Hola de nuevo a todo el mundo, la verdad no tengo mucho que decir, excepto que sois una gente maravillosa, muchas gracias por leer este fic, por ponerlo en favoritos o seguirlo, y un agradecimiento especial para: Jackeline762, andyhamato99, pao sakic, dragonazabache, TMNTFujoshiFangirl, Keiko Kimiko, Mikaela hamato17, Iukarey por vuestros comentarios, me han encantado. En fin para no entreteneros más, es dejo el siguiente capítulo.
Capítulo 4
Las cuatro tortugas estaban en un tejado de la ciudad vigilando un almacén que tenía el mismo logotipo que la furgoneta que se había llevado a las dos personas. Splinter les había dicho que necesitarían un líder, y eligió a Leo para que lo fuera, a pesar de las quejas de los demás. Leo había decidido que vigilarían ese almacén puesto que en algún momento la furgoneta debía aparecer.
Pasaron horas sin que nadie apareciera y cuando Raph fue a quejarse del estúpido plan que había elegido su hermano:
"Abandona ya, el tipo no va a aparecer"
"Tenemos que ser pacientes"
"No, tienes que pensar en un plan mejor porque eso de estar aquí metiéndonos el pulgar en la nariz…"
"Yo no encajo" Mikey saltó
"Es absurdo"
"¿Estás seguro de Raph?"
"Acaba de aparecer ¿verdad? Tenía que haberme quejado hace dos horas"
Todos se asomaron por el borde de la azotea y vieron a un hombre bajando del asiento del conductor. Entonces Leo pronunció un discurso que había oído al capitán Ryan en Sapce Heroes. Sus hermanos ignoraron el discurso y saltaron en dirección al secuestrador.
Leo también bajó de la azotes, y los cuatro hermanos se pusieron en acción rodeando al conductor.
"Muy bien amigo podemos hacer esto por las buenas o y me encantaría por las malas" amenazó Raphael mientras sacaba sus sais, los demás también sacaron sus armas. Donatello añadió:
"Si pienso con lógica, nosotros somos cuatro y tú unos, ¿qué piensas hacer?"
El hombre les miró sin decir nada, y de pronto este sacó un arma y comenzó a dispararles, pero no eran balas lo que salía del arma, sino algún tipo de… ¡rayo láser!
Ellos esquivaron los disparos y observaron como de nuevo la furgoneta arrancaba, pero esta vez no iban a permitir que el hombre se escapara, así que le siguieron por los tejados, Raph saltó y se agarró al techo de la furgoneta, el conductor hizo un giro brusco y Raphael cayó al suelo. Las otras tres tortugas, seguían corriendo por los tejados persiguiendo al vehículo de los secuestradores. El conductor les vio por el retrovisor, cogió el arma y volvió a dispararles. Leo finalmente lanzó un shuriken que reventaron una de las ruedas la furgoneta perdió el control, chocó contra una farola, dio alguna vuelta de campana y cayó de lado en medio de la calle.
"Por fin vamos a llegar a algo" dijo Leo con una sonrisa en el rostro.
Los cuatro bajaron de nuevo a tierra, estaban detrás de un edificio esperando por si había movimiento, Leo comenzó a hacer gestos con una mano, Raph exasperoado le dijo:
"NO-SÉ-QUÉ-QUÉ-ESO"
"Vamos a rodearla" aclaró la tortuga de pañuelo azul.
Una vez aclaradas las dudas y siguiendo las órdenes de su líder, se acercaron al vehículo. Una de las puertas traseras se había abierto con el golpe, Raph abrió la otra puerta y salió de dentro un recipiente lleno de una sustancia azul-verdosa brillante. Esta sustancia rodó hasta los pies de Mikey que al verla se quedó sorprendido y confuso, exclamando en voz alta:
"¿Mamá?"
Donnie recogió el recipiente y ni que decir tiene que los cuatro hermanos quedaron profundamente sorprendidos por lo ocurrido, fueran quienes fueran los secuestradores, estaba claro que tenían alguna relación con su origen. Los cuatro emitieron un sonido de fascinación mientras contemplaban ese recipiente. Luego Leo exclamó la idea que estaba en la mente de todos:
"Sí que ese es el mutágeno que nos convirtió a todos en lo que ahora somos"
"Vamos a beber un poco" saltó Mikey.
Los otros le miraron con una expresión de sorpresa por la locura que su hermano pequeño acababa de decir. Luego el joven pecoso dio una absurda explicación de porqué hacerlo, a lo que sus hermanos le respondieron con sarcasmo, Leo cortó la discusión diciendo:
"Chicos, esto es enorme, quien haya secuestrado a esas personas está relacionado con lo que nos pasó a nosotros hace quince años"
"¿Cómo es posible eso?" preguntó Donnie, de repente imágenes intermitentes de su sueño revolotearon por su mente, aunque no dijo nada para no preocupar a sus hermanos. Por alguna razón no tenía un buen presentimiento acerca de lo que iba a ocurrir.
Mikey por su parte seguía con la teoría de los robots alienígenas, una teoría que sus hermanos naturalmente calificaban de absurda. Pero Mikey para demostrar que decía la verdad se acercó al conductor que en ese momento se estaba levantando sel suelo, le agarró por la cabeza y comenzó a retorcerle la cara como si intentara quitar una máscara. Al final reconoció que era humano pero insistía que los otros si eran robots. Raph cortó a su hermano:
"Basta" cogió el recipiente y se acercó al hombre, le cogió por un brazo preguntando con voz amenazante "¿Quién eres y qué pasa aquí?"
El otro respondió:
"Me llamo Snake y no pienso contaros nada monstruos"
"Buenos eso porqué aun no nos conoces" y dicho esto lanzó a Snake hacia sus hermanos. Donnie y Mikey le sujetaron por los brazos, Raphael se acercó a él con el recipiente en la mano mientras seguía diciendo:
"Verás, nosotros éramos chicos normales…" abrió el recipiente mientras hablaba "… hasta que nos cayó encima un poco de esto"
"¿Qué… qué vas a hacer?"
"Jugar a un juego que se llama la ruleta de la mutación, puedes acabar siendo guapo como yo o un tipo asqueroso y deforme, como Mikey"
"¡EH!"
"¿Qué? ¿Te sientes afortunado?"
Entonces lentamente dejó que el líquido viscoso cayera lentamente sobre Snake el cuál miraba con horror la sustancia que cada vez estaba más cerca de su persona, justo cuando estaba a punto de tocarlo, cedió y decidió contar todo lo que sabía. Les contó que esos seres se hacían llamar Kraang y que estaban secuestrando a todos los científicos de la ciudad. Les dijo además que pensaban llevárselos esa noche de la ciudad un que no sabía a donde. Donatello, al principio se sorprendió al escuchar la palabra kraang pues sabía que la había escuchado antes… en sus sueños, pero su actitud se centró más en el hecho de que él era científico y que el padre de la chica también lo era, así que supuso él que ambos de llevarían bien. Donnie no podía explicarlo, pero por alguna razón sentía una fuerte atracción por esa chica, aunque sólo la había visto una vez.
Los hermanos obligaron a Snake a decirles dónde retenían a los cautivos. Él en contra de su voluntad les llevó allí y naturalmente le mantuvieron bajo vigilancia, trabajo de Mikey, mientras los demás evaluaban la situación. El edificio estaba vigilado por al menos veinte hombres, Raph quería entrar allí de inmediato y por la fuerza, pero Leo y Donnie le dijeron que necesitaban un plan, pues había vidas inocentes en juego.
Mientras los tres seguían discutiendo acerca de qué hacer…
"Chicos puedo ir ahora a pillar una pizza ¿no?"
Los tres mayores se quedaron mira so a su hermano de máscara naranja
"¿Qué? No puedo ser el único que tiene hambre"
Los otros se miraron mutuamente y Leo preguntó:
"¿Dónde está Snake?"
Al darse cuenta de su error, los cuatro hermanos salieron en su busca dividiéndose en dos grupos. Mikey y Donnie se fueron por un lado Y Leo y Raph por otro. Los dos más jóvenes buscaron por todas partes pero no encontraron nada, finalmente decidieron reunirse con sus hermanos mayores, los cuales les contaron que habían hecho creer a Snake que había logrado escapar y que sabía el plan de rescate que tenían para rescatar a los prisioneros. Naturalmente, Leo ya había ideado otro plan, uno completamente distinto:
"Bien le hemos hecho creer a Snake que a medianoche conduciremos con su furgoneta hasta la puerta, pare que piensen que somos él y nos dejen entrar. Snake probablemente les esté contando eso a esos tales Kraang, pero lo de la furgoneta será solo una distracción, escalaremos el muro, nos infiltraremos en las instalaciones y rescataremos esas dos personas"
"Un plan genial Leo" Donnie estaba emocionado pensando que pronto podrían rescatar a esa chica y su padre, en realidad estaba ansioso por volver a verla y saber al menos cómo se llamaba.
"Cierto hermano pero… ¿me lo podrías repetir?"
"¡AH Mikey! Tú sólo… haz lo que te diga"
"De acuerdo hermano"
"Bueno volvamos a la guarida, si queremos que el plan de Leo funcione tengo que ponerme a trabajar cuanto antes"
"Está bien, voy a por la furgoneta" concluyó la tortuga irascible.
Se infiltró sin problemas en la base, permaneciendo oculto en las sombras, aplicando todo lo que había aprendido en los entrenamientos del arte ninja que desde pequeño había practicado. Avanzó por los laberínticos pasillos hasta que al volver una esquina vio algo que hasta ese día jamás hubiera creído posible, teniendo en cuenta que ahora era una rata mutante. Al otro extremo, algunos de espaldas y otros de cara a él aunque sin poder verle, había un montón de robots con lo que parecían ser… ¡cerebros en el pecho! Decir que Yoshi estaba sorprendido era decir poco. ¿Qué clase de criaturas eran esas? ¿Eran alienígenas? Se percató el ex humano que estaban hablando entre ellos, así que con sus agudos oídos, decidió escuchar su conversación:
"Kraang el sujeto conocido como tortuga está lo que se conoce como preparado para lo que es conocido como experimento K"
"Entendido Kraang lo que se conoce como experimento K puede dar comienzo en el sujeto conocido como tortuga"
"Kraang solicita de Kraang que se presente en el lugar conocido como laboratorio para realizar lo que se conoce como experimento en el sujeto como tortuga"
Después les vio alejarse por un pasillo y decidió seguirles teniendo la convicción que le llevarían hasta la cuarta tortuga…
Las orejas de Splinter se levantaron cuando oyó que sus hijos regresaban, salió a recibirles y se congeló cuando vio que Donatello llevaba en sus manos un frasco lleno de la misma sustancia que les había hecho mutar. Fue entonces cuando Splinter se dio finalmente cuenta que el momento que tanto temía había llegado. Observó cómo su hijo genio se encaminó hacia su laboratorio cerrando la puerta tras él, estaba tan concentrado mirando las puertas del laboratorio que no escuchó que su hijo de banda azul le llamaba.
"Sensei"
"… perdona, ¿Sí Leonardo?"
"Perdone Sensei pero… ¿le ocurre algo? Parece… ausente"
"No es nada hijo mío, ¿Cómo os ha ido en la superficie?"
"Bueno hemos descubierto donde mantienen prisionera a la familia, está noche iremos a rescatarles, antes de que se los lleven"
"Dime una cosa Leonardo, ¿por qué Donatello llevaba un frasco idéntico al que contenía la sustancia que nos mutó?"
"Er… bueno… parece ser que los secuestradores, están relacionados con lo que nos pasó hace años, ¡¿a que es increíble?! A lo mejor descubrimos algo más acerca de nuestro origen"
Splinter se congeló ante esa idea, aun así no quería que su hijo lo notara y respondió:
"Sí… increíble"
Splinter dirigió su mirada de nuevo al laboratorio de su hijo y escuchó el sonido de un soplete. Decidió que antes de que sus hijos se fueran quería hablar con ellos o al menos con Donatello, temía cómo podría reaccionar su hijo ante lo que les esperaba allí.
El rato pasó, y mientras la tortuga genio seguía en el laboratorio, Raph estaba hablando con su tortuga mascota, aunque sabía que era poco probable que le entendiera, Raphael era capaz de abrirse y hablarle con total sinceridad, más que a cualquiera de sus hermanos.
Michelangelo por su parte, observaba en silenció la "conversación" de Raph y Spike, hasta que finalmente no pudo aguantar más y dijo:
"Ooooh ¿estás hablando con tu tortuguita?"
"No ... ¡Calla!"
"¡Qué tierno!"
"¡Te voy a machacar"
Y tras esta breve conversación, Raph inició una persecución de su hermano menor por toda la guarida.
Leo por su parte estaba en el dojo ultimando los detalles de su plan. Splinter decidió hablar con él mientras Donatello seguía ocupado:
"Creo que este plan funcionará"
"Ningún plan sobrevive nunca al contacto con el enemigo, es como reaccionéis a lo inesperado lo que determinará si tú y tus hermanos triunfaréis"
"Sensei, ¿crees que estoy preparado para esto?"
"Leonardo te hice líder por una razón"
"¿Qué razón es esa?"
"Eso deberás descubrirlo tú mismo"
"Mucho depende de esto ¿Y si algo saliera mal?"
"El fracaso es una posibilidad a la que todo líder debe enfrentarse Leonardo, es algo que yo aprendí en Japón…"
Entonces Splinter le contó a su hijo la historia de su batalla contra su mayor enemigo Shredder el cual había considerado un amigo, pero que consumido por los celos y el odio, lo exteriorizó en un ataque que como consecuencia se llevó la vida de su mujer y causó la desaparición de su hija en el proceso.
"Pero a eso me refiero Sensei, usted lo perdió todo"
"He perdido muchas cosas, mi familia, mi hogar, mi nombre… pero he ganado muchas cosas también, como a vosotros cuatro. Leonardo hay algo que quiero pedirte, cuida de tus hermanos" 'Especialmente de Donatello' pensó para sí mismo.
"No te preocupes Sensei, puedo con ella"
En ese momento Mikey pasó por el dojo gritando mientras Raph le perseguía con una cuchara de madera. Maestro Splinter y Leo sacudieron la cabeza con resignación. Splinter entonces salió del dojo y vio que la puerta del laboratorio de su hijo estaba abierta. Tomando una respiración profunda, el maestro ninja sabía que era o ahora o nunca.
Una vez llegó allí, miró a dentro, a la habitación donde su hijo con tanto esfuerzo había construido un laboratorio. Ese espacio, casi se podría decir que se había convertido en el santuario del joven genio. Splinter escaneó con la mirada toda la habitación hasta que finalmente detectó a su hijo en una de las esquinas trabajando en algún tipo de mecanismo, Splinter no sabía exactamente para qué. Entró y recorrió la poca distancia que le separaba de su hijo de igual modo que lo había hecho unas horas antes. A medida que se acercaba pudo escuchar a su hijo hablando en voz baja. Era usual en él, para Donatello hablar en voz baja, era una forma de concentrarse en su trabajo.
"Bien, atando esto aquí… y luego esto otro más arriba… ¡perfecto! Con esto deberíamos ser capaces de hacerles creer que estamos dentro de la furgoneta"
"Donatello ¿puedo hablar contigo un segundo?"
"¡AAAh! Sensei me ha asustado… lo siento, claro, que quiere decirme"
"Verás hijo mío, es… un tema delicado… verás…"
"Oye Donnie ¿está todo listo?"
"Sí Leo está todo preparado. Lo siento Sensei, pero deberíamos irnos… cuando volvamos hablaremos de lo que quiera"
Sin darle tiempo a contestar, Donatello cogió al dispositivo en el que había estado trabajando y salió corriendo del laboratorio
"¡Hijo mío, espera!"
Pero ya era demasiado tarde. A partir de ese momento Splinter sólo podía esperar que todo les fuera bien a sus hijos.
Bueno ¿qué va a suceder a partir de ahora? Os invito a opinar y especular acerca de lo que podría suceder en el futuro. Hasta la próxima.
