Capítulo 4
Esa noche Rosita los reunió a todos en el saloncito de ensayos del bar y les dijo:
_Después de hablar con el "bombón" _ dijo muy solemne señalando a Senpai quien arqueó las cejas y se señaló a si mismo con una mueca, _tengo un plan para atrapar a ese pez gordo y que no se nos escape sin darle su merecido_
Todos pusieron cara de asombro pero nadie interrumpió. Igual que una manada hambrienta sigue a un líder, estos chicos estaban hambrientos de revancha.
El hombre continuó: _Al final del mes Phillip Johnson, el hombre que secuestró y atacó a su amigo, vendrá aqui... como cada año a celebrar su cumpleaños con uno de nuestros "Scors Boys" ... esta mañana llamó y ha pedido un "chico nuevo y hermoso" para esa noche... quiere que lo "sorprendamos"..._
_ y eso qué tiene que ver con nosotros...?_
Interrumpió Kurokawa trayendo a su lado a Tomoe.
_Silencio! Déjenlo terminar_
Souichi era el mas interesado en idear un plan para mandar al magnate a la cárcel o al mismo infierno si era posible.
_ Bien... se me ocurre que uno de ustedes tiene que bailar en el club en el escenario del Pole Dance y lograr irse con ese tipo. Es conocido por sus exigencias y excesos cuando selecciona a los chicos que se lleva a su Penthouse cerca de aquí. De esa manera podremos suministrarle un "suero de la verdad" que Hiroto preparó el otro día, este suero hace que la persona alucine sus peores actos y quiera contarlos. de esta forma fue que la otraa noche casi logramos que un cliente confesara haberle robado y golpeado a una de nuestras chicas. Lo malo fue que la dosis que le dimos fue excesiva y ahora esta en el hospital..._
He visto que Tomoe puede hakear el sistema de cámaras que tiene en su suite y transmitir su confesión. Eso acabaría con él y con su emporio en todo el mundo. Hace tiempo he querido que lo atrapen por sus terribles crímenes y por las barbaridades que ha hecho con algunos de nuestros chicos!.-
_Es un ser asqueroso! merece la muerte, personalmente haría lo que fuera por romperle el cuello! _Replicó senpai con la cara desencajada por la furia.
_Es curioso que lo digas porque creo que el chico correcto eres tú!_ Dijo Rosita mirándolo de arriba a bajo.
Todos se miraron asombrados y luego soltaron a reír a carcajadas... él era el único que no se atrevería hacer eso jamás, de cuantos estaban en esa habitación. Además Souichi era un tipo bastante tosco y nada sexy, sin mencionar homofóbico, insociable y seguramente pésimo bailarín. De todos en el salón y quizá de todo el hotel este tipo era quizá el menos indicado.
_Porque yo?...te volviste loco, marica del demonio? De todos ustedes yo soy el menos adecuado... Sin mencionar que ni soy homo, ni los soporto y de todos modos ni siquiera sé bailar._
_Ah! el baile no es problema, aquí habemos muchos que podemos enseñarte... y tu odio por nosotros se ha vuelto selectivo, según he visto... Bombón, solo necesitas un retoque por aquí..._
Morinaga se intentó levantar bruscamente y con un grito interrumpió al travesti antes que tocara el cabello de su senpai.
_NO! No no y no! No lo permitiré! Vieron lo que me hizo? Y quieren que senpai esté con él? Nunca lo voy a permitir!_
_Cállate! de todos modos no lo haré ni por todo el oro del universo!_ Rezongó Souichi
Isogay con la mano en su barbilla, se dirigió al Senpai con actitud meditativa.
_Tú eres el único al que Johsonn no ha visto, a todos los demás ya nos vio en la recepción o en el club y sabe quiénes somos._
_Pero este lugar está lleno de travestis cualquiera de ellos podría bailar para él... porqué quieres que sea yo?_
_Sí, querido, pero a todos ya nos conoce y he de decir que por más hermosos que somos, nunca ha repetido con ninguno de nosotros.
_Repito! aunque se empeñen Senpai no va a bailar para él, ni siquiera se le va poner enfrente!_ Gritó Morinaga intentando incorporarse.
_Ya vimos lo que es capaz de hacer. Así que de ninguna manera lo permitiré!_
Senpai se acercó a donde estaba Morinaga
_Cálmate, idiota, te vas a hacer daño, Quédate recostado. No es que tenga miedo de ese tipo. Quiero matarlo con mis propias manos, pero...Por qué no Hiroto o Kurokawa? Ellos son gays y estarían encantados de bailar medio desnudos para todos esos homos desaforados? Luego yo entro y lo mato... ese es un mejor plan._
Rosita se paseaba por entre ellos como quien elige ganado para una feria. _Kurosawa es demasiado... japonés, sin ofender, a él le gustan caucásicos, e Hiroto es ...lindo, pero común. Necesitamos alguien que lo vuelva loco, que sea alto, espigado, enigmático y muy sensual... algo... como tú bombón! Él cerdo te lleva a su habitación, tú le das el "suero de la verdad" y de esa manera podremos transmitir su discurso en tv nacional y cuando logres que confiese, te sacamos de ahí con las bombas de gas de Tomoe, la policía lo atrapa y Listo! El cerdo al matadero!
Morinaga sintió que todo el cuerpo se le apagaba. Era evidente que Rosita había leído bien a Senpai y había visto mas allá de su armadura de mal humor y los lentes de aumento al chico sensual y hermoso que solo él sabía que existía.
_Hiroto dirigiéndose a senpai exclamó: Yo te diré la planta que necesitas y tú prepararas el suero! Tú mismo viste lo que puedes hacer con tus brebajes y la tecnología de Tomoe..._
_No son brebajes! retrasado! Son sustancias formuladas en un laboratorio de alta tecnología con química avanzada! ignorante! No compares tus drogas homo con mi ciencia!
_Pero si va uno de nosotros y se lo suministra mal podríamos dormirlo o matarlo y no conseguiríamos lo que queremos._
_Además de eso, eres el único que tiene físico para atraerlo._Insistió Rosita_ Y con un poco de ayuda te verías espectacular. No tenemos otra opción... es eso o nada!
Morinaga reunía fuerzas para negarse y hacerlos entrar en razón ._No lo permitiré de ninguna manera! eso es absurdo...ahh... senpai ni siquiera sabe pedir un café, menos seducir a nadie! no va a ir y SE ACABÓ... FIN DEL TEMA!
_Morinaga. ya calmate!_ Dijo Souichi, de forma mas bien pensativa. _Gracias por preocuparte. Pero creo que este tipo tiene razón._
_Isogay con sonrisa burlona: _vaya! qué modesto Soui-kun._
_No me refiero a la estupidez de mi físico. Idiota!. Me refiero a que solo yo puedo suministrarle la dosis correcta. Y a que no hay mas opciones!
Morinaga seguía negándose a aceptar esa locura. _He dicho que NO,NO, NO Y NO! No quiero que seas tú! Nooo!... En ese caso iré yo, ... Me... me disfrazaré! Lo haré yo mismo, yo seré el conejillo de indias...!
_Tú estas herido, cariño_ le dijo Rosita poniéndo la mano en su hombro. _No puedes casi ni moverte. Aunque te maquillemos no crees que notará quien eres? Además de que pareces un vestido de huérfana, todo cocido y remendado? No te ofendas bebé, no estas en tu mejor momento.
Sin mesionar que tu chico se parece mucho a lo que al gordo le gusta mas, él los prefiero de cabello claro y con rasgos finos..._
Todos se voltearon a mirar a Senpai que se sonrojó y apretó los puños _Yo no tengo nada fino...idiotas, qué estan mirando?
_Morinaga! ya cálmate, te subió la presión de las venas! Además... Nada está decidido... lo pensaré bien y luego les diré si iré yo!
Pero pase lo que pase, NO ME VESTIRÉ COMO UNA PUTA...!_
_Ay...Mi vida...Esa es la parte más divertida!_ dijo Rosita.
Esa noche todos convencieron a Morinaga de que subiera a la habitación y se recostara.
Senpai preparaba un tranquilizante para ayudarle a calmar los nervios.
Estos preparativos hacían que se sintiera más calmado al tener que aparentar normalidad ante un devastado Morinaga, que no paraba de suplicarle que no hiciera semejante locura. Mientras Isogay e Hiroto ayudaban al herido a llegar a su cama.
_Ya basta! no te comportes como un niño malcriado, tómate esto y trata de dormir._ Le dijo acercándole una taza de té. _En tu estado ni siquiera deberías levantarte de la cama._
_Senpai prométeme que no lo harás...! Por favor, no podría soportarlo! Promételo!
Senpai estaba absorto en sus propios pensamientos. En un momento Isogay se le acercó a ayudarle con unos frascos en la mano y le dijo:
_Sebes Soui-kun? Si Morinaga hubiese muerto...-
_Qué dices, anormal? Ni siquiera lo menciones... por qué vienes a atormentarme con esas palabras...!
_Solo digo que si él hubiera... ido al cielo, lo habría hecho pensando no solo que lo abandonaste, sino que... nunca le has dicho tus sentimientos hacia él...
_No entiendo lo que dices... y ya deja eso!
_Nunca vi a alguien con un amor tan puro como el de ese chico por tí... todos sabemos que te ama de una forma desmedida...
_ ... y eso qué? siempre ha sido muy atolondrado e indiscreto con eso de que... según él me quiere...
_Vamos Soui-kun estas hablando conmigo, recuerda que los ví... aquella vez...!_
_Cállate imbécil ya te expliqué que fue un mal entendido._
_Sí, pero he podido ver que es igual de fuerte lo que sientes por él...
_Estas drogado? Baka! Yo aprecio al idiota. Pero eso es todo! No inventes cosas en tu cabeza.
_Solo digo que no desperdicies la oportunidad de hablar. Tal vez después ya no la tengas.
El ambiente se tornó algo tenso, como el rostro del senpai, los dos ayudantes se miraban en silencio, sabían lo que sentía Morinaga por su Senpai, lo cual les provocaba angustia y empatía con el pobre chico. Ambos salían y entraban con toallas y sabanas limpias.
Souichi con su rostro inexpresivo se acercó al chico, frotó su brazo y le inyectó un sedante.
Mientras le hablaba en voz muy baja:
_Sabes? Cuando mi madre murió mi padre no se levantó de la cama en semanas, por mas que mis hermanos le rogaban él parecía un zombi.
Matsuda-Sama a veces nos cuidaba a mi y a mis hermanos, pero con mucha dificultad.
Después de haber tenido un hogar normal con un padre y una madre amorosos, casi pasamos a ser huérfanos. Hacíamos de todo para reanimarlo. Pero mi padre no hablaba ni comía. Era como si hubiera muerto él también.
Hasta que harto de rogarle le reclamé de la manera más cruel, como solo yo puedo hacerlo, con tal de que reaccionara y él cogiendo mis manos me miró me dijo: "_ Hijo...cuando te enamores y el hilo de la vida se rompa entre tú y la persona a quien amas, tu alma quedará tan vacía que no sabrás como volver a tu vida. Quedarás incompleto, con el corazón en pedazos. Respirar te dolerá mas que mil agujas en el pecho.
Te amo hijo mío y a tus hermanos. Pero esto me sobrepasa el alma. Perdóname!"_
Fue así que decidió irse lejos de nuestra casa y de los recuerdos, y se sumergió en su trabajo... ahora sé que él solo quería sobrevivir.
Pero esas palabras fueron lapidarias en un chico de 15 años. Decidí no enamorarme nunca y simplemente estudiar y cuidar de Tomoe y Kanako.
Así que en la escuela cuando alguna chica se enamoraba de mi inmediatamente la rechazaba sin pensarlo.
Gracias a mi naturaleza solitaria, me era más fácil sumergirme en libros y experimentos, en vez de involucrarme con alguien innecesariamente...
_Sen- pa...(¿?) Yo...no sabía...
_Morinaga... Si tu murieras...
Si algo como eso pasara...
...yo no... podría...no lo soportaría_
Morinaga quiso abrazarlo, pero Souichi se levantó y sin voltearse se dirigió a la puerta. Levantó la mirada hacia ninguna parte, sus ojos tenían el color de la miel cuando la traspasa el sol.
_ Solo descansa, verás que pronto estaremos en casa y olvidaremos esta horrible pesadilla._
Isogai hizo un gesto de despedida y siguió a su amigo en silencio.
Morinaga no podía creer lo que había escuchado!
Sonaba como lo mas parecido a una declaración de amor que esos labios podrían confesar jamás.
Nada era comparable a la fuerza con que sus palabras entraban en su alma. Tanto que al verlo irse no pudo decir absolutamente nada. Las lagrimas no lo dejaban hablar siquiera.
Cuando Hiroto entró se exasperó al verlo en ese estado y alterado le grito:
_Ahora que te hizo ese imbécil? Hasta cuando...¿?
_Cállate un poco! No sabes lo que ha hecho. Lo que me ha dicho, simplemente..._
Hiroto lo miró con rabia, pero Morinaga apenas pudo decir algo mas, dejó caer si cabeza en la almohada y se entregó en un sueño profundo, claro que por la droga que Souichi le había inyectado.
A la mañana siguiente Morinaga se despertó y no encontró a Souichi en el futón al
lado de su cama... Con la rapidez que sus heridas le permitian tener, se apresuró a vestirse, para bajar al salón. Quería convencer a Rosita de buscar otra solución que no fuera la de utilizar a senpai.
Todos hacian algo en torno a los planes del doctor. Tomoe ajustaba un sistema de micrófonos y monitores, Kanako e Hisogai hacian pruebas, Kurokawa y Melody instalaban cables y mas equipo.
_Dónde esta senpai?_
Todos dejaron lo que hacian y miraron a Morinaga...
_E-Este..._Tomoe comenzó a hablar _Creo que salió con Rosita e Isogay.
_Kanako le tomó del brazo _Morinaga-san debes venir a desayunar... vamos te hice algo riquisimo. Esperaba que despertaras._
_Morinaga se dejó llevar por la chiquilla, pero solo porque la quería mucho y no deseaba tener malos entendidos con alguien tan joven e inocente..._
Así transcurrió todo el dia sin señales de ellos.
Ya muy abanzada la noche, Senpai abrió la puerta de la habitación. Morinaga le esperaba sentado en la cama a media luz,
_Crei que estarias dormido._
_No me he cambiado los vendajes._No puedo yo solo!_
_No te dije que ya no era necesario hacerlo tantas veces al día? La crema de rosa de Tokio ha hecho que cicatrices muy rápido...
_Eso te hara feliz, cierto? Ya no tendríás que tocar mi cuerpo y ver mis heridas... y tampoco tendrás que ayudarme y sentir nauseas!
Ah! pero si podrás ver el cuerpo del tipo que me hizo esto..._
_Qué dices, imbécil? Podría romperte la cara en este momento...!
Morinaga cubrió su cara con sus manos para que no le viera llorar. Era como si se pudiese sentir su angustia a quilómetros. Senpai se dirigió a él y tomó su cara entre sus manos.
_Shhhh No digas eso...
Lo mataré! por eso lo quiero cerca, nunca le perdonaré lo que te hizo, ni lo que trató de hacerte._
Y juntando sus labios lo hizo recostarse suavemente.
_Senpai, quiero que seas mio esta noche_ dijo Morinaga en tono de súplica.
_Mori, no... no...aquí no..._
_Me debes eso, vas a seducir a un extraño y a mi solo me has dejado tenerte a la fuerza...
_No digas idioteces, como vas a compararte con ese gusano.
Tú ...eres especial ...como tengo que decirtelo? No duermo aquí cada noche a pesar de los que los demás piensen?
No te he curado yo mismo sin dejar que nadie te toque?
Te he cuidado mas que a nadie en mi vida... que mas quieres?_
_Te quiero mio esta noche, Senpai!_
Tenía el rostro hinchado aun por la golpiza y el brillo de sus ojos era opacado por las lagrimas. Souichi no pudo resistirse mas al deseo de sentirlo cerca.
Los besos corrieron por su cuerpo y las ganas llegaron a ambos.
Souichi acarició suavemente con los labios los rasgos heridos de su compañero, mientras Morinaga le ayudaba a acomodar su cuerpo sobre él, senpai inseguro de no lastimarle se negaba cada tanto.
_Esto no es muy ...higiénico para tí...
_Quiero tu savia Senpai, esa es mi mejor medicina. Le decía el herido pasando su mano por su estómago hasta llegar al punto endurecido de su senpai.
_No has cambiado nada sigues estando ardiente con solo un beso... !
_Cállate! Animal! pueden oírnos!
_La música del bar esta muy alta... nadie te escuchará!
Souichi cuidadosamente se sentó donde Morinaga le indicó y se dejó penetrar lentamente.
Su sonrojo fue mayor a comprobar que Morinaga tenía una gran vista de todo su cuerpo, especialmente de su erección.
Su amante lo tomó de los glúteos y le insinuó que se moviera.
Quería negarse, pero en ese punto ya sería imposible. Así que comenzó a mover las caderas tratando de ahogar sus gemidos.
Su tez pálida adoptaba colores carmesí en momentos asi, sus mejillas sonrosadas y sus labios enrojecidos por los besos acentuaban esos hermosos ojos pardos.
_Ahhh .. van a ...oírnos... mmgh!
_Senpai te ves hermoso en esa posición... nunca te vi moverte asi! (De hecho nunca te vi moverte) Te amo, sabes que nunca amaré a nadie mas!_
_...ya...tzq... idiota, termina de una vez!_
Souichi no podía controlar su cuerpo, el hecho de que su amante estaba débil y necesitaba ayuda le obligaba a hacer cosas a las que jamás pensó que accedería.
_Senpai necesito que me toque aquí... quiero tocarte...allí...
Acercame tu cuello, quiero besarlo..._
Cada orden era acatada al momento y mansamente, mientras el deseo se desbordaba.
_Senpai... se siente tan bien... que hagas asi...!
_Ahhhhg... ah Ya- no-puedo-mas... idiota!
No me veas así...
Souichi tuvo que colocar sus manos a ambos lados de la cama y acercar su torso al de Morinaga, jadeante casi en trance cabalgaba a su kohai, mientras le bañaba el rostro con su cabello y sus besos. La presion en un punto de su cuerpo hizo que saliera algo de líquido directo al estómago de un Morinaga entregado a él sin reparos... bajó la cabeza y escondió su rostro en su cabello largo. Su kohai sabia qué le avergonzaba y le cubrió el pene con sus manos, pero esto solo hizo a ambos gemir de pasión. Souichi de forma casi inconsciente se movía compás del masaje de esas manos en su miembro. Una y otra vez seguían los besos y las caricias que empapaban la piel de sudor y saliva.
Souichi odiaba estar desnudo frente a Morinaga. Era en ese momento cuando su cuerpo lo traicionaba. Atrapado entre sus piernas y sobre su pecho, él era era su cobija, mientras le hablaba y jugueteaba con su cuerpo expuesto. Conocía tan bien sus zonas erógenas. Tocaba o besaba todas esas partes y Souichi se estremecía avergonzado. Su pene delator daba un saltito anunciando un espasmo se placer cada vez que aquellos labios le lamían un pezón o detrás de su oreja o simplemente una mano recorría su espalda. A veces se cruzaba una mirada con la cara de placer y felicidad del chico y de nuevo no podía evitar odiarse a muerte por desearlo tanto. Por endurecer sus ganas con estas estupidas caricias. Se sorprendáa a si mismo dejándose besar y usando su lengua en la dulce boca que se le ofrecia.
No me toques ... así ... no me gusta!
Pero lo que no le gustaba era sentir que quería gritar mas... mas... pero como podria querer mas si èl no era asi ... NO ERA. ... GAY!
Él nunca antes quiso pedir a nadie esas cosas asquerosas que su kohai hacia. No hubo antes otro cuerpo al que deseara entregarse así o por quien sintiera de forma tan irracional todas esas cosas prohibidas.
_Me tengo que... haghh ahh
ya quiero correrme... ahhh... ahhg...
idiota...
Por.. favor... ya... ah
...me corro... ah... ahhhhhg!_
Se oyó la suplica mientras arqueaba su cuerpo, entre los fuertes gemidos de placer... Morinaga sintió ríos de extasis saliendo de sí mismo al tiempo que Souichi le dejaba correr sabia caliente por su pecho hasta llenarle la cara, sediento saboreó cada gota del néctar que le caía como lluvia.
Un senpai sin fuerzas se recostó apenas encima de su köhai, que lo rodeo con sus brazos.
_ Qué haces?, no ves que peso mucho?, te puedo hacer daño estando encima tuyo.
_No pesas tanto, Senpai, además me gusta como se ve tu cuerpo sobre mí.
_ Grandísimo idiota_ le decía mientras escapaba rápidamente del abraso. _Ahora tendré que limpiarte todo... Dios! estamos hechos unos cerdos...! _
Esa noche Morinaga durmió como un bebé y sin necesidad de medicamentos.
