Con este capítulo llevo el 26% de lo requerido para el reto, uno creería que a este altura ya tendría idea de cuantos capítulos me llevará, pero no tengo idea.

Bueno, este capítulo estuvo listo ayer, lo escribí en la mañana y lo pasé a computadora en la noche, pero no me convenció así que lo dejé para revisar hoy, igual no cambió casi nada, agregué unas líneas y ya...

Lo siento, amo dar preámbulo, perdón lo pesada que me pongo. Para terminar, al igual que los primeros dos capítulos estuvieron relacionados el 3 y el 4 lo están (además de la relación global de todos, ustedes entienden, espero)

Los personajes pertenecen a Rick Riordan, perdones vehementes a este señor por lo que hago con sus personajes. El fic participa en el reto"Solangelo fever!" del foro El monte Olimpo.

−¿Ya entraste en calor?

-Sí. Nunca había estado en aguas termales, bueno, tampoco había estado en el polo, un largo paseo para una sola hora de viaje. Por cierto, eso que hiciste fue impresionante.

−¿El viaje?

−Por supuesto que eso también lo fue, nunca antes había viajado contigo, me alegró mucho tener la oportunidad de hacerlo. Pero a lo que me refería es a la concentración de sombras que hiciste.

−No podíamos esperar la noche, en los polos pueden llegar a tardar hasta 6 meses en llegar, pero no pidas que lo haga de nuevo, es sólo para casos de verdadera emergencia. ¿Aún quieres ir a la playa?

−Mientras no sea al polo sur.

−¡Fue tu culpa! Me diste un susto de muerte, tienes suerte que no termináramos en el inframundo.

−Tú me dijiste que te sujetara.

−¡Pero no así! Pudiste tomarme del hombro.

−Ya, ya −comentó el rubio dando por terminada la discusión−, vayamos a la playa.

Will se levantó (para interna alegría de Nico) el hijo de Apolo se había quitado la playera y sus sandalias antes de entrar al agua, por lo que usaba sólo su bermuda. Le gusta el cuerpo del sanador, no podía negar que disfrutaba mirarlo; él, por supuesto, no era un debilucho, pero los hijos de hades nunca se habían caracterizado por tener un cuerpo perfecto.

−Nico ¿nos vamos? –el ojiazul lo sacó de sus ensoñaciones ofreciéndole una mano para ayudarle a salir del agua, el pelinegro dudó, pero terminó aceptando su ayuda…

−Me la pasé muy bien hoy, la playa era preciosa ¿Cuál dijiste que era el nombre?

−Cerdeña, pero no estoy seguro en que playa estábamos.

−Ya veo, era realmente bella.

−Siento que hubieras disfrutado más Hawái−Nico no puo evitar sonar con un leve tono de desilusión en su voz.

−¿Por el surf? No te preocupes, existen mejores playas para surfear, además tú no lo practicas, habría sido un desperdicio ir contigo y dejarte de lado por algo que puedo hacerr en el campamento.

Había anochecido ya y el clima se encontraba más fresco, ambos seguían mojados y caminaban hacía la cabaña de Hades, cuando estuvieron frente a ella Nico se detuvo.

−Yo también me la pase muy bien –le confeso, lo cual era cierto, el rubio lo había arrastrado más de una vez al mar, pero la compañía de Will era sorprendentemente agradable además de que no podía negar que había disfrutado las vistas… y no se refería a la playa.

Will sonrió, traía las manos en sus bolsillos y su cabello era un divertido caos, pero Nico no pudo evitar soltar un suspiro, el hijo de Apolo era la representación perfecta de la figura griega, con su camisa sobre el hombro el pelinegro no pudo evitar compararlo con las famosas esculturas griegas.

−Debo volver a mi cabaña. Gracias por todo, Nico, fue maravilloso pasar el día solo contigo.

El italiano no lo esperó, aunque si lo hubiera esperado su reacción posiblemente hubiera sido la misma. Will Solace se inclinó, dando un casto beso a sus labios, la caricia de sus labios fue rápida, pero duró lo suficiente para hacer perder al hijo de Hades no sólo el aliento sino cualquier pensamiento que pudiera tener en su cabeza.

−Buenas noches –se despidió con una resplandeciente sonrisa, marchándose sin decir nada más.

Nico pudo haber pasado (literalmente) toda la noche afuera de su cabaña preguntándose que acababa de pasar, pero un ruido y el temor a ser castigado lo obligó a entrar. El pelinegro se dejó caer sobre su cama, sin saberlo, el hijo de Apolo acababa de robarle su primer beso.

AndyZac: Mil gracias por tu comentario, que alegría que el fic sea de tu agrado. Me apuraré a trabajar, espero que la continuación sea de tu agrado.

Guest (perdona, si me dejas un nombre la siguiente no te digo así de nuevo): soy amante del caos no puedo evitarlo, pero me alegra que te gustara, muchas gracias por tu comentario.

Besos y abrazos de mi parte. Muchas gracias por leer.