Hallo!
lamento la demora D: feliz navidad, año nuevo y reyes atrasado xD espero se lo hayan pasado super bien! y a las que ya regresaron a clases pues mucha suerte este año! y a los que no... como yo xD sigan disfrutando sus vacaciones jojojo xD
aquí les traigo el 4to capítulo! espero les guste ^^ trataré de que el siguiente capítulo no tarde tanto en subirse
so... enjoy!
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~Mi niñero~
(cap 4)
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La comida pasó silenciosa como funeral, ni siquiera el alegre danés se atrevía a abrir la boca ya que una tensión inusual se sentía entre su compañero de trabajo y el pequeño peliplata el cual asesinaba su comida. Por otro lado estaba Xiang que comía como si todos los demás no existieran, salvo porque sentía la mirada medio matona del niñero sobre él. Alzó la vista y se encontró con los profundos ojos de Mathías, fríos como nunca antes los había visto y entendió que de algún modo se estaba ganando su odio... ¿Pero cómo? Él no había hecho nada malo, o por lo menos no a él o a alguien conocido. Entonces la mente se le iluminó y recordó lo de minutos atrás, y una sonrisa de grinch se le dibujó en los labios la cual nadie vio salvo su amigo que le pegó por debajo de la mesa.
-¡Ah! ¿Qué te pasa? Como que me dolió- susurró para que sólo el ojilila le escuchara
-Vi esa sonrisa tuya y no me gusta, ¿Qué estás planeando?- le amenazó con el tenedor bajo el mantel
-Nada que te perjudique, lo juro- y sonrió ladinamente mientras mentalmente se reía como villano de DC cómics.
Esta escenita de lo más extraña fue vista por Vincent el cual se volteó hacia su compañero que también miraba aquello y cortaba con el cuchillo al parecer el aire porque comida ya no había.
-Si sigues así vas a romper el plato- el otro parpadeó un poco y su mirada alegre volvió a brillar aunque un poco menos.
-Ah! Lo siento- se rascó la nuca -¿pasa algo?-
-Si, Emil no se parece mucho a Lukas, tal vez un poco en la apariencia pero se ve más débil- la sonrisa se Mathías se esfumó y miró serio a su amigo.
-Preferiría no hablar de eso, y no lo menciones frente a él- y cortó la conversación dejando dudoso al chico cuando se levantó y comenzó a retirar los platos con ayuda de Emil. El albino notó la extraña actitud del mayor.
-No es que realmente me importe pero... ¿Te sucede algo?- preguntó lavando los platos mientras el mayor los secaba.
-¿Uh? No pasa nada- le sonrió cálidamente haciendo que el menor se sonrojara un poco y desviara la mirada hacia los platos, haciendo reír un poco al mayor -Oye, ¿Por qué no hacen tú y Xiang su proyecto aquí abajo?-
-¿Qué? No, no queremos molestarlos- aunque la idea no sonaba mal del todo... no!
-Anda, así sería para mí más fácil mantenerte vigilado y así ayudarles si tienen alguna duda- esbozó una sonrisa de mil watts dejando por segunda vez ciego al menor.
-No sé...-
-Oye Em, ¿Por qué no hacemos el proyecto aquí abajo?- por la puerta apareció el castaño el cual se ganó de nueva cuenta una mirada asesina de parte del albino.
-Ja! dos contra uno~- canturreó el mayor para luego revolverle los cabellos y salir de la cocina no sin antes darle una mirada misteriosa al asiático el cual la comprendió y al fin confirmó sus retorcidas teorías, eso hasta que el albino comenzó a zarandearle de los hombros.
-¿Por qué siempre estás en mi contra? ¡Se supone que eres mi mejor amigo!- rugió el menor
-Y como mejor amigo hago lo mejor para ti- dijo entre risitas ganándose un zape en la cabeza.
-Idiota...- masculló para jalarlo por el cuello de la camisa e ir por las mochilas hasta la habitación. Cuando ambos bajaron, los mayores ya estaban trabajando en la sala y... Dios! Mathías se veía muy bien con esos lentes sin armazón, Emil se cacheteó mentalmente por haber pensado eso y huyó rápidamente hacia el comedor que sólo era separado de la sala por un sillón en forma de "L".
La casa se mantenía entre murmullos por las pláticas de los diferentes trabajos, Mathías levantó la vista para ver a los chicos y deseó no haberlo hecho: Emil estaba arrodillado en la silla y se apoyaba con sus brazos en la mesa para alcanzar a escribir mejor en la enorme hoja, una posición muuuy sugerente desde donde lo veía ya que el menor le estaba dando la espalda. Se levantó rápidamente del sillón y corrió al baño para refrescarse, no podía tener aquellos pensamientos del menor, era el hermano de su mejor amigo, si Lukas se llegara a enterar de aquello estaba más que seguro que terminaría despellejado en algún terreno baldío para que los cuervos se comieran su cuerpo, pero ¡Demonios! Emil era el niño más lindo que había conocido en si vida, justo cuando creyó que estaba enamorado de Lukas, el pequeño albino apareció en la oficina a dejar unos documentos, y desde ahí quedó flechado por tan lindo angelito de cabellos plateados suaves como la seda, poseedor de un par de hermosos ojos de un misterioso violeta con un leve tinte rosado, de piel tan blanca como la porcelana y suave como una rosa, con las mejillas tiernamente coloreadas, de cuerpo menudo y frágil.
Cuando se enteró de aquello de Emil, no dudó ni un segundo y apoyó incondicionalmente a Lukas para que no cargara solo aquel peso, aquella situación tan complicada. Se sintió en la necesidad de estar más cerca del pequeño por temor a que algún día desapareciera por lo que hacía todo lo posible para estar cerca aunque al principio Emil se mostraba renuente, poco a poco le aceptó en su vida y al fin veía una auténtica sonrisa en esos labios rosados, no era que el chico no sonriera con su hermano pero Lukas tenía tanto miedo que le cuidaba de todo, hasta del mismo viento, y quería encerrarlo en una burbuja de cristal donde nada le dañase pero Mathías le hizo ver que eso sólo empeoraría más el estado de Emil.
Se mojó la cara y se vio al espejo donde finalmente se preguntó ¿Por qué le molestaba la excesiva cercanía del asiático hacia el ojilila? y recordó aquella vez en que Emil le confesó uno de sus más profundos secretos sin darse cuenta realmente...
~~~~~Flash back~~~~~
-Math... ¿Te puedo contar algo?- ambos estaban la oficina de Lukas, ese día Emil tuvo que irse de la escuela ya que no se sintió bien, Mathías lo recogió y le llevó a la oficina. Emil tenía la temperatura muy alta, sus mejillas ardían y su cuerpo sudaba frío a la vez que su respiración se agitaba; Lukas había ido por los médicos de la empresa y el danés se había quedado cuidando al chico.
-No deberías esforzarte Emi- le acarició suavemente la frente viendo como él también temblaba, y es que tenía miedo. Emil abrió un poco sus llorosos ojos y sonrió levemente.
-Me gusta alguien...- dijo algo ronco obteniendo una mirada sorpresiva de parte del danés.
-¿En serio? eso es genial- le sonrió levemente sintiendo algo de rabia hacia el chico que le gustaba, pero no entendía el motivo -¿Lo conozco?- le vio asentir débilmente y cerrar sus ojos a la vez que soltaba un suspiro. Tardó largos segundos en los que Mathías enloqueció ya que creía que había perdido el conocimiento por la temperatura alarmante.
-Es Xiang...- dijo en un susurro débil -No le digas a Lukas, se pondrá como loco si lo sabe...- y finalmente perdió la conciencia donde el danés casi pierde la razón, con cuidado le cargó entre sus brazos y justo cuando iba a salir, Lukas apareció, al ver a su hermanito inconsciente se puso pálido y ambos corrieron al hospital. Entre tanto ajetreo Mathías pensaba en la pequeña confesión del menor y volvió a sentir rabia pero no comprendía la razón...
~~~~~ Fin flash back ~~~~~
Suspiró cansado, era cierto, Emil quería a Xiang, y además le había hecho saber que él era muy molesto, y que sólo lo veía como su hermano mayor, una persona con la que podía hablar de cosas algo íntimas y muy personales sin la amenaza de que le diera un ataque de hermano sobreprotector como a Lukas
-Odín santo... Este niño me tiene en la brotherzone- se lamentó cuando se dio cuenta de que al menor lo quería como algo más que solo un hermanito.
Salió más recuperado y se encontró a Emil con su mirada indiferente tomando un jugo de naranja.
-¿Qué pasa Em?- le revolvió los cabellos y rió cuando el chico sonrojado le quitó la mano de un manotazo.
-Nada, solo que ya hemos terminado y Xiang se fue... ¿Estás bien?- la mirada preocupada del menor le enterneció.
-Por supuesto, no te preocupes-
-Tardaste mucho... creí que te había sucedido algo malo-
-Oh! ¿Te preocupaste por mi?- le abrazó como peluche y el otro pataleó para zafarse lo cual fue inútil
-¡C-claro que no! es solo que no quiero un cadáver en mi baño-
-¡Qué malo eres conmigo!- hizo un puchero y le soltó -¿Por qué no hablas con Vincent?- le vio fruncir el ceño y rascarse el brazo.
-Porque no... no me agrada-
-¿Uh? ¿Y eso?- Emil le miró con obviedad.
-No creas que no lo sé, me está comparando con Lukas- se cruzó de brazos -Odio que hagan eso... yo no pedí ser así- y se echó a correr a su cuarto antes de que el danés reaccionara. Suspiró resignado, ya hablaría después con él por lo que regresó a terminar su trabajo.
-o-
La noche llegó y finalmente terminaron su trabajo pendiente, durante el resto del día Emil no se apareció por la planta baja y eso preocupó al danés. Despidió a su amigo en la puerta y subió al cuarto del albino, tocó varias veces pero no obtuvo respuesta inmediata, comenzó a desesperarse y justo cuando iba a entrar, un adormilado albino apareció en la puerta con los cabellos revueltos y tallándose un ojo.
-¿Qué quieres? Estaba dormido- vio como el otro suspiraba aliviado y de un momento a otro se vio apresado en los brazos del mayor -¡h-hey! ¿Qué te pasa?- trató de alejarle.
-Gracias al cielo estás bien- le alejó un poco para observarle de pies a cabeza y luego frunció el ceño haciendo que el otro alzara una ceja extrañado -Pondremos algunas reglas jovencito-
-¿Qué?- no se lo podía creer -Para tu información es mi casa, no puedes poner reglas- se tensó un poco cuando una sonrisa maliciosa se dibujó en los labios del mayor.
-Claro que si, soy tu niñero y como tal, tengo todo el derecho de establecer reglas- se rió un poco al ver la dulce mirada incrédula del menor -Quitarás el seguro de tu habitación en las noches- para Emil fue como si hubiera dicho una blasfemia
-¡¿QUE?!-
-Lo que oíste, puede pasarte algo en la noche y no podré entrar porque tu puerta estará con seguro- dijo firme viendo divertido como el menor maldecía a lo bajo -Además no has cenado, en la lista de mamá Lukas dice que debes hacer todas tus comidas o podrías enfermarte-
-Pero no tengo hambre...-
-No importa, debes comer aunque sea un poco- y sin avisar, le alzó en brazos donde automáticamente Emil se aferró a su cuello para no caer.
-¡¿Qué haces?! ¡Bajame!- Estaba rojo como un lindo tomate, pero el mayor se hizo el desentendido y sólo le dedicó una linda sonrisa con la cual el albino no pudo replicar más.
Una vez en la cocina, le sentó en la barra y le hizo un rápido emparedado, leche caliente y las bonitas pero odiosas vitaminas. A regañadientes se tomó las pastillas después de haberse comido el rico bocadillo. De pronto el teléfono comenzó a sonar y el albino y el rubio se miraron unos instantes antes de echarse a correr al aparato como desesperados, Emil le metió el pie y Mathías fue a dar al suelo.
-¡Maldito mocoso!- reclamó algo adolorido el danés escuchando la risa algo burlona del menor.
-Suerte la próxima vez- y siguió su camino hasta el teléfono, lo descolgó y contestó -¿Hola?-
-Emil- la fría voz del otro lado era Lukas
-¡Lukas!- sintió como lo tacleaban suavemente y ahora tenía al danés sobre sí tratando de quitarle el teléfono -¡Agh! ¡Quítate!- Puso un pie en el pecho para alejarle.
-¿Emil? ¿Está todo bien? ¿Dónde está Mathías?- Emil y Mathías se estaban medio peleando por el aparato, terminando en una posición algo comprometedora: el rubio quedó bajo el menor el cual estaba sentado en su estómago con las muñecas del mayor apresadas sobre su cabeza, por lo que sus rostros quedaron cerca.
-Listo... ¿Cómo estuvo tu vuelo?- luchaba con todas sus fuerzas para que el otro no le volteara lo cual pasó segundos después, el danés tenía una sonrisa triunfal pero no le había quitado el teléfono.
-Hum... aburrido, como siempre- Emil miró asesinamente al mayor y trató de quitarlo en vano, pero escuchó un leve jadeo del otro lado del aparato que lo hizo enrojecerse velozmente.
-¿Lukas? ¿Qué fue eso?- Mathías se extrañó por el repentino pero lindo sonrojo del menor, así que se quitó de él y se acercó hasta ponerse a un lado para escuchar mejor y el menor inteligentemente puso el altavoz.
-N-nada... ¿C-cómo te está yendo con Mathías?-
-Como siempre... ¿Seguro que estás bien?- de respuesta obtuvo un gemido reprimido, Mathías se tapó la boca para no soltar la carcajada y Emil casi sufría un ataque cardiaco por aquellos extraños ruidos que hacía su hermano "!por todos los dioses! ¡¿qué está haciendo?!" pensó alarmado. Mathías le quitó el teléfono al ver lo traumado que estaba.
-¡Hey Lukas! ¿Te la estás pasando bien en tu viaje de trabajo?- habló en doble sentido con una sonrisa extraña. Emil se desconectó por completo y solo llegaba a escuchar risas del danés y varios "ajá".
-Tu tranquilo Luke, él está bien en mis manos, disfruta tu viaje~- y colgó para ver al menor el cual se levantó cual robot y caminó hacia las escaleras, el danés corrió un poco y lo alzó de brazos como niño pequeño.
-¡O-oye! ¡Bájame!- el rostro del menor volvió a adquirir ese lindo rubor en sus mejillas, y nuevamente el danés se hizo el desentendido hasta que llegaron a la habitación del chico. Le acostó en la cama y lo arropó ya que tenía la pijama puesta, el menor refunfuñó pero se dejó hacer, de algún modo le gustaba que le mimara, pero volvía a recordar que el mayor sólo le veía como un hermanito, ese hermano menor que nunca tuvo.
El danés se sentó a la orilla de la cama y acarició con suavidad sus cabellos haciendo que se tapara con las cobijas hasta la nariz.
-Emil... por lo de hace rato con Vincent...- automáticamente el menor frunció el ceño -No hagas caso a lo que diga, sabes que no eres así-
-Claro que si, soy débil, nunca seré como los demás y lo sabes- se dio la vuelta dándole la espalda al mayo el cual suspiró resignado -Todos me comparan con Lukas, todos creen que llegaré a ser como Lukas cuando...-
-Ni siquiera lo pienses Emil- le reprendió y con cuidado le volteó viendo la mirada triste del chico -Saldremos de ésta, ya verás-
-¿Y si no?- susurró con miedo, siendo envuelto en un reconfortante abrazo.
-Claro que saldremos, yo haré que eso pase, pero para eso debes ayudarme- se separó tantito para verle a los ojos -No pienses en lo malo que pueda pasar, piensa en Lukas, él se esfuerza para que estés bien... así que tu deber es ser positivo ¿entiendes?- el peliplata asintió suavemente ganándose una suave sonrisa -Es hora de que duermas, mañana tienes clases y debes levantarte temprano- se levantó de la cama para dirigirse a la puerta pero la voz del menor le detuvo.
-¿Mathías?- el mencionado se volteó
-¿Qué pasa?-
-Gracias... por todo- le sonrió leve, el mayor también le sonrió y se regresó para darle un beso en la frente haciendo que el menor le diera un golpe suave por lo vergonzoso que había sido eso, y sólo rió.
-Descansa Emil- y apagó la luz para salir del cuarto y cerrar la puerta. Una vez afuera, suspiró profundo, no soportaría tanto tiempo seguir así, y sabía que todo aquello tenía plan con maña, Lukas no le hubiera dejado a Emil así por así por más desesperado que estuviera, había algo detrás que él estaba ignorando.
Decidió no seguir pensando en aquello y se dirigió a su habitación, mañana sería un nuevo día...
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qué les pareció? espero que les haya gustado!
por cierto, alguien, no recuerdo quien en este momento -son la 1:19 a.m.- ya estaba indagando sobre lo que tenía Emil, y desde ahora les digo que me lo estoy inventando, no existe eh?
jum... con quién estará Lukas?
La que adivine con quién está Lukas le hago un one-shot de su pareja favorita xD es algo crack! así que piensenle mucho muajajaja xDD
Tomatazos? Lechugazos? Bombas molotov? Antrax? xD Reviews? *-* me haría muy feliz saber su opinión!
nos leemos luego!
