Una vez más,gracias a todos por los comentarios positivos. Estoy avergonzada de haber tardado tanto en actualizar,pero por fin tengo en mi poder un portátil 100% mío. Para compensar la tardanza,aviso desde ya que el próximo capítulo de Paradis,el quinto,vendrá acompañado de capítulos extra donde se profundizará el pasado o la historia de otros personajes,además de capítulos "no aptos para todo público" -wink wink.-
Disfruten.

Adrien no era del tipo de chico que viviese en el gimnasio,pero de por sí tenía una complexión átletica natural y obviamente el trabajo de modelo le exigía estar en forma. Debido a ello,en cuanto asestó el primer puñetazo al rostro del hombre canoso,supo rápidamente que le había roto la nariz y muy posiblemente quebrado la mandíbula. No le importaba.
Como si fuese un muñeco de trapo,el rubio lo apartó de un manotazo de la joven de cabello negro y el otro simplemente rodó,jadeando e intentando tapar la hemorragia nasal que le estaba empapando el rostro en poco tiempo.

-¡Hijo de puta!...-Rugió,sintiendo como toda su sangre ahora se agolpaba en su puño izquierdo,de la ferocidad con la que lo había golpeado. Quería romperle todos los huesos del cuerpo hasta hacerlos polvo por haber osado a intentar a dañar a "su" ángel,y a saber qué tenía planeado para ella.
Caminó hacia donde había caído el de más edad,con una expresión descompuesta de ira,que le aseguraba al otro la peor de las muertes; a golpes.

-¡Adrien,para!-Una voz conocida logró,entre todo el ruido que se había formado,penetrar en su cabeza,disipando ligeramente la furia que lo nublaba. Acto seguido sintió cómo sus brazos eran inmovilizados por dos pares de brazos robustos; reconoció,por el rabillo del otro,el uniforme del barman que le había atendido esa noche,y la piel morena de Nino,su mejor amigo.-¡La policía ya viene en camino,no lo mates!-El joven estaba francamente asustado,en todos sus años juntos jamás había visto a su casi hermano de esa manera,tan fuera de sí.

-Suéltame,Nino.-Gruñó el rubio,clavando su esmeralda mirada sobre el que era ahora sostenido por el guardia de la puerta del club,Kim.-¡Le iba a hacer dios sabe qué!¡Merece una buena paliza!

-Nadie te discute eso.-Dijo el barman,Iván.-Ese desgraciado debe pagar por lo que iba a hacer.-Él mismo reconocía que si la historia hubiese sido distinta y ese cabrón hubiese tocado a Myréne,habría actuado igual o peor que el rubio.-Pero para eso existe la ley.-Acortó.

-¡No!¡Ustedes no lo entienden!-El de más edad intentaba liberarse sin éxito de los fuertes brazos del guardia.-¡No hago esto por gusto!¡Tengo deudas y…!-Kim lo golpeó contra la pared,lo bastante como para atontarlo y que se callase.

-Nadie quiere saber tu triste historia. Sea verdad o no,eres repugnante.-Dijo con un tono cargado de asco. Quizá era arrogante y pretencioso,pero incluso él deseaba matar al sujeto y mucho se estaba reprimiendo.

Adrien no tardó en volver a controlarse. Respirando aún agitadamente,sentía la preocupada mirada de Nino,y tenía el presentimiento de que su amigo se estaba echando la culpa por lo sucedido en ese momento. Como si hubiese sido cosa de él que un pervertido molestase a una bailarina de striptease.
Miró a su alrededor,notando ahora que esa pequeña habitación estaba abarrotada de personas,alertadas por el grito de Rose. Mientras él se abalanzaba sobre esa escoria humana,ella había corriendo hacia su compañera de trabajo,y le había colocado bien la ropa mientras trataba de calmarla. Marinette estaba siendo atendida por varias chicas a la vez,mientras residuos de la droga aún estaban en su sistema y le impedían moverse con normalidad.
Una chica de largo cabello negro y reflejos morados estaba acariciando a la de ojos celestes mientras Rose hablaba con la chica que Adrien había visto previamente por el club,la de los patines. Por los gestos iracundos de la de pelirosa,suponía que ella estaba tremendamente indignada con toda la situación.

-¡Todo esto es tu culpa,Kim!-Explotó,moviendo el cuerpo hasta girarse y enfrentar al musculoso chico.-¡Si hubieses hecho bien tu trabajo esto no habría pasado!

-¡Alix!-Dijeron la chica de cabello largo y Rose,prácticamente a la vez.

-¡No es momento para esto!-Gritó Iván,después de notar cómo Kim fruncía el ceño y se preparaba para contestar.-Acaba de suceder algo muy grave,¡no empeoréis la situación!

-Lo mejor será que salgan de aquí.-Juleka miraba a Marinette con pesar,para luego dirigir su vista a los hombres de la sala.-Iván,Kim,saquen a ese malnacido de aquí. No quiero que nuestra Mari siga viéndolo.

Iván caminó hacia la salida,vigilando sobre el hombro que su compañero de trabajo hiciese lo mismo. Éste no había dudado en acatar las órdenes de la gerente,sin dejar de lanzar miradas venenosas a Alix. A pesar de su compacta estatura,la patinadora le respondía con otras igual de tóxicas. El barman suspiró,sabiendo que no era si no la atmósfera nerviosa y tensa lo que hacía que los jóvenes se comportasen así,aunque tampoco se tratasen del todo bien en circunstancias normales.
Nino prácticamente arrastró a Adrien hacia afuera del cuarto. El rubio sólo pudo observar a la de ojos azules rodeada de sus compañeras y amigas,tan rota como una muñeca de porcelana después de una caída. Seguía sin poder moverse del todo y en ese estado,a él se le antojaba vulnerable y necesitada de protección. Una que él estaría encantado de brindarle.
El largo pasillo que separaba esa estancia del escenario parecía interminable,le parecía mucho más tentador la idea de quedarse y consolar a la joven,pero ya estaba siendo bien atendida y sinceramente sentía que no le saldrían las palabras adecuadas por el momento. Sentía aún el corazón lleno de una ira que no se había podido apaciguar.
Algo en su estómago se revolvió al pensar en lo que habría pasado si no fuese porque él,por cosas del destino,había salido detrás de ella como un loco.
Movió la cabeza intentando desviar esos pensamientos,caminando junto a Nino hasta finalmente salir del pasillo. Atravesaron juntos el casi vacío club,la jefa había ordenado un alto a todas las actividades normales y prácticamente había mandado a echar del local a los clientes,prometiéndoles que al día siguiente todos tendrían una copa gratis.
Las chicas estaba recogiendo,la noticia de que un tratante de blancas había ingresado en el sitio las tenía preocupadas. A pesar de que se lucraban de la lujuria y el erotismo,había un fuerte sentimiento de compañerismo entre todas y por supuesto sabían lo mal que había quedado la niña bonita del Paradis después del ataque.

-Espero que Marinette se recupere pronto.-Dijo la bailarina con ítem de panda,ya sin tanto adorno en el cuerpo y cubierta por un simple jersey deportivo. Su maquillaje se había disuelto descuidadamente pero parecía no importarle,limpiaba una mesa de restos de alcohol con un trapo a la vez que hablaba. Había limpiadores especializadas que saneaban el local después de cada apertura,pero las jóvenes bailarinas en su gran mayoría venían de familias humildes y no les molestaba aligerar el trabajo de los demás.

-Yo también. Es increíble lo rápido que ha cundido la noticia. Cualquiera diría que esto es un simple club de striptease.-Rió otra chica,aún con orejas y cola de lobo. Su largo y alborotado cabello negro le daba un aspecto salvaje,muy acorde a su animal.

-Disculpa,¿has dicho que aquí está la prensa?-Ambos amigos habían pasado al lado de las chicas,y al escucharlas,el de tez morena entendió la gravedad de la situación. Al intercambiar una mirada con el rubio supo en seguida que él también la había comprendido.
Al recibir una respuesta afirmativa de la muchacha,a Nino se le cayó el alma a los pies a la vez que sentía que su amigo le dedicaba una mirada llena de enojo y reproche; la prensa disfrutaría muchísimo llenando toda una página destripando a Adrien,un famoso modelo e hijo de uno de los mayores mitos de la moda francesa,visitando un club de striptease a pesar de tener el fallecimiento de su madre tan reciente. Ni qué hablar de la prensa rosa,que exageraría la situación de tal manera que lo pondría de cabeza en la lista de clientes predilectos de aquél sitio a pesar de ser la primera vez que lo visitaba.-Hermano,yo…-Empezó Nino,intentando excusarse. Él había planeado una noche divertida y amena donde Adrien podría liberarse un poco de la pena que sentía y de sus ataduras de niño bueno.
Rápidamente el rubio lo cortó con un suspiro y colocando su mano en el hombro del moreno,mientras esbozaba una sonrisa amigable.

-No te disculpes. Esto no ha sido culpa tuya.-Ahora podía escuchar cómo la policía llegaba en dos coches,acompañados de otros tantos de la prensa.

"Qué noche tan nefasta." Pensó Adrien,aunque rápidamente una sonrisa boba cubrió sus labios al recordar cómo "su" ángel se movía en la pista. Marinette…Era un nombre precioso para una preciosa chica.

-Vámonos Nino. Con un poco de suerte podemos escabullirnos sin que nadie nos vea.-Con el recuerdo de su musa,el rubio se había recuperado lo bastante como para tener una esperanza tan descabellada. El otro simplemente asintió,sonriendo con más ganas,y ambos se encaminaron hacia la puerta.

La habrían pasado sin problemas si no fuese porque una voz femenina,poderosa y fuerte,con un ligero acento ruso,les impidió moverse más:

-Usted no puede salir de aquí,señor Agreste.

¿Quién será la misteriosa mujer?
¡Dejen sus teorías en los reviews!