Chicas gracias por leer, aclaro que es imposible que Draco con Hermione sean hermanos ya que cuando Lucius y Jean se separaron pasaron varios años hasta que nacieran Hermione y Draco.
Aquí les dejo otro capítulo. Besos.
Hermione le conto en resumidas cuentas todo lo ocurrido…-bueno niña, fácil tienes acceso al ministerio revisa el registro de los magos, mago nacido, mago registrado automáticamente.- el Sr. Weasley tenía razón, como no lo pensó antes, les les pidió discreción ya que ella quería contarle a sus amigos, les dio las gracias y se marcho al ministerio, donde Astoria le tenía el almuerzo listo en el escritorio.
-Astoria gracias pero en verdad no tengo cabeza para comer, necesito que hagas algo por mí, ve a los registro de los magos y busca todo lo que tenga apellido Beamish, me lo traes antes posible por favor.
Ok-la rubia se disponía a salir cuando choco con alguien en la puerta que se disponía a entrar al despacho.
-pero que linda te ves ahí sentada, Hermione ¿estuviste llorando?-la chica se paró de su escritorio y se fue a los brazos de su mejor amigo.
-¿Qué sucede? ¿Peleaste con ron?
-no, si no es por ron-la chica conto nuevamente todo lo ocurrido, hecho por hecho, detalle por detalle.
-me dejas sin palabra son muchas cosas, el asesino con el amuleto, tu madre una bruja, luego la relación con Malfoy, dejas de ser impura para ser una mestiza igual que yo.
-estoy tan confundía, no sé quién soy, ni siquiera sé si mi padre es mi padre…
-demás esta decirte que no estás sola en esto, ¿lo sabes verdad? No te angusties en pensar porque tu madre tuvo una relación con Malfoy, el amor es así, comienza a buscar respuesta el porqué tu mama nunca te dijo nada, en la relación del asesino y porque tu madre desapareció así como así del mundo mágico para convertirse en una dentista.
Astoria entro al despacho con un par de carpetas y las coloco sobre el escritorio- es todo lo que había.
Gracias Astoria, si quieres puedes ir a almorzar, no necesito nada más.
Ok, nos vemos luego si es que la vuelvo a encontrar acá.-se despidió la rubia saliendo del despacho.
Harry le ayudo a revisar personaje por personaje, pero no había nada distinto con lo que el señor Weasley le había contado.
-En resumidas cuentas es tal cual lo resumió el Sr. Weasley, la chica que desapareció se llamaba jean Beamish y aquí está su foto, es mi madre cuando joven-comento Hermione
-El ministerio la tiene tachada como desertora ya que jamás pudieron localizarla ni saber lo que paso con ella, esto está muy raro Hermione, has pensado que le pudieron haber aplicado un obliviate?-pregunto Harry.
-puede ser, pero ¿porque? No lo entiendo-murmuro la castaña
-Hermione hay muchos motivos, me contaste que en una de las cartas que encontraste leíste algo sobre que el padre de lucius Malfoy se oponía a la relación…
-sí, ese hombre ya está muerto, la única manera de averiguar es tener a Malfoy de mi lado y que averigüe todo lo que sabe.
-¡herms! Aquí sale que el señor Beamish se caso con una muggle, ósea tu madre era mestiza
-lo que significa que Malfoy se enamoro de una mestiza y por eso su padre se oponía a esa relación, ¿Voldemort habrá estado al tanto de eso?-pregunto Hermione
-escucha te conviene a tener a Malfoy de tu lado, así te dará información, llegaras el dilema de tu mama y ahí llegaran al asesino suelto que anda por ahí, este tipo debe haber sido el que le hizo algo a tu madre.
-no sé como hare para poder trabajar con Malfoy, tu sabes cómo es el, arrogante, cretino y un sinfín de adjetivos calificativos que no le favorecen para nada.
-tranquila, tu sabes manejar las cosas, y tu sabes que cuentas conmigo y juntos lo arreglamos, siento mucho no poder estar más ahí, metido en el asunto pero el entrenamiento me quita mucho tiempo...
-tu no te preocupes Harry, solo haz lo que tengas que hacer que yo te entiendo…-dijo la castaña conformada.
-Hermione ¿Qué pasa con ron?
-hay Harry ese tarado, no sé que le ocurre de pronto le bajo el machismo, no me apoya para nada con este nuevo puesto de trabajo, no nos hablamos, yo lo quiero mucho, mucho, pero no estoy dispuesta a dejar mi gran sueño porque a él le molesta.
-creo que se le pasara, tratare de hablar con él y hacerlo entrar en razón-dijo Harry esperanzando a la castaña
-¡oye Harry! No te he dado la dirección de mi nuevo hogar-exclamo Hermione tomando un lápiz y un pergamino- esto está muy cerca de acá, toma.
-ahora que pones ese tema, yo también me decidí, en unos días Ginny sale de Hogwarts, y la verdad me incomoda comenzar una relación en la madriguera por respeto a los Weasley, por eso estoy viendo una casa a pocos kilómetros de la madriguera, mas adelante pienso pedir la mano de Ginny y formar una familia ¡quien sabe!.
-¿estas enamorado? -pregunto la castaña
-la verdad es que si, es algo tan agradable lo que siento cuando estamos juntos-respondió Harry un poco avergonzado.
-me alegro por ti Harry, lástima que lo mío con ron no esté de las mil maravillas, temo que nuestra amistad se arruine.
-No herm, eso nunca va a pasar antes que todo somos los mejores amigos, y la verdad no creo que exista algo en el mundo que logre separarnos, yo los considero unos hermanos y los hermanos son para toda la vida- dijo finalmente Harry dedicándole una sonrisa a la chica.
-gracias Harry no sabes lo bien que me dejan tus palabras…-agradeció Hermione dándole un abrazo a su mejor amigo.
-ya, creo que me voy tengo que seguir en lo mío, nos vemos pronto, me llevo la dirección, cuando valla te avisare antes, para que me tengas algo rico-rio Harry saliendo del despacho de la chica.
Hermione se quedo pensando en la manera que haría que Draco Malfoy cooperara con la investigación, estaba difícil… estaba tan confundida y dolida…
Draco había salido del departamento sin avisarle a Hermione, estaba tan perturbado por la noticia, que le era difícil creer, tenía que ir a pedirle explicaciones a su padre.
Cuando llego a la mansión comenzó a gritar como loco en busca de Lucius.
-Draco, cariño ¿Qué ocurre?-pregunto Narcissa muy preocupada por los gritos de su único hijo.
-¿Dónde está mi padre?
-creo que durmiendo sus siesta, ¿Qué pasa?
El rubio sin contestar nada subió corriendo las escaleras en busca de su padre, estaba tan enojado.
-¡Despierta! ¡Padre!-gritaba Draco moviendo el cuerpo de lucius.
-¿es que te volviste loco? ¿Porque gritas?-pregunto Lucius muy malhumorado.
-¿Reconoces esto?-pregunto Draco mostrándole el collar.
Lucius Malfoy estaba pálido, se quedo observando el amuleto que tenía el collar, apenas pestañaba.
-¿lo reconoces?-volvió a preguntar el hijo.
-yo… ¿de dónde lo sacaste?-pregunto muy confuso acercándose a su hijo para arrancarle de las manos el collar.-lo busque durante años, no es posible, pensé que jamás lo volvería a ver.
-entonces si lo reconoces, por favor explicame- pidió el rubio-ya sé que tuviste una relación con ¿jean Beamish? ¿Mestiza?
-¿Quién te ha dicho eso?-pregunto el padre horrorizado por lo tan enterado que estaba su hijo.
-eso no tiene importancia…
-¡Para mi si la tiene!-grito lucius evidentemente alterado, haciendo retroceder a su hijo un par de pasos.
-estaba en el ministerio-confeso Draco-esta confiscado, se cree que le pertenece a un sicario que hasta ahora no han podido capturar.
-No entiendo que tiene que ver un sicario en todo esto, ahora dime ¿como sabes lo de jean?
Draco no sabía muy bien si contarle, pero al final lo hizo…
-Hermione Granger… es su hija
-¿la chica que tu tía torturo acá en la mansión?
-la misma- respondió el rubio
-pero no puede ser, yo… de haber sabido jamás lo hubiera permitido. ¿Estas seguro?
-completamente, de hecho cuando ella toca ese amuleto al mismo tiempo que yo… brilla, nos mostro una dirección, que en este momento no puedo recordar, que raro lo tenía muy presente.-conto el rubio.
-y por más que trates no lograras recordarla, esta hechizado con ese propósito, era para evitar que otras personas encontraran el lugar. ¿Sabes dónde está la madre de la chica?
-¿perdón?-pregunto Draco caminando hacia su padre y arrancándole el collar de sus manos-supongo que no pensaras en volverla a ver es una sangre sucia.
-es mestiza…
-¡Es lo mismo!-grito el rubio lleno de ira
-¡escucha! Yo no sé qué paso con ella, tu abuelo nos hizo la vida imposible, un día ella se quedo con el collar y desapareció de la faz de la tierra, yo la amaba y la seguiré amando.
-¿y mama? ¿Que pasa con ella?-pregunto Draco con el ceño fruncido.
-Narcissa ha sido una fiel compañera, la amo porque es tu madre y mi esposa, pero Jean es mi primer y único amor.
-¡entonces explícame porque te convertiste en un mortifago si te enamoraste de una sangre sucia!-exigió Draco
-si me uní al señor tenebroso fue solo por conveniencia, necesitaba ingresar al ministerio y estar más al tanto sobre el caso de Beamish, pero no hubo resultados y luego tu abuelo arreglo el matrimonio con tu madre, naciste tu, y cuando el señor oscuro volvió amenazo con hacerles daño si no me unía a él-dijo lucius muy apenado.
-fuiste capaz de involucrarme, convirtiéndome también en un mortio, me criaste con el argumento que los sangre sucia eran inferiores a nosotros.
-tu bien sabes Draco que si no hacíamos lo que él decía nos mataba a todos. Entiendo que el enamorarme de esa chica no estuvo bien para la familia, pero el amor es más fuerte, cuando te enamores me vas a entender hijo.
-¿el abuelo te dijo si había tenido algo que ver con la desaparición de esa mujer?-pregunto Draco
-no él nunca dijo nada, guardo silencio hasta el día de su muerte.
Draco no sabía que decir, jamás imagino a su padre enamorado de otra mujer que no fuera su madre, además una sangre sucia…
-hijo te voy a pedir que ni una palabra de esto a tu madre ¿ok?, no queremos que ella sufra…
-no diré nada padre, siempre cuando tu no intentes de buscar a esa sangre sucia.
Lucius permaneció en silencio pero finalmente acepto.
Draco salió de la mansión y se fue al ministerio, era la hora de almuerzo y su estomago ya rugía, subió al segundo nivel y visualizo a la hermosa mujer que le volvía loco con esas curvas.
-¡Astoria!-exclamo el rubio- ¿vas almorzar?
-hola, pues sí, es la hora de almuerzo ¿no?
-¿quieres ir conmigo?-pregunto el rubio muy entrador.
-¡si!-exclamo hiperventilando, sin poder evitar que le subiera el color a sus mejillas-digo me encantaría, pero primero tengo que dejar estas carpetas a Granger… está muy rara.
-¿y carpetas de qué? Pregunto solo por curiosidad-destaco el rubio muy coqueto.
-¡oh! Sobre los registros de magos con apellido Beamish…
-ah ya, te espero entonces, aquí mismo, no te demores-dijo Draco
Así que Beamish-pensó el rubio- Granger debe estar confundida con lo de su madre por eso debe estar buscado toda la información que pueda, si llega a descubrir quién es el sicario y se resuelve el caso de la madre, obligatoriamente tendrá que salir a la luz la relación que su madre tuvo con mi padre, y eso no le conviene a mi familia ni a mí, ya que todo el mundo mágico se enteraría y se reiría por lo inconsecuente que llego a ser mi padre, por otro lado esta mi madre, a quien amo y no quiero verla sufrir, tengo que hacer algo… buscar la manera de que Granger resuelva el caso del asesino sin necesidad de sacar a la luz la relación amorosa. Tendré que ganarme su confianza, y saber paso a paso lo de la investigación.
-¡estoy lista! ¿Draco?-llamo la chica rubia
-ha Astoria si, perdona estaba pensando, ¿nos vamos?
Draco la llevo almorzar a un lujoso restaurant cerca del ministerio donde solo concurrían magos importantes.
-¡que lindo lugar Draco!
- no más lindo que tu obviamente-adulo Draco.
-gracias, eres muy amable-dijo poniéndose colorada.
-oye, y la nueva jefa ¿te da mucho trabajo?-pregunto el rubio disimulando su interés por Granger.
-bueno lleva dos días recién, el primero me pidió que le buscara un departamento de alquiler, tuve que buscarle uno con sus exigencias, luego esperar a que llegaran los muebles, me entregaron un montón de papeles con el precio-explico confundida- después buscar los últimos informes, fue agotador…
- que mal, y ¿a dónde se fue a vivir?-pregunto Draco sin mostrar mucho interés
-ah a una calle que se llama…mmm… no sabes, no creo que sea buena idea revelar estas cosas, menos de mi jefa ¿no te importa verdad?-pregunto Astoria a punto de revelar la dirección de Hermione.
-No, claro que no, no te preocupes-respondió el rubio con un toque de dulzura que a decir verdad se veía muy raro en el esa actitud.
-¡que rica está la comida!-exclamo Astoria- ¿frecuentas mucho este lugar?
-no, la verdad es que vengo solo con personas que me interesan-dijo Draco coquetamente
-¿quieres decir que yo si te intereso?
-claro, de otra manera no estaríamos aquí juntos.
-eres muy gentil- dijo con las mejillas ardiendo como si fueran a explotar- iré al baño regreso enseguida, me es el bolso ¿ok?
-no te preocupes yo de aquí no me muevo.
Draco vio como Astoria se alejaba hacia el tocador y rápidamente se metió en el bolso de la rubia y saco una agenda donde busco la dirección que quería, ágilmente la anoto en una servilleta y dejo todo como estaba.
Hermione estaba tan cansada que decidió ir a su casa a descansar, entro a su departamento, anhelaba tanto un baño, se fue sacando prenda por prenda hasta llegar a la tina, era tan placentero, sentir el agua caliente sobre su cuerpo, era la única manera de relajarse…
-Bueno ya llegamos… ¿crees que podamos volver a salir?-pregunto el rubio
-cuando tú quieras, las veces que quieras-respondió la chica, colocándose en puntillas para besar la comisura de los labios del chico de los ojos grises, al termino de esto se retiro dejando a un rubio con una sonrisita en su rostro.
Draco averiguo donde quedaba la dirección de Granger y se dirigió hacia allá, no sabía bien a que iría o que le diría, aun no pensaba en la forma que ganaría su confianza, estuvo varios minutos parado frente a la puerta, sin tocar saco su varita y abrió la puerta, el rubio entro silenciosamente, había ropa tirada por todos lados, que al parecer formaba un camino que conducía… al baño. Que desordenada-pensó el rubio. Por curiosidad entro al dormitorio principal y comenzó a observar los objetos que para sus ojos eran raros y peligrosos.
-¡Tuuuu! ¿Cómo entraste? ¿Qué haces acá?- grito Hermione muy asustada con la presencia del rubio, estaba solo con una toalla puesta frente a su enemigo, no pudo evitar sonrojarse.
