HOLA A TODOS.
He estado un tiempo ocupado, una mudanza, ok? Así que esto tardó mas de lo previsto(Cuando pude ponerme no habia internet T-T Me lo pusieron hoy)
El caso es que finalmente está aquí el nuevo capi. Voy a probar de hacer dos capítulos por semana(No, no de este fic, del total), así que ahora me pongo con el siguiente.
Muchas gracias a todos por los ánimos, y espero que disfrutéis y le deis al review.
Chao.
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"Dejamos de pelear entre nosotros cuando nos fijamos en que tenemos las mismas necesidades."
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Los profesores de la Academia de Magia que se reunieron dentro de la cámara estaban sin palabras al ver el inmenso agujero de la pared.
La inscripción en la pared hecha por Fouquet la Tierra Desmoronada lo decía todo:
"Tengo la Espada Sagrada. Fouquet la Tierra Desmoronada".
Ese era un tesoro misterioso, pero muy muy valioso y de gran poder. Esto no era admisible.
Llegados a este punto, los profesores de la academia sólo podían murmurar y susurrar:
-¡Es ese ladrón que ha dejado limpios a los nobles, Fouquet la Tierra Desmoronada! ¡Qué atrevimiento robar a la academia!
-¿Qué hacían los guardias?
-Incluso si los guardias hubiesen estado cerca, son inútiles. ¡Son sólo campesinos! Y hablando de eso, ¿qué noble se suponía que hacía la ronda ayer?
La señorita Chevreuse estaba ansiosa. Se suponía que era ella la que estaba de guardia en ese momento.
-¿Pero quién podría robar a la academia?- pensó mientras miraba la exibicion en vez de estar junto a la puerta de la cámara como todos los nobles debían hacer cuando les tocaba la guardia.
Uno de los profesores la señaló inmediatamente y dijo:
-¡Señorita Chevreuse! ¡Se suponía que sería usted quien haría guardia ! ¿Tengo razón?
La señorita Chevreuse rompió a llorar.
-Lo siento mucho… muchísimo… Yo solo...Quería ver los esfuerzos de mis alumnos...-Sollozó ella.
-Incluso si inundara la academia de lágrimas, ¿volvería el báculo? ¿O va a pagar por él?
-Pero… pero acabo de terminar de pagar mi casa- la señorita se arrodilló y sollozó.
Justo en ese momento, el Viejo Osmond habló.
-Oh… este no es el mejor momento para ser rudo con las damas, ¿verdad?
El profesor que había reprochado a la Señorita Chevreuse contestó:
-Pero, Osmond, ¡la señorita Chevreuse falló en su cometido! ¡Estaba durmiendo tranquilamente en su cama cuando debería haber estado de guardia!
El Viejo Osmond cogió afablemente su larga barba mientras miraba al estirado y tembloroso profesor.
-Hmmm… ¿cuál era tu nombre?
-¡Es Gimli! ¿Ya se le ha olvidado?
-¡Oh, cierto! ¡Gimli! Bueno, señor Gimli, no te enfades. Siendo sinceros, ¿cuántos de vosotros pueden decir que siempre están en sus puestos cuando tienen una misión o un cometido?
Los profesores se miraron unos a otros y bajaron sus cabezas avergonzados. Reinó el silencio.
-Bueno, esta es la situación en la que nos encontramos. Hablando de responsabilidad, creo que todos los presentes, incluyéndome a mí, tienen que ser culpables de este incidente. ¿Por qué pensamos que un ladrón no podría nunca atacar la academia? ¿Es acaso porque el número de magos que tenemos nos da la seguridad de que no seremos atacados? Este pensamiento es totalmente equivocado- el Viejo Osman miró el agujero en la pared y continuó-. Fue nuestra complacencia lo que le dio a Fouquet el coraje para atacar, y robar la Espada de la Luz. Todos somos responsables.
La señorita Chevreuse miró al Viejo Osman con gratitud y dijo:
-¡Oh! ¡Osmond, señor Osmond! Gracias por su benevolencia. De ahora en adelante, lo trataré como si fuese mi padre.
-Sin embargo hay hechos que no cambian en esto.-Dijo la princesa, presente en la reunion al ser la mayor figura de autoridad de ayer.-Fouquet ha robado la Espada Sagrada, y quien sabe que podrá hacer semejante criminal con ella si la historia es cierta.
-Hmmm...Es un asunto peliagudo.-Murmuró el anciano.
Entonces se empezó a oír un alboroto y varios gritos por el pasillo tras la puerta, un joven clamando por entrar, y los guardias de la reina le bloqueaban, inútilmente.
Se oyeron también varios golpes. A Louise diciéndole a alguien que se detuviera y a una chica de acento germaniano alabar a la voz masculina.
-FUERA DE MI CAMINO, GUSANOS.
-HAO; CALMATE.
-Calmarse? Tu crees que tiene pinta de calmarse?
-OIGAN, NO PUEDEN PASAR.
-HE DICHO FUERA..
Un cuerpo salió volando derribando la puerta, impulsado por un puñetazo dado por un brazo gigante materializándose de la nada en una llamarada suspendida en el aire, un brazo de aspecto de armadura extraña con símbolos.
Solo un brazo, pero gigantesco y con una gran fuerza que dejó quemaduras considerables en los guardias y en los escombros del agujero donde antes estaba la puerta.
-Anciano.-Siseó muy muy cabreado Hao, que era quien, de nuevo, con sus poderes, había causado un alboroto.-Tienes mucho que explicar.¿Como estaba aquí Futsu no Mitama, la reliquia del clan Asakura? EXPLICATE.
-Futsu no Mitama? Me temo que no te entiendo muchacho.
-NO TE HAGAS EL...
-HAO, BASTA.-Chilló Louise interrumpiéndolo.- Estas ante todos los profesores y ante la princesa, controla-te, ya has montado mucho escandalo derribando a sus guardias.
-Todos mis guardias?-Preguntó claramente impresionada la princesa.
-A...Así es, Alteza.-Respondió avergonzada una de las guardias.-Lamento nuestra...
-NO. Es culpa mía.-Exclamó Louise arrodillándose.-Yo debí controlar mejor a mi familiar. Si ha de castigar a alguien...
-Castigar?-Interrumpió la heredera.-No, por dios. Esto es normal, con el poder que ha mostrado...
Agnes, la jefa de la guardia de su Alteza miró con odio al Chamán. Lo que mas odiaba en el mundo eran los magos de fuego, y el poder de este chico era digno de su atención..y de ser detestado. No habia duda de que ese brazo salido de las llamas era magia de fuego muy poderosa.
-Alteza.-Comenzó Agnes.-No se si debamos confiar en...
-Agnes. Ahora no.-Frenó la princesa.-Señor Hao: Podría decirnos que lo tiene tan alterado? Que es Futsu no Mitama?
El Chamán se quedó mirando a la princesa y al anciano unos segundos, como mirando en sus almas, antes de relajarse y calmarse un poco.
-Veo que realmente no lo sabéis. Futsu no Mitama es la espada de piedra similar a un puñal que ha sido robada.
-Eso es increíble. Yo relataré el resto, muchacho.-Dijo serio el anciano dando una calada a su pipa. Solo para ser interrumpido por Hao.
-Muchacho?-Preguntó el Chamán.
-Aun si tienes mas de 1000 años...-Dijo el anciano aspirando de nuevo de esa pipa, sorprendiendo a todos los que no lo sabían, es decir, tres profesores, y toda la guardia de palacio, que miraron con ojos como platos al joven no tan joven.- No esperaras que llame viejo a alguien que no los aparenta. La espada la obtuve cuando era muy joven, a penas un adolescente recién salido de esta academia y aprendiz del anterior director. Estaba apunto de ser devorado por un dragón tras perder mi varita. Un hombre anciano, de ropas extrañas me salvó, usando dicha espada en una forma que parecía la cabeza de un demonio, que convocaba una hoja de energía casi llameante en su inestabilidad.
Hao le miró con ojos como platos ante esta declaración.
-Cuanto hace de eso y que pasó con el?-Preguntó ansioso.
-Murió unas horas después, aparentemente era ya muy viejo. De eso hace ya 60 años.
"La fecha coincide aproximadamente."
-Amidamaru.-Llamó Hao. En una llamarada de fuego fatuo azul, el espíritu del samurái apareció, asustando a la mayoría de los presentes. Aunque no se pusieron a ser dominados por el pánico, al saber ya de su "Magia de espíritus" y era lógico que no tendría un espíritu que no pudiese controlar.- Es como paso?
-Si amo Hao.
-Por que le preguntas al guerrero?-Preguntó Colbert.
-Hm? Bueno, por aquella época el era el Mochirei o espíritu acompañante o guardian del que fue tu salvador, y lo acompañó al mas aya cuando murió.
-Como? Lo conocías? Quien era? Ni siquiera me dijo su nombre.- Cuestionó el director.
-Su nombre era Asakura Hana.-Respondió Hao, para luego, con sus siguientes palabras alterar a todos los presentes excepto sus espíritus, incluso abriendo como platos los ojos de la princesa.- Y el era mi hijo.
En mitad de estos murmullos, la señorita Longueville apareció finalmente.
-¡Señorita Longueville! ¿Dónde te habías metido? ¡Algo terrible ha sucedido!- dijo el señor Colbert, ansioso.
La señorita Longueville le habló al Viejo Osmond con toda la tranquilidad del mundo.
-¡Lamento mucho llegar tarde! Estaba investigando algo. Así que...
-¿Investigando?
-Sí. Cuando desperté esta mañana había ya mucha conmoción, así que fui a la cámara y vi la inscripción dejada por Fouquet en la pared. Supe que el conocido ladrón había dado un nuevo golpe. Así pues, inmediatamente comencé mis investigaciones.
Hao, solo la miró, escrutandola como habia hecho hace un momento con el director y la princesa, gravandose en sus ojos pocos segundos despues una rabia increible, aunque pocos se dieron cuenta de ello(Los cuales retrocedieron). Longueville y Colbert no estaban entre ellos.
-Eres realmente eficiente, señorita Longueville- el señor Colbert preguntó de nuevo con un tono apremiante-. ¿Pero conseguiste descubrir algo al final?
-Sí, creo que he descubierto el escondite de Fouquet.
-¿Qué?- habló el señor Colbert sorprendido-. ¿De dónde has conseguido esa información, señorita Longueville?
-De acuerdo con los plebeyos de alrededor, varios han visto lo que parecía ser una persona vistiendo una capa con capucha negra entrando en una casa abandonada en el bosque de aquí cerca. Creo que esa persona es probablemente Fouquet y que esa casa abandonada es probablemente su guarida.
Louise tras oír eso exclamó:
-¿Una capa con capucha negra? No hay error posible, debe de ser Fouquet.
El Viejo Osmond también se emocionó y preguntó:
-¿A cuánto está de aquí?
-A pie llevaría medio día llegar, pero a caballo aproximadamente cuatro horas.
-¡Debemos informar a la Corte Imperial ahora mismo! ¡Debemos pedir refuerzos del ejército imperial!- el señor Colbert volvió a alzar la voz.
El Viejo Osmond sacudió la cabeza y miró a Colbert con un vigor que no era de esperar en un anciano y gritó:
-¡Loco! ¡Para cuando llevemos el informe a la corte imperial, Fouquet ya estará en la otra punta del mundo! ¡Además, si no podemos solucionar este pequeño problema nosotros mismos, no nos merecemos el título de nobles! Puesto que la Espada ha sido robado de la academia, es la responsabilidad de la academia recuperar la Espada. Nosotros solitos. Por favor, Alteza, permitanos restaurar nuestro honor.
La señorita Longueville sonrió, como si hubiese estado esperando esa respuesta. El Viejo Osmond tosió un momento, y comenzó a reclutar voluntarios.
-Bueno, vamos a organizar un equipo de búsqueda para encontrar a Fouquet. Aquellos que quieran unirse, que levanten las varitas.
Todos los nobles se miraron unos a otros, pero ninguno levantó la varita.
-¿Nadie? Qué raro. ¿Nadie quiere ser conocido como el héroe que capturó a Fouquet la Tierra Desmoronada?
-Eso no será necesario.-Dijo Hao, que se habia calmado y tenia su tipico tono de voz, sonriente, pero frio y sin emociones, mientras caminó los pocos pasos que lo separaban de la secretaria y la agaró por el cuello.
-HAO.-Exclamó Louise.-QUE ESTAS HACIENDO? SUELTALA.
-No.-Respondió estoico el Chaman de pelo largo.-Hay algo que no dije: Puedo leer las mentes.
Esto silenció a todos. Podia leer sus mentes? Sus secretos, pensamientos privados...No estaban a salvo?
-No os preocupeis. Hace tiempo no lo podia controlar, pero ahora si, y me mantengo fuera del cerebro de la gente. Pero parecia sospechosa y la leí.-Explicó.-Ella es Fouquet.
La salá miró con los ojos como platos a la secretaria. Realmente podia ser...
Como unica respuesta, la peliverde sacó la varita y lanzó un rápido hechizo en las rocas del despacho.
Hubo un gran estruendo y una explosion de polvo.
Cuando se disipó, la torre del despacho del director habia desaparecido. Por suerte, solo los guardias y los presentes en el despacho estaban en la torre, y todos vieron su caida amortiguada por un colchon de aire conjurado por Tabitha.
Excepto cinco personas.
Primera, Longueville o Fouquet, quien usó la magia en la piedra de la torre para transformarla en un golem gigante, incluso mas grande que el que usó para robar la espada.
Segundo, Siesta, la criada, que tendia la ropa a los pies de la torre cuando se dió el conjuro y Fouquet la tomó de reen al haber observado que era cercana a Hao.
Tercero, la princesa, que era sin duda un rehen valioso, que estaba atrapada en la misma mano del golem que la criada.
Cuarto, Louise, que habia sido agarrada a medio vuelo por Hao.
Y finalmente, en quinto lugar, pero ni de lejos por ello menos importante, el mismo Hao. Que volaba. Habia usado su collar de pluma de halcon como Medio, usando el alama de Taka, el halcon, y creó con ello dos alas en su espalda y hombros como lo hizo Silver hace mucho para volar.
Esto dejaba medio en shock a los presentes. Sabiendo del poder que tenia(Aunque no sabian tanto como creían) y con esas alas casi parecia un angel castigador.
-Vaya vaya...-Dijo burlona Longueville, quitandose las gafas y soltandose el pelo, que por alguna razón se aclaró un poco por ello.-Esa es una imagen interesante, señor familiar.
-Claro, y que a una mujer le cambie el color de pelo en tres segundos es de lo mas comun.-Replicó el Chaman.
-Hao-sama...-Dijo Siesta descubriendo al fin donde estaba, observando al chico ahora alado aterrizar lentamente cargando a Louise.-Que...? HAO-SAMA, AYUDENOS.
-Bromeas?-Preguntó la princesa justo tocando a ella, en la mano cerrada del golem, justo a un metro de la ladrona en el hombro del mismo.- No importa que tipo de magia de espiritus use, no hay forma de que pueda con este monstruo de piedra hechizado. AGNES. NO HAGAS NADA, NO QUIERO QUE OS HAGAIS DAÑO.
-ALTEZA.-Llamó la guardia.
-PRINCESA, NO SE ASUSTE.-Gritó Louise
-Bueno, eso es bastante acertado.-Expresó la criada.-Yo no se mucho sobre el mismo, pero si se algo...
Las palabras que siesta dijo despues resonaron en los oidos de todos.
-El demonio Hao, el diablo de fuego que lo reduce todo a cenizas.-Expresó ella.- Facilmente podria reducir a polvo esta escuela. El inmortal que vuelve de la muerte cada vez mas fuerte.
-Ma, ma, suena muy melodramatico si lo pones así no?-Dijo el mencionado con su tipica sonrisa. Luego sacó su puñal de piedra, similar a Futsu no Mitama.-Sabes que es esto, Matilda?
-No...NO ME LLAMES ASÍ:
-Lo interpreto como un no.-Se burló.-Esto es la esencia parcial cristalizada de Futsu no Mitama, que actua como una brujula señalando hacia donde está. Hace un rato he mandado un Shikigami a buscarla, solo faltaba el ladrón.
Entonces observaron definitivamente la aparente aguja de brujula en el centro de la hoja de piedra, girando como loca.
Entonces una especie de rayo de luz apareció, una esfera luminosa veloz.
Al detenerse era un chibi oni translucido azul esferico, con una hoja dentro y haciendo una pose militar, cargando un puñal de piedra. Dicho puñal se deshizo y se fusionó con la brujula, reformando el puñal.
Era Futsu no Mitama.
-Gracias.-Dijo tomandola y disipando al Oni.- Segundo, Futsu no Mitama es solo un Medio, un simple objeto sin poder, una espada de piedra que se usa para canalizar espiritus, es decir, inutil sin chamanismo o magia de espiritus.
La rabia de Fouquet aumentaba por segundos.
-Y ahora, voy a detenerte. Amidamaru, mostremos el verdadero poder de Futsu no Mitama, Modo Hitodama.- Llamó Hao, convocando la esfera de energia azul en su mano mientras extendia la hoja del mango de la Harusame.- Oversoul de doble Medium: Harusame, y a la vez, Futsu no Mitama.
FWOSSHHH.
Un gran flash de luz cegadora les dejó un instante con la vista en blanco. Al recuperarla, vieron algo impresionante.
Una espada.
Una katana enorme que señalaba con la gigantesca punta al firmamento, oscurecido por el resplandor de la gargantuesca hoja hecha como de luz azul purpureo y blanca, con la guarda hecha de placas rojas.
-Espiritu de la espada.-Recitó Hao, que la blandia por el mango formado en Futsu no Mitama con ojos y mirada intensos y penetrantes y cara totalmente seria.-Amida Ryu, Mumumyoyakumu.
Y bajó la espada, dando un solo tajo. En otro flash de luz, terminando en un instante, el mundo se iluminó normalmente de nuevo. El golem garagntuesco se volvió polvo, Foquet tenia varias heridas leves e impactos que le causaron un KO, y Hao deshizo el Oversoul, volviendo a estar en su mano la katana y la espada de piedra. En dos humaredas de luz verde y roja, Zenki y Goki se materializaron, agarrando a la princesa y a la criada, impidiendoles caer y dejandolas suavemente en el suelo.
-Una poderosa técnica ofensiva, que hiere solo al objetivo en la medida que yo desee, y que destruye la magia.-Dijo, cambiando Furyoku por magia. De esa forma entenderían, además, la magia era fruto de usar el Oversoul con sus almas en sus propios cerebros de forma instintiva, así que era igual de vulnerable.- Esto no ha sido ni un 10% de mi poder. Recuerda-lo si decides atacar de nuevo a mis amigos.
Hizo desaparecer la hoja de la katana Harusame y la guardó. Señaló a Osmond con la espada de piedra y dijo.
-Esta es una reliquia familiar. Te importa si me la quedo?
-Aun si dijera que me importa, no podríamos impedirlo.
-Tienes razón. De todas formas es inútil para vosotros.-Dijo guardando la espada de piedra en el cartucho donde llevaba la brújula antes.-Una mera baratija de exposición.
-OI, QUE FUE ESO?-Exclamó la lider de la guardia.-PODRIAS HABER HERIDO A LA PRINCESA.
-Eres sorda o solo idiota? Ese ataque solo hiere al objetivo, que no era la princesa.
-Señor Hao.-Llamó Henrieta.-La criada os llamó Hao-sama y todos esos apodos. Por que?
-Bueno, soy el mejor con el fuego. Y hace mas de mil años empezé con una racha psicotica, el ver a mi madre asesinada, la codicia humana destruyendolo todo y que mi lectura de mentes me mostrara la neutralidad o la parte mas oscura de los seres humanos no me hizo una hermanita de la caridad.-Explicó despreocupadamente.- Despues de ver durante tiempo, llegué a una conclusion: La raza humana era una plaga, un cancer que contaminaba el mundo y la vida, y las almas de todo lo viviente. Para salvar el conjunto...Me decidí a destruir la humanidad.
Esto heló a todos los presentes. Si realmente se lo proponia, sin duda no habria oportunidad.
-Pero como hacerlo? Me dije. Son demasiado numerosos, se reproducen con demasiada facilidad. Y hay otros chamanes que me podrian detener si se juntaran. Y tomé una decision: Participar en el Shaman Fight, y convertirme en el Shaman King, para acabar con los humanos y salvar la vida y la naturaleza, así como las almas de este mundo.
-Shaman Fight? Shaman King?-Preguntó Henrietta, mirando hacia Siesta, que estaba de rodillas. Pidiendo una explicacion.
-Yo...No se mucho de eso. Pero mi abuelo participó y murió en el, reencarnando despues con la mayor parte de sus recuerdos y me explicó algo.-Relató.-El Shaman Fight es un torneo, en el que Chamanes de todo el mundo se reunen y luchan entre si cada 500 años. Y el ganador se convierte en el Shaman King. No se sobre eso ultimo.
-El Shaman King, es aquel que conquista y se fusiona con el Rey de los espiritus o Gran Espiritu, haciendolo su Mochirei.-Explicó Hao.
-Gran Espiritu?-Questionó Osmond.
-Si. Aquel al que los humanos se refieren como "Dios".-Explicó Hao, quitandoles a todos el aliento.-El omnipotente origen de todo.
-Y ese era tu objetivo...
-Si, pero existía un problema. Yo solo era un hombre. Podia ser vencido en un combate y morir antes de alcanzar mi sueño. Y le puse solucion, trascendiendo mi propia humanidad.-Relató Hao.-Creé y completé el ritual de renacimiento, Taizan Fukun, que me permite controlar a la perfeccion mi propia reencarnación. Cuando un Chamán esta al vorde de morir o muere y renace o resucita, su poder aumente, multiplicandose varias veces. No importaba si perdia, volveria al siguiente, mas fuerte que el anterior, y tarde o temprano ganaria y lo lograria. Fue un camino largo y sangriento que me ganó muchos enemigos, muchos apodos terrorificos, y que duró 1000 años aproximadamente. Y vi la luz en la humanidad, vi esperanza. Perdí el interes en ser el Shaman King y destruirles. Contesta eso a tus preguntas, princesa?
-No..NO TE DIRIJAS TAN INFORMAL A LA PRINCESA HEREDERA, MONSTRUO.-Exclamó Agnes.
-AGNES. RETIRA ESO AHORA.
-Pero...princesa...
-Que me importa?-Preguntó despreocupado Hao, como si la cosa no fuera con el.-No es nada que no haya oído antes.
Y se fue, caminando tan tranquilo.
-Si que debe de haber cambiado.-Murmuró Siesta.
-Por que?-Cuestionó Agnes.
-Por lo que mi abuelo dijo, hace tiempo te habría incinerado por menos que eso.
Eso realmente les preocupaba. Significaba eso que uno de sus espíritus tenia un gran poder de fuego(Louise no pensó esto al saber ya de ese espíritu). Y también pensaron(Louise incluida) Por que no usaba a ese espíritu? Era su brazo el que impulsó el golpe en la oficina? Y que podía hacer?
(Horas mas tarde)
Hao, se enteró mas tarde que la exhibición helada de sus poderes le dieron el titulo de mejor familiar, además de su aparición con Mic.
El premio fue mayor prestigio y dinero para la familia de Louise, y un mayor estatus al impresionar a Henrietta. Hao sospechaba que con ello trataba de apaciguarlo para que no atacara a la guardia.
"Venga ya, hace 200 años que no soy un psicópata"
Eso si, la captura de la ladrona causó un revuelo y alegría considerables, por lo que se montó un baile de celebración, en el salón sobre el comedor de Alvis.
Los estudiantes y los profesores, que estaban vestidos elegantemente, se reunían alrededor de mesas llenas de exquisita comida y charlaban entre ellos.-A esto lo llamo yo etiqueta.-Se rió el Chamán, observando desde la ventana a donde habia volado con Taka.
Había traido en una cesta un poco de comida y una botella de vino que Siesta le había traído antes. Comia y tambien dejaba en ofrenda a sus espiritus algo de comida(Y se la comía mas tarde, excepto la de Zenki y Goki al ser semi materiales al ser Oni y la del Espiritu del Fuego, que la quemaba).
En el medio de la pista de baile, Kirche estaba rodeada por un grupo de jóvenes, hablando y riendo.
-No me importan las fiestas. O al menos no tan remilgadas.-Murmuró para si mismo.-Si fueran como las reuniones hace años...
Tabitha, con un vestido negro, se daba un banquete con la exquisita comida que estaba en la mesa.
Parece que todos disfrutaban al máximo del baile…
Las puertas del gran salón se abrieron y Louise apareció. Los guardias en la puerta le informaron a todos de la llegada de Louise.
-¡La hija del Duque Vallière, Louise Françoise Le Blanc de La Vallière, ha llegado!
Louise llevaba un vestido de noche blanco con su largo cabello color fresa atado en una cola de caballo. Sus manos estaban cubiertas con unos guantes de un blanco puro que enfatizaban su esplendor. Su pequeña cara, con su vestido escotado, la hacía brillar como una gema.
-Solo puedo usar una palabra...-Le dijo Hao a Bason.-Wow.
-Si, hace 1000 años las dinastías matarían por esto.-Respondió este.
Después de confirmar que la invitada había llegado, los músicos empezaron a tocar la música que era increíblemente tranquilizadora.
Alrededor de Louise sólo había hombres cautivados por su belleza, pidiéndole que bailara con ellos. Antes de esto, nadie había notado la belleza de Louise y sólo pensaban en ella como 'Louise la Zero'. Ahora, el mismo grupo de hombres intentaba ganar su corazón.
Morphin que revoloteaba cerca, lo vio y le dijo algo a Hao en una especie de sonido de campanillas.
-Si, lo se, Morphin, son unos hipócritas. Pero eso da mas munición para burlarnos de ellos si se pasan.
Los nobles empezaron a bailar elegantemente en la pista de baile. Louise rechazó la invitación de bailar. Vio a Hao en el balcón y se dirigió hacia allá. Louise estaba de pie, frente el.
-Bonito.-Halagó Hao.
-Gra...gracias.-Tartamudeó ella durante un momento.-Y tu? Pareces entretenerte.
-No está tan mal, aunque nunca fui muy de bailes. Mas de mil años y sigue sin darse-me bien. ¿No vas a bailar?- preguntó Hao.
-No tengo compañero de baile- contestó Louise.
-¿No te acabó de invitar ese montón de gente?-Preguntó el, antes de sonreír y decir.-Oh, ya veo. Me concede este baile?
-Me has leído la mente?
-No, solo he juntado las piezas. Tras tanto tiempo prefiero no meterme en cerebros ajenos innecesariamente.
Hao sostuvo la mano de Louise, y juntos caminaron hasta la pista de baile.
-Ya he dicho que no soy muy bueno, no?
-Sólo sigue el ritmo.- Dijo Louise, y tomo la mano de su familiar amablemente.
Hao imitó a Louise y siguió su ritmo.
-Eso de antes fue increíble...Y que la sirvienta supiera tanto nos dió muchas preguntas.
-Imagino que querrás respuestas.
-Solo tengo dos en realidad.-Dijo sin dejar de bailar Louise.-Por que no usaste al Espíritu del Fuego?
-Porque no hacia falta. Fouquet era muy débil como para usar un espíritu de clase divina. Además, quería mostrar como es Futsu no Mitama en uso. Cual es la otra pregunta?
-Ganaste el torneo?
-Si y a la vez no.-Dijo el, tanto inquietándola como intrigándola.-Es una muy larga y enrevesada historia. Algún día te la contaré.
-Eso espero. Y Gracias...-Dijo ella.-Por salvarme de la caída.
-No fue nada. Y es mi trabajo.
-Por que?
-Soy tu familiar. Y me gusta pensar que tu amigo.
Louise solo sonrió.
