¡Hola! Tengo sueño y me duele la espalda ;_; Pero ya es tiempo de que actualice esto.
Sin más, al fic.
Disclaimer: SE no me pertenece, ese es de Atsushi Okubo.
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My Star
IV
Black Star entró a la habitación de Tsubaki, llevando una bandeja de color negra para luego dejarla sobre la mesita redonda que aún se encontraba en medio de la estancia. La morena le miró y le sonrió sutilmente, sintiendo ternura por ver el esfuerzo que el chico estrella hacia a fin de prepararle una comida medianamente comestible. Lo que pasaba era que durante algunos días –los últimos cuatro– ella comenzó a sentirse mal e incluso manifestó un poco de fiebre aquella mañana en particular, por lo que habían decidido no asistir a la escuela y así el chico le comenzó a cuidar.
–¿Te sientes un poco mejor? –preguntó él.
Tsubaki respondió con un monosílabo afirmativo, al momento en que se incorporaba sobre la cama, a pesar de que algunos de sus cabellos que caían desordenadamente sobre su frente se pegaban por el sudor.
–Creo que podríamos aprovechar el resto de la tarde para salir a alguna parte –dijo la morena ofreciendo su mano para que el chico de mirada celeste la tomara, cosa que él aceptó.
–¿Tienes ganas de que toda la ciudad te vea pasear al lado del Gran Yo? –respondió con una gran sonrisa, ella rió un poco, pensando luego sobre lo raro de su relación.
Hacia tan sólo un poco más de tres meses que pasó el cumpleaños de Black Star y de que ella decidiera darle su extraño –u original– regalo. Pero aunque la relación entre ambos parecía fortalecerse de día en día, ninguno de los dos se había atrevido a decir algo o siquiera insinuarlo con sus demás amigos. Tsubaki pensaba que él lo gritaría a los cuatro vientos con algunas palabras tan originales como: "Les presento a la afortunada de ser la pareja de aquel que superará a los dioses", o cosas por el estilo.
Pero nada de eso sucedió. Y ella, a decir verdad, tampoco tuvo el valor suficiente para contárselo a sus amigas, pues ello incluía, o bien decir una mentira sobre el cómo comenzaron su relación o bien contar toda la verdad. Pensar tan sólo en esa última posibilidad hacia que se sonrojara.
–¿Qué piensas? –preguntó el chico estrella soltándole la mano para ir por la bandeja de comida que, luego acomodó sobre las piernas de su compañera.
–La razón del por qué tú no has dicho a los demás sobre… –ella bajó el rostro y luego murmuró–: lo nuestro.
El chico parpadeó un par de veces.
–Eso es porque… –y entonces se sonrojó.
Claro, conociendo a Soul –al que consideraba como a su hermano– no le dejaría en paz hasta que le contara todo con lujo de detalle el cómo él y Tsubaki comenzaron a andar y hacer eso requería contar ciertas cosas que… bueno…
El rostro del chico se encendió aun más y su Arma comprendió a la perfección su modo de pensar. Eran tan iguales. Tsubaki le acarició los cabellos y él la miró directo a los ojos.
–Ore sama no necesita andar dando explicaciones a nadie de sus actos –explicó con orgullo–. Come –agregó, quizá como una petición pero no por ello sin dejar de ser impregnada con cierto atisbo de orden.
Tsubaki le volvió a sonreír y tomó la cuchara, el caldo se veía por lo menos comestible, aunque las porciones de verdura estaban de un tamaño imposibles de comer de un sólo bocado y a pesar de que el color era un poco raro también, pero a pesar de ello el olor era bueno y tenía el plus de que él lo había preparado con esmero para ella. Tsubaki se enterneció por sus acciones.
Pero de pronto, aquel malestar estomacal volvió a presentarse y ella sintió como si algo amenazara con salir. Aún así se permitió sonreírle de nuevo a su Meister y obligarse a abrir la boca para comer, pero el malestar se intensificaba con ímpetu, lo que le llevo a, por acto reflejo, llevarse la mano derecha a los labios.
–¿Te sientes bien, Tsubaki? –el chico estrella le apartó la charola de las piernas al ver sus actos y al notar su palidez repentina, justo a tiempo, pues de inmediato la morena se levantó y se fue corriendo al baño.
Desde afuera el de los cabellos claros pudo escuchar las arcadas de la chica. Se dirigió hacia allá empujando levemente la puerta del baño con las puntas de los dedos. Tsubaki respiraba con dificultad, tratando de encontrar calma para su estómago. Sus piernas le temblaban, sus manos estaban frías y sus ojos se encontraban llorosos. Se acercó al lavabo y abrió el grifo para enjuagase la boca y quitarse el sabor amargo. Al momento de alzar el rostro notó el reflejo de su compañero en el espejo.
–Es-estoy bien –dijo, sintiéndose un poco débil por el esfuerzo.
Black Star no le respondió nada y simplemente se le acercó para abrazarla, recargando su rostro en medio de los pechos de su novia. Luego cerró los ojos, abrazado a su cintura. En otras circunstancias hubiera aprovechado la situación, pero por el momento se contentaba con sentir el calor de su chica.
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Soul, parado en el umbral de la puerta junto con Kid, apuró a su amigo pues este se tardaba las eternidades en salir. El chico muerte miró por enésima vez su reloj, ¡diez minutos de retraso! Comenzaba a sentirse mareado y los nervios se apoderaban de su persona ¡eso no era para nada simétrico!
–Vamonos –anunció finalmente el chico estrella saliendo de improviso y con el habitual entusiasmo de siempre.
–Cabrón, no nos hables como si nada hubiera pasado –dijo Soul molesto.
–El Gran Yo puede ser esperado todo el tiempo del mundo ¿no?
–Pero hasta los dioses nos regimos por estrictos tiempos –replicó Kid, señalando el reloj con el dedo índice.
–Sí, vale. Creo que Soul no es el mejor en cuanto a puntualidad. El otro día Maka estaba enojada contigo porque llegaste tarde a recogerla –dijo el chico estrella en defensa.
–¿Ah? –balbuceó el peliplateado, notando el gesto de asentimiento que hacía el chico de cabellos negros–. ¿Y tú qué? Constantemente llegas tarde a clases –le reprochó a Kid.
–Eso es porque… porque –Kid se quedó sin palabras. Si bien sus retrasos se debían a que deseaba dejar perfectamente arreglada su mansión, al final eso no era justificación para llegar tarde a la escuela.
De pronto se dejó caer al suelo y comenzó a lamentarse por ser un cerdo imperdonable. Soul y Black Star hicieron mohines de fastidio.
–¡Deja ya de lamentarte! –dijeron al mismo tiempo que le daban un puñetazo, uno de cada lado de la mandíbula.
–¡Oh, maravilloso! –dijo Kid al momento de ir cayendo al suelo–. Se han sincronizado perfectamente.
Tsubaki se rió discretamente al ver toda la escena desde la ventana de la casa. Ese trío aunque siempre peleando, se llevaban tan bien como ella y las chicas. Dejó que los chicos se marcharan y se permitió permanecer un tiempo más en ese lugar para luego tomar las llaves de la casa y salir de ahí.
Caminó por algunos minutos hasta llegar a un departamento modesto. Tocó y al poco una chica de cabellos 'afros' con algunas vendas cubriendo su cuerpo le abrió.
–Nygus sensei –saludó la chica con una sonrisa a lo que la enfermera le respondió de igual modo para después invitarla a pasar.
Tsubaki miró su alrededor, antes no había ido a la casa de la enfermera. Miró algunos cuadros y fotografías con títulos de medicina y algunas con otros compañeros, los cuales identificó como profesores del Shibusen y algunos otros más como Técnicos y Armas de más alto nivel.
–¿Quieres tomar algo? –dijo la enfermera.
–No, estoy bien así. Gracias –respondió, poniendo las manos entrelazadas sobre las piernas.
–Ya veo, quieres saber los resultados de los análisis que se te practicaron. Justamente estaba revisándolos a horita mismo –la de las vendas le entregó una hoja de papel doblada por la mitad y Tsubaki miró primero la hoja, luego a Nygus y finalmente, de nuevo a la hoja.
Suspiró, como deseando encontrar alguna clase de valor en ello. Hacia días, quizás hasta un par de meses, que sospechaba lo que estaba sucediéndole. Y además, los últimos cinco días, con todos aquellos síntomas…
Tomó el papel y lo abrió con presteza, leyendo el resultado de sus análisis.
"POSITIVO."
Sí, Tsubaki Nakatsukasa estaba embarazada.
FIN DE LA CUARTA PARTE
Notas de la autora:
¡Ah! A que ya lo sabían ¿no? Bueno, al menos para los que siguen Whisper. Jojojo.
0Whithe-Rose0: O/O ¡Por el amor de shinigami! Pero qué cosas dices XDDD ¡Nah! No te lo creas. Eso estuvo bien dicho, mejor no lo hubiera dicho yo (eso me sonó a trabalenguas :b). Me encantó lo de pasional y demandante. ¿A que sí verdad? Creo que tú y yo podríamos hacer una buena mancuerna para escribir ¿no te animas?
Yuki-chan: Puede que tengas razón, pero haciendo alusión a lo que mencionas del manga creo que Black Star es tan orgulloso que no se dejaría llevar por Tsubaki. Además también hay que tener en cuenta que el chico no es tan 'puritano', teniendo en cuenta que gusta de espiar en los baños termales n.n Gracias por decir que te ha gustado esto.
Gracias también a: AbbyKoikeSan, Lady Anette, Liz Wland hc, Nikolas Sur, por sus comentarios.
Este anexo (mejor conocido en los altos mundos como spin off XDD) casi llega también a su fin n.n
Matta au!
