||…o…||*||…o…|| ¡A nuestro modo! ||…o…||*||…o…||


Unión Nara-Ishine (?)


Puso una remera al lado de la otra sobre el mostrador, comparándolas. Realmente odiaba comprar ropa, en especial cuando no era para el. ¿No podía solo darle el dinero y que su primo se comprase lo que deseara? No, su problemática madre le había insistido en que debía encargarse el mismo de darle un buen regalo. Opto por algo sencillo y fácil de escoger, una remera. Sin dolores de cabeza.

Gris o azul. Cuello en V o circular. Larga o normal. Con estampado o liso.

Escogió la gris, de cuello en V y un estampado al que poca intención le dio. Iba a pedir que se la dieran, cuando noto que parecía algo pequeña ¿Le entraría a su primo? El era más o menos de su contextura física, quizá algo más bajito, pero el largo era lo de menos, se dijo.

-Pruébatela, si te va bien, a el también- Sugirió Chouza.

-Bien- Dijo y dejo a sus viejos amigos al lado de la encargada y se encamino al probador.

Claro, seria mucho más fácil probársela allí sin miramientos, pero no, él tenia que ir a ver si alguno de los vestidores estaba libre y cambiarse dentro porque de lo contrario las mujeres lo mirarían mal. Suspiro y abrió la puerta del primer vestidor que vio, estaba hundido en sus pensamientos cuando lo hizo.

Yoshino se cubrió los pechos desnudos por instinto, se quedo sin aire unos segundos y clavo sus ojos en los de el mientras intentaba cubrirse con los brazos. Maldijo a los gritos y la palabra "pervertido" fue la primera que le vino a la mente cuando lo vio. ¡Ese maldito cerdo le había abierto la puerta del cambiador! La mayoría de las mujeres le abría dado una bofetada, pero ella no era una nenita. Le dio un puñetazo bien calzado en la mejilla con tal fuerza que lo hizo caerse de espaldas al suelo.

-¡Imbecil, pervertido, idiota!- Exclamo antes de volver a cerrar la puerta del cambiador.

¿Qué hicieron sus grandes amigos al ver aquel espectáculo? ¡Reírse a carcajadas los grandísimos hijos de su…!

Ni siquiera pudo terminar de levantarse cuando la puerta del vestidor volvió a abrirse y allí estaba la primera mujer que le golpeaba de ese modo en toda su vida. La chica tenia unos dieciocho años, pensó, de cabello oscuro, y ojos casi negros. No muy alta, pero bastante fuerte, eso lo supo por la marca rojiza que aun dolía en su rostro.

-¡Tu, grandísimo depravado!

Eso solo causo que Inoichi se escondiera detrás del mostrador a reírse.

-¡Yo no sabia que estabas dentro, no soy ningún depravado!- Intento defenderse, parándose erguido.

-¡Hubieses preguntado! ¿O no viste el asqueroso cartel que adorna la puerta y dice "Ocupado"? ¿Uh?

Shikaku miro sobre la cabeza de ella el dichoso cartel que, tal como había mencionado la joven, estaba colgado en la puerta con sus letras rojas y amarillas rezando la palabra "ocupado". Suspiro, iba a tener que disculparse pero la mujer no parecía tener ánimos de paz.

-Lo lamento, no lo vi- Acepto, poniendo sus manos en los bolsillos, incomodo.

-¡¿Cómo no vas a verlo si lo tenias frente tu malditos ojos?- Grito, señalándolo acusadoramente con el dedo, golpeando su frente con el.

-Ya te he pedido disculpas, mujer- Gruño, inclinándose un poco, esperando intimidarla.

Era bastante menudita comparada con él, quien debía llevarle por lo menos una cabeza. Pero ella frunció el cejo, puso sus manos en sus caderas en posición de jarra, fijo sus ojos en los de el y se irguió más para parecer más alta. Ella no iba a ser intimidada por un sucio pervertido.

-Si intentas intimidarme, te equivocaste de mujer, pervertido- Espeto, cruzándose de brazos, altiva.

-Primero; no soy un pervertido… y segundo; ¿Quién te crees que eres?

-Yoshino Ishine- Ladro- ¿ahora eres un acosador, o que?

La hubiese considerado linda, de no haber sido tan problemática.

-Nara Shikaku, mujer histérica, ¿Por qué gritas de ese modo si ya me disculpe?

-¿Por qué abriste la puerta si sabias que estaba ocupado? ¿Por qué no la cerraste de inmediato? ¡¿Por qué te me quedaste mirando como un baboso?

Si Inoichi y Chouza antes no podían dejar de reírse, entonces se estaban partiendo se risa en el suelo, muchos de los presentes disimulaban su risa y algunos huyeron a fuera a reírse tranquilamente. El sonido del golpe había rebotado en todo el local, causando que toda la atención recayera en ellos.

-Yo no…- Intento decir, claro que la había mirado, de pies a cabeza, dos veces.

-¿O me vas a negar que no te me quedaste viendo como un idiota?

-Yo…

-¡Ni te atrevas a mentirme, Nara!

-¡No fue a propósito!- Intento abogar a su pobre defensa.

-¡Abrirla quizá no, pero mirarme como el pervertido que eres, eso si que lo hiciste de gusto!

Punto a favor para la loca escandalosa, pensó.

-¡Pero si de todos modos no tienes nada para que te vea, mocosa!

Yoshino abrió la boca un segundo, disgustada ¿No tener nada para mostrar? ¡Pero si estaba bien puesta! No era como la sennin de pechos descomunales, pero tenia lo suyo, que le diera pena mostrarlo era otra cosa distinta. No por nada usaba esas camisetas holgadas y cerradas, con un sujetador que evitara que se notara mucho.

-¿Entonces porque te me quedaste mirando, eh, si dices que no tengo nada para mostrar?- Apunto, astuta, cruzándose de brazos y apoyando su peso en la pierna izquierda.

Shikaku no dijo nada… eso le pasaba por hablar sin pensar, se reprocho. Por otro lado, Yoshino sonrío para si misma, había ganado otra discusión. Se rió de puro regocijo, feliz de haber vencido a un ninja tan astuto como presumían era el jefe del clan Nara. Clan Nara su trasero, pensó.

-¿O acaso además de pervertido eres un pedófilo?- Yoshino sonrío en su cara, humillándolo- ¡Y eres el jefe de tu clan, que desgracia!

-¡Yo no soy nada de eso, mujer!

-¡Si que lo eres, ahora, hazte a un lado!

No espero a que el le respondiera o se moviera, lo hizo a un lado con un empujón, lanzo la prenda que se había probado al vendedor y salio hecha una furia. Shikaku parpadeo, mujeres problemáticas y sus escándalos. ¡El no había querido abrir el maldito probador con esas intenciones tan sucias!

Unos minutos más tarde, con la remera en la bolsa sin probarse, Shikaku caminaba con sus mejores amigos por la calle aun medio sonrojado y con la marca del mejor puñetazo que había recibido. Gruño de nuevo e Inoichi, el siempre burlón, soltó una pequeña risa que Chouja disimulo con un tosido.

-No lo hice a propósito- Repitió.

-Pero te le quedaste mirando, admítelo- Rió el rubio.

-Que lo haz hecho, amigo, le echaste una buena mirada a la chica.

Shikaku sintió como su cien palpitaba de molestia y sus amigos no hacían otra cosa que recordarle algo que esperaba poder olvidar con una ida al bar y un par de cervezas.

-Encima tienes el descaro de insultar su figura frente a ella- Regaño Chouza.

-¿Saben que?- Pregunto ya muy molesto- Si, la vi desnuda y joder que estaba bien buena, no era ni chata ni chiquita, estaba, sinceramente, para llevársela a un…

-¿A dónde, pervertido?- Interrumpió Yoshino.

¿De todos los hombres tenia que encontrarse con el en la calle? ¡Y hablando, como si fuera poco, sobre ella y su cuerpo! ¡En plena calle y en voz alta! A Shikaku se le helo la sangre al escuchar esa voz enfadada y fuerte, frente a el y con la cara tensa del enfado. Por favor, dos veces en un día ya era mucho, incluso para el.

-¿A dónde estaba para llevarme, Nara?- Insistió, apretando el agarre en la bolsa que llevaba.

¡El y sus malditos impulsos!

-A comer- Invento y Chouza contuvo las ganas de reír.

Detrás de Yoshino una chica soltó una agradable risita logrando que la vista recayera en ella. Una muchacha rolliza de cabello largo, negro y ojos de igual color, bastante bonita, muy bajita y rellenita. Aunque muchos no la considerarían atractiva, era sumamente simpática, incluso a simple vista.

-Cálmate, Yoshino- Pidió, con una sonrisa- Prometiste no ser imprudente hoy.

-Escandalosa, diría yo- Refunfuño Shikaku

Yoshino se tenso.

-Cállate que de una grande te haz salvado- Espeto la muchacha, clavándole le mirada.

-¿Por qué no se piden disculpas y arreglan todo de buen modo?- Sugirió la más pequeña.

-¿Por qué tendría yo que pedirle disculpas a un hombre como el?

-Por tratarle mal y no aceptar sus disculpas de buenas a primeras- La reprendió la chica con una dulzura que Shikaku no había visto en una mujer.- ¿Por qué no vamos todos a comer? Después de todo, Shikaku piensa que eres lo suficientemente linda como para invitarte un poco de comida ¿Verdad?

Inoichi y Chouza rieron de buena gana ante la broma de la muchachita de aspecto dulzor y tierno. Ella sonrío con suavidad y soltó una risita cantarina. Shikaku pensó que eran muy opuestas para ser amigas. Aunque, pensándolo bien, el no era muy parecido a sus compañeros.

-Bien, ya que- Respondió y apenas Yoshino se adelanto unos metros agrego- Gracias… uh, ¿chica?

-Akimichi Asuka- Pronuncio con un permanente esbozo de sonrisa.-¿Vamos?

-Que conste que estoy aquí porque Asuka me lo ha pedido- Ladro Yoshino, bebiendo su jugo.

-Lo mismo digo.- Respondió Shikaku.

-Y por ambos ustedes dos deberían dejar de pelear- Sentencio Inoichi.

Pero no funciono, ambos estaban fulminándose con la mirada, incapaces de dejar de amenazarse silenciosamente. El rubio suspiro de cansancio, Shikaku estaba siendo infantil dejándose llevar por aquella muchachita. Echo la cabeza para atrás y miro como Chouza parecía encantado por la regordeta joven de largo cabello negro. Demasiado, pensó, viendo como las hebras negras le caían hasta la cadera.

-Voy por whisky porque no quiero interrumpir a Chouza ¿Quieren un poco?

-Si- Se apresuro a contestar Yoshino- No quiero abusar, pero me vendría bien algo de vodka.

-No deberías beber vodka, te emborracharas si bebes algo tan fuerte- Opino Shikaku- Tráele, mejor, una cerveza blanca.

Yoshino lo miro, entre atónita y ofendida. Ella toleraba el alcohol muchísimo mejor que el y no dudo en decírselo, deteniendo a Inoichi a medio camino con una seña.

-Te reto a que te emborrachas primero.

-Los Nara tenemos una gran resistencia al alcohol- Presumió.

-Bien, Nara ¿A que le temes entonces?- Se burlo- Inoichi, trae seis botellas de vodka.

-¿No es mucho?

-Yo también tengo una gran resistencia al alcohol.

Y para la humillación de Shikaku, ella gano.

Yoshino se sintió de repente acorralada, demonios, ¿Por qué había permitido que Asuka la dejara a solas con ese hombre? Si, le había prometido quedarse allí para recibir a su hermana si venia antes de tiempo de una misión… pero ella nunca le dijo que Shikaku Nara iba en el paquete. Hizo un mohín y se hundió en el sofá.

Le caía mal ese hombre, e irónicamente, le gustaba. ¿Cómo podía desagradarle un hombre que estaba tan bueno? Echo la cabeza hacia atrás, contrariada, le gustaba, le encanalaba y quería partirle la boca de un beso ¿Eso era normal? Es decir, el era un pervertido, un idiota que la hacia de menos, un estupido sin sentido común y un genio con problemas para admitir una derrota. Y así y todo, le gustaba.

-Es una estupidez- Dijo, sentándose bien en el sofá.

-¿Qué cosa?

-Esto- Dijo, mirándolo fijamente- Esto es una estupidez… ¿Podrías dejar de mirarme de reojo?

-Tú haces lo mismo- Contesto, encogiéndose de hombros.

-Y precisamente por eso, esto es una estupidez.

Ambos se hundieron en el sofá, tal y como ella lo había dicho, la situación esta de lo más estupida. Estaban a centímetros, si extendía el brazo podría tocarla, si se inclinaba, podía besar su coronilla y si se acercaba lo suficiente podía besarla, incluso. Que fastidio, pensó, si ella no fuera una chica tan difícil ya se habría lanzado de una buena vez. Pero había aprendido por las malas que era una mujer tozuda, terca y, aunque nunca lo volvería a admitir, muy sexy. A su masoquista modo de ver, claro.

-Ya, en serio, me esta fastidiando- Insistió, sosteniéndole la mirada.-¿Podrías dejarlo?

-No quiero.- Se arriesgo.

-Hablo en serio- Gruño.

-Yo también.

Yoshino lanzo un bufido de fastidio, estaba a punto de estallar por la maldita tensión del ambiente. Aunque, si se lo pensaba bien, no era una tensión incomoda era, lo que muchas llamaban, tensión sexual, supuso. Eran esas ganas que se estaba conteniendo de meterle mano por debajo de la camiseta, y quizá, de los pantalones. Se mordió los labios para no reírse, era una pervertida.

Pero si, lo admitía ante si misma, quería besarlo y quizá, dejar que la rozara un poco. Solo un poco.

-Bien, me harte- Declaro y se sentó esta vez, acomodando se cuerpo en dirección a el- Si no te lanzas tu lo haré yo.

-Pensé que era un pervertido pedófilo inaguantable.

Ella frunció el cejo.

-Pues a que no lo adivinabas, me gustan los pervertidos pedófilos inaguántales y yo te lo advertí.

No termino de decir aquello y ya estaba posicionada sobre el, arrodillada a un lado, y a milímetros de su cara. Shikaku sonrío, esa mujer era tan predecible luego de haberla examinado completamente. Ella yo vio sonreír y decidió que esa sonrisa altiva y orgullosa le encajaba, pero la borraría de su rostro.

Más que besos, parecían mordidas, más que caricias eran golpes y más que suspiros se asemejaban a gruñidos. Así eran ellos, peleaban mientras se besaban, competían en una constante tensión. Aunque debieron recordar que estaban en una casa ajena y que alguien podía llegar en cualquier momento.

-Idiota- Le insulto.

-¿Y ahora que sucede, problemática?

-Me hiciste esperar una eternidad, eso sucede.

Y si, pensó el Nara, él provenía de un clan donde a los hombres les gustaban las mujeres problemáticas, escandalosas, incomprensibles, ilógicas y obstinadas. O quizá, ellos eran todos unos masoquistas, eso también era fiable.

-Mujer.- La llamo.

-¿Qué?- Y agresivas, debida Gregor.

-¿Saldrás conmigo o que?

Yoshino rió.

-Claro, pervertido.


Hola, pido perdon por el retraso, época escolar, un fiasco.

Bueno, me diverti mucho en este capitulo, es basado en una experiencia mía, si, a mi me abrieron el probador, y si, le di la bofetada de su vida... solo que el chico- tenia como veinte, yo quince, maricon- salio huyendo xD y yo me reia... mucho ;P

Por cierto,

MiladyYukie me corrigio con respecto al nombre del padre de Chouji era Chouza no Chouja, un error mio que agradezco me hizo notar. Pero, en realidad, habría deseado que lo hiciera de una forma más... amable. Gracias, de todos modos.