Cáp. 6 El problema de Annie
La rubia de bucles dorados se encontraba sentada en las bancas de hierro del jardín Britter su mente divagaba y se perdía en ideas infantiles que candy solía tener, ante los ojos de cualquiera esa muchacha era la más bella pero no ante los ojos de quien ella deseaba.
-Candy ahora vengo-hablo annie que estaba sentada debajo de un árbol
-de acuerdo annie
La chica se quedo sola por unos instantes, unos instantes donde el viento soplo tan fuerte que por poco ella misma se caía de la banca y eso la hizo reír.
-señorita hay una carta para usted
-gracias Lucy
Candy tomo la carta, venia de América, si se ponía pensar bien, en verdad no quería abrirla ,pero alguien tenia que hacerlo, Sin más la abrió
Candice
Me he enterado que no quisiste venir a América con tu familia ,menos mal que estas con los Britter ,espero que no vuelva a suceder, no me tienen muy contenta tus actos pareciera que no te importaran los Andley, espero que sepas comportarte.
Atte.
Elroy Andley
Que mujer le mandaba una carta solo para regañarla, si bien Elroy Andley no era muy cariñosa, mas le guardaba cierto afecto a Candice ya que le recordaba tanto a su sobrina fallecida. Elroy tenía un talento nato para manejar la vida de los demás y tanto Anthony como candice no serian la excepción, "tenia que proteger a los pequeños de su sobrina" se decía a si misma…, en cuanto a Albert su sobrino, el.
Bueno el era algo rebelde también , un tanto misterioso pareciera que le hacia caso en todo a su tía , mas a el no le afectaba, hasta aquel día, el joven Andley decidió marcharse sin siquiera decir adiós solo había dejado una nota donde decía que volvería mas no especificaba nada.
La señora Elroy odiaba los escándalos pero con su sobrino era mansa como un cordero "sus chicos" como ella los llamaba . solía ser mas amorosa con Anthony y con Albert de lo que era con Candy .
según ella debía recibir un trato más duro , una mujer no se convertía en una dama de la noche a la mañana . Las mujeres Andley siempre tan refinadas y candy debía seguir con la tradición.
un año…..-se decía así misma-un año y tendré que regresar a América
Candy extrañaba Lakewood. a todos, incluso a la tía Elroy, bueno no, no era para tanto . pero eso sí ,se le caía la cara de vergüenza al solo pensar que tendría que volver a ver a Albert , pero que le iba a decir, la vergüenza se le borro tan rápido en cuanto recordó al señor Grandchester ¡pero en que estaba pensando!
-candy, candy
-eh?
-te he estado hablando desde hace más de diez minutos y no me haces caso
-o lo siento annie, es que estaba preocupada
-si ya veo ¿en que piensas?
-Ho no es nada, solo son cosas
-¿y esa carta?
-es de la tía abuela me ha mandado una carta , para regañarme por no haber regresado ha América –dijo la chica tratando de alisarse un bucle con la mano - supongo que Elisa le debió contar.
Las chicas se miraron y rieron pensando en lo tonta que era Elisa leegan y su cabello rojo color sangre ,por que el pelirrojo era bonito pero el de Elisa parecía teñido de sangre . Las chicas se acostaron en el pasto, no había sol que calara en los ojos por lo cual podían mirar directo al cielo, Londres siempre estaba nublado y el cielo comenzaba a anunciarles su llanto
-¿candy?
-¿si annie?
-prométeme que nunca dejaremos de ser amigas
-por supuesto annie
Annie se puso callada y un tanto pensativa, candy miro a su amiga que parecía embobada con el cielo gris y las primeras gotas pringando sobre su cara parecían embobarla más.
-veo que ahora la extraña eres tu ¿Qué sucede annie?-pregunto la chica moviendo a su amiga que estaba quita como un muertito.
-no es nada candy
-vamos annie sabes que podemos confiar la una en la otra, anda dime.
-es que estoy preocupada
-¿porque?
-por que no me quiero casar
-¿de qué hablas?
-oh candy no me digas que no sabes
-mm, no-contesto la chica con simplicidad
-todas las chicas de la alta sociedad tienen matrimonios arreglados y algunas desde que nacen y no hay excepciones ,en poco tiempo , cuando salgamos del colegio me querrán casar con Lord Rutherford–contesto su amiga con lagrimas en los ojos
Candy estaba atónita ante la confesión de annie si bien había oído unas cuantas veces a su tía abuela hablar de eso, mas no le tomaba mucha importancia, pobre annie la casarían con un extraño y peor aun ¡que le depararía a ella! ,tal vez ya la habían comprometido y ella no sabia.
-ya annie no llores tranquila-mientras la abrazaba
-hallaremos una forma de zafarte de ese hombre, tú no te casaras con ese hombre
-oh candy ¡-sollozo annie con más fuerza
El día se marcho para darle paso a la tarde después no de mucho tiempo el sol se escondía y le daba paso a la oscuridad. La chica cavilaba en sus pensamientos una y otra vez.
Candy se sentía tan mal por Annie y a la vez no dejaba de pensar en el Sr grandchester y en aquel chico de ojos ámbar, últimamente se sentía atormentada por el recuerdo de Archivald cornwell.
Candy abrió su baúl tomo el vestido negro y lo miro unos instantes.
había suspirado tantas veces ese día, mas de lo debido , las damas no hacían eso y él le había dicho que ella no pertenecía a esa especie ¡que descaro!, pensó ella sintiéndose dramáticamente insultada .tomo las últimas dos cartas que había recibido: la de su tía y una de archie…….archie sentía tanto haberle roto el corazón.
&&&
Un día antes de su partida archie la había citado en el teatro abandonado de la escuela y candy acudió, el muchacho estaba de espaldas cuando candy corrió a su encuentro
-¿Archie?
-aquí estoy gatita-respondió volteando con una sonrisa que iluminaria aquel oscuro lugar
-¿Archie que pasa para que querías verme?-pregunto ella con curiosidad
El muchacho de inmediato la amarro entre sus brazos y no la soltó, candy no supo que decir solo siguió así.
-candy sabes que yo he terminado aquí y pronto iré a Cambridge, pero no me quiero ir sin antes pedirte una cosa.
-que sucede archie me asustas
-gatita tu sabes bien que estoy enamorado de ti,
Y quisiera Candy, esto es difícil de decir pero ¿te casarías conmigo?
-Archie que dices!
-no ahora por supuesto ,cuando tu salgas de este colegio y yo termine la universidad ,nunca te faltara nada a mí lado Candy, pronto heredare la mitad de la fortuna Cornwell, cuidare de ti gatita-asiéndole una caricia en la mejilla- ¿Qué dices Candy?
-no lo se archie ,es decir, si te quiero, te quiero mucho eres un chico muy apuesto –decía la chica acariciándole una mejilla mientras el cerraba los ojos para sentir la pequeña mano de la rubia ,de la cual estaba locamente enamorado- y tan bueno conmigo, no creas que me he burlado de ti pero es solo que yo…yo…
Shh-callo el chico poniendo un dedo sobre esos labios de fresa-eso puede cambiar yo te amo, ambos somos jóvenes, candy tu me quieres y eres mi novia..
-lo siento Archie……
El joven no dijo nada su cara ya lo hacia por el, aquella expresión de tristeza también la afectaba a ella, era la decepción que visitaba al apuesto chico, era la decepción la que visitaba miles de corazones cuando la respuesta no era la soñada, era la decepción la que también la visito una vez.
-archie escúchame conocerás mas chicas incluso mas lindas que yo, me gustas archie pero casarme eso es algo serio-candy no podía creer lo que le decía ,lo rechazaba tan rápidamente, tan rápido como Albert lo había hecho con ella ¿Que había sentido el?
De repente una lagrima surco en el rostro del joven y ella trato de limpiarla ,él le tomo la mano en señal de negativa
-no candy
-Archie solo quiero..
-déjalo así
-podemos seguir siendo amigos-respondió ella con una cara boba y un comentario que creía tranquilizadora
-¿amigos? Ja! No me hagas reír gatita-su voz se había tornada amarga- si algún día cambias de parecer te estaré esperando -dijo acercándose a ella, para darle un beso en los labios.
-te amo candy-el metió las manos en sus bolsillos y se marcho
-Archie lo siento…..-pero el chico ya se había marchado
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Candy guardo las cartas y tomo una muñequita de porcelana parecida a ella solo que sin pecas que le había
Regalado su querido hermano Anthony.
-Anthony…. Te extraño tanto hermano
Candy volvió a guardar todo para después quedarse dormida con el cofre envuelto en sus brazos.
A la mañana siguiente
Candy bajo en seguida para el desayuno ,se había vestido rápido ,era el día en que llegaban lo señores Britter.
Pero Solo logro ver a una annie triste y confundida esperando en el recibidor.
-annie ¿Qué pasa?
-candy hoy me presentaran con lord Rutherford
-oh annie-la chica la abrazo
Justo llego un carruaje, eran ellos , habían llegado los señores britter.
Ambas chicas miraron a la pareja de edad mediana avanzar hasta la puerta, candy miro inmediatamente su falda ni una arruga debía quedar como decía siempre la tía Elroy.
-Lucy lleva el equipaje a la habitación-dijo la elegante mujer vestida con un elegante sombrero y un pulcro traje color crema
-annie querida-dándole un beso
-¿y tu debes ser Candice Brown?
-es un gusto señora-haciendo una reverencia
-me alegro que mi hija tenga una amiguita como tu, siento tanto lo de tu madre ¿Cómo están los andley?
, Hace tanto que no veo a la señora elroy.
-todos estamos muy bien
-que bien linda, por cierto annie arréglense esta noche tenemos visitas.
-¿Quiénes madre?-su pregunta era un tanto llena de una gran tristeza.
-annie sabes bien que hoy conocerás a lord Rutherford-dijo la mujer dándole una fumada a su también elegante cigarro-una mujer nunca olvida la primera impresión con su marido.
-pero madre...
-pero nada niña no me hagas dar espectáculos enfrente de visitas , desde hoy el tendrá el permiso para cortejarte y no quiero que alteres a tu padre con tus caprichos de niña que aun tenemos que hacer tu presentación en sociedad.
La elegante mujer expiro el humo de su cigarrillo largo, le hizo una mirada de advertencia y se alejo.
-tranquila annie –le dijo candy a su amiga
La noche llego y las chicas estaban listas, con sus vestidos largos y con caras largas que borraban cuando la Sra. Britter entraba para pedir que se apuraran.
El timbre sonó una sola vez
Era lord Rutherford aquel hombre era muy mayor para Annie.
tenia treintaisiete años ,mas cuidaba mucho de su apariencia, solía tener sus aventuras bien escondidas ,era apuesto pero no para una chica de diecisiete años .Alto de cuerpo musculoso, cabellos rojos , pero no como los de Elisa y ojos grises , las mujeres se desvivían por el.
Mas el ya tenía a su futura esposa en la mira, " La modosita annie Britter" "quiero una esposa joven para dejar las aventuras atrás" esas fueron las palabras que el propio lord Rutherford dijo sorprendiéndose a sí mismo cuando la miro por primera vez .
la había conocido una noche en un baile ella tenia doce y el treinta idos la había mirado toda la noche sabia que annie britter se volvería muy bella puesto que ya lo era al siguiente día hablo con sus padres y desde entonces ella había estado comprometida a un hombre que no conocía solo sabia que era un tal Lord Rutherford.
-Lord Rutherford que honor
-El honor es mió señora Britter-besándole la mano
Los Britter estuvieron charlando un momento, mientras la Sra. Britter no dejaba de sonreírle desmedidamente, envidiaba a su hija, como le hubiera gustado que ese hombre hubiera sido su marido y no su triste marido, después pasaron a la cena.
Annie bajo junto con Candy, procurando no soltarle la mano.
-esta es nuestra annie y la señorita Brown
El señor Rutherford le había dirigido una mirada lasciva a la joven Britter y mira que no se había equivocado ,esa niña que había mirado hace años ahora era una bella muchacha aunque la Srta. Brown no se quedaba atrás.
La temerosa annie tomo asiento, para su mala suerte tenia que hacerlo a lado de aquel hombre,
Y Candy no pudo hacer nada puesto que que le habían asignado el suyo a lado de la señora britter.
La cena transcurría
-señores Britter veo que nuestra annie ya es todo una señorita
-así es lord rutherford
Bajo la mesa sucedía algo alarmante el hombre tenia la mano sobre las piernas de annie, que no dejaba de acariciarlas mientras platicaba.
-falta poco para que terminen el colegio no es así?-pregunto él con una miradita de interés
-efectivamente
-perfecto
El hombre fue subiendo mas su mano por debajo del vestido.
Ella se ruborizo aun más.
-me disculpo no me siento bien-hablo annie, ya no podía soportar la mano de ese hombre sobre ella.
-pero que le pasa a esta niña!-hablo el sr Britter un tanto extrañado
-tranquilo querido seguro se sintió mal
-discúlpela por favor lord rutherford
-o no se preocupe- sonriendo
Tiempo después la rubia se disculpo también
