Weakness cap 4: Guilty


- "¿Como se encuentra Me-chan?" – preguntó Kara directamente al cerebro de Kage.

- No hay novedad, Kara… sigue debilitándose pero la fiebre ha remitido. – Kage retiró la mano de la frente de su compañera y le apartó un mechón de pelo de su frente.

- "La taicho ha informado a la cámara de los 46 por si los ataques se repitiesen en otras divisiones. Y parece que van a nombrar a un investigador con total libertad de movimiento interdivisional."

- Menuda mierda… solo dile a Kai que cuando se recupere hable con su "Informador mágico" y me consiga un nombre a quien poder partirle la cara…

- "¿Informador mágico?"

- Si bueno… no se como demonios lo hace pero cuando necesito algún dato de alguna división hace una llamada y vuelve con la información que haga falta… Por eso Hana le tiene siempre tan vigilado. Además encontró la pista de Ela y Mizu en aquel incidente con el Vastoolord.

- "De todas formas… Kai lleva estos días un poco raro… dice que no duerme bien pero me parece que es mas grave."

- ¿Por qué lo dices? – Kage levanto la vista por primera vez del cuerpo de Melange y miró a Kara a los ojos.

- "Kisa y Chio le llevaron el otro día una botella de sake para intentar animarle por la misión que hicieron juntos… y bueno las acompañe…"

- Bueno, es un detalle ¿pero que tiene de malo?

- "No tocó la botella en toda la tarde y cuando salimos de la habitación escuché como la rompia… Kage… no se que le pasa a Kai pero no es el mismo desde que volvió de esa pelea"

- Vaya, vaya, vaya… eso es interesante… - los dos shinigamis se sobresaltaron por una voz a sus espaldas.

- ¿Quién…?

- Kyo Akabochi, soy el investigador del que hablaba tu compañera hace un rato.

- "¿Como has podido enterarte?"

- Eh… bueno verás… desde que he cruzado las puertas de la división 13 tu voz no ha dejado de resonar en mi cabeza… una habilidad muy curiosa la tuya… Señorita Kara – Kyo se inclinó levemente a modo de saludo y le guiñó el ojo a Kara.

- Si, si bueno Señor Akabochi, ya me encargaré yo de encontrar a quien le hizo esto a Me-chan así que gracias por su ayuda y le mantendré informado – anunció solemnemente Kage un poco molesto por el comportamiento del extraño.

- Vaya… entonces tu debes ser Kage-san… el sexto oficial. De verdad lamento mucho lo sucedido y me encantaría dejar que te encargases tú de esta investigación pero me han comentado que estás demasiado involucrado. Pero no te preocupes, cuando sepamos lo sucedido serás el primero en saberlo. – le tranquilizó el investigador.

- "Biiip Biiip Biiip" – interrumpió el pitido de un telefono. Kyo sacó de su Haori el telefono y observó el número que aparecia en pantalla.

- Y me parece que pronto tendremos alguna pista… - murmuró mientras apretaba un botón y se llevaba el teléfono a la oreja.


Una luz morada inundaba un espacio lleno de formas abstractas pero sin provenir de ningún foco visible. El brillo brotaba de todas partes y ninguna proyectando sombras en los recovecos. Imágenes que mostraban una ruleta girando, sombras de cartas surcando el suelo. El eco del rodar de unos dados sonaba perturbador como si hubiese lanzando un montón de huesos diminutos sobre un tablón de madera. Y allí en medio se encontraba Kaiden observando el infinito.

- ¿quieres carta? – preguntó una voz.

- Es un sueño… lo sé.

- ¿quieres carta? – repitió la voz

- No gracias, quiero despertarme.

- ¿No quieres jugar? – preguntó la voz bastante desilusionada.

- No gracias, solo despertar.

- Entonces tendrás que jugar. Ya lo sabes.

- Como las otras veces. – suspiró fastidiado Kaiden

- ¿Quieres carta?

- Dame carta.

- Una carta flotó desde el techo hasta ponerse frente al Shinigami, Un rey.

- Una K… 13 puntos… - informó la voz.

- Dame carta… - anunció el shinigami. Y nuevamente otra carta descendió del cielo

- Un 10… total 23 puntos… has perdido…

- Cht… ¿que se supone que es el castigo esta vez? – protestó el Shinigami cruzándose de brazos.

- No es un castigo, es un regalo que te hago – respondió la voz…

- Eso si que es raro… la última vez que perdí… que curiosamente han sido TODAS las partidas… me castigaste con un suelo lleno de sangre, con Hielo, con un calor abrasador, con un peso sobrehumano en los brazos… ¿y ahora me haces un regalo?

- Es diferente… mira bien tus cartas…

Las cartas seguían flotando frente al Shinigami pero lentamente cambiaban. La carta del rey comenzó a oscurecerse y a brillar pero entonces el 10 se situó sobre el rey y ambas cartas cayeron al suelo. Una vez allí la carta del rey intentó brillar y moverse, pero finalmente el 10 comenzó a arder incendiando también la carta que tapaba.

- Un regalo un tanto extraño… - comentó el Shinigami – igualmente se agradece.

- De nada… K. – rió la voz.


Kaiden se levantó nuevamente en mitad de la noche. En los últimos días siempre se había levantado de madrugada. Y siempre de mal humor. La tarde anterior casi le había arrojado la taza de café al pobre Ryu que solamente le preguntó si los informes de los nuevos ingresos los había sellado. Como cada vez que se había despertado fue al cuarto de baño, descalzo, y se echó agua en la cara y se quedó un rato mirando al espejo.

- ¡Y tu que coño miras! – le increpó a su reflejo y de un puñetazo el espejo se hizo pedazos. – 5 días y 5 noches… y siempre que consigo dormir me despierto 5 minutos después.

Apenas le preocupaban los cortes que estaban manchando de sangre el suelo del cuarto de baño. La fatiga le pesaba como una losa. Escuchaba todo como si estuviese detrás de una pared. Comenzaba a ver las cosas borrosas. Se sentía como si la madre de todas las resacas hubiese sentado su enorme trasero sobre su cerebro. Necesitaba despejarse… El aire nocturno… sin duda le ayudaría a poner las cosas en orden… Un paseo… una vuelta por el jardín… Hacia algo de frío… mejor… Los cristales crujieron cuando los aplastó sin darle mayor importancia en su camino hacia la ventana. Su mente estaba demasiado entumecida para darse cuenta del dolor. Ya se preocuparía cuando hubiese descansado. "La zampakutoh… el ataque q Me-chan… tengo que llevarla…" La precaución consiguió sobrepasar el bloqueo de pensamientos y agarró la funda de la espada antes de salir por la ventana al jardín sur.


- ¡¡Taicho¡¡¡Taicho¡Ha habido otro ataque! – Benji aporreó la puerta de la habitación de la capitana con todas sus fuerzas esperando que consiguiese despertarla.

- ¿Qué? – se incorporó Ela mordiendo aun el gran bizcocho de chocolate que al despertar resultó ser la almohada. - ¿Quién¿Dónde? – preguntó tras escupir un par de plumas.

- Ridea y Yorleni se encontraban cerca de la bodega 2, por lo visto estaban yendo a por provisiones para una de sus reuniones del FC ichiruki cuando fueron atacadas.

- ¿Están bien? – preguntó la capitana mientras tomaba a Kuroichitsuki y salía de la habitación aun con el camisón.

- Están inconscientes pero no parecen haber sufrido heridas de consideración. Ya hemos avisado a la división 4 y están mandando a un equipo.

- ¡Taicho¡taicho! Han atacado a…

- Ya lo se Xevg… tranquila ya me lo ha dicho Benji, y vamos ahora para el jardín oeste.

- ¿Jardín oeste? No taicho, han atacado a Ryu y a Apollo. A la salida del edificio 3 algo les calló encima y comenzó a golpearles.

- ¿Otro ataque? Benji, avisa a Kara, el intruso aun está en la división que TODOS se enteren y vayan al menos en grupos de 3. Xevg, avisa a la 4 y pide refuerzos y equipo medico. ¡Y no dudéis en patearle el culo al cabrón que nos está atacando en nuestra casa!


Kage había seguido el rastro. El enorme arañazo en el pasillo indicaba que a quien perseguía estaba armado. Las gotas de sangre indicaban que estaba herido. Las escaleras a las que se dirigía apestaban a emboscada. Aun así aceptaría el desafío que le lanzaban. En silencio comenzó a subir las escaleras empuñando a Shounetsuboshi. La oscuridad envolvía todo.

El oficial subió las escaleras y llegó al piso superior. El pasillo estaba en penumbra pero pudo distinguir como algunas manchas de sangre se dirigían a una ventana próxima.

Kage tomó carrerilla y pasó de largo de esa ventana solo para saltar por la contigua intentando sorprender a quien le esperase en el tejado. Se impulsó en el aire y cayó sobre las tejas pesadamente listo para atacar.

Pero allí no había nadie.


- Kai¿estás despierto? La taicho ha dado la alarma – Yoruichi entró en la habitación del shinigami. En un primer momento solo pudo ver la oscuridad que reinaba en la sala. Las ventanas abiertas de par en par y las cortinas flotando al viento era lo único que podía verse con claridad a pesar de que las nubes del cielo nocturno impedía que la luz de las estrellas.

- ¿Kai?... ¿estás ahí? – La shinigami llevó instintivamente la mano a la empuñadura de su Zampakutoh y avanzó un par de pasos. Entonces una sensación de humedad bajo su pie derecho le llamó la atención. Su vista comenzó a adaptarse a la oscuridad y al darse cuenta de lo que habia pisado dio un respingo.

- Sangre… ¿qué?... ¡Kai! – Yoruichi se acercó al Shinigami que encogido en un rincón tenia la cabeza hundida entre las rodillas. Había manchas de sangre por las paredes, su Zampakutoh se encontraba a escasos pasos tirada en el suelo.

- ¿Estás bien? Aguanta… traeremos un medico… ¿te han atacado?

- …. – el shinigami murmuró algo casi inteligible.

- ¿Qué has dicho? – La shinigami se acercó y puso su mano en el hombro de su compañero para hacerle alzar la vista.

- Ya ha comenzado… - susurró Kaiden al oído de Yoruichi y esta sufrió un escalofrío.