Disclaimer: Los personajes le pertencen solo a Stephenie Meyer, la trama y personajes que no reconozcan son mios.

-Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas-


Alice salió de su casa el lunes por la mañana con Bree agarrada firmemente de su mano, la pequeña iba cubierta con un grueso abrigo, el clima en New York en esa época no era el mejor del mundo. Esperaron en la parada y a los pocos minutos divisaron el camión amarillo a lo lejos. Cuando llego, Alice le dio un beso en la frente a su hermanita.

-Que tengas un lindo día pulguita-la pequeña asintió con su brillante sonrisa y subió al camión.

La chica camino calle abajo para tomar el metro con la sensación de que alguien la seguía, volteo nerviosamente para mirar sobre su hombro pero no había más que un par de transeúntes que iban en diferente dirección. Bajo las escaleras del subterráneo y espero en la estación a que su tren llegara, tardo más de treinta minutos en llegar East High School, una de las mejores escuelas del país donde Alice había obtenido una beca gracias a sus inmaculadas calificaciones. Entro soltando un suspiro, su vida no era nada fácil en esa escuela. Los adolescentes eran seres inseguros y, a la vez, sumamente crueles, más en lugares como ese donde lo único que importaba era que tantos ceros tenía tu cuenta bancaria.

-¿Cómo estuvo tu fin de semana pobretona?-le pregunto Jane Vulturi, una italiana muy rubia y muy tonta-¿Te la pasaste bien fregando pisos?-Lauren Mallory, Ángela Weber e Isabella Swan se rieron del chiste de Jane.

Alice ni siquiera la miro y paso a su lado sin decir nada pero la rubia no iba a dejar que la ignoraran con diplomacia asi que la empujo haciendo que Alice cayera al suelo aparatosamente.

-No me gusta que me ignoren ratoncito de biblioteca.

Todos a su alrededor reían, como fieles marionetas de la princesa Vulturi, hasta que una voz fría callo las burlas.

-Déjala en paz.

La morena vio al colérico chico de ojos verdes y cabello cobrizo que fulminaba con la mirada a todo el mundo, Jane y su sequito de taradas estaban algo asustadas.

Vulturi cambio su expresión y retorno a su tono de superioridad.

-¿Quién te crees para decirme que hacer y qué no? Yo la trato como se venga en gana.

-Vuelve a meterte con ella y te juro que te arrepentiras de haber nacido-una rubia de impresionantes ojos azules, más hermosa y más alta que Jane la amenazo mientras Edward se acercaba a Alice.

-¿Estas bien?-le pregunto el amablemente. Alice asintió y tomo la mano que él le tendía para ayudarla a ponerse de pie. Edward soltó un gruñido interno, ella era tan cálida y suave.

-Gracias.

-No hay de que, Alice-respondio el con una brillante sonrisa.

-Ahora quiero que le pidas una disculpa a mi amiga-le decía Rose a Jane quien parecía casi se hacía del susto.

-Lo… lo si..siento, Brandon-soltó con voz tartamuda y salió corriendo prácticamente con todas sus amiguitas yendo detrás de ella.

Rose observo como se marchaban con las manos en la cintura.

-¿Y ustedes que miran?-se volteo a preguntarle a los demás chismosos que estaban impresionados, nadie jamás había desafiado a Jane Vulturi y había salido con vida.

La multitud se dispersó un poco y la rubia se acercó a Alice.

-No creo que ella te vuelva a molestar-le sonrió con discreción, sin mostrar todos sus dientes, trataba de no parecer amenazante.

-Yo tampoco-susurro Alice con poca convicción, conocía a Jane cuyo propósito había sido hacerle la vida imposible desde que había ingresado a esa escuela pero claro eso no tenían que saberlo esos amables desconocidos.

-Me llamo Rosalie Cullen pero puedes decirme Rose ¿Cómo te llamas?-pregunto para disimular, obvio sabia como se llamaba.

-Alice, bueno Mary Alice Brandon pero mejor dejémoslo en Alice-bromeo la chica, sentía una misteriosa especie de confianza con Rose.

-Ok Alice-Rose sintió que su muerto corazón se contraía de emoción pero debia guardar la compostura asi que jalo con poca sutileza a Edward y lo presento-él es mi hermano Edward.

-Puedo presentarme yo solo Rose, gracias-espeto el con sarcasmo.

-Eres un amargado Edward-inquirió un joven a sus espaldas, era alto de cabello negro intenso y rizado, era tan musculoso que daba miedo pero sus ojos eran de un encantador color azul-Hola Alice, yo soy Emmett.

El chico le sonrió y Alice le pareció tremendamente tierno el hecho de que se le formaran dos hoyuelos, en cierto modo le recordó a Bree.

-Mucho gusto Emmett, en realidad fue un gusto conocerlos a todos pero tengo que ir a clases.

Les dirigió una última mirada antes de encaminarse a clase de Química. Algo en esos tres chicos le parecía sumamente familiar, no sabía que era y la verdad es que le inquietaba.

Los tres vampiros vieron marchar a Alice.

-Quiero matar a esa arpía rubia-gruño Rose.

-Yo te apoyaría hermanita-espeto Edward que no dejo de ver la silueta de Alice hasta que se perdió en el pasillo. Era una completa estupidez meterse al colegio, por el amor de todo lo sagrado, eran jodidos inmortales ¿Qué demonios hacia un vampiro en la maldita escuela? Pero todo lo hacía por Estefanía, todo por su Estefanía.


!Hola! Regrese despues de unas largas vacaciones o algo parecido hahaha espero les guste y me digan que tal.

Nos leemos pronto.

Oceanos de amor y millones de besos.

-Travesura Realizada-