sabes que aquí estoy – le toco el brazo
Gracias
Gen-chan está enamorado madre – su hermano mayor apareció bebiendo una soda
No digas tonterías hermano – Sanada tenía que salir de ese lugar
Oye – le impidió el paso – que quieras huir lo confirma, también pase por esa etapa, te gusta una chica, tal vez ella no te corresponde o – lo miro fijamente – no está aquí ¿No es japonesa?
¿Qué? – trato de salir
Hermano – le toco el hombro - ¿acaso te abandono? ¿Es eso?
No entiendo que historia has creado
Basta con ver tus ojos tristes Genichiro – lo miro serio – ella no está aquí
¿Me dirán quien es la chica que está causando la tristeza?
Madre – dijeron los dos a la vez
No te preocupes, yo ayudare a mi hermano menor
Sanada aprovecho la distracción y salió casi corriendo de la cocina, llego a su habitación y cerró la puerta, no quería escuchar más del tema. Encendió la computadora y reviso su correo, había 3 mensajes nuevos, les reviso pero ninguno era de Masaki. Estaba por apagarla pero abrió una pestaña nueva y escribió el nombre de la muchacha, salieron muchos artículos, nada que tuviera que ver con ella. Casi al final aparecía el diminutivo de "Mell" le dio un clic y salió una foto de la muchacha y una nota extensa.
"Estudiando del MerchShool gana por quinta vez el concurso de matemáticas en USA, la joven representante estuvo ausente en la entrega de premios, según su manager, tuvo una invitación para un campamento de tenis en Japón. La premiación se realizó el 15 de diciembre, mismo día de su cumpleaños. Se sabe que es la quinta vez que no recoge su premio. ¿Soberbia? "
¿Soberbia? No podía ser, ella era todo menos soberbia, además era todo una sorpresa para el que alguien como ella fuera buena en matemáticas. Es inteligente pero no parecía tener ese nivel, además ¿Por qué no iba a recoger sus premios? Que extraño. "Su cumpleaños" quince de diciembre, se apoyó en su silla y recordó, la última semana que estuvo en el campamento, iniciaba en esa fecha, abrió los ojos cuando recordó, el día en que ella caminaba bajo la nieve, desabrigada era 15 de diciembre. Había sido el cumpleaños de la muchacha, bueno no se sentía culpable, no lo sabía.
Observo la foto, ella sonreía pero no para esa cámara, la habían tomado de improviso, ella miraba a otra dirección. Observo con detenimiento la foto, no tenía rasgos japoneses, tal vez un poco, sus ojos eran grandes, marrares claros, sus labios finos, sus pestañas largas, su nariz delicada. Poco a poco Sanada se acercaba al monitor, como explorando el rostro de la chica, estiro su mano, toco la pantalla, algo en él lo hizo sentir extraño. Cerró sus ojos, recordó el beso de despedida que ella le dio, su aroma, su sonrisa viendo el atardecer, su sonrisa tocando la nieve que caía sobre su mano.
Así que es ella – abrió los ojos asustado, giro para ver el rostro de su hermano viendo la foto – hermosa Genichiro
Quiso cerrar la página pero él no lo dejo, cogió el mouse y siguió revisando, trato de luchar para apagar el aparato pero su hermano ya se había sentado y estaba revisando el reportaje.
No es japonesa – giro a verlo – tenía razón, es toda un cerebro andante, muy bien hermanito, tienes buenos gustos
Deja de decir tonterías – casi le grito
Te pusiste rojo – se burló - ¿De dónde es?
No lo sé – se alejó dándole la espalda
No me des la espalda Gen – hablo serio – no es educado
No es propio entrar a la habitación de otro sin tocar – lo enfrento
Toque – se defendió – tres veces pero no abrías, ahora sé porque – señalo la pantalla - ¿De dónde es?
América
Ok – siguió leyendo - ¿Hace cuánto no la vez?
No tiene importancia
Gen – dijo otra vez serio
Dos meses
Ya veo – se apoyó en la silla suspirando - ¿Te confesaste?
¿Qué? – grito – claro que no
¿Por qué?
No es lo que crees, la conocí hace dos meses en el campo de concentración, solo hablamos por 7 días, o tal vez menos, le di mi suéter y gorra, eso…
Le diste tu suéter – se tocó la barbilla – ¿Qué más le diste?
Nada más, solo fue amistad
Entonces ¿Por qué la extrañas?
¿De dónde sacas eso?
Estabas tocando la pantalla como deseando que este aquí – se levantó – soy mayor que tú, ya he pasado por eso, si tanto te gusta díselo
Estas equivocado
Tu eres el equivocado – camino a la salida – El amor es raro Gen, a veces necesitas años para conocer a alguien, pero para el amor es un solo cuestión de días, minutos o segundos. Si sientes algo, así sea un pequeño sentimiento, que haga que sonrías, es porque tu corazón ya tiene dueña.
Cerro la puerta al salir, lo dejo con la boca más abierta aun. ¿Enamorado? ¿Dueña? ¿Corazón? ¿Qué demonios? Camino enfurecido a la computadora, vio la foto de la muchacha.
Me distraes – le dijo, cerro la pestaña y apagándola – maldición
Se recostó en la cama, tenía que olvidarse de esas ridiculeces. Necesitaba despejarse, primero tenía que relajarse. Iría por algo de tenis más tarde, las canchas callejeras serian la solución.
Revisó otra vez su reloj, eran las 8:31 am, la ceremonia de inicio de clases no había sido extensa, al parecer no querían perder horas de clase, vio como algunos alumnos ingresaban casi corriendo, aún quedaban 2 asientos vacíos al fondo. Él había optado por sentarse al lado de la ventana al final, ya no quería ser blanco del maestro como en años anteriores, estar adelante no le dejaba observar a sus compañeros. Ahora si quería hacerlo, Yukimura aún no ingresaba al aula, estaba en la puerta charlando con una alumna de grado superior, tal vez una amiga.
Bajo un poco su corbata, le estaba molestando. Hacia un poco de calor para ser abril, normalmente en primavera no se sentía tanto calor. Volvió a revisar su reloj, 8:33 am, dos minutos más, no sabía porque pero se sentía demasiado ansioso, más de lo normal. Miro a la ventana, pudo ver varios alumnos ingresar al campus, caminando lento, recordó que desde que su hermano mayor había visto la foto de la muchacha, nada era igual en su casa, no había día en que su madre o abuelo le preguntaran por ella. Solo su padre lo observaba más de la cuenta, inclusive lo había llevado a pescar, para que tengan una conversación de hombre a hombre pero con resultados nulos.
Él no tenía nada que decir sobre ella, no había tenido respuesta suya en todo ese tiempo. Tal vez ya se olvidó de él y eso lo hacía enfurecer. No sabía porque, bueno al parecer si sabía, había concluido que aquella muchacha atrevida lo había dejado cautivado, embrujado y hasta flechado como decían los demás, pero lo que más le enfadaba era que ella no había hecho nada en especial, nada de lo que normalmente hacían los chicas en su secundaria, ninguna carta, ningún comportamiento raro, nada de seducción, solo era ella misma.
EL timbre sonó haciendo que se despierte de aquellos pensamientos absurdos, miro otra vez la ventana y vio a alguien corriendo, tenía un saco largo que flotaba mientras corría, tal vez un maestro. Regreso la mirada al salón, Yukimura ya se había ubicado una mesa lejos de él, había una carpeta que los separaba ¿Por qué? No le tomo importancia, al ver al maestro, se levantó para realizar el saludo.
Buenos días maestro – dijeron los alumnos a una sola voz
Muy buenos días muchachos y muchachas – el maestro tenía una vitalidad impresionante – soy el maestro Hasana Otei, seré su tutor y llevare con ustedes los curso de matemáticas avanzadas, geometría y cálculo. Espero nos podamos entender y cualquier duda solo pregunten, estoy abierto a preguntas, ahora como ya saben tiene su boletín de horarios y días en que llevaremos los cursos, por favor ábranlo
Todos los alumnos abrieron sus boletines, miraron la información.
Son en las primeras horas, así que no quiero tardanzas, una vez que empiezo mi clase cierro la puerta. Voy a pasar lista de asistencia.
El maestro Hasana fue llamando uno por uno a los alumnos, a cada alumno que se levantaba lo observaba como memorizando quien era. Eran como 38 alumnos o tal vez menos, estaban en orden alfabético, Sanada seria el antepenúltimo, como siempre Yukimura estaría al último.
Mamoru Ryo – dijo el maestro, un presente se escucho era el muchacho sentado delante de Sanada.
El por su parte giro a ver a la ventana, se sentía más ansioso aun. No podía concentrarse, fijo su vista en los árboles, sin querer la recordó, recordó como ella observaba las hojas. Ella Masaki
Masaki Melliza – el maestro dijo
Sanada no presto atención ya que estaba pensando justamente en ella
Masaki Melliza – volvió a decir el maestro, el salió de su ensueño y fijo la vista en el maestro, después giro a ver lentamente a Yukimura, él también lo miraba – ¿No ha llegado aún Masaki Melliza?
Presente – se escucho
En la puerta estaba una muchacha agitada, usando gabardina en pleno calor, tenía el cabello suelto, corto, una pequeña maleta de mano, botas, pantalones oscuros. Era ella.
¿Tú eres Masaki? – el maestro la vio sorprendido
¿What? – dijo respirando agitada – I´m sorry – sacudió su cabeza – I've just arrived, my flay was
Stop – dijo el maestro – no speak English
Lo siento maestro – una reverencia – la falta de costumbre, acabo de llegar, mi vuelo se retrasó, tenía que llegar a las 4 de la mañana pero tuve un retraso, ¿Puedo pasar?
Si – el maestro al volvió a mirar - ¿Tu uniforme?
Ella se miró y miro a los demás alumnos
Acabo de llegar no sabía que usaban uniforme
Bueno – le hizo una señal – como acabas de llegar te excusare, pero ve a la oficina y pide tu uniforme
Claro, gracias – miro el salón buscando sitio
Yukimura se levantó señalando el lugar vacío, ella casi corrió, sin importarle el maestro o los demás abrazo a Yukimura, parecía una escena salida de una película, se fundieron en un abrazo largo, el observaba aun sorprendido pero algo empezaba a molestarlo, una rabia, un sentimiento extraño.
Lamento interrumpirlos pero tenemos un clase que iniciar – el maestro los miro, los demás alumnos observaban
Por favor discúlpeme maestro – ella se separó – no veía hace mucho a mi amigo
Siéntense
Ella se sentó casi ignorándolo, el miro al frente ignorándola también, estaba jurándose nunca dirigirle la palabra. Sintió que su móvil vibro, lo saco extrañado.
"Te extrañe tanto, Genichiro" Mell
Paso saliva, ¿Acaso ella le había escrito? Otra vez vibro
"Mírame al menos" Mell
Giro para verla, ella le sonrió, le dio aquella sonrisa de esa vez. Él iba a decir algo pero el maestro hablo.
Vamos a revisar los ejercicios de la página 2, como pudieron ver, las formulas son diferentes, pero confió en que lo hicieron bien
Trato de abrir su libro pero otra vez vibro su móvil, lo reviso
"Quiero abrazarte, ¿Por qué no te levantaste primero? Mell
Se debatió entre responder o no, sus dedos ganaron la batalla
"El maestro está aquí" S
"No importa" Mell
"¿Cómo puedes decir eso? S
"Quería verte, leí tu ultimo correo" Mell
"Merecías una respuesta" S
"Gracias, conté los días hasta hoy, estas más atractivo" Mell
Soltó el móvil al leer el último mensaje, era una atrevida.
"Hablamos después de clase, no escaparas de mis brazos" con amor y mucho calor Mell
Tuvo que tomar aire, ese mensaje era demasiado inapropiado, giro a verla pero ella sonreía con la vista fija en su libro. Como una niña que acababa de hacer una travesura, volvió su vista a su libro y una sonrisa sádica salió de sus labios. Después de mucho tiempo había sonreído con diversión.
Masaki – el maestro llamo haciendo que Yukimura, Sanada y ella lo miren – ¿El resultado al ejercicio 3 es?
Ah – se levantó con el libro – no sabía que había tarea
Los demás alumnos se rieron, Sanada los miro molesto, iba a levantarse pero Yukimura le gano.
Basta – dijo – ella vivía en el extranjero, no estuvo en la charla, acaba de llegar, tengan respeto
Los alumnos se quedaron callados, Yukimura se sentó otra vez.
Yukimura tiene razón – miro a la muchacha – son los 20 primeros ejercicios del libro
Claro, los resolveré en 10 minutos
Los demás empezaron a cuchichear
¿Puedes hacerlos ahora?
Si
Otra vez los cuchicheos, Sanada sabía que ella no intentaba presumir, sus palabras eran inocentes.
A la pizarra , el número uno por favor
Ella se sacó la gabardina, Sanada tuvo que reservarse la sorpresa, lucía una blusa semi ajustada, nada atrevida pero que marcaban sus formas de manera precisa. No había notado que su busto era agraciado, el pantalón que lucía también resaltaba la forma de sus piernas y daba volumen a su parte trasera. Tuvo que apartar la mirada, ¿Era ella consiente de su atractivo físico? En el campamento ni lo mostro, con la ropa deportiva suelta, ahora con esa ropa de colores serios pero que no pasarían desapercibidos. Miro a los demás y casi la mayoría de hombres estaban embobados mirándola, observaban como ella empezaba a moverse en la pizarra, ahí pudo ver que ella tenía su gorra sujeta a un bolsillo de su pantalón.
Listo – dijo entregándole el plumón al maestro
¿Acabaste? – el maestro se acercó - ¿De dónde sacaste esa fórmula?
Se trata de un cálculo vectorial, Denotamos por R n el espacio N-dimensional dotado de la norma euclidiana - señalo la pizarra - k~xk = √ p ~x · ~x = x 2 1 + . . . + x 2 n . Denotaremos genéricamente por ~x o bien por ~r al vector posición. E usando coordenadas cartesianas se escribe – empezó a escribir - ~r = (x, y, z) = xˆı + y ˆ+ z ˆk, donde ˆı, ˆ y ˆk es el triedro correspondiente a la base canónica de R 3 . Sea Ω un abierto no vacío de R 3 . Llamaremos campo escalar sobre Ω a toda función a valores reales f : Ω → R. Llamamos grafo de f al conjunto G(f) = {(~x, f(~x)) | ~x ∈ Ω} ⊂ R 4 . Dado α ∈ R, se define el conjunto de nivel α de la función f como Nα(f) = {~x ∈ Ω | f(~x) = α} ⊂ R 3 , el cual puede ser vacío. Al conjunto de nivel se le conoce como superficie de nivel o bien como superficie equipotencial. Llamaremos campo vectorial sobre Ω a toda función F~ : Ω ⊆ R 3 → R 3 . En coordenadas cartesianas, escribiremos F~ (x, y, z) = F1(x, y, z)ˆı + F2(x, y, z) ˆ + F3(x, y, z) ˆk, donde para cada i = 1, 2, 3 el correspondiente Fi(x, y, z) es un campo escalar sobre Ω. Podemos representar gráficamente al campo vectorial adhiriendo a un punto (x0, y0, z0) ∈ Ω el vector correspondiente F~ (x0, y0, z0), y repetir esto para una cantidad finita de puntos, ahora resolvemos la operación y tenemos como resultado este – señalo el final
El maestro la miro con ojos muy abiertos, Sanada no había entendido nada, miro a los demás y juro ver gotas de sudor cayendo de todos, miro su respuesta y no tenía nada que ver con lo que había hecho la muchacha, ¿En qué idioma había hablado? Vio como todos empezaban a borrar su respuesta y copiaban la que había hecho Masaki, el también empezó, con un poco de vergüenza observo a Yukimura, él también se encontraba borrando. ¿Nadia había hecho bien el ejercicio?
Es increíble – el maestro miro la pizarra – bueno claro es un cálculo pero hay que empezar ehh – tosió – no creo que tus compañeros hayan entendido, ¿Entendieron?
Silencio sepulcral en el aula
Les explicare poco a poco en el transcurso del ciclo – empezó a reír – si desean copien por favor, aunque ya lo están haciendo – la miro – gracias Masaki puedes sentarte
De nada – camino extrañada
Te luciste – hablo yukimura – tuve que pedir ayuda para hacerlos pero veo que ni con la ayuda lo hice bien
Hay muchas formas de llegar a la respuesta, esta es, tal vez la numero 8 algo larga pero se llega al resultado
Tienes que enseñarme – Yukimura sonrió
Claro que si – giro - ¿Genichiro? ¿Las hiciste?
A mi manera – dijo avergonzado
Préstame por favor
Tuvo vergüenza, ¿Y si había hecho todo mal? Ahora ya no estaba seguro, antes que pudiera negarse ella le arrebato el libro.
Haber, haber
No sé si están bien – dijo casi arrastrando su silla
Ahora lo veremos – tomo su lápiz – no soy una experta pero esto está mal
Sanada quería que se lo trague la tierra, ella puso una x en el segundo problema, ella de su bolsillo saco un pequeño libro de notas y empezó a resolver el ejercicio. Solo le tomo un minuto en hacerlo, siguió revisando.
El tercero está bien – puso un check – aunque es la forma larga – empezó a resolverlo en su block de notas – esta forma corta sale igual – paso al otro – este, ja¡ te equivocaste en el signo – Borro el signo cambiándolo – ahora el resto está mal
Y así fue corrigiendo cada uno de los problemas, la miraba con algo de admiración. El maestro empezó a explicar la solución, ella le entrego el libro, solo había hecho bien 3 ejercicios. Los demás tenían una x. Ella le paso el block de notas en donde había resuelto todo. Los 20 ejercicios en menos de 10 minutos, no por algo era la campeona de matemáticas. El maestro seguía explicando la clase pero ella ni miraba la pizarra, estaba concentrada en el libro, no usaba ningún aparato para ayudarse, la vio tan concentrada, que dudo por un momento pedirle ayuda con ese ejercicio. Al parecer ella noto que era observada y giro en dirección a él, se vieron por unos segundos, hasta que ella sonrió.
¿Podrías..
¿Cuál de todos? – ella lo interrumpió
Ahh – quería decirle todos, desde el principio, no había entendido nada – el quinto – termino diciendo
Veamos – acerco su silla – oh solo te falta descomponerlo
¿Para qué? – miro el ejercicio – no necesita
Si lo necesita – señalo – este y este necesitan descomponerlo, ir a los….
Y otra vez empezó con el idioma intergaláctico, Sanada quería entender pero no podía captar nada. Se concentró en el aroma de su cabello, lo había echado de menos. Sacudió su cabeza, ese no era el, eran sus hormonas juveniles. Iba a cumplir 16 años, las hormonas le estaban haciendo una mala jugada.
Si tienen alguna duda por favor consúltenme – el maestro fue pasando de mesa en mesa revisando el progreso, llego hasta la mesa de la muchacha - ¿Trabajando en grupo?
Si – ella levanto la mirada - ¿Acaso está mal?
No – el maestro sonrió – agradezco que apoyes a tus compañeros, eres buena, ¿A qué academia fuiste?
A ninguna en especial, solo me gusta leer, vi unos libros así y me llamaron la atención, siendo honesta, detesto las matemáticas
Es difícil de creerlo – el maestro se agacho – puedes resolver ejercicios de nivel avanzado, propios de universidad
No me gustan, pero siempre es bueno aprender
¿De qué país vienes?
América, Estados Unidos, aunque también he vivido en américa del sur.
Una viajera por aquí – el maestro siguió caminando
Sanada se preguntó por qué ella no le había dicho de los concursos que había ganado, tal vez no quería presumir. Vio como ella se seguía explicando, pero ya había perdido el hilo de todo. Solo le quedaba mover la cabeza en afirmación, quería que ese curso termine por el bien de su cerebro. A los minutos el timbre sonó haciendo que casi todos los alumnos suspiren en alivio.
No se olviden para mañana resolver los 10 siguientes ejercicios
Un no colectivo se escuchó, Masaki solo reía, seguía con su silla pegaba a la suya.
Masaki-san , por favor aprovecha este receso para ir a pedir tu uniforme.
Si maestro – ella movió su silla ¿Me acompañas Genichiro?
Está bien – tenía que agradecerle la ayuda – vamos
Vio que ella le entregaba el block de notas a Yukimura y este empezaba a copiar, no fue el único, casi todos corrieron con sus libros para copiar los resultados. Estaba por dar el cuarto paso pero otros 3 estudiantes se pusieron delante de la muchacha.
Soy Marun – reverencia – un placer conocerte, ellos con Taki y Moki
Un gusto - ella solo sonrió y quiso seguir caminando pero ellos no se movían
Si deseas algo por favor no dudes en pedirlo
Claro, se los hare saber – se fue otro lado – gracias
Sanada les dio una mirada asesina, ellos la miraban de forma tan lujuriosa que asustaba, salieron del salón y el señalo el camino. Bajaron unas escaleras, salieron al patio, rumbo al jardín, él iba a decirle que era al otro extremo pero ella lo había tomado por sorpresa, lo abrazo, hasta lo estaba asfixiando, era mucho más fuerte que la vez anterior en que se abrazó a él.
Se puso rojo, miro a todos lados pero no había nadie, miro abajo y su mentón toco su cabello, el aroma llego a su nariz, algo en el reacciono, sus brazos poco a poco iban subiendo, quería abrazarla pero no se atrevía.
No sabes cuánto extrañe esto – ella levanto la mirada
Puedo intuirlo – hizo un mueca – necesito respirar
Que tierno eres – ella le sonrió, se puso de puntas y le dio un beso en la mejilla – que alegría verte
Otra vez se quedó mudo, juraría que estaba rojo, casi a punto de desmayarse, la miro serio, no sabía exactamente qué decir, una mano le toco la mejilla, empezó a temblar, su corazón latía mas rápido, una fuerza extraña hizo que su cabeza baje lentamente, pero se detuvo, no era correcto, ¿Qué demonios iba a hacer? ¿Iba a besarla? Bajo su mano, la tomo por los hombros y la separo delicadamente.
Tus muestras de afecto me molestan – le dijo mirándola
Lo siento – ella se alejó – disculpa
Vio decepción en sus ojos, quiso golpearse, quiso gritarle. ¿Qué demonios le pasaba?
No es que ... aquí – señalo – nos pueden ver
¿Qué tiene de malo?
Es una escuela – casi grito – van a decir que somos atrevidos, lujuriosos
No puedo evitar abrazarte, ¿Esta mal acaso?
La miro atento, ya no sabía que decirle. Se acomodó el cabello en frustración, suspiro cansado, ¿Por qué tenía que ser tan difícil?
Aquí está mal
Entonces afuera estará bien – dicho eso, ella siguió caminando
Ella había ganado otra vez, la siguió, ya no quería discutir. Llegaron a la oficina, ella pidió su uniforme, salieron de regreso al aula.
En unos de tus 38 mensajes me dijiste que habías perdido el examen de ingreso ¿Cómo lo recuperaste?
No di ningún examen – lo miro – disculpa mi insistencia con los correos, leí tu respuesta hace poco, en si iba a mudarme a Canadá, con unas amigas, pero leí tu respuesta y cambie de opinión. Fue un mensaje largo y disfrute cada palabra.
Te merecías una respuesta, pero ¿Ingresaste sin examen?
¿Recuerdas el reto de Atobe?
Si
Pues lo ubique y le dije que tenía que cumplir con su palabra, le pedí que buscara en que preparatoria ibas a estar, el aula y el número de tu móvil, una vez ubicado, tenía que hacerme entrar sin examen y el curso del año pagado. Ese fue me pedido
¿Qué?
Él dijo que haría todo lo que yo quisiera – rio – al principio me dijo que estaba loca pero después acepto, claro que me puso una condición
¿Cuál? – estaba pensando lo peor
Volver a jugar tenis – giro a verlo y siguió caminado a atrás – le dije que sí, pero él está en Inglaterra, vendrá en vacaciones de verano y ahí jugaremos, ahora estoy aquí, con todo el año pagado
Es impresionante – no podía creerlo – tu padre
Él no sabe que estoy aquí – sonrió – mi madre cree que estoy en Canadá
Eso no está bien – se detuvo – ellos podrían preocuparse
No lo creas – se detuvo – en todo el tiempo que estuve en México, ni se percataron, creían que estaba aquí. Después pensaron que había ido a Estados unidos
No puedo creerlo
Créelo a ellos no les importa
¿Dónde vivirás?
En un departamento – saco una llave – Atobe me consiguió una pensión en una departamento cerca de aquí
¿A cambio de?
De jugar tenis y …
¿Y?
Estas curioso Genichiro
Dime a que más – le dijo serio y molesto
De que ayude en los entrenamientos a los chicos de Hyotei
¿Entrenar?
Si, Saito le dijo a Atobe que yo podía entrenarlos, así que me pidió eso, como pago el correrá con los gastos del departamento y me abonara un dinero para mí. Tengo trabajo
Atobe era un maldito, casi la había comprado. Sabiendo eso en la hubiera puesto como entrenadora de Rikkaidai.
Es impresionante, pero creo que tus padres deben saber dónde estás, así no les importe
Les escribiré una carta, no creo que quieran verme
¿Cuándo empezaras en Hyotei?
Este sábado, serán los sábados y domingos, en las mañanas. Después quiero hacer otras cosas
Entendido
Dicho siguieron avanzando, él se sentía molesto, no entendía por qué pero sentía unos celos espantosos de Atobe. El tenía dinero y mucho, había casi comprado a la muchacha. La miro de reojo y vio que ella acariciaba la tela del uniforme, ¿Tan ingenua era? Era obvio que Atobe quería algo mas con ella, eso lo molesto más. Vio como unos estudiantes de años superiores la observaban, sin descaro, con esa ropa llamaba mucho la atención. Se concentró en seguir su camino, no quería verla, no quería saber nada de ella.
Genichiro
¿Sí?
Sé que crees que Atobe y yo tenemos algo o puede haber algo – se detuvo – y si me propuso salir con él, ser su novia y mas pero solo tuve una respuesta para el
¿Cuál?
Le dije que yo ya tengo a alguien especial que está aquí – señalo su corazón – y no pienso dejarlo ir, si acepte su ayuda y amistad fue porque él había entendido. Así que no te preocupes por eso – toco su mano – no hay nada entre él y yo
Se sintió aliviado, casi feliz, una pequeña sonrisa se le escapo. Afirmo con su cabeza y siguieron caminando hasta llegar al salón, entraron casi corriendo, la maestra ya estaba ahí. Era la hora de llevar el curso de Literatura. Sanada se sentó y respiro con alivio, se sentía más calmado, al parecer se había vuelto posesivo, miro con disimulo a la muchacha, ella sonreía como recordando algo, su celular vibro. Él lo saco disimula mente y leyó el mensaje.
"¿Te gusto mi abrazo?" . Mell
Dudo en responderle, no quería que la maestra lo descubra
"Responde sí o no" Mell
Empezó a escribir
"No es correcto" S
"No pregunte eso" Mell
"No diré nada" S
"Entonces debería regresar a América, viaje 18 horas solo por un abrazo" Mell
"No te pedí que vinieras" S
"Lo sé, lo lamento" Masaki
¿Masaki? ¿Porque había puesto eso? Vio como ella se levantó de la silla, fue directo a la maestra, intercambiaron algunas palabras y regreso a su lugar, ella recogió sus cosas, no lo miro.
¿Qué sucede? – Yukimura le pregunto
Adiós
Solo dijo eso y salió del aula, Yukimura miro a Sanada como buscando respuesta. El escribió en su celular
"¿Qué demonios haces" S
"No te importa" Masaki
"Vas a perder la clase" S
"¡y que ¡" Masaki
"Regresa al aula" S
"No, si tanto te molesta mi presencia no estaré ahí, hablare con Atobe, fue un error regresar" Masaki
"Eres infantil" S
"Mira el burro hablando de orejas" Masaki
"¿Qué has dicho?" S
"Vete al diablo, adiós" Masaki
Se le cayó el celular de las manos, golpeo la mesa furioso, todos los alumnos lo miraron, el al notarlo se disculpó, bajo la cabeza avergonzando, Yukimura lo miro como preguntándole que pasaba. Vio por la ventana ella caminaba rumbo a la salida, usando el gorro. Se secó el pequeño sudor que asomaba en su cabeza, como odiaba a esa mujer. Guardo su celular, no iba a volver a hablarle, si quería perder las clases, era su culpa y decisión, maldita infantil, maldito el, que se sentía miserable, maldito Atobe.
Continuara….
