Holaaa!!! Bueno creo que esta vez tarde menos…nn

Capitulo 3: 1er día de trabajo.

Se podía sentir la tensión del aire en la habitación, claro, después de lo que momentos anteriores había ocurrido era obvio que se sintiera así, todavía no entendía de dónde había sacado cordura para no lanzarle una maldición a aquel chico. ¿Cómo se había atrevido a siquiera mirarle? No dejaría que nadie más se acercara a ella, por la extraña y única razón de que ella le pertenecía pero…, a quién trataba de engañar, él mismo la había alejado de su vida, él era el causante de su sufrimiento y no merecía nada de ella, ni siquiera una mirada…, pero no podía dejar de sentir su sangre hervir cada vez que alguien la miraba. Muchas veces estuvo tentado de ir a buscarla cada vez que Ron le contaba de los estúpidos que andaban tras ella, y aunque le costara demasiado tendría que comenzar a controlar esos celos o de lo contrario le traería muchos problemas; cada 5 segundos volteaba a ver a la puerta en la espera de que ella apareciera "¡Demonios! Harry, tienes que controlarte, no puedes darte el lujo de cometer cualquier estupidez…," Momentos después la habitación se encontraba sumida en un silencio total, de tal forma que lo único que se escuchó en ese instante fue el tocar de la puerta, Harry entorno la mirada al lugar donde provenía el sonido.

Mientras del otro lado de la puerta Ginny Weasley se había estado debatiendo entre si entrar o no en aquella oficina, según ella había estado dándose ánimos para poder entrar, pero toda fuerza de voluntad desapareció al estar frente a esa puerta. "No puedo creer que esto se me haga tan difícil". Más en aquel momento se armó de valor y se dispuso a tocar. "Bien Ginny, ya lo hiciste ahora ya no te puedes retractar así que respira hondo y cálmate…," se animo mentalmente. Sólo se podía escuchar el latir de su corazón, realmente esto la estaba poniendo mal, lo mejor sería terminar rápido con eso si no le traería grandes consecuencias físicas y psicológicas; psicológicas para ella y físicas para él.

- Pase…- se escuchó del otro lado de la puerta, esto hizo que la joven se sintiera desfallecer, era ahora o nunca, ya era tiempo que Potter sufriera una mínima parte de lo que, ella había sufrido y de eso se encargaría ella, aunque en el transcurso ella sufriría lo mismo o más que él, se encargaría de enseñarle quién era Ginevra Weasley, se dijo mientras comenzaba a girar la perilla de la puerta…

El muchacho se tensó y por un momento dejó de respirar al escuchar como la perilla de la puerta giraba al tiempo que escuchaba el crujir de la puerta al ser abierta.

La pelirroja se dispuso a entrar, lentamente atravesó el marco de la puerta como dudando, en cada paso que daba su corazón palpitaba más rápido, cuando entró de lleno en la habitación pudo visualizar a Harry detrás de un escritorio, "rayos" como era que al no haber visto a una persona por algunos meses te, podría causar estragos así, si cuando Harry era pequeño ella pensaba que era el niño más guapo del mundo, ahora se podía decir que el pequeño Harry se había convertido en un apuesto hombre; sus facciones se habían endurecido con el pasar de los años y aunque llevara esa capa se podía notar su bien trabajado cuerpo. La oficina era bastante amplia con unas grandes vitrinas llenas de libros y pergaminos, en una mesa se encontraba un pensadero y a la izquierda del escritorio se encontraba Hedwig; era tal y como se la había imaginado, su mirada se cruzó con esos hermosos ojos esmeralda que al igual que ella la miraban intensamente. El ambiente se empezó a volver tenso dado que ninguno de los dos decía ninguna palabra, sólo se dedicaban a mirarse, cosa que estaba poniendo a la chica con los nervios de punta.

- Buenos días Sr. Potter.- saludó fríamente, tratando de romper el incomodo silencio que se había apoderado de la habitación.

El joven la miró incrédulo, era cierto que esperaba que la chica reaccionara de una manera indiferente, pero la manera en que se había dirigido a él lo dejó helado.

- No sé qué tienen de buenos Srta. Weasley.- Respondió secamente como retándola de igual forma tenía que seguir manteniendo su postura indiferente hacia ella.- Tome asiento.- sugirió al verla de pie frente a él, la chica se sentó en la silla que estaba enfrente el escritorio.- Como ya sabe tengo la suerte de ser su asesor.- acentuó de forma sarcástica, de una u otra forma sabia que la chica se enojaría, solo esperaba un indicio de enojo de parte de ella, estaba claro que la cualidad de los Weasley no era ocultar el enojo, y como era de suponerse la predicción de Harry no se hizo esperar de forma que las orejas de Ginny comenzaron a ponerse coloradas, causándole gracia al joven y haciendo que mostrara una gran sonrisa ante la actitud de la pelirroja. Todos los Weasley podían llegar a ser tan predecibles.

- No tendrá que preocuparse mucho, aprendo rápido.- lo miró con recelo y mostró una sonrisa de autosuficiencia.- Así que no le causaré muchos problemas.- continuó, éste comportamiento por parte de Ginny hizo que el morocho borrara su sonrisa, "bien… sigue así Gin, lo estas logrando, ¿ves? no era tan difícil, por fin Potter está recibiendo una cucharada de su propia medicina.

- De eso no me cabe la menor duda.- Repuso mientras revisaba unos papeles.-, según su expediente salió con las notas mas sobresalientes de su generación.- prosiguió, en su voz se podía notar un poco de orgullo, a decir verdad cuando se enteró que Ginny había sacado las mejores notas, estuvo tentado a ir a felicitarla pero se tuvo que contener.

- Sí, la mejor de mi clase.- respondió con gran orgullo mientras una pequeña y sincera sonrisa se dibujaba en sus labios, cosa que no pasó desapercibida por Harry, recordó todo lo que le había costado, todo lo que tuvo que superar y después cayó en la cuenta ¿todo para qué? O mejor dicho ¿Para quién?, sí, todo había sido para San Potter, para que el la notase, cosa que por cierto nunca sucedió, eso la enojó…pero a quién engañaba ella era la ilusa que se había hecho ilusiones, su sonrisa se borró, ésto último causó que el morocho la mirara fijamente haciendo poner a Ginny nerviosa; "¡Diablos! ¿Que tanto me ve?" Pensó nerviosa. Pero Harry se había quedado en un trance mirando lo hermosa que estaba; su cabello pelirrojo largo hasta la cintura, sus facciones estaban más finas y sus pecas habían casi desaparecido, era difícil no dejar de verla.- Disculpa, ¿ocurre algo?- preguntó nerviosa tratando de sacarlo de su trance.

- ¿He…?- volvió a la realidad.- Yo sólo terminaba de revisar su expediente.- "Genial, quedé como un estupido,"- Parece que ésto facilitara su estadía permanente en el escuadrón de aurores.- Dijo mientras tomaba asiento frente a la chica.- Pero no se confíe, nunca se sabe cómo pueden terminar las cosas.

- Eso ya lo sé…- respondió, su voz se comenzaba a quebrar, "vamos, tranquilízate, ibas muy bien, no te puedes poner así por lo que dijo". Ella más que nadie sabía el como las cosas no terminaban como se esperaban. – Pero esta vez estoy segura que terminará como quiero.- repuso un poco mas tranquila. "De eso me encargaré yo."

- Muy bien…- no sabía por qué, pero el comportamiento de la chica lo había dejado extrañado.- Bueno creo que será conveniente que nos empecemos a tutear.- Debía de terminar con el Sr. Y Srta. Eso lo estaba matando, nunca imaginó que la forma como ella decía su apellido podría llegar a ser tan fría.

- Esta bien… Harry.-contestó sin dejar su postura fría.

- Bueno…- continuaba un poco perturbado- Creo que esto es todo por hoy, nos vemos mañana a primera hora.- Concluyó, tal vez era necesario que despejara un poco sus pensamientos y teniendo a la chica delante de él no ayudaba; mientras por la chimenea a aparecía la cabeza de Cho Chang, cosa que no tenía considerado él mismo, le había dicho a Cho incontables veces que no lo buscara en horas de trabajo y ahora Ginny se enfadaría más con él. Ver a aquella chica aparecer en la oficina de Harry hizo que la pelirroja se sintiera herida.

- Nos vemos mañana- repuso dolida aunque lo disimulaba muy bien y se dirigió hacia la puerta, no dudó dos veces en salir, mientras cerraba se pudo escuchar la chillona voz de Cho.

Harry sólo observó cómo la pelirroja se marchaba de la habitación y no pudo dejar de sentirse culpable, como la quería…, ¿quería? Qué estaba diciendo, él la amaba y había sido un estúpido al dejarla ir. Y ahora tenía que estar escuchando la chillona voz de Cho por un largo rato, ese día no podía empeorar más.

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Fuera de la habitación, Ginny se había dispuesto a marcharse del ministerio lo más rápido que se pudiera para así poder contarle a su mejor amiga lo que había ocurrido, estaba mas que cabreada, pero tenía que soportar un poco más, ya casi salía de ese infierno; caminaba lo mas rápido que podía, pero fue detenida por una voz familiar.

- ¡Ginny…!- se escuchó que gritaron para después ver como un pelirrojo se acercaba a la chica, se acercó a saludarla.- Hola ¿Cómo has estado? – Preguntó el chico.

- Muy bien Ron ¿y tú?- respondió mientras mostraba una gran sonrisa.

- Bien, sólo que extrañando mucho a Hermione.- comentó, estos dos si que se aman demasiado, pensó la chica.- ¿Qué tal tu entrevista?- La pelirroja cambió su semblante por uno mas frío.

- Bien.- Dijo secamente, Ron se sintió mal porqué tenía que haber cometido esa metida de pata.- ¿y… la tuya? Por lo menos habrá competencia para quedarse con los puestos de aurores.- repuso tratando de dejar de pensar en lo otro.

- Pues… creo que esta vez habrá mucha más competencia de lo que esperaba.- Contestó pensativo.- Te diré que mejor no bajes la guardia, se han seleccionado a los mejores… han venido de diferentes países.

- ¡Esta bien! tendré que esforzarme más.- Exclamó motivada, tenia que admitir que le gustaban los retos.

- Ni que lo digas.- Dijo mientras comenzaban a caminar hacia la salida.- Oye y, cómo tomó mamá el que te hayas ido de la casa.- cuestionó, conociendo a su madre; debió haberle hecho un gran alborto al enterarse de que su bebé se quería ir de la casa, si cuando él cuando se lo dijo su madre dio un grito al cielo, él que se sentía con la libertad de tomar una decisión así, le costó mucho convencer a su madre, ya se imaginaba cómo le había costado a Ginny.

- Pues me costó mucho convencerla.- soltó un gran suspiro recordando todo lo que le costó.- pero al final terminó aceptando.- sonrió al recordar las condiciones que habían pedido sus padres.

- Sí, eso es lo bueno.- contestó mostrando una sonrisa al recordar.- oye Ginny me tengo que ir.- se despidió de su hermana.- ¡Dile a Hermione que voy a llegar a las 6:30!- Exclamó, debido a que ya se encontraba retirado de la pelirroja.

- Ok…- suspiró Ginny, lo único que quería era llegar a su casa.

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En la oficina de Harry se podía ver aun morocho con cara de aburrimiento, el solo escuchar a aquella chica, le hacía doler la cabeza. Todavía no entendía el porqué había aceptado salir con ella.

----Flash back-----

Se encontraba en el caldero chorreante disfrutando de una rica cerveza de mantequilla; de hecho ese lugar le traía muchos recuerdo placenteros de cuando iba a Hogwarts, antes de todo su vida cambiara. Se había quedado ver con su mejor amigo Ronald Weasley, pero tal parecía que este le había dejado plantado, estaba a punto de marchase cuando vio a una larga melena pelinegra acercarse a él, había algo familiar en aquella persona, la miró fijamente, esos ojos… no había duda esa chica era Cho Chang; debía admitir que se miraba muy bien, eso años que no la vio no habían pasado en vano. La chica se detuvo frente a él sonriente y lo abrazo.

- ¡Harry…! ¡¿Tanto tiempo sin verte?!- Gritó la chica. El chico sintió como si se hubiera quedado sordo.

- Lo mismo digo.- mostró una de esas sonrisas encantadoras. Talvez era momento de terminar lo que había empezado en su quinto curso de Hogwarts…

----Fin Flash back-----

Si hacia más de 2 años que se había encontrado a Cho en el caldero chorreante, desde de ese día la chica no lo había dejado de atosigar, podía a llegar a ser tan molesta, pero debía aceptar que la chica también podía ser muy buena para otras cosas…

Nuevamente los pensamientos del chico divagaron en la pelirroja que le robaba el sueño, solo el pensar de que alguien… hubiera estado con ella, pensar que ya era de alguien más lo volvía loco…

- Harry…- llamó la oriental, pero no obtuvo respuesta.- ¡Harry!- Gritó con voz chillona. El chico reacciono y miró con recelo a la joven.- Harry…te estaba diciendo que si mañana quieres salir.- dijo con voz melosa la chica.

- Si como quieras Cho.- Respondió Harry, sin ni si quiera darle importancia.

-Muy bien.- Contestó la muchacha con gusto.- En el caldero chorreante… ¿Cómo a las 8:00pm?- preguntó.

- Si esta bien.- Dio por terminada la conversación.- nos vemos mañana.- se despidió.

- Adiós Harry.- terminó y desapareció, dejando al joven solo y pensando, pero no en ella sino en cierta pelirroja.

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En otro parte de la ciudad, aquella dueña de los pensamientos del morocho, se encontraba llegando a su casa, de regreso tuvo mucho tiempo para pensar en lo que había pasado en aquella oficina, realmente se encargaría de que las cosas salieran como ella quería, nuca más volvería a cometer la estupidez de confiarse. "nunca más"

Entró de lleno a la casa, encontrándose con una ansiosa Hermione, que se acercó apresuradamente a ella.

- Ginny ¿Cómo estas? ¿Qué pasó?- preguntó, mientras se sentaba en un sillón.

- Yo estoy bien dentro de lo que se cabe y lo que paso, pues fue lo que tenía que pasar…- repuso seria, se sentó a un lado de la castaña.

- No…no me digas que lo mataste.- contestó un poco asustada Hermione, referente a esta reacción Ginny no hizo más que reír, seguida de una Hermione mucho mas relajada.

- No, pero ganas no me faltaron.- su semblante se volvió nuevamente serio.- Aun más cuando apareció la tal Cho.- Apretó los puños, Hermione la miró con tristeza.- Pero sabes algo…esta vez estoy preparada y Potter probara una cucharada de su propia medicina.- terminó con decisión.

- Ginny…yo.- fue interrumpida.

- Hermione yo se que eres su amiga.- soltó un largo suspiro.- Pero te pido que te mantengas fuera de esto, ya que es entre Harry y yo.

- Está bien…sólo espero que no se hagan mas daño.- se levanto del sillón dispuesta a irse, no que quería que sus dos amigos sufrieran, por que si de algo estaba segura era de que saldrían heridos.

- Otra cosa.- dijo tratando de recordar.- Ron me dijo que pasaba por ti a las 6:30pm.-terminó, en el rostro de Hermione se dibujo una gran sonrisa, amaba a ese pelirrojo.

- Gracias Ginny.- agradeció, mientras salía de la habitación con una gran sonrisa, mientras tarareaba una canción.

Ginny siguió con la vista a su amiga, realmente lo mejor que pudo hacer el tonto de su hermano, fue el de salir con Hermione, estaba feliz por ambos, además siempre tuvo la ligera sospecha de que terminarían juntos. "Nosotros tal vez en estos momentos estaríamos así… Por favor Ginny, deja solo por un momento de pensar en Potter… deja de hacerte daño" se pudo ver como una pequeña lagrima resbalaba por su mejilla.

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Continuara...

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Bueno les dejo con el siguiente capi…uuu espero no haberme retrasado mucho… xD

Gracias a Betty Jer, me alegra que te haya gusta el fic y espero no haberme demorado…

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Bueno eso es todo solo les puedo pedir que dejen reviews, para poder saber si realmente les gusta como va quedando la historia xfa no les cuesta nada nn