Nota: no soy dueño de los anime a continuación, solo soy dueño de la historia. No es un crossover. Subire un capitulo nuevo cada vez que pueda.
Animes utilizados en la historia: to love ru, Fairy Tail, high school dxd, otros.
Raster Skay: Yo pensaba que era el único que sentía eso XD.
Soniatomic: Lo del recuerdo de la niñez es en parte si en parte no XD, y lo de Zorc y Maria, solo dire que este fic ira mas a la comedia, una comedia muy mala y ridicula XD.
Dark Thundercat: Ciertamente, es difícil escribir una pelea, especialmente las que son desde cero. Esos autores que mencionaste, que solo he leido Dragon del genesis y Aten92 (y la verdad se me esta pegando la manía de Aten de escribir o publicar nada cada medio siglo). "Yo siempre cumplo mis promesas pervertidas" eso lo dijo el Issei de Dragon del Genesis y cual yo tambien sigo XD. Lo de Kena, ya vez, casi y no la violan XD. Lo del Pseudo-pacto, si, fue sacado de Shinmai maou, pero en las novelas, fue usado en la pequeña Kurumi.
Guest 1: Lo de la familia Deviluke, fijate que eso mismo pensaba hacer, chaval, pero pensaba explicarlo mejor mas adelante, pero gracias por la sugerencia.
Guest 2: Pues fijate, que es verdad XD. Haré eso mismo XD.
Capítulo 4. El inicio del entrenamiento.
(En las calle de Kuoh).
Actualmente, se podía ver a Restia y a Issei caminando por la acera, la chica tenía una sonrisa en la cara, llevando un vestido morado de una pieza, sosteniendo la mano a Issei, que estaba con una mirada complicada.
Issei: "O-Oye, Restia, cálmate". Dijo siendo casi arrastrado por la chica.
Restia: "Vamos, Issei-sama, que quiero ver toda la ciudad". Dijo sonriendo.
Issei: "Deja de llamarme así, Restia". Dijo haciendo que la chica se detuviera.
Restia: "Hm. Entonces, ¿Cómo debo llamarte?". Pregunto llevándose un dedo a su mejilla. "¿Issei-san? ¿Issei-kun? ¿Issei-chan?".
Issei: "Solo dejo que los de la escuela me llamen así como en los dos primeros, y tú no estás entre ellos; y el ultimo, hace parecer que yo soy menor". Dijo con una mirada entrecerrada.
Restia: "Pero para mí, eres menor que yo". Dijo sonriendo.
Issei: "Igualmente, no quiero". Dijo suspirando.
Restia: "Pues, entonces, solo me queda una opción". Dijo mientras se acercaba al oído del chico. "¿No lo crees, Onii-chan~?". Susurro lenta y suavemente, especialmente el "Onii-chan", haciendo que Issei sintiera un escalofrió recorrer su espalda.
Issei: "¿Eh?". Dijo mientras un ligero sonrojo se acumulaba en sus mejillas.
Ddraig: 'Te cacho, mocoso'. Dijo con un tono soñoliento, pues desde que se mostró ante Issei, se mantiene durmiendo.
Issei: 'Ca-Cállate, lagarto molesto'. Pensó molesto.
Restia: "¿Qué paso, Onii-chan?". Pregunto fingiendo inocencia, ladeando la cabeza ligeramente, causando otro impacto a Issei.
Issei: "N-Nada". Dijo se daba la vuelta, llevándose una mano a su pecho. "Maldición, no esperaba que fuera súper efectivo, además, es una buena actriz". Murmuro algo molesto.
Restia: "Mou… ¿Pero qué te pasa, Onii-chan? Te comportas muy raro, Onii-chan". Dijo sonriendo inocentemente, viendo como Issei tenía una ligera conmoción.
Issei: "Que peligro…". Murmuro para sí mismo, volteándose hacia Restia, que tenía una sonrisa inocente en la cara. "¡Ya deja llamarme Onii-chan!".
Restia: "¿Por qué? ¿No puedo llamarte "Onii-chan", Onii-chan? Porque Est-chan te llamo así y no parecía molestarte, Onii-chan". Dijo fingiendo dolor.
Issei: "Eh… Bueno, puedes seguir llamándome así si quieres". Dijo suspirando, siendo que algo estaba fuera de lugar. "¿Eh? Siento que algo va mal". Dijo mientras se daba la vuelta, encontrándose con Asia, Shizuku, Honaka, Kirin y Zoe, con una expresión algo complicada cada una. "¿Chicas?". Murmuro algo incómodo.
Zoe: "Así que… tampoco hay problema si te llamo así, ¿Verdad, Onii-chan?". Pregunto con una sonrisa forzada.
Issei: "Etto… Bueno…". Dijo tratando de formar alguna excusa.
Asia: "Issei-san, ¿Yo también puedo llamarte "Onii-chan"? ¿Puedo? ¿Puedo?". Pregunto con lágrimas en los ojos.
Honaka: "Issei, ¿Acaso le gusta que le llamen así?". Pregunto algo insegura.
Kirin: "Ano… Buenos días, Issei-san". Dijo nerviosa haciendo una ligera reverencia.
Issei: "Ah…". Suspiro cansado, viendo a la última chica. "¿Algo que decir, Shizuku?".
Shizuku: "¿Quién es la niña?". Pregunto viendo a Restia.
Restia: "Oh, yo me llamo Restia, y yo soy la futura esposa de Onii-chan". Dijo sonriendo mientras abrazaba a Issei, haciendo que todos quedaran sorprendidos.
Issei: "¿Qué dices, Restia?". Dijo sintiendo como Zoe, que tenía una mirada entrecerraba, fuera envuelta en un aura oscura, mientras que las demás, a excepción de Shizuku, fueran cubiertas por un aura de tristeza.
Restia: "Y si no les importa, Onii-chan y yo tenemos cosas que hacer". Dijo mientras caminaba arrastrando a Issei.
Zoe: "¿Ah, sí? ¡¿Pues quién necesita de un inútil pesimista como él?! ¡Que les vaya bien a los dos!". Grito molesta.
Issei: "Oye, Restia, ¿Por qué has hecho eso?". Pregunto después de alejarse lo suficiente.
Restia: "Pero es verdad, ¿No? Tenemos cosas que hacer, me estas mostrando la ciudad, y además, necesitamos comprar lo que usaremos para ir al campamento". Dijo mientras hacía que Issei pusiera una mirada algo seria.
Issei: "Es verdad". Dijo mientras recordaba lo sucedido hace apenas ayer.
Flashback. Día anterior, en el salón del Club. PDV de Issei.
El tío, al cual no le pillo el nombre, se encuentra sentado junto a la pelirroja exhibicionista, que parecía estar mosqueada por su sola presencia, pero no es como si me importara. Ambos trataban de tomar el té de Akeno.
Una vez este hombre se sentó al lado de la cabeza tomate, pasó su brazo alrededor de ella y se puso a jugar con su pelo. En serio, este tipo me está dando mala espina y unas ganas de vomitar.
-El té de la 'Reina' de Rías es maravilloso-. Dijo el chaval.
-Muchas gracias-.
Akeno estaba poniendo esa sonrisa falsa como de costumbre, pero no decía sus irritantes "ara, ara..." ni "Ufufufu". No parece realmente contenta...
Rías, como ya dije, estaba sentada en el sofá. Risori o como se llame, también estaba sentado a su lado, dejando el brazo sobre su hombro despreocupadamente. La cabeza tomate no paraba de quitárselo de encima, pero él seguía tocándola el pelo, las manos, los hombros... Joder menudo sobón, casi hasta da risa.
Nosotros, los que somos injustamente considerados demonios de bajo nivel, nos sentamos lejos de ellos dos y sólo podíamos mirarles, Kenny estaba en mi cabeza luchando por no dormirse por esta situación, no le culpo, yo también quiero echarme a dormir en hez de ver esta chorrada. Kena estaba pegada a mí con una expresión complicada, como tratando de darle sentido a lo que acababa de ver, claramente no comprende lo que pasa y tendrá un mal presentimiento. Pero tampoco se tiene de qué preocupar. No es un murciélago con patas, así que no tiene nada que ver con esta mierda al contrario que yo, y de ser el caso podría hacerse invisible y salir por patas o volando de aquí.
Aunque luego yo tendría que recogerle la ropa otra vez, Buah que pereza.
-Ne, Issei, ¿Acaso te molesta que Raiser-san sea el prometido de Rías?-. Me preguntó en susurro y con tono de broma Kazuki, conociéndolo, quizás no está de acuerdo a lo que pasa y trata de relajar el ambiente con un mal chiste.
-Vete a tomar por culo-. Respondí en el mismo tono, ligeramente irritado.
-Entiendo-. Me responde riendo un poco despreocupado.
-Ajaja. Ustedes son algo graciosos-. Dijo el flipado rubito, sonriendo tan tranquilo, ocultando lo maldito que es, aaarg que cansino ¿no estabas metiéndole mano a la pelirroja? Sigue con eso y deja a los demás en paz.
-¡Déjalo ya!-.
La voz furiosa de Rías resonó en toda la sala. Cuando miré, ella se había levantado del sofá y estaba mirando a Risori agresivamente. Él, por su parte, seguía sonriendo como siempre.
-¡Ya te lo he dicho antes, Raiser! ¡No me casaré contigo!-.
-Sí, eso ya lo he oído antes. Pero Rías, eso no va a ser así, ¿sabes? Creo que tu familia está acelerando todo para evitar una crisis-. Contesta Risori, ¿Todos los Demonios son así de capullos? Pues entonces que alguien me mate, por favor.
-¡Eso no te incumbe! Si soy la próxima heredera de la Casa de los Gremory, ¡Entonces elegiré a mi marido! Además, ¡Me prometieron que estaría libre hasta que terminase la universidad!-. Enfrentar a su familia para cumplir un sueño… Que se note el maldito sarcasmo.
-Exacto. Y serás libre. Podrás ir a la universidad y hacer lo que quieras con tus sirvientes. Pero tu padre y Sirzechs-sama están preocupados. Temen que se extinga todo el clan. Perdimos un montón de Demonios de pura sangre en la última guerra. Aunque ya haya terminado, nuestra rivalidad con los Ángeles Caídos y con Dios aún no ha terminado. No es nada raro que acaben con los Demonios de pura sangre, lo que puede acabar provocando la extinción de las grandes familias por culpa de estos inútiles enfrentamientos. Por eso, la unión entre los Demonios de pura sangre y que además son de alto nivel es la solución perfecta a todo esto-. Respondió muy calmado y confiado el tío este, me imagino la típica historia de "Ay, vamos a hacer que estos dos Demonios puros se casen, de esta manera obtendremos a otro puro, aun si nos tardamos miles de años en que nazca", si, ya me sé que los Demonios tienen una bajísima tasa de natalidad lo cual los ha vuelto muy tontos.
-Un Demonio de pura sangre de alto nivel. Hasta tú sabes lo importantes que serán esos niños de ahora en adelante, ¿verdad?-. Finalizó Risori. Solo para seguir al minuto siguiente ¿aún más? Aigh que quiero dormir. -Los nuevos Demonios... los que son como tus sirvientes, Demonios reencarnados, se están expandiendo en términos de fuerza, pero eso puede hacer que los Demonios de pura sangre perdamos nuestro lugar. Hay viejos nobles que han intimado con los Demonios reencarnados más poderosos, y eso está bien. Los nuevos Demonios también serán importantes en un futuro-. No creo que eso lo haya dicho en serio ni de coña-. Pero no podemos dejar que los Demonios de pura sangre se extingan, ¿verdad? Fuimos elegidos para prevenir la desaparición de la pureza de sangre. Yo tengo a mis hermanos mayores, por lo que la supervivencia de mi casa está a salvo-. Entonces, ¿Por qué te preocupada retardado?-. Por el contrario, tú eres la única que podrá heredar la Casa de los Gremory. Si no te casas, el Clan de los Gremory desaparecerá con tu generación. ¿Estás tratando de destruir un clan que ha formado parte de la historia desde tiempos ancestrales? Porque con la pasada guerra, apenas queda la mitad de los Demonios que antes conformaban los '72 Pilares'. Este matrimonio marcará el futuro de los Demonios-. Tengo entendido que los Demonios tienen largos periodos de vida, casi unas diez veces la de un humano común, y la pelo tomate apenas tiene 17 o 18. ¿Es que no se enteran del ridículo que están montando? ¿No es que simplemente están aburridos y quieren ver algo de porno entre estos dos inútiles demonios de clase alta para hacerse unas pajas?
Kaiser ya me había mencionado en su momento lo de los "Setenta y dos pilares". Hace mucho tiempo existieron 72 demonios que ostentaban títulos de nobleza y que comandaban grandes ejércitos. Pero la mayoría de ellos murieron en la guerra (según lo poco que recuerda Káiser, Satanás le había ordenado aniquilar unos cuantos de ellos porque sospechaba una traición, menudos pesados al tratar de volverse contra su mismo progenitor arriesgándose así su inútil vida).
El clan de Rías era uno de los clanes de pura sangre que sobrevivieron a la guerra. Me molestaba escuchar a Raiser seguir insistiendo con lo del matrimonio, el matrimonio es una farsa, pura decoración para ir presumiendo por ahí el cariño empalagoso que se tienen ambas personas para luego, después de unos años, acabar en el divorcio por idiotas.
Por otro lado, al escuchar la historia entera todo parecía ser bastante más complicado. Demonios de pura sangre, es decir, esos dos. Ser un Demonio de pura sangre implicaba que tus padres fueran también Demonios de pura sangre. Un Demonio de verdad. Por ejemplo, Asia y yo éramos simples Demonios reencarnados. Si era una regla antigua, entonces una opinión nuestra no serviría de nada… A menos no pacíficamente.
-Por supuesto que no voy a condenar el destino de mi clan. Me casare…-. Eso, dale la razón al maldito, que le estas llenando de orgullo.
Risori puso una amplia sonrisita al escuchar a Rías decir eso.
-¡Ahhhh, eso es Rías! Entonces vamos a...-.
-...Pero no contigo, Raiser. Sólo me casaré con alguien con quien quiera estar. Incluso los Demonios que obedecen las reglas ancestrales tienen el derecho a elegir-.
Risori se puso muy desagradable después de oír eso. Sus ojos se volvieron más agresivos e incluso hacía ruidos con la lengua al hablar.
Entonces, se levantó y enfrentó a la exhibicionista, llevando una mano a su barbilla.
-Sabes, Rías... Soy un Demonio que ostenta el nombre de los Phenex. No puedo permitir que ese nombre resulte manchado. Ni siquiera quería venir a un pequeño edificio como este en el mundo humano. En realidad, odio este mundo. El fuego y el aire aquí son asquerosos. Como Demonio que simboliza esos elementos, ¡no puedo soportarlo!-. Risori se envolvió en llamas. Había pequeñas llamas por toda la habitación. -Te llevaré de vuelta al Inframundo, ¡aunque tenga que carbonizar a todos tus sirvientes en el proceso!-.
Podía sentir el instinto asesino en toda la habitación. Menudo dramatismo.
Después de decir eso, ambos Demonios de sangre pura empezaron a emitir sus auras, esto es algo que me importa bien poco, pero si el idiota me ataca a mí o a Kena, entonces, dejaré todo a manos de Kaiser. Todos estábamos sintiendo sus instintos de batalla, especialmente el del tipo, lo que hace empiece a preguntarme, ¿Es completamente necesario matarnos a todos solo porque la princesita exhibicionista te dice "no" continuamente? En serio, este tipo está mal de la cabeza para pensar que saldrá ileso de esto.
Kena empezó a temblar y se refugió en mi espalda con algo de miedo provocado por el tipo, siendo imitada por Asia. Kenny simplemente estaba calmado, no veía lo amenazante del tipo, si, amigo, te entiendo.
Los demás no estaban temblando, pero estaban preparados para luchar en cualquier momento.
-Ojou-sama, Raiser-sama, por favor, tranquilizaos. Si pensáis seguir con esto, no me contendré-. Esta vez, intervino la encargada de las Maid de la Familia de la pelirroja, haciendo que los otros dos se detuvieran al instante. Rías y Risori se pusieron serios cuando escucharon la intensa voz de Grafita. Parecía que los dos la tenían miedo. Anda por favor, que patético.
Risori extinguió las llamas que rodeaban su cuerpo y suspiró moviendo la cabeza.
-...Cuando la 'Reina' más poderosa te dice eso, incluso yo me asusto... Definitivamente, no quiero enfrentarme con nadie del grupo de Sirzechs-sama, se dice que está formado por monstruos-.
¿Ese tipo le tiene miedo o respeto a la mujer? Bueno, es alguien que fue considerada como candidata a Maou, yo también tendría miedo o respeto. Naaaah estoy de coña, perdí la capacidad de sentir miedo hace mucho.
Por otro lado. ¿Tan fuerte era el hermano de esta niña? Tampoco imaginaba que Grafita era tan poderosa. Ni siquiera sentí ningún instinto de pelea proveniente de ella. Siguió hablando una vez comprobó que tanto Rías como Risori ya no tenían ninguna intención de luchar.
-Todo el mundo sabía que esto iba a terminar así, incluso la gente de la Casa de los Phenex. A decir verdad, todos sabíamos que esta iba a ser la última reunión. Si no se resolvía nada, tomaron una decisión que serviría como último recurso-. Anda no me jodas, ¿en serio ya lo teníais todo bajo control y planeado? Qué asco me dais.
-¿Un último recurso? ¿Qué quieres decir, Grayfia?-. ¿No eres inteligente? Pues piensa un poco.
-Ojou-sama, si deseas imponer tu voluntad, ¿qué te parece si lo haces en un 'Rating Game' contra Raiser-sama?-.
-¿¡Cómo!?-.
¿Un Rating Game? ¿Esos no son los juegos de los Demonios en donde miden sus fuerzas como si fueran partidos de futbol o baloncesto? Si es así, entonces, ese maldito ya debió de haber participado, por lo menos, en uno, eso nos crea una desventaja.
-¿Rating Game?-. Esa pregunta provino de Asia.
-Es un juego similar al ajedrez, en el que dos Demonios de clase alta hacen que sus siervos peleen entre ellos, como si fuera un partido de futbol, Asia-. Esa explicación fue dada por Kazuki. -Imagina que los Reyes de ambos grupos son los líderes de los equipos y los demás somos los otros jugadores-.
-Se nos han concedido ciertas habilidades en relación a las piezas de ajedrez-. Explicó la mujer de la sonrisa falsa eterna, recuerdo que la pelo tomate habló de eso con anterioridad. Yo puedo promover como peón, pero anda que pedir permiso para eso, vaya pereza.
-Como ya sabe, Ojou-sama, los 'Rating Game' sólo pueden ser disputados por Demonios adultos. Pero si se trata de un encuentro no oficial, cualquier Demonio de sangre pura puede participar, aunque no sea adulto. Aunque en este caso...-.
-Normalmente implica problemas para la familia y el clan entero, ¿verdad?-. En serio, a los Demonios les gusta joder a todos, ¿Eh?
Rías siguió hablando después de suspirar.
-En otras palabras, Otou-sama y los demás eligieron hacernos participar en el juego como último recurso para cuando declinase casarme, ¿no? ¡Y tienen la osadía de seguir controlando mi vida...!-. No creo que seas la más indicada para quejarte de eso.
/Así son los Demonios, Issei, aún más hipócritas que tu/. Me comentó Kaiser a mi lado en su forma astral cruzando de brazos y con los ojos cerrados.
'¿¡Cómo dices!? ¿¡Hipócrita yo!?'-Exclamé.
/Sin duda, eso pareces a simple vista Issei-sama/. Restia también dio su opinión, respaldada por un "ujum ujum" de Est siendo una de las pocas cosas en las que estaban de acuerdo, irónicamente.
-Entonces, Ojou-sama, ¿significa eso que también te niegas a participar en el juego?-. Preguntó Grayfia.
-No. Es una oportunidad. Está bien. Lo decidiremos todo en este duelo, Raiser-. Dijo la pelirroja decidida.
Risori sonrió después de escuchar el desafío.
-¿Eh? ¿Vas a aceptar? No me importa, pero yo ya soy un adulto y he participado varias veces en duelos oficiales. Hasta ahora he ganado la mayoría de mis enfrentamientos. Aun así, ¿sigues dispuesta a jugar, Rías?-. Ya decía yo, putos demonios.
-Entonces, esta batalla es una mierda. Estamos completamente perdidos-. Concuerdo contigo, Kenny.
-Claro. ¡Acabaré contigo, Raiser!-.
-Bien. Si ganas haz lo que quieras. Pero si gano yo, nos casaremos inmediatamente-.
Los dos se miraron el uno al otro. Cuanta tensión innecesaria.
-Entendido. Yo, Grayfia, confirmo el acuerdo entre las partes. Estaré a cargo del juego entre ambos. ¿De acuerdo?-.
-Sí-.
-Claro-.
Los dos le dieron su aprobación a Grafita.
-Bien, entonces informaré a ambas familias-.
Grafita hizo una reverencia después de obtener su confirmación. Y desapareció usando un círculo mágico.
Risori me miró y sonrió ¿querrá expresarme de alguna forma que es bisexual?
-Hey, Rías. ¿Sólo tienes estos sirvientes? Claro, sin contar a la humana y el gato tan feo ese-.
-¿Cómo me ha llamado?-. Kenny, tu reacción es completamente normal, ahora mismo quiero golpearlo por insultarte, solo yo me meto contigo.
-¿Y que sí lo son?-. Respondió la pelo tomate con seriedad, para luego que el desgraciado empezara a reírse tranquilamente, después de escuchar la respuesta, como si la encontrase divertida.
-Entonces nuestro duelo va a ser de risa. Sólo tú 'Reina', la 'Sacerdotisa del trueno' puede luchar de igual a igual contra mis sirvientes-.
Cuando Risori terminó de hablar chasqueó los dedos. El círculo mágico del suelo brilló y aparecieron unas sombras en él. Uno, dos, tres... mierda... Dejé de contar cuando vi que seguían apareciendo, muy complicado, no me Molan las condenadas mates.
-Y estas son mis preciosas sirvientas-.
Se fueron mostrando quince figuras femeninas de todos los tipos, adultas, lolis, con pechos, sin pechos, aunque mayormente había con pechos grandes, Tsk, solo es un maldito coleccionista de mujeres, que de seguro usa como juguetes sexuales y que debió de pagar una buena suma para tenerlas. Además, no parece haber una especie de conexión entre los trajes que tenían entre ellos, casi parece un desfile de cosplayers.
-Ellas son mis quince. En otras palabras, tengo un equipo completo-. Dijo riendo el desgraciado, esto solo hace que quiera potar.
-Oojo, tiene un grupo completo de 15 mujeres. Y algunas tienen pechos grandes-. Dijo Kenny, como siempre es un maldito gato verde. -¿Eh?-. Dijo mientras se bajaba de los brazos de Asia y se acercaba a una chica rubia con el pelo trenzado en dos colas gemelas parecidas a tornados o taladros, tiene unos ojos azules, llevaba un vestido morado, con tres extensiones que parecen imitar una cola, solo tengo un problema y es su parte delantera, es grande, demasiado para ser muy joven. ¿Por qué siempre igual?
-¿Q-Qué pasa?-. Pregunto la rubia algo nerviosa por la mirada fija del gato verde, además, percibo un pequeño sonrojo en sus mejillas, aparte de la mirada fulminante del inútil canario en llamas.
/¡Ja! ¡Canario en llamas! ¡Eso me lo apunto!/-. Dijo Restia riéndose divertida por mi comentario.
-Oye, Issei, ¿Ella no te recuerda a esa a esa mujer de la serie Yamada-kun? La rubia-. Me dijo Kenny, y la verdad, y pensando lo mejor, es cierto.
-Bueno, más o menos, Kenny, pero ¿Por qué lo dices?- Pregunté algo curioso.
-Solo hay que darle más estatura, dejarle el cabello suelto y darle algo más de pecho, y ya lo tenemos delante de nosotros. Aunque tampoco es que me moleste que sea una loli, mucho menos que tenga esos pechos-. Dijo el gato enfocando en los pechos de la rubia, lo sabía, ese gato no va a cambiar.
Aquello hizo que la rubia se sonrojara mucho, aunque también que el inútil con aires de grandeza se fuera cabreando y con ganas matar a Kenny, por lo menos hasta ser interrumpido por Kazuki.
-Todas las mujeres tienen un vestido erótico sin límite, ¿Eh?-. Dijo pensativo Kazuki.
-¿Seguro que son solo sirvientas? Parecen más como…-. Empecé a decir, pero mi hermana me interrumpió.
-¡UN HAREEEEEEEEM!-. El inesperado y agudo chillido que estalló desde la boca de Kena casi perforó todos nuestros tímpanos. Aquellos que fueron lo suficientemente rápidos como para cubrir sus oídos se libraron con menos dolor.
Kena se dejó caer al suelo, y fue rodando literalmente por él, hasta que estuvo justo frente a Risori. Luego se balanceó adelante y atrás, como una mecedora, antes de tirar de las piernas hacia adelante, usar su peso para ponerse de pie (¿intenta alguna acrobacia?).
Estaba inquieto por los destellos en sus ojos. La conocía demasiado bien para saber lo que va a venir ahora.
-¿¡No me digas que en realidad tienes tu propio harén!?-. Siguió chillando Kena extendiendo la mano y agarrando las de Risori con las suyas.
-¡Pensé que solo vería cosas como estas en un eroge y anime, pero aquí está, justo ante mis propios ojos!-.
-Uuuhhhh...-. Risori estaba estupefacto por la chica optimista amante del arroz y por este tema.
El tío estaba completamente sin palabras. Y solo me miró a mí de manera inquisitiva.
Me encogí de hombros. -No lo sé, hombre, solo te digo que será difícil encontrar un psiquiatra que ayude en esto-. 'Aunque la que la ayudo una vez termino en el manicomio'.
-¡15!-. Gritó Kena, mirando a Risori. -¡Todas con diferentes temas! ¡Mira, todos los tipos de heroínas! ¿¡Eres increíble, sabes!?-.
Le tomó un tiempo superar su sorpresa inicial, pero Risori pareció comprender el hecho de que mi hermana lo elogiaba y que su admiración era genuina. Incluso para ser un demonio noble, el puro entusiasmo de Kena resultó ser un poco abrumador para él. Pero aun así su cara se iluminó un poco antes de que regresara a su sonrisa normal de confianza.
-Oh claro, por supuesto-. Dijo. -Como miembro de la noble familia de los Phenex, no se esperaba otra cosa-.
-Puedo verlo-. Estuvo de acuerdo Kena, sus ojos todavía brillaban mientras se movía hacia el grupo Jesús (ay, mierda) esto va para rato ¿dónde hay palomitas?
-¡Tantas de diferentes tamaños y de tantos tipos ~! ¡A simple vista, puedo ver cuánto tiempo y esfuerzo invertiste para que todo salga bien! ¡Eres increíble!-.
Siendo las sirvientes de Risori y su propio harén, era dudoso que no estuvieran acostumbradas a que las miraran con ojos pervertidos, pero algo sobre la mirada en los ojos de Kena las hizo sentir un escalofrío.
Entonces la expresión de Kena cambió a una de curiosidad y desconcierto. "Bueno, todo excepto algunas cosas".
La expresión de Risori cayó. -¿Disculpa?-.
Kena se acercó a una de las chicas, una pelirroja de aspecto de ser marimacho con una máscara cubriendo la mitad de su rostro. -Esta de aquí es la única que está completamente equivocada-. Dijo Kena. Se giró hacia Risori y le tendió la mano. -¡Mira estas!-.
-¡Iyaa!-. La mujer soltó un chillido de sorpresa cuando Kena firmemente palmeó su seno izquierdo. Eso, sufre pechugona, sufre un poco por nacer con esa maldición que llevas de delantera.
-¡Estos son demasiado grandes como para ir para no alardeándolos más!-.
Risori levantó una ceja. -Diría que ese atuendo luce bastante bien en el hermoso cuerpo de mí torre".
-No está mal-. Dijo Kena, "Pero tiene una apariencia más masculina que femenina. Estás enfocando más su ferocidad que su propio cuerpo femenino. Cuando la comparas con el resto de tus sirvientas, que van revelando vestidos y faldas y pantalones cortos ceñidos, esta chica entonces parece fuera de lugar a su lado-.
-¡Pero tenía la pierna derecha de su pantalón recortada a la moda para mostrar su muslo!"
-Es sexy-. Bueno, Kena está de acuerdo. Es un inicio. -Pero aún no está del todo bien. Sacrificas el erotismo por el estilo. Necesitas algo un poco más arriesgado-.
-R-Raiser-sama, no irá a escucharla en serio ¿verdad?-. La mujer farfulló, con el rostro enrojecido tanto por las implicaciones de lo que dijo Kena, como por el hecho de que seguía acariciando enérgicamente su pecho. Joder necesito una cámara, si lo vendo podría volverme millonario y así escapar de esta apestosa vida.
Risori contemplativamente se frotó la barbilla. -¿Qué tenías en mente?-. Oh no, está comenzando a ser títere de Kena.
-Ok, ahora atiende-. Dijo Kena, haciendo gestos emocionados con su mano libre. -¿Estás oyendo? Bien, entonces, aquí está mi idea: ...Bikini con rayas de tigre con orejas de gato y con cola-.
Por un breve momento, Risori la miró sin comprender. Pero luego de un segundo, con calma, tomó las manos de Kena en las suyas, con expresión seria.
-Acabas de arruinar mi jodida mente, chica increíble-. Por favor, que sea a nuestro favor.
-Issei, ¿Qué demonios está pasando?-. Me preguntó la cabeza tomate completamente desorientada por la situación
-Prefiero no saberlo-. Le dije yo.
-¿¡En serio estas escuchando a una extraña!?-. Cuestionó la niña rubia de taladros dando un paso al frente, examinando a Kena como si de repente hubiera salido de un gusano. No te metas con mi hermana, niñita. -Además, Ni y Li ya se ocupan de tu deseo de tener unas Chicas gato, ¿no?-.
-¡No, tontita!-. Espetó Kena, la rubia parecía ofendida. -¡Ella no será una chica gato, sino una leona hecha y derecha!-.
-¡Brillante!- Risori alababa completamente emocionado. La cabeza de su sirvienta enmascarada se hundió ante la noticia. -En cuanto a que ella sea una extraña…-. Risori se frotó brevemente la barbilla, reflexionando. -Tienes un excelente punto, Ravel-.
-Gracias, mí querido hermano-. Dijo la niña, Ravel, creo, con aire de suficiencia. Joder una Ojou-sama, el fin se acerca.
-Espera... ¿Hermano?-. Kena se giró hacia Risori -¿Ella solo está jugando un rol?-.
-No-. Dijo una mujer con un cabello purpura y labios pintados del mismo color (que asco) que parecía una puta barata, parecía estar algo molesta por no tener mucho que ver sobre la conversación que estaba teniendo lugar. -Ella es Ravel Phenex, la hija del señor de la casa Phenex y la hermana menor de Raiser-sama-.
-¿Entonces tienes que estar en el harén de tu hermano?-. Jadeó Kena alucinada, yo también lo estoy pero de manera distinta a como ella lo toma. -¡Que suerte! He estado tratando de presionar a mi hermano mayor para que haga un movimiento durante años y todavía no ha mordido el anzuelo-. ¿Veis a lo que me refería? Mi hermana es más rara de lo que aparenta.
Um… Siento un extraño cosquilleo en mi estómago ahora mismo ¿Por qué será?
La chica del pelo taladro que responde al nombre de Ravel se sonrojó profundamente. -¡No lo confundas con algo tan depravado, mona inmundo!-. Espetó enojada. -Simplemente llené un rol al lado de mi hermano que ninguna otra mujer podría esperar para llenar-.
-Todavía suena a incesto para mí-. Igual que a mí, hermanita, igual que a mí.
-¡¿Oye tú…?!-
-Como dije antes, Ravel, tiene un excelente punto-. Dijo Risori, evitando que hubiese más discusión. -Probablemente traería la vergüenza a mi casa si comenzara a asociarme con un ser humano en su propio mundo-.
-Exactamente…-. Dijo Ravel inflando el pecho, Tsk, malditos rebotes.
-Entonces, ¿qué dices tú si te vienes conmigo al Inframundo, mi adorable jovencita?-. Ofreció Risori, acercándose.
[¿¡Qué!?]
Ninguno de nosotros esperó esta clase de oferta que acaba de hacer el pollo, ni siquiera sus propias sirvientas y especialmente su hermana. Uy. Ahora ya empiezo a mosquearme.
-¡Onii-sama!-.
Risori puso un dedo debajo de la barbilla de Kena, inclinando su cabeza hacia arriba. Te la estas ganando, maldito. -Vivirías cómodamente como una sirviente de mi casa y me gustaría discutir más sobre tus ideas acerca de cómo mejorar mis fetiches más adelante. Todos los placeres y riquezas del mundo podrían ser tuyos si solo aceptas. ¿Qué dices?-. Él se inclinó aún más cerca-.
Todos (excepto yo, que puse una sonrisa muy amplia) quedaron impactados al ver como Risori acaban de recibir una súper bofetada en roda su jeta. ¿Quién lo hizo? Mi hermana por supuesto. ¿A que no os lo esperabais?
Risori pareció desorientado un momento, parpadeando en confusión mientras se llevaba su mano a su mejilla dolorida y enrojecida y volvía a mirar a Kena quien lo miraba impasible, como poco es costumbre en ella.
-Tendremos un fetiche en común, pero yo tengo límites, con solamente verlo en un anime y dar mi opinión me conformo, pero tú acabas de confirmar mis sospechas, eres el típico mujeriego gigoló asqueroso que abusa de las mujeres poniéndoles cosplays, una cosa es disfrutar de la imagen, pero pasar de ahí al abuso ya es imperdonable. Yo no soy como las niñas que tienes de esclavas, así que no me hables como esperando a que coma de tu mano como una gatita indefensa, Yakitori-.
Ahí lo tenéis, mi hermana es una cabeza hueca, pero no una completa tonta, sabe hacerse respetar como en los típicos vídeos de los 'Turn dows for whats'.
Aun así, en momentos como este me sigue flipando el carácter de Kena, si no la conociera, diría que a veces otra persona toma su lugar del mismo modo que yo con Kaiser.
Las reacciones de las siervas del pajarito no se hicieron esperar ya que fue algo como "¿¡Cómo osas golpear el hermoso rostro de Raiser-sama, maldita humana!?", "¡Puta zorra nudista!", "¡Lo vas a pagar muy caro condenada pettanko!", "¿Por qué huele a arroz?", "¡Pecho plano!", "¡Tabla planchar!".
-Algo de pecho sí que tengo, que conste-. Dijo Kena con un tono de molestia.
-¡Maldita!-. Dijo molesto el Yakitori queriendo atacarla, no me preocupo, mi hermanita es muy buena esquivando, especialmente usando su habilidad de invisibilidad, lo malo, es que su invisibilidad no es tal a menos que se quite su ropa, lo cual hizo, además de que siento algo tocar mi hombro. -P-Pero, ¿Qué?-.
-Parece que gracias a Kena-chan, descubrimos a un mujeriego con gran orgullo que cree que lo puede tener todo, ¿Eh? No me sorprende. Es típico entre los mujeriegos inútiles, aparte de pensar mucho con lo de abajo en vez con la cabeza-. Murmuro Kazuki para sí mismo, como si estuviera pensando en voz alta, aunque por cómo se comporta, dudo que lo haya dicho de manera inconsciente, sino más bien, que lo hizo a propósito, pero tampoco es que esté en contra de lo que dice.
"¿Cómo has llamado a Raiser-sama?" "¿Cómo te atreves a insultar a Raiser-sama?" "Un bárbaro, irresponsable y de mal apariencia como tú no puede insultar a Raiser-sama" entre varias cosas más, proveniente de las siervas del imbécil dirigidos a Kazuki, en serio, ¿Qué tan bien debe pagar ese desgraciado para que estas mujeres lo defiendan?
-Sí, así es, gracias por la presentación, soy el bárbaro, irresponsable y de mala apariencia, Kazuki Fujimoto. Soy rudo, perverso y rastrero, poseo las tres cualidades a la perfección, por lo que soy una desgracia de hombre-. Dijo con un tono de orgullo, pero noto un ligero tono de burla. -Así que tengan cuidado, porque no soy amable-. Esto provocó que varias de las siervas del tipo se callaran, no digo que es un mal método, pero creo que exagero un poco.
-Sí que tienes agallas para decir eso a mis sirvientas delante de mí, mocoso-. Dijo el idiota. -¿Por qué no te vas con tu novio y me dejan esto a mí?-.
-¿Y tú como sabes que soy gay?-. Pregunte con cierto tono de burla-. ¿Acaso tú también lo eres? Después de todo solo un gay puede descubrir a otro gay-. Dijo viendo como el tipo se molestaba, divirtiéndome.
Este pintamonas se atrevió a tratar de golpear a mi hermana, eso no se lo consiento a nadie.
Decididamente, me voy a divertir humillándolo.
Fin del PDV de Issei.
Raiser estaba que echaba humo, apretaba los dientes y los puños con fuerza. Lo mismo se podría decir de sus siervas y hermana, quienes habían empezado a insultar a Issei.
Pero el chico hacía oídos sordos, estaba con una sonrisa tan presumida que le sacaba de sus casillas a Raiser.
Ese maldito reencarnado, ese insignificante ex-humano se ha pasado de la raya incluso más que el otro peón al que se le conocía como Kazuki, es cierto que le mosqueó por su atrevimiento, pero lo suyo era pasable porque ¡al menos no lo había llamado mariquita en su puta cara!
Ahora verá, ese asqueroso reencarnado conocerá su lugar por las malas de ser necesario. Los humanos no son más que repugnantes criaturas debiluchas. Ellos están para ser gobernados por los demonios, para aprovecharse de sus almas.
Así ha sido, y así será siempre, no importa cuánto cambien las cosas.
Y si ese puñetero reencarnado insolente cree lo contrario o incluso trate de criticar su mentalidad.
Entonces lo reducirá a cenizas.
Además, no podía quedarse parado sin más y permitir que Ravel y sus queridas siervas lo defendieran. Su orgullo como hombre no lo consentía.
Se paró enfrente de Issei con cara de pocos amigos.
-¡No vuelvas a llamarme esa clase de monstruosidad, estúpido clase baja! De seguro ese atrevimiento es solo un mero intento de proteger la ridícula dignidad que crees que tienes. ¡Puah! Los anormales como tú me enferman más que cualquier otro sucio ser humano. Es decir, ¿Un desviado? ¿En serio? ¿Por qué reencarnaste a esta bazofia maricona? Y yo que pensaba que tenías mejores gustos, Rías. En cuanto nos casemos cambio a este anormal desviado-. Dijo Raiser mirando con asco y desprecio al pelinegro.
Rías, junto a los demás, a excepción de Asia que simplemente se puso molesta, empezaron a temblar de ira. Ese desgraciado se estaba pasando ya de la raya a muchos niveles.
Pero antes de que nadie dijera nada, pasó algo...
Issei empezó a descojonarse de la risa. Ante la desconcertante y confusa miradas de los demás, lo cual fue en aumento cuando también Kenny soltó una carcajada. Y como no, a Kena también se la oyó reírse en algún lugar de su invisible presencia.
-¿¡Pero se puede saber de qué se ríen estos memos!?-. Exclamó la hermana de Raiser, conocida como Ravel.
-Grrrrr ¡ya basta! ¡Deja de burlarte de mí malnacido!-. Gritó Raiser ya arto de todo lanzando un puñetazo en la cara de Issei.
Tanto Raiser, como todos los demás, abrieron los ojos perplejos. Issei había detenido el golpe del Fénix con su mano izquierda. Había dejado de reírse, y ahora solo miraba a Raiser con una sonrisa arrogante que lo debilitó aún más.
La cara de Raiser se contrajo en una mueca de molestia.
Issei había empezado a apretar su agarre en el puño del fénix.
Y le estaba haciendo daño.
Raiser trató de golpearlo con su otro puño, pero Issei lo esquivó girando levemente la cabeza, y de un movimiento, soltó la mano de Raiser que tenía apretada y lo alejó de él.
Raiser le dirigió al pelinegro una mirada con pura ira mientras de sostenía la mano que Issei le apretó.
-¡Maldito gusano! ¿¡Acaso pretendes oponérteme!?-. Rugió furioso el fénix empezando a emanar fuego de su cuerpo.
Issei simplemente dio una risita.
-Jejeje, tus frases son tan predecibles... y tan patéticamente típicas de un villano del anime fracasado y destinado a perder siempre-.
-¡Eh! Hijo de... ¡Contén tu maldita lengua maldito clase baja!-.
-Cierro el pico de una vez, estúpido canario llameante gigoló-. Le interrumpió Issei cabreándolo. -No eres más que el simple fracaso de demonio que se cree el mejor por unas ridículas nimiedades. Un mujeriego como tú no merece tener a nadie consigo-. Le dijo con sorna.
-¿Mujeriego?-. Repitió el rubio alzando una ceja. -Creo que te equivocas, las mujeres adoran a los héroes y yo solo mantengo una relación cercana con mis sirvientas, incluso tu adoras a Rías ¿no?
-No te creas tanto-. Soltó Issei sorprendiendo a casi todos y haciendo que Rías se palmeara la cara, poniendo una expresión de "ya estamos otra vez". -Además, eres tú el que se equivoca. Algo como los héroes, no existen. Y aunque fuesen reales, que lo dudo, no serías uno de ellos, únicamente quieres a la cabeza tomate por la misma razón que querías a esas esclavas tuyas, por estar buenas. No solo tienes un pésimo gusto, sino que encima valoras a alguien por la apariencia y el prestigio. Lamentable, no eres más que un chulo putero y subnormal que anda de gallito por pertenecer a una pendejada de nobleza que no vale de nada y por lanzar unas llamitas de nada-. Dijo Issei muy serio… quizá demasiado.
-T...TU...-. Empezó furioso el Phenex por las palabras del chico
-Bastardo-. Dijo una de las sirvientes de Raiser mostrando asco hacia Issei.
-Raiser-sama, esta persona es desagradable-. Mencionó otra.
-¡¿Quién se ha creído que es para amenazar a Raiser-sama y ridiculizarlo así?! ¡No eres más que un debilucho!-. reclamó una tercera más.
-No estoy hablando con vosotras, rameras de tres al cuarto-. Replicó Issei con crueldad y haciendo jadear de impresión a todos.
-¡Hijo de la gran puta!-. Gritaron todas las sirvientas preparadas para saltar hacia él, pero siendo detenidas por Raiser, quien miró con una furiosa seriedad al chico.
-Issei no, déjalo ya, no tienes por qué hacer por mí-. Le pidió Rías con preocupación.
-No te metas en esto pelirroja-. Ordenó Issei severamente.
-¡Pero!... Issei-.
Issei y Raiser se miraron durante un par de segundos, hasta que el rubio cortó el silencio.
-¿Cuál es tu nombre, mocoso?-. Preguntó Raiser, pero más que una pregunta, era una exigencia.
-El puto amo del cotarro, eso es lo que es, el hermano de Kena y portador de unas espadas míticas y una súcubo milenaria. El dragón rojo todopoderoso ¡Issei Hyoudou-sama!-. Presentó Kenny volando por encima de las cabezas de todos dramáticamente y haciendo que todos tuvieran una gota de sudor bajando por sus coronillas.
-Bueno… quizás seas interesante, chico. Puede que no solo la sacerdotisa de Rías sea útil. Pero aun eres muy débil para nosotros…-. Sentenció el demonio fénix de sangre pura con una sonrisa de superioridad.
Y entonces.
Una presión asesina, superior a la de Raiser, a la de Rías, inundó la habitación, asustando a todos los presentes al percatarse de que el aura provenía de Issei, a quien los ojos se le habían cambiado de color azul cielo a rojos sangre.
Raiser y sus siervas se sentían como si estuvieran siendo apuñalados por armas afiladas invisibles. Sudaban por todo su cuerpo por el shock y el miedo. Esto era inconcebible, a pesar de notar que la fuerza de ese chico era tan solo superior a la de un demonio medianamente decente, su instinto asesino claramente indicaba lo contrario.
Todos, incluyendo a Rías y su nobleza, incluso si no iba a ellos; sobresaltados, impactados, pudieron sentir como la sed de sangre era inhumanamente aterradora.
Como si matar, no le fuera nada complicado ni antinatural. Como si... De matar a alguien ahora mismo, no sentiría absolutamente nada, ni tampoco le importaría las consecuencias. Como si fuera una costumbre.
Tanto Rías como Kena, asombradas por el sentimiento que las inundaba, fueron aparentemente las únicas en verlo.
Miraron atentamente a Issei y se quedaron heladas de la sorpresa por lo que vieron.
Detrás de Issei había una persona.
Una proyección astral.
Era un chico, increíblemente parecido a Issei, eran casi totalmente iguales, salvo que el chico de la proyección tenía una mirada más seria, demasiado para alguien tan joven, sus ojos rojos parecían examinar el alma de su interior. Analizando cada detalle, como si pudiera, solo con los ojos, presenciar todos y cada uno de sus secretos y miedos más privados y siniestros.
Esa mirada. Era la de un asesino... un ser que estaba completamente dispuesto a todo, para cumplir con su deber, a cualquier costo.
Solo una cosa pasó por las cabezas de Rías y Kena al ver eso. Aunque de forma diferente para cada una.
'Diábolos'. Pensó Rías sudando frío.
'Es él... Lo sabía, ese no es I-chan'. Pensó Kena poniendo una sonrisa.
A decir verdad, estaba preocupada por Issei cuando expulsó ese instinto asesino tan nocivo. Tenía decidió hacer algo para detenerlo, pero al ver al chico de esa proyección se lo pensó mejor.
Ese ser… estaba de su lado. Había sido él quien salvó a su hermano de esa maldita de Raynare y los otros ángeles caídos.
No se habría tomado tantas molestias en salvar a I-chan si no fuera porque lo quiere proteger.
Por eso. No haría nada más ahora.
Pero obviamente, no iba a dejar de ser precavida. Después de todo, Kena aún se preguntaba por qué aquel ser no había salvado a su hermano cuando Raynare lo mató la primera vez. De no haber perdido el tiempo en clase de Kendo, habría ido ella para salvarlo. Nunca se perdonará por ello. Y por eso mantendrá cuidado a Issei de todo, incluso de ese ser dentro de él.
Por su parte, Raiser pareció recuperar algo de compostura. Aun cuando su cuerpo entero temblaba, y eso lo molestaba como nunca, nunca, absolutamente nunca bajaría su mirada ante un demonio inferior ¡Y menos ante un sucio ex-humano!
-¿Que pasa polluelo? ¿Quieres comprobar si realmente puedes conmigo o no?-. Retó Issei a Raiser, hablando por primera vez desde que soltó el instinto asesino y retirándolo un poco.
-¡T-Tu!-. Consiguió contestar Raiser por la furia e intentando ignorar la presión sobre su cuerpo. -¡Esa no es manera de hablarle a un demonio de clase alta! ¡Deberías de educar mejor a tus sirvientes Rías!-. Exclamó a la pelirroja que solo lo ignoró con un simple: "ya vez lo que me importa".
-Tus llamas baratas no me espantan, puedo apagarlas cuando quiera...donde quiera…-. Aseguró Issei extendiendo sus manos.
Generando inconscientemente un pequeño fuego azul de sus dedos.
Raiser lo vio, y por alguna razón se asustó por eso aunque trató de no hacerlo notar.
-No… No adelantes las cosas….lo veremos dentro de 10 días… Aprovecha de entrenar para que el enfrentamiento sea entretenido-. Dijo el rubio antes de desaparecer junto con sus siervas de la habitación, quienes varias ya se habían desmayado de la presión.
Tan pronto la última chispa del fuego de fénix se desvaneció, el pelinegro dejó de emanar instinto asesino, suspiró y se sentó en el sofá con gesto cansado.
-Arg, un poco más y acabo por romperle la mano sin querer. Como incordian los tipejos como él-. Se quejó Issei mirando al techo.
-¿Issei…?-. Escuchó a Rías hablar mientras todos se acercaban a él.
-¿Y ahora qué?-. Quiso saber mirando a todos que estaban en shock.
-¿Qu-Qué fue eso?-. Consiguió preguntar Yumi claramente sorprendida.-Esa aura… ¿Có-Cómo la hiciste?-.
-Pues no sé, lo he hecho todo casi por instinto la verdad-. Dijo Issei quitándole importancia al asunto.
-Claramente estás lleno de sorpresas Issei-. Comentó Kazuki con una sonrisa nerviosa.
-¡I-chan es el mejor!-. Exclamó Kena en alguna parte de la habitación.
-¿Veis? ¿Es el puto amo, o es el puto amo?-. Preguntó al aire Kenny volando inflando el pecho gatuno.
-Bueno, Issei, eso fue… como sea-. Murmuro decidiendo cambiar un poco el tema Rías. -Eso fue muy valiente Me has defendido bien-. Dijo acercándose. -Supongo que eso merece un premio ¿no?-.
Rías recibió un almohadón del sofá lanzado por parte de Issei.
-Paso-. Dijo impasible.
-¡Oye!-. Se quejó Rías sacándose la almohada de la cara molesta. -¡Encima que me iba a tomar la molestia de recompensarte con un beso!
-¿Qué soy? ¿Un perro o algo? No necesito de ningún premio por buen comportamiento. Eso ya lo hago suficiente en casa para que papá y mamá consigan comprarme un juego o una novela-.
-Qué poca motivación tienes-. Dijo la pelirroja con cara de aburrimiento para luego extrañarse al ver a Kena abrazar a Issei protectoramente, enterrando la cabeza de su hermano en sus pechos.
-Deja a I-chan en paz, Rías-chan-.
Fin del Flashback.
(En la calle).
Issei: "Al final, tenemos 10 días para entrenar, aunque no me gusta la idea de combatir por la pelirroja… Supongo que solo les ayudare a entrenar gracias a Kaiser, además de poder afianzar más en mi poder". Dijo suspirando.
Restia: "Bueno, entonces, sigamos comprando cosas". Dijo sonriendo arrastrando al chico del brazo.
Issei: "E-Espera, Restia…". Dijo para luego ver como alguien tomaba el bolso de una chica y salía corriendo. "Un ladrón… Es molesto, pero supongo que puede servir un poco de entrenamiento". Dijo mientras salía corriendo tras el tipo. "Quédate ahí, Restia, ya vuelvo".
Issei siguió al ladrón hasta un callejón en donde al cruzar la esquina, el ladrón ya estaba tirado en el piso y había una chica cubierta en lo que sería algo parecido a un traje ninja de color rosa, con el pelo rosa atado en dos coletas a los lados.
Ninja: "Este es mi deber como ninja. ¡Yo soy la justicia!". Dijo haciendo unos gestos rápidos muy rápidos con su mano derecha para luego desaparecer del lugar.
Issei: "Pero si era Zoe… ¿Vestida de payaso?". Pregunto con una mirada plana.
Ddraig: 'Pero… ¿Cómo se cambió tan rápido?'. Pregunto curioso.
Después Issei recogió al ladrón y el bolso, que se lo entrego a su dueña, que se lo agradeció mucho a pesar de decirle que él no había hecho mucho en realidad, omitiendo la parte de encontrarse con Zoe. Al ladrón lo llevo a una comisaria con Restia, recibiendo una recompensa por su apoyo. Por mucho que sabía que no era justo llevarse el mérito por algo que no hizo, Issei acepto la recompensa, ya que el dinero es dinero.
(Esa misma noche-Casa Hyoudou).
Desoques del ligero paseo y los eventos ocurridos, Issei y Restia regresaron a la casa. La espíritu de oscuridad se despidió del chico para ir a descansar en su forma de espada pequeña junto a Est, que había estado ayudando a Kena a jugar con Scarlet, el nuevo gato de fuego, lo cual gasto por completo la energía de la loli de medias legendaria.
Issei se encontraba acostado en su cama, mirando el techo de su habitación, completamente metido en sus pensamientos. Las actividades del club fueron canceladas por Rías y por Akeno debido a los eventos ocurridos por Raiser Phenix, como era de esperar. Lo que ambas estaban planeando era el entrenamiento para los 10 días que le dieron antes del partido, por lo menos era lo que podría decir Issei.
Issei: "Que aburrido. A uno se le quita las ganas de hacer cosas, como jugar videojuegos y novelas cuando es consciente de los 10 días de aburrido entrenamiento nos van a obligar. Tsk, putos demonios, siempre queriendo arruinar mi vida, siendo así prefiero estar muerto". Dijo aburrido. 'Aunque en parte esto puede verse como algo beneficioso para nosotros. De hecho, esos 10 días nos darán una gran ventaja contra ese pájaro, así Kaiser y yo podíamos empezar a recuperar un poco del poder perdido'.
Kaiser: 'Estas en lo cierto, Issei, la estúpida arrogancia de ese mocoso jugo a nuestro favor, el muy iluso nos ha dado la oportunidad perfecta para hacernos más fuertes. Hm… Es lamentable ver a un demonio como él actuar de esa manera, pero no podía esperar otra cosa. Por lo que recuerdo, los miembros del clan Phenex, un clan superviviente de la guerra, tienen unas habilidades únicas. Las habilidades características de este clan están basadas en las habilidades de la legendaria ave de fuego inmortal, el Phoenix o también llamado Fénix. Y unos de sus rasgos más útiles es su capacidad de regeneración. Aunque debo decir que ellos siguen siendo tan presuntuosos y arrogantes como lo eran antiguamente'. Dijo suspirando.
Issei: '¿Quieres decir que todos ellos eran tan capullos y perdedores como ese tipo? Por lo menos la chica que es su "hermana" parece buena persona, presumida, pero buena persona'. Pensó.
Kaiser: 'Bueno, era la mayor parte según recuerdo. Se enorgullecen de ser auténticos demonios "inmortales" más que cualquiera de los demás. Hm, necios, no eran otra cosa que meros presumidos que se lo tenían muy creído tan solo por tener un factor de regeneración más elevado que el de cualquier otra criatura. Al final esa arrogancia y excesos de confianza en sus habilidades les hacen cometer errores y muestran sus aberturas'. Dijo con una quebrada sonrisa.
Issei: 'Jajaja, si tú lo dices, entonces, son más estúpidos de lo que pensé, pero aun así, es un coñazo esa regeneración suya que dices que tienen, sin contar que de por sí, ya tiene bastante poder propio, no va a morir fácilmente'. Pensó meditando unos minutos. 'Ey, Dragon, sé que me escuchas, ¿Tienes alguna sugerencia?'.
Ddraig: 'Lo siento, compañero. Yo los conozco solo por nombre y sus habilidades, nunca he tenido ha llegado la oportunidad de interesarme en ellos. Por lo que lo mucho que se de ellos es lo mismo que saben'. Dijo en respuesta.
Kaiser: 'Típico'. Dijo rodando los ojos, aunque Ddraig lo ignoro.
Ddraig: 'No obstante, socio, no deberías olvidar que eres una criatura fuero de lo normal que posee el alma de un Dragon. Yo, el Dragón Gales, que habita en tu brazo izquierdo, siempre les prestare mi fuerza si así lo deseas, a cambio de un pequeño precio'.
Issei frunció el ceño levemente apretando los puños, la idea de permitir que alguien aparte de Kaiser le ofreciera ayuda a cambio de algo, no era algo que le diese mucha gracia. Después de todo, confiar en alguien ajeno nunca había sido opción para alguien como Issei. En el momento en que se relajara y recibiera la ayuda de alguien, ¡Zas! De un modo u otro acabaría dándole la patada ya sea, por ser como es o simplemente por no darle una respuesta más clara con un argumento simple, malditos sean los temas de conversación adultos.
En este caso, teniendo como objetivo adquirir poder, Issei no estaba seguro de si acabaría recibiendo una patada de nuevo, y de ser así con menos o más fuerza.
Ddraig: 'También, socio, en el caso de que perdieras la batalla, debes comprender que la idea de salir derrotado no tiene nada de malo. Siempre que no mueras, perder puede hacer que te vuelvas más fuerte. Pero esto sólo tiene sentido si ganas el siguiente combate. Perder y luego ganar. Y seguir ganando. Si consigues eso, te encontrarás con "él"…'. Continuo.
Issei pudo oír un gruñido de fastidio proveniente de Kaiser, claramente el pensamiento de "perder" a él no le hacía mucha gracia.
Pero en ese momento pensó ¿"él"?, Ddraig había mencionado "él".
¿Se referirá acaso, al dragón que es considerado el igual y el némesis del propio Ddraig? Káiser le había hablado brevemente sobre ese otro dragón, y lo hizo con un tono bastante abrasivo, como si la sola mención de ese tío le fuera incluso más estúpida que la de Ddraig.
Issei sacudió la cabeza, demasiados pensamientos por hoy, debe despejarse y pasar del tema por el momento.
Notando que estaba por entrar en estrés, Issei tomó la decisión de ir a tomar un paseo.
¿Debería pedir permiso a sus padres? No le molaba, pero él sabía que sus progenitores eran impresionantes buscando pistas que delataran su ausencia.
Suspirando, amargado, se levantó de su cama y salió del cuarto.
Kenny: "¿Pervertido yo? Que vaaaa. Sólo estoy admirando a esa mujer en su máxima expresión de belleza". Decía que había estado acurrucado en el escritorio de Issei, soñando plácidamente en algo nada deplorable, que va.
Después de salir de su casa, Issei se puso a caminar, aparte de llamar a Kirin para decirle que no va estar los otros días por un trabajo especial del club, el cual, ella entendió. Issei colgó y guardó su móvil mientras iba inspirando el aire fresco de la noche.
No estaba mal respirar aire fresco de vez en cuando. Incluso siendo él un antisocial semi-nerd, hay momentos en que también disfruta de la soledad fuera de casa.
A lo lejos, Issei pudo distinguir el campo de fútbol de la academia Kuoh. En momentos como ese, el pelinegro se preguntaba de pasada ¿qué le había motivado a ingresar en esa escuela de locos, donde la población femenina supera a la masculina, mientras que en este último género, la gran mayoría tan solo asistía para echarse un polvo?
La respuesta era bastante obvia a decir verdad. Es más que obvio que Issei nunca jamás ha sido ni será una persona estudiosa ni muy trabajadora. Para él, la vida misma era injusta, monótona y deprimente. Y ese pensamiento tan pesimista no hacía más que empeorar ante la autoestima tan, tan escasa que tenía alguien como Issei.
Él nunca se ha imaginado teniendo una vida plena en absoluto. Estudiar, trabajar en una empresa o incluso en algo tan remotamente degradante como vendedor ambulante. No solo poseía una naturaleza vaga, sino que del mismo modo se consideraba demasiado inferior comparado a los demás. Había que tener demasiadas cosas en cuenta para conseguir salir adelante en la vida, e Issei, con solamente imaginarse todo eso, ya le entraba el estrés, y lo peor es que no había nadie que quisiera entenderlo.
A pesar de lo que pueda parecer, Issei carecía en mayor medida de iniciativa. En asuntos casuales donde era obvio que tenía que ayudar a otra persona con algo, él no lo hacía, no porque no quisiera mucho, es más como que no tiene idea en verdad de lo que tiene que hacer y necesita que alguien se lo pida para hacerlo. E incluso con eso, el pobre necesitaba que se lo reasumieran a un nivel básico para que comprendiera del todo qué es lo que necesitaban de él.
Le daba tanta vergüenza ese aspecto de sí mismo, que comenzó a reaccionar a la defensiva ante cualquier argumento hacia él que considerara una crítica. Siendo así, no es extraño que empezase una pelea sin pretenderlo.
Realmente se esforzó. De verdad. Pero nunca había logrado triunfar en algo. Estudios, socializar, hasta le ponía pegas a loa deportes.
Nunca había sido un chico normal, y ahora sabía por qué.
Issei acabó por aceptar la cruda realidad, por muy dolorosa que le resultara. Era un fracaso y ya. No había más. Por mucho que su familia tratara de animarlo, haciéndole creer que valía más de lo que se creía, eso no era más que un ánimo temporal. Una vana esperanza que posteriormente se haría pedazos en el último momento.
Siendo las cosas así, estaba claro para él buscar consuelo en su alter ego, el sicario de Satán, Káiser.
Llegó un momento en que quedó hundido en la depresión absoluta. No veía la salida por ninguna parte. Y a la desesperada, decidió dejarse llevar y depender completamente de Káiser.
Era mejor así. Él era todo lo que Issei nunca sería. Serio, orgulloso, poderoso, imponente y con confianza en sus capacidades.
Cuando se enfrentaba a un problema, por minúsculo o ridículo que fuera, pedía el consejo de Káiser para salir rápidamente del problema.
Así, una y otra y otra y otra vez. En el fondo puede que el pelinegro se sintiera mal por hacer esas "trampas" pero lo dejaba estar al no creerse digno de otra cosa.
Issei nunca haría lo que es justo, porque él mismo es incapaz de cambiar. Y sabiendo eso, es mejor trucar un poco las cosas.
¿Qué importa si lo que hace es considerado como algo malo?
¿Qué más da que haga trampas un día sí y otro también para tenerlo todo más sencillo?
¿Qué tiene de malo ir por el camino fácil cuando se tiene la oportunidad? ¿Solo porque la mayoría de la gente vaya por el sendero problemático, es ese motivo suficiente para que se deba detener? ¡No!
¿A quién le importa ya la opinión de los demás? Son injustos, vanidosos, ignorantes de la vida. Celosos. No tienen ni idea de lo que ha sufrido y aguantado el chico llamado Issei Hyoudou en la "vida normal"
Para algunos será una exageración. Lo verán como un egoísta insufrible y pretencioso arrogante por pensar de ese modo y nunca parar. Todo porque es demasiado egocéntrico y terco para querer cambiar, un niñato estúpido que hacía una montaña de un grano de arena por estupideces.
Issei sabía que esa clase de cosas serían las que le dijeran en cuanto pudieran. Y no lo aguantaba, le ponía enfermo esas malditas opiniones hechas por gentuza cerrada de mente y sin sentido común.
Por eso, tomó la decisión. Ya no importaba lo que los demás pensaran de él. Siempre y cuando tuviera a su amigo, su otro yo de su parte estaría bien.
No necesita... Nada más.
No tiene que demostrarle nada... A nadie.
Si el mismo no lo intenta, nunca fracasará entonces.
Por el bien de todos, es mejor dejárselo todo a quien sí sea útil, en vez de a él, quien siempre lo estropea todo y defrauda al mundo que le rodea.
Con una mano en la cabeza, Issei soltó un largo suspiro de cansancio. Tenía demasiadas cosas en la cabeza, y aun por encima, mañana debía prepararse para estar un tiempo fuera entrenando.
Cuando ya estaba por levantarse y marchar para casa, de repente, Issei se percató de algo curioso.
Había una chica de cuerpo pequeño pero con pechos increíblemente grandes, prácticamente era como una Kirin, pero un poco más grande, con el pelo castaño uniformemente cortado, con solo la parte delantera largo, recogido en un solo punto. Se encontraba entrenando con ropa de gimnasia y se mostraba muy agotada.
Issei: "Ella… ¿Qué hace?". Pregunto viendo como la chica se desmayaba. "Ah… Tendré que ayudarla, supongo". Murmuro con gruñido acercándose.
Después de acercarse, Issei decide llevarla cargada en su espalda al salón del club a ver que puede hacer la cabeza tomate al respecto. Y al llevarlas a cuestas pudo notar la suavidad de sus grandes pechos en su espalda, lo cual le genero cierta molestia.
No pasa ni cinco minutos cuando empieza a caminar que ella se despierta y se exalta por ser llevada a cuestas por un chico y entra en pánico y zarandeándose en su espalda e Issei le grita que se calme porque si no se caería.
Luego de unos segundos en donde por fin se calma.
Issei: "¿Ya te calmaste? Mira perdona por si esto te parece siniestro o algo, pero es que te pusiste mal hace nada y no se te podía dejar así no más". Dijo mirando a la chica de lado.
Chica: "¿Es-es así? Lo-lo lamento mucho, me pasé un poco con mi régimen y...". Contesto, siendo interrumpida por el chico.
Issei: "Sí, sí, ya sé, te excediste y terminaste por los suelos, ya lo vi. Pero a ver, niña, ¿eres un demonio verdad? Y no un exiliado al parecer, ¿Qué te crees que estabas haciendo aquí a estas horas de la noche?". Pregunto confundido y algo curioso.
Chica: "Pues... Verá, yo soy una maid en formación proveniente de la casa de Gremory". Dijo muy avergonzada
Issei: "Anda...". Dijo con una cara de 'no me fastidies'.
Miyabi: "Sí, me llamo Miyabi, mi apellido escogido para cuando debo estar en el mundo humano, es Hotaka. Conozco a Rías Gremory-sama y Sona Sitri-sama desde hace un tiempo, y les rogué que me permitieran estar aquí de vez en cuando para entrenar". Dijo sonrojada y tratando de esconder su rostro.
Issei: "¿Entrenarte? ¿Y eso por qué? Disculpa que te lo diga, ¿pero qué motivos puede tener una simple maid de entrenar en plena noche en el territorio de un demonio de clase alta, cuando se está claro que cabe la posibilidad de que aparezca un exiliado de repente?". Dijo completamente confundido.
Miyabi: "Bu-Bueno, soy consciente del riesgo, pero no debe preocuparse por mí. Rías-sama y Sona-sama ya me prometieron que, para prevenir esa posibilidad, establecerían una barrera alrededor del área donde decidiera entrenar, para así protegerme y no tener que preocuparme de los monstruos". Respondió con una pequeña sonrisa
Issei: "Hum, conque esa es la razón por la que había una barrera mágica aquí, ¿eh?". Murmuro después de meditar un poco la respuesta. "Pero oye, ¿exactamente, cuál es tu motivo para hacer esto? ¿Qué intentas conseguir arriesgándote de este modo hasta el punto en que llegas a desfallecer?".
Miyabi se queda callada un rato, Issei pensó que no le iba a responder pero de pronto…
Miyabi: "Quiero ser fuerte y de utilidad". Murmuro de manera casi inaudible, pero gracias a sus sentidos agudizados y a que estaba cerca de él, Issei la escucho.
Issei solo parpadea. La chica que llevaba a cuestas de nombre Miyabi, era obvio que no era muy buena relacionándose con el sexo opuesto. Pero él podía entender que aún con un problema como ese, cualquiera en sus circunstancias necesitaría de expresar sus inseguridades, incluso aunque fuera un desconocido como él.
Miyabi: "Desde que tengo uso de razón, siempre he sido una inútil. Me abandonaron a las puertas de la casa de los monarcas del clan Gremory siendo solo una infante...". Continúo un poco insegura, apretando sus puños con fuerza. "Desde niña, me sentía fatal por ellos, sentí como que estaba abusando de su buena hospitalidad y amabilidad. Prácticamente me adoptaron, me acogieron sin dudarlo. Pero, aunque yo estoy agradecida de lo buenos que han sido conmigo. Al mismo tiempo, me sentía muy insegura".
Issei siguió callado mientras caminaba a paso lento.
Miyabi: "Ellos pertenecían a una sociedad y un mundo completamente distintos. Nunca me he visto capaz de adaptarme a su estilo de vida. A pesar de estar en deuda con Lord y Lady Gremory y Grayfia-sama por educarme, no soy capaz de devolverles el favor, sin importar cuanto me esforzara. Aunque soy un demonio como ellos, tengo la sensación de que nunca podré ser como ellos, ni siquiera alguien de confianza. No soy buena ni en el combate. Por eso... Le pedí a Rías-sama que me dejase estar aquí para que pudiera ejercitar mi cuerpo. Pensé, que si al menos lograba esto, conseguiría una victoria sobre mi misma, que tendría más confianza en mis capacidades y así ser de utilidad para ellos por todo lo que han hecho por mí". Explico pegando su rostro al cuello del chico, queriendo ganar confianza.
Issei frunció el ceño al oírla decir lo último y asintió lentamente la cabeza. Él podía entender más o menos el deseo de la maid.
Miyabi: "P-pero no puedo…. Snif, no soy capaz ni de hacer algo como esto. C-Como pensé, no sirve de nada todo mi esfuerzo, no soy más que un estorbo para todos". Dijo mientras empezaba a sollozar y se avergonzaba por ello. Estaba desahogando todo su malestar y frustraciones ante un completo desconocido, tomándose tantas libertades de esta manera. Debido a ello dijo "Pe-perdona, no quería molestarte con mis problemas, no era mi intención aburrirte, se-seguro que usted ya tiene sus propios problemas como para tener que escucharme a mí ahora, acabo de conocerte, incluso si digo algo como esto, lo único que haré será causarte proble…".
Issei: "Cuando algo te parece doloroso, es mejor decirlo en voz alta... En caso contrario, acabarías reventando si lo reprimes". Interrumpió algo serio.
Miyabi se sorprendió.
Miyabi: "Hum, gracias..." Dijo mostrando una sonrisa triste, enterrando su rostro en su espalda.
Después de caminar en silencio por un tiempo, Issei dijo algo en voz alta….
Issei: "Los que quieren arboles largos, sin duda fortalecen sus raíces…". Murmuro suspirando.
Miyabi: "¿Uh...?". Murmuro confundida.
Después de contraerse, Miyabi levantó su rostro.
Issei: "Era uno de los proverbios favoritos de mi abuelo. Tiene que ver con los fundamentos de las artes marciales. Significa que si quieres ser más fuerte, no debes descuidar lo básico…". Dijo suspirando.
Miyabi: "Joven señor...". Musitó en voz baja.
Issei: "Conozco la sensación de ser inútil. Pero, el "Poder" no es algo que se adhiere a tu cuerpo de la noche a la mañana. Es por eso que podría ser difícil ahora, pero debes seguir corriendo e intentándolo. Yo soy un caso diferente ¿sabes? Siempre necesito de atajos para sentirme fuerte y mejor conmigo mismo. Alejo a todos de mí alrededor por incomodidad y a veces por estupidez. Pero tú no tienes porqué ser igual. La estamina que necesitas, es algo que se obtiene mientras más corras. Algo como el talento no importa…". Explico con una mirada seria.
Miyabi: "Algo como el talento… No importa…". Repitió queriendo grabarse esas palabras.
Issei: "Trabajar duro… yo nunca he sido capaz de hacer algo como eso. No estoy hecho para tal cosa. Pero en tu caso Miyabi no voy a decirte algo irresponsable, pero ¿No estaría bien correr un poco más antes de renunciar? Incluso si ahora no tienes talento, eso sin duda cambiara… Eso es lo que pienso, y además…". Dijo deteniéndose.
Miyabi: "¿Además?". Pregunto, con ciertas ganas de que continuara.
Issei: "Yo también conozco a Rías, y no es que tengamos una buena relación, pero por lo poco que sé de ella, en el fondo, no es mala, puede ser un poco caprichosa y creída, pero en el fondo pensará que sus intenciones son buenas. Realmente no estoy seguro de lo que voy a decir, pero, tanto ella como su familia... Seguramente, se sentirían tristes si te rindes". Murmuro con cierta molestia, sintiendo un ligero movimiento en su espalda.
El movimiento en la espalda de Issei le dio a entender que le había dado una impresión a la joven maid.
Durante un rato se quedaron en silencio, hasta que Miyabi hizo una pregunta.
Miyabi: "Jo-Joven señor…". Dijo con cierto miedo y tratando de mantener la compostura.
Issei: "¿Huh? ¿Qué pasa?". Pregunto confundido.
Miyabi: "¿P-Puedo preguntas cuál es su nombre? Si no es mucha molestia". Pregunto.
Issei: "...Issei, Issei Hyoudou". Dijo tranquilo.
Miyabi: "Issei Hyoudou-sama". Susurro sorprendida.
Issei: "Con Issei sólo está bien". Dijo suspirando.
Miyabi: "De-De acuerdo, Issei-sama". Dijo asintiendo con la cabeza.
Issei bajó la cabeza, las formalidades son incomodas.
Miyabi: "¿U-Usted corre mucho?". Pregunto curiosa.
Issei: "Era malo haciéndolo... Pero por la ayuda de alguien, pude mejorar a un paso agigantado. Ahora no lo hago mucho. Pero hay veces en las que me decido por moverme, y me doy cuenta de que, de vez en cuando incluso yo alcanzo el primer lugar". Dijo viendo mentalmente a Kaiser.
Miyabi: "Vaya... Me pregunto si podré correr tanto como usted algún día". Dijo pensativa y algo emocionada.
Issei: "No puedo garantizártelo, pero es cierto que lo harás más rápido si corres todos los días". Dijo sonriendo un poco.
Miyabi "En momentos como estos se supone que deberías contestar "Definitivamente vas a hacerlo", ¿No?". Pregunto confundida.
Issei: "Ah, pues, digamos que no es mi estilo…". Murmuro suspirando.
Miyabi: "Ufufu~, está bien. Te perdono". Dijo riendo un poco. "Voy a trabajar duro… Voy a tratar de correr más rápido todos los días…". Diciendo eso, Miyabi abrazó un poco más fuerte a Issei, quien se enderezó al sentir aún más las montañas de la chica en su espalda. Y esto provocó que su cara se llenara de puntitos naranja que le picaban un montón. Pero tenía que aguantarse a duras penas pues la estaba cargando a ella. Vaya noche.
Miyabi: "Gracias, Issei-sama, es cálido…". Murmuro acurrucándose aún más.
Issei: "¿E-En serio?". Pregunto resistiendo el condenado picor.
Miyabi: "Hai, eres cálido~…". Murmuro mientras se iba durmiendo poco a poco.
Issei: "Ah… Qué problema". Murmuro suspirando.
(Al día siguiente-En una montaña).
Issei: "Al final… La trajimos con nosotros". Dijo cargando un gran equipaje en su espalda y unos pequeños bolsos a los lados.
Kazuki: "Si, al parecer a la Presidente no le molesta que nos acompañe". Dijo cargando un gran equipaje igual al de Issei, viendo a la cima, donde estaban las chicas del club junto con Restia, Est y Miyabi, que no llevaban nada de equipaje, ya que se lo encargaron a Koneko, al ser la torre y llevaba el doble de lo que ambos chicos llevaban, a Kazuki y Issei, al ser los hombres del grupo.
Issei: "Lo que me molesta es el hecho de que nosotros seamos usados por ellas como mulas de carga". Dijo molesto.
Kazuki: "Bueno, es verdad…". Dijo riendo un poco.
Maria: "Oh, oh, Rīdā-sama, deje de quejarse, que si quiere que le ayude con el transporte, lo puedo hacer, ¿Ve?". Dijo apareciendo detrás del chico, ayudándolo a llevar la enorme mochila.
Rías: "¿Por qué Maria-san nos acompaña, Issei? Creí que deje claro que ella está en periodo de prueba, para ver si se le considera una amenaza o no para cualquiera de nosotros o los de mi territorio". Dijo molesta. "Te recuerdo que como ella no tiene maestro, se le puede considerar como una demonio renegada, y si los altos mandos lo saben, no dudarían en tratar de erradicarla sin esperar explicación alguna".
Issei: 'Ósea, ¿Qué no te interesa que lo que le pase a los habitantes de la Ciudad? Maldito demonio'. Pensó con molestia.
Kaiser: 'Déjalo, Issei'. Dijo suspirando.
Maria: "¿Se supone que eso debe asustarme?". Pregunto ladeando la cabeza confundida.
Rías: "Ah… ¿Qué vienes a hacer aquí, Maria-san?". Pregunto suspirando agotada.
Maria: "Vine a ayudar… A proponer un objetivo invencible". Dijo sonriendo.
Yumi: "¿Objetivo invencible? ¿No habías dicho que tu poder ha disminuido a como era anteriormente?". Pregunto confundida, ladeando la cabeza.
Maria: "Así es, pero aun así sé que puedo pelear contra ustedes y derrotarlos sin problemas… Ah, usted es la excepción, Rīdā-sama, aunque le daría una buena batalla". Dijo sonriendo, viendo a Issei.
Issei: "Ah… Vale". Dijo algo indeciso. "¿Se puede saber porque tenemos que caminar cuando se debería usar el círculo mágico? ¿Y también porque debemos de cargar su maldito equipaje?".
Rías: "Eso es para que ayuda a su entrenamiento físico. Además, ¿No es de caballeros llevar el equipaje de una dama?". Pregunto con una linda sonrisa.
Issei: "Hm…". Murmuro mientras soltaba todo el equipaje que tenía y se ponía a buscar sus cosas, para luego tomar lo suyo y caminar a un lado. "Esto muestra lo muy caballeroso que soy… Que te jodan".
Rías: "¡Issei!". Grito molesta.
Issei: "¡Risasss!". Grito también molesto.
Rías: "¡No dejes las cosas ahí, Issei! ¡Y ese ni siquiera es mi nombre!". Grito entre molesta y avergonzada por su nombre.
Issei: "Significan lo mismo. Maria, encárgate". Dijo mientras seguía caminando.
Maria: "Hai~, Rīdā-sama~". Contesto de buena gana mientras que con una mano recogía todo el equipaje que dejo el chico y lo seguía, silbando con un tono tranquilo.
Kena: "¡Risita~, Risita~, Risita~!". Cantaba feliz sin percatarse del enojo de Rías, ante el modo de usar su nombre.
Kenny: 'Me pregunto si sus padres quisieron hacer una especie de coña en el día de su nacimiento para querer nombrarla de ese modo'. Pensó caminando junto Scarlet.
Yumi: "Maria es muy dedicada a Issei-kun, ¿No lo crees, Kazu-kun?". Pregunto viendo como el chico se acercaba.
Kazuki: "Una súcubos muy servicial, demasiado, diría yo, aunque no es que me fie mucho de ella, ya nos ha dejado claro que quiere follar a todo lo que se mueva en la Ciudad Kuoh". Dijo con un suspiro.
Akeno: "Supongo que debemos de lograr que Issei-kun sea más obediente, ¿No, Risas?". Dijo sonriendo con un ligero tono de broma.
Rías: "¡¿Tú también, Akeno?! ¡Que ese no es mi nombre!". Grito a su reina sonrojada.
Después de que el grupo lograra subir la montaña para encontrarse con una cabaña de madera, en donde se cambiaron a ropa deportiva para empezar a hacer el entrenamiento.
Maria: "¡Muy bien, chicos! Bueno, hay más chicas que chicos, pero da igual. ¡Yo liderare este entrenamiento, así lograremos mejorar y derrotar al maldito pájaro imbécil!". Dijo sonriendo, pareciendo toda llena de energía.
Rías: "Un momento, esto no es gracioso. Yo soy la ama de este grupo, yo debo ser quien lidere el entrenamiento". Protesto molesta, no le gustaba que tanto Maria como Issei, la trataran como si su autoridad no fuera nada. "Además, ¿Quién te invito aquí? ¿Y cómo supiste lo de Raiser?".
Maria: "Rīdā-sama me invito, y como buena súcubos que soy, se cómo espiar sin ser descubierta, y solo acepte por dos razones, porque es una petición de Rīdā-sama y porque les tengo tanta pena que decidí ayudar, así que se agradecida". Dijo sonriendo.
Rías: "Escucha, Maria-san, no quiero sonar grosera, pero, ¿Qué va a saber de entrenar una súcubos que ha estado sin lugar mucho tiempo encerrada en una cueva?". Pregunto suspirando.
Maria: "Ah~… Supongo que debo de hacerlo". Dijo mientras creaba un círculo mágico, haciendo un domo alrededor de la zona, para luego liberar su poder, tomando su forma adulta.
El suelo empieza a temblar, los vientos se empezaron a agitar con fervor, gran parte de los árboles de los alrededores fuero o arrancados o desintegrados por truenos oscuros de las nubes tormentosas en el cielo artificial.
Maria: "Observa la gran diferencia entre nosotras, espero que no lo olvides, ¿te queda claro ahora niña?". Dijo con una mirada seria. "Yo sé de este tema mil veces más que una simple niña demonio que apenas ha vivido dos décadas mínimo. Tienes ante ti a una de los 'pecados originales'. Elegida por el mismo progenitor de nuestra raza. La princesa súcubo y maestra del Asmodeus original, el Demonio de la Lujuria. Créeme Rías Gremory y nobleza, más os vale tenerme como instructora que como enemiga. ¿En-ten-di-do?".
Rías y compañía, a excepción de Issei, que estaba con Kena abrazándolo con fuerza junto con Kenny y Asia.
Kazuki: 'Su… Su nivel está muy por encima al de un clase alta, un poco más y creo que puede llegar a Maou'. Pensó mientras que abrazaba de manera protectora a Koneko y a Miyabi, que estaban temblando completamente aterradas del poder de la súcubos.
Yumi: "Presidenta, Akeno-san…". Dijo mientras se ponía delante de ellas cubriéndolas.
Maria: "Ahora, les entrenare como si fuera a una guerra, así que no esperen mucha compasión de mi parte, ¿Vale~? Traten de no morir~". Dijo sonriendo confiada, para luego calmarse, dejando todo el lugar hecho casi un destrozo, por lo menos la cabaña estaba intacta gracias a una barrera. "Huaaaa~. Que fastidio, realmente estoy oxidada, antiguamente no me habría costado tanto liberar esa cantidad de poder, cálculo que si voy con todo, aguantaría poco más de 4 minutos en esta forma". Dijo mirando sus manos.
Kaiser: 'Si ella dice estar oxidada, y durante nuestra pelea tuvimos varios problemas con ella, eso quiere decir que nosotros solo estamos mucho más oxidados'. Dijo en la cabeza de Issei.
Issei: 'Ciertamente. Esto será un camino muy largo'. Pensó suspirando.
Maria: "Bien… Ahora, ¿Alguna objeción? ¿No? Bien, a entrenar". Dijo mientras se lanzaba a donde Rías, Akeno y Yumi, que lo lograron esquivar gracias a Yumi, que reacciono a tiempo. "Oh, eso me gusta, vamos, que aun si logran sobrevivir los 4 minutos, aún queda mi forma loli".
Yumi: "Esto es peligroso". Murmuro mientras creaba una espada.
Kazuki: "Si, hay que tener cuidado con ella". Dijo mientras se ponía al lado de la rubia.
Issei: 'Ah… Que fastidio, yo me largo. Todo tuyo, Kaiser'. Dijo mientras cambiaba de control con Kaiser.
Después del… llamémoslo como se debe, un entrenamiento infernal, donde los que más lograron resistir fueron Kazuki e Issei/Kaiser. Actualmente el grupo se encuentra comiendo y gracias a Asia, se curaron correctamente, a excepción de Issei.
Kazuki: "El entrenamiento sí que fue infernal, aun con la habilidad curativa de Asia-chan me duele el cuerpo". Dijo teniendo sus brazos vendados, mientras que Yumi le daba de comer.
Yumi: "Eso te pasa por querer ir a por más cuando ya estas agotado. Ahora no puedes comer con normalidad, Kazu-kun". Murmuro mientras le daba una cucharada al chico, que tenía menos vendas que el chico.
Kazuki: "Tengo una pregunta, Maria-san…". Pregunto viendo a la loli súcubos, recibiendo otra cucharada de comida.
Maria: "¿Qué pasa, jovencito?". Pregunto curiosa.
Kazuki: "Entiendo que la barrera esta para no rompamos más de lo debido y demás, pero… ahora que no estamos entrenando, ¿Por qué sigue activo?". Pregunto señalando a la ventana con la mirada, donde se miraba el cielo nocturno, pero cubierto por una barrera.
Maria: "Ah… Esta barrera es algo especial, tiene la capacidad de que todo lo que se encuentre en ella, se vea afectado de manera que el tiempo aquí dentro fluye mucho más rápido que fuera de la barrera, es muy útil para entrenar". Dijo sonriendo.
Rías: "Un momento, ¿Entonces, cuanto tiempo fue lo que pasamos entrenando hoy?". Pregunto sorprendida, al igual que los presentes.
Maria: "Ni idea… Pero la barrera se desvanecerá cuando pasen los 10 días establecidos, y según mis cálculos, aquí pasaran unos… Hm… uno meses". Dijo pensativa.
Kazuki: "¿6 meses? Si sobrevivimos seremos muy fuertes". Dijo sorprendido.
Maria: "Así es". Dijo sonriendo.
Rías: "¡Pero no nos dijiste nada sobre la barrera!". Dijo molesta.
Maria: "Ay, niña te preocupas por muchas cosas, deberías de agradecerme, así puedes pensar en mejores formas y prepararte para derrotar con más facilidad a ese pájaro imbécil". Dijo suspirando.
Kena: "Me voy a por I-chan. Bye". Dijo saliendo rápido de la habitación, dejando que Rías siguiera quejándose con la súcubos.
(En el tejado).
Kaiser, con el control del cuerpo de Issei, se encontraba en el techo de la cabaña, viendo al cielo artificial.
Kaiser: "Issei se ha dormido por completo…". Murmuro mientras veía como la forma astral del chico se encontraba flotando a su lado durmiendo tranquilamente.
Kena: "¡Ne, ne! ¿Qué haces aquí tan solito? ¿Acaso no sientes frio?". Pregunto volando hasta acercarse al pelinegro, ganándose una mirada sin expresión de él.
Kaiser: "No realmente. El frio o el calor son completamente irrelevantes para mí. Y en cuanto en porque estoy aquí. Supongo que para mirar las estrellas, aun si son artificiales". Dijo secamente.
Kena: "¡¿En serio?! ¡A mí también me encanta observar las estrellas! ¡Algunas veces, antes de ir a dormir, me paro junto a la ventana y las miro pidiendo un deseo!". Dijo con ojos brillosos.
Kaiser: "Para pedir un deseo debe de esperar a una estrella fugaz, ¿No?". Pregunto confundido.
Kena: "Yo creo que cada estrella tiene su propia importancia, y que cada una te concederá o que más deseas si es sinceramente de corazón". Dijo sonriendo.
Kaiser: "Tienes una forma de pensar muy ingenuamente optimista. Esto podría provocar que te metas en problemas en muchas ocasiones". Dijo suspirando.
Kena: "Puede ser, pero así soy y me gusta. Y diría que fue gracias a mi familia y amigos que he podido ver en mi vida con una perspectiva feliz, si lo comparas a cuando estaba en el orfanato". Dijo con un tono algo triste, raro en ella.
Kaiser se quedó en silencio, posiblemente reflexionando las palabras.
Kaiser: "Eso que dices es muy complicado para mí. No entiendo como la sola presencia y apoyo de quienes te rodean puede influenciarte de ese modo. Impulsarte a pensar en positivo en modo momento".
Kena: "No te sientas mal, hermano. Estoy seguro de que, con el tiempo que sigas pasando con I-chan, llegarás a entenderlo de un modo que no te lo esperabas". Dijo sonriendo.
Kaiser ni siquiera se perturbó. Simplemente la miró a los ojos mientras ella lo miraba con una sonrisa alegre.
Kaiser: 'Esta niña... Es más de lo que parece. Pero... ¿Por qué siento que me resulta familiar su rostro?'. Pensó con un aire taciturno.
Kena: 'Ey, ¿Puedo hacerte una pregunta?'. Dijo acercándose un poco al chico/hombre.
Kaiser la miró inexpresivamente, asintiendo.
Kena: "¿Cómo prefieres que me dirija a ti?". Pregunto sonriendo.
Esa pregunta descolocó brevemente a Káiser pero se recompuso.
Kaiser: "Vaya, en cierto modo me esperaba que me preguntases más sobre mi origen y el por qué estoy con Issei". Dijo siguiendo algo descolocado.
Kena: "Bueno... Es verdad que me pica la curiosidad. Pero ya hace un tiempo que noté tu estancia en I-chan. Y hasta ahora has demostrado que estás, por lo menos, de su parte". Dijo sonriendo cálidamente. "Le has ayudado hasta el día de hoy, y eso ya me da razones de sobra para fiarme de ti. Independientemente de qué eres o quien fuiste. Ahora eres parcialmente I-chan, supongo, por lo que te puedo considerar mi segundo hermano".
Kaiser parpadeó, sin expresar ningún momento una reacción ante esas palabras, desviando la mirada un poco hacia un lado.
Kaiser: "Bueno, si pensar de ese modo te hace feliz. Puedes llamarme como te plazca. Puedes referirte a mí como Issei de todos modos. También he tenido varios apodos a lo largo de toda mi milenaria existencia. Pero recientemente Issei me ha puesto el nombre de... Kaiser". Explico cruzándose de brazos.
Kena: "¡Ooh! ¿¡Kaiser!? ¡Suena genial, imponente! Y de algún modo sé que te queda. ¡Muy bien, en ese caso te llamaré Kai-chan!". Dijo completamente animada.
Kaiser al final puso una cara complicada ante la extraña manera de la chica pelirroja adicta al arroz de referirse a él.
Kaiser: "En cierto modo me tienes confuso". Dijo suspirando.
Kena: "Sí. Jeje. Suelo provocar esa sensación en las personas. Pero despreocúpate, Kai-chan, tu secreto está a salvo conmigo, ¡Palabra de Imoutou! Y no pienso presionarte para que me cuentes todo de ti. Soy consciente de que no resulta del todo fácil para ti. Mejor esperaré al momento que consideres más oportuno para hablar de ello".
Kaiser: "Gracias… Supongo". Dijo con una pequeña sonrisa, muy pequeña.
Kena: "Pero eso sí. Quiero que me jures pero de verdad, que cuidarás totalmente de I-chan, ¿entendido?". Dijo repentinamente seria.
Kaiser: "Soy su guardián. Su guía. Es mi deber estar con él, o al menos, ese es el nuevo objetivo que me he impuesto. No tienes de qué preocuparte. Cuidaré de tu hermano". Dijo también serio.
Kena: "Nuestro hermano, Kai-chan". Lo corrigió en plan coqueta, guiñando el ojo.
Una gota de sudor bajó de la nuca del sicario de Satán.
Kaiser: "Ok". Murmuro volviendo su mirada al cielo. "Oye… ¿Qué te pareció eso que paso con Maria cuando volvimos del Bosque?".
Kena: "¿Eh? ¿Lo del baño? Eh… Eh… Pues… ¿Por qué preguntas?". Pregunta algo apenada.
Kaiser: "Solo es curiosidad… Quiero saber si te pareció mal o bien". Dijo cerrando los ojos.
Kena: "Ah… Pues… No fue algo que esperaba que pasara… Aunque… No puedo negar que me gusto… un poco… Era casi como estar en uno de esos eroges que veo en mi portátil". Dijo con una pequeña sonrisa. "Aunque me hubiera gustado que I-chan fuera el que se atreviera… Pero si ganas energía haciendo ese tipo de cosas… ¡Entonces, ayudare en lo máximo que pueda!".
Kaiser: "Ya veo…". Murmuro suspirando.
(Más tarde-En el baño).
Actualmente, Issei se estaba dirigiendo al baño al aire libre.
Issei: "¿Por qué tengo que ser yo el que tenga que bañarse? Estaba durmiendo plácidamente". Protesto suspirando.
Kaiser: 'Es tu cuerpo, tú lo lavas'. Murmuro cruzando de brazos.
Maria: "Oh, Rīdā-sama… No, Issei-san, ¿Verdad?". Pregunto apareciendo detrás del chico.
Issei: "Oh, Maria… ¡Ah! ¡¿Por qué estas desnuda?!". Pregunto viendo como la súcubos estaba como vino al mundo, completamente desnuda, con una toalla en su hombro.
Maria: "A tomar un baño, lo mismo que tú, Issei-san". Dijo sonriendo agarrando el brazo del chico y empujándolo al baño. "Vamos, hay que hacer la sección para aumentar nuestros poderes, Issei-san".
Issei: "¿Eh? ¿Qué? ¿Ahora?". Pregunto confundido, siendo arrastrado por la súcubos al baño.
Maria: "Claro… Es importante, ¿No quiere derrotar a ese maldito pájaro por meterse con una de sus chicas?". Pregunto sonriendo, poniéndose debajo de una regadera, junto al chico.
Issei: "No me importa si ese imbécil quiere a Rías, ella me importa muy poco y yo nunca acepte ayudarla con su maldito combate". Dijo molesto, sonrojándose mucho al ver como Maria se pegaba a él.
Maria: "Oh, entiendo, entonces, solo hagámoslo para disfrutar el cuerpo del otro~". Dijo mientras comenzaba a restregar su cuerpo contra el del chico.
Issei: "O-Oye… Para…". Dijo con su mente comenzando a nublarse.
Maria: "¿Por qué debería~? Se ve que lo estás disfrutando, Issei-san~". Dijo viendo como el chico comenzaba a mover sus manos. "Muy bien~… Quietecito~". Dijo mientras alejaba un poco a Issei, usando un poco de magia para paralizarlo. "Jejeje~… Estas muy apasionado, ¿No, Issei-san~? Pero no hay razón para ser impaciente. Ahora mismo te ayudare a que tengas el placer que tantos quieres". Dijo mientras invocaba un frasco y se lo daba de beber al chico.
Después de unos segundos, el cuerpo de Issei se encogió al punto de parecer casi imperceptible a la vista.
Maria: "Muy bien, Issei-san… Deberías de prepararte~". Dijo mientras escondía al chico en su toalla, viendo como Yumi, Miyabi, Koneko, Restia, Est y Kena llegaban, no hace falta decir que Est conservaba sus medias negras hasta los muslos.
Kena: "Oh, Maria-chan". Dijo sonriendo.
Maria: "Hola, ¿Quieren disfrutar de un gran baño?". Pregunto sonriendo.
Yumi: "Supongo que un baño caliente es una buena recompensa por un entrenamiento muy difícil". Dijo sonriendo, mientras se ponía debajo de una regadera.
Koneko: "Yumi-senpai tiene razón". Dijo mientras imitaba a la rubia.
Miyabi: "Eso fue demasiado difícil, sentía que iba a morir". Dijo con lágrimas en los ojos, ayudando a Koneko a enjabonar su cabello.
Maria: "Ne, Ne, Yumi… ¿Qué te parece si te lavo la espalda~?". Pregunto sonriendo.
Yumi: "Por supuesto…". Dijo algo nerviosa, sentándose en un banquillo de madera, dejando que la súcubos empezara a lavar su espalda. "Por cierto, Maria-san, ¿Es verdad eso que dijiste que fuiste maestra del Maou Asmodeus original?".
Maria: "La verdad es que si, más o menos, apenas le enseñe un par de cositas. Poco después se atribuyó todo el mérito cuando alcanzo el puesto de Maou. No me agradeció nada, y mucho menos me dirigió la palabra poco después. Así que es un poco presuntuoso decir que yo le adiestre". Dijo con una sonrisa tranquila mientras que lavaba la espalda de Yumi.
Kena: "¿Eh? Pero eso no es justo. Que cruel". Dijo algo triste.
Miyabi: "Es verdad, tendría que haberte tenido en cuenta sobre todo si en verdad fuiste el que le ayudo a conseguir tan importante cargo". Comento también triste, quitando el jabón del cabello a Koneko.
Maria: "No importa chicas, yo no esperaba algún tipo de reconocimiento sobre ello. Solo le ayude por aburrimiento, además, tampoco es que recuerde mucho de aquellos tiempos". Dijo sonriendo tranquila.
Koneko: "Espera… Pero si realmente conociste al Asmodeus original, eso quiere decir que… Pervertida… ¿Cuántos años tienes?". Pregunto sacudiendo un poco su cabeza, quitándose el agua de encima.
Maria: "Tanto que he perdido la cuenta, mi querida Koneko-chan". Dijo sonriendo, echando agua sobre la espalda de Yumi, quitando la espuma de ella.
Yumi: "Muchas gracias, Maria-san". Dijo sonriendo un poco.
Maria: "De nada. Pero ahora quiero algo como recompensa. Aquí voy~". Dijo mientras se pegaba a la espalda de la rubia y agarraba los pechos de la chica, restregando la toalla, donde estaba Issei escondido, contra ellos.
Yumi: "E-Espera… Maria-san… No hagas eso~". Dijo entre ligeros gemidos.
Maria: "Vamos, estamos entre chicas… Esto es muy normal~". Dijo lamiendo un poco el cuello de la chica.
Koneko: "Pervertida suprema… Las cosas pervertidas están prohibida". Dijo mientras iba a golpear a la súcubos en la cabeza.
Maria: "Ah~… No te preocupes, pequeña… Si quieres sentir lo mismo, solo tienes que decirlo~". Dijo soltaba a Yumi y se pegaba de frente a Koneko, agarrando su trasero, y pegando sus pechos con Koneko.
Koneko: "Eh~… No… Déjame en paz~". Dijo sonrojándose y entre ligeros gemidos, sintiendo como la súcubos albina colocaba la toalla alrededor de su trasero.
Maria: "¿Por qué? Haces una linda expresión~". Dijo mientras se relamía los labios para dirigir su boca al cuello de la loli, mordiéndolo un poco y lamiéndolo, disfrutando de cómo Koneko temblaba.
Miyabi: "Ma-Ma-Maria-chan… N-No debes de hacer eso". Dijo sonrojada, tratando de detener a la súcubos.
Restia: "Oh… Pero si tú también lo llegaras a sentir, y no queras dejar que pare". Dijo mientras atacaba por la espalda a Miyabi, centrándose en sus pechos.
Est: "Ey~". Dijo mientras atacaba, junto a Kena, a Yumi.
Kena: "Yei~… Fiestas de cosquillas~". Dijo mientras jugaba con los pechos de la rubia.
Yumi: "Kena-chan… Eso no son cosquillas~". Dijo entre ligeros gemidos, llevando una mano a su boca, tratando de ocultar sus gemidos.
Maria: "Lo he estado pensando un poco… Pero de verdad tienes una apariencia de un gatito~". Dijo mordiendo el lóbulo de la oreja de Koneko. "Oh… Lo he olvidado por completo, ya va siendo hora de que se acabe el efecto…". Murmuro viendo como una parte de su toalla, que estaba pegada al trasero de Koneko, comenzaba a brillar, para que en el siguiente momento, apareciera Issei en su tamaño normal.
Koneko: "Issei-senpai…". Murmuro entre gemidos, sintiendo como el chico se apoyaba sobre ella y Maria, sus ojos parecían idos.
Maria: "¿Ya has disfrutado suficiente, Rīdā-sama?". Pregunto viendo como el chico agarraba a Koneko, masajeándola un poco.
Koneko: "Senpai… No~". Dijo entre gemidos, separándose de Maria, sintiendo como el pelinegro jugaba con ella.
Maria: "Ah~… Muy bien, Rīdā-sama. Creo que va siendo hora de que tomes el control de las cosas y haga lo de aumentar el poder". Susurro en el oído del pelinegro, viendo como pasa un ligero cambio en la apariencia del chico.
Koneko: "Iyaa~". Gimió al sentir como sus pequeños pechos en desarrollo eran agarrados por el pelinegro.
Kaiser: "Maria…". Murmuro siendo callado por la súcubos con un beso.
Maria: "No le preste atención, Rīdā-sama. Solo debe concentrarse en hacer sentir bien a las chicas~". Dijo sonriendo.
Kaiser: "Muy bien…". Dijo tomando la barbilla de Koneko y besándola.
Yumi: "Maria-san… ¿Qué se supone que hace Issei-kun~?". Pregunto entre gemidos, sintiendo como Est chupaba su pezón.
Maria: "La verdad accidentalmente le di a Rīdā-sama una bebida que lo hace perder en lujuria, que no dejara de atacar a una chica hasta estar satisfecho. Pensaba satisfacerlo yo sola, pero perdí la concentración de un hechizo y ahora está aquí. Chicas, ayudarme a calmar la lujuria de Rīdā-sama". Dijo con un tono de lastima.
Kaiser: "¿En serio alguien se creería eso tan patético?". Pregunto en murmuro, separándose un poco de Koneko, que tenía una mirada un poco suplicante.
Yumi: "Y-Ya veo… Entonces, supongo que no hay opción". Murmuro en respuesta, con cierta timidez en su voz, provocando que Kaiser mirara a Maria.
Maria: "Tengo una habilidad especial que hace que cualquier persona crea lo que diga. Útil para escenas eróticas sin razón". Murmuro sonriendo.
Kaiser: "Ya…". Dijo con una mirada entrecerrada, pellizcando los pezones de Koneko, provocándole un fuerte gemido.
Maria: "De hecho, se me acaba de ocurrir una buena idea". Dijo mientras separaba a Koneko de Kaiser y hacia que el hombre se sentara, mientras hacía que las chicas vieran su erección. "Oh~. Estas muy animado, Rīdā-sama… Nunca espere que fuese tan grande~. Muy bien, chicas, supongo que deben saber qué hacer con este lindo amigo de aquí, ¿No?". Pregunto con una sonrisa mientras llevaba una mano al miembro de Kaiser y comenzaba a moverlo por el miembro.
Yumi: "M-Muy bien…". Dijo mientras se diría a gatas, junto a las demás chicas.
Restia, Kena y Est se pusieron detrás de Kaiser, restregando sus cuerpos contra la espalda del hombre. Miyabi y Yumi se pusieron a masturbar al pelinegro con una de sus manos cada una. Maria y Koneko se pegaron a los brazos del hombre, la cual, Koneko era la que más parecía disfrutar, ya que era la que más se estremecía con el toque de Kaiser.
Koneko: "Se-Se-Senpai… ¿S-Se siente bien?". Murmuro entre ligeros suspiros, sintiendo como el pelinegro jugaba con su intimidad.
Kaiser: "Así es. Se siente bien". Murmuro mientras insertaba su dedo medio en la intimidad de ambas albinas, viendo como ambas temblaban, junto al hecho de sentir como las carnes de ambas aprietan sus dedos.
Maria: "Ah~… Hace tiempo que no sentía esto~… Es fantástico~". Dijo entre gemidos, disfrutando como Kaiser metía también su dedo índice en ella. "Oigan ustedes dos~… Dejen de usar sus manos… Para algo tienen sus bocas~".
Miyabi: "¿U-Usar mi boca? P-Pero… no creo que quepa". Murmuro temerosa, viendo fijamente el miembro del pelinegro.
Yumi: "En ese caso… Yo seré la primera… Ah~". Gimió suavemente, besando la punta de la hombría de Kaiser, para luego comenzar a introducirlo en su boca, teniendo ligeras dificultades al principio, logrando meterlo completo después de un tiempo, temblando ligeramente.
Maria: "Oh~... Así se hace Yumi, pero ponle más pación~". Dijo sonriendo llevando una mano a la cabeza de la rubia, moviéndola a distintos ritmos, también haciendo que volteara ligeramente su cabeza a los lados.
Miyabi: "Muy bien, Yumi-sama… Qui-Quiero intentar". Murmuro algo celosa, viendo como Yumi dejaba libre la extensión del pelinegro, cubierto por su saliva.
Yumi: "Muy bien~… Todo tuyo, Miyabi-chan~". Murmuro sonriendo, relamiéndose los labios.
Maria: "Miyabi te daré un buen consejo… Piensa que es el mejor dulce que vayas a probar en tu vida~". Dijo sonriendo, viendo como las demás chicas se ponían a los lados de Yumi y Miyabi, a excepción de Kena.
Miyabi: "Muy bien… Ah~". Gimió tomando el miembro del pelinegro en su boca.
Maria: "Usa tu lengua para recorrer todo el pene de Rīdā-sama~". Dijo mientras veía como la castaña obedecía. "Ne, Ne, Rīdā-sama ¿No se siente genial tener a un grupo de mujeres esperando por saborear su pene?".
Kaiser: "Si tú lo dices". Dijo suspirando.
Maria: "Ah… Hay que hacerlo más emotivo, por lo menos en estos momentos, Rīdā-sama… Bien, Miyabi, creo que es suficiente". Dijo sonriendo viendo como Miyabi se separaba, sus ojos estaban completamente cegada por la lujuria, al parecer era su primera vez haciendo cosas pervertidas. "Ahora, chicas, abran bien grande sus bocas y esperen ansiosas~…". Dijo mientras tomaba el miembro de Kaiser y comenzaba a masturbarlo con fuerza, viendo como las chicas enfrente de ella le hacían caso y se acercaban. "Vamos, Rīdā-sama, no es necesario contenerse, solo suéltelo~".
Kaiser: "Kuh…". Gruño mientras acababa, cubriendo con su esperma la cara de las chicas.
Maria: "Ufufu~… Sí que has soltado mucho, Rīdā-sama~". Dijo viendo un poco del semen que tenía en su mano, llevándosela a su boca. "Bueno, va siendo hora de llegar a mas~". Dijo mientras que se para y señalaba a la pared. "Chicas, apoyen sus brazos en la pared y muestren sus traseros a Rīdā-sama~".
Las chicas se fueron posicionando una al lado de la otra como había dicho Maria, todas a excepción de Kena.
Maria: "Oye, oye, ¿Qué pasa, Kena? Únete. Tampoco hiciste nada en lo de tomar el semen de Rīdā-sama". Dijo confundida, viendo a la chica.
Kena: "Pe-Pero… No estoy prepara… Por lo menos no mentalmente… Qui-Quizás deba dejarlo para más tarde…". Dijo comenzando a decir cosas, además de taparse un poco su cuerpo.
Maria: "Ay, por un demonio, deja de decir excusas y ponte a servir a Rīdā-sama". Dijo mientras atacaba a la pelirroja. "Aquí voy~". Murmuro mientras agarraba el pecho derecho de la chica y comenzó a chuparlo suavemente.
Kena: "¿Eh? E-E-Espera… No~… Ah~…". Gimió mientras sentía como Maria rodeaba su cuerpo con unas ligas de oscuridad, además de atacar su zona privada.
Maria: "Ah~… Muy bien… Creo que está perfecto~". Dijo lamiendo ligeramente la mano que estaba manchado por la miel de la pelirroja, haciendo que las ligas de oscuridad levantaran del piso a Kena y pareciera que la colgaban del techo, dejándola en una posición muy curiosa, abierta de piernas. "Ahora, Rīdā-sama~… Empiece primero con ella para hacer que se le quite la timidez~".
Kaiser: "Muy bien…". Dijo acercándose a la pelirroja.
Maria: "Bien, Rīdā-sama, lo que debe hacer ahora es frotar su duro y grueso pene contra la chorreante vagina de esta chica~". Murmuro mientras llevaba su mano izquierda a la intimidad de Kena.
Kaiser: "Aquí voy, Kena…". Murmuro mientras se posicionaba y frotaba suavemente su miembro con la intimidad de Kena, dirigiendo sus manos, una a su cintura y otra a su pecho.
Kena: "S-Se gentil… Nunca he hecho algo así". Dijo algo miedosa.
Maria: "¡No, Rīdā-sama! ¡Se brusco! ¡Entre más brusco, más placer y eso da más poder!". Dijo con fervor. "¡Aun si a la chica no le gusta al principio, debe mostrar que como Amo, su satisfacción es primero a su comodidad!".
Kaiser: "Bien… Te hare caso en esto, Maria". Dijo con una mirada seria, comenzando a embestir con fuerza a Kena, que estaba soltando gemidos sin parar.
Maria: "Bien~. Ahora, ustedes… sigan apoyadas en la pared a la espera de Rīdā-sama, si quieren, lo máximo que pueden hacer es jugar con sus vaginas". Ordeno a las chicas que solo voltearon sus miradas a donde "Issei" y Kena, además de obedecer las órdenes de la súcubos.
Kena: "Kai-chan~… Te dije no tan rudo~". Dijo entre gemidos, viendo como el pelinegro se ponía a chupar su pecho izquierdo.
Kaiser: "Tu dijiste que me ayudarías a recuperar mi energía… Así que cumple con tu palabra". Dijo mientras aumentaba las fuerzas de sus embestidas, además de alterar entre chupar y morder el pecho izquierdo de la chica.
Kena: "¡HYAAAAAA~!". Gimió con fuerza mientras llegaba al punto máximo de placer, arqueando espalda, sintiendo como algo caliente caía sobre su estómago.
Maria: "¡Bien, Rīdā-sama, ahora siguen ellas~!". Dijo señalando a las chicas que estaban apoyadas en la pared. "Pero antes de eso~… Ah~". Dijo mientras se dirigió a donde la hombría de Kaiser y lo lamia con habilidad, limpiándolo por completo. "Asegúrese de que una vez terminado con una chica, que ella limpie su gran y asombroso pene~… Y si terminan muy cansadas, entonces, venga a por mí, yo me encargare de ¡limpiarlo! profundamente". Dijo sonriendo, enfatizando la palabra "limpiarlo", además de lamer sus labios con una sonrisa lasciva.
Kaiser: "Bien… ¿Alguna sugerencia?". Pregunto curioso.
Maria: "Si, empieza por ella, y domínela con fuerza, muéstrele que a quien debe obedecer". Dijo mientras señalaba a Miyabi.
Kaiser: "Ya veo… Lo haré". Dijo mientras se acercaba a la castaña que saco su mano de su intimidad al ver que se acercaba el pelinegro. "Hm… Alguien parece estar muy emocionada". Dijo tocando ligeramente la mojada vagina de la chica.
Miyabi: "N-No… L-Lo que pasa es… Iyaa~". Gimió suavemente al sentir como su trasero era agarrado con fuerza.
Kaiser: "No te di permiso para hablar". Dijo serio mientras ponía su extensión en medio de los muslos de la chica. "Aprieta fuerte, si aflojas tendrás un castigo peor". Dijo mientras empezaba a embestir a la sirvienta con fuerza.
Miyabi: "Iyaa~… I-Issei-sama~… Sea más gentil~". Dijo entre gemidos sintiendo como sus piernas perdían fuerzas, siendo sostenida por el pelinegro.
Kaiser: "¿Por qué debería de obedecerte?". Dijo mientras hacía que la chica pegara su espalda a él, decidiendo agarrar uno de sus pechos, siguiendo con las embestidas.
Miyabi: "Es que~… Es que~… ¡Es que si no, me vendré~!". Gimió mientras llegaba al clímax, sintiendo como algo caliente manchaba su trasero, además de sentir algo duro y caliente tocar su trasero.
Kaiser: "¿Ya te has cansado? No tienes resistencia para nada, debes de mejorar eso". Dijo serio amasando el pecho de la chica.
Miyabi: "Ha-Hai~, Issei-sama~… Haré mi mejor esfuerzo la próxima vez~". Murmuro jadeando cansada, volteando ligeramente su mirada, besando al pelinegro.
Kaiser: "Aun no terminas tu tarea. Ya oíste a Maria". Dijo separando un poco a Miyabi, viendo como ella se agachaba hasta el nivel de su miembro, lamiendo con cuidado, asegurándose de limpiarlo por completo.
Maria: "Ah… Se me olvido decirle una cosa, Rīdā-sama, aparte de hacer que le limpien una vez acaben, debe de darle una recompensa por su buen trabajo~". Dijo sonriendo lujuriosamente. "Y eso solo se logra si le das de comer su semen~".
Miyabi: "¿Darnos de comer su semen?". Pregunto dirigiendo su mirada al miembro de Kaiser comenzando a introducirlo en su boca, chupándolo con fervor.
Kaiser: "Ya veo… Entonces, lo haré". Dijo mientras llevaba su mano a la cabeza de la castaña, aumentando su velocidad, acabando en ella, que trato de tragar todo lo que pudo.
Miyabi: "Ah~". Jadeo liberando de su boca la hombría del pelinegro.
Kaiser: "Bien… Ahora… Sigues tú". Dijo tomando a Yumi, volteándola, para mirar su cuerpo desnudo, pegándola a la pared. "Aquí voy…". Dijo agarrando la pierna izquierda de la chica y la alzaba por encima de su hombro, llevando su mano libre a su pecho derecho.
Yumi: "¿Q-Qué es lo que tienes en mente, Issei-kun?". Pregunto curiosa, viendo como el pelinegro chupaba su pecho izquierdo ligeramente.
Kaiser: "No mucho, solo quería hacer esto". Dijo mientras iba bajando su rostro, llegando a la intimidad de la chica. "Estas mojada, al igual que todas".
Yumi: "Bueno, es algo natural que el cuerpo de una mujer se ponga así cuando está influenciado por una súcubos~". Dijo mientras apoyaba su pierna izquierda sobre el hombro del pelinegro.
Kaiser: "Ya…". Dijo poniéndose a lamer la intimidad de la rubia, provocándole varios gemidos. "Ah… Bien, ya está listo".
Yumi: "¿Listo para… que?". Pregunto entre jadeos, viendo como el pelinegro se ponía de pie, poniendo su hombría entre los muslos de la chica. "Oh, claro, para esto~. ¿Lo harás tan fuerte como con Miyabi-chan? Muy bien, creo que estoy lista para ello~". Dijo enrollando sus brazos alrededor del cuello de Kaiser.
Kaiser: "Aun si no estuvieras lista lo haría con fuerza". Dijo mientras llevaba sus manos al trasero de la chica, comenzando a embestirla con fuerza, viendo como ella arqueaba la espalda debido al placer.
Yumi: "Ah~… Ah~… Issei-kun~… Ah~… Se siente muy bien~". Dijo entre gemidos, sintiendo como sus piernas perdían fuerza. "Issei-kun… Bésame~". Gimió mientras acercaba al "chico" a su rostro, besándolo con pasión. "¡HYAAAA~!". Gimió llegando al clímax, sintiendo como el miembro de Kaiser temblaba entre sus muslos. "Todavía no has acabado, ¿Verdad~? Entonces, dime lo que quieres que haga y lo cumpliré, al final, es muy malo no regresar el favor~".
Kaiser: "No te comportes como si fueras la que manda. Yo soy el que manda". Dijo mientras separaba a la rubia de él, dándole la vuelta, poniendo su miembro en medio del trasero de la chica. "Y te lo hare entender con tu cuerpo". Dijo comenzando a embestirla con fuerza.
Yumi: "Kyaaa~… E-Espera… Estas siendo más rudo que antes~". Dijo entre gemidos, sintiendo como sus pechos eran amasados por las manos del pelinegro.
Kaiser: "No me importa". Dijo mientras aumentaba la fuerza de sus embestidas, callando los gemidos de la rubia con un húmedo beso.
Maria: "Rīdā-sama, le diré algo muy interesante~". Dijo sonriendo acercándose al oído del pelinegro. "A esta chica tiene el lindo sueño de hacerlo con un hombre y una mujer al mismo tiempo, pero haciendo…". Susurro mientras le daba ideas a Kaiser.
Kaiser: "Ya veo". Murmuro, separándose un poco Yumi, acercándose a Miyabi. "Ven aquí… Bésala". Dijo haciendo que ambas se pegaran de frente a él.
Miyabi: "P-Pero…". Dijo algo tímida, pegando sus pechos con los de Yumi.
Kaiser: "Bésala…". Dijo serio, atacando la entrada trasera de ambas chicas.
Miyabi: "Ah~…". Gimió mientras obedecía al pelinegro, besando a la rubia.
Kaiser: "Bien…". Dijo mientras se unía al beso.
Un tiempo después, Kaiser hizo que Yumi acorrálala a Miyabi contra la pared, mientras embestía a la rubia con fuerza.
Yumi: "E-Espera, Issei-kun~… Ah~… ¿C-Cuál es la finalidad de esto~? Ah~…". Pregunto entre gemidos.
Kaiser: "Hm… Posiblemente para prepararlas para cuando Maria trate de violarlas. Quizás de ese modo ya estarían acostumbradas y podrían defenderse mejor". Dijo sonriendo, siguiendo embistiendo a la rubia, con una mano en el pecho de la rubia y la otra en el pecho de la castaña.
Yumi: "¡¿Eh~?! ¡¿Maria nos violaría?! Iyaa~…". Pregunto soltando un pequeño gemido al sentir como Kaiser pellizcaba su pezón.
Maria: "Pero, ¿Cuál es la sorpresa? Fui creada para estas cosas, y ya me he tirado a un montón de gentes, sin importar sus géneros y edad, en vuestra cuidad, veo porque tiene que ser distinto con ustedes, chicas". Dijo con una sonrisa tranquila.
Kaiser: "Bien… Basta de charlas…". Dijo mientras daba una embestida final a Yumi, acabando sobre el trasero y espalda de la chica.
Yumi: "Ah~… Ah~… Supongo que ahora viene lo de limpiarlo, ¿No~?". Pregunto mientras se separaba y se agacha a la altura del miembro del pelinegro, que no parecía mostrar signos de cansancio. "Oh~… Sin cansancio, ¿Eh~? De verdad que tardaremos en calmar tu lujuria, Issei-kun~". Murmuro mientras abría sus labios y dejaba paso al miembro del hombre.
Una vez acabado con Yumi, y darle su debida recompensa, Kaiser se dirigió a donde Koneko, dejando que la chica frotara sus partes íntimas con las suyas, además de ir chupando el pecho derecho de la loli albina.
Koneko: "Senpai~… Issei-senpai~…". Murmuro entre gemidos, sintiendo como "Issei" chupaba sus pechos.
Kaiser: "Bien, ahora quiero que hagas otra cosa". Murmuro separándose de la albina.
Koneko: "Hai~… Senpai~". Murmuro mientras llevaba su rostro al miembro del pelinegro, tomándolo en su boca, temblando ligeramente.
Restia: "Ah, ya estoy cansada de esperar, Issei-sama~". Murmuro mientras empujaba a Koneko y tomaba el miembro de su amo en su boca.
Est: "Quita, espíritu oscuro". Dijo empujando esta vez a Restia y tomando su lugar.
Koneko: "No interrumpan, senpai estaba conmigo". Murmuro molesta.
Restia: "No sabes que las familiares son primero, ¿Pequeña?". Pregunto encarando a la torre.
Maria: "Chicas, chicas, no peleen, hay suficiente Rīdā-sama para todas, compártalo desde el fondo de sus corazones y así denle paso a un montón de placeres carnales~". Dijo sonriendo, haciendo que las tres chicas se pusieran a atender el miembro de Kaiser desde distintos puntos, Est seguía con la punta del miembro, Koneko tomaba el lado derecho y Restia tomaba el otro lado de Koneko, las tres completamente concentradas en su trabajo.
Kaiser: "Kuh…". Gruño mientras acababa sobre el rostro de las tres chicas, que una vez fueron cubiertas por el semen del pelinegro, se empezaron a besar entre ellas.
Maria: "Muy bien… Ahora es mi turno~… Solo que mi manera será muy diferente al de las demás~". Dijo sonriendo de manera lujuriosa, haciendo que Kaiser se parara. "Rīdā-sama, soy una súcubos y necesito altas dosis de cosas pervertidas y quiero que me lo inyecte tan profundo en mi~". Dijo mientras se transformaba en su forma adulta y alineaba su vagina con el miembro de Kaiser, insertando solo la punta en ella. "Ah~… Así que, Rīdā-sama, quiero que me dé con todas sus fuerzas~".
Kaiser: "Muy bien…". Dijo agarrando a la chica del trasero y entraba en ella con fuerza, arrancándole un sonoro gemido a la súcubos.
Maria: "G-Guau~… A-Aun si he estado con mucha gente durante el tiempo que estuve en la ciudad, ninguno tuvo un miembro que hiciera que mi interior se estremecerá~". Gimió sonriendo con lujuria, preparándose para recibir otra embestida de Kaiser, que no tardó en llegar. "Iyaa~… Ah~… Q-Que bien se siente~… Sí sigues así, voy a darte una gran cantidad de energía como agradecimiento~".
Kaiser: "Oh… Muy bien, en ese caso voy a darte como tú quieres". Dijo mientras procedía a embestir a la súcubos con gran fuerza, sintiendo como el interior de la albina le apretaba con fuerza su miembro.
Maria: "Ufufu~… He tomado la gran virginidad de Rīdā-sama~… Eso hace que mi orgullo crezca~". Dijo entre gemidos mientras sentía como Kaiser levantaba su pierna derecha.
Kaiser: "Solo calla y sigue gimiendo". Dijo mientras aumentaba la fuerza, agarrando el trasero de la albina.
Maria: "Ah~… Ah~… ¡Iyaa~!". Gimió con fuerza arqueando su espalda y llegaba al clímax, sintiendo como su interior era llenado con algo caliente. "Oh~… Acabo en mi sin preguntar, ¿Eh~? Bueno, no tengo razones para enojarme… Solo asegúrese de llenarme con todo su amor~".
Kaiser: "Ya veo…". Dijo sonriendo un poco, besando a Maria, que luego se separó un poco para darle la espalda.
Maria: "Bien~… Ahora en esta posición, ¿Vale~?". Dijo mientras abría su intimidad con sus manos.
Kaiser: "Vale…". Dijo entrando en ella sin miramientos.
Maria: "Ah~… Incluso si lo tuve~… Dentro de mi hace poco, mi interior todavía no se acostumbra a ello~… Incluso soy capaz de ver la forma de su miembro a través de mi estómago~". Murmuro viendo su estómago.
Kaiser: "Ya veo… Voy a continuar". Dijo comenzando a embestirla de nuevo.
Una vez acabado la acción, Maria le pidió que fuera a su habitación ya que le llevaría algo especial para acumular una gran cantidad de fuerza. Lo cual fue lo que hizo Kaiser. Después de esperar un rato, vio como la puerta de su habitación se abría.
Kaiser: "Oh… Pero, ¿Qué tenemos aquí?". Pregunto viendo como estaban todas las chicas que fueron al campamento, y había dos cosas en común en algunas chicas, tenían sus pijamas y sus ojos parecían estar nublados.
Maria: "Rīdā-sama, he traído a todas y están preparadas para servirle de las maneras más pervertidas posibles~". Dijo sonriendo, estando en su forma loli.
Kaiser: "Ya veo… ¿Pero no habrá problema? Es por Issei más que todo". Dijo viendo como las chicas se iban quitando sus pijamas.
Maria: "Ah, no se preocupe, sin contar a las que tienen el pacto, Rīdā-sama, todas olvidaran lo que pasara una vez acabe~". Dijo sonriendo.
Kaiser: "Entiendo… Muy ben. Ahora quítense la ropa… Toda la ropa". Ordeno con seriedad, viendo como todas las chicas obedecían.
(En la mañana siguiente).
Actualmente el grupo se encuentra entrenando, siendo el turno de la pelea de Yumi contra Maria. Tomando una espada de madera, Yumi se puso enfrente de la súcubos, poniéndose en guardia. Maria se mantenía cruzada de brazos, decidiendo extender su mano izquierda hasta volverla unas garras.
Kena: "¿Están listas?". Pregunto en medio de ambas chicas, actuando como árbitro, levantando una mano. "Y… ¡Comiencen!". Grito bajando la mano, dando inicio al duelo.
Yumi se mantuvo alerta por lo que pueda pasar, no era su estilo el iniciar la batalla.
Maria: "Procura divertirme, ¡Mocosa!". Dijo mientras tomaba impulso y se abalanzaba contra Yumi, atacando con sus garras.
Yumi estaba completamente segura que Maria atacaría de frente, decidiendo preparar su ataque.
Pero Maria desapareció de su vista, dejándola completamente sobresaltada.
Yumi: '¿Dónde?'. Pensó mientras se ponía a buscar a la súcubos con la mirada, sintiendo una presencia peligrosa detrás de ella.
Por puro instinto la rubia coloco su espada de forma que pudo bloquear un ataque dirigido a su pecho. Para luego tomar distancia, usando su velocidad de caballero.
Al momento de poner su guardia en alto…. Su espada se partió por la mitad debido a un corte fino, lo cual dejo a casi todos sorprendidos.
Kena: "¡Oh! ¡Maria es genial!". Dijo sonriendo entusiasmada.
Kazuki: "Yumi no lo lograra si no va enserio, y mucho menos si usa su estilo de pelea frente a Maria". Dijo de manera analítica.
Yumi no entendía lo que pasaba. Estaba segura que bloqueo el ataque de la súcubos en el momento justo. Definitivamente no debería de tomar a la ligera a la súcubos.
Maria: "Escucha, linda aspirante a espadachín. Si quieres tener la más mínima oportunidad de vencerme, vas a tener que ir muy serio, no soy de las más fuertes por puro cuento. Y además, déjame decirte que eso fue solo un pequeño saludo". Dijo con una sonrisa algo burlona.
Yumi: 'Si eso fue un saludo, no quiero saber lo que pasa si va en serio'. Pensó sudando frio, lanzando a un lado lo que le quedaba de espada y usando su Sacred Gear para crear una espada de hoja negra.
Maria: "Oh, Sword Birth, ¿No? Es un buen Sacred Gear, para un espadachín". Dijo sonriendo.
Yumi: "Esta vez iré en serio". Dijo poniéndose en guardia.
Maria: "¿Pues a quien esperas?". Contesto con un tono burlón.
Yumi salió directa al ataque con más velocidad, al igual que Maria.
Chocando tanto la espada de una como las garras de la otra, generando muchas chispas. Desapareciendo en un parpadeo.
Pasaron unos segundo en completo silencio, para luego empezar a un intercambio de ataques a grandes velocidades.
Era increíble y también ponía un poco nerviosas a Rías y a las otras chicas, al ver que realmente había muchos seres aún más fuertes y excepcionales en las sombras. Como era el ejemplo de Maria, que seguía intercambiando golpes hasta hacer retroceder a Yumi.
Se encontraba agitada y tenía varios cortes en su ropa y uno en su mejilla, que sangraba un poco.
En cambio Maria… Prácticamente seguía intacta. Con pequeños rasguños, pero ya. Realmente no se le puede considerar un mérito, pues era claro que la súcubos se dejó dañar, además de que esos rasguños no tardaron en curarse.
Yumi: 'Ni siquiera parece cansada o entretenida… Sé que ayer vimos su inmenso poder cara a cara'. Pensó con nervios apretando el mango de su espada con fuerza. 'Pero pensé que podría lastimarla, por muy pequeño que sea'.
De un momento a otro, el cuerpo de Maria se empezó a cubrir de un brillo purpura por unos segundos.
A vista de los demás, no pareció haber hecho nada.
Kazuki: "Esta batalla ya se acabó". Murmuro suspirando.
Issei: "Cierto, nunca tuvo oportunidad". Murmuro también, confundiendo a los demás.
Yumi, con la intención de terminar el combate, concentro todas sus fuerzas para usar su velocidad máxima, pero… Un fuerte ardor empezó a atacar su cuerpo, empezando por su pierna izquierda, dirigiéndose a su pierna derecha, luego a sus brazos, terminando en su espalda.
Tan solo pasó un segundo, pero sintió que fue el segundo más doloroso y lento que ha sentido en su vida.
Al voltear lentamente su mirada, se encontró con Maria detrás de ella, relajando su cuerpo.
Yumi solo pudo dejar que su cuerpo cayera al suelo, cediendo al dolor.
Asia: "¡Yumi-san!". Grito mientras se dirigía a curar a la chica.
Al reincorporarse un poco, Yumi miro a Maria y sus ojos mostraban nada más que decepción, tanto que ni era necesario pronunciar palabra, todo lo decía su mirada.
-Esperaba más de ti-.
Rías: "¡Maria, te has pasado! ¡Casi la matas!". Protesto furiosa, tanto que su aura se hacía presente.
Maria: "Ay, que dramática, mocosa… Sigue viva, ¿No? Ahora sabe la diferencia entre nosotras y el límite que tiene, solo tiene que mejorar". Contesto tranquila.
Rías iba a replicar, pero se detuvo a ver a Yumi deteniéndola.
Yumi: "No, Presidenta… Maria-san tiene razón, pensé que con mi velocidad podría conseguir algo… pero no pude hacer mucho… Maria-san, lamento no ser un reto para ti". Murmuro aun con dolor.
Maria: "Que la próxima sea mejor, Yumi Kiba". Dijo sonriendo.
Yumi: "Ten por seguro que lo haré". Dijo algo recuperada, pensando en cómo superar esa velocidad que la dejo como una principiante.
Al terminar de curar a Yumi, era el turno de Koneko de enfrentarse a Maria.
Kena volvió a ser el árbitro. Koneko se preparaba con sus guantes sin dedos y su seriedad era notable. No tenía en mente cometer los mismos errores de su senpai Yumi, pensaba ir con todo desde el principio.
Kena: "¡Comiencen!". Dijo anunciando el comienzo del combate.
Esa era su señal. Con todas sus fuerzas, Koneko se lanzó para darle un derechazo de Maria, que solo la detuvo con su antebrazo.
El golpe genero una pequeña onda expansiva que levanto el polvo del suelo.
Pero aun con esa fuerza, Maria no se movió ni un centímetro de su lugar.
Eso descoloco mucho a Koneko.
Maria, alzando un dedo, creo un círculo mágico pequeño de color morado, fundiéndolo en su dedo, extendiendo su aura por todo su puño, expulsando un pequeño fuego con destellos electrizantes.
Comenzando una ráfaga de puños contra Koneko, que uso toda su agilidad para ir esquivando esos puños, pero sabiendo que no lo podía hacer siempre.
Al chocar sus puños, hicieron una pequeña onda expansiva, para después empezar un intercambio de golpes, que evadían o bloqueaban.
Koneko, aunque se esforzara mucho, no podía seguir el ritmo de la súcubos, por cada golpe que lograba dar, ella recibía cuatro.
Agradecía mucho a su alta resistencia que su pieza de torre le daba en esos momentos.
Koneko: 'Es muy fuerte… tengo que intentar darle con todo en un solo golpe". Pensó desesperada, sintiendo como el dolor aumentaba en su cuerpo.
Esa era una estrategia que le ayudo varias veces en el pasado, y estaba segura de que serviría ahora.
Preparándose, Koneko pudo encontrar una pequeña abertura en la guardia de Maria y con eso… Logro acertarle un golpe crítico en la mejilla a la súcubos, que tembló un poco.
O eso creyó Koneko.
Ya que vio como Maria se curaba del golpe como si no hubiera sido nada.
La torre estaba en shock… era su mejor estrategia y no le resulto en lo más mínimo.
Pero su shock termino al ver su mirada inexpresiva de la súcubos… Era una que expresaba un pensamiento que ella entendió a la perfección.
"¿Ese fue tu mejor golpe? ¿De verdad eres capaz de hacer solo eso?".
Aquello desencadeno una emoción que Koneko nunca pensó que tendría en una pelea… Furia… Estaba completamente enfadada por esa mirada que le daba esa estúpida súcubos, esa ignorante. ¡Esa maldita pervertida se atrevía a mirarla de ese modo!
Esa mirada le hacía sentirse inferior… No le gustaba sentir eso… Volviendo a golpear a la súcubos, que siquiera se inmuto por el mismo.
Koneko, entonces, empezó a golpear de manera repetida a Maria, que no hacia prácticamente nada.
Nadie entendía porque la pequeña torre se comportaba así.
Kaiser, en la cabeza de Issei, tenía una idea de lo que pensaba Maria.
Koneko: "Tu…". Murmuro mientras que entre más golpeaba y miraba la cara de indiferente de Maria, más se enfurecía. "Tu… ¡TU!". Prácticamente estaba cegada por la ira. "¡NO ME MIRES COMO SI FUERA DEBIL! ¡AHHHHHH!".
Nadie dijo nada por el shock. Maria había detenido el poderoso golpe con una mano… Que la movió unos centímetros de del suelo. Solo porque Maria se dejó mover.
La torre peliblanca estaba que no lo creía.
El poder de Maria empezó a incrementar a aumentar en silencio, aun parando su golpe.
Haciendo que la temperatura del lugar aumentara ligeramente. Los ojos de Maria brillaban en rojo sangre.
Koneko, completamente asustada, estaba que no se podía mover.
Esa fuerza y esa mirada le hacían recordar algo… algo que no quería tener en su cabeza.
Maria: "Pues eres débil… Nekomata". Dijo fríamente, susurrando lo último, dando un poderoso golpe en el estómago a la torre, noqueándola.
Todos estaban sin habla, viendo como en cámara lenta Koneko caía al suelo… Resignada y con el espíritu roto.
Era como si sus miedos… hubieran nacido de nuevo.
Kena no necesito dictar su veredicto para esto.
Rías: "¡Koneko!". Grito mientras iba a por su torre, viendo como la súcubos simplemente se calmaba, con la mirada fija en Koneko.
Maria: "Esto fue completamente patético". Dijo sin alguna muestra de remordimiento.
Rías: "¡Maria, ¿Pero qué te ha pasado?! ¡¿Así es como pretendes ayudarnos?! ¡Hiriéndonos a muerte!". Grito enojada viendo como Koneko lograba despertar un poco dolida. "¡Responde, Maria!".
Maria: "Era necesario…". Murmuro tranquila.
Rías: "¿Cómo que era necesario?". Pregunto a gritos sin dejarla terminar.
Maria: "Ella no se acepta a sí misma". Dijo con una mirada seria, dejando a todos sin habla, a excepción de Issei.
Rías: "¿Co-Cómo dices?". Pregunto sorprendida.
Maria: "Niña Gremory. ¿De verdad te crees que no reconozco a personas con traumas? ¿El dolor en los ojos de los demás? He visto casos parecidos muchas veces que hasta lo veo a kilómetros. Puede que no sepa qué tipo de pasado haya tenido tu gatita". Lo último dijo que hizo que Rías abriera los ojos en sorpresa, sabía lo de Koneko. "Pero desde que la vi, pude ver que en sus ojos hay un signo de negación… como si su silencio, su actitud seca e imperturbable fuera un escudo o una jaula, y eso es lo más patético de ella". Dijo completamente seria.
Koneko, aun siendo sanada por Asia, se encontraba escuchando la crítica de Maria, apretando los puños por cada palabra de la súcubos, y con mayor fuerza al no poder negar sus palabras.
Maria: "Tu caballera Yumi, parece ser la que mejor lo lleva, pero ni lejos de superar su caso. Kazuki, el otro peón, no tengo nada decir, salvo que es más fuerte de lo que muestra, supongo que esa "Amnesia" tiene algo que ver con su manía de contenerse en una batalla inconsciente. Tu reina, Akeno, ella es más o menos lo mismo que la gatita, pero en ella no hay solo miedo, sino también hay un odio muy intenso. Se supone que como Rey, tu deber es ayudarles, apoyarlos, salvarles de ese dolor que les están matando por dentro. Y sin embargo, no haces nada. No me ha hecho falta conocerlos por mucho tiempo para saberlo, apuesto a que lo único que hiciste por ellos fue distraerlos con cualquier idiotez o gilipollez para que así no pensaran en sus problemas y de ese modo esperar a que se olvidaran del tema. Si es eso, entonces, eres una completa inútil, ¿Y aun así te consideras una Gremory? ¿Qué ellos son tu familia? Que risa. Dime… ¿Cómo piensas ganar el Rating Game si tu equipo no puede pelear y superan sus problemas? ¡¿CÓMO SE TE OCURRE LANZARLOS A LA BATALLA CUANDO AÚN NO ESTÁN LISTOS PARA HACERLE FRENTE A LOS RIVALES LIBRES DE SUS PROPIOS TRAUMAS?! ¡SI ESTO SE ESTÁ TRATA DE IR A UNA GUERRA, YA SERÍA UN CHISTE DE MAL GUSTO!".
Nadie sabía que decir.
Cualquier exigencia, cualquier queja o discusión que pueden hacer, fue eclipsada por las duras palabras de Maria, la que representa el pecado de la lujuria. Palabras que transmitían no solo su opinión, sino su juico y experiencia de una autentica guerrera.
En eso, Koneko, ya curada, sale corriendo hacia el bosque.
Rías: "¡Koneko, espera!". Grito preocupada por su torre.
Maria: "¿Ara? ¿Acaso a la gatita le dolió mis palabras? Qué pena". Dijo fingiendo dolor. "Bueno. Vámonos, Rīdā-sama. Nos iremos lejos de ellos, en el bosque, empezare contigo y ustedes no nos esperen. Cuando ya estén dispuestos a tomar esto en serio, me lo dicen, ¿Vale?". Dijo mientras daba media vuelta y caminaba tranquilamente hacia el bosque, desapareciendo entre los árboles y arbustos.
Issei se mantuvo callado, mirando el lugar a donde se fue Maria y los demás, soltó un suspiro y con las manos en los bolsillos siguió a la loli pervertida.
Cruzo mirada con su hermana Kena, que asintio, entendiendo lo que queria.
Todos y cada uno de ellos, a excepción de Asia y Kazuki, que simplemente se cruzó de brazos y se puso pensativo por algo que había dicho de él la súcubos, tenían sus miradas en el suelo aun teniendo en sus cabezas las palabras de Maria.
Sin decir nada, cada uno de ellos se fue al bosque por su lado… a excepción de Rías, que se culpaba a sí misma, y Kena.
Rías: "No merezco llamarme Rey… quizás deba…". No pudo terminar esa frase, con su tono deprimente.
Kena: "Ahórrate esas palabras tan pesimistas, ¿Quieres?". Le criticó a Rías, quien la miró sorprendida por sus palabras y por ver en ella una expresión de molestia que no había visto hasta el momento.
Asia aún quedaba también, pero miraba a Rías y Kena alternativamente, temiendo que algo malo pudiera pasar.
Kena: "A ver Rías. Sé que las cosas no están saliendo como tú esperabas, lo entiendo. Se supone que eras el rey y crees que debías centrarse más que nada en entrenar a mi hermano y Asia, al ser ellos los nuevos, mientras tú y los demás procuran no quedarse atrás. Pero mira, las cosas han cambiado, está claro que Maria sabe más sobre estas cosas que tú o cualquier otro rey de tu edad que conozcan. Es entendible que tengas tus desaprobaciones sobre cómo hace las cosas. Pero como amiga tuya, debo decirte que tus cuestionamientos no tienen razón de ser en este momento. Si quieres resultados, tendrás que aguantarte las quejas que tengas y seguir con esto si es que en verdad quieres ganarle a ese Yakitori. Pero poco se podrá hacer, si a la primera dificultad o injusticia que ves te decantas por rendirte. Ahora mismo, la que decide eres tú. A mí en verdad… no hay mucho que pueda hacer para ayudarte, lo prioritario para mí en este momento es mi hermano. Si te quieres dar por vencida pues vale... pero si lo haces, entonces libéralo de tu lado y no lo arrastres contigo a tu rendición…". Expuso haciendo una pausa. "Kenny, Scarlet, vámonos".
Con esas palabras, y con mucho enojo al ver que tan rápido había perdido la esperanza Rías, Kena se encaminó al bosque con Scarlet y Kenny siguiéndola sin decir nada.
Kena: "¡Ven Asia-chan! ¡Necesitamos entrenar nosotras también!". Exclamo a la rubia.
Asia: "¡H-Hai!". Dijo nerviosa e incómoda siguiendo a la hermana de Issei, dándole una última mirada a Rías.
Dejándola sola con sus pensamientos, apretando los puños con impotencia, pero con sus ojos brillando con nueva determinación.
(En una zona del bosque).
Tanto Kaiser como Maria parecían estar listos para comenzar. La súcubos se rodeó con un ligero manto de aura azulado que estremecía brevemente el suelo en donde estaba. Kaiser también se rodeó con la suya de color rojo oscuro, liberando sus alas de demonio.
Maria: "Las damas primero, Rīdā-sama". Dijo concentrando una esfera de agua en su mano. "¡Aquí va!". Dijo lanzándola contra el pelinegro, quien no tardo en moverse a un lado. "No, no".
La esfera de agua cambio de dirección de nuevo a él, impactando en su brazo derecho, congelándose al instante, provocándole una ligera risa a Maria, caminando lentamente hacia él, atacando repetidamente con los mismos ataques teledirigidos a su persona.
Sin duda, Maria era muy hábil e ingeniosa usando hechizo… Incluso había logrado congelar su ala derecha.
Maria: "Jeje… Sa, Rīdā-sama… Tan solo estamos empezando, deje de hacerse el débil". Dijo lanzando una esfera de agua al pelinegro.
Kaiser: "Tch…". Chasqueo mientras concentraba su magia en una corriente de aire para desviar el ataque, pero aun el efecto de congelación en su brazo y ala seguían actuando, por lo que perdía poco a poco su estabilidad en el aire.
Maria: "Ah… Qué problema". Murmuro inflando sus mejillas, creando 5 clones suyos de agua. "¡Al ataque!". Ordeno mientras que los clones hacían un saludo militar y fueron hacia su presa.
Kaiser observando a las 5 clones, sabiendo sus intenciones, opto por centrarse en que ellas no le dieran un golpe. Logrando esquivar los ataques coordinados de los clones. Dando un giro hacia atrás, Kaiser se ubicó delante de un árbol, apoyando su espalda, provocando la sonrisa de los clones.
Kaiser: "¿Vienen o qué? No me hagan ir hacia ustedes". Tentó con una sonrisa confiada, lo cual los clones no desaprovecharon y se lanzaron a él.
Cuando estaban lo suficientemente cerca, Kaiser simplemente se deslizo por debajo de los clones, dejando que golpear con el árbol, congelándolo.
Maria: "Uy, muy cerca…". Dijo sentada en una de las ramas de otro árbol. "Sate, ¿Se divierte, Rīdā-sama?".
Kaiser: "Serias un dolor de cabeza, especialmente para los que no tienen paciencia". Dijo suspirando, viendo como Maria sonreía por su "alago". "Lástima que no sea mi caso". Dijo empezando a emanar un fuego azul claro que rápidamente derritió el hielo de su brazo y ala.
Maria pensaba decir algo, pero se quedó mirando como Kaiser movía su brazo un poco. Eso provocó una pequeña sonrisa en ella al ver que la diversión no acabo.
Creando 3 cañones de hielo, que no tardaron en atacar al pelinegro, lanzando enormes bolas de hielo.
Kaiser: "Escudo… de rayo". Murmuro concentrando energía demoniaca en su mano izquierda y apuntando a las esferas, creando un escudo esférico de electricidad del tamaño de su cuerpo, logrando detener uno de los ataques.
El segundo disparo se dirigió por su espalda a gran velocidad. Kaiser se mantuvo calmado, sabiendo por donde venía el ataque. Cuando volteo ligeramente la mirada, el escudo se interpuso entre el proyectil y él, recibiendo el ataque sin mostrar signos de romperse.
Y el último proyectil se dirigió por arriba de su cabeza. Kaiser solo repitió su acción anterior para bloquear el ataque con facilidad.
Maria: "Fiuuu~… Eso fue genial. Bien pensado en cómo usar el escudo del rayo… Pero creo recordar que ahora no lo puedes usar por 7 minutos". Dijo con una sonrisa satisfactoria, creando otros 3 cañones. "Veamos cómo te defiendes de estos 6 ataques. No muera, ¿Vale~, Rīdā-sama?". Dijo disparando los 6 cañones.
Kaiser: "Claro que puedo defenderme". Dijo invocando el Boosted Gear, golpeando los proyectiles para destruirlos, mientras almacenaba "Boost", queriendo acercarse a la súcubos, que sonreía confiada a la espera del hombre.
Una vez Kaiser se acercó lo suficiente, Maria mostro un cañón aún más grande que los otros.
Maria: "¡Te tengo!". Grito sabiendo que su líder no podría esquivar el ataque.
Kaiser: "Tch… Explosión abismal". Pronuncio reuniendo energía demoniaca en su mano, que adoptó el aspecto de bestias. "¡AAAAAAAH!".
El ataque tenía como objetivo aumentar un golpe físico o al lanzarse, poder cambiar su dirección tres veces. El impacto de ambos ataque fue simple rápido, donde el ataque de Kaiser atravesó con facilidad el proyectil de hielo, sorprendiendo a Maria.
Maria: "Mierda…". Murmuro creando un grueso muro de hielo, que de alguna manera, soporto el impacto.
Kaiser opto por terminar el ataque y tomo distancia no sin lanzar varios cortes de mano con energía demoniaca, haciendo que el muro cayera, al igual de cortar el árbol donde Maria estaba sentada.
Maria: "Ay… Ay, ay, ay… Eso me dolió". Murmuro sobando su trasero un poco. "Eso pasa por caer de culo".
Kaiser: "Se acabó, hasta aquí es el entrenamiento". Dijo serio.
Maria: "¿Tan pronto se cansó? Entiendo que su cuerpo actual es muy débil pero esto no ha sido mucho".
Kaiser: "No estoy cansado, pero tu si, esa última defensa que hiciste consumió mucha de tu energía demoniaca".
Maria: "Ah, siempre tan observador, Rīdā-sama". Dijo levantándose del suelo. "Bueno, Rīdā-sama, ¿Issei-san se encuentra observando o está dormido como el vago que es?".
Kaiser: "Dormido…". Respondió secamente, observando ligeramente como Issei dormía en forma astral.
Maria: "Oh, perfecto, entonces, ¿Le gustaría proseguir con lo que quedamos anoche? Me ha entrado algo de hambre y solo usted puede darme de comer, Rīdā-sama~". Dijo con un tono pervertido y una mirada igual de lasciva.
Kaiser: "¿Darte de comer, cómo?". Pregunto confundido.
Maria: "Usted ya sabe a qué me refiero Rīdā-sama, piense que es como la siguiente etapa del entrenamiento, pero sexual". Dijo sonriendo, pegándose al chico, haciendo círculos con sus dedos en el pecho.
Kaiser: "Como súcubos, tienes habilidades que me pueden resultar útiles, pero también está el hecho de que puedes aprovecharte de eso y quitarme mi energía vital". Dijo con una mirada seria.
Maria: "¡Vamos Rīdā-sama! No sea tan desconfiado. Usted es mi capitán desde siempre, nunca me atrevería a intentar algo como eso y mucho menos sabiendo quien es. Ni queriéndolo sería capaz y lo sabe. Venga, cálmese un poco y vamos a divertirnos un poco, le prometo que la mayoría de la energía ira a usted~". Dijo haciendo desaparecer toda su ropa en destellos de energía y se soltaba su cabello.
Kaiser: "Hm…". Murmuro tanteando el trasero infantil de Maria, quien deslizó sus manos por el cuello de Kaiser y se fue acercando a su rostro, quedando de puntilla, besándolo con pasión.
Maria: "Ah~. No ha estado mal, se nota que va mejorando en besar, Rīdā-sama~". Dijo separándose un poco, dando un pequeño salto para sujetar con sus piernas la cintura del pelinegro. "Aunque sería mejor que nuestra linda metiche se uniera también". Dijo concentrando su poder en su mano derecha y hacia un gesto.
Entonces, se escucha un pequeño grito mostrando a Miyabi, siendo atraída a ellos y al estar a una buena cercanía de ellos, su sostén y sus bragas salieron de ellas y la ataron de manos y piernas.
Maria: "Bien, Rīdā-sama, quizás debemos de jugar un poco con esta Maid-san. Además de que te ayudara a fortalecerte~". Dijo soltando a Kaiser, dejando que el fuera a por la castaña, que estaba temblando un poco.
Miyabi: "Ah~… Uh~… ¿Qué dices, Maria-sama? ¿Cómo me ayudara esto a-? ¡Iyaa~!". Gimió con fuerza al sentir como Kaiser jugaba con sus pechos y los devoraba a la vez que los acariciaba. "E-Esto que siento… ¡Gya~! No… No puedo… ¡Detenerlo~!". Pronuncio llegando al clímax, perdiendo fuerza en sus rodillas, mientras que su traje de Maid se desvanecía, dejándola completamente desnuda y sudorosa.
Maria: "Bien, Bien, Maid-san. ¿Qué le parece sus habilidades para darle un buen servicio a Rīdā-sama~". Dijo sonriendo, quitándole la ropa a Kaiser.
Miyabi: "H-Hai~". Murmuro viendo el miembro del hombre frente a sus ojos, abriendo su boca deseosa.
(Más tarde-En un lago).
Koneko se encontraba completamente deprimida, abrazando sus rodillas y apoyando su cabeza en ellos, observando su reflejo a través del agua, apartando un poco la mirada para ver un árbol tirado en medio del agua, había desahogado un poco su ira, pero fue solo un poco.
Koneko: "Maldita súcubos… No debe hablar de cosas que no le interesan… Solo piensa en cómo hacer enojar a los demás con sus estupideces y perversiones…". Murmuraba enojada.
Issei: "Oye, no deberías de estar desahogándote con todos los arboles de esta zona, ¿Sabes?". Dio haciendo que Koneko le mirara por encima del hombro.
Koneko: "No quiero oír nada de alguien que apoya a esa súcubos". Murmuro enojada.
Issei: "Mira, sea lo que sea que te haya pasado en tu enfrentamiento con Maria, deberías de olvidarlo y relajarte". Dijo suspirando y rascándose la cabeza.
Koneko: "Déjenme en paz, Issei-senpai".
Issei: "Aunque te deje en paz, no vas a estar tranquila. Yo lo sé, he pasado por depresiones similares". Dijo tranquilo.
Koneko: "So. Disculpe, Issei-senpai, pero usted no tiene ni idea de cómo me siento. Ni de lo que he pasado". Dijo abrazando sus piernas con fuerza.
Issei: "Muy cierto. Pero ¿Sabes qué? Da lo mismo, no pienso indagar en tus asuntos personales cuando sé que vas a reaccionar de forma agresiva". Dijo suspirando.
Koneko: "Puf. Déjenme en paz". Murmuro molesta.
Issei: "Oye, acabos de empezar, ¿Sabes? No puedes esperar de veras que nada más empezar puedas destrozar una montaña de un pisotón. Imagino que eres lo suficientemente inteligente como para entender que Maria no es un demonio normal, incluso yo entiendo esa diferencia y eso es decir mucho. Eh". Dijo con un tono de risa.
Koneko: "Eso ya lo sé".
Issei: "Eso dices, pero aun estas muy enojada. Venga, por ser derrotada de un golpe. Vamos, Koneko, esto es como en los videojuegos. A veces ganas, a veces pierdes, pero siempre que tengas oportunidad, puedes reiniciar y volver a intentarlo. Si te lo tomas tan a la tremenda y te mosqueas así, acabarás por actuar como un gilipollas irracional. ¡Y sé de lo que hablo! Fui bastante viciado en el pasado". Dijo cruzándose de brazos recordando sus tiempos.
Koneko: "El problema Issei-senpai, es que esto no es un juego. Nos arriesgamos mucho en todo esto. Es vital que nos hagamos fuertes para que Buchou se salve de ser cortejada por ese maldito pájaro de fuego". Dijo apretando la fuerza de sus manos.
Issei: "¿Y crees que poniéndote así vas a contribuir en algo?". Pregunto confundido, vendo como la chica ponía una mueca.
Koneko: "Es solo que… Por un segundo, esa pervertida me hizo recordar algo… Doloroso. ¡Pero no es el tema! No me había sentido tan impotente desde el día en que aprendí a usar mi propia fuerza". Murmuró mirando su mano derecha.
Issei se quedó mirando la reacción de la chica.
Koneko: "No es que me creyera invencible, y mucho menos lo pensé de la Presidenta y los demás. Pero es que… Cuando teníamos esas batallas contra los exiliados, éramos quienes tenían ventaja desde el momento inicial. Soy consciente de que siempre hay quienes son más poderosos que nosotros, pero aun así, creí, que a pesar de eso podíamos dar la talla. Al menos dejar una cicatriz o algo. Que podíamos demostrar que no somos tan inexpertos en batallas de vida o muerte como parecemos a simple vista". Murmuró abrazándose con fuerza.
Issei: "Entiendo". Dijo mientras tomaba un trozo de piedra y la tiro al lago con algo de fuerza.
Koneko: "Durante la lucha contra ese ser llamado Zorc. Una cosa es que nos pillara desprevenidos y que él estuviera degastado por perseguir a unas chicas. Pero…".
Issei: "Tu derrota contra él te dejo un poco marcada, ¿Eh?". Murmuro algo pensativo.
Koneko: "Hai… Es verdad. No pudimos hacer nada. Estuvimos a punto de… Y Kazuki-senpai no habría podido aguantar mucho más frente a él. Y no solo nosotros. Tu hermana y Kenny también estaban en peligro. Si no hubieran llegado cuando lo hicieron…". Murmuro sintiendo como Issei ponía su mano sobre su cabeza y le acariciaba un poco. "Y ahora no solo yo, también Yumi-senpai se ha visto superada nuevamente con suma facilidad. Toda experiencia en parte es lo que me ha hecho enfurecer y hace que me pregunte que si realmente valgo para esto".
Issei: "Todos valen algo, pero no siempre es claro… Eso es lo que pienso". Dijo suspirando.
Koneko: "¿Es verdad eso que dijo que no participaría en el Rating Game?". Pregunto sin mirar al chico.
Issei: "Si, así es, por mucho que digan que es mi ama o algo así, ella me convirtió en su sirviente sin mi permiso ni consentimiento". Dijo molesto.
Koneko: "¿Aun si eso significaba que podrías morir?".
Issei: "¿De quién es la culpa de no custodiar bien su supuesto territorio?". Respondió cerrando los ojos.
Koneko: "Le debes la vida a la Presidenta".
Issei: "Si fueras yo y estuvieras en mi posición, estarías igual que yo". Dijo sentándose al lado de la chica, ya por fin.
Koneko: "Usted es el único que puede ayudar a la Presidenta". Murmuro abrazándose con fuerza.
Issei: "Claro que no, solo soy un idiota vago". Dijo en negación.
Koneko: "Pero usted tiene un enorme poder. Lo mostro en la batalla contra Zorc".
Issei: "No sé de lo que hablas. Tuve un golpe de suerte".
Koneko: "Por favor… Ayude a Rías-sama". Murmuro tomando la camisa de Issei, temblando un poco, prohibiendo que el pelinegro mirara su cara.
Issei: "Ah. ¿Por qué debo de ser así? Muy bien… Tratare de ayudar, pero no prometo nada". Murmuro suspirando.
Kaiser: 'Que fácil… '. Murmuro en la cabeza de Issei.
Issei: '¡Cállate!'. Pensó algo molesto. "Oye, se me acaba de ocurrir una idea para que ambos nos veamos beneficiados… Creo… ¿Qué tal si cada vez que tengas que enfrentamiento con Maria, o cada vez que te sientas frustradas, furiosa o indignada como ahora, vienes conmigo a hacer un enfrentamiento? Puedes usar toda tu fuerza conmigo, yo lo recibe por completo, pero te aseguro que te lo devolveré igual de fuerte, ¿Vale? Así yo me vuelvo más resistente y tú te desahogas mientras aumentas tu fuerza, ¿Te parece?".
Koneko: "Demasiado arriesgado para ti…". Murmuro suspirando.
Issei: "Hey, es lo mejor que pude pensar, ¿Si? Además, es un buen acuerdo".
Koneko: "Muy bien, senpai… Si insiste, no me voy a contener… Estoy muy enojada".
Issei: "Okey… Sera un placer ayudarte".
(En una zona del bosque).
Se podían ver borrones y chispas salir al aire. Esta era otra etapa de entrenamiento que Issei había pedido, justo ahora él y Kazuki estaban en una pelea de espadas y ambos se movían a gran velocidad y chocaban sus espadas en varios embistes.
Issei llevaba a Restia en mano, estando ella en su forma de espada, la legendaria hoja demoníaca Vorpal Sword, la espada que atraviesa la verdad.
Para decidir a cuál de las dos familiares llevar, Restia y Est jugaron a piedra-papel-tijera para ver quien tenía el derecho a ser escogida en el entrenamiento. Restia ganó, para el disgusto de Issei, quien se vio obligado a prometerle a la loli albina que se lo compensaría luego, aunque no sabía cómo.
Por su parte, Kazuki llevaba una espada de madera solamente. A pesar de su apariencia, esa espada era extraordinariamente resistente, pues no se cortaba con facilidad ante Restia.
Esa espada de madera formaba parte del Sacred Gear de Kazuki. Resulta que su Sacred Gear era algo curioso, sin contar su apariencia de arma inútil. Su única habilidad que parecía especial era su gran resistencia y la capacidad de darle magia a su portador.
Después de eso, ambos tomaron distancia mientras tenían sus espadas en mano en cierta pose de combate. Kazuki salió disparado para intentar darle un corte horizontal pero "Issei" solo se agachó para eludirlo.
Al instante después, el pelinegro dio una estocada hacia los pies de Kazuki, que lo esquivó al dar un pequeño salto sin avanzar y lanzó un ataque, que Issei bloqueo usando su espada.
Issei tenía reflejos y velocidad, pero Kazuki tenía más experiencia en pelear con una espada mientras que Issei siempre prefirió luchar más con sus puños y magia aunque le saliera inestable.
Después de eso comenzaron de nuevo a lanzar varios cortes los cuales o eludían o cubrían con sus espadas, tal vez Issei no tenía mucha experiencia, pero Kazuki tenía que admitir que él parecía tener talento Natural en esto.
Posteriormente, Issei corte hacia la derecha pero Kazuki puso su espada para cubrirse y después la quitó para dar una estocada directa que Issei esquivó al doblar sus rodillas hacia atrás.
Al momento, Issei lanzar una patada hacia Kazuki que dio directo en su mentón, pero él se recuperó justo a tiempo para así cubrirse de un nuevo ataque de Issei y en eso hizo una maniobra, giró su espada e Issei perdió el agarre de la Sword Vorpal y salió volando hacia otra dirección, estaba desarmado.
Aunque eso no detuvo a Issei, pues lanzó un puñetazo de fuego hacia Kazuki quien fue a la derecha para esquivarlo y lanzar un corte a Issei el cual se agachó e intentó barrerle las piernas para hacerlo caer, pero Kazuki dio un salto para eludirlo, y así siguieron con la pelea Mano a espada.
Justo cuando Kazuki pensó que había encontrado una abertura en la defensa de Issei, ataco, llevándose una gran sorpresa.
Los ojos de Kazuki se abrieron a más no poder, la Sword Vorpal estaba justo al frente protegiendo a Issei del golpe y no estaba siendo sostenida, estaba levitando.
Justo en eso Kazuki tomó distancia una vez más mientras que Issei veía la espada frente a él y la sostuvo con sus manos y se puso en posición de ataque. Canalizando su magia en la espada para darle más poder y...
*Boost*
El decimotercer aumento. Durante toda la práctica de espadas Issei había estado acumulando Boost con su Boosted Gear.
*GIFT*
Sosteniendo la Sword Vorpal con el guantelete del dragón rojo, transfirió el poder de los Boost acumulado a la espada, haciéndola más fuerte y brillar en color rojo.
Esta era otra característica del Boosted Gear según Ddraig. La capacidad de transferir el poder incrementado a cualquier persona u objeto. Esta característica también fue adquirida durante la batalla contra Raynare. Al final, el aura que Kaiser pasa a Issei sigue siendo tan fuerte como para llegar a la segunda liberación del Boosted Gear.
Moviendo la Sword Vorpal para dar un golpe horizontal, expulsó un enorme relámpago oscuro mucho más poderoso que los de Akeno, en forma de arco que se dirigió hacia Kazuki quien se puso en posición de defensa, acumulando aura en su cuerpo para reforzarse y posicionar su espada enfrente suya para recibir el relámpago.
Logrando resistir el ataque de alguna forma, pero viendo como el ataque lo había movido de su posición unos cuantos metros.
Kazuki: "Vaya… Creo que sería bueno tomarnos un descanso, Issei". Dijo entre jadeos, recibiendo un asentimiento del chico.
Issei: 'Supongo que es algo increíble… Incluso sin que tomes el control, Kaiser, soy capaz de superar a alguien como Kazuki en una batalla en su campo'. Pensó con cierta sorpresa.
Kaiser: 'Imagino que hay ciertos rasgos entre nosotros dos que pueden pasarse entre nosotros por nuestra conexión mental, pero al parecer no estamos del todo conectado, por el cual nuestros poderes no están al máximo'.
Issei: 'Si, ya lo sé'.
Kazuki: "Oye, Issei…". Pronuncio llamando la atención del chico. "¿Has hecho algo con Koneko? Se ve… ¿Cómo decirlo? Más alegre y concentrada". Pregunto recordado haber visto a la torre entrenando con Maria con más fuerza.
Issei: "Yo no hice nada, solo le dije estupideces mías". Dijo suspirando.
Kazuki: "¿En serio? Pues entonces me alegro de que seas tan estúpido en algunas cosas". Dijo riendo un poco.
Issei: "¡Cállate!". Grito algo molesto.
(En la noche).
Actualmente, Issei estaba tratando de detener a Est, que solo llevaba un traje de baño escolar con orejas y cola de perros y un collar, y también sus medias hasta los muslos. Ella se encontraba comportando de una manera muy cariñosa con él.
Issei: "M-Maria… ¿Qué has hecho?". Pregunto viendo a la súcubos, que tenía una sonrisa.
Maria: "Solo quise ayudar para que compensaras a tu familiar". Dijo con una sonrisa lujuriosa.
Est: "Onii-chan~…". Murmuro lamiendo el cuello de Issei, el cual le vino un escalofrió.
Maira: "Oye, Issei-san, si no hará nada entonces, mejor traiga a Rīdā-sama o acostúmbrese a hacer estas cosas… Después de todo, necesita hacer esto si quiere que Rīdā-sama recupere su poder de forma mucho más rápido".
Issei: "Ca-Ca-¡Cállate!". Grito molesto el chico.
(Días más tarde).
Issei se encuentra descansando un poco de su práctica de combate con Maria, sin duda alguna, notaba la diferencia de cuando empezó a como está ahora, tanto a nivel de poder, como de habilidad. Además, su sincronización con Kaiser ha ido aumentando, a un paso lento, pero seguro, al punto de que ahora puede hacer alguna que otra magia del hombre, aunque con cierta dificultades.
Issei: "Oye, Maria… Dentro de esta cúpula han pasado ya unos 11 días, pero… ¿Cuánto tiempo ha pasado afuera de la cúpula?".
Maria: "Hm… Ni idea, pero es claro que no ha pasado mucho, seguramente ni ha pasado a ser de noche". Dijo pensativa.
Issei: "Tch… Sin duda es una magia peligrosa".
Maria: "Por cierto, Issei-san, necesito hablar con Rīdā-sama sobre algo". Dijo seria.
Kaiser: "¿De qué quieres hablar?". Pregunto tomando el control del cuerpo, viendo como la forma astral de Issei flotaba por ahí.
Maria: "Rīdā-sama, creo que va siendo hora de aumentar el nivel del entrenamiento". Dijo seria, poniendo en alerta a los pelinegros. "Es cierto que Issei-san va avanzando a un buen ritmo, pero aun así, ni siquiera está ni cerca de estar a nivel de Zorc, estando debilitado, y seria genial que para el Rating Game, tenga el doble de Zorc".
Kaiser: "¿Y qué sugieres para conseguir ese poder?".
Maria: "Un entrenamiento mucho más intensivo de lo que pensaba…".
Fin del capítulo.
Gracias por leer.
Lo único que puedo decir después de no publicar en esta historia durante... no sé cuanto tiempo es... Maldita mania de Aten92 de publicar cada siglo, pero es que cada vez me quedo en blanco mas rápido. Supongo que sufro del grave caso del Escritor Bloqueado, pero bueno, cosas que pasan.
Lo otro que debo decir es sobre Maria, es que ella tomo la virginidad de Kaiser, no de Issei. Recordad que Issei y Kaiser son personas diferentes en el mismo cuerpo, y el que manda es quien este en el cuerpo en el momento, por lo que si Kaiser controla el cuerpo cuando tiene sexo con Maria, es su problema.
Por cierto, este es mi primer lemon, por lo menos, el primero que publico. Así que díganme como quedo y que le pareció.
