4.- el nacimiento de una nación.

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Paso un año. En la comunidad mágica británica fue una época extraña como poco. Al contrario que la última vez las desapariciones y muertes eran escasas. La lucha se había centrado en exclusiva en los despachos del ministerio. Como se esperaba, el gobierno mágico se dividió en tres grupos. Los simpatizantes del señor oscuro, los seguidores de Albus Dumbledore y el resto que se limitaban a permanecer apartados de ambos y sobrevivir.

Casi todo el gobierno estaba boqueado. Cuando un grupo hacia una propuesta el otro se oponía. Todas las leyes y proyectos más importantes estaban bloqueados. En poco tiempo, la comunidad mágica inglesa había retrocedido más de cincuenta años.

En Hogwarts las cosas también habían cambiado de forma notable. Dumbledore dirigía sutilmente a todos los jóvenes hacia su bando usando el ejemplo del desaparecido Harry Potter.

Los seguidores del señor oscuro sacaron a sus hijos inmediatamente de la escuela. Durmstrang aumento notablemente su número de alumnos.

Esto provoco que surgiera un nuevo grupo que tomo el manto de Slytherin como abusadores. Los hijos de los seguidores de Albus Dumbledore. Este nuevo grupo consiguió que muchas familias dejaran el país al averiguar como eran tratados sus hijos en el castillo. La forma de actuar era siempre la misma, los molestaban o atacaban hasta que se comprometían con el llamado bando de la luz. En caso de no hacerlo, los ataques crecían en número y peligrosidad.

El anciano quitaba importancia alegando que solo eran travesuras de niños. Cuando varios tuvieron que recoger a sus hijos o hijas en San Mungo, Albus no podía seguir alegando lo mismo. Solo se disculpaba y prometía actuar. Desafortunadamente, los culpables quedaban sin castigos y esto solo los hacia mas llenos de si mismos.

Desde su oficina Dumbledore solo podía ver como muchos hábiles y poderosos magos y brujas dejaban Hogwarts y poco después el país.

Tenia que evitar que continuara. Necesitaría a estos jóvenes y sus familias para cuando todo acabase y se crease el nuevo orden. Ya había comenzado a elaborar planes para evitar esto. Todo por… el bien común.

En la comunidad mágica internacional se produjo un hecho increíble. Un mago pidió una audiencia con los representantes para solicitar la inclusión de su país como miembro.

Cuando más de un incrédulo preguntó divertido como se llamaba esta nueva nación la respuesta silencio la sala.

- ¡Avalon!.- respondió el mago desconocido sonriendo.

El mago presento toda la información que le fue solicitada, salvo la localización de la isla. Ese punto no admitió discusión.

- La isla nunca ha sido encontrada antes.- dijo a todos durante la reunión de emergencia.- ¿Por que tendríamos que decirlo ahora?.- vio algunas caras y sonrió.- ¡Ni siquiera yo se su situación!. Solo el señor de la isla puede decir donde se encuentra.

Toda la confederación internacional de magos estaba nerviosa. El añadir un nuevo miembro era algo que requería mucho estudio e información. Pero esta nueva nación… ¿Cómo perder la ocasión de conocer algo mas del lugar que todos los magos habían buscado desde la antigüedad?.

Al no estar en la sala gran parte de los miembros y tener muchas dudas sobre el tema, los presentes, decidieron posponer cualquier decisión hasta que todos los miembros estuvieran en sesión.

Se acordó el estudio y una nueva reunión más formal en dos meses. El mago asintió conforme.

La noticia recorrió el mundo en poco tiempo. Todos querían saber más sobre la mítica isla.

En gran bretaña no fue diferente. Cada bando quería conseguir la ubicación para si. Con rapidez fueron enviados muchos magos y brujas a reunir información y de ser posible la situación de la mítica isla. Había una gras expectación en el país.

Solo Dumbledore estaba serio. Al saber el nombre del mago que solicito el reconocimiento de la isla, supo donde se ocultaban los desaparecidos miembros de su orden. No tardo mucho en unir las piezas y comprender la situación. Al menos ya sabía donde se había ocultado Hannah Potter. Una vez mas su mente comenzó a crear nuevos planes.

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Cumplido el plazo, en la reunión acordada para discutir el ingreso del nuevo país, no falto nadie. Incluso el publico asistente era lo mas distinguido e influyente de cada nación mágica.

Albus Dumbledore presidio en esta ocasión la reunión.

Cuando se anuncio la presencia de la representación de Avalon, mas de uno se adelanto en su silla.

Cinco personas entraron e la sala. El presidente Albus Dumbledore no tuvo problemas al reconocer a cada uno. Solo se altero cuando Amelia Bones lo miro seria.

- ¡Señora Bones!, todos pensamos que estaba muerta.- dijo mirándola.

- Para su país, así es.- respondió la bruja. Miro a todos.- ¡Miembros de la confederación!. ¡Mi nombre es Amelia Bones y he sido elegida como presidenta de mi país… Avalon!.- se oyeron murmullos.

- ¡Usted es británica!.- Albus hablo con su habitual voz de abuelo.- Por lo tanto lo que dice…

- ¡Todos los residentes de nuestra nación!, ¡han renunciado libremente a su antigua nacionalidad!.- miraba a todos al hablar.- ¡Nuestra nación es diferente al resto!.- Miro a Dumbledore.- ¡Somos independientes de cualquier otro país por medio de la magia!.

- ¡Avalon pertenece a todos!.- grito alguien. Amelia se rió.

- ¡¿Por que nadie lo ha encontrado entonces?!.- hizo una pausa.- ¡Les diré algo gracioso!. ¡La tan buscada isla mágica de Avalon, esta unida a una estirpe de magos y solo ellos pueden entrar o permitir el paso a sus costas!.- hizo una pausa para que todos entendieran ese punto.- ¡Si esta estirpe desaparece!, ¡nadie podrá volver a poner un solo pie en Avalon!. ¡Ya ha estado a apunto de suceder en el pasado!. ¡Es por esa razón que ha estado tantos años perdida!.

- ¡¿Quien es su dueño?!.- grito una bruja. Amelia se limito a sonreír.

- ¡La misma magia del lugar nos impide decirlo!.- respondió la bruja Bones. Muchos se estremecieron pensando en el poder del lugar.- ¡La razón de nuestra presencia es otra!. ¡Hemos presentado toda la documentación requerida!.- Amelia miro a la presidencia.- ¡El señor de la isla ha dado su autorización para la solicitud y estamos hoy aquí para averiguar si se nos acepta como un miembro mas o no!.

- ¡Pero no podemos ir a su isla!.- dijo uno de los magos que presidían la sala.- ¡No podemos comprobar nada de su situación!.

- ¡Estoy de acuerdo con mi compañero!.- Dumbledore vio una forma de entrar en la conversación.- ¡Tal vez si accedieran a permitir la entrada...!. ¡Yo estaría más que dispuesto a ir y comprobar la situación en su país!.- termino con su habitual tono jovial. Más de uno aplaudió al mago.

- ¡Lamento decir que no es posible.- dijo Amelia.-¡Solo el señor de la isla puede autorizar la entrada!.- miro fijamente a Dumbledore.-¡La condición que el señor de la isla puso para acceder a darnos a conocer ante esta confederación mágica!, ¡fue que el decidiría quien tenia acceso a la isla!. ¡Pero puedo asegurar que Albus Dumbledore!, ¡nunca pondrá un pie en Avalon o vera sus costas!. ¡Ni siquiera después de su muerte!.- Se oyeron muchos murmullos.- ¡Como señor del lugar es su derecho!. ¡Y la magia de Avalon lo obedece!.

- ¡Pues que se presente el frente a nosotros!.- grito molesto otro mago. Amelia lo miro divertida.

- ¡¿De verdad piensan que un mago con el control total de la isla mas buscada del mundo mágico vendría aquí o a cualquier otro lugar?!.- bufo divertida.- Creo que ha sido una pésima idea.- dijo mirando a sus acompañantes.- ¡Lamento haberlos hecho perder su tiempo!. ¡Nos retiramos!. ¡Gracias por su tiempo!.- Cuando se giraban para irse, Dumbledore cerró las puertas.

- ¡Lo siento pero no podemos permitir que se vallan!.- dijo el mago.- ¡El conocimiento que poseen es demasiado importante para que nos abandonen!.- los cinco representantes de Avalon se giraron.

- ¡Se nos aseguro el paso seguro!.- grito un mago.- ¡¿Es esta la forma en la que actúan?!.

- ¡Remus, tienes que entender que…!.- Dumbledore no termino la frase.

- ¡Para usted soy el señor Lupin!. ¡Y pensé que la comunidad internacional era diferente a Gran Bretaña!.- Se oyeron protestas.- ¡Se dejan influir por ese viejo!.- termino señalando a Dumbledore.

- ¡Tienen que comprender que Avalon es demasiado importante para no actuar!.- dijo otro mago. Amelia se rió.

- ¡¿Por esa razón nos detienen?!. ¡No hemos mentido!. ¡Solo el señor de la isla puede autorizar la entrada!. ¡Nosotros ni siquiera sabemos su localización!.

- ¡¿Entonces como piensan volver?!.- pregunto de nuevo la bruja de la presidencia. Albus se intereso por esa información.

- ¡Con un traslador!.- Lupin saco una cuerda de su bolsillo.- ¡Solo sirve para aquellos que ha sido autorizados!. ¡El resto…!.- sonrió.- ¡No sabemos lo que les sucede pero no pondrán un pie en la isla!.- se oyeron murmullos.

- ¡Seguro que hay una forma de…!.- comenzó Dumbledore.

- ¡Nos retienen y tratan de llegar a Avalon!.- lo callo Amelia.- ¡No se me ocurre alguna razón para que siquiera fueran oídos!.- Suspiro.-.¡Tal vez no lo han comprendido!. ¡La totalidad de la isla de Avalon pertenece a una sola persona!. ¡Esa es la única razón por la que desapareció para el mundo!. ¡No hay forma de que la isla se mantenga sin la estirpe mágica que esta ligada a ella!.- se oyeron murmullos.- ¡Avalon solo puede existir unida a su señor!. ¡El nos autorizo a vivir allí y solicitar la pertenencia a este organismo internacional!. ¡Dudo que después de esto piense si quiera en volverse a poner en contacto con el exterior!.- Se oyeron murmullos y protestas.

- ¡El señor de la isla creo que no puede hablar!.- dijo Dumbledore. Amelia miro a sus compañeros.- ¡Me atrevo a decir que esta muerto!.- de nuevo los murmullos.- ¡¿O tal vez aun hay un heredero vivo?!.- El viejo sonrió divertido.- ¡¿Tal vez un hijo?!.- Amelia no dijo nada pero sabia que había acertado.- ¡La señora Potter deberá ser más razonable!.- añadió Dumbledore. Los murmullos se generalizaron. Amelia y el resto no dijeron nada.- ¡Vamos Amelia Se que Es ella!.

- ¡Hemos dicho todo lo que teníamos que decir!.- Amelia Bones Miro a la sala.- ¡Exigimos que se nos deje salir y regresar a nuestro hogar!.- Muchos protestaron.- ¡En caso de no hacerlo…!.- sonrió.- ¡Aténganse a las consecuencias!.

- ¡¿Como se atreven a amenazarnos?!.- grito un mago.

- ¡No somos nosotros los que retienen a dignatarios de otro país sin razón!.- respondió Tonks.

- ¡No reconocemos su país!.- dijo un mago junto a Dumbledore.

- ¡Eso no quita que falten a la palabra que habían dado!.- Termino Amelia.- ¡El presidente sabe lo que eso puede significar!.- Dumbledore se puso serio.- ¡Retenernos sin haber cometido delito alguno significaría el fin de la confederación internacional de magos!. ¡Faltarían a uno de los principales fundamentos de su creación!.- miro al viejo mago.- ¡Se destruirían solos!.

A regañadientes Albus Dumbledore reconoció que era cierto.

- ¡¿Seria posible discutir una posible visita a la isla con su… señor?!.- pregunto el anciano.- ¡Entiendan que no podemos incluir a nadie entre nosotros sin conocer al menos como son tratados los magos y brujas en su país!.- los cinco se miraron.- ¡Creo que eso al menos podría ser posible!.- En las gradas muchos asentían conformes.

- ¡En cuanto regresemos informaremos al señor de Avalon y enviaremos una respuesta!.- dijo Amelia Molesta. Albus asintió y abrió la puerta.

- ¡Esperaremos su lechuza!.- dijo El presidente, mirando a Amelia.- ¡Ruego perdonen por este malentendido!.- Amelia se limito a mirarlo seria.

El grupo salio de la sala. En el exterior varios magos se acercaron para prestar su apoyo o sugerir algún tipo de colaboración.

El grupo en silencio se acerco a la zona de aparición y tomaron el traslador.

Nadie se dio cuenta de cómo un extraño escarabajo se posaba sobre uno de los representantes de la extraña isla.

Rita Skeeter sintió el tirón del traslador.

Lo primero que noto al aparecer era que se encontraba en el agua. Rápidamente cambio de nuevo a su forma humana y salio a la superficie. Miro a todas partes y no pudo ver nada más que agua por todas partes. Bueno, no solo agua. Vio como un triangulo gris se acercaba a ella. La mujer apunto hacia lo que se acercaba a ella con su varita. Sumergió la cabeza para ver como un gran tiburón se dirigía hacia ella con rapidez. Dejo escapar un grito, que le lleno la boca de agua, antes de apuntar al animal con su varita.

- ¡Diffin...!.- sintió un gran dolor en el brazo y al mirar vio como otro tiburón algo mas pequeño se lo había arrancado de un bocado.

Fue lo último que la odiosa reportera vio. El gran tiburón estaba sobre ella y de una gran dentellada le corto la cabeza. Poco después el resto del cuerpo era devorado por varios escualos.

Irónicamente la conocida reportera murió de forma anónima y sin que nadie supiera su destino.

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Nada mas aparecer el grupo en la isla, fueron derechos a ver a Harry y Hannah. Los dos estaban en su habitación mirando embobados a su hijo Sirius.

Junto a ellos Frank y Enma Abbott esperaban que el pequeño Sirius se despertara para poder consentirlo como era su deber de abuelos.

Cerca Susan y Hermione esperaban su turno. Susan era la madrina del pequeño. Hermione había tenido que conformarse con la promesa de que ella amadrinaría a la primera hija de los Potter.

Cuando vieron entrar a los cinco magos los Potter miraron a los padres de la chica que asintieron.

- Winky.- dijo Hannah en voz baja. El ser apareció.- Por favor cuida de Sirius.- El feliz elfo asintió.

El grupo se reunió en otra sala.

- ¿Que paso?.- preguntó Harry.

- Tenias razón.- dijo Lupin.- El viejo los tiene bien engañados.

- ¡Si lo llego a saber!.- Tonks retorcía las manos en un cuello invisible.

- Me arrepiento de haberlo sugerido.- dijo Amelia.- Albus sabe que Hannah y el bebe se ocultan aquí.- El matrimonio se tenso.- Lo siento Harry.

- Era una buena idea.- termino el.

- Ahora debemos ser cuidadosos.- añadió Lupin.- Estoy seguro de que el viejo hará todo lo que pueda para acercarse a Hannah.- sonrió.- o al pequeño canuto.

- No dejare que ese viejo trate de coger a mi hijo.- dijo seria HAnnah.

- El viejo pidió que la isla fuese visitada para ver como vivimos.- dijo Amelia poco convencida.- esperan nuestra respuesta.- Harry miro a Hannah que asintió.

- Eso podría hacerse.- comenzó el ojiverde.- Todo depende de si piden algo mas.

- enviare la respuesta.- dijo Amelia.

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Un muy molesto Albus Dumbledore se reunió con sus seguidores. Les explico lo sucedido y lo que había averiguado. Se guardo algunos trozos de información como buen estratega. Todos oyeron lo dicho sin terminar de creérselo.

- Ese niño es el señor de avalon.- dijo un mago en voz baja.

- ¡Tenia que ser el bebe de mi hija!.- añadió molesta Molly Weasley.- ¡No es lógico que un heredero de esas características sea educado de esa forma!.- Bufo molesta.- ¿Que se cree esa niñata?.- Dumbledore tuvo una gran idea.

- ¡Tienes razón Molly!. No es posible que un mago con esa responsabilidad sea educado fuera de nuestro país.- comenzó a escribir en un pergamino.- Si se maneja como es debido. Hay una posibilidad de que el bebe sea tomado de su madre por la misma magia y traído aquí. ¿Como no lo pensé antes?.- Se molesto consigo mismo. Aplico un par de hechizos al pergamino.- ¡Fawkes!.- Llamo al fenix.- ¡Fawkes!.- El mágico animal no aparecía.- ¡Fawkes por favor necesito tu ayuda!.

- ¿Ocurre algo Albus?.- pregunto extrañado Kingsley.

- No. Es solo que…- pensó.- Creo que Fawkes esta en su época de quema.- Varios asintieron al comprenderlo.- Por eso no aparece.- Se guardo la carta en el bolsillo.- Ya la enviaremos mas adelante.

- ¿Para que es?.- Pregunto Molly.

- Es una carta para la señora Potter.- sonrió al decirlo.- Un documento que me autoriza como tutor de su hijo hasta su mayoría de edad.- miraba a todos al hablar.- Le he aplicado un potente hechizo de orden. En cuanto lo firme.- se sentó satisfecho.- Lo colocara sobre su hijo y el pergamino actuará como traslador. Ella misma nos entregara al señor de Avalon sin problemas y todo perfectamente legal.- varios asintieron satisfecho y un par incluso aplaudió.

En ese momento en un pequeño fogonazo una pluma roja apareció partida por la mitad sobre la mesa. Dumbledore comprendió lo que esto podía significar.

- ¿Que es…?.- Arthur miraba a todos pidiendo una respuesta.

- ¡Tengo que irme!.- Dumbledore no espero respuesta para salir de la sala.

Algunos si comprendieron lo que esto podía significar. O el fenix del viejo mago había sido mal herido o…, el ser mágico había cancelado su unión con el mago. Las dos igual de malas para la orden.

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Cuando el anciano mago llego a su despacho solo pudo ver la percha dorada medio derretida, sin rastro de la fabulosa ave. Dumbledore se sentó en su sillón y repaso todo lo que había sucedido. Paso por paso, analizo como todos sus planes cuidadosamente trazados se habían desmoronado y por mas que lo pensaba no sabia cuando escapo el chico de su control.

Tubo que ser después de la muerte de Black. Pero…, el solo recordaba a un joven destrozado y no podía recordar verlo mandar una lechuza o cualquier… recordó algo y supo que era lo que había olvidado. La chica Abbott, ella nunca fue importante para el. Ella pudo hacer lo que quisiera y…organizarlo todo gracias al chico.

Golpeo la mesa frustrado. Lo había perdido todo. El niño murió sin cumplir su cometido. Y encima había conseguido ocultarle nada menos que… Avalon. Daría lo que fuese por poner un pie en ese lugar.

Saco la carta de su bolsillo y la destrozo. Sin Fawkes no le servia. Recordó algo, tomo un pergamino y garabateo unas líneas en el. Después aplico un par de hechizos en la carta. Saco un sobre y repitió el proceso con diferentes hechizos. Metió la carta dentro del sobre y espero. Unos minutos después toco la carta y sintió el deseo irrefrenable de entregar esa carta en persona. Necesito toda su fuerza de volunta para vencer el conjuro. Se sintió satisfecho. Aplico de nuevo algunos hechizos más y termino marcando la carta con el sello de la confederación internacional de magos. Tal vez eso permitiría que su carta sortease las defensas del lugar. Al terminar, contemplo satisfecho su obra. Con la ayuda de un guante de piel de dragón puso la carta en su bolsillo y después tranquilamente se dirigió a la lechucearía.

Coloco la carta en una de las lechuzas y le dijo su destino.

- Entrega esta carta a la señora Hannah Potter.- el ave salio volando del lugar en dirección a su destino. Un sonriente Albus Dumbledore la veía alejarse.

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Dos días después el animal llego a su destino. Por un momento se sintió desorientado. Pero después de un golpe de energía mágica, podía sentir al destinatario de la carta y fue derecho hacia ella.

Hannah estaba sentada junto a Harry mientras ambos disfrutaban de una tranquila mañana. En el jardín los padres de la chica se dedicaban a hacer mimos a su nieto que se reía.

El ave se poso sobre la mesa y le tendió la carta a la chica.

- ¿De quien será?.- pregunto Hannah. El chico se puso serio.

- Mira el sello de cera.- dijo el moreno.- Es de la confederación internacional de magos. Pero la letra es de dumbledore.- se acerco a la lechuza que le trato de picar.- ¡Joder!. Dásela a Dobby y que el se asegure de que no hay nada en ella.

Hannah sonriendo se acerco y toco la carta. Nada mas hacerlo sintió un deseo irresistible de leerla.

- ¿Que pasa?.- Harry supo que pasaba algo.

- Tengo… que leer la carta…- abrió el sobre y en cuanto la chica toco el pergamino. Harry vio como desaparecía.

- ¡Hannah!.- grito aterrado. Cerca los padre de la chica oyeron al chico.- ¡Dobby!.- el ser apareció.- ¡Hannah ha sido secuestrada!. ¡Por favor encuéntrala y tráela aquí!.- el ser asintió serio.

El Elfo desapareció y apareció con la chica apenas un minuto después.

- ¡Hannah!, ¡que…!.- Harry pudo ver los ojos vidriosos de la chica.- ¿Que te han hecho?.- ella respondió tranquila.

- Albus Dumbledore me dio veritaserum nada mas aparecer en su despacho.- respondió.

- ¡Voy a matar a ese desgraciado hijo de puta en cuanto lo vea!.- dijo el moreno. A su lado los padres de la joven se acercaron, junto con Hermione y Susan.

- ¿Por qué te dio Veritaserum?.- dijo al fin la castaña.

- Quería saber la ubicación de Avalon. Le dije que no podía decírselo. Y aun así me lo siguió pidiendo.

- Si hubiera estado bajo un juramento inquebrantable podía haberla matado.- añadió Hermione.

- Seguro que eso es lo que quería el hijo de puta.- añadió susan. Todos la miraron.- Con Harry muerto y también Hannah.- sonrió con odio.- ¿Quien mejor que el gran Dumbledore para cuidar de su único hijo?. Ayudarlo y guiarlo por el camino correcto.- termino con asco.- ¡Joder!. ¿Como hemos sido tan imbeciles todos estos años?.- todos la miraron.

- Cada vez te pareces mas a tu tía.- añadió Hermione.- Lo digo como algo positivo.- añadió con rapidez.

- ¿Te hizo algo mas?.- pregunto preocupado Harry.

- Me lanzo el imperio nada mas aparecer y me ordeno tomar la poción.- respondió aun bajo los efectos de la droga.- Después de preguntarme sobre la isla. Quería que yo firmase un pergamino. Fue cuando Dobby apareció y me saco de allí, lanzando a Dumbledore contra su escritorio.- todos miraron al pequeño ser.

- ¡Dobby no dejaran que le hagan daño a su ama!. ¡Dobby es un buen elfo y quiere a su familia!.- El ser no pudo terminar cuando sintió una caricia en su cabeza. Abrió los ojos al máximo cuando se dio cuenta de que era Harry.

- Hiciste muy bien Dobby, te lo agradezco.- el pequeño elfo estaba a punto de llorar de felicidad.

- ¡¿Que ha pasado?!.- pregunto Amelia entrando en el jardín preocupada. Junto a ella remus Lupin y la profesora McGonagall. Hannah respondió bajo los efectos del veritaserum.

- Albus Dumbledore me envió una carta con un traslador y me lanzo el imperio para obligarme a tomar veritaserum. Quería saber…- el suero comenzó a perder efecto.- donde esta…ba la isla y… que yo…- el efecto desapareció. Vio a Harry sujetándole la mano y se lanzo en sus brazos.- Cuando lo vi no me dio tiempo a hacer nada. ¡Lo siento!.

- No tranquila, no es tu culpa.- le dijo el.- Fue ese viejo loco engreído.

- No me puedo creer que consiguiera mandar un traslador.- dijo Amelia Bones.- Las protecciones de la isla deberían haber detenido esa salida. Tubo que usar mucho poder para realizar el encanto.

- Uso una carta con el sello de la confederación. Las barreras detendrían algo así, pero no si ella quería salir.- dijo Harry.- Había otro hechizo en la carta. Hannah se puso muy rara al tocarla.

- Un hechizo condicionante.- respondió Lupin.- Hacia que el destinatario desease tocar la carta. Seguro que el traslador tenía otro para que quisiera usarlo.

- ¡Hay que advertir a todo el mundo!.- añadió Amelia-. ¡Que nadie toque cualquier carta o pergamino que le traiga una lechuza sin antes ser revisado!.- A su lado Lupin asintió. Tonks salio del lugar con rapidez.

- Lo mejor será que las propias barreras de Avalon se encarguen.- dijo Harry cerrando los ojos unos segundos.- ¡Hecho!. A partir de ahora todas las lechuzas iran a un mismo lugar. No habrá entregas privadas del exterior.

- ¡Albus ha perdido la cabeza!.- dijo McGonagall.- No me explico como podría hacer algo así, o lanzar esos hechizos en uno de sus alumnos.

- ¡Ex alumna!.- rectifico Susan. La mujer asintió.

- Es simple.- dijo al fin Frank mirado a su hija.- Le da igual el resultado siempre que supiera donde estaba el heredero de Harry Potter.- respondió con odio.- Si pudiera poner un pie en esta isla seguro que se las arreglaría para llegar a Sirius.- miro a su mujer.- Tal vez después de un par de desafortunados accidentes incluso seria el guardián mágico de Sirius.

- Tiene sentido.- dijo Amelia.- Por desgracia eso podría ser lo mas probable.- miro ala pareja.- Hay que hacer algo para evitar que algo de este tipo pueda volver a ocurrir.

- Lo que no entiendo es por que no ha enviado a Fawkes para…- Hermione no termino. En una llmaarada el fenix apareció.- ¡Joder!.

- Como nadie lo había llamado no podía llegar aquí.- dijo Lupin.- Ahora que lo nombramos pudo vencer las barreras. No queremos hacerte daño.- le dijo al ave.- por favor vete.- el ave comenzó a dar vueltas sobre el grupo entonando una tranquilizadora melodía.

- No creo que nos quiere hacer daño.- dijo Harry.- No se como pero… lo se.- a su lado Hannah asintio.

- Siento lo mismo.- dijo al fin la rubia.

- ¿Que hace aquí entonces?.- pregunto Amelia tratando de controlarse. Como respuesta el fenix cayo en picado sobre la cuna de Sirius.- ¡Joder no!.

Hannah y Harry se lanzaron sobre su hijo, interponiéndose entre este y el fenix. El ave se coloco sobre el cabecero de la cuna y los miro.

La pareja casi podía sentir como el ave entraba en sus mentes de alguna forma. Poco a poco se fueron retirando.

- ¡No esperad, no dejeis…!.- Amelia se callo al ver una señal de Harry.

- No se como pero esta bien, no hay peligro.- le dijo El moreno.

- Es el pájaro del viejo.- añadió Frank Abbott con cierto odio.

- No papa.- dijo su hija.- No se por que pero, confió en el.

Cuando la pareja se retiro lo sufriente. El pequeño Sirius miro al ave dorada sobre el y estiro una de sus manitas. El ave bajo la cabeza y dejo que lo tocada. Al instante el ave brillo durante un segundo con un resplandor blanco.

- ¡Oh Merlin!.- dejo escapar McGonagall.- ¡No puede ser!.

- ¡¿Qué?!.- pidieron todos.

- Creo que…- el fenix bajo del todo la cabeza y toco la frente del pequeño bebe. El cuerpo del chico quedo rodeado de la misma luz blanca.- ¡Si!. ¡Es el ritual de unión!. Albus me lo contó una noche de navidad cuando habíamos tomado un par de copas de Whisky en su despacho. Me contó como conoció a Fawkes y se unió a el.- Se tapo la boca con las manos.- ¡Fawkes ha abandonado su unión con Albus Dumbledore y se ha comprometido con un nuevo compañero!.- termino mirando al bebe. Todos hicieron lo mismo.

- Es el mejor guardián que se me puede ocurrir.- dijo Lupin.- Fawkes lo protegerá y nadie dudaría de un mago unido a un fenix.- sonrió divertido.- Quisiera ver la cara del viejo cuando se de cuenta de que su fenix lo ha rechazado.

En la atraparte el mundo en un viejo castillo Albus Dumbledore sentía como era rodeado de una luz grisácea apagada. Sospechaba que el vínculo con el fenix había desaparecido completamente.

Si perder a la chica por ese elfo no había sido suficiente ahora también perdía uno de sus símbolos ante el resto del mundo.

Lamento la perdida de tiempo preguntado a la chica. Tenia que haberla hecho firmar nada mas aparecer.

Solo tenía otra posibilidad. La condición que había sugerido a la confederación internacional de magos.

Con un poco de suerte podría conseguir que volviese al castillo. En un año muchas cosas sucedían entre esos viejos muros. El se encargaría de que fuera en la dirección correcta.

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Harry y Hannah se encargaron de evitar que su hijo se acercara de alguna forma a Albus Dumbledore. Hicieron los arreglos oportunos para que nunca el viejo manipulador pudiera si quiera poner un atisbo de duda sobre su voluntad.

Si a ellos les sucedía algo, los padres de la chica cuidarían del bebe. En ausencia de estos seria criado por su madrina Susan Bones y su tía. Se añadieron varios mas en caso de una improbable serie de accidentes.

Fawkes se encargaría de que el pequeño nunca estuviera ni remotamente cerca de Albus Dumbledore. El ave estaba más que encantada de esta idea.

La confederación internacional de magos recibió la respuesta de avalon, ignorantes de lo hecho por su actual presidente. Habían preparado algunas peticiones que no dudaron en enviar con rapidez. Cuando la lechuza llego a la isla fue revisada minuciosamente.

Para discutir lo que pedían, para ser aceptados en la confederación, se reunieron en la sala principal de la mansión Potter.

Amelia admitió que esperaba mucho más de lo que los viejos y avariciosos magos pedían.

Aceptarían reconocer a la isla como un nuevo miembro con varias condiciones.

La primera es que a menos cinco magos entrarían en la isla para ver el lugar. Accederían a que Avalon escogiera a estos magos.

La segunda, sugerida por Dumbledore sin duda, era que el señor de la isla tenía que terminar su educación mágica y ser reconocido como un mago de pleno derecho. Sabían que el actual señor de la isla, era solo un bebe por lo que hasta ese momento su madre tendría que cumplir esta condición.

La tercera condición fue que tendrían que ser apoyados por al menos dos países miembros para poder ser aceptados.

Algunas otras condiciones fueron hechas pero eran de fácil cumplimiento.

Todos pensaban sobre la oferta.

- El tema de los cinco magos es aceptable.- dijo al fin Harry sonriendo.- Aquí no han especificado que tienen que ser miembros de nada o necesiten algún tipo de formación concreta.- todos miraban al chico sin entender.

- Explícate.- pidió Amelia.

- Conozco a varios magos que cumplirían esta condición y serian completamente ajenos a todo lo relacionado con Dumbledore.- dijo el chico.

- ¿Quién?.- pregunto más de uno con interés.

- Había pensado en Víctor Krum.- todos lo miraron sorprendidos.- Es un conocido jugador de Quiddich y muy respetado. También Philipe Delacrue.- dijo mirando a Fleur.- un respetado y reconocido miembro del gobierno Francés.- miro a todos.- También quería pedir a Bill.- el pelirrojo lo miro extrañado.- que se reuniera con su hermano Charly. Es un gran controlador de dragones y conocedor de animales mágicos. Tal vez en un futuro podamos contar con un nuevo residente en la isla.- sonrió.- Creo que disfrutaría su estancia.- el pelirrojo asintió feliz.- con ellos cumplimos con varios países y conseguimos permanecer al margen de todo ese intento de controlarnos.- termino con ironía.

- Conozco un par de posibles magos para esa lista.- dijo Amelia.

- Una prima mía es una reconocida botánica Irlandesa.- sugirió McGonagall.- Seria perfecta para el plan.

- Pasemos al siguiente punto. Quiere que Hannah salga de la isla.- dijo Amelia.- El viejo tratara por todos los medios de acercarse a ella da igual el centro al que acuda.- Harry y Hannah bufaron.- que pasa.

- No tenemos dudas de que encontrara la forma de que vuelva a Hogwarts.- respondió Harry.

- Por eso hemos tomados las precauciones con Sirius.- añadió Hannah.

- No creo que ese viejo loco…- Amelia lo pensó mejor.- si tienes razón.

- Habrá que lidiar con ese problema cuando llegue.- término la joven.

- Queda por decidir el tema de las naciones a las que pediremos que nos apadrinen.- dijo Amelia.

- ese tema ya esta resuelto.- respondió Hannah sonriendo.

- ¿Estáis seguros?.- pregunto Lupin.- Recordad que estas naciones pedirán algo a cambio. Seguro que será el acceso a la isla y no me extrañaría que algo mas.- Harry asintió.

- Si estoy de acuerdo.- dijo Harry.- Y lo que se nos ha ocurrido será muy interesante.- miro a los adultos.- ¡Quiero ver el recuerdo en un pensadero!.- termino divertido.

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Hola a todos.

He actualizado esta historia antes de terminar el año. Me parecía que hacia demasiado tiempo que esta historia estaba olvidada.

Espero que al menos os haya gustado el capitulo.

Vamos con los RR:

- Dnk: si te salte lo siento. Se me pasaría con la revisión de otras historias, o te incluí en otro comentario pero no te mente. Para explicarme… piensa que nadie sabia de la isla hasta que se han presentado en la confederación. Con Harry muerto, el viejo solo podía tratar de localizar a los desaparecidos, sin éxito claro.

- Kotei no suwaru: gracias. Me has dejado impresionada por tu RR. Pienso que aun me queda mucho, y muchas gracias de verdad.

- Gracias a: LizzyBlack, M hiroko Inukai, pax399, Fnix de Plata, Loquin, Lisicarmela, Guest, Horus100, gabriel021 y mar91, por dejar un comentario.

Espero que al menos el tiempo empleado en leer esta historia al menos os entretuviese.

Hasta la próxima se despide carmen. (Alohopotter).