Capítulo 2 - Desde la noche de la historia (parte 2)
Debajo de la sombra de un árbol, con el viento fresco acariciando el pelaje y la crin; dar un ligero suspiro al relajar el cuerpo, mientras aprecias los escasos rayos de sol pasando entre el follaje junto con el relajante sonido del batir de las hojas. Son solo algunos placeres simples, sin embargo, la gran princesa de la amistad Twilight Sparkle, por lo regular, no dispone del tiempo para detenerse a apreciar cosas como esas todos los días.
Pero, al parecer, este es uno de esos días.
Tiene la mirada perdida, está sentada sobre una larga manta de cuadros rojos y blancos. Es verano, por ello, el vaso frío de té helado, flotando con magia a su lado, viene bien para aguantar el calor.
—Terroncito. —Escucha de repente a su lado—. Oye, ¡oye, despierta!
La princesa de la amistad, luego de ver un casco naranja ir de arriba abajo frente a sus ojos, tiene una leve sacudida. —¡Perdón! —exclama al tiempo que voltea hacia enfrente.
—Hahaha, al parecer la edad ya te está afectando —dice una Rainbow burlona, de melena corta peinada con un fleco hacia enfrente, el cual tapa parte de su rostro.
—No es eso. —Twilight dio una pequeña risita—. Es solo que hace mucho no tenemos un tiempo así, solo para pasarlo juntas, ya había olvidado cuan relajante podía llegar a ser.
—Concuerdo contigo querida —agrega Rarity a la derecha de la princesa. Tiene un pañuelo cubriendo su cabeza, lentes de sol y un espejo frente de sí—. Estar siempre estresada por las pasarelas de verano me generan arrugas, ¡qué horror!
En medio de ellas hay una canasta con ricos sándwiches de pepino, a su lado, la jarra de té frío tiene pequeñas gotas de agua condensada bajando por su superficie de vidrio. También, puede verse una enorme pirámide de cupcakes de diversos colores; la responsable de esa gran cantidad de postres no es una sorpresa para nadie.
—¡Comer pasteles al aire libre es muy divertido! —grita Pinkie Pie juguetona como siempre, luego, llena su boca con tres de esos deliciosos cupcakes, y entre mordidas, agrega:—. Tu santuario de animales ha crecido mucho, Fluttershy.
—Con Ponyville expandiendo tanto su territorio, debemos adaptarnos para los animales en busca de un nuevo hogar —explica la pegaso color crema con voz suave, su melena lacia está amarrada en un molote y tiene una apariencia más madura a comparación de antaño.
Por otro lado, en un extremo de la manta para pícnic, la gran Applejack se pone sobre sus cascos. —Bueno, no quisiera darle más rodeos a este asunto —dice con su clásico acento de campo—. Twilight, hay algo importante que debemos decirte.
—¿Eh? —la princesa de la amistad pone una mirada confundida—. ¿Qué ocurre?
—Encontramos este hechizo hace algunos días y… —Rarity piensa con detenimiento sus palabras—... Será mejor mostrarte. —Usa su magia para hacer flotar un pergamino de su canasta de sándwiches hasta ponerlo frente a la alicornio.
En cuanto Twilight lee un poco de ese hechizo escrito a casco, baja las orejas y pone una mirada tensa. —¿De do-donde lo sacaron? —pregunta sin despegar la vista del pedazo de papel.
—Eso no es importante —contesta Raimbow—, lo importante es por qué no nos lo habías mostrado antes. Es de lo más genial del mundo, podremos dejarte los poderes de nuestros elementos de la armonía cuando nos vayamos.
—¡Ustedes no entienden! —la princesa levanta la mirada. Su rostro muestra una expresión de angustia—. Si lo usan, no quedarán ni sus cuerpos cuando ustedes muer... —para de hablar, no quiere terminar de pronunciar esa palabra, por ello, decide mejor agregar:—… Aparte, usarlo requiere mucha magia, eso les reduciría varios años de vida.
—Twilight —interviene Applejack tomando su sombrero con un casco—, ya tengo 134 años. Soy mucho más vieja de lo que fue la abuela Granny Smith, y sigo siendo fuerte, y sigo viéndome joven. Créeme, no nos importa perder unos cuantos años si a cambio podemos ayudarte a proteger Equestria muchísimo tiempo más.
—Aparte —menciona la pegaso arcoíris de cascos cruzados—, no te estamos pidiendo permiso, El Árbol de la armonía ya nos ayudó a hacerlo. —Pone una sonrisa optimista—. Lo siento, pero permaneceremos a tu lado para ayudarte quieras o no.
Pinkie agita el casco y con una voz alegre dice: —¡Oh, oh!, yo hice el hechizo junto a una pinkie promesa, mi gema estará ahí sí o sí, y será brillante y linda.
Twilight lleva un casco a su hocico, con una expresión impresionada voltea a ver a Rarity y Fluttershy. Las dos yeguas solo se limitan a asentir con sus cabezas; al parecer todas lo han hecho.
—Chicas, yo... yo no quiero que se vayan.
—No te preocupes cariño —mencionó Rarity—, estaremos aquí todavía mucho tiemp... —la modista no termina de hablar, pues, su cuerpo desaparece en un instante.
Twilight, da un resoplido. Mira aterrada como la gema blanca, tan brillante como hermosa, cae al suelo, entonces voltea al resto de sus amigas. Ninguna está presente ya, en su lugar, solo quedan esas brillantes piedras preciosas correspondientes a cada una de ellas.
Un momento después, despierta.
No respira fuerte, tampoco parece asustada, en lugar de eso permanece bocarriba con una mirada algo nostálgica. Ve el techo de su recamara, es en forma de cúpula, con el adorno de una gran estrella dibujado en el centro, y, por petición personal, también están las cutie marks de sus viejas amigas dibujadas de forma artesanal.
—Hace algunos cientos de años que no tenía un sueño como ese —dice para sí.
Pone su espalda sobre la reposadera de la cama. Lo último que recuerda sobre la noche de tremenda borrachera, es a una Thunder dormida arriba del lomo de la princesa Cristal. «No te preocupes —dijo la princesa de la noche en aquella ocasión—, la llevaré a una habitación de huéspedes».
Twilight voltea hacia una gran ventana, el sol ni siquiera ha salido, pero ya no tiene sueño, aunque eso sí, da un pronunciado bostezo; entonces, cuando pone un casco delante de su hocico por mera costumbre, se da cuenta:
—¡Uff! —exclama al oler su propio aliento—. No me lavé los dientes antes de ir a la cama.
Con un ligero dolor de cabeza, baja de su lecho. Aún sigue con la capucha de LittleWorld, la cual piensa regresar a escondidas más tarde ese día, no obstante, por ahora, lo importante es asearse un poco: aparte del olor en su boca, producto del alcohol, tiene la crin desarreglada, el pelaje alborotado y las alas adormiladas.
Camina por su extenso cuarto, en el extremo frente a su cama tiene una pantalla plana de bocinas con sonido envolvente, acompañada por una pequeña sala. Un poco a la derecha, hay un ordenador junto a un escritorio, y a sus lados, algunos libreros permanecen llenos hasta el tope con literatura antigua, muchos de ellos, sus favoritos, son un legado cultural que ha coleccionado a través de los siglos.
Llega al baño en dirección opuesta a la salida del cuarto. Ahí, pasa al lado de un enorme ropero para ir al lavacascos. Toma su cepillo morado, lo llena de pasta y comienza a cepillarse los dientes. En cuanto termina, moja su cara, después trae una toalla con magia. Talla su rostro somnoliento; ducharse parece una excelente opción, mas, cuando baja la toalla, mira algo que le hace arquear las cejas.
—¿Mi flanco... brilla? —pregunta al aire, entonces baja su cabeza para confirmarlo—. No puede ser.
Levanta un extremo de la capucha marrón con magia. ¡Ahí está! Su cutie mark, la estrella fucsia de seis puntas con destellos alrededor brilla como una luz de neón. Eso solo quería decir una cosa:
—¿¡Una misión de amistad!?
Más de tres mil años en el pasado, cuando Twilight hace su escuela de la amistad, el árbol de la armonía logra evolucionar para poder materializar su conciencia en un ser. A partir de ese momento, los llamados a través del mapa cesan, porque la misma conciencia del árbol puede comunicarse verbalmente con los habitantes de Equestria.
Sin embargo, esta noche, la marca de Twilight, luego de tanto tiempo, brilla. ¿Por qué?, si el árbol quiere hablar tanto con ella, ¿por qué no simplemente ir a su cuarto y hablar cara a cara?, o, si por algún motivo no puede, ¿llamar con un hechizo de comunicación no es mucho más rápido?
Pero, mientras Twilight piensa todas esas cosas, algo fuera de serie pasa: su marca comienza a resplandecer con todavía más intensidad; eso ni en los viejos tiempos había pasado. Entonces decide volar por la ventana para llegar lo más rápido posible al mapa (las teletransportaciones son restringidas dentro del enorme palacio de la amistad).
Luego de cruzar camino con unos cuantos guardias, llega al primer piso de la torre norte en cuestión de minutos. Abre las enormes puertas dobles, adentro, la iluminación no ha sido encendida, eso hace al resplandor del Cutie Map, en medio del gran cuarto, ser más vistoso de lo normal.
La princesa de la amistad extiende sus alas y planea un poco hasta estar frente a la gran mesa circular. Equestria ha crecido bastante en estos tres milenios así como también las regiones aledañas, por lo cual el mapa es mucho más grande que antes. Con sus ojos morados busca en toda la superficie dónde es su llamado: ¿tal vez en las lejanas tierras Yacks? ¿Ocuparían de su presencia en Sea Equestria, o a lo mejor en las regiones fuera del mar de Celestia?
Nada, Twilight, sin importar cuánto trate, no encuentra su marca girando en algún lugar del holograma colorido.
—¿Se habrá descompuesto? —piensa en voz alta.
—No, no está descompuesto —responde alguien desde las sombras.
La princesa de la amistad no puede evitar expandir sus alas y soltar un pequeño grito espantada, ya no está acostumbrada a no percibir las presencias de los seres cercanos.
—¿¡Quién eres tú, y cómo entraste al castillo!? —pregunta mientras recupera la compostura.
—Increíble... usted es una criatura realmente fascinante.
De repente, una serie de partículas aparece delante del Cutie Map, formando la figura de un poni terrestre cristalino, de melena blanca y pelaje azul.
—¿Todo bien Twilight? —pregunta El Árbol de la armonía—, sentí tu alteración.
—Oh, perdón, no era mi intención asustarlos.
—¡Aahhh! —el terrestre brillante da un pequeño salto sobre la mesa—, ¿quién es ese y por qué no puedo sentir su presencia?
—Eso mismo me pregunto yo.
Los grandes ojos rojos entre las sombras adoptaron una mirada confundida, entonces, el ser misterioso decide caminar hacia el brillo del mapa.
—Hola, buenas noches, supongo. Mi nombre es Four, es un gran honor conocerlos.
La criatura resulta ser un poni semental, unicornio, de estatura media con cuerno redondeado. Su pelaje de tonos naranjas oscuros y su cabello pelirrojo opaco hacen recordar el otoño.
Durante la vasta experiencia de la princesa de la amistad, los malvados ataques en contra de Equestria han llegado en todos los empaques y formas posibles, desde pequeños pegasos rosas adorables, hasta enormes bestias con cuernos y garras, incluso, criaturas con la capacidad de transformarse en otras. No obstante, cuando aquel unicornio puede ser visto en su totalidad, Twilight, no puede notar ni la más mínima intención de agresividad en él, en cambio, siente un vuelco en el corazón: ese poni de mirada algo triste, tiene cicatrices por todo su cuerpo, está delgado, como quien no ha comido bien en un buen tiempo, unas grandes ojeras son claramente visibles debajo de sus ojos rojos y sus labios se muestran agrietados por una clara falta de agua.
—¿Estás bien? —pregunta preocupada la alicornio al tiempo que camina hacia él—, no te esfuerces, te atenderemos de inmediato.
—No hace falta —contesta Four, entonces, de la nada, extiende el casco hacia la alicornio, traspasando el cuerpo de la princesa como si fuera hecho de humo.
—¡...!
—Aunque pueden hablarme y verme, solo mi conciencia está aquí.
—¿Es una especie de hechizo de comunicación? —pregunta el terrestre cristalino.
—Es algo más que eso, señor árbol. —El unicornio aclara la garganta para después comenzar a declamar:—. Si las flores del mañana marchitas están, la primavera debe ser traída antes de tiempo.
—¿Eh? —exclama Twilight confundida ante esas palabras.
Sin embargo, El Árbol de la armonía, contesta de la misma forma lírica:
—Porque así el invierno podrá llegar sin impedimento...
—Y la primavera cubrirá después el firmamento —completa el unicornio
Twilight inclina la cabeza y baja las orejas. —No estoy entendiendo nada —dice un poco frustrada.
La manifestación del árbol de la armonía, mientras camina hacia los dos, comienza a explicar: —Es un código princesa Twilight. ¿Recuerda cuando hace unos miles de años un poni vino del futuro para hacernos combatir entre nosotros?
—Cómo olvidarlo, si no hubiera sido por Starlight ya no existiría Equestria.
El Árbol de la armonía movió su casco, entonces, frente la princesa y el unicornio, escribió el verso en el aire con magia pura. —Este poema, es uno de seis códigos secretos que diseñé, todos se usan en caso de verme obligado a mandar a alguien al pasado para alertar de un gran mal. De esa forma nos aseguramos de la autenticidad del mensaje.
—La primera estrofa es la apertura —comenta Four con voz calmada—, sirve para declarar las intenciones del viajero.
Con su magia, el poni cristalino separa el verso en tres porciones. —Después de la apertura —explica mientras resalta la segunda parte del pequeño poema— viene mi respuesta, el último sistema de seguridad.
»Si alguien me pudiera controlar para decirle uno de los códigos o lo robará de alguna forma de mi subconsciente, un hechizo de inmenso poder borraría el resto del verso de mi mente, haciendo imposible entregar mensajes falsos.
—Esa fue una excelente idea —opina Twilight.
—Perdóneme no decirle sobre esto su alteza. —El poni de cristal baja la mirada—. Tenía que ser el único conocedor de los versos o de lo contrario serían inseguros.
—No te preocupes, lo hiciste para protegernos. —La princesa voltea a ver al demacrado Four para luego decirle:—, y no te ofendas valiente corcel, pero ¿por qué no vino directamente El Árbol de la armonía de tu época?
—Porque ya no puede —contesta de inmediato el unicornio—, darme el conocimiento y los medios para llegar hasta acá fueron las últimas cosas que hizo en su vida.
Un escalofrío recorre el cuerpo de Twilight al escuchar eso. Miles de preguntas llegan a su mente de golpe, pero antes de decir cualquier otra cosa, la voz del poni cristalino suena detrás de ella:
—Si es el verso seis no me extraña.
—¿Qué alerta ese verso? —pregunta la alicornio.
—El inminente fin, pero no solo de Equestria, sino del mundo entero.
Al escuchar eso, la princesa de la amistad, con una seriedad más severa que la de Thunder, increpa: —¿Qué pasa, cuando pasa y cómo lo evitamos?
—Alguien quiere absorber toda la vida del mundo y no falta mucho para que cumpla su cometido —contesta Four—, aún estamos a tiempo de detenerlo. Sin embargo, princesa Twilight. —La imagen del unicornio de colores otoñales hace una pronunciada reverencia—. Disculpe si no me dirijo a usted debidamente, nunca en mi vida pensé que criaturas como ustedes siquiera existían.
»Hay tanto en mi mente para decirle, tantas preguntas, pero mi tiempo es limitado —mientras el unicornio habla con la cara pegada al suelo, la luz del sol de la mañana comienza a entrar por las ventanas—. No vengo aquí solo para dar un mensaje, vengo para llevármela a usted. Necesitamos la presencia de la legendaria princesa de la amistad Twilight Sparkle en nuestro futuro para salvarlo, porque no es posible hacer nada desde este presente.
—¿De qué año vienes exactamente? —interviene el poni cristalino, la extrañez en su cara es evidente—. Nosotros estamos en el 3319 de la era de las estrellas.
El unicornio levanta la mirada, está llorando: —Nosotros ya no medimos el tiempo de esa forma, lo siento. —En ese momento su cuerpo empieza a presentar ligeros chispazos—. Esta es también para mí la última acción en mi vida, utilizaré el resto de la magia que se me fue otorgada para hacer un portal directo a mi época por unos minutos, hacia un lugar y momento clave para poder salvarla. Usted decidirá si ir o no. Pero le advierto, únicamente tengo 1 boleto, y es solo de ida.
"Solo de ida", esas palabras hicieron a Twilight dar un paso hacia atrás; es un viaje sin retorno, es, hasta donde sabe, abandonar toda su vida, a todos sus amigos, a todas las personas que estima y ama en esta época. Cuesta demasiado procesar eso tan rápido, incluso si se trata de la legendaria princesa de la amistad.
»Pido demasiado, lo sé, y también sé que no estoy en posición de pedir nada más pero... —el unicornio se puso erguido, sus ojos cansados muestran determinación a pesar de derramar bastantes lágrimas y, mientras los flujos eléctricos aumentan por todo su cuerpo, continúa hablando:—… si decide ir a salvarnos, y llega a tener la forma de cruzar caminos con mi familia o amigos, ¿les podría decir que Four cumplió su promesa, que hizo todo lo posible para tratar de salvarlos?
—Espera... —Twilight no pudo evitar sentir tristeza por el unicornio frente a ella, sin embargo, antes de decir cualquier otra palabra, el cuerpo de aquel poni naranja oscuro es transformado en un gran flujo de energía. Esa enorme cantidad de magia viaja al centro del Cutie Map y genera un enorme círculo oscuro, cuyos bordes rebosan de flujos energéticos multicolores.
Todo queda en silencio. Tanto la princesa de la amistad como el árbol de la armonía no tienen palabras para describir los sentimientos en su corazón. No obstante, pasado unos eternos segundos, Twilight, asiente con la cabeza y comienza a caminar hacia el gran portal.
—¿Va a ir? —pregunta el terrestre cristalino preocupado.
La vieja alicornio color lavanda, sube al enorme mapa circular, entonces, el holograma de Equestria y sus alrededores, tan brillante como hermoso, desaparece al instante. —Se lo prometí a ellas: "Proteger Equestria hasta el final" —menciona con una expresión decidida, después, de los cinco tronos de sus antiguas amigas, abre unos cofres especiales.
Las siete gemas, incrustadas en sus respectivos accesorios, flotan frente a ella.
»Si rechazo la petición de ese unicornio necesitado, no podré verlas a la cara cuando me toque unirme a ellas otra vez. —Los sonidos eléctricos del portal resonaban entre palabra y palabra de la alicornio morada—. Solo... me gustaría al menos poder despedirme de mis amigos aquí.
El árbol de la armonía no puede evitar recordar el pasado, a aquella más bajita, joven e insegura gobernante de Equestria, nerviosa todo el tiempo, pensando en su puesto como algo demasiado grande para ella. Pero ahora, aunque tiene un poco de tristeza, en su mirada está la seguridad de todo un gobernante.
«Ha madurado, princesa Twilight», piensa el terrestre cristalino con una sonrisa nostálgica, para luego decir:—. Supongo que no hay remedio. Me hubiera gustado una despedida con pasteles y una gran fiesta en todo el reino, tal como se merece. Pero, ya que todo pasó tan rápido veré si al menos puedo hacer algo por usted. —Apunta su casco rodeado de brillos hacia el círculo—. A diferencia del hechizo de Four para poder hablar con nosotros, este si logro reconocerlo un poco.
—¿En serio? —exclama la princesa sorprendida al tiempo que se pone las reliquias de sus amigas.
—Así es, es un hechizo sumamente complejo, eso lo debo admitir. Tiene demasiados conjuros interconectados y está usando una inmensa cantidad de magia, pero una porción de su composición es muy similar al usado por Starlight para viajar por el tiempo, de aquella vez cuando aún era malvada, aunque este está potenciado a más no poder.
»Si quieres, puedo extender su duración unos cuantos minutos, eso te dará al menos tiempo para escribir una carta o algo así. No es mucho, pero es mejor a nada, ¿no lo cree?
—¡Muchas gracias! —responde Twilight sin poder contener su felicidad.
En instantes, la materialización del árbol de la armonía desaparece de golpe. No puede mantener una apariencia sólida, pues para cumplir su cometido, requiere toda su fuerza.
«Aunque retengo por ahora la alarma contra magia extraña del palacio —dice El Árbol de la armonía dentro de la mente de la princesa—, no tardará en sonar, si no quiere una reunión algo incómoda no le queda mucho tiempo, aprovéchelo».
Twilight teletransporta un aticuadísimo pergamino junto a una pluma y tintero; no es demasiado raro si se toma en cuenta que en ese cuarto están guardadas algunas de las pertenencias más viejas del castillo, entre ellas, las antiguas herramientas del dragón Spike.
La escritura es fluida y rápida, no tiene mucho tiempo, pero tampoco le faltan las ganas de escribir una carta de despedida. Sin embargo, cuanto más da palabras de aliento, explica su situación de manera tan clara como concisa, escribe su última voluntad y redacta un mensaje especial para una buena amiga, un sentimiento de tristeza junto con culpa invade su ser.
Entonces, cuando deja la carta frente al portal, escucha las puertas dobles abrirse, el momento ha llegado.
—Princesa Twilight, ¿q-qué está pasando?
—Lo siento. En verdad... me hubiera gustado despedirme como es debido. «Por favor, Blast —piensa mientras dice esas palabras—, no me veas así».
«Liberaré el hechizo ahora Twilight —comenta El Árbol de la armonía—, lo siento».
La princesa de la amistad siente como los flujos de energía entran en su cuerpo y sacuden su pelaje: son similares a diminutas descargas eléctricas, no llegan a ser dolorosas, pero es una sensación bastante rara. De un momento a otro, percibe su cuerpo tan ligero como una pluma, un poco después, deja de sentir el ala derecha. Todo su ser, está comenzando a desintegrarse.
—¡No!
Puede ver a su gran amiga saltar hacia ella. Thunder siempre es dura y estoica, pero en esa ocasión, Twilight la mira con gran angustia en el rostro; eso le destroza el corazón.
—Por favor —le dice con un nudo en la garganta—, perdóname.
Pasa de un momento a otro: viajar al futuro por medio de ese hechizo, no es ni por asomo como las múltiples experiencias de la princesa anteriores a esa. Así es, viajar en el tiempo no es una experiencia nueva para ella, no obstante, ese conjuro es tan potente, que el recorrido, aún entre los viajes en el tiempo, es algo demasiado fuera de serie. Es como estar pero al mismo tiempo no estar en un lugar que ni siquiera es lugar, no es nada, no eres nada, no existes para el tiempo, pues estás viajando en medio de él en estratos fragmentados de la realidad, mientras tú estás fragmentado en trozos de magia con energía ultra acelerada.
Curiosamente, esta viajera, superando la velocidad de la luz mientras avanza en un inmenso espacio oscuro, logra ver. ¡Así es! Tiene percepción de su alrededor, sin globos oculares, o siquiera un cuerpo. ¿Cómo es posible? Ni siquiera ella lo sabe.
Nunca ha probado esas sustancias extrañas de venta ilegal en los barrios bajos de Harmonicity, pero hasta el poni más adicto a esas sustancias, envidiaría poder ver el rasgado mismo del espacio tiempo.
En medio de enormes destellos similares a galaxias, Twilight, tiene conciencia de ver un enorme ente oscuro rodeando una inmensa cantidad de brillos, para después envolverlos como una cobija hasta ponerse a su alrededor cual muro; tras dejar esa curiosa escena atrás, una columna de fuego estalla en una región más apartada, su energía fluyendo es inconmensurable, parece aún más grande que las "galaxias" pasadas, mas su calor es tibio, relajante; luego, comentas de textura similar al acero, uno rosa, el otro azul celeste, se unen al vuelo fugaz de la princesa fragmentada girando a su alrededor; en ese recorrido hacia quien sabe dónde, las tres estelas de luz terminan por sobrevolar una especie de mar, cristalino hasta el punto de ser capaz de reflejar todas las luces de los entes volando cual espejo. Pasan a una criatura hecha de luz dorada con blanco, con largas orejas, saltando de un lado a otro sobre las aguas translúcidas; y al final de ese mar, dos grandes alas rodeando un pilar color blanco lanzan cientos de pequeños flujos de energía por todo el espacio.
La princesa de la amistad se siente como en un sueño de lo más sorprendente, aunque, al pasar a través del delgado pilar blanco al final del mar cristalino, abre los ojos, pues ya tiene otra vez.
Está recostada en tierra, su cuerpo lo percibe más ligero e irónicamente, no ha perdido la capucha desgastada de LittleWorld; está le queda más grande a comparación de antes.
—Me duele la cabeza —dice, entonces, baja el gorro de la capucha para tallar su frente con un casco. Ahí es cuando se da cuenta: no solo es más pequeña, su cuerpo entero es más joven, no a como fue en sus primeros días de alicornio, pero en definitiva sí ha rejuvenecido al menos un milenio y medio.
«No esperaba algo como esto —piensa impresionada mientras ve su nuevo cuerpo, de paso, verifica que todas las reliquias están en su lugar—. Pero tampoco me molesta, hace mucho que no me sentía tan ligera y flexible».
Ya sobre sus cascos, inicia el reconocimiento de la zona. Al parecer está sobre una especie de montaña. La tierra es marrón, húmeda. Puede mirar una empinada pendiente rocosa a su espalda, el resto del entorno, está cubierto por una inmensa cantidad de neblina combinada con nubes.
La princesa camina a paso lento hasta el filo de al parecer un acantilado. Aún tiene ese sentimiento de culpa y tristeza por abandonar a sus compañeros en su época, ¿qué será de ellos del otro lado del portal? ¿Podrán cumplir su última voluntad? ¿Thunder estará bien sola, hará más amigos? ¿Y si llega una enorme amenaza y por ella no estar alguien resulta herido o peor aún... Equestria es destruida?
Con todas esas preguntas remolineando en su mente, sacude la cabeza.
—No, Twilight, hiciste lo correcto, esta Equestria te necesita más urgentemente, ellos estarán bien, tiene a Cristal, a Sun Stone, a Thunder, y El Árbol de la armonía. —A pesar de decirlo con una sonrisa, sus ojos muestran una contradictoria expresión de duda—. Es mejor enfocarme en la misión de momento, ¡tengo que salvar el mundo!
Casi como una respuesta a su declaración, el viento sopla una fuerte ventisca. Le da un poco de frío.
»Four me dijo algo sobre dejarme en un lugar específico, pero aquí no parece haber nadie. —Mira hacia la derecha, luego hacia la izquierda, como quien espera el transporte público. Solo hay una densa neblina, nubes y el acantilado sobre el cual está parada.
»¿¡Hay alguien aquí!? ¿¡Alguien puede escucharme!? —sus gritos hicieron un fuerte eco, mas no hay respuesta—. Emm… supongo que volar a ciegas.
Twilight va a emprender el vuelo, no obstante, algo la interrumpe. Mueve sus orejas por instinto para un segundo después girar la cabeza hacia un lado. Hay un ruido, apenas puede percibirlo debido a la distancia, pero ahí está. Sin embargo, conforme pasa el tiempo, puede diferenciarlo con más precisión, es como un estruendo férreo y se acerca cada vez más
Algo viene.
La princesa adopta una posición defensiva con la mirada seria, entonces, una gran bola de metal con cables abre las nubes a la distancia. Pasa cayendo frente al acantilado, envuelta en fuego, una de sus alas parece destruida y gran parte del fuselaje tiene severos daños, mostrando secciones de maquinaria interna. La princesa Twilight no sabe exactamente lo que es de buenas a primeras, pero, en definitiva, no cree correcto su precipitada caída envuelta en fuego mientras suelta chirridos y chispazos.
Planea tratar de frenar esa cosa, a pesar de no estar segura de si es solo una máquina o una especie de nave. No obstante, en ese momento, un segundo ruido llega a sus oídos, esta vez logra identificarlo con más familiaridad, ¡son turbinas!
Voltea en dirección contraria a la extraña máquina envuelta en llamas solo para ver una versión ultra compacta y delgada de algo similar a un avión: es negro, tiene una cápsula de vidrio polarizado en el centro de su estructura en forma de hexágono, también, dos pequeñas alas cuadradas salen de sus bordes. El aparato baja a vuelo preciso, deja una estela roja detrás mientras supera con creces cualquier máquina voladora en la memoria de Twilight, para ella eso parece algo del terreno de las novelas de ciencia ficción.
De la nada, la nave despliega una serie de artefactos en su frente, esos si son reconocidos por la princesa de inmediato. A fin de cuentas, los cañones son fáciles de identificar.
—¡Bang, bang, bang! —una ráfaga de municiones va directo hacia el acantilado donde la princesa está parada.
La alicornio morada, en respuesta, activa de inmediato un campo de energía a varios metros a su redonda. Aunque, para su sorpresa, esas extrañas balas azules, son capaces de atravesar su magia con suma facilidad.
Demostrando una increíble reacción, en una escasa fracción de segundo, antes de que los proyectiles llegan a impactarle, usa un segundo hechizo para paralizar los proyectiles en el aire. No funciona del todo.
—¡...!
La lluvia de balas destroza el lugar al tiempo que levanta una nube de tierra y pedazos de roca. Twilight aparece en un destello unos metros cerca del ataque. Sangre es visible bajando por su pata derecha. Tiene un impacto directo en el hombro junto a otro en la punta de su pata izquierda. Sin esos dos hechizos desplegados en un instante para su protección, esas balas le hubieran hecho un daño en verdad devastador.
Sin embargo, como toda una guerrera, ella no demuestra su dolor punzante de forma abierta. En cambio, prepara el contraataque, pues, esa misteriosa nave, está dando vuelta para una segunda ronda de disparos.
Está vez, el arete en una de sus orejas, con forma de diamante corte estrella, comienza a brillar. El resplandor viene de la gema blanca en el centro del accesorio.
—¡Generosidad! —grita cargada de autoridad, dejando relucir la ira en su tono de voz.
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Nota del autor:
Algo que estaré haciendo regularmente en este escrito (como por lo regular en mis demás libros), es comenzar cada capítulo un poco antes del final del primero, pero desde la perspectiva de otro personaje. Sin embargo en este lo hice mucho antes. XD
Aunque bueno, aquí nos enteremos un poco de como es que Twilight terminó con las gemas y porque se nos fue :,v
Explicación del código de seguridad:
Si las flores del mañana marchitas están (si en el futuro es destruido), se tiene que traer la primavera (lo que restaura todo) antes de tiempo (o sea, se tiene que actuar antes de que el mundo sea destruido), porque así el invierno podrá llegar sin impedimento (entonces todo seguirá como siempre, como el ciclo eterno de estaciones) y la primavera cubrirá después el firmamento (el futuro será salvado).
