¡Hola!

Creo que ya puedo decir (sin temor a equivocarme) que este fic no rompe ninguna regla, por lo que continuaré escribiéndolo sin miedos...

De verdad que muchísimas gracias a todos los que lo leéis y me dejáis el comentario, gracias por la aceptación y la acogida tan buena que le habéis dado y sobre todo por ayudarme con vuestros consejillos:

Arigato a:melbelu; mirermione; lupita-chan; annehtt; beree; setsuna17; tsunade25; ObsessiveTemporary; sasusaku-G; Natasha-Ren; nena-uchiha22; sasuke9529; dyelbi; geMaaa91; ale; Nancy; Kris Hart; nOhemii; -o0Hana-Chan0o-; astry; kaoruchan; hatake-kate; kris uesugi

Contestando algunas de vuestras preguntas:

-Puede que Sakura no llegué a tener los 30 y pico años como pone en el libro… creo que puedo hacer lo mismo pero siendo mas joven como me habéis dicho, así será mas fácil de imaginar.

-A algunos no les gustó el echo de que Sakura estuviera con otros hombres, pero lamentablemente eso puede pasar (lo avisare antes de cada capitulo). Además, siendo realistas… ¿creéis que se iba a quedar a dos velas por CUATRO años?

Advertencias: -Los personajes de Naruto no me pertenecen así como tampoco la idea en la cual se basa el fic que es del libro "Las edades de Lulú" de Almudena Grandes.

-Calificado T

-OCC

Ahora si, disfruten la lectura:


4. UNA SEMANA

-¡Bakaaaaa!

Abrí la puerta de mi casa agitada y desesperada. Nada más a ver leído aquel cartel pasé de mostrar la mayor de las sonrisas a retorcer mi cara en una mueca desagradable marcada por el odio y la frustración. Y los motivos eran claros y sencillos: Sasuke, Sasuke Uchiha… el hombre dueño de mi corazón y de mis sueños, la única persona capaz de excitarme con tan solo su recuerdo, el único hombre capaz de arrebatarme mas de un suspiro de placer con el solo echo de oler su perfume o escuchar la gravedad de su voz… Si, aquella persona que se hizo dueña de mi virginidad y por la cual aun profeso el mas enfermizo de los amores… ¡Regresaba!

Tras cuatro largos e interminables años en el más absoluto de los anonimatos, sin apenas recibir noticias suyas… por fin iba a regresar. Y si de algo estaba segura es de que el idiota de mi hermano ya conocía semejante regreso y no había sido capaz de decirme nada.

Pero eso no se iba a quedar así…

Con grandes zancadas que marcaban la ira de mi cuerpo me interné furiosa en el salón, pero al no ver rastro ninguno de cabelleras rubias retrocedí en seguida mis pasos y me dirigí a su cuarto. La puerta estaba cerrada, pero desde luego aquello no iba a ser un impedimento para que le dijera cuatro cosas bien dichas al que por el momento era mi hermano.

Giré levemente el picaporte sin hacer mucho ruido y automáticamente una sádica sonrisa de victoria se mostró en mi rostro…la puerta estaba abierta, eso iba a ser mas fácil de lo que pensé.

-Narutoooo- dije con un chillido tétrico

-¡Argh!

-¡Sakura-chan!

-¡Argh! ¡Perdón!- Cerré rápidamente la puerta todavía con los ojos como platos y un tenue rubor marcando mis mejillas por la situación con la que acababa de encontrarme. Eso era algo que desde luego no se veía todos los días, pero ¿Cómo había podido ser tan inútil mi hermano de no cerrar la puerta mientras estaba con su novia?

La posición en la que me los encontré fue realmente incomoda. Todavía recuerdo la cara que puso la tímida Hinata en cuanto me vio aparecer por la puerta, creo que nunca había visto a nadie con la cara tan colorada…

Mientras mi respiración se normalizaba un poco noté como la puerta a mis espaldas se habría y aparecía mi hermano vestido exclusivamente con un pantalón y con el pelo increíblemente alborotado. Naruto me miró e instintivamente mostré una sonrisa de picardía en mi cara que hizo que mi hermano se ruborizara.

-Yo…etto…Sakura-chan- Naruto estaba nervioso, pude notarlo por el típico gesto que hacía siempre que la situación le incomodaba, se pasaba una mano agitadamente por detrás de la nuca mientras despeinaba aun mas sus cabellos-Gomen, debí avisarte de que Hinata iba a venir..

-No te preocupes Naruto, yo debí a ver llamado antes de entrar, demo…es que estaba furiosa y no lo pensé bien…

-¿Furiosa? ¿Qué te ha pasado?

-Pues yo…- Lo único que pasaba por mi mente en aquellos momentos era la postura que recientemente estaban practicando Naruto y Hinata, por lo que apenas me queda espacio para recordar a lo que había venido. Pero pronto salí de mis cavilaciones y de nuevo llegó la cordura a mi mente recordandome el motivo de mi ira, que casualmente estaba delante de mí. Me abalancé entonces contra mi hermano ante su atónita mirada de no comprender muy bien mis cambios de actitud- ¡Se puede saber porque no me lo dijiste!

-¿Decirte? ¿Qué tenía que decirte?

-¡Que Sasuke volvía baka! Estoy segura de que tú lo sabías y no me has dicho nada…

Los ojos de Naruto se abrieron por la sorpresa dejándome a mí con una mueca de interrogación- ¡El teme! ¿En serio? No tenía ni idea… ¿Cómo lo sabes?

Tuve que parpadear un par de veces para reaccionar- ¿en... en serio que no lo sabías?

-No tenía ni idea, lo juro Sakura-chan

Yo suspiré, en esos momentos me di cuenta de que había reaccionado antes de tiempo y me había precipitado- Leí en un cartel de la facultad que iba a haber una conferencia y entre los nombres mencionados estaba el de Sasuke.

-¿En serio? Me parece raro que no me dijera nada la ultima vez que hablé con él...Dime, ¿Cuándo es la conferencia?

-En una semana

-De acuerdo. Le prepararemos una fiesta de bienvenida… ¿Qué te parece Sakura-chan?

-Bien.

-Vale, luego hablaremos de esto…ahora, si no te importa…yo…hinata-chan…

-No te preocupes, lo entiendo. Me voy

-Gracias Sakura-chan…oye, un momento ¿Cómo que lo entiendes? ¡Tú todavía eres muy niña para entender estas cosas! Ni se te ocurra hacerlo, ¿me oyes?... ¡Sakura no pases de mi!

Me fui rápidamente de casa con una sonrisa en mi rostro para evitar seguir escuchando a mi hermano… ¿Qué no hiciera eso? ¡Ja! Si él supiera…

Podría haber ido a casa de Ino mientras mi hermano estaba ocupado con su novia, pero no me apetecía hablar en esos momentos. Elegí internarme en una cafetería cerca de mi casa para poder procesar toda la nueva información que había recibido ese día. Me sirvieron el café y me senté en una mesa cerca de la ventana para observar el mundo de fuera mientras me perdía en mi mundo interior.

-Una semana…-susurré

Estaba segura de que aquella semana se me iba ha hacer eterna. Deseaba verlo, quería verlo ya y volver a sentir el peso de su mirada en mí de forma descarada. Anhelaba todo de él pero sobre todo ardía en deseos de volver a probar sus labios… unos labios a los que ya había asumido que me provocaban adicción.

Pensé entonces en la fiesta que Naruto dijo que le haríamos… No es que aquello no me hiciera ilusión, por su puesto que sí. Pero era egoísta y yo lo quería solo para mí. Quería que cuando volviera a verle me dedicara a mí todas las miradas, que centrara toda su atención en los desarrollos que mi cuerpo había realizado en estos cuatro años, que solo me hablara a mí… Si, quería tener su atención única y exclusivamente centrada en mí. Puede que fuera egoísta, pero no podía evitarlo. Aun la distancia y el paso del tiempo no habían cambiado nada, aquel hombre seguía provocándome las mismas sensaciones… todavía lo amaba.

Reaccioné antes mis pensamientos y me puse a pensar en la conferencia… Antes de la fiesta Sasuke estaría en mi facultad, por lo que aunque fuera solo unos momentos podía aprovechar para estar los dos a solas. Sonreí ante mis pensamientos y me puse a pensar en alguna forma de hacerle una bienvenida exclusivamente personal. Se me pasaron varias ideas por la mente hasta que por fin elegí la mas adecuada… Solo esperaba que sus gustos no hubieran cambiado mucho.

La sonrisa que hasta en ese momento había estado plasmada en mi rostro desapareció con sola la idea de que Sasuke hubiera cambiado. ¿Y si ya no quería nada conmigo? Esa pregunta empezó a torturar a mi mente. A fin de cuentas, y pensándolo bien Sasuke nunca me había dicho que sintiera nada por mi, nunca salimos ni tuvimos una cita decente, ni si quiera lo hicimos mas de dos veces… El único momento de exclusividad entre ambos fue aquella noche en la que me entregué a él por completo, pero nada más.

Sabía que Sasuke era un hombre atractivo y seductor que había estado con varias mujeres y sabía perfectamente que cuanto mas jóvenes y puras más le atraían… Que hubiera estado con más mujeres era algo que no importaba, a fin de cuentas habían pasado cuatro largos años y yo también tuve mis noches de placer. Pero me preocupaba el hecho de que ya no me viera con esos ojos seductores.

Yo ya había crecido, los años no perdonan y menos cuando estás en la adolescencia donde en cuatro años puedes dar un cambio drástico... ¿Que pasaba si ya era demasiado mayor para él? ¿Y si ya no le atraía? No, la sola idea de pensarlo hacía que mi corazón se cerrara en un puño y sintiera como si me faltara el aire. Tenía que ser positiva… seguro que me recordaba, seguro que no le importaba que mi cuerpo se hubiera desarrollado e incluso que hubiera estado con más hombres pues así tendría más experiencia para compartirla con él.

Una vez mas tranquilizada, alejé los nefastos pensamientos de mi mente. Seguiría a cabo con mi plan y seguro que Sasuke no se podría permitir el rechazarme. Y además me decidí en hacer algo diferente, quería que nuestra próxima vez fuera diferente a la primera, esta vez quería estar más segura de mi misma y que Sasuke lo viera, que se enterara que yo podría darle lo que ninguna mujer. Que viera en la mujer en la que me había convertido… aunque por dentro todavía fuera una niña, como a él le gustaba… Era y siempre sería una niña, su niña. Y eso tenía que dejárselo bien claro.

Seguí divagando por entre las profundidades de mi mente durante una hora más, hasta que por fin me decidí en volver a casa y corroborar que la novia de mi hermano ya no estaba con él. Naruto y yo estuvimos hablando y organizando todo respecto a la fiesta de bienvenida que le haríamos a Sasuke y tras unas cuantas discusiones quedamos en hacerla en nuestra casa ya que gozábamos de un amplio espacio y así seria más fácil reunir a la gente.

Y así pasó toda una semana de mañanas aburridas en la facultad, tardes estresantes preparando la fiesta y noches en vela contando los días que faltaban para verle de nuevo y así poder tener a punto mi plan.

Pero por fin llegó…

Afortunadamente ese día Naruto había salido con Hinata a comprar los últimos detalles de la fiesta por lo que yo estaba sola en casa. Rebusqué por entre las profanidades de mi armario y tras desordenar todo encontré en una caja al final de toda la ropa lo que estaba buscando: mi antiguo uniforme del instituto. Extrañamente la falda me entró sin problemas, aunque ahora quedaba un poco mas baja que cuatro años atrás, pero eso era normal debido a mi cambio físico. Por lo tanto, tampoco era de extrañar que la camisa me estuviera más ceñida y resaltara ampliamente mis pechos.

Me maquillé un poco en el baño aunque no excesivamente pues sabía que a Sasuke no le gustaba el maquillaje. Y una vez que creí haber finalizado me posé frente al espejo de mi cuarto el cual me devolvió mi imagen… una imagen excesivamente atractiva para mi gusto… pareciera que iba disfrazada de un putón colegial. Al verme puse un mueca desagradable y pensé en cambiarme de ropa, pero pronto deseché tal idea pues eso era un parte fundamental en mi plan…quería que Sasuke me viera como la última vez.

Cogí entonces un abrigo largo del perchero que me cubría hasta las rodillas y así escondía mi indumentaria y salí directa a la universidad. Llegué media hora antes de que empezara la conferencia por lo que para hacer tiempo decidí ir a la cafetería de la universidad a tomarme una tila ya que mis nervios estaban a flor de piel.

-Sakura

Me asusté al oír como alguien pronunciaba mi nombre justamente en mi oído y al darme la vuelta para verificar quien era la persona que demandaba mi atención mis ojos se abrieron por la inesperada sorpresa.

-¿Kakashi-sensei? ¿Qué hace aquí?

-Bueno ahora no tengo clases por lo que decidí tomarme algo- Vi como los ojos de mi sensei me daban un repaso de arriba a bajo y luego su rostro denotaba interrogación. Me imaginé que se preguntaría el motivo de ir tan tapada, pues en la cafetería no hacia frío, pero gracias a dios mi sensei no quiso hacer preguntas, por lo que se sentó a mi lado y estuvimos conversando un rato.

Cuando ya era la hora me dirigí a la sala de conferencias…el corazón me latí a mil por hora y mi respiración iba siendo cada vez mas irregular a medida que pasaban los minutos. Decidí colocarme en los primeros asientos de la fila para poder tener la mejor de las vistas para cuando Sasuke entrara. Poco a poco el aulario se fue llenando y con ellos empezó a haber un gran alboroto producto de la intercalación de miles de conversaciones a la vez.

Pero las habladurías pronto cesaron al entrar los conferentes en la sala. A la cabeza iban dos hombres viejos y feos, de aspecto deteriorado y enfundados en carísimos trajes de corbata y tras estos iba él.

-Sasuke…- un casi inaudible susurro salió de mis labios cuando lo vi. No lo podía creer, mi mente no podía asimilar que después de tanto tiempo lo estuviera viendo, que él estuviera en la misma habitación que yo. Mis ojos siguieron en todo momento la trayectoria que Sasuke hizo, desde que entró en la sala hasta que se sentó en su asiento en frente de todos nosotros.

Uno de los viejos empezó ha hablar y a decir un discurso, al cual no presté ni la mas mínima atención. Mis ojos seguían posados en él, pensaba que mi corazón se me iba a salir del pecho. Observé como Sasuke permanecía callado alado de aquellos hombres mientras su mirada variaba por todo el aulario… pero todavía no me había visto.

Salí de mi trance momentáneo y decidí poner en práctica mi plan. Me quité rápidamente mi abrigo y lo puse a mis espaldas para que así pudiera observar mi vestimenta. Y fue entonces cuando notó mi presencia y su mirada se posó en mí. ¡Dios! Fue increíble que con el solo echo tener el peso de esos profundos ojos negros mi cuerpo empezara a calentarse.

Pero decidí ser fuerte. Aguanté con mis tímidos ojos jades su mirada y mientras tanto desabroché lentamente el primer botón de mi camisa, dando así paso al nacimiento de mis pechos. Comencé entonces a delinear toda la parte descubierta con mi dedo de forma lenta pero sensual… ese fue el momento en el que acrecenté mas mi mirada en él para fijarme en su reacción.

Y entonces la vi, aquella sonrisa de altanería que hacía que mi corazón se parara, aquel gesto que siempre me imaginaba en mis mas placenteros sueños… Esa sonrisa que sólo él podía hacer y que tenía un gran impacto en todas las partes de mi cuerpo… Sí, en aquellos momentos cada parte de mi ser demandaba por tenerle… gritaba en silencio ser de nuevo poseída por Sasuke.

No pude evitar comenzar a morderme mi labio inferior sin cesar en ningún momento mis caricias, y esto hizo que su sonrisa se ensanchara. Sasuke no quitó en ningún momento su mirada de mí y eso me gustó. Seguía siendo muy descarado, sin pudor ninguno en mirar de forma lasciva mi cuerpo… pero yo no me quedé atrás, no aparté en ningún momento mis ojos de él… porque no podía aunque quisiera.

Le analicé al detalle. Quería recuperar todo el tiempo perdido, saber cada uno de los cambios que su cuerpo había echo. Pude observar como ahora tenía un toque de madurez que lo hacia extremadamente atractivo, su cuerpo seguía siendo fuerte y varonil, pero creía ver que sus espaldas ahora eran un poco mas anchas haciendo así que su figura y potente anatomía estremecieran cada parte de mi cuerpo.

Y así estuvimos toda la conferencia. Los dos hicimos caso omiso a aquella charla trivial. Nuestras miradas estuvieron en constante alerta a los movimientos del otro mientras que un torrente de sensaciones bañaban nuestro cuerpo.

Negro contra jade…miradas de lujuria y deseo.

Cuando aquella charla terminó, me coloqué rápidamente el abrigo para que nadie mas se fijara en mi indumentaria y salí del auditorio entre la multitud.

-Sakura

Alguien tocó mi hombro con su mano haciendo así que mis piernas se detuviesen, porque como ya había dicho ese hombre tenía una repercusión demasiado grande en mi cuerpo, pudiendo hacer con él lo que se le antojara. Sabía perfectamente que era él y no pude evitar mostrar una gran y reluciente sonrisa en mi rostro.

Me giré lentamente mientras la sonrisa desaparecía de mi cara para intentar darme un toque de mayor seguridad- Sasuke…


Aquí los dejaremos hoy. Se que no está bien, pero tengo que intentar crear un poco de emoción.

Quiero decir que en este capitulo (extrañamente) no ha habido lemmon ha petición de alguno de vosotros. Por lo tanto hoy he decidido centrarme un poco más en la historia, aunque por supuesto sin olvidar los sentimientos de Sakura en ningún momento, pero ya si que sí… Del próximo capitulo no nos salva nadie de leer un lemmon (que creo poco a poco los voy mejorando). U.U

Espero que os haya gustado, tengo que dar las gracias en especial a todos aquellos que habéis leído el libro, pues al decir que os gusta la adaptación me estáis dando muchos ánimos para continuar.

Espero sus comentarios para lo bueno y para lo malo…u-u

Nos leemos pronto. Cuídense!