Hooola! Aquí, y solo para el mundo entero, el cuarto capi de las Crónicas locas xD Aunque me he dado cuenta de que me salí de lo que me había propuesto (humor), acabando más en el drama xD jiji en fin, gracias a todos por su reviews, creo que no agradecía nadie por los comentarios de los capis pasados u=u Gracias! ^0^ ahora espero que les guste esta nueva actualitzacion xD
Capítulo 4
Dramtizando, empeorando
Shishido-san, yo... Yo estoy saliendo con Hiyoshi-kun.
¿Qué demonios había sido eso? ¿Por qué se lo había dicho así sin más? Shishido soltó otro bufido, que al final sonó más como un triste suspiro. No se había imaginado así su reencuentro con Chotarou, aunque a decir verdad nunca había pensado mucho acerca de eso. Parecía que al final el menor había ya olvidado todo.
-Demonios!
Gakuto sintió un grave tic nervioso atacar su ojo derecho, más aún al no notar Jiroh nada de la situación y por lo mucho que se divertía Yuushi a costa de ello. Se encontraban en la sala de la casa de la familia Mukahi. El pelicereza jugaba nervioso con sus dedo, mientras trataba de inventar alguna buena excusa para cponvencer al lirón de que todo estaba bien y de que no debía preocuparse. "Es que... ¡no tenía ganas, no molestes más Jiroh!", fue lo que dijo exactamente, cosa que no habría de extrañar a nadie que conociera al acróbata. Sin embargo, el tensai mantenía fija la mirada en el chico, sin estar seguro de qué pensar de todo eso. Algo estaba mal, algo en su cabeza le repetía constantemente que algo no estaba como debía estar.
-Ne, Gaku, Atobe te va a matar por faltar hoy al entrenamiento. Ya sabes, aunque no sea el capitán está de todos modos histércio porque este año quiere aplastar a Seigaku. –El mayor rió divertido, como si hubiese recordado algo que le cause mucha gracia.- Y además de que siempre le ancanta hacerte la vida a cuadritos...
-¿¡Quieres que te sirva más limonada! –lo interrumpió rápido el pelicereza, consiguiendo un enérgico asentimiento de parte del Akutagawa. Gakuto salió a toda carrera de la sala, segundos despuésseguido por su pareja de dobles. En la cocina volvió a abrir la refrigeradora, buscando la jarra de limonada. Todavía quedaba un poco de la ya mencionada limonada, la cual era pura cortesía de su hermano menor, dado que su madre ni eso sabía preparar. De hecho, Gakuto dudaba que su progenitora recordase si quiera que tenía una cocina. Colocó la jarra en la mesa, para tomar el vaso, pero en ese momento algo se lo impidió, o mejor dicho, alguien lo hizo.
-¿Qué haces?
-No, la pregunta es ¿qué te pasa?
-¿A-a mí? ¡A mí no me pasa nada!
-Gakuto...
-Será mejor que me apresure, o Jiroh va a venir a ver que pasa con su limonada...
El más pequeño hizo ademán de querer pasar al tensai, sin ambargo esta lo detuvo, acorralandolo contra la refrigeradora. Colocó sus brazos a los costados del pelicereza, obligando a este a mirarlo a los ojos.
-No, Mukahi, a mí no me engañas. Hay algo más detrás de todo esto-, dijo serio.
Gakuto primero no respondió. Sabía que ahora no debía equivocarse al hablar, pues cuando Yuushi lo llamaba por su apellido, significaba que estaba perdiendo la paciencia. Y eso era suficientemente malo. Bajó la mirada apenado.
-Yuushi, yo...
-Gakuto, ¿qué pasa?
-Tú sabes... Ayer...
En ese momento, el tensai no pareció conectar del todo los hechos, mirando confundido al acróbata en busca de una respuesta.
-Ya sé lo de Atobe...
-Y lo que Atobe quiere...
"...lo obtiene", finalizó mentalmente el más grande. ¿Eso era lo que había mantenido tan ocupada la mente de Gakuto? ¿Atobe? Pues al parecer el chico le tenía más temor de lo que daba a entender. Aquello no quería entrarle en la cabeza, le era difícil aceptar que su amigo actuase así por eso. Guió su segunda mano hasta la mejilla libre del mayor, acariciádola y acercándose más al rostro contrario. Sabía que eso le encantaba a Gakuo, sabía que le gustaba tener a alguien cerca, muy cerca. Sopló suavemente, haciendo que el chico cerrara los ojos molesto. Rió.
-Ya, Gaku. No te tienes que poner así po eso...
-¡Hey, Gaku! ¿Está todo bie...
Los tres chicos se quedaron estáticos, tanto los dos que se encontraban en una situación bastante significativa, como el que lo había descubierto en ella. Pero al ver la cara de horror de Gakuto, Yuushi fue el primero en reaccionar.
-Oye, Jiroh, nosotros... No es lo que...
Sin embargo, no llegó a completar su frase, al menos no para que la bella durmiente de Hyotei la oyese, puesto que el chico ya no se encontraba con ellos. El tensai se volvió al acróbata, quien había descendido al suelo, mientras que oía la puerta principal cerrarse.
