Por cierto las descripciones de los personajes las distorsione un poco XDD

A gusto mío.

Capitulo 4: Tu mundo, Mi Mundo.

La misma lechuza de todos los días, traía lo de siempre, el diario. Sin ningún signo de rareza o de tener algo en especial, venia como siempre. Hasta que llego a la ventana. Una señora rolliza toma lo que traía en el pico y le entrego su respectivo dinero. Sin darle importancia lo deja enzima de la mesa del desayuno. Poco a poco los integrantes de la enorme familia llegaban. Uno a uno. Nadie tomaba en cuenta realmente el diario. Pues lo de siempre, el ministerio con sus cargos raros y ridiculeces. Pero no fue hasta que la mas pequeña lo abrió, no podía creerlo su amiga, la novia de su hermano en la primera plana. Y con su enemigo. No quiso mostrárselo a nadie, es mas corrió a ocultar el diario.

A la mañana siguiente. La despertó Chocolate con una suave campanilla. Ella había dormido placidamente, despertando de a poco, es mas no quería abrir los ojos con temor de descubrir que no era mas que la Señor Granger despertándola. Comenzaba su segundo día y tenia miedo de que las cosas empezaran a no gustarle. Abriendo los ojos de a poco miro a su elfa Chocolate y sonrió. No podía creerlo estaba todo en su lugar, su armario, su escritorio, la ventana y aquella flor tan misteriosa que horas antes le había entregado Malfoy.

-Hola ama, su madre me ordeno despertarla, pues tiene que salir con ella.- dijo mirándola.- la tina con agua esta lista par que se relaje un poco. Su ropa está en la puerta. Luego vendrá su madre.

-Perfecto Chocolate. ¿Después de esto tiene algo que hacer?

- Realmente no, a menos que usted me quiera pedir algo.

-Si quiero que descanses. No hay órdenes hoy, yo soy tu ama aquí, y no quiero que le hagas caso a nadie más que a mí. Con excepciones como mi madre y padre, pero no permitas que te manden a traer cosas o hacer cosas, me entiendes solo yo. Nadie más. Por eso mismo ahora iras a tu cuarto y dormirás. Prohibido no hacerlo.

-Si, pero…

-Pero nada.

-Entonces lo haré.

-Disfrútalo

-Lo haré

No podría creerlo, odiaba a la gente que trataba mal a los elfos, y ella queria tratar de marcar la diferencia. Si bien nunca se olvidaría del episodio con el elfo en el auto. Pero eso no había sido más que un arrebato de ella. Camino a la puerta del baño, era hermoso. Aun mejor que los baños de prefectos, eso la izo recordar su novio. Cuantas veces habían ido al baño de prefectos a perder los minutos de vida con una suave caricia o regaloneo; como le solía decir Ron, se relajo verdaderamente, no podía creerlo hace tan solo 1 día atrás, Su baño era simple de muggle y ahora disfrutaba de un jacuzzi. Pensó en todo lo que la rodeaba, Ron, Los Granger, sus padres, el colegio y al final se encontró pensando en Blaise, era un cisco encantador, muy lindo por cierto. (N/a: Imaginen que Blaise es Joe de Jonas Brother XD) Pero también estaba Malfoy. Era extraño su comportamiento, es mas ella pensaba que era de otra forma cuando estaba con su gente. Algo la traía mal.

-Hermione, Hermione ya pues sal de una ves. Mucho relajo- era su madre con un tono muy delicado como el de siempre.- Tenemos muchas cosas que hacer, mucha gente que visitar y tu ahí en el Jacuzzi sin mayor apuro.-Hermione sale de la ducha con una toalla en la cabeza y el hermoso vestido puesto a medias.- Vistote bien, que hoy te enseñare unas cuantas cosas.

-¿Cómo me vas a enseñar?

-Necesitas saber de protocolo, bailes varios, peinados y maquillaje. Recuerda que no siempre estará contigo Chocolate y tienes que aprender a hacer esas cosas sin ella. Hoy se comienza y tu gran prueba será el baile de mascaras que ofrecerá los padre de Pansy.

-Pansy Parkinson, la misma niña.

-Si hija, ellos son unas personas muy agradables. Y a su madre la conozco desde el colegio, tú y Pansy se volverán con el tiempo en muy buenas amigas. Tal como yo y su madre.

-Mamá ella es de Slytherin y yo…

-Y, yo que hija- dijo mirándose al espejo. Y poniéndola en frente de ella.- Ibas a decir que eres una niña de Gryffindor. Mírate ya no eres la niña muggle que tenia las burlas de los serpientes, es mas eres mas importantes que todos juntos. Fue un gran error que quedaras en Gryffindor como que vivieras tantos años con esos Muggles.- ella miraba a Hermione y le tocaba el pelo.- Me vas a decir que esos muggles te tenían así de cómoda. Mira como esta vestida ahora, antes ¿Cuántas veces al año te compraban ropa? ¿Gozabas del respeto que te tienen ahora? Claro que no, ahora eres Hermione Morrison y no volverás a ser la Sangre sucia Granger. Supe por ahí que estabas de Novia con el hijo menor de los Weasley ¿Es cierto eso?

-Si, cumplimos un año este mes.

-Un año, no será mucho digo yo. Después de todo no debes amarrarte a alguien por tanto tiempo. A menos que sea tu esposo claro. Dime una cosa ¿Lo quieres mucho? Puedes confiar en mí

-Lo quiero mucho, pero…

-¡Dudas! Uno no duda cuando siente las cosas- una mirada perspicaz izo que Hermione se pusiera nerviosa.

-Es que encuentro a alguien bonito.

-Te gusta alguien que no es tu novio. ¿Quién es, Malfoy?- dijo sentándose en la cama- si pides mi opinión es el mejor candidato. Como su padre –Tenia una mirada soñadora como recordando algo.

-No, asco el seria el ultimo hombre en la tierra que merece que, Yo Hermione se fije en el.

-Espero, que siempre sea así.-Murmuro entre dientes a madre.

-¿Dijiste algo?

-No. Ya mejor te ayudo con tu pelo- tomo su varita y dijo –Solo tienes que apuntar tu cabellera hacer estos movimientos y perfecto.- El pelo de La señora Morrison había quedado perfectamente ordenado como por arte de de magia.- Así de simple amor.

-Ya veo, lo intentare- Haciendo el mismo movimiento de varita, le quedaron algunas mechitas fuera de cómo deberían estar.- O no, no me salio.

-Claro que si, te salio mejor que yo cuando tenia tu edad.- La miro y le arreglo lo que estaba mal.- Ahora si estas lista. El maquillaje. Llama a Chocolate, no pode enseñarte eso ahora, pues estamos ya atrasadas.

-Chocolate, Ven por favor.

-¡Por favor! ¿Que es eso? Es una elfa, no se tratan así esas criaturas, si no la trata como debe después quizás que cosas quiera. Supe de un elfo, El de los Malfoy ahora esta pidiendo que le paguen. ¡¡¡Que es eso!!!

-Es pedir un poco de respeto y dignidad. Y por lo demás es mi elfa y la trato como yo quiero.

-Soy tu madre y frente a mi la trataras como se debe.- su expresión de suma delicadeza cambio a una de enojo y enfado.

-Muy bien, solo por que quiero que nos llevemos nosotras bien. Es la última vez.

-Obvio.- Entrando la elfa mira a todos lados. Tenia una expresión de recién despierta que no podía quitársela tan fácilmente.- ¡Maquilla a mi hija!- lo dijo en voz y actitud de mando.

-Me llamo mi ama- dijo la elfa sin tomar mayor atención a lo que decía la madre de su ama.

-Quiero que me maquilles.

-Enseguida.

La maquillo con tanta delicadeza, el trato siempre seria igual, pero tenia que concordar con su familia. Su familia; se decía Hermione, no era de los trigos muy buenos. Se notaba que la querían y no quería que el sueño se pusiera amargo, quería ser como ellos pero no era eso lo que necesitaba. Los comprendería de apoco.

Mientras tanto en la casa de las multitudes (N/a: le llamo así por q siempre hay mucha gente) los integrantes de una familia muy escurridiza como lo era la de los Weasley. Planeaban una boda, que en tiempos como los de ahora eran milagros hechos realidad. Bill el Mayor de los hermanos se casaba con Flour Delacour una francesa que había conocido en su trabajo en Gringotts. En la familia la querían más desde aquel incidente con el Hombre Lobo.

El pelirrojo y el chico de pelo revuelto solo estaban mirando a las chicas como se volvían locas por esto y aquello. Ellos no se hacían problemas con nada. No podían afectarlo nada. Ya tendrían mucho que preocuparse cuando entraran a al Colegio.

En eso el pelirrojo se acordó de alguien que el decía querer mucho.

-Hermione –dijo abriendo mucho los ojos. No solo se había olvidado de ella. Es más tenia un amorío oculto con una vecina, Una bruja que llegaba de España. Hace muy poco.- ¿Alguien sabe donde esta?

-Con sus padres. Donde crees- Decía el moreno sin despegar sus ojos de un libro de Quidditch.

-No es que… Yo le escribí una carta y se la envié. Pero llego Pig sin ninguna respuesta. Es raro.

-No creo que te responda, si tu le contaste lo de...

-No lo digas en voz alta. Que no se puede enterar nadie hasta que termine con ella.-decía el pelirrojo por lo bajo.

-¡Va! Eres muy cara dura no eh! Ronnie.- decía la misma pelirroja que minutos antes había corrido sin impórtale lo que pensara el resto.- ¿Ya no la quieres? ¿Ya no sientes lo mismo que antes? ¿O acaso son solo confusiones o más bien Calenturas Españolas?

-Cállate Ginny. No son calenturas ella me hace sentir distinto. Ella es…

-Diferente, Mas caliente… Ron, Hermione piensa de otra forma que esa españolita

-No le digas así. Se llama Matilde procura decirle por su nombre.

-A dejen de pelear- dijo el moreno que no los miraba.

-Claro, por que a ti también te gusta.- decía Ginny con notoria expresión de celos.

-A, si igual esta bien buena y bueno es de mi amigo. Yo soy hombre de una sola mujer. Como tu.

-Sabes. Yo que tu no me siento tan culpable. –Dijo Ginny sin prestarle mucha atención al Morocho.- Ella esta mejor que nunca sin tu presencia.

-¿Por qué, has hablado con ella? ¿Sabes donde esta?

-Si, velo por ti mismo.-Entonces pone el diario que ella misma ocultaba tras de su espalda. Tarándolo a la mesa y produciendo un gran ruido. El pelirrojo sin mas lanzo un grito, estaba impresionado y no podía creerlo que ni ella se lo hubiera dicho.

-¿Cómo paso? ¿Que hace ella hay? ¿Y por que con Malfoy?-estaba muy confuso. Era algo realmente chistoso y paradójico.

- Son las preguntas que me hago yo también, y solo ella puede explicar.

-¡¡Que!!- No podía creerlo era ella. En la primera plana del Diario el Profeta.- Es que acaso no tienen algo mejor que poner en este diario.

-Esto siempre pasa y deberías comenzar a acostumbrarte- decía la madre mientras miraba por fuera de la ventanilla del coche.- Por lo demás se ven hermosos juntos.

- Y ademas mira lo que dice: A me vinculan con Malfoy y ademas con Blaise… Es que esto me va a traer muchos problemas.

-Problemas con quien, con ese noviecito tuyo. Ja deja reírme. SI ni siquiera se ha preocupado por ti. Alguna carta algo. No se dime te a llegado algo de su parte.- Su mira astuta izo que Hermione se pusiera nerviosa. Ella sabia que era verdad, nada Ninguna carta ni nada.

-Es que no sabe que estoy ahora con ustedes.

-Ves tampoco te interesa a ti, no e has informado es el segundo día, y ya has hecho todo mal.- la miro profundamente y luego sigue mirando por la ventanilla- ¿Realmente te gusta el?

-Tengo miedo. Tú sabes que no son una familia, de las buenas.

-Buenas, descríbeme buena. No pertenecemos a la Orden, No somos Agrores, eso es bueno para ti Hija. Llevamos años en lo mismo, que es bueno para la gente, Ser como ese Albus. Mentiroso. Y tendrás que acostúmbrate a esta familia, pues es tu nueva familia y no tienes nada que hacer. ¿O acaso prefieres estar con esos Muggles que más que tenerte se querían deshacer de tu persona, por ser bruja cuando ellos solo merecían morir? Somos brujos de verdad, con sangre pura y no debemos mezclarnos, no; por que así es como nacen esas cosas. Los Squib.

-Pero yo era muggle y hacia…

-Claro tu lo dijiste eras muggle. Nunca lo fuiste, por tus venas corre sangre pura, la más fina sangre que pueden hallar. Y no es como decían esa gente que un muggle podía rendir mas. Tú eres sangre pura y por eso haces esas cosas tan sorprendentes.

-En si tiene sentido, pero no dejo de pensar que los muggles tienen derecho a vivir.

-Claro que lo tienen, pero que no nos molesten- la volvió a mirar le dio una sonrisa y luego dijo.- llegamos.

Un elfo le abre la puerta a la madre y esta sale, tras de ella sale Hermione. Era un edificio enorme, blanco marfil muy lindo, y tenía un cartel que decía, Todo tipo de baile de salón. Baila y sacaras una sonrisa. Una señora muy delgada y muy linda por cierto bailaba en un cuadro que estaba al lado del cartel. Era delgada de pies a cabeza con un pelo que le llegaba a los hombros color pelirrojo. Sus ojos eran verde malva y usaba lentes. Sin embargo no sabia que hacia ahí. Solo sabía que ya no estaba en el mundo de antes. En el que pasaba las vacaciones con sus amigos. Sino que estaba viviendo un sueño de princesa.

-No te quedes ahí parada Hermione, tenemos que entrar.

-Claro.- era alucinarte, pero no savia que hacer, estaba realmente confundida. No sabía que iban a pensar sus amigos de todo esto. Más no sabía si quisiera seguir con su novio. Algo le olía muy mal, y no le gustaba para nada el presentimiento que tenia.

Meditaba esa foto, Ron en su lugar favorito desde que había llegado a la madriguera nuevamente. Un riachuelo que pasaba cerca de su casa. Ahí había conocido a Matilde, la chica que le robaba el sueño hasta ahora. Ella tenía la edad de su hermana. Muy linda y no podía quietarla de su mente, no podía era algo realmente impresionante ni siquiera había tenido así de presente a una persona. Ni siquiera a su novia. Estaba muy confuso, no quería que nadie lo interrumpiera, ya no sabía si amaba a Hermione, o si sentía algo especial. Solo sabía que le gustaba ver hacia la ventana del balcón de aquella chica que le robaba el sueño. Le costo mucho a el, poder darle señales de vida a ella. Ademas que no se manejaba en el idioma, el amor hablo por ellos, y las cosas habían cambiado. Ya no amaba a Hermione sino a Matilde. Le costaba comprender lo que el decía pero era la verdad y debía hacérselo saber a Hermione. En eso llega una muchacha morena de pelo castaño claro. Con una excelente figura y de ojos pardo que no te dejan de mirar hasta que los miras tu.

-¿Te sucede algo Ron, que estas tan solo?-decía esta chica sin ninguna vergüenza- ¿Podría sentarme con tigo o es que realmente no quieres compañía?

-No Matilde, puedes quedarte. Estoy abrumado. Y tengo muchas cosas en mi mente que dan vueltas, y son tantas que me llegan a marear.

-Tranquilo que todo va a pasar.- suspiro y dijo algo que ni siquiera ella pensó- es por tu novia, Hermione. Si vi. El diario. Esta en otro mundo ahora y bueno tú no perteneces a ese mundo. No me extrañaría que quisiera terminar contigo.- Había rezado y pedido tanto por que algo pasara en esa relación que en cierta parte se sentía culpable. Pero de culpable nada tenía ella.

-No se, siento que tienes razón, pero es que ella no es así.

-Mira la persona se puede guiar por 3 cosas, los instintos, la mente o el corazón. Dime que quieres seguir, A tus instintos, Pensando que es lo que mas te gusta sin importar lo demás, a tu mente pensado que te conviene o a tu corazón, guiándote por que lo que mas quieres.- decía muy seria, tenia temor que el siguiera algo que no la involucrara, lo amaba ya aunque ella sabia en que se estaba metiendo, lo izo por amor (N/a: eso de la 3 partes lo invente yo xDD)

-Sabes, se que tengo que hacer. Y bueno lo haré hoy mismo.- Se paro y dejando a Matilde ahí camino en dirección a la madriguera.

-Hermione que sucede. Levántate tienes que seguir con la clase.- en un gran salón su compañero de baile le daba ánimos, era un gran salón lleno de espejos. Estaba cansadísima. Quizás estaba algo excedida de peso. Y se le notaba bastante.- Ven si es fácil.

-Tu lo haces ver fácil, Blaise, llevas años en esta academia y bailas muy bien toda estas cosas.- Parándose de a poco con la ayuda de Blaise, Hermione no podía evitar dejar de mirarse en los espejos. Si que estaba Algo gruesa.

-Sabes, no estas concentrada y eso hace que te equivoques.- dijo tomándola de la mano- Si gustas, paramos un rato y tomamos un jugo, para que te desahogues.

-No solo.

-Anda anímate te hará bien desahogarte.

El izo un gesto a un muchacho para que parara la música y juntos fueron a un mini bar que había en un extremo de la sala. Se sentaron en una mesita y Hermione mirando a la mucha gente que pasaba por ahí, miro a Blaise y suspiro. Si bien no sabia que el le ayudaría con los bailes. Mas bien había sido una casualidad que el estuviera justo ahí. Era entrene hablar con el, pues le subía mucho el animo, pero aun no sabia si podía confiar en el.

-Sabes, yo te había observado hace mucho tiempo en el colegio. Pues Draco me mandaba a hacerlo. Se lo de tu novio. Y entiendo lo que sucede en tu cabeza por lo del diario.- la miro y tomo un sorbo del zumo de calabaza que le habían dado.- Eres muy linda y tengo claro que nuestra sociedad te va a aceptar. Este es otro mundo, uno en el que no esta Weasley y deberías tenerlo claro. Tú más que nadie debes saber que tus padres no van a permitir que ese noviazgo prosiga…

-Un momento, por que dices eso, mis padres me quieren y ellos aceptarían lo que yo quisiera.

-Mírate, estas aprendiendo Baile de salón, después tienes clase de Protocolo, ves Eres de otro mundo, ya no es el de los Weasley y su multitud de familia, eres de la sociedad, y tendrás que acostúmbrate.- dijo lentamente. Procurando que cada palabra quedara grabada en la memoria de Hermione.

-Si se, no quiero herirlo, el me ama (N/a: Seguro XD) y bueno yo…

-Tú no lo amas, y se nota en tu cara, que tú ya no lo amas. Han pasado muchas cosas y sabes que tus padres no lo aceptaran.

-Sabes, mucha confianza, sigamos en lo nuestro y procura no meterte en mi vida ¡OK!- Se paro y se puso en posición. Todo absolutamente todo era cierto, habían cambiado las circunstancias, hace mucho que no sabia de el. ¿Cómo estaría? ¿Estará pensando en mí? O una pregunta más simple que la pensaba mucho ¿me querrá todavía? Por que el tampoco había hecho ningún intento en comunicarse con ella. Es mas eso venia de antes, cuando vivía con los Granger. El no la había dado ninguna carta. Comenzó a sacar esa rabia y de pronto Blaise se sorprendió, ellos estaban aprendiendo a bailar Tango y lo estaba haciendo mejor que nunca.

-Bravo, bravo- alguien aplaudía, desde la entrada de la sala, no era más que el rubio de siempre- Lo haces estupendo, aun mejor que Pansy, a verdad tú lo haces con sentimiento. Prosigan, miren que la música avanza y ustedes se quedan quietos. (N/a: el Tango de Roxanne XD de Moulin Rouge... Ese tocan -)- Camino al otro extremo de la sala y le izo una seña a una muchacha. Le entrego su capa y se sentó en el mini bar.

-¿El tiene que estar aquí?- preguntaba Hermione, su presencia la ponía algo nerviosa.

-Claro que si, el es tu compañero de baile, es que yo solo soy el profesor no la persona que baila contigo.

-Que, no entiendo. Me rehusó. ¿Por qué el?- dijo algo abrumada

-Por que tu madre lo pidió así. El es muy bueno bailando, nació en este mundo y seria bueno que el fuese tu pareja en clases. No quiere decir que en un Baile tengas que necesariamente bailar con el.- Su voz de repente denotaba un carraspero, era como un enojo o algo por el estilo, pero Hermione no lo tomo en cuenta.

-Si entiendo.- en su mente no entendía por que el afán de unirla con ese Hurón de pacotilla.

-¿Comenzamos? Miren que no todo el día. Tengo cosas que hacer.

-Si, en posición. La música.

Era algo que merecía un escándalo, ahora estaban tan apegados, como lo es el tango. Era algo extraño el bailaba muy bien. A Hemione le comenzaron a temblar las piernas y eso no era costumbre. Estaba Nerviosa. No eso no podían ser nervios, ella no se podía poner nerviosa, no podía ponerla nerviosa ese hurón. No nunca. Pensaba Hermione.

Esta arto guapa esta Pulga resucitada, como había decidido nombrarla cada ves que pensaba en ella, se sorprendía pensando en ella a ratos y eso no era bueno. Solía pensar en las mujeres de su clase, pero eran pensamientos algo más que pornográficos. Con ella era diferente, toda la vida la veía y la molestaba, y es mas siempre mandaba a sus amigos a vigilarlas. Era algo constante y ahora tenerla tan cerca. No podría dejar de aprovechar las circunstancias.

-Nerviosa, Morrison.- la miraba a los ojos, cosa que ella no podía.

-No para nada.

-Entonces baila como hacías recién- la miraba como en intento de provocarla- piensa que soy Tu Comadreja y que te estoy cagando. ¿O no has pensado en eso?

No seas tonta, el debe de estar pasándolo de lo mejor con Lavender. E oído que se juntan en secreto.

-Eso no es cierto.- Comenzaba a hervirle las entrañas, y volvía a bailar como antes.

-No hablen.-Gritaba Blaise desde el otro extremo- Bailen

-Así debes bailar, Morrison o sino no seducirás a nadie.- como broche de oro el le agarro la pierna sin ninguna vergüenza. Era algo mas bien emocionante para el. Algo chistoso.

-Ya paren, paren no se emocionen.- Algo brusco Blaise miraba a Hermione.- Sepárese. Bueno Hermione Draco llego muy atrasado y tienes que irte.

-Pero como, recién comenzaba a ponerse buena la cosa- decía Draco mirando a su acompañante de pies a cabeza.

-Bueno. Entonces nos vemos mañana Blaise, me gusto mucho el Tango. Y procura llegar más temprano Hurón.

-Un momento. No me vuelvas a decir así, yo te respeto, y Tú procura hacerlo también con mi persona- el era así y, solía ser muy simpático solo si la confianza era la misma.

-Muy bien. Pero no creas que seremos amigos, aun recuerdo lo mal que me tratabas de pequeña y lo mal que tratabas a Harry y a Ron.- La gente comenzó a murmurar.- Si soy amiga del tonto de Potter- que había dicho, solo fue una equivocación.- Como ustedes le suelen decir no.

-Mejor es que te vallas ya Hermione.- Dijo Blaise.

-Si tienes razón.- Camino por el pasillo y no le importaba que aun no llegaba el coche que la iría a buscar. Es mas ella sabía a donde tenía que ir ahora.

Ron sabía lo que quería y no podía seguir engañando a alguien que quería mucho. Quizás ya no de la misma forma, pero si la quería como una gran compañera y amiga así que el debía dejar las cosas claras. Hace no más de un año, habían quedado que cada ve que necesitaban decirse algo y no estuvieran cerca se juntara en cierto lugar. Era como obvio que ella no sabría que el fue, solo por el hecho que tendría que comunicarle de alguna forma. Era algo paradójico, pero el iría por que quería desahogarse. Sin mas ni mas tomo los Polvos Flú y dijo Callejón Diagon. Después de sentir la misma sensacion de siempre cuando se transportaba por los polvos Flú. Se levanto y camino en una dirección clara Flourish & Bott. Si ese es el lugar misterioso, ese es el lugar en que el le había pedido que fuesen novio. (N/a: valla lugar no ¬¬)

-Hermy- le decía a una niña que le daba la espalda, era la misma cabellera de su novia.

-Perdón, no me llamo así

-A perdón, te pareces mucho a una amiga mía.- le dio la espalda y camino en dirección a la parte trasera de la librería. No sabia que hacia ahí pero algo tendría que hacer para sentirse mejor. Buscaba libros y buscaba libros. Entonces sintió una mano en su hombro.- Hermione.

-hola.

Se había provocado un silencio muy raro, uno que nunca habían experimentado, ese tipo de silencio que incomoda y podría romper un cristal con la frialdad del momento ella tenia algo que decir y el también. Fue ahí cuando Hermione reacciono y le dijo.

-No quiero seguir Ron, este… no puedo seguir contigo.- No podía creer, que en ese lugar hace ya un año habían comenzado una historia que ella misma daría el fin.

-Que, este no- Era en vano el también lo quería así, pero no podía demostrar lo bien que se sentía.- ¿Lo haces por tu familia? ¿O por Malfoy? Acaso ya fallaste con el.

-No quise hacerlo contigo y voy a hacerlo con el. Es el colmo, pensé que eras de otra forma, de otra materia, pero veo que eres mas sucio que el mismísimo Malfoy, el me trata mejor.

-A ya cambiaste, ahora también piensas que yo soy una Comadreja, seguro. Te apuesto que terminas conmigo por que no tengo los Galleons que Draco.

-Estas muy cambiado. Y bueno no quiero seguir con alguien que no me quiere.

-Yo te… Es verdad. Estoy mejor sin ti en mi vida, Yo y Harry estamos mejor.

-No metas a Harry en esto.- tomo su bolso y dijo.- Me retiro creo que las cosas quedaron claras y no tengo por que seguir hablando con un Traicionero de la sangre; como tu. Me voy, adiós y no quiero saber más de ti. Quédate en tu mundo y yo en el mío, por que ya no son el mismo, todo quedo atrás, por ende tu te quédate atrás Tu y Harry ya no están en mi mundo. Comadreja.- Y emprendió la marcha sin mas ni nada, eso iba enserio y no podría arrepentirse jamás.

Comadreja, ella había cambiado y no era la misma Hermione que conoció en el Expreso de Hogwarts hace ya mas de 6 años atrás. Como la había cambiado tanto el dinero y los trajes nuevos. Caminaba muy rápidamente a la salida por el Caldero Chorreante. Como si la persiguiera alguien. Que triste final para una amistad que había durado tanto. Solo quedaba aprender a vivir sin esa persona. Meditaba el pelirrojo mientras veía como se alejaba la que ya no era su novia.

Hermione corrió y corrió sin mirar a tras, pues ya le dolía mucho lo que le había dicho el hombre que supuestamente la amaba y mas le dolería si miraba hacía atrás. Salio del Callejón Diagon e ingreso al Caldero Chorreante. Ahí vio a su madre con una expresión de enojo.

-Te has demorado mucho.

-Si es que termine lo que debía terminar.- Su mirada ya no era la misma, tenia una especie de petulancia en la mirada.

-A que bien entonces, vamos que no soporto estar un segundo mas aquí.- Se tapa la nariz- No encuentras que huele mal aquí.

-Si huele a impuros.

Nunca se imagino decir eso, pero lo sentía así, y ya no reprimiría mas sus sentimientos de maldad, todo sentimiento debía fluir por su cuerpo, y ya estaba cansada de ser la niña buena que no mataba ni a una mosca, desde la ruptura con su novio ella ya no seria la misma, ella quería ser diferente. Quería ser mas Morrison