Ilusiones Rotas
Disclaimer: Harry Potter y los personajes de la mejor escritora del mundo, es decir J.K. Rowling son de su propiedad y yo solo los uso por diversión.
N/A: he incluido algunas escenas de "Hold in my arms", creo que era necesario para la mejor comprensión de la historia.
Hermione se apareció directamente en la única lechuzería que poseía el Callejón Diagón, tratando de hacerlo lo más rápidamente posible. Hubiera sido muy incómodo encontrarse con alguien conocido. Aunque para evitar sospechas había reducido el tamaño de su equipaje así que realmente solo su nerviosismo podría delatarla.
Necesitaba refugiarse, sin embargo sentía que se encontraba huyendo y le molestaba esta sensación. Sin embargo, lo más irónico es que no importaba adonde fuera ni que tan lejos fuera ya que jamás podría huir de ella misma o de sus sentimientos, era simplemente imposible. Dejó las cartas dirigidas para Ginny y Harry y para sus padres, esperando que pudieran comprender su viaje repentino y sobretodo respetar la decisión de aislarse un poco.
Para cuando salió de la lechuzería un penoso ruido de su estómago le recordó lo poco que había comido durante el día y lo enferma que se había sentido. A pesar de no tener mucho apetito supo que debía comer algo. Eran como las 6:30 PM cuando entró al Caldero Chorreante y pidió a Tom, el dueño del local, una crema de pollo. Nostálgicamente recordó como su madre solía preparársela cuando se sentía deprimida o enferma y en ese momento era una combinación de las dos.
Mientras comía recordó parte de la discusión que tuvo con Ginny sólo dos días antes. La manera con la que su mejor amiga la recriminaba por excusar el comportamiento de Ron, dejando sus sueños a un lado y viviendo de las "sobras" de otra mujer. Hermione sintió como le hervía la sangre y solo quería gritar, pegarle a Ron y exigir una explicación.
"el perfume de su almohada
tu lo conoces bien
y la humedad
de sus sabanas blancas tambien
que suerte la tuya que puedes
tenerlo a tus pies
sintiendo en tu boca sus besos que saben a
miel
mirando como le hablas de amor el tiempo no se detiene
y
nada tengo yo que esperar
aunque me quede en el aire"
¿Cómo podía regresar con alguien que lo había humillado tanto? ¿Cómo podía seguir amando a una mujer que lo engañó? ¿Por qué se exponía de esta forma, dándole otra oportunidad de herirlo de muerte y dejarlo? Casi sin darse cuenta supo que la respuesta a todas estas preguntas era: POR AMOR. Al mismo tiempo, estas preguntas se aplicaban a ella misma, finalmente pudo comprender que los motivos de Ron eran también sus motivos.
"quién como tu
que dia a dia puedes tenerle
quién
como tu
que solo entre tus brazos se duerme
quién como
tu uuuuhhhhhhhh
quién como tu
que tarde a tarde esperas
que llegue
quién como tu
que con ternura curas sus
fiebres
quién como tu"
Recordó como el fin de semana pasado durante la reunión bisemanal en la Madriguera con toda la familia, Diana regresó. Ron bajo rápidamente de la escoba con la que hasta unos minutos había estado jugando quidditch con sus hermanos y sobrinos. Hermione, quien estuvo de espaldas a la puerta por donde entro Diana, sólo vio a Ron pasando por su lado con el rostro tan pálido que pensó que se encontraba enfermo. Al principio no entendía lo que estaba sucediendo pero al seguir la línea de la mirada de Ron descubrió asombrada a aquella mujer, la misma que le había hecho tanto daño al hombre que ella amaba más que a la vida misma. Pocos minutos después vio como los dos se alejaban seguramente para conversar y luego Ron la perdonaría y adoraría como antes, dejando a Hermione atrás, olvidándose de ella. Y así fue, luego de ese día no volvió a ver a Ron, supuso que se encontraba "recuperando el tiempo perdido".
"esas noches de locura
tu las disfrutas bien
y entre sus
brazos las horas no pasan lo se
mirando como le hablas de amor
el
tiempo no se detiene
y nada tengo yo que esperar
aunque me
quede en el aire"
Ese día también pudo permitirse soñar un poco más, podía ver a todos aquellos niños y niñas pelirrojas de la familia cada vez más numerosa. A través de la ventana de la cocina que daba al jardín, se podía observar a diferentes mujeres, todas Weasley excepto una. Ahí estaban Ginny, Fleur y Henrietta, la esposa de Charlie, Angelina - la esposa de Fred - quien hacía algunos años había dejado el Quidditch para poder tener su propia familia, y ahora se encontraba esperando su tercer hizo y lucía orgullosa su embarazo de cinco meses.
Todas ella alrededor de la mesa donde se reunían para almuerzos familiares. La única mujer que no llevaba el apellido Weasley era Hermione, quien tenia en su regazo a Fiona (una de las hijas de Fred), quien aplaudía muy animadamente mientras miraba el juego en el cual Ron, Fred, George y Laura (la gemela de Laura) formaban un equipo y Bill, Charlie, Harry y Ben (el hijo de Bill) eran el equipo contrario.
Y mientras transcurria el juego, bromas y más chismes, Angelina le dijo a Hermione: - "¿Te digo algo? Realmente, los niños son la cosa más valiosa en el mundo. Incluso le restan valor al Quidditch"- Hermione respondió: -"¿De verdad?, ¿no te aburres en la casa, no te preguntas como será la vida cuando las gemelas ya hayan crecido?"-
Angelina medito un momento –"Si, a veces me pregunto lo mismo. Se que no quiero ser ama de casa el resto de mi vida, por que esa vida definitivamente no es para mi. Pero tampoco me quiero perder de la vida de mis hijas ni del bebe que viene"- Dijo, acariciando amorosamente su vientre. –"Soy afortunada, en algunos años, cuando las gemelas se vayan a Hogwarts, seré capaz de trabajar en la Tienda de Bromas, incluso mientras cuido del bebé. Y que ambiente va a ser ese, ¿no?"-
-"Pensé que tener un hijo significaba que tendría que dejarlo todo"- Le hizo saber Hermione.-"Es decir, mi mamá tomo un tiempo sabatico alejada de su profesión para cuidar de mi mientras crecía, y realmente me parece maravillosa la idea de estar ahí mientras tus hijos crezcan pero … ¿Fue difícil? Es decir, decidir abandonar el Quidditch para quedarte en casa"-
Angelina pensó por un momento y luego admitió – "No fue sencillo. Es decir, Puddlemere es la oportunidad de tu vida y cualquiera mataría por ello. Pero tener hijos y verlos a diario también es una valiosa oportunidad" – Dijo ella, mirando a su pequeña familia. –"Si alguien le hubiera dicho hace algunos años a Fred que el tomaría voluntariamente un receso para dejar de atender la tienda y quedarse en casa para ayudarme y cambiar los pañales a mitad de la noche, él habría pensado que estaba loco. Pero eso es exactamente lo que el hizo. De repente, las cosas que pensabas que eran importantes dejan de serlo"- Angelina miro de reojo a su amiga y dijo – "¿Pensando en empezar tu propia familia? … Claro que puedes. Con el hombre correcto" -
Esa frase, esa misma frase, ahora resonaba en su cabeza. No pudo evitar reír para ella misma pensando que el hombre correcto siempre tuvo el rostro de Ron, y ahora se encontraba esperando un hijo de él. Pese a toda la situación y la incertidumbre, la ilusión por tener este niño era creciente, ya se imaginaba con una inmensa barriga, comprando ropa, una cuna, biberones, pañales, todo aquello que con tanto amor arreglaría para la llegada de su hijo.
Sumida en sus pensamientos y recuerdos terminó la crema y miró fijamente el plato vacío, y a pesar de todo se sintió de mejor ánimo. Con algo de alimento en su estómago y sin nauseas, recorrió los sucesos que se dieron luego del retorno de Diana. Y una vez más recordó su charla con Ginny y la sinceridad con la que respondió a su pregunta. Podía soportar no tener el amor de Ron, verlo con otras mujeres, saber que se acostaba con otras, incluso saber que había vuelto con Diana, muy a su pesar y pisando su amor propio, dejando que Ron la usara, en cierta forma prefería esa realidad tórcida a no tener nada y le permitía fantasear, creer que de alguna forma ella lo ayudaba.
"Tan lejos te siento que ya no sé si existes en
verdad
Tan triste me encuentro que sueño tanto y no quiero
despertar
Necesito que me escuches, me olvidé de
sonreír
Tan solo me siento, cuando creo tenerte te vas"
Aún así era algo completamente diferente escuchar todo esto de los labios de Ron y verlo directamente a los ojos cuando pronunciara esas mismas verdades. Simplemente no lo confrontaría por que no soportaría esas respuestas. Prefería vivir la ilusión de que algún día Ron se daría cuenta de que a quién realmente amaba era a ella, que el diría que lo dejaría todo y a todos por ella.
"Acércate mas, acércate mas
Yo quiero saber si
estas o no estas aquí
No quiero seguir amándote
ya
Si cuando creo tenerte te vas"
Lentamente se dio la vuelta y cogió su bolso, buscando por unos segundos uno de sus tesoros. La foto de aquellos tres adolescentes mirando a través de sus múltiples heridas, pero juntos. Recorrió con la yema de los dedos el rostro del pelirrojo mientras recordaba los años cercanos a cuando fue tomada la foto. Fue poco después de la derrota de Tom Riddle. Afrontaron terribles tiempos, nunca fue fácil, sin embargo el saber que estaban el uno para el otro era el mejor aliciente a cualquier temor. Contuvo las ganas de llorar y tuvo una revelación, se dijo a si misma "No puedo irme así, tengo miedo pero… estoy hablando de Ron. El mismo Ron del que he estado enamorada, el que solía molestarme en el colegio, con quién luché en tiempos en los que no sabíamos si viviríamos lo suficiente como para ver la luz del siguiente día. El debe saberlo, jamás me perdonaría que le haya mentido y mientras más rápido se lo diga será mejor. Tal vez no me ame y finalmente escuche lo que más temo de sus propios labios, sin embargo este niño merece un padre"
"Tan largas las noches, ya soy amigo del amanecer
Se ríe
mi sombra cuando le hablo pensando que eres tu
Ya no sé si
soy el mismo, me olvidé de lo que fui
Tan solo me siento,
cuando creo tenerte te vas"
Tomó la foto, la guardo rápidamente y cuando iba a levantarse para regresar al departamento soñaba despierta "quizás hoy el regrese antes, creo que mañana tiene práctica temprano. ¿Cómo se lo voy a decir? Es decir… ¿debo preparar el terreno?, ¿se sentirá obligado a algo?, todo es mejor al tormento de la duda, ¿verdad? Cálmate Hermione, eres adulta, lo conoces bien, se sorprenderá, luego maldecirá, pero después tal vez tendremos una discusión, que es lo que sabemos hacer mejor. Finalmente llegaremos a algún acuerdo, lo mejor para el bebe." Todos estos pensamientos surgieron casi al mismo tiempo e hicieron que se mareara un poco, se agarró fuertemente a la silla y por unos segundos sintió desvanecerse pero tras parpadear varias veces se sintió mejor y habló en voz baja para ella misma "Vamos bebé, no me tomes por sorpresa como tu padre, te gusta jugarme bromas ¿no?"
"Acércate mas, acércate mas
Yo quiero saber si
estas o no estas aquí
No quiero seguir amándote
ya
Si cuando creo tenerte te vas"
Se dirigía a pagar y no pudo evitar escuchar cuando al parecer uno de los huéspedes le preguntó a Tom por la despampanante rubia que se alojaba allí. Tom sólo sonrió, levantando una ceja mientras le decía con sorna: -"Esta fuera de tu alcance y además sale con Ronald Weasley, con eso creo que fui totalmente claro, ¿verdad?"- El huésped sólo se retiro con ceño fruncido y murmuraba para si algo sobre su mala suerte. Hermione no pudo creer que de todos los hospedajes posibles, Diana hubiera escogido ese lugar para hospedarse, sabiendo como le gustaban algunos lugares muggles pensó que estaría en un hotel donde pudiera presumir su "belleza". Escuchó la voz de Tom dirigiéndose a la camarera diciéndole en voz baja: -"Además no creo que permanezca soltera mucho tiempo, cualquier hombre estaría loco por ella."- La chica asintió y respondió -"Por el vestidito que llevaba debe tener toda una estrategia y no solo para la velada" - Tras acercarse más a su jefe añadió. – "Tal es su seguridad, que me pidió que mañana se le llevara dos desayunos a su habitación. Sabemos que es hermosa, pero debes admitir que parece un poco superficial y calculadora, no me agrada". Casi mirando de reojo Tom notó la presencia de Hermione y de un salto se puso derecho, tratando de que no notase ni el tono ni el tema de conversación del que hasta hace unos segundos el fue participe.
"Acércate mas, acércate mas
Yo quiero saber si
estas o no estas aquí
No quiero seguir amándote
ya
Si cuando creo tenerte te vas"
Mientras Hermione se acercaba todo a su alrededor se puso oscuro y creyó caer a un hoyo por que dejó de sentir el piso, luego escuchaba unas voces que preguntaban algo. "¿Por qué todo es escucha como una cinta vieja?" pensó para sí aun confundida. Poco después, una voz más clara se distinguió delante de ella mientras se formaba la imagen de un rostro femenino que le decía -"¿Se siente bien?, ¿Quiere que llamemos a alguien?"- Ante la ausencia de respuesta la camarera añadió: -"Tom, Tom. Quizás será mejor llevarla a San Mungo. Esta pálida, mírala".
Hermione acomodó la vista y divisó bien a la muchacha, comprendió que se había desmayado. No se dio cuenta en que momento llego Tom a su lado con unas pociones de primeros auxilios; la miró de cerca, observándola detenidamente por más de unos segundos, después volteó hacia la camarera y le dijo: -"Es Hermione Granger, espérame aquí, mantenla despierta. Llamaré por Red Flu al Sr. Potter"-. La muchacha solo asintió con la cabeza.
Tom se levantó rápidamente pero una mano lo detuvo por el brazo, casi en tono autoritario escucho como Hermione dijo: -"No será necesario, ya me siento mejor"-. Tom la miró sorprendido y se limitó a responder: -"Pero señorita Granger, permítame ir por el señor Potter o tal vez quiere que vaya por el señor Weasley, no me tomará tiempo y estoy seguro que estarán aquí de inmediato."-
Aún tambaleandose trato de mantener la compostura y con un tono de voz más seguro dijo: -"Créame, no es necesario, solo ayúdeme a pararme."- A la fuerza, se obligó a verse sobre total control de la situación; se acomodó la túnica y luego de esbozar una sonrisa a la camarera le extendio algo de dinero y le pidió -"Cóbrese por favor."- La muchacha fue a la caja donde guardaba el cambio pero cuando volteó miró que su jefe fue llevado hacía una esquina por la Srta. Granger. Trató de agudizar su audición pero no logró escuchar ni una sola palabra, lo único que consiguió fue notar la preocupación de la castaña mientras hablaba a Tom y lo más importante era que se veía muy nerviosa. Tras esto desapareció por la puerta posterior hacía el Callejón Diagon.
Tom retorno con el plato que estaba sobre la mesa que había ocupado Hermione evitando a todo costo la mirada de la muchacha, esta sólo bufó ya que no soportaba los secretos. Luego de unos minutos inició la conversación: -"Realmente tenía prisa ¿no?, se fue sin su cambio"- y sostenía varias monedas en su mano. Tom no giró a mirarla solo se limitó a encogerse de hombros. La frustración se apoderó de la muchacha y su curiosidad pudo más que la cortesía; miró a su jefe y le preguntó directamente lo que anhelaba saber: -"Por Merlín Tom, sabes bien que muero por saber, ¿no me vas a contar que te dijo?"-
Tom giró lentamente, la observó y le dijo -"Sólo me pidió que te quedaras con el cambio y… con la boca cerrada, si, eso fue lo que dijo, con algunas palabras más o menos y por supuesto más diplomáticas"- sonrió y añadió -"Creo que es lo menos que podemos hacer por ella, después de todo ella lucho arduamente en la guerra, así que no más preguntas ni comentarios. En lo que a nosotros respecta ella nunca estuvo aquí esta tarde, ¿entendiste?"- La muchacha movió la cabeza de arriba hacia abajo, guardó las monedas en su bolsillo derecho y se dirigió a limpiar la mesa de la reciente comensal.
Al llegar a la mesa algo captó su atención, se agachó y debajo de una de las patas divisó un papel, el cual jaló cuidadosamente. Tenía algo escrito sin embargo casi por impulso le dio inmediatamente la vuelta y cual sería su sorpresa al encontrarse con la imagen de los tres héroes de la guerra contra los hechiceros más tenebrosos de los últimos tiempos. Casi suprimió un gritito de alegría, sonrió para si misma, no podía creer su suerte, sería la envidia de sus hermanas. Ahí, frente a sus ojos se encontraba Harry Potter quien no podía evitar demostrar su felicidad, Ronald Weasley saludaba con la mano y Hermione Granger en el medio abrazando a sus dos amigos con una sonrisa de oreja a oreja. La feliz camarera guardó ágilmente la foto en el bolsillo a medio romper de su túnica.
N/A: Se que me he demorado mucho en actualizar pero no tuve mucho tiempo, mi hermana se casó y todo fue un loquerio hasta hace una semana. Este capítulo fue hecho en colaboración con mi hermanita menor, a quien le gustan algunas canciones de los 80's, y a petición suya puse la canción "Quien como tu" de Ana Gabriel (ya se, es un poco melosa pero en fin, puedo hacer una excepcion por mi sis). La otra canción es una de Alberto Plaza "Acercate más" (ahora la melosa fui yo, ). Bueno, espero sus reviews, sigan enviando sus sugerencias por fis. Muchas gracias a los que me han enviado sus palabras de aliento, sobretodo a sowelu, una encantadora persona y muy buena escritora. Besos y hasta la próxima.
