Capitulo 3: Miedo

La nieve brillaba con la luz del sol, dándole esa apariencia divina que tanto le encantaba. Escuchaba las risas de los niños, y sus pequeños pasos correteando de un lado a otro, lanzando bolas de nieve o haciendo ángeles o muñecos de nieve.

La felicidad se sentía en todo el ambiente.

Y de un momento a otro, empezó a nevar. Sin embargo, los copos de nieve no tenían ese característico blanco puro, sino… negro.

La nieve que caía del cielo era negra.

Y de repente lo único que se escuchaba eran gritos.


Antes de que pudiera reaccionar, Conejo me agarró por el brazo, abrió un hoyo en el suelo y nos llevó, en un viaje por demás incómodo, hasta el polo Norte.

Cuando llegamos, increíblemente rápido considerando la distancia, me sorprendió que Tooth y Sandy ya estén en el Taller de Norte. Éstos nos saludaron seriamente, algo raro considerando que por lo general son bastante efusivos.

Es la primera vez que hacían un llamado a los guardianes por la Aurora desde que soy un Guardián, parece que cuando hacen este tipo de reuniones es porque es una emergencia bastante grave, ya que los guardianes dejan lo que sea que estén haciendo inmediatamente para venir hasta aquí lo más rápido posible.

Pero cuando miro alrededor, no parece una emergencia. Todo está en perfecto orden. Ni un sólo cuadro fuera de lugar. Cuando entramos a la fábrica, los duendes se veían torpes, pero calmados, y los Yetis seguían empujando carritos con materiales para hacer juguetes ignorando completamente nuestra presencia.

El gigantesco globo terráqueo está bien iluminado por los niños que creen en nosotros. Así que no hay nada por qué preocuparse. Entonces, ¿qué está mal? ¿Por qué nos llamó Norte si todo parece estar en perfecto estado?

¿Tendrá que ver con Pitch? No, imposible. Si eso fuera cierto, la creencia de los niños se viera perjudicada por el miedo, y podría decir que están creyendo aún más que la última vez. Aunque, el que dos guardianes estén teniendo pesadillas al mismo tiempo no me parece una casualidad.

En ese mismo instante, Norte entra a la habitación, cargando el mismo semblante serio que nosotros. Antes de que alguno se atreviera a preguntar, él habla—. Sé que se estarán preguntando el por qué los llamé, sin embargo, lamento decirles que sé lo mismo que ustedes sobre esta reunión, el Hombre de la Luna me pidió que nos reuniera. Parece que tiene algo para decirnos.

En ese mismo instante, la Luna se dejó aparecer. Alumbrando con su brillo desde la ventana. Observamos expectantes su movimiento, hasta que se detuvo, iluminando el área circular con el logo de todos los guardianes. Donde según Norte, está el Cristal por el que El Hombre de la Luna nos elige para ser guardián.

La Luna va dibujando con su luz la silueta de cada uno de nosotros, primero a Sandman, luego a Norte, Hada, Conejo y por último, a mi. Pero lo que más nos perturba, es que luego de que aparecemos todos, vamos cayendo, uno a uno, con lo que parece una expresión de dolor en el rostro. Aparecen unos hilos que nos mantienen en el suelo, agonizando, como si fuéramos unas simples marionetas, y el titiritero es…Pitch Black.


No importa que tanto lo intentes.

No importa cuánto te esfuerces en proteger lo que quieres.

O todo el tiempo que has luchado.

Sólo basta un minuto...no, ni siquiera un minuto, sólo basta un segundo para que todo se desvanezca.

Es la primera vez que veo al Hada de los Dientes en el suelo, temblando de desesperación. El Conejo de Pascua está negando repetidas veces con la cabeza, sin creer que El Hombre de la Luna nos esté diciendo que íbamos a ser acabados por quien tantas veces acabamos. Sandman está a punto de desmayarse, y Norte…

—¡Tiene que ser una broma, Hombre de la Luna! ¡Acabamos a Pitch! ¡Nos tiene miedo! ¡No-puede-ser-posible! — gritaba mientras golpeaba una de las paredes de la sala repetidas veces, con furia, para posteriormente gritar una serie de palabras en ruso que estoy seguro no significan nada bueno.

Una parte de mí quisiera creer que sólo es una broma. Que La Luna lo hizo sólo para asustarnos, porque las cosas han estado bastante tranquilas últimamente, sin embargo, las pesadillas, la sensación de que va a pasar algo grande, y ahora esto, sólo significa que mis sospechas no eran sólo paranoias mías.

Pitch Black va a volver.

Nunca me sentí más terrible por tener la razón.

De repente, me sentí furioso. ¡¿Tan poca confianza nos tenía el Hombre de la Luna para decir que íbamos a ser destrozados por El Coco sin tener ninguna oportunidad?! ¡Si es así, ¿para qué nos creó, entonces?! ¡Se equivocaba si creía que nosotros lo vamos a dejar ganar!

Pero cuando observé a los demás guardianes, mis ánimos bajaron. ¿Cómo vamos a lograrlo, si casi nos acabó la última vez? ¿Cómo lo haremos, si nos vemos tan miserables ahora, y ni siquiera hemos empezado a pelear?

— Está claro que no tenemos ni la más mínima oportunidad de ganarle a Pitch, si desde el inicio tenemos miedo. —dije con amargura, dejándome caer al suelo. Y llamando la atención de los demás, quienes dejaron la desesperación en la que estaban sumidos para mirarme.

Norte suspiró con resignación, alejándose de la pared y caminando hacia mí, deteniendose justo en frente mío —. Tienes razón, Jack. Siempre la tuviste. Si caemos en la desesperación desde el inicio, seremos vencidos más rápido. Y los niños no tendrán quien los proteja.—Se volteó, mirando al resto de los Guardianes —. No podemos olvidar quiénes somos o cuál es nuestra misión. Así que, ¡manos a la obra! — Gritó Norte, estirando su espalda y dando indicaciones a diestra y siniestra a los duendes y Yetis para que trajeran mesas y sillas para convertir esta habitación en una Sala de operaciones adecuada, volviendo a ser él, mientras que Conejo, Sandy y Tooth volvían en sí con mayor determinación.

Me alegro de que Norte reaccionara, sólo él sabe darle esa esperanza a los demás cuando creen todo perdido. No sabría qué hacer si seguían con esa misma actitud.

En menos de cinco minutos la sala estaba completamente transformada, con una larga mesa y sillas de madera con papeles y lápices. Una pizarra en frente de la mesa, ¡e incluso un carrito lleno de galletas y leche! Hay que reconocerlo, esos duendes son realmente eficientes cuando se lo proponen.

Nos sentamos, y Norte, que estaba en la cabecera, empezó a hablar: — ¡Muy bien! Necesitamos saber qué nos quiso decir el Hombre de Luna con esa imagen.

—¿Acaso no es obvio? —replicó Conejo—, El Coco va a volver, y nos va a hacer papilla, fin de la historia.

—¿No podrías ser un poco más optimista? Pareciera que te quieres rendir. No sé tú, pero yo tengo miles de niños con sus pequeños dientes a los que proteger, y no pienso rendirme sin luchar.

—Yo tampoco voy a dejar que nada les pase a los niños. —aportó Norte.

—¡Yo menos quiero que sean lastimados! Pero hay que ser realistas, por más que nos duela, La Luna nunca se equivoca, y si nos muestra que vamos a caer derrotados, lo haremos, tarde o temprano.— Esa última frase ocasionó un caos de todos hablando al mismo, intentando decir nuestras opiniones a gritos, hasta que fuimos interrumpidos por el sonido de un cascabel, proveniente de un duende en manos de Sandy, quien se veía airado, como quien ha intentado llamarnos un montón de veces y no le hemos prestado atención.

Luego de tener nuestros ojos puestos en él, Sandman aclaró su garganta (de la cual no se escuchó ningún sonido) y procedió a mostrarnos con su arena tantas formas tan rápido que nos quedamos en blanco cuando terminó de "hablar".

Al ver nuestros rostros de confusión, Sandy suspiró, y con el lápiz y el papel que tenía a su lado, escribió lo que quería decir: "Si Pitch Black va a volver tan fuerte como para derrotarnos, deberíamos prepararnos".

— Sandman tiene razón. — dije—, Quizá no tengamos oportunidad ahora, pero si entrenamos y nos volvemos más fuertes, podríamos vencerlo. Quizá El Hombre de La Luna nos quiso decir eso, que nos preparáramos, fue una advertencia.

—Debemos ser más fuertes,— dijo Norte, parándose —. Más sagaces, más listos y, sobre todo, más originales. Hemos peleado con él una eternidad, ya debe saber cuales son nuestros patrones de ataque. Necesitamos algo nuevo. —Anotó en la pizarra "Plan" en mayúsculas, y se volteó a nosotros—, ¿Alguna idea?

Tooth levantó su mano —. Deberíamos, no sé, ¿Usar los dones que La Luna nos dio para atacar a Pitch?

—Tienes un punto ahí, Tooth. Todos están acostumbrados a vernos usando espadas, boomerangs y látigos. Tenemos más habilidades que esa, podemos usarlas. — Norte asintió a las palabras de Conejo y Sandman empezó a tronarse los dedos, en plan mafioso. Y se pusieron a idear planes en caso de que Pitch aparezca.

Y yo simplemente no sabía qué aportar. Ver a los guardianes coordinarse tan bien y preparando una estrategia tan rápido era algo que me dejaba sorprendido. Tengo poco tiempo siendo guardián, pero cada vez que muestran esa unidad para trabajar en equipo, me doy cuenta de que suelo subestimarlos demasiado.

Todavía me faltan muchas cosas para aprender sobre mis habilidades y sobre ser guardián, y tendré que aprenderlas rápido, sino quiero que Pitch nos destruya.

Hola, ¿Cómo están? Espero que bien. No sé cuantas personas de México me lean pero quiero desearles fuerza, y voy a estar orando por ustedes, lo mismo para Puerto Rico, los países de las Antillas Menores, y mi mismo país. Es horrible lo que está pasando con el mundo, este año nos ha tocado fuerte con todos esos desastres naturales, la Tierra está protestando después de tanto daño. Espero que les haya gustado el capítulo, siento que la historia está pasando muy rápido así que creo que no será muy larga, pero cuando la termine y empiece a editarla probablemente algunas cosas estén mejor. Gracias a y a Wand por sus comentarios, me alegran mis días :). Y gracias a Ancestro, HikariHyuga01 y a por sus Follows y Favorites.

No duden en darme su opinión en los comentarios, y si les gustó mi historia, en darle Favorite y Follow ;). Los quiero, y espero que pasen un feliz resto de la semana.