Esa mañana Korra despertó agotada pero inmensamente feliz. Sus amigos la habían hecho describir su cita con Asami por Skype hasta avanzada la noche, fue divertido escuchar todos los planes que Opal tenía para que la pelinegra se convirtiera pronto en su novia. Todos aportaban ideas y Korra se limitaba a reír hasta que Bolin hizo un comentario que la sorprendió bastante.
FLASHBACK
Todos reían a carcajadas de ver en la pantalla como Naga le arrebató a Korra un pedazo de pizza que estaba a punto de llevarse a la boca. Las risas fueron bajando de intensidad hasta que se hizo un silencio agradable. Sus amigos no dejaban de observarla con una ligera sonrisa.
-Es bueno ver que vuelves a ser la misma de antes Korra.- Bolin se llevó la mano a la nuca, inseguro de como reaccionaria su amiga al escuchar eso, estaba tocando un punto frágil, pero sonaba totalmente sincero.
-Gracias chicos, no sé qué haría sin ustedes, no les negare que algunas veces vuelvo a sentirme decaída. Pero tengo una sensación de que todo está por mejorar.- Korra luchaba contra el nudo en la garganta que se formó al ver el rostro de alegría que le daban sus amigos. Pasó por tantas cosas y ellos no la abandonaron ni un momento, ni por lo molesto que fue su alcoholismo o la distancia que puso entre ellos. Eran increíbles y la apoyaban totalmente en que avanzara más con Asami.
-Aww Korra, eres tan linda...aun así nos seguiremos burlando de ti.- Kai le saco la lengua mientras todos reían. No podía tener mejores amigos.
FIN/FLASHBACK
La morena termino de vestirse, llevaba una camiseta de Pink Floyd, una chaqueta deportiva del equipo de flag para el que jugaba, jeans y unos tennis. Iba un poco más ligera porque iba a practicar skate por la tarde con Kai y hacer algunas tomas de sus trucos. Fue a la otra habitación por su trilogía de El Padrino. Si Asami iba a darle un libro era mejor que ella le prestara los 3 filmes porque le iba a tomar un poco más de tiempo terminar de leer. Metió las películas y una de sus cámaras a su mochila, tomo su patineta y salió directo a sus clases pensando en que pronto vería esos ojos verde esmeralda de nuevo.
Asami remojaba ligeramente un pincel en agua mientras lo llevaba hacia sus acuarelas. Vertió el líquido sobre un color azul, lo llevo hacia su paleta de colores, tomó un poco de blanco y lo mezcló con el azul que eligió antes. Se formó un azul celeste casi idéntico al de los ojos de Korra lo que la hizo suspirar ligeramente. No había podido dormir bien de pensar en la morena, en lo bien que la había pasado la tarde de ayer, pero sobre todo de darse cuenta que le gustaba Korra y mucho. Llevo la mezcla azul celeste a un pequeño trozo de papel, pintó con mucha delicadeza para después soplar ligeramente hasta conseguir que la pintura secara. Con un marcador delineo el dibujo, agregó detalles y lo firmó con su nombre. Había terminado su pintura de la clase pronto pero no se fue hasta terminar ese pequeño dibujo. Guardo sus cosas y se dirigió hacia las rampas donde quedo de verse con Korra.
-¡Kai! toma la cámara, estoy lista.- Korra se balanceaba ligeramente entre las rampas haciendo algunos trucos sencillos. Tenía días intentado hacer un doble kickflip para la cámara, que solo le consiguió una colección de raspones y moretones, pues siempre que lograba hacerlo nadie la estaba grabando y al filmar terminaba en el suelo. Suspiro un poco antes de agarrar velocidad, tomó la rampa y al elevarse hizo los movimientos necesarios para lograr el truco. Cayó perfectamente de pie sobre su patineta de nuevo mientras escuchaba los gritos de sorpresa de sus amigos. Se detuvo para toparse con una hermosa chica sentada en una banca con cuaderno abierto y un lapicero entre sus dedos que le dedicaba una enorme sonrisa, se acercó lentamente y se sentó junto a ella.
-Me alegra tanto no haberme caído frente a ti.- Korra llevo sus labios a la mejilla de Asami para depositar un pequeño beso. La pelinegra se sonrojo, lo que provocó la risa de la morena.
-Emm...toma te traje el libro.- Asami se apresuró a sacar el ejemplar de su bolsa para entregarlo.- Espero que te guste tanto como la película.-
-Si lo creo, hablando de película, espera un momento.- Dejo el libro sobre la banca y caminó hacia su mochila donde sacó los DVD. Regreso y se los extendió a la pelinegra.
-Te traje la trilogía completa. Como me tomara un poco más de tiempo terminar el libro es justo que tu veas las 3 películas.-
-Me parece justo, prometo que voy a verlas y te diré lo que opino después.- Asami le dio una mirada traviesa mientras guardaba las películas en su bolsa, se levantó y le sacudió un poco el cabello a Korra, gesto que casi enloquece a la morena.
-Quisiera quedarme un poco más, lo que haces es...cautivante.- Si Asami seguía coqueteando así Korra no iba poder evitar besarla.- Pero debo ir a trabajar. Pero hablamos más tarde, nos vemos pronto Korra.- Se acercó y la besó igual que ayer, muy cerca de la comisura de sus labios.
-Nos vemos pronto, gracias por el libro.- Korra se quedó observando como Asami fue hacia su Satomovil y se marchó. Estaba parada con la mirada perdida sonriendo tontamente. Tomó el libro para guardarlo en su mochila cuando un pequeño trozo de papel cayo de él, se apresuró a tomarlo y ver que era un dibujo de ella con su patineta en un pie y un pequeño tulipán en su mano. Enseguida reconoció el tono idéntico de azul celeste de sus ojos que Asami aplicó en los del dibujo. Es como si hubiera capturado a la perfección la escena de ayer. Korra sonrió aún más y lo metió en el libro, era un separador hermoso y hecho por Asami lo hacía aún más especial. La próxima vez que hicieran un intercambio le daría algo también.
Pasaron algunas semanas donde los intercambios se volvieron las excusas perfectas para volver a verse. Las películas de Korra venían acompañadas de algunos CD de la música preferida de la morena, algunos doodles o frases que le gustaban de los libros que Asami le prestaba y que siempre llevaban un separador dentro hecho por la pelinegra. Ambas habían iniciado una pequeña colección de los detalles que se obsequiaban.
Comenzaron a hablar más, conocerse a fondo, incluso llegaban a trasnochar charlando por mensajes o por Facebook, hablando al principio de lo que lo que opinaban de los libros o los filmes. Después las charlas se volvieron más personales donde los detalles de su vida fueron reforzando su amistad. Asami se pasaba la mayor parte del tiempo riendo con Korra, era demasiado graciosa. Podía estar en sus reuniones con algunos inversionistas y recibir fotos de la morena haciendo alguna mueca, videos de cachorros que no podían subir escaleras o toda clase de cosas que hacían que Asami tuviera que controlar sus carcajadas durante las juntas. Algunas veces la pelinegra le mandaba fotografías de sus pinturas o sus proyectos para que Korra le diera una opinión, aunque siempre terminaba en alabanzas pero a Asami le encantaba que Korra la elogiara. En ocasiones le regalaba algunos prototipos de auriculares pues sabía que a la morena le fascinaba la música. Ella no solía darse el tiempo de ampliar su repertorio musical así que agradeció bastante las mezclas y discos que Korra le daba. Lo que más le gustaba de la música que Korra le daba era que parecían que la morena se estaba declarando con esas canciones. Change your mind The Killers, Maps de los Yeah Yeah Yeahs,Unintended de Muse. ¿Korra quería decirle algo o ella simplemente quería imaginar que había un mensaje detrás de esas canciones y era mera coincidencia?
Salieron en otras ocasiones cuando el trabajo o las clases se los permitía y la pasaban de maravilla lo que llevo poco a poco a ambas a darse cuenta que estaban perdidamente enamoradas, pero no habían tenido el valor de decirlo. El miedo las invadía siempre que intentaban decir lo que sentían. Asami había tenido pésimas relaciones, se daba cuenta que esas parejas solo estaban con ella por su dinero. Sabía que Korra no era así, lo demostró aquella tarde en el café. Pero las malas experiencias nos forman inseguridades que no nos permiten confiar plenamente. Korra seguía dolía por su relación con Kuvira, gracias a la heredera estaba consiguiendo salir de su depresión, pero las dudas no le permitían demostrar sus verdaderos sentimientos, no quería sufrir de nuevo.
El invierno estaba más fuerte que nunca, comenzaron las nevadas, las calles estaban repletas de nieve lo que molestaba un poco a Korra porque su motocicleta seguía sin funcionar y la nieve no le hacia el camino sencillo a sus clases porque no podía usar su patineta. Era fin de semana así que por más que evitaba que Asami le hiciera favores de verdad necesitaba reparar su motocicleta. Desbloqueo su celular para enviarle un mensaje a Asami.
Korra: ¿Cómo está mi fabulosa y magnifica amiga ingeniero?
Asami: Amm...bien, supongo. ¿Hay algo que mi increíble cinéfila amiga necesite? Tus halagos son algo obvios.
Korra: Vamos Asami, tu sabes que no estoy mintiendo. Pero...si necesito un favor.
Asami: Lo que necesites. Sabes que siempre estoy dispuesta a ayudarte
Korra: ¿Recuerdas mi motocicleta? Bueno sigue muerta y con esta nieve me es imposible usar mi patineta o incluso caminar sin congelarme los pies :( ¿Crees poder echarle un vistazo?
Asami: ¡Claro! te prometí que lo haría. Mandare a unos empleados a tu departamento para que la lleven directo a mi casa y nos vemos ahí cuando salgas de trabajar, ya estaré reparándola.
Korra: Excelente, nos vemos más tarde. ¿Te parece bien que lleve algo de cenar? El sushi que tanto te gusta me queda bastante cerca de la academia de Tenzin.
Asami: Perfecto, nos vemos. Te envío la dirección de mi casa más tarde.
Cuando los empleados de Industrias Futuro se llevaron su motocicleta Korra se apresuró a tomar el autobús hacia el trabajo. Jinora y Bolin ya estaban ahí calentando, entrenar a un numeroso grupo de niños requería de bastante atención por lo que sus amigos le ayudaban durante las clases.
-Korra, debes decirle a Asami que es lo que sientes por ella.- Jinora y Bolin tenían protectores sobre sus brazos que recibían los golpes de los niños mientras Korra corregía sus posturas y los animaba a dar algunas patadas. Jinora tenía razón, hace algunos días que intento confesarse con Asami pero se paralizaba del miedo de que no fuera correspondida.
- Si Korra, debes aprovechar hoy que iras a su casa. No puede ser más perfecto, estarán solas sin que nada las moleste. Hace un mes que se conocen, creo que es tiempo suficiente.- Bolin la observaba muy serio, algo raro en él, lo que hizo que Korra lo mirara decidida.
-Está bien, se lo diré hoy. Espero que ella sienta lo mismo por mi.-
-Ya verás que así será Korra. ¡Ah que emoción! Ya todos queremos conocerla.- Bolin se levantó emocionado abrazando a Korra.
-Aún sigo pensando si es buena idea que conozca al montón de locos que tengo por amigos.- Korra reía con mucho esfuerzo. Sus nervios eran muy evidentes pero estaba totalmente segura que hoy le dirá todo a Asami.
Korra bajo del autobús y caminó unas calles más como decía el mapa en su celular para llegar a la casa de la pelinegra. Sabía lo increíble que era la mansión Sato, todos en Ciudad Republica la habían visto, era impresionante. Pero Asami había dejado de vivir con su padre y compro una pequeña casa cerca de la universidad para llegar a tiempo a clases. Pero cuando Korra llego a la "pequeña" casa de Asami quedo impactada. No era para nada la mansión Sato pero si que era elegante y no entraba en la definición de pequeña. Estaba bastante iluminada, el diseño era moderno y simple, tenía enormes ventanales y un gran jardín cubierto de nieve.
Se acercó a las rejas y presiono el timbre, espero unos segundos cuando escuchó la voz de Asami a través de una pequeña bocina.
-¿Korra?-
-Sí, hola Asami, ¿podrías apurarte? está comenzando a nevar de nuevo-
-¡Lo siento! Pasa Korra, estoy en la cochera- Se escuchó un zumbido en la puerta, la morena la empujó para poder pasar. Recorrió el camino hacia la cochera que estaba abierta y vio a Asami ajustando con una llave algo en el motor de su motocicleta. La pelinegra llevaba unos pantalones holgados con algunas manchas de aceite y una camiseta con el logo de industrias futuro en el brazo. "Por Raava, Asami es demasiado sexy con lo que sea que lleve puesto" Korra estaba perdida observando a Asami mientras se acercaba a ella.
-¡Hola Korra! llegaste justo a tiempo, ¿quieres encenderla? Estoy un poco insegura de un cambio de pieza que hice- Asami término la distancia entre ellas y le planto un beso en la mejilla mientras le entregaba las llaves.
-Creo que eso puede esperar, muero de hambre y frío, hay que entrar, después nos preocupamos por eso.- Korra guardó las llaves en el bolsillo de su abrigo, tomó la mano de Asami y entraron a la casa.
Si el exterior de la casa había sorprendido a Korra, el interior la dejo impactada. Estaba perfectamente decorada, en contrastes de negro con las enormes paredes blancas, la sala de estar era muy acogedora con un gran y cómodo sofá con algunos cojines y una gran pantalla justo en frente. Las paredes tenían algunas fotografías y dos altos libreros repletos de libros estaban a lado de una hermosa chimenea encendida que hacia el ambiente más cálido. Cerca de la chimenea había un hermoso piano de cola negro que brillaba con la luz que proyectaban las llamas. Korra camino hacia la enorme cocina y dejo la comida sobre la barra.
-Wow, tu casa es asombrosa Asami. ¡El tamaño de tu sala es todo mi departamento!- Korra no dejaba de voltear a todos lados admirando la casa de la ingeniero
-Haha gracias Korra, pero a mí me encanta tu departamento. Aunque no lo recuerdo muy bien, la resaca lo hizo todo muy borroso.- Asami estaba sacando la cena de la bolsa mientras veia a Korra observando su librero.
-Bueno, la próxima película la veremos en mi departamento.-
-Me parece una gran idea. ¿Porque no vas eligiendo algo en Netflix mientras yo sirvo la cena?-
Cenaron en el sofá mientras veían , ambas estaban obsesionadas con la serie. Después de algunos capítulos Asami se levantó a llevar los platos a la cocina seguida de Korra que la estaba ayudando. La nevada era muy fuerte, se podía ver la gran cantidad de nieve acumulada a través de las ventanas.
- ¿Tocas el piano Asami?- Korra observaba el piano de cola mientras le pasaba un vaso a la pelinegra.
- Un poco, solo recuerdo algunas notas. Este piano es muy especial para mí. Era de mi madre, solía tocar todas las tardes y cuando decidió que tenía la edad suficiente para aprender...bueno ya sabes.- Asami bajo la mirada, no quería incomodar a Korra con su nostalgia. Le había contado a la morena un poco sobre su madre y que murió cuando tenía solo 6 años.
-Lo siento Sami, amm...¿puedo tocar algo?- Korra estaba pasando sus dedos sobre la fina madera del piano y se acercó al banco frente a él.
-¡¿Sabes tocar piano?! No dejas de sorprenderme Korra, enserio ya dime, ¿qué es lo que no sabes hacer?- Desde que fue conociendo a Korra, la ingeniero estaba fascinada por todas las habilidades que tenía la morena.
-Mmm, no se reparar motocicletas, ni siquiera puedo ajustar un tornillo y muchas cosas más, créeme.- Korra se sentó en el banquillo y destapo las teclas. Tocó algunas para calentar.- Vamos genio acércate, puedo darte algunas clases cuando quieras.-
-Muy bien pero no prometo avanzar pronto, soy un poco torpe para esto- Asami se sentó junto a Korra y la observaba tocar teclas al azar que tenían un curioso ritmo.
-Mi primera clase será completamente gratis si adivinas esta canción. Es de una de las películas que te presté. Pero vas a ayudarme a tocarla- Korra tomó delicadamente la suave mano de Asami y la acerco a las teclas acomodando sus dedos entre ellas. Una sensación extraña recorrió el cuerpo de la pelinegra con el contacto de Korra.
-Ahora, quiero que toques esas teclas exactamente igual que yo.- Korra tocó las teclas lentamente dándole el ritmo a Asami. Ella lo imitó a la perfección.- ¡Excelente! yo creo que serias muy buena alumna. Cuando comience a tocar voy a darte una pequeña seña cada vez que necesite tu ayuda ¿de acuerdo?- Asami solo pudo asentir, estaba perdida en la mirada celeste de Korra.
La melodía comenzó lentamente llenando la habitación, Asami no le quitaba la vista a Korra esperando su señal. De pronto la morena volteó a verla y asintió ligeramente mientras seguía tocando. La pelinegra se sobresaltó apresurándose a hacer su parte de la canción y entonces la reconoció. Korra le dio esa película la semana pasada, le había encantado, sobre todo la música. Asami recordó que hablaron bastante sobre el compositor y era uno de los favoritos de Korra.
- Amelie- dijo Asami despacio para no interrumpir la melodía, Korra le dio una enorme sonrisa al saber que había adivinado. Era de sus películas favoritas y de las mejores canciones que había escuchado en su vida. Por eso trabajo mucho para aprenderla. Korra estaba tocando con el alma mientras Asami la observaba fascinada.
Cerca del final de la melodía Korra le hizo otra seña a Asami pero ya no aparto su mirada. Sin darse cuenta estaban acercándose cada vez más mirándose directamente a los ojos. La morena dio las ultimas notas y bajo las manos. Era el momento. Pero por más que lo intentaba las palabras no salían, solo conseguía acercarse más. Una fuerza se apoderó de ella y dio el último paso. Sintió los suaves labios de Asami contra los suyos y cerró los ojos besando lentamente a la heredera, pero no hubo movimiento, el beso no estaba siendo correspondido. Korra se alejó rápidamente para ver a su amiga en shock y se puso de pie lo más rápido que pudo.
-¡Como lo siento, Asami! Yo...de verdad...debo irme.- se apresuró a decir la morena al ver que Asami la observaba de forma tan extraña. No quería consuelo ni lastima. Corrió hacia la puerta por la que habían entrado, bajo las escaleras y saco las llaves de su abrigo. Se montó en la motocicleta y trato de encenderla. El sonido del motor se apagó demasiado pronto, hizo más intentos pero no lograba encender.
-¡Maldita sea!- Korra se agarraba la cabeza con las manos frustrada por lo que acababa de pasar. "¡¿Como pude hacer eso?! Asami no va a querer saber nada de mí nunca más. Soy una estúpida"
-Creo que necesita que le cambie una pequeña pieza. Pero solo puedo conseguirla hasta mañana. Además no voy a dejar que te vayas con esta nevada- Korra solo agacho la mirada al escuchar la voz bastante tranquila de Asami.
-¿Porque no entramos Korra? No puedes irte así. Te quedaras a pasar la noche aquí. Además, tenemos que hablar- Asami la tomó de su mano y la jaló ligeramente. Korra soltó un largo suspiro, se levantó de su motocicleta y subió las escaleras hacia la casa sin soltar la mano de la pelinegra, no sabía que esperar, se moría de nervios de saber qué es lo que Asami quería decirle.
NOTAS
Gracias por los comentarios :') me hacen feliz juju. Bueno este capitulo me quedo un poco mas corto pero interesante jeje. Pero en mi defensa tuve una semana muy loca, fue mi cumpleaños, estuve 3 días en Comic Con y casi muero de felicidad en la conferencia de Legend of Korra y enterarme de los próximos comics pff fue gloriosoooo. Pero bueno esas son mis excusas pero prometo subir lo mas pronto posible, mientras espero que disfruten la historia y pueden sugerir,preguntar o lo que deseen.
jesica07: De nada :D me alegra saber que hay personas que disfrutan de lo que estoy escribiendo y eso hace que me den aun mas ganas de continuar con esto :)
Nobodyknows05: Muchas gracias, que bueno que te gusta :) respecto a las profesiones que elegí para Korra y Asami tienen una razón. Desde niña tuve clases de artes plásticas y dibujo, domino varias técnicas y ahorita estoy estudiando cinematografía :) Decidí que en el fic tuvieran esas profesiones porque es algo que conozco y puedo describirlo con mayor facilidad en la historia. Y no te vuelvas loca haha vienen mas cosas y tratare de subir mas capítulos lo mas pronto que pueda.
Rarie-Roo 07: haha esa regla universal me tranquiliza, solo que por hoy la romperé, gracias por leer el fic :)
Elvimar: muchas gracias, que bueno que te gusta :)
